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  • Rangos aceptables para Variables Fisiológicas

    MANUAL DE PEDIATRÍA Los valores publicados varían considerablemente, probablemente debido a diferencias entre poblaciones estudiadas y métodos de evaluación utilizados. Evaluación El patrón de cambio  en las variables fisiológicas suele ser más importante que el valor puntual en sí.Ejemplo: una frecuencia cardíaca que aumenta progresivamente dentro del rango aceptable debe generar atención clínica. Las observaciones repetidas  son esenciales. Se deben considerar mediciones anteriores del mismo niño: En el curso de la hospitalización actual En ingresos previos Los valores deben interpretarse dentro del contexto clínico  del paciente. Los valores presentados a continuación corresponden aproximadamente a los percentiles 5º y 95º para cada variable pediátrica. Han sido redondeados para facilitar su uso clínico y están alineados con las tablas de observación pediátrica utilizadas en hospitales de Australia. Rangos aceptables para variables fisiológicas por edad Edad Peso aproximado (kg) Presión sistólica (mmHg) Frecuencia cardíaca (latidos/min) Frecuencia respiratoria (respiraciones/min) Recién nacido a término 3.5 60–95 120–170 25–60 3 meses 6 60–105 115–170 25–60 6 meses 8 75–105 110–170 20–55 1 año 10 70–105 105–150 20–45 2 años 12 70–105 95–150 20–40 4 años 15 75–110 80–150 17–30 6 años 20 80–115 75–140 16–30 8 años 25 80–115 70–130 16–30 10 años 30 85–120 60–130 15–25 12 años 40 90–120 65–120 15–25 14 años 50 90–125 60–115 14–25 16 años 60 90–130 60–115 14–25 17 años o más 65 90–135 60–115 14–25

  • MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES ÍNDICE ARTRITIS AGUDA Poliartritis Artritis Séptica Artritis Traumática Osteoartritis Ataque Agudo de Gota Pseudogota Artritis Rematoide Artritis Viral Fiebre Reumática Espondiloartritis Seronegativa Espondilitis Anquilosante Síndrome de Reiter (Artritis Reactiva) Artritis Psoriásica Artropatías Enteropáticas Artritis Gonocócica LESIONES DE MANO Introducción a las Lesiones de Mano Lesiones Óseas de la Mano y la Muñeca Anatomía de los Extensores de los Dedos Anatomía de los Flexores de los Dedos Signos Clínicos de Lesión en la Mano Examen de la Mano Signos Específicos de Lesión en la Mano Lesiones de Mano y Lesiones Asociadas Lesiones de Extensores Lesiones de Flexores Lesiones Nerviosas de la Mano Amputaciones Amputaciones de la Almohadilla Grasa del Dedo Avulsiones por Anillo Lesiones Compuestas de la Mano Lesiones Contusivas de la Mano Laceraciones del Lecho Ungueal Cuerpos Extraños Bajo la Uña Hematomas Subungueales Lesiones por Inyección a Alta Presión Fracturas de Mano Fractura de Falange Distal de los Dedos Fracturas de las Falanges Media y Proximal de los Dedos Fracturas de los Huesos Metacarpianos del Índice, Medio y Anular Fracturas del Quinto Metacarpiano Luxaciones de la Mano Luxaciones Falángicas de los Dedos Luxaciones del Quinto Metacarpiano Fracturas del Pulgar Pulgar del Guardabosques con Fractura por Avulsión Fractura-Luxación de Bennett Luxaciones del Pulgar Luxación de la Articulación Metacarpofalángica (MCF) del Pulgar Lesiones de Tejidos Blandos de la Mano Pulgar del Guardabosques Dedo en Martillo Deformidad en Ojal (Boutonnière) Otros Problemas de Tejidos Blandos de la Mano Infecciones de la Almohadilla Digital (Panadizo Pulpar) Paroniquia Tenosinovitis Flexora Piógena Infecciones del Espacio Palmar Artritis Séptica de la Mano Dedos en Gatillo (Tenosinovitis Estenosante) Pulgar en Gatillo LESIONES DE MUÑECA Fracturas de Muñeca Fractura de Escafoides Fracturas por Avulsión