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- Lesiones de Mano y Lesiones Asociadas
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones de mano son frecuentes en los servicios de urgencias y pueden comprometer tejidos superficiales como la piel, así como estructuras más profundas, incluidos tendones, nervios, vasos sanguíneos y huesos. Estas lesiones suelen producirse por mecanismos traumáticos como cortes, aplastamientos, mordeduras o quemaduras. Debido a la complejidad anatómica de la mano, incluso heridas aparentemente simples pueden comprometer gravemente la función si no se tratan adecuadamente. Diagnóstico La evaluación de las heridas en la mano comienza con una inspección visual de la lesión, determinando su profundidad, localización y la posible afectación de estructuras importantes. Se realiza un examen neurológico para valorar la sensibilidad y la función motora, así como un examen vascular para confirmar la integridad del riego sanguíneo. Es fundamental descartar lesiones tendinosas mediante la evaluación de los movimientos activos y pasivos de los dedos. En ciertos casos, pueden ser necesarios estudios de imagen como radiografías para identificar fracturas o cuerpos extraños. Diagnóstico Diferencial Condición Principales Características Clínicas Diferenciación Clave Laceración simple Cortes superficiales sin afectación de estructuras profundas Ausencia de déficits neurológicos o funcionales Lesión tendinosa Incapacidad para flexionar o extender los dedos Déficit motor específico según el tendón afectado Lesión nerviosa Pérdida de sensibilidad distal a la herida Parestesia o anestesia en zonas inervadas por el nervio dañado Lesión vascular Sangrado pulsátil, palidez distal Ausencia de pulso distal o signos de isquemia Fractura o luxación Dolor intenso, deformidad visible Confirmación mediante radiografía Mordedura infectada Eritema, dolor, hinchazón, secreción purulenta Antecedente de mordedura, signos de infección Manejo de Emergencia El manejo inicial incluye control del sangrado mediante compresión directa e inmovilización de la mano afectada. La herida debe limpiarse con suero fisiológico estéril y, si es necesario, desbridar el tejido no viable. La administración de analgésicos y anestesia local puede ser necesaria para facilitar una evaluación más precisa y el tratamiento. Si se sospecha lesión tendinosa, nerviosa o vascular, es fundamental evitar movilizaciones excesivas hasta la valoración por un especialista. En casos de heridas por mordedura, se debe iniciar profilaxis antibiótica y actualizar el estado de vacunación antitetánica. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo puede incluir el cierre primario de la herida, reparación quirúrgica de tendones, nervios o vasos sanguíneos, o la reducción y estabilización de fracturas. Las heridas con alto riesgo de infección, como las producidas por mordeduras humanas o de animales, pueden requerir cierre diferido y seguimiento estrecho para asegurar una cicatrización adecuada. La fisioterapia postoperatoria es esencial para una rehabilitación completa y la recuperación de la funcionalidad de la mano.
- Signos Específicos de Lesión en la Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones en la mano pueden afectar múltiples estructuras, como huesos, tendones, ligamentos y nervios. Existen signos clínicos específicos que ayudan a identificar el tipo y la gravedad de la lesión. La detección temprana de estos signos es esencial para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, evitando complicaciones a largo plazo. Diagnóstico Signo Clínico Descripción Dedo en martillo Incapacidad para extender la articulación interfalángica distal (DIP) del dedo, causada por ruptura del tendón extensor en la falange distal. Deformidad en boutonnière Flexión de la articulación interfalángica proximal (PIP) con hiperextensión de la DIP, por lesión del tendón extensor. Dedo en gatillo (tenosinovitis estenosante) Bloqueo o chasquido del dedo durante la flexión o extensión, con dolor en la base del dedo, causado por atrapamiento del tendón en su vaina. Signo de Tinel Hormigueo o dolor al percutir sobre el túnel carpiano, indica irritación del nervio mediano (síndrome del túnel carpiano). Prueba de Phalen Dolor o parestesia en el territorio del nervio mediano (pulgar, índice y medio) al flexionar la muñeca durante 60 segundos. Deformidad en tenedor Deformidad visible de la muñeca tras fractura de Colles (fractura del radio distal con desplazamiento dorsal). Incapacidad para flexionar los dedos Sugiere lesión de los tendones flexores, común tras laceraciones profundas. Debilidad en la pinza Dificultad para pinzar con el pulgar e índice, asociada a lesión del nervio mediano o del tendón flexor largo del pulgar. Atrofia de los músculos interóseos Pérdida de masa muscular en el dorso de la mano, especialmente entre los metacarpianos, indica lesión crónica del nervio cubital. