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- Parálisis cerebral – dolor e irritabilidad
MANUAL DE PEDIATRÍA Cambios inesperados en las capacidades físicas, sociales o cognitivas de los niños con parálisis cerebral pueden deberse a dolor crónico o recurrente no tratado. Este dolor puede afectar significativamente la calidad de vida, el sueño y el estado de ánimo. Es fundamental realizar una historia clínica detallada y un examen físico exhaustivo de pies a cabeza , ya que existen múltiples causas potenciales de dolor o irritabilidad en este grupo de pacientes. Causas comunes de dolor o irritabilidad Infecciosas Infección de vías respiratorias altas o bajas con aumento de secreciones Faringitis/amigdalitis (dolor al tragar, menor ingesta) Otitis media Infecciones dentales Infección urinaria (ITU) Infecciones de piel, hueso o articulaciones Meningitis / infección de válvula ventriculoperitoneal (VP) Musculoesqueléticas Fracturas accidentales Considerar maltrato infantil (subreportado en esta población) Fracturas patológicas / osteoporosis Subluxación o luxación de cadera Contracturas Espasticidad (puede ser causa o consecuencia del dolor) Dolor de espalda / escoliosis Neurológicas Aumento de la actividad convulsiva Distonía Cefalea Presión intracraneal elevada ( sospechar en niños con válvula VP, especialmente si hay vómitos o alteración del nivel de conciencia ) Dolor neuropático Abdominales / genitourinarias Estreñimiento Reflujo gastroesofágico Cálculos biliares Pancreatitis Trastornos de motilidad gastrointestinal / síndrome de vaciamiento gástrico rápido ( evaluar hipoglucemia postprandial y vaciamiento gástrico si hay sonda PEG/PEJ ) Problemas con la sonda de alimentación (NG/NJ o PEG/PEJ) Cálculos renales ( riesgo aumentado si usa topiramato ) Causas ginecológicas (ej. dismenorrea) Apendicitis Torsión ovárica o testicular Psicológicas Dificultades emocionales o conductuales ( considerar cambios en el entorno: hogar, escuela, familia ) Ansiedad o depresión Trastornos del espectro autista (TEA) o TDAH Otras Privación de sueño (asociada a dolor o espasmos) Medicación Déficit nutricional (ej. deficiencia de vitamina A puede causar dolor ocular) Evaluación clínica Establecer línea de tiempo : ¿cuándo comenzaron los cambios de comportamiento, dolor o irritabilidad? Examen físico completo, con especial atención a: Dientes Oídos y garganta Abdomen Caderas y extremidades Medir presión arterial Revisar válvula VP si está presente Análisis de orina: buscar hematíes (cálculos) o leucocitos (infección) Considerar estudios por imágenes según sospecha clínica: Radiografía de cadera Ecografía abdominal Tomografía computada Gammagrafía ósea Gastroscopía Tomografía de cráneo Considerar evaluación odontológica Manejo Tratar la causa identificada Proporcionar analgesia adecuada Precaución con el uso de opioides en niños con parálisis cerebral: mayor riesgo de depresión respiratoria consultar a un especialista Si no se identifica causa, considerar tratamiento empírico bajo supervisión médica: Situación Medicamento sugerido Dolor inespecífico Paracetamol o AINEs Dolor abdominal Antiácido o inhibidor de bomba de protones Estreñimiento Laxantes Sospecha de osteopenia Bifosfonatos Dolor neuropático Gabapentina Problemas de sueño Melatonina Terapia física y ocupacional: para mejorar posicionamiento, sillas, férulas, etc. Evaluación nutricional: analizar tipo de dieta y método de alimentación Hospitalización si se requiere observación, estudios adicionales o manejo complejo Consultar al equipo pediátrico local cuando: No se identifica causa del dolor o irritabilidad El dolor persiste a pesar de analgésicos simples Se requiere escalar el tratamiento analgésico más allá de lo habitual
- Parálisis cerebral – Aumento de convulsiones
MANUAL DE PEDIATRÍA Convulsiones en niños con parálisis cerebral Hasta la mitad de los niños con parálisis cerebral presentan trastornos convulsivos.Suelen asociarse a un mayor compromiso de la función motora y, en muchos casos, son difíciles de controlar. Se observan convulsiones tanto generalizadas como focales La suspensión brusca de baclofeno intratecal puede producir un síndrome de abstinencia que se manifiesta con distonía y discinesia, simulando un estado epiléptico Evaluación Si el niño está convulsionando activamente, la evaluación y el tratamiento deben realizarse en paralelo.Ver guía de convulsiones afebriles . Las convulsiones deben considerarse diagnóstico diferencial en situaciones como: Cambio en el comportamiento habitual Empeoramiento de la función motora Caídas repentinas Deterioro cognitivo Alteraciones del sueño Desencadenantes frecuentes de convulsiones Enfermedad intercurrente (fiebre, infección respiratoria, urinaria, etc.) Cambios en la medicación, especialmente antiepilépticos (AED) o dosis omitidas Las crisis pueden desencadenarse por la omisión de una sola dosis La suspensión abrupta de carbamazepina u oxcarbazepina puede provocar crisis más severas Infecciones del sistema nervioso central Mal funcionamiento de la válvula ventriculoperitoneal (VP shunt) Historia clínica relevante Antecedentes de convulsiones: tipo de crisis, frecuencia, plan de manejo en emergencias (si existe) Medicación antiepiléptica actual (AED) Uso de benzodiacepinas (considerar dosis acumuladas y tolerancia) Duración de la crisis (incluir tiempo previo al ingreso hospitalario) Signos focales: movimientos oculares o de extremidades Presencia de vómitos, diarrea o intolerancia alimentaria que puedan disminuir la absorción de AED Exposición a fármacos que reducen el umbral convulsivo (ej. tramadol, antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos) Presencia de válvula VP o bomba de baclofeno intratecal Examen físico Nivel de conciencia y respuesta Buscar signos sutiles de actividad convulsiva persistente (por ejemplo, desviación ocular) Verificar el estado del sistema de derivación VP Manejo Ver guía de manejo de convulsiones afebriles para crisis activas Optimizar posición cefálica; colocar en decúbito lateral izquierdo si hay riesgo de aspiración Maniobras simples de vía aérea: inclinación de cabeza, elevación del mentón, tracción mandibular Considerar vía aérea oro/nasofaríngea si hay obstrucción de vía aérea superior Aspirar secreciones, sangre o vómito Tratar enfermedades intercurrentes según corresponda Evaluar el estado de conciencia puede ser difícil. Si no hay mejoría luego de la crisis o hay deterioro progresivo, considerar: Punción lumbar Neuroimagen Consultar con un médico de mayor jerarquía Considerar estado epiléptico no convulsivo en pacientes con epilepsia y tipos múltiples de crisis. Puede requerir EEG. Consultar con especialista. Ajustes de medicación antiepiléptica deben realizarse en conjunto con el médico tratante responsable Al alta, asegurar un plan de manejo actualizado para emergencias convulsivas Consultar con equipo pediátrico local si: Crisis prolongadas Recuperación incompleta Sospecha de estado epiléptico Aumento de frecuencia de crisis en pacientes con epilepsia conocida Considerar traslado si: Estado epiléptico Niño con compromiso cardiorrespiratorio o que podría requerir cuidados intensivos Para asesoría de emergencia o traslado a UCI pediátrica o neonatal, ver servicios de derivación Criterios para considerar el alta: El niño ha retornado a su nivel habitual de conciencia y función Tolera su medicación antiepiléptica Cuenta con un plan actualizado de manejo de crisis Seguimiento programado
