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- LESIONES DE MUÑECA
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La muñeca es una estructura compleja compuesta por varios huesos, ligamentos y tendones, lo que la hace propensa a una variedad de lesiones. A continuación se describen las lesiones de muñeca más comunes tratadas en contextos de emergencia: Categoría Descripción Fracturas Fractura del radio distal (Colles) Fractura común de la muñeca, causada típicamente por una caída sobre la mano extendida. Desplaza el radio hacia arriba y hacia atrás. Fractura del escafoides Fractura del hueso escafoides de la muñeca. Puede ser difícil de detectar inicialmente y puede requerir seguimiento o resonancia magnética para su diagnóstico. Fracturas de los huesos carpianos Fracturas de otros huesos de la muñeca como el semilunar o el trapecio. Son menos comunes y requieren tratamiento específico. Esguinces y distensiones Esguince ligamentoso Estiramiento o desgarro de ligamentos. Se clasifican por grados, de leve a grave, y pueden requerir inmovilización o cirugía. Lesiones del complejo ligamentoso Involucran múltiples ligamentos y pueden requerir inmovilización, fisioterapia o cirugía, según la gravedad. Lesiones tendinosas Tendinitis y tenosinovitis Inflamación de los tendones por sobreuso o lesiones repetitivas. Se evalúan según los síntomas y se tratan de forma conservadora. Rotura tendinosa Rotura de tendones importantes, que causa incapacidad para mover la muñeca o los dedos. Puede requerir cirugía. Lesiones nerviosas Síndrome del túnel carpiano Compresión del nervio mediano, que provoca dolor, entumecimiento y debilidad en la mano. Puede requerir tratamiento conservador o quirúrgico. Lesiones del nervio radial o cubital Lesiones traumáticas que pueden causar déficits motores o sensitivos. Luxaciones Luxación de muñeca Luxación de los huesos de la muñeca, generalmente causada por traumatismo severo. Requiere reducción e inmovilización. Protocolo de Manejo Paso Detalles Evaluación Inicial Evaluación rápida para determinar la gravedad de la lesión, la presencia de fracturas abiertas y cualquier compromiso vascular o neurológico. Estudios por Imagen Se utilizan radiografías para evaluar fracturas. A veces se requieren tomografías (CT) o resonancias magnéticas (RM) para una evaluación más detallada. Tratamiento Inicial Incluye inmovilización con férula, manejo del dolor y elevación del miembro afectado. Intervención Quirúrgica Necesaria en casos de fracturas desplazadas, lesiones ligamentosas graves o fracturas inestables. Seguimiento y Rehabilitación La fisioterapia es crucial para restaurar la función y prevenir rigidez o debilidad a largo plazo. Cada caso es único y el tratamiento debe adaptarse según la evaluación clínica y los resultados de los estudios diagnósticos.