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Ruptura del tendón extensor Dedo en martillo, con incapacidad para extender la articulación distal tras golpe o lesión en la punta del dedo. Ruptura del tendón flexor Incapacidad para flexionar las articulaciones del dedo afectado, habitualmente tras laceración profunda. Fractura de falange o metacarpo Dolor localizado, deformidad visible, y movilidad limitada en el dedo o la mano, confirmada por radiografía. Luxación articular Deformidad articular con dolor intenso, bloqueo mecánico y pérdida de movilidad, generalmente por traumatismo directo. Síndrome del túnel carpiano Dolor, hormigueo y debilidad en el pulgar, índice y medio, con signos positivos de Tinel y Phalen. Manejo de Emergencia El manejo de emergencia de las lesiones en la mano incluye la inmovilización inicial del miembro afectado, administración de analgésicos y antiinflamatorios, y derivación para estudios de imagen (radiografías, ecografía) si se sospechan fracturas o lesiones tendinosas. Las lesiones que comprometen nervios o tendones, así como fracturas desplazadas, requieren evaluación inmediata para posible intervención quirúrgica. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo de lesión. Las fracturas pueden requerir reducción e inmovilización o intervención quirúrgica. Las lesiones tendinosas, como el dedo en martillo o rupturas flexoras, suelen requerir reparación quirúrgica. Las lesiones menores pueden tratarse de forma conservadora con inmovilización temporal, fisioterapia y, en algunos casos, infiltraciones con corticosteroides para aliviar la inflamación en casos de tenosinovitis o síndrome del túnel carpiano. La rehabilitación es esencial para recuperar la movilidad y función de la mano.
- Examen de la Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El examen de la mano es un proceso clínico sistemático utilizado para evaluar los huesos, tendones, nervios y vasos sanguíneos en busca de lesiones o anomalías. Dada la compleja anatomía de la mano, una evaluación adecuada es crucial para detectar fracturas, luxaciones, rupturas tendinosas y lesiones nerviosas o vasculares, especialmente después de un traumatismo. Una valoración minuciosa permite un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno para prevenir complicaciones. Diagnóstico Paso del Examen Descripción Inspección: Deformidades Deformidades visibles en huesos o articulaciones pueden indicar fracturas, luxaciones o rupturas tendinosas. Inspección: Equimosis o eritema Sugiere traumatismo reciente o inflamación. Inspección: Atrofia muscular Puede indicar lesión nerviosa crónica. Inspección: Postura de los dedos Posiciones anormales pueden reflejar lesiones de tendones flexores o extensores (ej.: dedo en martillo, deformidad en boutonnière). Palpación: Sensibilidad Palpar cada hueso, articulación y tendón para identificar puntos de dolor específicos que indiquen fracturas, esguinces o tenosinovitis. Palpación: Crepitación Puede sugerir fractura o lesión articular. Palpación: Hinchazón localizada Indica lesiones articulares o tendinosas. Evaluación de movilidad: Activa Pedir al paciente que flexione y extienda los dedos, pulgar y muñeca para evaluar la función de los tendones flexores y extensores. Evaluación de movilidad: Pasiva El examinador mueve los dedos y la muñeca del paciente para detectar resistencia o dolor, lo cual indica contracturas o rigidez articular. Evaluación de fuerza de prensión Pedir al paciente que apriete la mano del examinador; útil para detectar debilidad por lesiones de nervios o tendones. Evaluación neurológica: Sensibilidad Evaluar la sensibilidad en las áreas inervadas por los nervios mediano, radial y cubital. La pérdida sugiere lesión nerviosa. Evaluación neurológica: Signo de Tinel Percusión suave sobre el túnel carpiano; positivo si se produce hormigueo o dolor. Evaluación neurológica: Test de Phalen Pedir al paciente que flexione las muñecas durante 60 segundos; el dolor o parestesias sugieren síndrome del túnel carpiano. Evaluación vascular: Test de Allen Evalúa la perfusión de la mano comprobando la permeabilidad de las arterias radial y cubital. Se comprime una arteria mientras el paciente abre y cierra la mano para observar el retorno del color. Evaluación vascular: Pulsos Palpar los pulsos radial y cubital para asegurar una adecuada circulación. