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- Luxación-fractura de Galeazzi
MANUAL DE PEDIATRÍA Las fracturas-luxaciones de Galeazzi suelen pasar desapercibidas y pueden ser difíciles de identificar. Ante toda fractura aislada del radio, es fundamental evaluar la articulación radiocubital distal (ARCD) en la radiografía. Estas lesiones siempre deben ser evaluadas por el servicio de ortopedia de turno. El brazo debe ser inmovilizado mientras se realiza la derivación. ¿Cómo se clasifican? Una fractura-luxación de Galeazzi corresponde a una fractura del tercio distal de la diáfisis del radio , acompañada de una alteración de la articulación radiocubital distal (ARCD) . Se pueden clasificar según la dirección del desplazamiento del cúbito distal: Tipo de desplazamiento Imagen de referencia Volar Fractura con desplazamiento anterior del cúbito Dorsal Fractura con desplazamiento posterior del cúbito ¿Qué tan frecuentes son y cómo ocurren? Son muy poco frecuentes en la infancia El mecanismo más habitual es una caída sobre la mano extendida , con rotación del antebrazo Lesión equivalente de Galeazzi: Más común en niños pequeños. Se presenta como fractura distal del radio con fractura fisaria del cúbito distal , sin afectación de la ARCD . ¿Cómo se presentan clínicamente? Hinchazón en el tercio distal del antebrazo y/o muñeca Dolor significativo al mover la muñeca o el antebrazo Suele haber deformidad evidente en el antebrazo ¿Qué estudios por imágenes se deben solicitar? Radiografía anteroposterior (AP) y lateral del antebrazo incluyendo codo y muñeca Observar cuidadosamente la relación de la articulación radiocubital distal ¿Cómo se ven en la radiografía? Estas lesiones pueden ser sutiles. Si hay una fractura aislada del radio, se debe revisar siempre si hay desplazamiento del cúbito distal en la ARCD. Ejemplo radiográfico: Adolescente con fractura de radio y desplazamiento dorsal del cúbito distal (tipo Galeazzi). ¿Cuándo se requiere reducción? En niños pequeños, la mayoría se maneja con reducción cerrada Se debe usar fluoroscopía para evaluar la estabilidad de la ARCD tras la reducción En adolescentes, puede ser necesario realizar fijación abierta o percutánea para mantener la estabilidad ¿Debo derivar a ortopedia ahora? Sí. Todas las fracturas-luxaciones de Galeazzi requieren evaluación ortopédica inmediata. También se debe derivar si hay: Fracturas abiertas Lesión neurovascular asociada Hinchazón importante o sospecha de síndrome compartimental ¿Cuál es el manejo inicial en urgencias? Inmovilizar el brazo con férula Contactar de inmediato al servicio de ortopedia de turno ¿Cuál es el seguimiento recomendado? La cita en clínica de fracturas debe realizarse a los 7 días , con radiografía de control El seguimiento será coordinado por el equipo de ortopedia que realizó la reducción y estabilización ¿Qué debo explicar a los padres? La mayoría de estos casos evolucionan favorablemente con diagnóstico y manejo oportuno Los malos resultados generalmente se deben a: Diagnóstico tardío Posición incorrecta durante la inmovilización Uso de yeso por debajo del codo (que no es adecuado para este tipo de lesión) ¿Qué complicaciones pueden presentarse? Diagnóstico tardío: es la complicación más frecuente Lesión nerviosa: poco común, pero se han reportado casos de afectación del nervio cubital Generalmente se resuelve de manera espontánea con observación
- Luxación-fractura de Monteggia
MANUAL DE PEDIATRÍA Las fracturas-luxaciones de Monteggia pueden pasar desapercibidas en la radiografía. Si hay una fractura del cúbito, siempre se debe evaluar cuidadosamente una posible luxación de la cabeza del radio. Todas estas lesiones requieren evaluación ortopédica urgente y siempre necesitan reducción. El diagnóstico tardío o erróneo es la complicación más frecuente. ¿Cómo se clasifican? Una fractura-luxación de Monteggia se refiere a la luxación de la cabeza radial (articulación radiocubital proximal) asociada a una fractura del cúbito.La clasificación de Bado (ver tabla) describe cuatro tipos. Clasificación de Bado para fracturas-luxaciones de Monteggia Tipo Bado Frecuencia Descripción Tipo I 70% Luxación anterior de la cabeza del radio con fractura diafisaria del cúbito Tipo II 5% Luxación posterior de la cabeza del radio con fractura diafisaria o metafisaria del cúbito Tipo III 25% Luxación lateral de la cabeza del radio con fractura metafisaria del cúbito Tipo IV Raro Luxación anterior de la cabeza del radio con fractura de la diáfisis de cúbito y radio ¿Qué tan frecuentes son y cómo ocurren? Son menos comunes que otras fracturas del antebrazo La edad de mayor incidencia es entre 4 y 10 años El tipo I es el más habitual y suele producirse por caída sobre el brazo extendido con hiperpronación o hiperextensión ¿Cómo se presentan clínicamente? Puede haber inflamación difusa alrededor del codo (varía en grado) Dolor con cualquier movimiento del codo Deformidad del antebrazo si la fractura del cúbito está desplazada Si el cúbito tiene una fractura en tallo verde o una deformidad plástica , puede no haber deformidad visible y la lesión puede pasar desapercibida ¿Qué estudios por imágenes se deben solicitar? Radiografías anteroposterior (AP) y lateral del antebrazo que incluyan codo y muñeca Se deben obtener también vistas específicas del codo , AP y lateral, para valorar la articulación radiocapitelar ¿Cómo se ven en la radiografía? Estas lesiones pueden pasar desapercibidas si no se revisa la alineación correctamente Siempre trazar una línea a lo largo del eje del radio: debe cruzar el centro del capitellum en todas las vistas esto descarta luxación Si hay una fractura del cúbito, revisar si hay luxación de la cabeza del radio Evaluar también la rectitud del borde posterior del cúbito. Si está curvado, puede indicar deformidad plástica. Ejemplos radiográficos Tipo I (fractura de cúbito medio y luxación anterior del radio): La línea del radio no pasa por el centro del capitellum Tipo I con deformidad plástica del cúbito: Cúbito curvo, sin trazo visible, pero con luxación radial Tipo III: Luxación lateral de la cabeza radial con fractura metafisaria de cúbito Tipo IV: Fractura de radio y cúbito con luxación anterior de la cabeza radial ¿Cuándo se necesita reducción ? La reducción siempre es necesaria y urgente , generalmente en pabellón bajo anestesia general. No debe diferirse. ¿Debo derivar a ortopedia ahora? Sí, siempre. Toda fractura-luxación de Monteggia requiere evaluación ortopédica inmediata. Otras