- Pulgar en Gatillo
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El pulgar en gatillo es una forma de tenosinovitis estenosante que afecta el tendón flexor del pulgar, provocando que el dedo se quede trabado en una posición de flexión y se extienda con un chasquido. Ocurre cuando la vaina que rodea el tendón se inflama o estrecha, lo que restringe el deslizamiento suave del tendón. Esta condición puede deberse a movimientos repetitivos, traumatismos o enfermedades subyacentes como diabetes o artritis reumatoide. Diagnóstico El diagnóstico es clínico y se caracteriza por: Chasquido o bloqueo del pulgar, especialmente al intentar extenderlo. Dolor y sensibilidad en la base del pulgar, en la zona de la vaina tendinosa junto a la polea A1. En algunos casos, puede palparse un nódulo en la base del pulgar. En casos severos, el pulgar puede quedar bloqueado en flexión y requerir asistencia manual para extenderlo. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Tenosinovitis de De Quervain Afecta los tendones en la muñeca con dolor en el lado radial, sin bloqueo del pulgar. Fractura del primer metacarpiano Dolor localizado con incapacidad para mover el pulgar, sin chasquido ni bloqueo. Artrosis carpometacarpiana Dolor crónico en la base del pulgar sin bloqueo súbito, asociado a desgaste articular. Rotura del tendón flexor Incapacidad para flexionar activamente el pulgar, sin bloqueo ni chasquido. Manejo de Emergencia Inmovilización del pulgar afectado con una férula para reducir la inflamación y prevenir el sobreuso. Administración de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para controlar el dolor y la inflamación. Aplicación de hielo en la zona afectada. En casos más severos o persistentes, pueden considerarse inyecciones de corticosteroides en la vaina tendinosa para reducir la inflamación. Tratamiento Definitivo El tratamiento conservador incluye reposo, inmovilización y, en casos recurrentes, infiltraciones con corticosteroides. Si los síntomas persisten o empeoran, puede ser necesaria una cirugía para liberar la polea A1. Este procedimiento permite que el tendón se deslice libremente sin bloquearse. Después de la cirugía, se recomienda rehabilitación con fisioterapia para restaurar la movilidad y prevenir rigidez.
- Dedos en Gatillo (Tenosinovitis Estenosante)
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El dedo en gatillo (tenosinovitis estenosante) es una afección en la que los tendones flexores de los dedos se inflaman o irritan, lo que provoca que el dedo se bloquee en posición de flexión o que resulte difícil extenderlo. Esto ocurre porque los tendones no pueden deslizarse libremente a través de la vaina tendinosa debido a inflamación, formación de nódulos o estrechamiento de la vaina. Es común en personas que realizan movimientos repetitivos de agarre. Diagnóstico El diagnóstico es clínico y se caracteriza por: Dificultad para extender el dedo afectado, que puede quedar “bloqueado” en flexión. Dolor y sensibilidad en la base del dedo o en la palma, en el área de la vaina tendinosa. Sensación de chasquido o bloqueo al intentar mover el dedo. En casos severos, el dedo puede quedar completamente trabado en posición de flexión. El diagnóstico se confirma mediante examen físico, y en algunos casos puede palparse un nódulo en la zona afectada. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Tenosinovitis de De Quervain Dolor en el lado radial de la muñeca, afecta los tendones del pulgar, sin bloqueo del dedo. Rotura del tendón flexor Incapacidad para flexionar activamente el dedo, sin bloqueo ni sensación de “disparo”. Artrosis de las articulaciones interfalángicas Dolor crónico y rigidez, pero sin bloqueo súbito del dedo. Contractura de Dupuytren Flexión progresiva del dedo sin chasquido, asociada a engrosamiento del tejido palmar. Manejo de Emergencia Inmovilización del dedo afectado para reducir el dolor y la inflamación. Administración de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para controlar el dolor y la inflamación. Aplicación de hielo en la base del dedo para reducir la hinchazón. Si hay dolor intenso o bloqueo persistente, puede considerarse una inyección de corticosteroide en la vaina tendinosa para reducir la inflamación. Tratamiento Definitivo El tratamiento inicial es conservador, e incluye reposo del dedo afectado, medicación antiinflamatoria y, en algunos casos, infiltración con corticosteroides. Si el bloqueo persiste o empeora, puede ser necesaria una cirugía (liberación del tendón) para ensanchar la vaina tendinosa y permitir el libre deslizamiento del tendón. Tras la cirugía, la rehabilitación es fundamental para recuperar completamente la movilidad del dedo y prevenir recurrencias.