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Fractura de falange Dolor localizado, deformidad ósea palpable o visible, limitación de movilidad activa y pasiva. Ruptura de tendón flexor o extensor Incapacidad para flexionar o extender el dedo afectado, a menudo asociada a traumatismo o laceraciones. Síndrome del túnel carpiano Parestesias en el territorio del nervio mediano (pulgar, índice y medio), dolor en la muñeca. Lesión del nervio cubital Pérdida de sensibilidad en el dedo meñique, debilidad en la flexión de los dedos, atrofia muscular visible. Artritis reumatoide Rigidez matutina, inflamación simétrica de pequeñas articulaciones, desviación cubital, dolor crónico. Manejo de Emergencia El manejo inicial en urgencias depende de los hallazgos. Las fracturas deben inmovilizarse y derivarse para reducción o cirugía si es necesario. Las heridas abiertas que afectan tendones o nervios requieren reparación quirúrgica. Si se sospecha lesión nerviosa o vascular, se necesita una evaluación especializada inmediata. El control del dolor incluye analgésicos y antiinflamatorios. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo varía según el diagnóstico específico. Las fracturas pueden requerir reducción o fijación quirúrgica; las lesiones tendinosas a menudo precisan reparación quirúrgica seguida de inmovilización y rehabilitación. Las lesiones nerviosas requieren evaluación neurológica especializada. La tenosinovitis se maneja con AINEs, fisioterapia o, en algunos casos, cirugía. La rehabilitación es crucial para restaurar la función y prevenir complicaciones a largo plazo.
- Signos Clínicos de Lesión en la Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones de la mano pueden afectar una amplia variedad de estructuras, incluyendo huesos, tendones, nervios, ligamentos y vasos sanguíneos. Los signos clínicos de una lesión en la mano varían según el tipo y la gravedad de la lesión, pero generalmente incluyen dolor, hinchazón, deformidad y pérdida de función. La identificación oportuna de estos signos es esencial para prevenir complicaciones a largo plazo, como la pérdida de movilidad o fuerza. Diagnóstico Signo Clínico Descripción Dolor localizado Generalmente en la zona afectada, con intensidad que varía de leve a severa. Hinchazón Inflamación alrededor del área lesionada, indica respuesta inflamatoria o acumulación de líquido. Deformidad visible Desviación de los dedos o la muñeca, sugiere fracturas o luxaciones. Movimiento limitado Dificultad o imposibilidad para mover los dedos o la muñeca, indicativo de lesiones tendinosas, fracturas o luxaciones. Equimosis Decoloración rojiza o azulada de la piel, indica traumatismo vascular subyacente. Pérdida de sensibilidad Sugiere lesiones nerviosas, especialmente en nervios mediano, radial o cubital. Crepitación Sensación de chasquido o crujido al mover la articulación, común en fracturas o lesiones articulares. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Fractura Dolor agudo, deformidad visible, crepitación ósea, limitación severa del movimiento, equimosis o hinchazón marcada. Ruptura tendinosa Incapacidad para mover activamente un dedo o la muñeca (flexión o extensión), dolor, sin deformidad ósea visible. Lesión nerviosa Pérdida de sensibilidad en zonas específicas (ej.: pulgar e índice-medio en síndrome del túnel carpiano). Luxación articular Deformidad evidente en la articulación afectada, dolor intenso, imposibilidad de mover el dedo o la muñeca. Tenosinovitis Dolor e hinchazón a lo largo del tendón, dificultad para mover el dedo afectado, chasquido o bloqueo del movimiento. Manejo de Emergencia En el entorno de urgencias, el manejo inicial de las lesiones de la mano incluye inmovilización, aplicación de hielo y administración de analgésicos para el control del dolor. Las fracturas, luxaciones y rupturas tendinosas requieren evaluación inmediata por un especialista. Las heridas abiertas deben limpiarse y suturarse si es necesario, con profilaxis antibiótica si existe riesgo de infección. Si se sospecha daño vascular o nervioso, se debe realizar una evaluación neurovascular urgente. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo de lesión. Las fracturas pueden requerir reducción cerrada o cirugía para estabilización, mientras que las lesiones de tendones y nervios generalmente necesitan reparación quirúrgica. La fisioterapia posterior a la lesión es fundamental para restaurar la movilidad y la función de la mano. Las lesiones menores, como esguinces o tenosinovitis, se tratan de forma conservadora con inmovilización temporal, AINEs y terapia física.