indicaciones urgentes de derivación: Fracturas abiertas Lesión neurovascular asociada Hinchazón importante o síndrome compartimental Manejo en el Servicio de Urgencias Inmovilizar el brazo con férula adecuada Contactar al servicio de ortopedia de turno para valoración urgente Seguimiento El equipo ortopédico planificará el seguimiento post-reducción La cita en la clínica de fracturas debe hacerse a los 7 días , con radiografía Recomendaciones para los padres Si se diagnostica y trata a tiempo, el pronóstico es excelente Cerca del 90% de los niños tratados tempranamente tienen resultados buenos o excelentes Complicaciones asociadas Diagnóstico tardío: Es la complicación más común El tratamiento tardío es complejo y con peores resultados Alta tasa de litigios médicos cuando se omite este diagnóstico Lesión nerviosa: El más afectado es el nervio radial (10–20%) También puede lesionarse el nervio interóseo posterior Generalmente se trata de una neuropraxia Requiere exploración neurológica documentada Manejo conservador habitual; recuperación esperada en semanas
- Diáfisis de radio y cúbito
MANUAL DE PEDIATRÍA Tipo de fractura Manejo inicial en urgencias Seguimiento Fractura en tallo verde Reducción cerrada e inmovilización con yeso braquiopalmar por 6 semanas. Requiere moldeado en tres puntos Clínica de fracturas dentro de los 7 días, con radiografía Deformidad plástica Deformidad frecuentemente subestimada. Generalmente requiere reducción bajo anestesia general (GAMP) Clínica de fracturas dentro de los 7 días, con radiografía Fractura completa Reducción cerrada e inmovilización con yeso braquiopalmar por 6 semanas. Requiere moldeado en tres puntos Clínica de fracturas dentro de los 7 días, con radiografía Clasificación Las fracturas de la diáfisis del antebrazo pueden clasificarse según: Ubicación anatómica: tercio proximal, medio o distal Tipo de fractura: Deformidad plástica: curvatura sin ruptura de la cortical Fractura en tallo verde: fractura incompleta con ruptura de la cortical convexa Fractura completa Número de huesos involucrados: uno o ambos Frecuencia y mecanismo de lesión Representan aproximadamente 1 de cada 100 casos pediátricos por año Edad pico: entre los 12 y 14 años Son las fracturas abiertas más frecuentes del miembro superior en pediatría Mecanismo más común: caída sobre la mano extendida. También puede presentarse por trauma directo Presentación clínica En fracturas desplazadas: dolor, deformidad visible, limitación para supinación/pronación En fracturas incompletas o con deformidad plástica: signos clínicos pueden ser leves o sutiles Estudios radiológicos Solicitar radiografías AP y lateral de todo el antebrazo , incluyendo codo y muñeca Si no hay visualización adecuada, tomar radiografías específicas del codo y la muñeca Evaluar para descartar: Luxación de cabeza radial (fractura-luxación de Monteggia) Lesión del radio distal (fractura-luxación de Galeazzi) Hallazgos radiográficos característicos Deformidad plástica: curvatura del cúbito sin interrupción de la cortical Fractura en tallo verde: más evidente en vista lateral Fractura completa: desplazamiento visible en una o ambas proyecciones En fracturas de un solo hueso, revisar cuidadosamente las articulaciones radiocubitales proximal y distal para descartar Monteggia o Galeazzi. ¿Cuándo se requiere reducción? Angulaciones aceptables varían según edad y localización (ver tabla clínica de referencia) Angulación rotacional > 45° debe considerarse para derivación ortopédica, aunque es difícil de valorar en RX Si existe deformidad clínica o desplazamiento evidente, se debe reducir Siempre realizar radiografía post-reducción en yeso Indicaciones de derivación ortopédica inmediata Fracturas abiertas Lesión neurovascular asociada Síndrome compartimental o hinchazón extrema Fracaso en lograr o mantener la reducción Fracturas asociadas con dislocaciones (Monteggia, Galeazzi) Fracturas ipsilaterales en extremidad superior Deformidad plástica Manejo en urgencias según tipo de fractura Tipo de fractura Reducción Inmovilización y cuidados Tallo verde Reducción cerrada (LAMP o sedación según recursos) Yeso braquiopalmar por 6 semanas, moldeado interóseo y en tres puntos Deformidad plástica Generalmente requiere GAMP Inmovilización como arriba, según indicaciones del ortopedista Fractura completa Reducción cerrada bajo sedación o GAMP Igual que arriba Moldeado interóseo adecuado: El yeso debe tener sección ovalada (no circular) para mantener tensión en la membrana interósea Seguimiento Todos los pacientes deben ser vistos en la clínica de fracturas en 7 días , con radiografía Evaluar consolidación, alineación, pérdida de reducción Recomendaciones para padres Con tratamiento adecuado, el pronóstico es excelente Si el hueso no consolida con una alineación aceptable, puede haber pérdida de rotación del antebrazo Riesgo de cierre prematuro de fisis es muy bajo Fracturas desplazadas requieren seguimiento riguroso por riesgo de pérdida de reducción Riesgo de refractura es de aproximadamente 5%, especialmente en las semanas posteriores al retiro del yeso Complicaciones frecuentes Lesiones no detectadas (especialmente en fracturas de un solo hueso): Fractura de cúbito evaluar articulación radiocapitelar (Monteggia) Fractura de radio evaluar articulación radiocubital distal (Galeazzi) Pérdida de reducción: hasta 25% de los casos, especialmente si hay mal moldeado del yeso Síndrome compartimental: por yeso ajustado; requiere vigilancia Refractura: ocurre en 1 de cada 20 casos, mayor riesgo luego del retiro del yeso
- Olécranon