- Parálisis cerebral – infección respiratoria
MANUAL DE PEDIATRÍA Infección torácica (neumonía) en niños con parálisis cerebral Las infecciones respiratorias son la causa más común de hospitalización en niños con parálisis cerebral. Factores predisponentes a neumonía en parálisis cerebral Parálisis seudobulbar que favorece la aspiración de saliva, alimentos o líquidos Aumento de secreciones Tos inefectiva Reflujo gastroesofágico Movilidad reducida Escoliosis severa Desnutrición Colonización crónica de vías respiratorias por bacterias patógenas Alteración en la protección de la vía aérea por fluctuaciones en el nivel de conciencia (puede deberse a fármacos como benzodiacepinas) Los agentes causales son similares a los que afectan a otros niños. Considerar gérmenes anaerobios si hay sospecha de aspiración. Evaluación Las características clínicas y la evaluación de las infecciones respiratorias en niños con parálisis cerebral no difieren de las de otros niños, aunque estos pueden deteriorarse rápidamente y pueden requerir mayores niveles de soporte. Historia clínica – aspectos clave en niños con parálisis cerebral Fiebre o hipotermia Apnea Vómitos o incapacidad para mantener el régimen habitual de alimentación Riesgo de aspiración Cambio en el nivel de conciencia basal Mayor necesidad de oxígeno o de aspiración de secreciones Factores de riesgo para enfermedad respiratoria grave Ingreso previo a UCI por neumonía Insuficiencia respiratoria preexistente Soporte respiratorio no invasivo domiciliario Escoliosis Incremento en la actividad convulsiva (si tiene epilepsia diagnosticada) Examen físico Niño con aspecto decaído o letárgico Signos de obstrucción de vía aérea superior Aumento del trabajo respiratorio (puede empeorar con distonía) Evaluación de la gravedad Considerar neumonía grave si hay deterioro rápido y/o se presentan: Dificultad respiratoria severa Taquicardia marcada Hipoxemia severa o cianosis Disminución del nivel de conciencia (o alteración del estado basal) Aumento en los requerimientos de soporte respiratorio Manejo La evaluación y el tratamiento deben seguir la guía estándar de neumonía, pero teniendo en cuenta que estos niños pueden deteriorarse rápidamente y requerir más soporte. Iniciar antibióticos de forma más precoz en niños con parálisis cerebral severa Bajo umbral para hospitalización Las radiografías de tórax pueden ser difíciles de interpretar si hay escoliosis; comparar con estudios previos puede ser útil Consideraciones clave Informar de forma temprana al especialista o a la unidad de cuidados intensivos si: Hay insuficiencia respiratoria aguda Dificultad respiratoria severa Requiere oxígeno con FiO₂ > 50% (más de 6 L/min) o aumento del soporte respiratorio habitual Niño con factores de riesgo de enfermedad grave Antibióticos La penicilina brinda cobertura adecuada contra bacterias anaerobias en casos de aspiración Considerar Oseltamivir si hay sospecha de infección por influenza Posicionamiento Si hay escoliosis significativa, mantener al niño sentado, con el pulmón mejor ventilado hacia arriba Considerar uso de cánulas nasofaríngeas en parálisis cerebral severa y obstrucción de vía aérea superior (especialmente si hay somnolencia o hipoxemia) Oxígeno Administrar si la saturación de oxígeno es <90% en aire ambiente Usar oxígeno humidificado si es posible Salbutamol Considerar prueba con Salbutamol si hay evidencia de broncoespasmo (sibilancias, hiperinsuflación); reevaluar respuesta Secreciones Nebulización con solución salina (5 mL de NaCl 0.9%) puede ayudar a movilizar secreciones Aspiración orofaríngea si el niño no puede eliminar las secreciones oralmente La fisioterapia respiratoria es útil cuando hay secreciones abundantes en vía aérea o consolidación localizada Cuidado con anticolinérgicos como glicopirrolato , que espesan las secreciones. Puede ser necesario reducirlos durante la enfermedad aguda. Consultar con el equipo médico Alimentación Suspender la alimentación si hay dificultad respiratoria moderada o severa Administrar líquidos enterales o intravenosos al 66% del requerimiento de mantenimiento, salvo que el niño esté deshidratado Consulta con equipo pediátrico local cuando: El niño requiere hospitalización Considerar traslado cuando: Neumonía grave o complicada Necesidad de FiO₂ > 50% (más de 6 L/min) Requiere atención más allá de las capacidades del hospital local
- Parálisis cerebral
MANUAL DE PEDIATRÍA La parálisis cerebral es un trastorno persistente, aunque no necesariamente progresivo, del movimiento y la postura, causado por una lesión o malformación del cerebro en desarrollo. Se considera que los niños menores de cinco años que desarrollan una discapacidad motora permanente debido a una lesión neurológica no progresiva tienen parálisis cerebral. Hay múltiples causas, diversas formas de presentación del trastorno motor y varios problemas asociados. La parálisis cerebral no es un único diagnóstico, sino un grupo de trastornos con distintas implicancias para los niños y sus familias. Presentación clínica Seguimiento de lactantes “en riesgo” (por ejemplo, prematuros) Retraso en el desarrollo motor, especialmente para sentarse, pararse y caminar Patrones de movimiento asimétricos, como preferencia marcada por una mano en etapas tempranas Alteraciones del tono muscular: espasticidad o hipotonía Dificultades de manejo como problemas severos de alimentación o irritabilidad sin causa aparente (pueden deberse también a otras enfermedades) La observación del niño aporta más información que la exploración física directa. Evaluar la presencia o ausencia de habilidades motoras acordes a su edad, así como la calidad de las mismas. Trastornos asociados Problemas visuales (~40%): estrabismo, errores de refracción, defectos del campo visual, alteración visual cortical Déficits auditivos (~3–10%) Problemas de lenguaje y habla Epilepsia (~50%) Dificultades cognitivas: discapacidad intelectual, problemas de aprendizaje y dificultades perceptivas. Hay un amplio rango de capacidades cognitivas; algunos niños con discapacidades físicas severas tienen inteligencia normal. Manejo El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario con profesionales de la salud, educadores y participación activa de la familia. 