- Anatomía de los Flexores de los Dedos
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Los flexores de los dedos son un grupo de músculos y tendones responsables de la flexión de los dedos y la muñeca, y desempeñan un papel crucial en funciones como agarrar objetos, pellizcar y realizar movimientos finos. Estos tendones recorren la parte frontal del antebrazo, la muñeca y la mano, y están protegidos por vainas sinoviales que facilitan un deslizamiento suave. Las lesiones de los flexores de los dedos son comunes en traumatismos penetrantes, accidentes deportivos y actividades laborales. Si no se tratan adecuadamente, estas lesiones pueden provocar una pérdida significativa de la función de la mano. Diagnóstico El diagnóstico de lesiones del tendón flexor de los dedos se basa en antecedentes de traumatismos, en particular cortes profundos en la palma o los dedos, o uso excesivo. La exploración física revela incapacidad para flexionar una o más articulaciones del dedo afectado, inflamación y dolor en la cara anterior de la mano o el antebrazo. Las pruebas de diagnóstico por imágenes, como las radiografías, pueden ser útiles para descartar fracturas asociadas, mientras que la ecografía o la resonancia magnética pueden ser necesarias para evaluar la extensión del daño del tendón. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Rotura del tendón flexor Incapacidad para flexionar las articulaciones interfalángicas, especialmente después de un traumatismo penetrante o una laceración. Tenosinovitis flexora Dolor e inflamación a lo largo del tendón, sin pérdida completa de la función de flexión. Dedo en gatillo (tenosinovitis estenosante) Bloqueo o chasquido de los dedos durante la flexión o extensión debido a una inflamación en la vaina del tendón. Luxación articular Dolor y deformidad sin pérdida significativa de flexión, visible en radiografías. Fractura de falange Dolor intenso con deformidad ósea palpable o visible en la radiografía, sin compromiso tendinoso directo. Manejo de Emergencia El tratamiento de emergencia de las lesiones del tendón flexor requiere una evaluación inmediata de la función tendinosa. En casos de laceraciones profundas, se debe inmovilizar la mano y administrar analgésico. La reparación quirúrgica temprana de las roturas tendinosas es crucial, ya que los retrasos pueden comprometer la función. En caso de tenosinovitis, se recomiendan antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y reposo. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo de lesión. Las roturas completas de los tendones flexores requieren intervención quirúrgica para reparar el tendón dañado. Tras la cirugía, la inmovilización y la rehabilitación intensiva con fisioterapia son esenciales para recuperar la movilidad y la fuerza. En casos menos graves, como la tenosinovitis, el tratamiento conservador con AINE, inyecciones de corticosteroides y fisioterapia suele ser suficiente para restaurar completamente la función del dedo afectado.