MANUAL DE PEDIATRÍA Calendario de seguimiento recomendado para fracturas del olécranon Tipo de fractura Primera consulta Consultas posteriores Recomendaciones para los padres Aislada, no desplazada/estable Dentro de la primera semana post-lesión con radiografía - A las 3 semanas : retiro del yeso, radiografía y comenzar movilización - A los 3 meses : control clínico final con radiografía Consultar al médico si se observa deterioro en la función del codo o si surgen síntomas nuevos Aislada, desplazada/inestable (tratamiento quirúrgico) A la 1 semana post-operatoria con radiografía - Puede requerir nueva hospitalización para retiro del material de osteosíntesis (generalmente alambres) - A las 3 semanas : retiro del yeso, radiografía y comenzar movilización - A las 6 semanas : control clínico con radiografía - A los 3 meses : evaluación de rango de movimiento (ROM) - A 1 año : control clínico final con radiografía Igual que en el caso anterior Lesión combinada A la 1 semana post-operatoria con radiografía - Puede requerir nueva hospitalización para retiro del material - A las 3 semanas : retiro del yeso, radiografía y comenzar movilización - A las 6 semanas : control clínico con radiografía - A los 3 meses : evaluación de ROM - A 1 año : control clínico final con radiografía Igual que en el caso anterior. Considerar seguimiento prolongado si hay sospecha de alteración del crecimiento ¿Qué se debe revisar en cada consulta? Siempre evaluar si hay una lesión pasada por alto , especialmente luxación de la cabeza del radio En etapas tempranas : comprobar la estabilidad de la reducción/fijación en la radiografía En seguimiento intermedio : valorar el progreso en la movilización del codo En etapas tardías : revisar signos de trastornos del crecimiento , especialmente si la lesión involucró el radio proximal Complicaciones potenciales asociadas a esta fractura Resultado clínico peor al esperado por los profesionales o familiares Rigidez articular (limitación para recuperar el rango completo de movimiento del codo) Disfunción radiohumeral proximal , especialmente en lesiones combinadas Lesión del nervio cubital ¿Cuándo derivar a un ortopedista especialista? Toda fractura de tipo Monteggia debe ser manejada por un ortopedista especializado ¿Cuáles son los criterios para el alta definitiva? Fractura completamente consolidada Rango de movimiento del codo normal o casi normal Ausencia de síntomas o preocupaciones clínicas actuales
- Fractura-luxación de Monteggia
MANUAL DE PEDIATRÍA Calendario de seguimiento recomendado para fracturas-luxaciones de Monteggia Tipo de fractura Primera consulta Consultas posteriores Recomendaciones para los padres Todos los tipos A los 7 días post-reducción con radiografía, según la estabilidad de la lesión - A las 2 semanas post-reducción con radiografía - A las 3 semanas : nueva radiografía y posible cambio de yeso - A las 6 semanas con radiografía final Si el niño presenta dolor o limitación progresiva del movimiento del codo o antebrazo , acudir al médico de cabecera. Evitar deportes de contacto hasta pasados 2 a 3 meses ¿Qué se debe revisar en cada consulta? Verificar la reducción concéntrica de la articulación radiocapitelar (en vistas AP y lateral del codo) Comprobar la alineación y posición de la fractura de cúbito Complicaciones potenciales asociadas a esta lesión Lesión nerviosa: El nervio más comúnmente afectado es el radial (10–20% de los casos), especialmente en lesiones tipo I y III Puede comprometerse también el nervio interóseo posterior , cercano a la cabeza del radio Generalmente se trata de una neuropraxia Se debe documentar el examen de nervios periféricos La recuperación nerviosa suele esperarse en aproximadamente 9 semanas Si no hay mejoría, se indica electromiografía (EMG) a las 12 semanas Ossificación periarticular: Presente en un 3–7% de los casos Aparece alrededor de la cabeza radial o del ligamento anular Asociada a lesiones de alta energía , fracturas del radio y múltiples intentos de reducción Puede causar limitación del rango de movimiento del codo ¿Cuándo se debe consultar con el ortopedista especialista? Duda sobre si la articulación radiocapitelar está correctamente reducida Pérdida de alineación de la fractura del cúbito Persistencia de síntomas de lesión neurológica ¿Cuáles son los criterios para el alta definitiva? Fractura consolidada Rango completo de movimiento del codo Ausencia de síntomas neurológicos persistentes
- Epicóndilo medial
MANUAL DE PEDIATRÍA Calendario de seguimiento recomendado para fracturas del epicóndilo medial del húmero Tipo de fractura Primera consulta Consultas posteriores Información para los padres Tratamiento conservador (no quirúrgico) A las 3 semanas post-lesión con radiografía y retiro de la férula A las 9 semanas post-lesión con radiografía Usar cabestrillo tipo collar y puño por 3 semanas más y comenzar ejercicios de movilidad. Evitar actividades que impliquen carga en el brazo durante un mes tras el retiro del yeso. No se recomienda fisioterapia. Tratamiento quirúrgico (postoperatorio) A las 3 semanas post-cirugía con radiografía y retiro de la férula A las 9 semanas post-cirugía con radiografía Igual que en el tratamiento conservador. Si hay preocupación por la herida quirúrgica, valorar revisión a la primera semana postoperatoria . Puede considerarse el retiro del tornillo según evolución. Fractura del cóndilo medial A la 1 semana post-cirugía A las 3 semanas post-cirugía con radiografía A las 9 semanas post-cirugía con nueva radiografía Igual que en los otros casos. Además, considerar si requiere seguimiento a largo plazo por riesgo de trastorno del crecimiento o necrosis avascular del cóndilo medial. ¿Qué se debe revisar en cada consulta? Grado de desplazamiento y si la reducción es aceptable Si la fractura presenta desplazamiento mayor a 15 mm y no ha sido tratada quirúrgicamente, considerar cirugía diferida Complicaciones potenciales asociadas a esta lesión No consolidación del epicóndilo medial No consolidación del cóndilo medial Parálisis del nervio cubital Rigidez articular del codo , especialmente tras cirugía abierta ¿Cuándo se debe consultar al ortopedista especialista? Aumento progresivo del desplazamiento Inestabilidad del codo ¿Cuáles son los criterios para el alta definitiva? Rango de movilidad sin dolor entre 30° y 120° de flexión del codo Ausencia de dolor a la palpación en el epicóndilo medial Estabilidad del codo frente a estrés medial y lateral
- Cóndilo lateral