- Artritis Séptica de la Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La artritis séptica de la mano es una infección grave de una o más articulaciones de la mano, causada típicamente por bacterias, siendo Staphylococcus aureus el patógeno más frecuente. La infección puede originarse por diseminación hematógena, heridas penetrantes, cirugías o extensión de infecciones adyacentes. La artritis séptica requiere tratamiento urgente para evitar daños permanentes en la articulación y complicaciones sistémicas. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la presentación clínica, que incluye: Dolor intenso en una articulación, que empeora con el movimiento. Hinchazón y eritema sobre la articulación afectada. Calor local. Limitación del rango de movimiento debido al dolor. Fiebre y malestar general en casos avanzados. El diagnóstico definitivo se realiza mediante la aspiración de líquido sinovial para análisis microbiológico, el cual revelará la presencia de bacterias, células inflamatorias y las características del líquido (turbio, purulento). Las radiografías pueden mostrar inflamación de tejidos blandos y, en etapas avanzadas, destrucción articular. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Tenosinovitis flexora piógena Dolor localizado a lo largo de los tendones flexores con dedos en semiflexión, sin compromiso articular directo. Artritis reumatoide Dolor crónico y rigidez matutina en múltiples articulaciones, sin signos agudos de infección. Gota Dolor articular agudo sin signos infecciosos, con cristales de urato en el líquido sinovial. Celulitis Infección superficial de tejidos blandos sin afectación intraarticular. Manejo de Emergencia Inmovilización de la mano afectada para reducir el dolor y prevenir más daño. Aspiración de la articulación afectada bajo condiciones estériles para obtener líquido sinovial para análisis y cultivo. Administración inmediata de antibióticos intravenosos de amplio espectro después de la aspiración, ajustándolos posteriormente según los resultados del cultivo. Manejo del dolor con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o analgésicos más potentes según la intensidad del dolor. Elevación de la mano para reducir la hinchazón. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo incluye drenaje articular, ya sea mediante aspiraciones repetidas o drenaje quirúrgico en casos graves. La terapia antibiótica intravenosa se mantiene durante 2 a 4 semanas, dependiendo de la evolución clínica y los resultados microbiológicos. En casos de destrucción articular significativa, puede requerirse desbridamiento quirúrgico. La rehabilitación física es fundamental para recuperar el rango de movimiento y la funcionalidad de la mano.
- Infecciones del Espacio Palmar
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las infecciones del espacio palmar son infecciones profundas localizadas en los compartimentos fasciales de la palma. Estas infecciones pueden presentarse en dos áreas principales: el espacio tenar (alrededor del pulgar) y el espacio palmar profundo (entre los tendones flexores y los huesos metacarpianos). Generalmente son causadas por heridas penetrantes, traumatismos o diseminación de infecciones cercanas, y son comúnmente provocadas por bacterias como Staphylococcus aureus y Streptococcus . Diagnóstico El diagnóstico es clínico y se caracteriza por: Dolor intenso y profundo en la palma, que empeora con el movimiento. Hinchazón en la palma o en el dorso de la mano. Eritema (enrojecimiento) y sensibilidad sobre el área infectada. Movimiento limitado de los dedos debido al dolor. En fases avanzadas, pueden presentarse fiebre y síntomas sistémicos. Se utilizan radiografías o ecografías para descartar cuerpos extraños o compromiso óseo (osteomielitis). Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Celulitis Infección superficial del tejido subcutáneo sin afectación de compartimentos fasciales profundos. Absceso subcutáneo Colección purulenta superficial con fluctuación palpable, sin compromiso de espacios profundos. Tenosinovitis flexora piógena Dolor e inflamación a lo largo de los tendones flexores, con limitación de la flexión activa. Artritis séptica Dolor e hinchazón en una articulación de la mano, sin afectación del espacio fascial profundo. Manejo de Emergencia Inmovilización de la mano afectada para prevenir la diseminación de la infección. Administración de antibióticos de amplio espectro por vía intravenosa, cubriendo estafilococos y estreptococos (como ceftriaxona, vancomicina u otros). Elevación de la mano y aplicación de hielo para reducir la inflamación. Manejo del dolor con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y opioides si es necesario. Estudios de imagen, como resonancia magnética o ecografía, para evaluar la extensión de la infección. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo consiste en el drenaje quirúrgico urgente del absceso en el espacio palmar. La incisión y el drenaje bajo anestesia permiten evacuar el pus y limpiar el espacio infectado. Se recomienda irrigación continua de la cavidad infectada para asegurar su limpieza completa. Tras la cirugía, se continúa con la terapia antibiótica durante 1 a 2 semanas, dependiendo de la gravedad de la infección y de los resultados del cultivo. La rehabilitación temprana con fisioterapia es crucial para prevenir rigidez y restaurar la función completa de la mano.