- Anatomía de los Extensores de los Dedos
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones de los extensores de los dedos afectan a los tendones responsables de la extensión de los dedos y la muñeca. Estas estructuras están altamente expuestas a traumatismos directos y al uso excesivo, lo que puede provocar desgarros, rupturas o inflamación tendinosa. Las lesiones más comunes incluyen el dedo en martillo, la deformidad en boutonnière y la tendinitis extensora, todas las cuales provocan dificultad para extender los dedos y la muñeca, afectando funciones esenciales de la mano como la prensión y la destreza. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la combinación de antecedentes clínicos de traumatismo o uso repetitivo, junto con el examen físico que evidencie incapacidad para extender los dedos, hinchazón y dolor en el dorso de la mano o los dedos. Pueden requerirse radiografías para descartar fracturas asociadas o avulsiones óseas, mientras que la ecografía o la resonancia magnética (RM) pueden ser útiles para evaluar el estado del tendón y confirmar desgarros o rupturas. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Dedo en martillo Incapacidad para extender la articulación interfalángica distal, causado por desgarro o avulsión del tendón extensor. Deformidad en boutonnière Flexión de la articulación interfalángica proximal y extensión de la distal, causada por ruptura del tendón extensor. Tendinitis extensora Dolor en el dorso de la mano o muñeca, asociado a sobreuso, sin disfunción completa del tendón. Luxación de articulación interfalángica Dolor, deformidad visible y movimiento limitado, pero sin ruptura tendinosa; evidente en radiografía. Fractura de falange Dolor intenso, deformidad ósea palpable o visible en radiografía, sin disfunción tendinosa inicial. Manejo de Emergencia El tratamiento de emergencia para lesiones de los tendones extensores incluye la inmovilización de los dedos afectados con férulas, administración de analgésicos para el control del dolor y, en algunos casos, reparación quirúrgica urgente si existe ruptura completa del tendón o fractura asociada. El manejo inicial de lesiones menos graves puede incluir reposo, aplicación de hielo y antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para reducir la inflamación. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la gravedad de la lesión. En casos de desgarros parciales o tendinitis, la inmovilización y la fisioterapia suelen ser suficientes para restaurar la función. En casos de rupturas completas del tendón, como el dedo en martillo o la deformidad en boutonnière, puede ser necesaria la reparación quirúrgica, seguida de un periodo de rehabilitación para recuperar el rango de movimiento y la fuerza de los dedos. La fisioterapia es fundamental para prevenir la rigidez y mejorar la función a largo plazo.
- Lesiones Óseas de la Mano y la Muñeca
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones óseas de la mano y la muñeca son comunes debido al gran número de pequeños huesos y articulaciones en estas zonas, lo que las hace susceptibles a fracturas y traumatismos por impacto directo o caídas. Los huesos más comúnmente afectados incluyen el escafoides, el radio distal y las falanges. Estas lesiones pueden causar dolor, hinchazón, limitación del movimiento y, si no se tratan adecuadamente, pueden generar complicaciones como mala consolidación o necrosis avascular, especialmente en huesos como el escafoides. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica de traumatismo, seguida de un examen físico para detectar dolor localizado, hinchazón, deformidades y limitación del rango de movimiento. Las radiografías son esenciales para evaluar fracturas, luxaciones o fisuras en los huesos de la mano y la muñeca. En casos donde las fracturas no son visibles en radiografías convencionales, especialmente en el escafoides, puede ser necesaria una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico. Diagnóstico Diferencial Lesión Características Distintivas Fractura de escafoides Dolor en la tabaquera anatómica tras caída con mano extendida, alto riesgo de necrosis avascular. Fractura de Colles Fractura del radio distal, deformidad en “tenedor invertido” tras caída con mano extendida. Fractura de Smith Fractura del radio distal con desplazamiento volar tras caída con mano en flexión. Fracturas falángicas Dolor intenso, deformidad visible o angulación de los dedos, usualmente por traumatismo directo. Luxación de articulaciones carpianas Desplazamiento de huesos carpianos, dolor severo y deformidad en la muñeca, común en luxación del semilunar. Manejo de Emergencia El manejo de fracturas de la mano y la muñeca en urgencias depende de la estabilidad de la fractura y del nivel de dolor del paciente. En la mayoría de los casos, la articulación afectada se inmoviliza con una férula o yeso, y se administra analgesia mediante antiinflamatorios no esteroides (AINEs) o, en casos severos, opioides. Las fracturas desplazadas pueden requerir reducción cerrada antes de la inmovilización. Si se sospecha una fractura de escafoides, aunque no sea visible en la radiografía inicial, se debe inmovilizar la articulación y reevaluar con estudios de imagen adicionales. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo varía según el tipo de fractura. Las fracturas no desplazadas pueden tratarse con yeso durante 4 a 6 semanas, seguidas de fisioterapia para recuperar la movilidad. Las fracturas desplazadas, inestables o conminutas suelen requerir intervención quirúrgica, como fijación interna con tornillos o placas. En las fracturas de escafoides, es fundamental un seguimiento estricto debido al riesgo de necrosis avascular.
- Introducción a las Lesiones de Mano
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones de mano son muy comunes debido a la constante exposición de esta extremidad en las actividades cotidianas, laborales y deportivas. La mano está compuesta por una estructura compleja de huesos, músculos, tendones, ligamentos, nervios y vasos sanguíneos, lo que la hace susceptible a una amplia variedad de lesiones, desde contusiones y esguinces hasta fracturas, laceraciones y amputaciones. Una evaluación y manejo adecuados de estas lesiones son fundamentales, ya que la mano es esencial para la función motora fina y para la calidad de vida en general. Sin un tratamiento apropiado, las lesiones de mano pueden derivar en rigidez, dolor crónico y pérdida de funcionalidad.