MANUAL DE PEDIATRÍA Calendario de seguimiento recomendado para fracturas del cóndilo lateral del húmero Tipo de fractura Primera consulta Consultas posteriores Información para los padres No desplazada Dentro de la primera semana tras la inmovilización, con radiografía sin férula A las 6 semanas post-inmovilización con radiografía sin férula. Comenzar movilización y verificar consolidación Advertir sobre posible detención del crecimiento que genere alteraciones angulares. Observar evolución a largo plazo. Evitar deportes de contacto o juegos bruscos por al menos 3 meses Mínimamente desplazada (<2 mm) Si se colocaron clavijas percutáneas , control a las 3 semanas post-operatorias con radiografía, cambio de férula y retiro de clavijas A las 6 semanas post-operatorias con radiografía para evaluar consolidación y retiro de la férula Igual que en el caso no desplazado Desplazada (>2 mm) A las 3–4 semanas post-operatorias con radiografía, cambio de férula y retiro de clavijas (si están expuestas). En la práctica habitual, las clavijas y tornillos se dejan enterrados debido a consolidación más lenta A las 6 semanas post-operatorias con radiografía para evaluar consolidación y retiro de la férula El paciente será evaluado en una clínica dirigida por especialista para considerar retiro del material y controlar posibles trastornos del crecimiento (aproximadamente a los 6 meses). En algunos casos, se requiere seguimiento a largo plazo. ¿Qué se debe revisar en cada consulta? Evaluar si hay desplazamiento , especialmente en fracturas no desplazadas o mínimamente desplazadas Buscar signos de consolidación ósea , como la aparición de callo óseo en la línea perióstica (visible desde las 3 semanas) Controlar rango de movimiento y dolor Valorar si hay signos de trastorno del crecimiento Complicaciones potenciales de esta fractura No consolidación o consolidación tardía Sobrecrecimiento del cóndilo lateral , que puede formar una protuberancia visible en la parte externa del codo Deformidad del codo por alteraciones del crecimiento : Puede producir un valgo progresivo del codo Este crecimiento anómalo puede lesionar tardíamente al nervio cubital (parálisis cubital tardía) Rigidez del codo Lesiones neurológicas (producidas por la fractura o por el tratamiento): la mayoría se resuelven con el tiempo ¿Cuándo derivar al cirujano ortopédico especialista? Se debe consultar con un cirujano ortopédico en caso de: Necesidad de cirugía o retiro del material de fijación Requiere seguimiento a largo plazo por posible trastorno del crecimiento (evaluación alrededor de los 6 meses) ¿Cuáles son los criterios para el alta definitiva? El paciente puede ser dado de alta cuando se cumplen todos los siguientes criterios: No presenta dolor No hay sensibilidad en el sitio de fractura El rango de movimiento del codo es normal o casi normal Hay evidencia radiológica de consolidación del cóndilo lateral (callo visible en radiografías AP y lateral) No hay signos de alteración del crecimiento al sexto mes post-lesión
- Fractura supracondílea del húmero
MANUAL DE PEDIATRÍA Cuando se sospecha una fractura supracondílea del húmero, se deben solicitar radiografías anteroposteriores (AP) y laterales del húmero distal (no del codo). Clasificación de Gartland para fracturas en extensión Manejo en el Servicio de Urgencias Inmovilizar con una férula posterior por encima del codo con el codo en 90 grados de flexión , y colocar el brazo en cabestrillo durante 3 semanas. La férula y el cabestrillo deben usarse por debajo de la ropa (por ejemplo, debajo de una camisa holgada) y no por la manga . Consejo: Evita aplicar una férula corta o débil. La férula debe extenderse lo más arriba posible del codo (cerca de la axila) y bajar hasta las articulaciones metacarpofalángicas (MCF) . Entregar hoja informativa a los padres sobre fractura supracondílea no desplazada . Las fracturas no desplazadas pueden ser controladas por el médico de cabecera a las 3 semanas. No se requiere nueva radiografía. Fracturas desplazadas (Tipo II y III): derivar al servicio de ortopedia de guardia para indicaciones específicas. Puede realizarse una reducción suave aplicando presión anterior sobre el fragmento distal mientras se flexiona el codo a 90°. Importante: Si es una fractura tipo II con deformidad en el plano coronal (ver evaluación radiológica), debe ser tratada siempre por ortopedia. Observar al paciente durante la noche. Control en clínica de fracturas dentro de los 7 días posteriores a la lesión, con radiografía del húmero distal en férula. Requiere reducción urgente y fijación con clavijas percutáneas, organizado por el servicio de ortopedia. ¿Cómo se clasifican? Las fracturas supracondíleas ocurren en la parte más delgada del húmero distal, justo por encima de la placa de crecimiento . Se dividen según la dirección del desplazamiento del fragmento distal: Tipo flexión (raro): el fragmento distal se desplaza hacia adelante . Tipo extensión (98%): el fragmento distal se desplaza hacia atrás . Clasificación de Gartland para fracturas supracondíleas tipo extensión Tipo Descripción I Fractura no desplazada II Fractura angulada , con la corteza posterior intacta III Fragmento distal completamente desplazado hacia atrás , sin contacto cortical ¿Qué tan comunes son y cómo ocurren? Son las fracturas más frecuentes del codo en la infancia , especialmente en niños de entre 5 a 8 años . Ocurren típicamente por una caída con el brazo extendido y el codo en hiperextensión . ¿Cómo se presentan clínicamente? El niño suele presentar dolor, hinchazón y limitación del movimiento del codo. Las fracturas desplazadas en extensión suelen dar una deformidad en forma de “S” . La inflamación puede desarrollarse rápidamente . En menores de 3 años puede parecerse a una luxación del codo . Siempre revisar por lesiones asociadas. Realizar y documentar una evaluación neurológica completa (nervios mediano, radial y cubital) y palpar/documentar el pulso radial . Examinar la piel por signos de hematoma o hinchazón. Signos clínicos de alerta para evaluación ortopédica urgente: Ausencia de pulso radial Mano isquémica (pálida, fría) Hinchazón severa del antebrazo o codo Piel tensa o hematoma anterior Herida abierta Lesión neurológica ¿Qué estudios radiológicos deben pedirse? Si hay deformidad visible, inmovilizar en extensión parcial (unos 30°) antes de tomar la radiografía. Solicitar radiografías AP y lateral del húmero distal (no del codo). Si hay sospecha de lesión en antebrazo o muñeca, solicitar radiografías adicionales. Detectar lesiones asociadas en el antebrazo es clave por el riesgo de hinchazón severa. ¿Cómo se ven en la radiografía? La clasificación de Gartland se basa en la radiografía lateral , observando la relación entre el capitellum y la línea humeral anterior . Imagen: línea humeral anterior En un codo normal, la línea trazada a lo largo de la cara anterior del húmero debe pasar por el tercio medio del capitellum . Si pasa por el tercio anterior o no toca el capitellum , hay desplazamiento posterior . Ejemplos por tipo: Gartland Tipo I Niña de 3 años. La línea humeral anterior cruza el capitellum. Puede ser difícil de ver en la radiografía simple, pero se sospecha si hay signos de almohadilla grasa (anterior/posterior). Gartland Tipo II Niña de 2 años. En vista lateral, la línea humeral está anterior al capitellum . En AP, se ven líneas de fractura a ambos lados de la fosa olecraniana. Puede haber desplazamiento medial