1. Diagnóstico preciso y consejería genética Determinar la causa si es posible. Revisar antecedentes del embarazo, parto y período neonatal, además del examen físico. Si la causa es clara (por ejemplo, hemorragia anteparto con encefalopatía neonatal): no se requieren estudios adicionales. Si no es clara: Análisis metabólicos en orina/plasma Considerar infecciones congénitas Estudios genéticos (cariotipo) Imágenes por resonancia magnética (RM): ¿Lesión vascular? ¿Malformación? ¿Leucomalacia periventricular? 2. Manejo de discapacidades asociadas, problemas de salud y consecuencias del trastorno motor Discapacidades asociadas: Evaluación auditiva y visual a todos los niños Reevaluar anticonvulsivos en epilepsia Evaluación cognitiva formal: muchos niños requieren apoyo educativo personalizado Problemas de salud: Control del crecimiento y asesoramiento nutricional La desnutrición es común Considerar alimentación por sonda nasogástrica o gastrostomía si hay dificultad para ganar peso o problemas de alimentación severos La obesidad también afecta negativamente las habilidades motoras Reflujo gastroesofágico (puede provocar esofagitis, gastritis, dolor, inapetencia y aspiración) Estreñimiento frecuente Enfermedad pulmonar crónica en casos severos debido a aspiración por disfunción oromotora o reflujo severo Signos: tos, ahogo durante las comidas, sibilancias; puede haber aspiración silenciosa Estudio útil: videofluoroscopía con bario Monitorear derivaciones ventrículo-peritoneales (si existen) Osteoporosis y fracturas patológicas Salud dental Problemas emocionales que afectan el rendimiento escolar o el autocuidado Consecuencias del trastorno motor: Babeo excesivo: manejo conductual con fonoaudiólogos, medicación (anticolinérgicos) o cirugía Incontinencia: los niños pueden tardar más en controlar esfínteres por déficits cognitivos o barreras físicas/comunicativas. Algunos presentan hiperactividad vesical (urgencia, frecuencia, incontinencia) Problemas ortopédicos: Contracturas musculares: pueden requerir cirugía, especialmente en miembros inferiores Cadera: riesgo de subluxación/luxación en no caminantes o caminantes parciales realizar radiografías y derivar según guías Rodilla: contracturas en flexión pueden requerir cirugía de isquiotibiales Tobillo: la deformidad en equino es la más común (caminar en puntas) Manejo: ortesis, yesos inhibitorios, toxina botulínica tipo A Cirugía en niños mayores Cirugía multinivel (cadera, rodilla, tobillo): entre 8 y 12 años, busca corregir deformidades y mejorar la marcha Puede requerirse cirugía en extremidades superiores y corrección de escoliosis Manejo de la espasticidad: Objetivo: mejorar funcionalidad, comodidad y facilitar el cuidado. Opciones: Medicación oral: diazepam, dantroleno sódico, baclofeno Yesos inhibitorios (por ejemplo, bajo rodilla) Toxina botulínica A (espasticidad localizada) Baclofeno intratecal: para espasticidad severa, mejora calidad de vida Rizotomía dorsal selectiva: procedimiento neuroquirúrgico que secciona raíces espinales anteriores para reducir espasticidad 3. Evaluación de capacidades del niño y derivación a servicios adecuados Rol del equipo interdisciplinario: Fisioterapeutas: asesoramiento sobre posturas, movilidad, uso de ortesis, sillas de ruedas y ayudas técnicas Terapeutas ocupacionales: desarrollo de habilidades en extremidades superiores, autocuidado, adaptaciones en el hogar Fonoaudiólogos: desarrollo de la comunicación, sistemas alternativos, alimentación y control de saliva Ortesistas, trabajadores sociales, psicólogos, docentes de educación especial y enfermeros : todos desempeñan roles clave Tendencias en la provisión de servicios Lo ideal es ofrecer atención dentro de la comunidad local.Los profesionales trabajan con los niños en el hogar, guarderías, jardines y escuelas. La mayoría asiste a escuelas regulares; algunos se benefician con programas de intervención temprana o escuelas especiales. Es fundamental que los padres conozcan todas las opciones disponibles. Trabajo con las familias El cuidado de un niño con parálisis cerebral requiere una relación de confianza con los padres. Un entorno familiar de apoyo fomenta la autoestima y la seguridad del niño. Las familias pueden necesitar: Apoyo práctico (respiro familiar) Información sobre ayudas económicas Contacto con otras familias en situaciones similares Presentaciones comunes en Urgencias Problemas respiratorios, especialmente neumonía Crisis convulsivas no controladas / estado epiléptico Irritabilidad inexplicada Considerar: infecciones agudas, esofagitis, problemas dentales, subluxación de cadera, fracturas patológicas Revisar medicación actual
- Celulitis y otras infecciones bacterianas de la piel
MANUAL DE PEDIATRÍA Celulitis Las principales bacterias causantes son Streptococcus del grupo A (GAS) y Staphylococcus aureus . Los factores que predisponen incluyen abrasiones cutáneas, cortes, quemaduras, piel con eccema, varicela, entre otros. Sin embargo, en muchos casos no se identifica claramente la puerta de entrada de la infección. Impetigo (comúnmente llamado “sarpullido escolar”) Infección muy contagiosa que afecta la epidermis, especialmente común en niños pequeños. Es causada por GAS y S. aureus , y puede estar asociada a infestación por sarna. Síndrome estafilocócico de la piel escaldada (SSSS) Trastorno ampolloso de la piel causado por toxinas exfoliativas (epidermolíticas) de S. aureus . Afecta principalmente a recién nacidos y niños pequeños. Fascitis necrosante Infección de los tejidos blandos de rápida progresión que se caracteriza por necrosis del tejido subcutáneo. Es causada por GAS , S. aureus , anaerobios y suele ser polimicrobiana. Produce una enfermedad grave con alta mortalidad (~25%). Haber tenido varicela recientemente es un factor de riesgo. Celulitis asociada a organismos acuáticos Aeromonas spp. (agua dulce o salobre, lodo) Mycobacterium marinum (peceras) Vibrio spp. (agua salada o salobre) S. aureus , incluyendo MRSA GAS (cortes con coral) Mordeduras infectadas por animales o humanos Pueden ser causadas por diversos microorganismos y requieren tratamientos específicos.