- ARTRITIS AGUDA
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La artritis aguda es una afección que aparece de forma súbita y provoca inflamación, dolor y rigidez en las articulaciones. Desde la perspectiva de un médico de urgencias, la artritis aguda puede variar en gravedad desde una molestia manejable hasta una emergencia médica. Evaluación Inicial El médico de urgencias debe realizar una evaluación rápida y detallada para identificar la causa subyacente de la artritis aguda, ya que puede deberse a diversas condiciones, tales como: Infecciones: La artritis séptica es una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato. Se caracteriza por la presencia de bacterias en la articulación, causando inflamación severa. Los pacientes suelen presentar fiebre, escalofríos y dolor intenso en la articulación afectada. Gota: Otra causa común de artritis aguda es la gota, una enfermedad metabólica en la que los cristales de ácido úrico se depositan en las articulaciones, generando inflamación y dolor severo. Este tipo de artritis puede comenzar de manera repentina, a menudo durante la noche. Trauma: Lesiones articulares recientes pueden desencadenar un episodio de artritis aguda, presentándose con hinchazón y dolor en la articulación afectada. Exacerbación de una enfermedad crónica: Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide pueden tener exacerbaciones agudas, con un empeoramiento rápido de los síntomas. Diagnóstico Diferencial Es fundamental considerar un diagnóstico diferencial amplio en los casos de artritis aguda, incluyendo causas infecciosas, metabólicas, traumáticas y autoinmunes. Las pruebas diagnósticas útiles pueden incluir análisis de sangre, cultivos de líquido sinovial, radiografías y, en algunos casos, ecografía o resonancia magnética. Patología Descripción Síntomas Similares a la Artritis Aguda Bursitis Inflamación de las bursas sinoviales que amortiguan las articulaciones. Dolor, hinchazón localizada, sensibilidad en el área afectada. Tendinitis Inflamación de los tendones que conectan músculos con huesos. Dolor articular, rigidez, movimiento limitado. Celulitis Infección bacteriana de la piel y tejidos subcutáneos. Inflamación, enrojecimiento y dolor en la región afectada. Flebitis o Tromboflebitis Inflamación de una vena, a menudo con un coágulo. Dolor, hinchazón, calor en una extremidad. Osteomielitis Infección ósea. Dolor intenso, fiebre, signos inflamatorios en el área afectada. Esguince o fractura Lesión por torcedura o fractura no desplazada. Dolor, hinchazón, movimiento limitado en la articulación afectada. Necrosis avascular Muerte del tejido óseo por falta de irrigación sanguínea. Dolor articular, hinchazón, rigidez, especialmente en la cadera. Fiebre reumática Enfermedad inflamatoria postinfección estreptocócica. Dolor e inflamación en varias articulaciones. Síndrome compartimental Aumento de presión en un compartimento muscular. Dolor intenso, hinchazón, sensación de tensión. Síndrome de Reiter Artritis reactiva por infección en otro sitio del cuerpo. Dolor e inflamación articular, síntomas agudos. Manejo en el Servicio de Urgencias El manejo inicial se enfoca en aliviar el dolor, controlar la inflamación y estabilizar al paciente. El tratamiento puede incluir: Analgésicos: Administración de analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para el control del dolor. Drenaje articular: Si se sospecha artritis séptica, puede ser necesaria la aspiración articular para analizar el líquido y reducir la presión. Antibióticos: En casos de artritis séptica, los antibióticos deben administrarse lo antes posible para combatir la infección. Consulta con reumatología: En casos complejos, debe considerarse la valoración por un reumatólogo para un manejo más especializado. Manejo General Dependiendo de la causa subyacente y la gravedad de la artritis aguda, el paciente puede ser dado de alta con tratamiento ambulatorio o requerir hospitalización. En casos graves, como la artritis séptica, se requiere ingreso hospitalario para tratamiento intensivo.