o lateral. Gartland Tipo II con deformidad coronal Niño de 4 años. Se observa desplazamiento significativo en la vista AP (inclinación o traslación), lo cual requiere tratamiento como fractura tipo III. Gartland Tipo III Niña de 6 años. Fractura completamente desplazada. En niños menores de 3 años, aún no hay osificación del capitellum. La lesión puede parecer una luxación de codo , pero en realidad es una separación fisaria (Salter-Harris tipo I). ¿Cuándo se requiere reducción? Tipo I: No requiere reducción. Tipo II: Puede intentarse una reducción suave presionando el fragmento distal hacia adelante al flexionar el codo a 90°. Tipo III y fracturas en flexión: Requieren reducción y fijación con clavos percutáneos (K-wires) . Mantener al paciente en ayuno hasta definir necesidad quirúrgica.Evaluar esquema de vacunación contra tétanos si la fractura es expuesta. En la radiografía lateral post-reducción, se tolera una cierta extensión , si aún se clasifica como tipo II. En la vista AP no se acepta ningún grado de inclinación , ya que indica inestabilidad y necesidad de cirugía. ¿Cuándo debo derivar a ortopedia? Consultar de inmediato si: No hay pulso o hay isquemia Fractura abierta o con hematoma grande Lesión nerviosa Fractura tipo II o III Lesión asociada en antebrazo o muñeca Fractura en flexión No se logra reducción o inmovilización adecuada (incluyendo falta de experiencia en reducción, férulas o yesos) ¿Cuál es el manejo habitual en urgencias? El manejo depende de la clasificación de Gartland y la evaluación clínica (ej. compromiso neurovascular). Manejo en urgencias según tipo de fractura Tipo de fractura Reducción necesaria Inmovilización Tipo I No Férula por encima del codo a 90° + cabestrillo por 3 semanas Tipo II Reducción suave (excepto con deformidad coronal) Férula por encima del codo a 90° + cabestrillo por 3 semanas Tipo III Reducción y fijación con clavijas A cargo del equipo de ortopedia Consejo: La posición del codo es más importante que el grado de desplazamiento. Flexionar más de 90° puede causar hinchazón severa y riesgo vascular. ¿Qué seguimiento requiere? Tipo I: Control con médico general a las 3 semanas. No requiere nueva radiografía. Tipo II: Control en clínica de fracturas a la semana post-lesión. ¿Qué debo decirle a los padres? Entregar hoja informativa según tipo de fractura. Manejo con cabestrillo por 3 semanas. Durante las primeras 48 horas, mantener el codo elevado por encima del corazón . Férula y cabestrillo deben colocarse bajo la ropa . Al retirar la férula, habrá rigidez temporal del codo . Casi siempre mejora sin fisioterapia. Si el fragmento distal queda levemente extendido, puede haber limitación de extensión leve al año. Deformidades en el plano coronal pueden causar cubitus varus (cosméticamente desfavorable pero funcionalmente leve). Complicaciones graves: Lesiones vasculares Síndrome compartimental Contractura isquémica de Volkmann Lesiones nerviosas permanentes Consolidación en mala posición (cubitus varus o “en pistola”) ¿Qué complicaciones pueden presentarse? Tipo II: Raramente conllevan riesgo neurovascular. Pueden provocar consolidación viciosa (cubitus varus) y requerir osteotomía correctiva. Tipo III: Mayor riesgo de lesión neurovascular. Si se maneja correctamente, se puede evitar isquemia de Volkmann. Lesiones nerviosas permanentes son raras . Imagen: deformidad cubitus varus El cubitus varus se caracteriza por un ángulo anormal del brazo, donde el antebrazo se desvía hacia el centro del cuerpo. Complicaciones vasculares: Síndrome compartimental Contractura isquémica de Volkmann (secundaria) Las lesiones neurológicas pueden deberse al trauma o tratamiento. La gran mayoría se resuelven con el tiempo . Hoja informativa para padres Fractura supracondílea no desplazada Fractura supracondílea desplazada
- Cuello radial
MANUAL DE PEDIATRÍA Las fracturas del cuello radial son relativamente frecuentes. Cuando se presentan como lesiones aisladas , mínimamente desplazadas o anguladas , el pronóstico suele ser favorable . No obstante, el médico tratante debe estar alerta ante cualquier desplazamiento de la cabeza radial o la presencia de lesiones asociadas en el cúbito (incluyendo el olécranon) o el epicóndilo medial , lo cual puede indicar una lesión tipo Monteggia . Estas lesiones requieren intervención quirúrgica temprana para evitar secuelas a largo plazo. Restricciones al movimiento de pronación-supinación pasiva o dolor severo con estos movimientos deben considerarse una señal de alarma que justifica una evaluación más exhaustiva. Una hinchazón importante no es esperada en una fractura simple del cuello radial. Su presencia sugiere una lesión más compleja. El antecedente de una deformidad evidente en el momento del trauma que mejora antes de la consulta podría indicar una luxación del codo que se redujo espontáneamente , lo cual debe hacer pensar en complicaciones asociadas. ¿Cómo se clasifican? Las fracturas del radio proximal se clasifican según: Ubicación anatómica: Metafisaria Fisaria (la más común, generalmente tipo Salter-Harris II) Grado de desplazamiento Presencia de otras lesiones en codo o antebrazo (óseas o ligamentosas), como en la fractura de Monteggia Presencia o antecedente de luxación del codo Es esencial distinguir entre estas variantes, ya que el tratamiento y el pronóstico varían considerablemente . ¿Qué tan comunes son y cómo ocurren? Las fracturas del cuello radial representan aproximadamente el 8% de las fracturas del codo en niños. El mecanismo más frecuente es una caída sobre el brazo extendido , generando un estrés en valgo en el codo .También pueden producirse por una luxación del codo y su posterior reducción manual. ¿Cómo se presentan clínicamente? El paciente suele tener: Dolor y sensibilidad en la región lateral del codo Hinchazón localizada Limitación de la rotación del antebrazo (pronación y supinación) La incapacidad para rotar el antebrazo , ya sea por bloqueo mecánico o dolor severo, sugiere una lesión más compleja. No suele haber deformidad visible, salvo que existan lesiones asociadas como luxación del codo o fractura del cúbito. ¿Qué estudios radiológicos deben solicitarse? Radiografías anteroposterior (AP) y lateral del codo , con el antebrazo en la misma posición de rotación en ambas proyecciones (por ejemplo, posición neutra) para obtener imágenes ortogonales del radio proximal. Si el paciente no puede extender completamente el codo, la imagen AP puede no mostrar correctamente el radio. En ese caso, se