(Para otras mordeduras, ver secciones sobre mordeduras de serpiente, araña grande negra, araña de lomo rojo). Evaluación Presentación típica de infecciones cutáneas: Enrojecimiento de partes blandas Calor y edema local Dolor o sensibilidad Clasificación de celulitis: Leve : signos clínicos mencionados, sin compromiso sistémico, sin comorbilidades relevantes Moderada : los mismos signos pero con inflamación más pronunciada y síntomas sistémicos (fiebre, taquicardia) Grave : inflamación severa, gran área corporal comprometida (ej. mayor que la palma de la mano del paciente), fiebre o hipotermia, taquipnea, alteración del estado mental, aspecto general deteriorado, hipotensión (signo tardío). Ver sección sobre sepsis Características que sugieren fascitis necrosante: Dolor severo desproporcionado al aspecto de la lesión Rápida progresión Fiebre alta con escalofríos, taquicardia, taquipnea, hipotensión, confusión, vómitos Ver sección sobre sepsis Signos de alarma ("Red flags") Absceso o supuración Mordedura animal o humana Compromiso de estructuras profundas Presencia de cuerpo extraño Inmunosupresión Linfangitis Infección por MRSA Múltiples comorbilidades Compromiso facial, periorbitario o de manos Infección asociada a varicela Diagnóstico diferencial Las reacciones locales grandes a picaduras de insectos pueden parecer celulitis. Características comunes: Punto de picadura visible Picor predominante Enrojecimiento e induración, pero rara vez dolor Manejo Estudios diagnósticos: Toma de muestra para tinción de Gram y cultivo si hay secreción (hisopo con medio de transporte o gel y portaobjeto) El hemocultivo no es útil en casos leves o moderados Considerar imágenes (ecografía) si se sospecha absceso, infección profunda o cuerpo extraño Tratamiento: Manejar sepsis si está presente Tratar la causa si se identifica (ej. extraer cuerpo extraño, drenar absceso) Para el tratamiento específico seguir el siguiente esquema: Resumen del tratamiento antibiótico ( Las recomendaciones pueden variar según los patrones locales de resistencia; consultar las guías locales. ) Nota: La celulitis puede parecer peor en las primeras 24 horas de tratamiento; considerar esperar hasta 48 horas antes de cambiar antibióticos. Niños no vacunados tienen riesgo de infección por Haemophilus influenzae tipo B (Hib). Diagnóstico Antibiótico Duración total Comentarios Impetigo Mupirocina tópica al 2% en áreas costrosas 3 veces/día O Cefalexina 20 mg/kg (máx. 750 mg) oral 3 veces/día si lesiones extensas 5 días Celulitis leve Cefalexina 20 mg/kg (máx. 750 mg) oral 3 veces/día 5 días Celulitis moderada Cefalexina 20 mg/kg (máx. 750 mg) oral 3 veces/día O Ceftriaxona 50 mg/kg (máx. 2 g) IV una vez al día si está en programa ambulatorio (HITH) 5–10 días Si no mejora o no tolera vía oral en 48 h, tratar como celulitis grave. Si mejora, pasar a cefalexina oral. Celulitis grave / SSSS Cefazolina 50 mg/kg (máx. 2 g) IV cada 8 h Considerar añadir Clindamicina 10 mg/kg (máx. 600 mg) IV cada 6 h si progresión rápida 5–10 días Considerar alta precoz a HITH cuando esté estable. Luego pasar a vía oral. Fascitis necrosante Vancomicina y Meropenem 20 mg/kg IV (máx. 1 g) cada 8 h Y Clindamicina 10 mg/kg (máx. 600 mg) IV cada 6 h — Derivación quirúrgica urgente para desbridamiento. Consultar especialista. Considerar inmunoglobulina IV. Mordedura animal/humana no infectada (profilaxis) Amoxicilina/ácido clavulánico 22.5 mg/kg (máx. 875 mg) oral 2 veces/día 5 días Solo si se cumplen criterios de profilaxis* Mordedura animal/humana infectada Amoxicilina/ácido clavulánico 22.5 mg/kg (máx. 875 mg) oral 2 veces/día O 25 mg/kg (máx. 1 g) IV cada 6–8 h si no tolera oral 5 días (prolongar si es grave o profunda) Consultar especialista Infecciones acuáticas Cefalexina 20 mg/kg (máx. 750 mg) oral 3 veces/día Y Ciprofloxacina 10 mg/kg (máx. 500 mg) oral 2 veces/día O Trimetoprim/sulfametoxazol 8/40 mg/kg (máx. 320/1600 mg) oral 2 veces/día 5–10 días Limpiar y desbridar herida. No se recomienda profilaxis antibiótica Criterios para profilaxis en mordeduras animales/humanas Atención demorada (>8 horas) Herida punzante que no puede desbridarse adecuadamente Mordedura en manos, pies o cara Afecta tejidos profundos (huesos, articulaciones, tendones) Fractura expuesta Paciente inmunocomprometido Mordeduras de gato Tratamiento antibiótico sugerido cuando se sospecha MRSA Diagnóstico Antibiótico Duración total Comentarios Celulitis leve Trimetoprim/sulfametoxazol 4/20 mg/kg (máx. 160/800 mg) oral 2 veces/día O Clindamicina 10 mg/kg (máx. 450 mg) oral 4 veces/día 5 días Celulitis moderada Ensayo con antibióticos orales con seguimiento cercano O Vancomicina IV — Si mejora, cambiar a vía oral como en celulitis leve Celulitis grave / SSSS Vancomicina IV O Clindamicina 10 mg/kg (máx. 600 mg) IV cada 6 h — Luego cambiar a vía oral si hay mejoría Factores de riesgo para infección por MRSA Vivir en áreas con alta prevalencia de MRSA (ej. comunidades remotas del norte de Australia) Colonización o infección previa por MRSA (especialmente reciente) Niño de origen aborigen, isleño del estrecho de Torres o del Pacífico Consultar al equipo pediátrico especializado si: No hay mejoría o hay deterioro tras 24–48 h de antibióticos Se sospecha absceso profundo o fascitis necrosante considerar opinión quirúrgica
- Reanimación: Atención del niño gravemente enfermo
MANUAL DE PEDIATRÍA Evaluación y Manejo Solicita ayuda de manera temprana dentro del hospital y contacta, si es necesario, al servicio local de traslado pediátrico. La reanimación en respuesta a una condición grave en un niño incluye evaluación y manejo inmediato en paralelo. La asignación temprana de funciones puede optimizar el proceso de reanimación (si hay personal disponible). Roles sugeridos: Líder del equipo Enfermera y médico para vía aérea Enfermera y médico para circulación Médico encargado del examen primario Persona que tome notas y registre el tiempo con cronómetro Personal asignado para apoyo familiar Enfoque para la evaluación y el manejo Evaluación Características clínicas Manejo Referencias Vía Aérea - Permeabilidad - Observar, escuchar y sentir - Ruidos agregados - Tiraje torácico - Respiración abdominal - Voz ronca - Babeo - Estridor - Ronquido nasal (estertor) - Mantener al niño tranquilo (por ejemplo, sin tocar, presencia del cuidador, técnicas de distracción) - Optimizar la posición de la cabeza para asegurar vía aérea permeable - Mantener postura que el niño adopte espontáneamente <1 año: posición neutra >1 año: posición de olfateo - Considerar aspiración - Maniobras simples de apertura de vía aérea: Inclinación de cabeza Elevación del mentón Tracción mandibular - Insertar cánula orofaríngea o nasofaríngea (contraindicada si hay fractura facial o de base de cráneo) - Administrar oxígeno si hay hipoxemia - Considerar PEEP en obstrucción de vía aérea superior - Obstrucción aguda de vía aérea superior - Laringotraqueítis (crup) - Cuerpo extraño inhalado - Manejo de vía aérea en emergencia - Reanimación: manejo hospitalario del paro cardiorrespiratorio - Apéndices: maniobras de vía aérea Respiración - Elevación y caída del tórax - SpO2 - Frecuencia respiratoria - Esfuerzo y eficacia de la respiración - Uso de músculos accesorios: intercostales, subcostales, supraesternales - Aleteo nasal, balanceo de cabeza, tiraje traqueal, postura adelantada - Ruidos respiratorios: sibilancias, quejido espiratorio, estertores - Expansión torácica disminuida - Entrada de aire reducida - Signos secundarios de oxigenación deficiente: taquicardia o bradicardia, palidez o cianosis, extremidades frías, alteración del estado mental - Si el niño no respira, iniciar ventilación artificial - Considerar elevar la cabecera de la cama - Oxígeno a 15 L/min con mascarilla con reservorio - Ventilación no invasiva: Cánulas nasales de alto flujo CPAP BiPAP - No