- Tenosinovitis Flexora Piógena
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La tenosinovitis flexora piógena es una infección aguda de la vaina del tendón flexor en la mano, causada típicamente por bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus . Esta infección grave suele originarse a partir de heridas punzantes, laceraciones o mordeduras que introducen patógenos en la vaina del tendón, lo que provoca una inflamación rápida. Si no se trata a tiempo, puede comprometer la función del tendón e incluso provocar necrosis. Diagnóstico El diagnóstico se basa en los signos clásicos conocidos como criterios de Kanavel: Dolor a lo largo del trayecto del tendón flexor. Sensibilidad a la palpación de la vaina tendinosa. Dedo mantenido de forma involuntaria en posición semiflectada. Dolor al extender pasivamente el dedo. La presentación clínica incluye hinchazón, dolor y sensibilidad, que pueden progresar a fiebre y malestar general. En casos graves, el dedo afectado se presenta tenso y eritematoso. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Celulitis Infección difusa del tejido subcutáneo sin signos específicos de afectación de la vaina tendinosa. Panadizo (felon) Infección en la yema del dedo con acumulación de pus, sin compromiso del tendón. Artritis séptica Dolor e hinchazón en la articulación afectada, pero sin sensibilidad específica sobre el tendón flexor. Ganglión infectado Presencia de una masa o quiste en la mano que se infecta, sin afectación directa del tendón. Manejo de Emergencia Inmovilización del dedo afectado en posición funcional. Administración urgente de antibióticos de amplio espectro, generalmente por vía intravenosa, como cefalosporinas o vancomicina si se sospechan organismos resistentes. Elevación de la mano para reducir la inflamación. Control del dolor con analgésicos y antiinflamatorios. Se pueden solicitar estudios de imagen (ecografía o resonancia magnética) si el diagnóstico es incierto, aunque suele ser clínico. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo consiste en el drenaje quirúrgico urgente de la vaina tendinosa para eliminar el pus y evitar la diseminación de la infección. Puede requerirse irrigación continua para asegurar la limpieza completa del área. Se deben continuar los antibióticos sistémicos durante 1 a 2 semanas, según la gravedad y los resultados de cultivo. La rehabilitación con fisioterapia es crucial después de la infección para restaurar la movilidad y prevenir la rigidez del dedo afectado.
- Paroniquia
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La paroniquia es una infección del tejido periungueal que rodea la uña, causada por bacterias como Staphylococcus aureus o por hongos en infecciones crónicas. Puede presentarse en forma aguda o crónica, siendo la forma aguda más común tras traumatismos menores, como morderse las uñas, manicuras o cortes. La infección provoca dolor, enrojecimiento e hinchazón alrededor de la uña, y en casos graves, acumulación de pus. Diagnóstico El diagnóstico es clínico, basado en la observación de dolor, hinchazón, enrojecimiento y posible presencia de pus alrededor de la uña. En casos crónicos, la piel periungueal aparece engrosada y puede estar más elevada. Se pueden realizar estudios microbiológicos si se sospecha una infección fúngica. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Panadizo (felon) Infección profunda de la yema del dedo con acumulación de pus. Panadizo herpético Vesículas dolorosas en la zona periungueal, sin formación de absceso. Celulitis Infección más extensa del tejido subcutáneo, no limitada a la zona periungueal. Uña encarnada (onicocriptosis) Dolor e hinchazón en un lado de la uña debido a su penetración en el tejido blando. Manejo de Emergencia En la paroniquia aguda, el tratamiento inicial incluye baños de agua tibia con antiséptico (como povidona yodada) para reducir la inflamación. Si hay pus, se realiza incisión y drenaje del contenido purulento bajo condiciones estériles. En infecciones leves, se indican antibióticos tópicos. En infecciones más graves o con celulitis asociada, se administran antibióticos orales (como cefalexina o clindamicina). En paroniquia crónica, se recomiendan antifúngicos tópicos o sistémicos si se confirma infección por hongos. Tratamiento Definitivo La paroniquia aguda suele resolverse con drenaje y tratamiento antibiótico adecuado. Es importante evitar los factores desencadenantes, como morderse las uñas o realizar manicuras agresivas. En casos crónicos, el tratamiento se enfoca en eliminar el irritante y utilizar antifúngicos si hay recurrencia de la infección. En casos graves, donde la infección afecta la matriz ungueal o se repite con frecuencia, puede ser necesaria la resección parcial o total de la uña.