- LESIONES DE MANO
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Desde la perspectiva de un médico de emergencias, las lesiones de la mano son frecuentes y pueden variar en gravedad desde heridas superficiales hasta traumatismos complejos que pueden comprometer la función de la mano a largo plazo. A continuación, se presentan las principales categorías de lesiones de mano y su manejo en un entorno de urgencias: Tipo de Lesión Descripción Evaluación Manejo 1. Laceraciones y Heridas Abiertas Cortes o desgarros en la piel que pueden afectar tendones, nervios o vasos sanguíneos. Inspeccionar la herida, evaluar la función tendinosa y nerviosa, valorar la vascularidad distal. - Control de hemorragia - Limpieza y desbridamiento de la herida - Sutura de la herida - Antibióticos y profilaxis antitetánica 2. Fracturas Fracturas de los huesos metacarpianos o falanges. Evaluación física y radiográfica, determinar desplazamiento, angulación o rotación anormal. - Reducción cerrada (si es necesario) - Inmovilización con férula o yeso - Consulta ortopédica para seguimiento 3. Luxaciones Desplazamiento de las articulaciones de la mano. Evaluar la estabilidad articular y compromiso neurovascular. - Reducción cerrada bajo anestesia local - Inmovilización de la articulación afectada - Evaluación radiográfica pre y post reducción 4. Lesiones Tendinosas Cortes o rupturas de los tendones de la mano. Pruebas funcionales específicas para cada tendón, como flexión o extensión contra resistencia. - Reparación quirúrgica - Inmovilización postoperatoria - Consulta con cirugía de mano para seguimiento 5. Lesiones Nerviosas Lesión de nervios como el mediano, cubital o radial. Evaluar la sensibilidad y función motora para identificar déficits neurológicos. - Reparación quirúrgica si el nervio está seccionado - Terapia postoperatoria para maximizar la recuperación funcional 6. Lesiones por Aplastamiento Daño extenso en tejidos blandos, huesos y estructuras neurovasculares. Evaluar la viabilidad tisular e integridad de estructuras vitales. - Desbridamiento de tejido necrótico - Reparación y reconstrucción quirúrgica - Manejo del dolor y cuidados de la herida 7. Amputaciones Parciales o Completas Pérdida de partes de la mano, como dedos. Evaluar la extensión de la amputación y posibilidad de reimplante. - Reimplante quirúrgico (si es posible) - Conservación de la parte amputada - Consulta con cirugía plástica o de mano Consideraciones Adicionales Manejo del dolor: Es fundamental en el tratamiento e incluye analgésicos orales, bloqueos nerviosos o sedación para procedimientos dolorosos. Rehabilitación temprana: Es clave para optimizar la recuperación funcional y prevenir rigidez articular o atrofia muscular. Objetivo en el Servicio de Urgencias: Estabilizar la lesión, minimizar el daño adicional y preparar al paciente para el seguimiento adecuado, ya sea ambulatorio o quirúrgico.
- Artritis Gonocócica
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La artritis gonocócica es una forma de artritis infecciosa causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae , que se transmite por vía sexual. Se presenta en dos fases: la primera es una fase de infección diseminada que incluye fiebre, dermatitis y tenosinovitis, y la segunda es una artritis purulenta localizada que afecta una o más articulaciones. Esta condición es más común en adultos jóvenes sexualmente activos y representa una de las formas más frecuentes de artritis séptica en esta población. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la identificación de una infección gonocócica reciente o activa, junto con la aparición de artritis y otros síntomas sistémicos. En la fase diseminada, los pacientes pueden presentar fiebre, lesiones cutáneas (pústulas o vesículas), tenosinovitis (inflamación de tendones) y dolor articular migratorio. En la fase articular purulenta, se observa artritis monoarticular u oligoarticular aguda con derrame y dolor severo. Los cultivos del líquido sinovial pueden ser negativos, pero se recomiendan cultivos de sitios mucosos (cérvix, uretra, faringe, recto) y pruebas moleculares (PCR) para detectar N. gonorrhoeae . Diagnóstico Diferencial Condición Características Distintivas Artritis séptica no gonocócica Fiebre alta, compromiso monoarticular, líquido sinovial purulento con bacterias distintas de N. gonorrhoeae . Artritis reactiva Artritis postinfecciosa asimétrica, cultivos negativos, asociada a infecciones gastrointestinales o urinarias. Artritis reumatoide Poliartritis simétrica, pruebas serológicas