debe solicitar una vista AP específica del radio proximal . En todas las vistas, una línea trazada a lo largo del eje del radio debe pasar por el centro del capitellum . Si no lo hace, puede haber luxación de la cabeza radial . ¿Qué se observa en la radiografía? Salter-Harris tipo I: Puede asociarse con avulsión del epicóndilo medial, reflejando una fuerza en valgo importante. Salter-Harris tipo II: A menudo se asocia con fractura del olécranon. Esta combinación corresponde a una variante de fractura de Monteggia , que requiere derivación inmediata a ortopedia . Fractura desplazada del cuello radial: Puede estar severamente angulada , incluso hasta 90° Puede pasar desapercibida si solo se revisa la vista lateral Puede deberse a una luxación de codo reducida espontáneamente ¿Cuándo se requiere reducción (quirúrgica o no quirúrgica)? Cualquier fractura del cuello radial con deformidad en el cúbito, fractura del olécranon o del cuerpo del cúbito debe considerarse como una fractura-luxación tipo Monteggia y manejarse como tal. Las fracturas con desplazamiento de la cabeza radial requieren evaluación ortopédica el mismo día . Las fracturas que comprometen la superficie articular (Salter-Harris tipo III o IV) también requieren evaluación ortopédica urgente. Las fracturas aisladas y no desplazadas se tratan según el grado de angulación : Si la angulación es menor o igual a 30° , no se requiere reducción. Si la angulación supera los 30°, generalmente se requiere reducción bajo anestesia general e intensificador de imágenes. Consideraciones adicionales: Cuanto más cerca esté el niño de la madurez esquelética, menor es la capacidad de remodelación. En estos casos, incluso deformidades >15° pueden no ser aceptables. La angulación real puede estar subestimada en una sola proyección. La traslación del fragmento puede agravar el efecto de la angulación. Lesiones asociadas pueden hacer que el grado de deformidad aumente con el tiempo. ¿Cuándo debo derivar al servicio de ortopedia? Un médico de urgencias con experiencia debe participar en la evaluación de todas las fracturas del cuello radial . Derivar a ortopedia de inmediato si: La fractura requiere reducción (desplazamiento, lesión tipo Monteggia, compromiso articular) Hay una segunda fractura en el mismo miembro superior Existe hinchazón extrema o sospecha de síndrome compartimental Hay bloqueo mecánico o dolor severo con movimientos suaves de pronación-supinación ¿Cuál es el manejo habitual en urgencias? Tipo de fractura Reducción Inmovilización Fractura aislada, mínimamente desplazada o angulada (≤30°), en menores de 10 años No se requiere Férula posterior por encima del codo, codo en 90°, antebrazo en posición neutra por 3 semanas Todas las demás fracturas Requieren reducción (cerrada o abierta). Derivar a ortopedia A cargo del equipo de ortopedia ¿Qué seguimiento se necesita? Todas las fracturas del cuello radial deben tener control en clínica de fracturas dentro de la primera semana , con radiografía sin yeso/férula . Razones importantes para este seguimiento: El desplazamiento puede aumentar en los primeros días. El hueso consolida rápidamente y la reducción cerrada se vuelve muy difícil después de 5 días. Puede haber lesiones asociadas (como fractura del olécranon) no detectadas en la evaluación inicial. Si hay dificultad logística para organizar el seguimiento en tiempo y forma, se debe escalar al especialista ortopédico de guardia . También puede estar indicado realizar una tomografía del codo si: Hay dudas sobre el desplazamiento de la cabeza radial Se sospecha una variante de Monteggia Hay bloqueo mecánico a la rotación del antebrazo ¿Qué se debe decir a los padres? Las fracturas no desplazadas tienen buen pronóstico, pero pueden dejar rigidez residual (especialmente en la rotación del antebrazo), incluso con tratamiento adecuado. Las lesiones combinadas en el codo pueden tener un pronóstico más incierto, especialmente si hay desplazamiento severo . El seguimiento estrecho con radiografías sin férula es esencial. En general, los niños recuperan bien la movilidad del codo y no suelen necesitar fisioterapia . ¿Qué complicaciones pueden presentarse? Complicaciones frecuentes o importantes: Rigidez de la rotación del antebrazo (muy común) Necrosis avascular de la cabeza radial , asociada con gran desplazamiento o cirugía tardía Osificación heterotópica , que puede bloquear el movimiento Cierre prematuro de la fisis , lo que puede provocar angulación del antebrazo o el codo Desplazamiento no reconocido de la cabeza radial o lesión tipo Monteggia no tratada a tiempo
- Fracturas del húmero proximal
MANUAL DE PEDIATRÍA La mayoría de las fracturas del húmero proximal en niños no requieren reducción , ya que el remodelado óseo en esta región es altamente efectivo. El tratamiento habitual consiste en la inmovilización del hombro con cabestrillo, vendaje envolvente (swathe) o inmovilizador de hombro. Se recomienda evaluación en la clínica de fracturas o con un médico con experiencia en traumatología pediátrica dentro de los 7 días posteriores al diagnóstico, con radiografías de control para evaluar desplazamientos secundarios. ¿Cómo se clasifican? Las fracturas del húmero proximal se clasifican según su localización: Fracturas fisarias : se clasifican según el sistema Salter-Harris . La mayoría son tipo I o II. Fracturas metafisarias : pueden ser incompletas (tipo buckle ) o completas. Fracturas del troquín (tuberosidad menor) o troquiter (tuberosidad mayor) . ¿Qué tan comunes son y cómo ocurren? Representan menos del 5% de todas las fracturas pediátricas. Generalmente se producen por una caída con el brazo extendido , que transmite la fuerza hacia la cabeza humeral. En niños mayores y adolescentes predominan las lesiones fisarias . En niños más pequeños son más comunes las fracturas metafisarias , incluyendo fracturas tipo buckle . Algunas fracturas pueden originarse en un quiste óseo benigno , siendo una fractura patológica (se produce con traumatismo de baja energía). En neonatos, pueden producirse por separación transfisaria durante el parto. Estas lesiones no se ven en la radiografía, ya que la epífisis proximal del húmero aparece alrededor de los 6 meses de edad → se puede requerir ecografía. No es común asociarla con maltrato infantil, a diferencia de las fracturas diafisarias de húmero. ¿Cómo se presenta clínicamente? Dolor y limitación de movimiento del hombro tras un trauma definido. Puede haber inflamación y deformidad , pero muchas veces no