- Infecciones de la Almohadilla Digital (Panadizo Pulpar)
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las infecciones de la almohadilla digital, o panadizos pulpares, son infecciones bacterianas que afectan la parte blanda de la punta del dedo. Estas infecciones son comúnmente causadas por Staphylococcus aureus , y suelen ocurrir tras heridas punzantes, cortes, mordeduras o al manipular objetos contaminados. La infección provoca acumulación de pus en el tejido de la yema del dedo, lo que genera dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento. Diagnóstico El diagnóstico es principalmente clínico, basado en el antecedente de una herida o trauma previo, junto con síntomas como dolor intenso, hinchazón localizada en la punta del dedo y enrojecimiento. En etapas avanzadas puede haber fluctuación (presencia palpable de pus) y aumento de temperatura local. Las radiografías se utilizan en casos complicados para descartar osteomielitis o cuerpos extraños. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Paroniquia Infección alrededor de la uña, no en la punta del dedo. Absceso subcutáneo Acumulación de pus en otra parte de la mano, no limitada a la almohadilla digital. Celulitis Infección difusa de la piel con extensión más amplia, sin acumulación localizada de pus en la yema del dedo. Panadizo herpético Vesículas dolorosas en la piel de la yema del dedo, sin formación de absceso purulento. Manejo de Emergencia Inmovilización del dedo afectado para reducir el dolor y evitar mayor daño. Aplicación de calor local (compresas tibias) para ayudar a que el absceso madure y facilitar el drenaje. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para el manejo del dolor. Si hay fluctuación, realizar incisión y drenaje del absceso bajo condiciones estériles. Antibióticos orales (como cefalexina o clindamicina) en infecciones graves o si hay celulitis circundante. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo consiste en el drenaje completo del pus y la limpieza de la herida. Se prescriben antibióticos en infecciones moderadas o graves, o cuando hay signos de diseminación sistémica. Si la infección compromete el hueso (osteomielitis), puede requerirse una intervención quirúrgica más extensa. Es fundamental el seguimiento clínico del paciente para asegurar que la infección no progrese ni recurra.