positivas (FR, anti-CCP), enfermedad crónica no relacionada con infecciones. Gota Ataques de monoartritis aguda, cristales de urato en el líquido sinovial, afecta típicamente el dedo gordo del pie. Lupus eritematoso sistémico Afectación multisistémica, serologías positivas (ANA, anti-ADN), erupciones cutáneas sin infección bacteriana. Manejo de Emergencia El manejo de emergencia de la artritis gonocócica incluye la administración inmediata de antibióticos. Se recomienda tratamiento empírico con ceftriaxona intravenosa (1 g cada 24 horas) mientras se esperan los resultados de cultivos y PCR. En caso de coinfección con Chlamydia trachomatis , también debe administrarse azitromicina (1 g en dosis única). El drenaje articular es importante en los casos de artritis purulenta para aliviar el dolor y prevenir el daño articular. Puede ser necesaria la inmovilización temporal de la articulación afectada. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo consiste en el uso de antibióticos durante al menos 7 a 14 días, según la respuesta clínica. La ceftriaxona es el antibiótico de elección, y puede cambiarse a una vía oral, como cefixima, si hay mejoría clínica. Las parejas sexuales del paciente también deben ser evaluadas y tratadas para prevenir la reinfección. Tras el control de la infección, la rehabilitación física es importante para recuperar la movilidad y prevenir la rigidez articular.
- Artropatías Enteropáticas
MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las artropatías enteropáticas son un grupo de enfermedades articulares inflamatorias asociadas con enfermedades inflamatorias intestinales (EII), como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Estas afecciones comprometen tanto las articulaciones periféricas como la columna vertebral, causando dolor, hinchazón y rigidez articular. La inflamación articular suele ocurrir en paralelo con la actividad de la enfermedad intestinal y es más frecuente en las articulaciones de los miembros inferiores y en la columna vertebral (espondilitis). Diagnóstico El diagnóstico se basa en la relación temporal entre los síntomas articulares y la enfermedad inflamatoria intestinal. Los pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa pueden presentar artritis periférica (principalmente en rodillas, tobillos y caderas) o espondilitis anquilosante. Los estudios de imagen, como radiografías o resonancia magnética (RM), pueden mostrar sacroilitis o erosiones articulares. Los análisis de laboratorio suelen mostrar elevación de reactantes de fase aguda (VSG y PCR) durante los brotes, y los resultados suelen ser negativos para factor reumatoide (FR) y anticuerpos anti-CCP. El antígeno HLA-B27 está frecuentemente presente en los casos con compromiso axial. Diagnóstico Diferencial Condición Características Distintivas Espondilitis anquilosante Dolor lumbar inflamatorio, rigidez matutina, sacroilitis bilateral, fuerte asociación con HLA-B27. Artritis reactiva Artritis postinfecciosa asimétrica, antecedida por infección gastrointestinal o genitourinaria. Artritis psoriásica Afectación cutánea con placas escamosas y eritematosas, alteraciones ungueales, dactilitis. Artritis reumatoide Poliartritis simétrica, pequeñas articulaciones afectadas, pruebas serológicas positivas (FR, anti-CCP). Gota Ataques agudos, cristales de urato en líquido sinovial, usualmente monoarticular. Manejo de Emergencia El manejo de emergencia de las artropatías enteropáticas se centra en el control del dolor y la inflamación. Los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) son efectivos para aliviar los síntomas articulares, pero deben usarse con precaución, ya que pueden empeorar los síntomas gastrointestinales en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. En exacerbaciones graves, pueden utilizarse corticosteroides sistémicos o intraarticulares. Si existe un compromiso articular o extraarticular significativo, se requiere derivación a atención especializada. Tratamiento Definitivo El tratamiento a largo plazo incluye terapias dirigidas tanto a la enfermedad inflamatoria intestinal como a los síntomas articulares. Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARDs), como metotrexato o sulfasalazina, pueden ser efectivos. Los agentes biológicos, especialmente los inhibidores del TNF (infliximab, adalimumab), son útiles para tratar tanto la EII como las manifestaciones articulares. En pacientes con compromiso axial, los ejercicios de fisioterapia son esenciales para preservar la movilidad espinal y prevenir la rigidez.