es evidente por la cobertura muscular. El principal signo clínico es la resistencia a mover el brazo por dolor. ¿Qué estudios radiológicos se deben solicitar? Radiografía anteroposterior (AP) del hombro Radiografía lateral axilar permite ver la relación entre la cabeza humeral y la glenoides ¿Cómo se ven en la radiografía? Depende del grado de angulación o desplazamiento de la diáfisis con respecto a la cabeza humeral. Evaluar si hay compromiso de la fisis de crecimiento . Fracturas tipo buckle : pueden verse como una pequeña protuberancia en el margen cortical medial de la metáfisis. Las fracturas deben describirse según: Desplazamiento (en porcentaje del diámetro de la diáfisis humeral) Angulación cuello-diáfisis : en varo (disminución del ángulo) o valgo (aumento del ángulo) ¿Cuándo se requiere reducción (quirúrgica o no)? La fisis proximal del húmero aporta el 80% del crecimiento longitudinal del hueso el potencial de remodelado es muy alto , y la mayoría no requiere reducción . No se debe intentar reducir la fractura en urgencias. En niños mayores con deformidad marcada, puede considerarse reducción cerrada (controvertido). Guías aproximadas para aceptar sin reducción: Edad Angulación aceptada Desplazamiento aceptado 5–12 años Hasta 60° Hasta 50% >12 años Hasta 30° Hasta 30% Excepción: Fracturas aisladas de la tuberosidad mayor desplazadas en adolescentes suelen requerir reducción y fijación quirúrgica ¿Cuándo derivar de inmediato a traumatología? Indicaciones de derivación inmediata: Desplazamiento >50% entre cabeza humeral y diáfisis Angulación >60° en niños <12 años o >30° en >12 años Fractura patológica Lesiones asociadas (ej. lesión del plexo braquial , lesión vascular) Fractura del húmero proximal asociada a otra fractura en el mismo miembro Politrauma ¿Cuál es el manejo habitual en urgencias? Inmovilización del hombro con: Cabestrillo Vendaje tipo swathe Inmovilizador de hombro Analgesia adecuada Evaluación neurovascular del brazo afectado ¿Qué seguimiento se requiere? Control en clínica de fracturas o con médico capacitado en ortopedia pediátrica en ≤7 días , con radiografía de control. Evaluar si hay nuevo desplazamiento o complicaciones. ¿Qué consejos dar a los padres? El pronóstico suele ser excelente debido al alto potencial de remodelado. No unión es muy rara. Aun con una deformidad leve en la radiografía, la función del hombro se recupera por completo. Acortamiento leve o mala alineación angular no tienen implicancia funcional ni estética . Las lesiones fisarias tipo Salter-Harris I o II raramente generan arresto del crecimiento . ¿ Qué complicaciones pueden presentarse? Lesiones del plexo braquial u otras lesiones de partes blandas (raras) Malunión leve : no afecta la función No unión : infrecuente Ver otras posibles complicaciones en seguimiento ortopédico especializado
- Fracturas de la diáfisis humeral
MANUAL DE PEDIATRÍA La reducción rara vez es necesaria en las fracturas diafisarias del húmero en niños. Por lo general, estas fracturas se realinean adecuadamente por efecto de la gravedad, utilizando un cabestrillo tipo collar y puño (collar and cuff) . Se recomienda control en la clínica de fracturas a la semana , para verificar la alineación y evolución. Las fracturas espirales del húmero en lactantes y niños pequeños están fuertemente asociadas a maltrato infantil . Siempre se debe realizar una historia clínica detallada y una evaluación física cuidadosa para identificar signos de riesgo. Clasificación Las fracturas de la diáfisis humeral pueden clasificarse según: Ubicación anatómica : tercio proximal, medio o distal Tipo de trazo : espiral, oblicuo corto, transversal o conminuto Grado de desplazamiento Presencia de lesión en tejidos blandos : cerrada o expuesta Frecuencia y mecanismos Estas fracturas son poco comunes , representando entre 2% y 5% de todas las fracturas pediátricas. Fracturas transversales u oblicuas cortas : suelen deberse a trauma directo Fracturas espirales : por torsión indirecta , como caídas En niños mayores de 7 años, es relativamente frecuente encontrar fracturas patológicas sobre un quiste óseo simple tras traumatismo leve Son la segunda fractura de nacimiento más común En menores de 4 años, toda fractura diafisaria debe levantar sospecha de maltrato no accidental La presencia de una fractura espiral en un lactante requiere investigación formal por riesgo de maltrato Presentación clínica Dolor, hinchazón y resistencia a mover el brazo afectado Puede haber crepitación La deformidad puede pasar desapercibida debido a la inflamación o la posición del brazo Lesión del nervio radial : Es más frecuente cuando la fractura ocurre en la unión del tercio medio y distal Signos: pérdida de extensión de muñeca y articulaciones metacarpofalángicas, hipoestesia en la cara dorsal del primer espacio interdigital Estudios por imágenes Radiografías anteroposterior (AP) y lateral del húmero Hallazgos radiográficos Los trazos más comunes son transversales o espirales Observar signos de fractura patológica como quistes óseos Ejemplo: fractura transversal del húmero en un niño de 6 años ¿Cuándo se requiere reducción? La reducción es poco frecuente El uso del collar y puño permite que el peso del brazo genere tracción natural , favoreciendo la alineación En casos seleccionados, puede utilizarse una férula colgante en “U” de yeso (POP) Criterios aceptables de alineación: Alineación axial dentro de 10 grados , evaluada por imagen Indicaciones de derivación inmediata a traumatología Fractura abierta Lesión neurovascular , como parálisis del nervio radial Hinchazón extrema o síndrome compartimental (raro en fracturas humerales) Incapacidad para reducir o mantener la alineación (especialmente si urgencias no tiene experiencia en inmovilización) Fractura patológica Aparición de signos neurológicos posterior a la manipulación del hueso, puede indicar atrapamiento del nervio radial Manejo inicial en urgencias Fracturas diafisarias del tercio medio se tratan con collar y puño En algunos casos, se aplica una férula colgante en U de yeso Si existe lesión del nervio radial , se debe evitar la manipulación activa El tratamiento es conservador y de soporte , con férula para la muñeca y dispositivos para mantener extensión de los dedos Seguimiento Todas las fracturas del eje humeral deben ser revisadas en clínica de fracturas al cabo de una semana Las fracturas mínimamente desplazadas pueden ser seguidas por médicos de cabecera con experiencia, si se hace la derivación adecuada