- Otros Problemas de Tejidos Blandos de la Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Además de las lesiones traumáticas, los problemas de tejidos blandos en la mano comprenden una variedad de condiciones que pueden afectar los tendones, ligamentos, músculos, nervios y la piel. Estas afecciones van desde tendinitis hasta compresiones nerviosas y pueden comprometer la funcionalidad y movilidad de la mano. Diagnóstico El diagnóstico de los problemas de tejidos blandos se basa en la historia clínica del paciente y en el examen físico. Los síntomas comunes incluyen dolor, debilidad, hinchazón, limitación del movimiento y, en algunos casos, adormecimiento o pérdida de sensibilidad. Pueden requerirse estudios de imagen como ecografías, resonancias magnéticas o electromiografías para evaluar el daño y la afectación de las estructuras. Diagnóstico Diferencial Patología Diferencias Clave Tendinitis de De Quervain Dolor en el lado radial de la muñeca, especialmente al mover el pulgar o al sujetar objetos. Síndrome del túnel carpiano Dolor, entumecimiento y hormigueo en los dedos, causados por compresión del nervio mediano a nivel de la muñeca. Contractura de Dupuytren Engrosamiento y nódulos en la palma, con flexión progresiva de los dedos. Tenosinovitis infecciosa Dolor, calor e hinchazón localizada, a menudo posterior a una laceración o herida infectada. Ganglión (quiste sinovial) Bulto blando o firme en la mano o muñeca, generalmente indoloro, pero puede causar molestias al mover la articulación. Manejo de Emergencia Inmovilización de la mano y del área afectada para reducir la tensión sobre tendones, músculos o nervios. Aplicación de hielo o calor según sea necesario para disminuir la inflamación y el dolor. Administración de analgésicos y antiinflamatorios. En caso de heridas, limpieza y desinfección inmediata, con antibióticos si es necesario para prevenir infecciones. Derivación a un especialista si se sospechan lesiones graves en tendones o nervios, o si hay signos de infecciones serias como abscesos o tenosinovitis infecciosa. Tratamiento Definitivo El tratamiento depende de la patología específica. Afecciones como la tendinitis de De Quervain y el síndrome del túnel carpiano pueden tratarse inicialmente con reposo, inmovilización y antiinflamatorios. Si los síntomas persisten, pueden ser necesarias infiltraciones con corticosteroides o cirugía. Los gangliones pueden ser drenados si causan molestias. En casos de contractura de Dupuytren, puede requerirse intervención quirúrgica para liberar los dedos afectados.
- Deformidad en Ojal (Boutonnière)
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La deformidad en ojal (Boutonnière) es una lesión que afecta los tendones extensores del dedo, específicamente la inserción del tendón extensor en la articulación interfalángica proximal (IFP). Ocurre cuando el tendón extensor se desgarra o se desplaza, provocando una flexión forzada de la articulación IFP y una hiperextensión de la articulación interfalángica distal (IFD). Esta lesión puede resultar de un traumatismo directo, cortes o condiciones inflamatorias como la artritis reumatoide. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la observación clínica: el dedo afectado presenta flexión en la articulación IFP y extensión anormal en la articulación distal. Los pacientes pueden experimentar dolor, hinchazón y dificultad para extender la articulación IFP. Las radiografías son útiles para descartar fracturas o luxaciones asociadas. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Dedo en martillo Incapacidad para extender la falange distal sin afectación de la IFP. Deformidad en cuello de cisne Hiperextensión de la IFP y flexión de la IFD, lo opuesto a la deformidad en ojal. Fractura de falange Dolor óseo localizado con fractura visible en radiografías. Subluxación de la articulación IFP Desplazamiento parcial de la articulación sin afectación primaria de los tendones extensores. Manejo de Emergencia Inmovilización inmediata del dedo en extensión con una férula dinámica o de aluminio para permitir el reposo del tendón extensor. Aplicación de hielo para reducir la hinchazón y administración de analgésicos para el alivio del dolor. Radiografías para descartar fracturas o luxaciones asociadas. Derivación a un especialista si se sospecha rotura completa del tendón o si la inmovilización no resulta eficaz. Tratamiento Definitivo El tratamiento inicial consiste en el uso de una férula que mantenga la articulación IFP en extensión durante 6 a 8 semanas. Si la deformidad no mejora con el manejo conservador, o si la lesión es crónica o severa, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para reparar el tendón. La rehabilitación con fisioterapia es esencial después del tratamiento para restaurar la movilidad, fuerza y función del dedo afectado.