usar resucitadores autoinflables en pacientes con ventilación espontánea (solo aportan oxígeno al comprimirlos) - En emergencias puede usarse T-piece/neopuff para administrar PEEP - Evaluación y gravedad de enfermedades respiratorias - Asma - Bronquiolitis - Neumonía - Reanimación: manejo hospitalario del paro cardiorrespiratorio - CPAP y ventilación no invasiva Circulación - Eficacia de la circulación - Frecuencia cardiaca - Presión arterial (asegurar tamaño adecuado del manguito) - Tiempo de relleno capilar - Taquicardia o bradicardia - Arritmias - Presión de pulso disminuida - Hipotensión (signo tardío y preterminal) - Relleno capilar lento o muy rápido - Perfusión periférica pobre - Pulsos débiles - Signos secundarios: taquipnea o bradipnea sin trabajo respiratorio, alteración del estado mental, palidez o cianosis - Si no hay signos de circulación (sin pulso, pulso lento <60 o duda), iniciar compresiones torácicas externas - Determinar ritmo cardíaco y tratar según corresponda - Colocar 2 vías venosas periféricas de gran calibre - Si no es posible, vía intraósea - Reanimación con fluidos: Bolo de 10–20 mL/kg de NaCl 0,9% (máx. 40 mL/kg) - Considerar sepsis - Considerar inotrópicos o vasopresores - Corregir electrolitos - Administrar líquidos IV - Acceso intraóseo - Acceso intraóseo - Taquicardia supraventricular - Sepsis - Antibióticos - Neutropenia febril - Niño febril - Hemoderivados - Reanimación: paro cardiorrespiratorio - Hipopotasemia - Hiperkalemia Discapacidad (neurológico) - Estado de conciencia alterado - Escalas AVPU/GCS - Irritabilidad o letargo - Reflejos pupilares - Déficit motor focal - Convulsiones - Exposición a tóxicos - Gasometría (capilar, venosa o arterial) - Hipoglucemia (también medir cuerpos cetónicos en casos de hiperglucemia) - Hipo/hipernatremia - Hipocalcemia - Considerar lesión cerebral - Ictus - Meningitis / encefalitis - Complicaciones de derivación - Manejo de convulsiones - Hipoglucemia - Hiponatremia - Hipernatremia - Convulsión febril / no febril - Maltrato infantil - Ictus - Meningitis y encefalitis Exposición - Evaluar completamente al niño - Temperatura corporal - Presencia de erupciones, petequias o púrpura - Corregir hipotermia - Manejo del dolor - Manejo del dolor agudo Consideraciones importantes Disfunción cardíaca y derrame pericárdico (considerar ecocardiograma transtorácico) Coagulopatías Sospecha de maltrato infantil Cuidados posteriores a la reanimación Consultar y obtener orientación temprana del equipo pediátrico especializado local Revisar la historia clínica y realizar un examen físico detallado Reevaluar periódicamente para observar evolución Mantener oxigenación y ventilación adecuadas Objetivos: presión arterial sistólica normal, diuresis adecuada, niveles normales de glucosa, electrolitos y temperatura Monitorear signos de daño a órganos Considerar analgesia y sedación Brindar apoyo y orientación frecuente a la familia Ofrecer a los familiares la posibilidad de estar presentes durante la reanimación, idealmente acompañados por un profesional de apoyo designado La reanimación, independientemente del resultado, puede ser estresante y emocionalmente difícil para el personal médico. Se debe ofrecer una sesión de cierre (debriefing) a todos los miembros del equipo que deseen participar.
- Spray de Capsicum
MANUAL DE PEDIATRÍA El spray de Oleorresina de Capsicum, conocido comúnmente como spray de capsicum, es un término general para describir el extracto de pimientos naturales pertenecientes a la familia de los capsicum. Su componente activo principal se cree que es la capsaicina. Suele ser utilizado por las fuerzas de seguridad para controlar situaciones violentas. Efectos clínicos Irritación intensa de la conjuntiva, así como de las mucosas nasales y orales Espasmos bronquiales (broncoespasmo) y tos Irritación en la piel acompañada de enrojecimiento (eritema) y sensación de ardor intenso Tratamiento Evaluar la vía aérea, la respiración y la circulación. Ver pautas de reanimación Revisar si hay signos de lesiones. Ver pautas para el manejo de lesiones mayores Tratar el broncoespasmo con salbutamol. Ver pautas para el tratamiento del asma Lavar los ojos con abundante agua Enjuagar la piel también con abundante agua
- Síndrome de Abstinencia por Cannabis
MANUAL DE PEDIATRÍA El consumo de cannabis es frecuente en adolescentes y jóvenes .El síndrome de abstinencia por cannabis (SAC) es un fenómeno clínicamente reconocido que aparece en consumidores habituales (uso diario o casi diario durante meses) tras suspender bruscamente o reducir significativamente su consumo. Afecta aproximadamente a 1 de cada 6 jóvenes que han consumido cannabis. Los síntomas inician entre 1 y 2 días después de la última dosis. Alcanzan su pico entre los días 2 y 6 , y usualmente desaparecen en 2 a 3 semanas . Algunos síntomas, como los trastornos del sueño, pueden persistir durante varios meses . Consideraciones especiales Muchos usuarios también son dependientes a la nicotina debido a que consumen cannabis mezclado con tabaco, lo que agrava los síntomas de abstinencia. El síndrome de hiperémesis cannabinoide (náuseas cíclicas severas por consumo crónico) no forma parte del SAC y debe diferenciarse. Se trata con hidratación IV, antieméticos, antagonistas dopaminérgicos y crema de capsaicina tópica. Evaluación Historia clínica Síntomas comunes de abstinencia: Irritabilidad Insomnio Ansiedad Estado de ánimo bajo Agresividad Disminución del apetito Náuseas Cefalea Síntomas menos comunes: escalofríos, sudoración, temblores, dolor abdominal Otros aspectos importantes a explorar: Patrón de consumo: frecuencia, cantidad, forma (porro, bong, vapeador, comestibles), última dosis Uso concomitante de otras sustancias (nicotina, alcohol, estimulantes, benzodiacepinas, opiáceos, inhalantes, alucinógenos) Historial de abstinencias anteriores Salud física y mental actual Embarazo Evaluación psicosocial (entrevista HEEADSSS) Factores de riesgo para abstinencia severa: Episodios previos complicados (ideación suicida, psicosis, agresión) Dependencia a múltiples sustancias Comorbilidades médicas o de salud mental (ej. diabetes tipo 1, EII) Examen físico Signos vitales Búsqueda de signos de intoxicación o abstinencia Evaluación del estado mental Puede utilizarse la Cannabis Withdrawal Assessment Scale como herramienta de apoyo (no valida para guiar medicación). Manejo Un enfoque colaborativo , con educación clara y estrategias de afrontamiento, es esencial. Ofrecer vacunación oportuna (Hepatitis B, VPH, considerar Hepatitis A si aplica). Exámenes Cribado oportunista de salud sexual, embarazo y virus transmitidos por sangre No se recomienda hacer pruebas de orina de rutina , ya que los cannabinoides pueden permanecer semanas Tratamiento La mayoría de los casos se manejan con medidas no farmacológicas . No existe un régimen estándar de medicamentos. Se pueden usar fármacos PRN a corto plazo para síntomas específicos. 