Si hay dudas sobre la naturaleza de la fractura, se debe consultar a traumatología desde la presentación inicial Consejos para padres Es habitual que el niño presente dolor y limitación de movimiento durante 2–3 semanas , requiriendo analgesia regular Dormir con el tronco elevado mejora la comodidad Es importante asistir al seguimiento para verificar la alineación y la función neurológica con radiografía al día 7 La consolidación suele completarse en 4–6 semanas , dependiendo de la edad A partir de entonces se inicia la movilización activa Indicar reconsulta si hay aumento del dolor o cambios en la sensibilidad Fracturas bien alineadas en niños sanan con excelente resultado funcional y estético , gracias al fuerte periostio y capacidad de remodelación ósea Complicaciones potenciales La lesión del nervio radial es poco comúnEstas lesiones suelen recuperarse espontáneamente y el tratamiento es de soporte , con férulas para la muñeca y extensión de dedos Ver otras posibles complicaciones en consulta especializada en clínica de fracturas
- Luxaciones de hombro
MANUAL DE PEDIATRÍA Las luxaciones de hombro deben reducirse en el servicio de urgencias , colocarse en cabestrillo , y confirmarse la reducción mediante radiografía . Posteriormente, revisar cuidadosamente la imagen en busca de fractura del reborde glenoideo (lesión de Bankart). Si se sospecha, solicitar TAC y derivar a traumatología. Todas las primeras luxaciones deben tener seguimiento con medicina del deporte, fisioterapia o traumatología para valorar riesgo de recidiva. Niños con luxaciones recurrentes unidireccionales podrían requerir resonancia magnética (RMN) y cirugía. ¿Cómo se clasifican las luxaciones de hombro? Tipo Descripción Traumática, unidireccional La más común. Puede requerir cirugía, especialmente en primer evento con lesión estructural. Recurrente Asociada a lesión estructural previa o inestabilidad multidireccional (MDI). 95% son anteriores Luxación hacia adelante. Atraumática, multidireccional No cubierta por esta guía. Voluntarias (intencionales) Algunas son parte de un “truco” (más comunes en niños pequeños); deben evitarse. Voluntarias con componente psicosocial Raras, requieren manejo especializado y apoyo psicológico. Frecuencia Más común en adolescentes y adultos jóvenes . Rara en niños pequeños . Muy frecuente en deportes con movimientos por encima de la cabeza . Aumento de casos debido a mayor participación infantil en deportes. Luxaciones posteriores son poco comunes y suelen asociarse a convulsiones o electrocución . ¿Cómo se presenta clínicamente? Historia de trauma , típicamente caída o deporte. En luxación anterior (95%) : brazo en abducción y rotación externa (mano extendida hacia fuera o arriba). Examen físico No se palpa la cabeza humeral bajo el acromion. Abultamiento anterior del hombro (cabeza desplazada hacia adelante). El paciente sostiene el brazo aducido y en rotación interna , con dolor al moverlo. Puede presentarse luxación autorreducida dolor y movilidad limitada persisten, se requiere radiografía y seguimiento igual. Hipoestesia o parestesias sobre la cara externa del hombro (zona tipo “insignia”) sugiere lesión del nervio axilar .Debe evaluarse antes y después de la reducción. Lesión del plexo braquial es rara, pero posible. Estudios por imágenes Radiografías: Primer episodio : Siempre realizar antes de reducción. Buscar fracturas óseas (cabeza humeral o glenoides). Si se sospecha fractura solicitar TAC (no retrasa la reducción). Recurrencia : No es necesario retrasar reducción por imagen. Confirmar reducción post-procedimiento. Evaluar signos sutiles como: Lesión de Hill-Sachs (impresión en cabeza humeral) Fractura del reborde glenoideo Fracturas del reborde glenoideo derivar a ortopedia y solicitar TAC. Toda luxación traumática primaria debe tener seguimiento temprano (2–4 semanas) con fisioterapia, medicina deportiva o traumatología. La RMN precoz puede ayudar a estratificar riesgo de recidiva. ¿Cómo se ve en la radiografía? Luxación anterior : la cabeza humeral está fuera de la glenoides . Puede observarse una pequeña densidad en la cara medial de la glenoides que representa una fractura. Otras imágenes pueden mostrar fractura del reborde glenoideo , que puede ser más evidente en TAC. ¿Cuándo se debe reducir? Toda luxación no reducida debe reducirse inmediatamente . Existen múltiples técnicas; lo más importante es la suavidad del método . En pediatría, la reducción suele realizarse con sedación o analgesia . Si no se puede reducir en urgencias (raro), puede haber interposición de tejidos o fragmentos óseos requiere reducción quirúrgica . ¿Cuándo derivar a traumatología inmediatamente? Luxación con fractura aguda (glenoides o húmero proximal) Luxación irreductible Luxación con compromiso neurovascular Sospecha de dislocación voluntaria intencional no reducir sin evaluación previa. Puede requerir intervención del equipo de dolor o psicología. Presencia de parálisis del plexo braquial Manejo en urgencias Reducción Colocar el brazo en cabestrillo o inmovilizador de hombro por 1–2 semanas máximo Radiografía post-reducción TAC inmediato si se sospecha fractura Evaluación neurológica pre y post reducción , especialmente del nervio axilar Seguimiento Todo paciente con luxación debe tener seguimiento Si hay fractura glenoidea o lesión de Hill-Sachs significativa derivación precoz a ortopedia. En luxación traumática sin complicaciones: Seguimiento en 2–4 semanas con traumatología, medicina deportiva o fisioterapia Considerar RMN para evaluar riesgo de recurrencia Iniciar fisioterapia en 1–2 semanas : Fortalecer deltoides, manguito rotador y estabilizadores escapulares Recidivas traumáticas derivación no urgente a traumatología para considerar estabilización quirúrgica electiva Consejos para padres Las luxaciones de hombro son frecuentes. Existe riesgo de repetición , pero puede manejarse con tratamiento adecuado. El cabestrillo no debe usarse más de 1–2 semanas . Iniciar fisioterapia precoz ayuda a prevenir rigidez y nuevas lesiones. Entregar material educativo impreso sobre el cuidado post-luxación. Complicaciones posibles En adolescentes mayores , el riesgo de recurrencia es alto (hasta 90%). Fracturas no diagnosticadas (como del reborde glenoideo) peor pronóstico si no se manejan temprano Lesión del plexo braquial : rara, pero posible en traumatismos de alta energía (ej. accidentes de tránsito) Lesión del nervio axilar : más común que la del plexo, pero suele resolverse espontáneamente