- Dedo en Martillo
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El dedo en martillo es una lesión del tendón extensor en la base de la falange distal, que provoca la incapacidad para extender la punta del dedo. Esta lesión suele ocurrir por un traumatismo directo, como un golpe en la punta del dedo, lo que puede causar la ruptura del tendón o, en algunos casos, una fractura por avulsión de la falange distal en el sitio de inserción del tendón. Es frecuente en deportes como el baloncesto o el béisbol. Diagnóstico El diagnóstico se basa en los antecedentes de trauma, donde el paciente presenta incapacidad para extender activamente la punta del dedo tras un impacto. Hay dolor, hinchazón y, en ocasiones, hematoma en la articulación distal. Se utilizan radiografías para descartar fracturas por avulsión de la falange distal. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Fractura de la falange distal Dolor y deformidad con línea de fractura visible en la radiografía. Esguince de la articulación distal Dolor sin incapacidad completa para extender el dedo y sin daño tendinoso. Rotura del tendón flexor Incapacidad para flexionar el dedo, en lugar de extenderlo. Subluxación interfalángica distal Desplazamiento articular sin afectación del tendón extensor. Manejo de Emergencia Inmovilización inmediata del dedo en extensión con una férula para dedo en martillo para evitar la retracción del tendón. Aplicación de hielo para reducir la hinchazón y administración de analgésicos para aliviar el dolor. Radiografías para confirmar o descartar fractura por avulsión y evaluar la gravedad de la lesión. Evitar la manipulación excesiva del dedo lesionado. Tratamiento Definitivo La mayoría de los casos se tratan de forma conservadora con una férula que mantenga el dedo en extensión continua durante 6 a 8 semanas. Si existe una fractura grande o una lesión severa, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico para reparar el tendón o fijar la fractura. Después del tratamiento, se recomienda fisioterapia para recuperar la movilidad y fuerza del dedo afectado.
- Pulgar del Guardabosques
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El pulgar del guardabosques es una lesión crónica o aguda del ligamento colateral cubital (LCC) de la articulación metacarpofalángica (MCF) del pulgar, causada por abducciones excesivas y repetitivas o por traumatismos directos, como una caída. Esta lesión compromete la estabilidad del pulgar, afectando su capacidad para realizar movimientos de pinza. Es común entre atletas (esquiadores) y puede presentarse como una afección crónica o una lesión aguda posterior a un trauma. Diagnóstico El diagnóstico se basa en antecedentes de trauma y síntomas como dolor en el lado interno del pulgar, hinchazón, inestabilidad articular y dificultad para realizar movimientos de pinza. El “signo del abanico” (abducción anormal del pulgar) suele estar presente. Las radiografías ayudan a descartar fracturas por avulsión, mientras que la ecografía o la resonancia magnética permiten evaluar el daño ligamentoso. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Esguince simple del pulgar Dolor sin daño significativo del LCC ni inestabilidad severa. Fractura-luxación de Bennett Fractura intraarticular en la base del primer metacarpiano con desplazamiento articular. Rotura de tendón Dificultad para extender o flexionar el pulgar sin signos de inestabilidad articular. Luxación del pulgar Desplazamiento evidente de la articulación MCF o IF sin lesión del LCC. Manejo de Emergencia Inmovilización inmediata del pulgar afectado con una férula tipo “spica” o yeso para evitar mayor daño al ligamento. Aplicación de hielo para reducir la hinchazón y administración de analgésicos para el control del dolor. Derivación a un especialista en mano para evaluación definitiva, especialmente si se sospecha rotura completa del ligamento o fractura por avulsión. Tratamiento Definitivo Las lesiones parciales del LCC pueden tratarse con inmovilización mediante férula o yeso durante 4 a 6 semanas. Las rupturas completas o las fracturas por avulsión requieren reparación quirúrgica del ligamento o fijación del fragmento óseo. Posteriormente, la rehabilitación con fisioterapia es esencial para recuperar la movilidad, estabilidad y función del pulgar.