1. Tratamiento no farmacológico (primera línea) Estrategia Descripción Recursos Psicoeducación Explicar síntomas comunes, duración, y estrategias de afrontamiento. What is cannabis – Headspace Cannabis use and young people – ADF Control de antojos Los antojos son esperables. Enseñar la técnica de “surfear el antojo”. Understanding and managing cravings – Turning Point Manejo de irritabilidad y agitación Minimizar el estrés ambiental, identificar desencadenantes y estrategias calmantes. Youth Recovery Toolkit SMART Tool Enjoyable Activities Pérdida de apetito Ofrecer comidas pequeñas y ligeras con frecuencia. Hidratarse adecuadamente. — Trastornos del sueño Muy comunes en la abstinencia. Importante prevenir recaídas por insomnio. Better sleep – Black Dog Institute Técnicas útiles: “las 3 D” (demorar, distraer, respirar profundo), mindfulness , evitar HALTs (hambre, enojo, soledad, cansancio) 2. Tratamiento farmacológico (segunda línea, PRN corto plazo) Síntoma Medicamento Notas Dolor/cefalea Paracetamol 15 mg/kg (máx 1 g) c/6h Ibuprofeno 10 mg/kg (máx 400 mg) c/8h Hioscina para dolor abdominal — Náuseas/vómitos Ondansetrón 0.15 mg/kg (máx 8 mg) c/8h Ciclizina 1 mg/kg (máx 50 mg) c/8h oral/IV/IM Metoclopramida 10 mg c/8h Cuidado: riesgo de efectos extrapiramidales con metoclopramida Abstinencia severa / agitación Diazepam 5 mg VO c/6h PRN (máx 20 mg/día) Supervisión clínica. Reducir progresivamente en 5–7 días . No usar ambulatoriamente sin consulta especializada Si no responde al diazepam Olanzapina 2.5–5 mg VO cada 12 h PRN Usar después de diazepam. Consultar con especialista Insomnio Melatonina 2–5 mg nocte — Abstinencia de nicotina Terapia de reemplazo nicotínico (parche + goma o spray) Ver AMH Children’s Dosing Seguimiento Conectar al paciente con servicios comunitarios post-abstinencia mejora el pronóstico. Ejemplos: Servicios de adicciones para jóvenes Grupos de apoyo (ej. SMART Recovery) Atención en salud mental Servicios médicos generales Servicios sociales, legales o de vivienda Consultar con equipo pediátrico local cuando: La abstinencia es severa o compleja (uso múltiple de sustancias, comorbilidades) Se requiere decidir si el manejo es ambulatorio o requiere internación Se necesita ayuda para ajustar sedantes Hay preocupación por seguridad del paciente Considerar traslado cuando: El joven necesita atención de salud mental de nivel terciario El hospital local no tiene capacidad para el nivel de cuidado requerido
- Emergencia de vía aérea: No se puede intubar, no se puede oxigenar (CICO)
MANUAL DE PEDIATRÍA Las vías aéreas difíciles en pediatría son raras y por lo general anticipables , especialmente en casos de malformaciones congénitas o patología aguda de la vía aérea. Cuando se sospecha dificultad, se debe buscar asistencia especializada antes de iniciar el manejo de la vía aérea si el tiempo lo permite. Causas comunes de dificultad para ventilar En niños sin anomalías estructurales, la ventilación difícil suele deberse a: Laringoespasmo Obstrucción de la vía aérea superior Ambas condiciones son reversibles con el tratamiento adecuado y usualmente no requieren FONA . El acceso frontal de emergencia (FONA, por sus siglas en inglés: Front of Neck Access ) puede salvar la vida en una crisis. Sin embargo, incluso con entrenamiento, es difícil realizarlo en niños pequeños, lactantes y neonatos . Aunque la ventilación esté severamente comprometida, podría lograrse oxigenación mínima, lo cual da tiempo para movilizar un cirujano ORL para realizar una traqueostomía formal . Si no hay forma de oxigenar y no hay especialista disponible , se debe declarar una emergencia CICO y proceder a realizar una FONA de emergencia . Indicaciones para declarar una emergencia CICO Niño anestesiado (no se puede despertar) o con GCS <8 No se puede intubar No se puede oxigenar/ventilar con: Cánula orofaríngea Máscara laríngea Técnica de ventilación a dos personas Saturación de oxígeno <80% (<50% si cardiopatía cianótica) con bradicardia Se excluyeron causas reversibles Se retiró presión cricoidea, si se aplicó Equipamiento necesario Debe haber un kit de emergencia CICO disponible en todas las áreas de intubación. Contenido del kit CICO (Hospital Infantil de Melbourne): Para cricotiroidotomía con cánula: Cánula 16G Insuflador de oxígeno rápido (Rapid O2) Jeringa de 5 mL Ampolla de suero fisiológico 10 mL Para cricotiroidotomía con bisturí: Bisturí n.º 10 con mango (desechable) Bougies de varios tamaños (Portex™, Frova™, Airway Exchange Catheter) Tubos endotraqueales MicroCuff™ (tamaños 3.0, 4.0 y 5.0) Lubricante Otros: Set Melker™ de cricotiroidotomía de emergencia (tamaños 3.5, 4.0, 5.0) Medicación previa al procedimiento Tener preparados y rotulados: analgésicos, sedantes, hipnóticos y relajantes musculares En pacientes no en paro cardíaco: administrar hipnóticos (ej. ketamina) antes de relajantes musculares (ej. rocuronio) Mantener la oxigenación con presión positiva continua (PEEP) durante la apnea Durante la laringoscopía: aumentar flujo de oxígeno a 2 L/kg/min (máx 15 L/min) Dosis comunes: Ketamina: 0.5–2 mg/kg Rocuronio: 1.2–1.6 mg/kg Procedimientos en CICO 1. Cricotiroidotomía con cánula (para cualquier edad) Mantener intentos de ventilación por máscara con vía aérea orofaríngea Extender cabeza y cuello, idealmente con rollo bajo hombros Palpar cartílagos tiroideo y cricoideo y localizar membrana cricotiroidea Inmovilizar tráquea con la mano izquierda Insertar cánula en ángulo de 45° con jeringa de 5 mL + 2 mL de suero conectada Aspirar mientras se avanza: si entra aire, avanzar cánula y retirar trócar Conectar insuflador rápido y fijar cánula Iniciar oxigenación: 1 L/min por año de edad (mínimo 4 L/min) Observar expansión torácica → retirar dedo del insuflador cuando el tórax se expanda No ventilar continuamente → riesgo de hiperinsuflación Continuar este patrón hasta que llegue el equipo quirúrgico No se recomienda rutina de conversión a Melker™ en niños. 2. Cricotiroidotomía con bisturí y bougie (si falla cánula) Hacer incisión horizontal en membrana cricotiroidea con bisturí n.º 10 Rotar bisturí 90° hacia plano sagital y abrir la vía aérea Insertar el bougie por la incisión Introducir el tubo endotraqueal sobre el bougie Tamaño 3.0 + bougie 5Fr (neonatos) Tamaño 4.0 + Frova 8Fr (niños) Tamaño 5.0 + Airway Exchange 11Fr (adolescentes) Fijar el tubo, conectar al circuito y ventilar normalmente 3. Incisión sagital en línea media Indicado si: Anatomía del cuello impalpable (obesidad, trauma, edema) Técnica estándar en el centro médico Hacer incisión desde escotadura esternal hacia mentón con bisturí n.º 10 Separar tejidos hasta exponer tráquea Proceder con técnica de cánula o bisturí-bougie Cuidados postprocedimiento La FONA es una vía aérea temporal Debe mantenerse sujeta manualmente hasta asegurar vía aérea definitiva (ej. traqueostomía) No trasladar al paciente hasta asegurar la vía aérea Contactar equipo de traslado pediátrico si es necesario Consultar equipo pediátrico local cuando: Personal de vía aérea sin experiencia en manejo avanzado de emergencia Sospecha de requerimiento de ventilación prolongada o traqueostomía Considerar traslado cuando: No se dispone de medios para mantener vía aérea quirúrgica Hospital no tiene capacidad de cuidados intensivos pediátricos Signos: Estridor agudo (parcial) o silencio respiratorio (completo) Saturación baja, rigidez muscular, movimientos torácicos paradójicos Manejo: Detener procedimientos que lo hayan desencadenado Llamar ayuda experta Oxígeno al 100% con mascarilla + CPAP Medicamentos: Propofol 0.5–1 mg/kg Suxametonio 1 mg/kg Considerar intubación si no se resuelve Succión orofaríngea, empuje mandibular y cánula orofaríngea solo si hay exceso de secreciones o obstrucción por lengua; estos pueden empeorar el laringoespasmo si no se usan con precaución Cricotiroidotomía con cánula: Perforación posterior Barotrauma / volutrauma Enfisema subcutáneo Técnica con bisturí: Lesión a estructuras adyacentes Hemorragia Recursos adicionales: Videos sobre técnicas FONA Algoritmo “Vortex” para manejo de vía aérea Protocolos del Hospital Infantil de Melbourne
- Intoxicación por alcanfor
MANUAL DE PEDIATRÍA El alcanfor es una sustancia altamente tóxica , especialmente cuando es ingerida (aunque también puede absorberse a través de la piel). Se encuentra en productos de uso común como: Inhaladores tipo Vicks Ungüentos y bálsamos musculares (Dencorub, Tiger Balm, Vicks VapoRub, aceites de emú) Bolas antimol (algunas contienen alcanfor, otras contienen naftalina o paradiclorobenceno) El Centro de Información Toxicológica de Victoria no recomienda el uso de productos con alcanfor, ya que no tienen beneficios comprobados y representan un riesgo en el hogar (ver hoja informativa para padres en sección de alta). Muchos productos que contienen alcanfor también incluyen otros ingredientes tóxicos, como salicilatos . Farmacocinética Inicio de síntomas : entre 5 a 15 minutos tras la ingesta Concentración plasmática máxima : entre 1 a 3 horas La toxicidad clínica generalmente se resuelve en 24 horas Metabolismo hepático (oxidación y conjugación) y eliminación renal Dosis tóxica : 0.5–1 g puede ser letal en niños Síntomas a partir de dosis >10 mg/kg Toxicidad grave reportada en ingestas >30 mg/kg Niños que requieren evaluación médica Cualquier ingesta deliberada (intento autolítico) Cualquier ingesta accidental significativa Paciente sintomático Inconsistencia entre edad del desarrollo y mecanismo del accidente → considerar intoxicación no accidental Evaluación del riesgo Historia clínica Tipo de ingesta: intencional o accidental Dosis estimada ingerida Calcular dosis máxima posible en mg/kg Evaluar presencia de co-ingestiones (ej. paracetamol) Examen físico Olor característico a alcanfor puede estar presente Manifestaciones neurológicas comunes: Convulsiones agudas (generalmente antes de 90 minutos) Pueden estar precedidas por: fasciculaciones musculares, confusión, delirio, alucinaciones, inquietud Depresión respiratoria frecuente (generalmente posterior a convulsiones) Sistema gastrointestinal: ardor oral/epigástrico, náuseas, vómitos Sistema cardiovascular: se han reportado casos de miocardiopatía y prolongación del QRS y QTc Buscar siempre pulseras de Medicalert u otras señales de condiciones médicas previas Estudios complementarios Nivel de paracetamol en todas las intoxicaciones voluntarias ECG Radiografía de tórax si hay síntomas respiratorios Manejo agudo 1. Reanimación inicial Asegurar vía aérea, respiración y circulación Tratar convulsiones si ocurren 2. Descontaminación Lavar la piel contaminada y remover ropa del paciente NO se recomienda carbón activado Si el paciente está asintomático: observar por 4 horas Si tras 4 horas permanece sin síntomas alta médica Considerar consulta con equipo pediátrico local cuando: Ingesta intencional Presencia de vómitos persistentes o diarrea Convulsiones Disminución del nivel de conciencia o depresión respiratoria Considerar traslado cuando: Convulsiones persistentes o alteración prolongada de la conciencia Requiere soporte respiratorio El niño requiere cuidados más allá de la capacidad del hospital local Considerar alta cuando: El niño mantiene un estado de conciencia normal Estable clínicamente tras un período asintomático de 4 horas La evaluación de riesgo en caso de ingesta voluntaria indica bajo riesgo de autolesión futura
- Ingesta de cuerpo extraño
MANUAL DE PEDIATRÍA La ingesta de cuerpos extraños (CE) es común en niños, especialmente entre los 6 meses y 3 años . Los siguientes grupos presentan mayor riesgo : Niños con problemas del desarrollo , conductuales o con Pica (ingesta de sustancias no nutritivas como papel, madera o tierra) Niños mayores con trastornos psiquiátricos (pueden ingerir objetos de forma intencional) El riesgo de obstrucción o impacto gastrointestinal depende de las características físicas del objeto: tamaño, forma y composición. Es raro que objetos punzantes atraviesen la mucosa del tracto GI inferior. Si el niño está clínicamente bien, puede no requerir intervención. Evaluación Historia clínica Tipo de objeto ingerido y momento de la ingesta Síntomas gastrointestinales: tos, babeo, dolor al tragar, disminución de ingesta oral, dolor abdominal, vómitos, melenas o sangrado digestivo Síntomas respiratorios: tos, ahogo, dificultad respiratoria → considerar aspiración (ver: Cuerpos extraños inhalados) Signos de alarma – cuerpos extraños de alto riesgo: Pilas tipo botón atoradas en el esófago Imanes múltiples o imán + objeto metálico Objetos punzantes en esófago (ej. espinas de pescado, alfileres, agujas) Objetos con plomo que no atraviesan el estómago Objetos grandes (>6 cm de largo y/o >2 cm de ancho) Objetos expansibles (ej. perlas de agua, polímeros superabsorbentes) Objetos con múltiples componentes: juguetes con luces, motores o baterías Objetos impactados en orofaringe requieren evaluación urgente por Otorrinolaringología (ORL) Mayor riesgo de obstrucción/impacto en niños con: Anormalidades del tracto GI (ej. estenosis, malformaciones) Esofagitis eosinofílica Enfermedad neuromuscular Examen físico Buscar signos de obstrucción respiratoria alta (ver: Obstrucción aguda de la vía aérea superior) Revisar orofaringe: babeo, úlceras, abrasiones, laceraciones Dificultad respiratoria (ver: Cuerpos extraños inhalados) Dolor abdominal o signos de peritonitis u obstrucción Manejo Estudios de imagen Indicar radiografía si: Sospecha o confirmación de pila tipo botón Imanes o CE radioopaco de alto riesgo Objeto de composición desconocida Niño con síntomas o de alto riesgo En niños pequeños: solicitar radiografía que incluya cuello, tórax y abdomen . No se requiere imagen si el niño cumple TODOS los siguientes: Asintomático Examen físico normal Sin anomalías gastrointestinales conocidas Observación tranquilizadora Tolera alimentos y líquidos Historia confiable de un objeto con TODAS las siguientes características: <2 cm de diámetro y <6 cm de largo No es pila ni imán No es expansible No es tóxico Tratamiento Niños críticamente enfermos o con cuerpos extraños de alto riesgo requieren atención inmediata y evaluación especializada. Involucrar a cirugía, ORL o gastroenterología según el caso y disponibilidad local. Pilas tipo botón Manejo según ubicación de la pila: Situación Acción Pila en esófago Endoscopía de urgencia (dentro de 2 horas) Pila en estómago con síntomas Endoscopía urgente Pila más allá del estómago, asintomático Discusión con especialista En niños >1 año con pila en esófago en espera de cirugía: administrar miel : 10 mL cada 10 minutos (hasta 6 dosis) dentro de las primeras 12 horas. Imanes Un solo imán en Rx puede representar más de uno. Evaluar siempre como si fueran múltiples. Situación Acción Múltiples imanes o imán + objeto metálico en cualquier lugar Referencia urgente Imán único en esófago o estómago Discusión temprana con especialista Imán único más allá del estómago Discusión con especialista Cuerpos extraños expansibles (Por ejemplo: polímeros superabsorbentes, perlas de agua) Pueden atravesar píloro y expandirse en intestino obstrucción Contactar al Centro de Información Toxicológica Posible necesidad de extracción endoscópica (gastroenterología) Cuerpos extraños impactados en orofaringe Evaluación urgente por ORL Espinas de pescado pueden alojarse en las amígdalas y requerir extracción Bolos alimentarios en esófago Si no se resuelve espontáneamente discutir con gastroenterología pediátrica Si hay síntomas agudos (babeo, dolor cervical o torácico) endoscopía urgente Si el niño maneja secreciones planear endoscopía en 12–24 horas Bebidas carbonatadas pueden ayudar, pero riesgo de vómito No usar glucagón ni hioscina en niños (falta de evidencia) Si ya se resolvió espontáneamente, enviar a seguimiento ambulatorio por gastroenterología Monedas y objetos romos Situación Manejo recomendado Niño sintomático (babeo, dolor) Endoscopía urgente Asintomático, CE en esófago Retiro endoscópico dentro de 24 horas Objeto >6 cm de largo Evaluación por gastroenterología o cirugía Diámetro >2 cm Poco probable que pase el píloro en niños pequeños Considerar consulta con equipo especializado cuando: Niño sintomático Se requiere extracción urgente del objeto CE impactado en esófago CE potencialmente tóxico Antecedentes médicos significativos o problemas conductuales Considerar traslado cuando: El niño requiere atención más allá de la capacidad del hospital local (ej. servicios quirúrgicos) Para traslados pediátricos o neonatales urgentes, contactar Servicios de Traslado de Emergencia Considerar alta cuando el niño: Luce clínicamente bien Está sin dolor No presenta dificultad respiratoria Tolera alimentos y líquidos Ingresó un objeto de bajo riesgo Se ofrece orientación sobre seguimiento Indicar que regresen al servicio si presenta: Dificultad respiratoria Dolor abdominal Fiebre Vómitos Intolerancia a la vía oral Melenas o hematemesis
- Quemaduras – Cuidado Post Agudo y Vendajes
MANUAL DE PEDIATRÍA Manejo Los principios generales del manejo de una herida por quemadura en la fase post aguda son: Aliviar el dolor y la incomodidad Aplicar y mantener un vendaje adecuado Limitar la pérdida de líquidos Prevenir infecciones Favorecer la cicatrización Optimizar la nutrición Prevenir complicaciones Analgesia Usar analgesia multimodal para el control del dolor Tratar la comezón con antihistamínicos no sedantes Reducir ansiedad con técnicas como juego terapéutico o distracción Utilizar analgesia adicional o sedación antes de cambiar vendajes. La ansiedad y el estrés aumentan el requerimiento de analgésicos y disminuyen la colaboración del niño Vendajes para quemaduras La elección del tipo de vendaje depende de: Tamaño y profundidad de la quemadura Zona afectada Cantidad de exudado y humedad necesaria para la cicatrización Vendaje inicial de una quemadura aguda incluye: Vendaje primario sobre la herida: Con plata (ej. Acticoat™, Mepilex® Ag ) Con parafina medicada ( Bactigras™ ) Vendaje secundario para absorber el exudado y fijar el vendaje primario: Ejemplos: Hypafix™, Mefix™, Fixomull™ Capa de fijación : Venda de crepé o Tubigrip™ para asegurar el conjunto Consejo: Consultar al servicio local de quemaduras pediátricas para recomendaciones específicas sobre vendajes. Cambios de vendaje No se recomienda cambiar los vendajes diariamente El intervalo de cambio depende del producto: Acticoat 3™ : cambiar cada 3 días Acticoat 7™ : cambiar cada 7 días Si no hay signos de cicatrización después de 10 días , derivar a unidad de quemaduras pediátricas Puede requerirse analgesia complementaria (ej. óxido nitroso o fentanilo intranasal) Nutrición Los niños con quemaduras tienen mayores requerimientos calóricos y proteicos Iniciar alimentación por sonda nasogástrica precozmente si: Hay quemaduras faciales Existen comorbilidades o lesiones que impidan la ingesta oral Controlar el peso regularmente para evaluar el estado nutricional Incluir a un nutricionista clínico en el manejo Considerar evaluación y suplemento de vitamina A, C y zinc Prevención de complicaciones Posicionamiento Elevar las zonas quemadas para limitar el edema y preservar la circulación Puede requerirse férulas para mantener el rango de movimiento y prevenir contracturas Consultar a fisioterapeuta y/o terapeuta ocupacional si: La quemadura cruza una articulación de flexión Hay quemadura circunferencial El edema afecta la movilidad o perfusión (llenado capilar lento, extremidad fría) Prevención de infecciones Uso obligatorio de guantes en el manejo de vendajes En quemaduras >10% TBSA, puede ser necesario aislamiento – seguir protocolos locales La fiebre puede ser parte del estado hipermetabólico tras una quemadura, pero siempre evaluar otras causas No usar antibióticos profilácticos Si hay sospecha de infección de la herida, tomar muestra para cultivo y tratar según guías locales Síndrome de shock tóxico (SST) es una complicación poco frecuente pero grave – ver protocolo de sepsis Apoyo psicosocial Las quemaduras pueden tener un alto impacto emocional y funcional tanto para el niño como para su familia. Proveer apoyo desde un enfoque multidisciplinario Facilitar la rehabilitación y el retorno a la escuela o comunidad Considerar consulta con equipo pediátrico cuando: Dudas sobre la capacidad del cuidador para mantener el manejo en casa Sospecha de maltrato infantil , quemaduras autoinfligidas o por agresión Considerar traslado cuando: El niño requiere cuidados más allá de la capacidad del hospital Contactar Servicios de Traslado de Emergencia Pediátrica o Neonatal Considerar alta cuando: El cuidador es capaz de manejar la quemadura en casa Se asegura un seguimiento ambulatorio adecuado Quemaduras menores pueden ser evaluadas en consulta externa dentro de la primera semana