de los Huesos del Carpo Fractura del Gancho del Ganchoso Fractura de Colles Fractura de Barton Fractura de Barton Inversa Fractura de la Apófisis Estiloides del Radio Luxaciones de Muñeca Luxación del Semilunar Otras Luxaciones Carpianas Lesiones de Tejidos Blandos de la Muñeca Esguince de Muñeca Luxaciones del Semilunar Lesiones de Tejidos Blandos de la Muñeca Esguince de Muñeca Lesión del Complejo Fibrocartílago Triangular Rotura de Tendones de la Muñeca o de la Mano Tenosinovitis de De Quervain LESIONES DEL ANTEBRAZO Fracturas del Antebrazo Fractura de la Diáfisis del Radio y el Cúbito Fractura Aislada de la Diáfisis del Cúbito Fractura-Luxación de Galeazzi Fractura-Luxación de Monteggia Fractura Aislada de la Diáfisis del Radio LESIONES DE CODO Fracturas de Codo Fractura del Olécranon Fractura de la Cabeza o el Cuello del Radio Derrame Articular de Codo sin Fractura Visible Signo de la Almohadilla Grasa del Codo Fractura Supracondílea Fracturas de los Cóndilos Medial y Lateral Luxaciones de Codo Lesión del Ligamento Colateral Medial Codo de Niñera (Subluxación de la Cabeza del Radio) Lesiones de Tejidos Blandos del Codo Lesión del Bíceps y del Braquial Epicondilitis Lateral Epicondilitis Medial Osteochondritis Dissecans Bursitis del Olécranon Compresión Nerviosa en el Codo LESIONES DE HOMBRO Fracturas de Hombro Fractura del Cuello y Cabeza del Húmero Fractura-Luxación del Hombro Fractura de Clavícula Fractura de Escápula Fractura Diafisaria del Húmero Luxaciones de Hombro Luxación Anterior del Hombro Luxación Posterior del Hombro Luxatio Erecta Lesiones de Tejidos Blandos del Hombro Lesión de la Articulación Acromioclavicular - Desgarro Lesión del Manguito Rotador Ruptura del Tendón del Bíceps Síndrome de Pinzamiento (Impingement Syndrome) Bursitis Subacromial Tendinitis del Manguito Rotador Tendinitis Calcificada Capsulitis Adhesiva (Hombro Congelado) LESIONES CERVICALES Lesiones de Tejidos Blandos del Cuello Esguince Cervical Dolor Cervical no Traumático Hernia Discal Intervertebral Cervical Tortícolis aguda Dolor Referido Reacciones Distónicas Artritis Cervical LESIONES FACIALES Lesiones Faciales Lesión del Conducto Parotídeo Lesión de la Glándula Parótida Lesión del Nervio Facial Lesiones Labiales Lesiones de Lengua Lesiones de la Cavidad Oral Lesiones de Ceja Lesiones de Párpado Lesiones del Pabellón Auricular Líneas de Langer Fracturas Faciales Lesión Cerebral Traumática (LCT) Asociada a Traumatismo Facial LESIONES PÉLVICAS   Fracturas Pélvicas Fracturas por Avulsión en la Pelvis LESIONES DE CADERA Fracturas de Cadera Fractura Acetabular Fractura Intracapsular del Cuello Femoral Fractura Intertrocantérica Fractura por Avulsión Trocantérica Clasificación de Garden Dolor Traumático de Cadera Luxación de Cadera Luxación Central de Cadera Luxación Anterior de Cadera Luxación de una Prótesis Fracturas Sacras Fractura del Cóccix LESIONES DEL FÉMUR Fractura Subtrocantérica Fractura Supracondílea Fractura Diafisaria del Fémur LESION DE RODILLA Fracturas de Rodilla Fractura de Rótula Fractura de la Meseta Tibial Desgarros del Cuerno Posterior del Menisco Dislocaciones de rodilla Luxación de Rótula Luxación de Rodilla Lesiones de Tejidos Blandos de la Rodilla Hemartrosis de Rodilla Desgarro del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) Desgarro del Ligamento Colateral Ruptura del Tendón Cuádriceps Ruptura del Tendón Rotuliano Otros Problemas de Rodilla Bloqueo de Rodilla Bursitis Prepatelar e Infrapatelar Otras Causas de Dolor de Rodilla LESIONES DE TIBIA Y PERONÉ Fracturas Diafisarias de Tibia y Peroné Fractura Diafisaria de Tibia Fractura Diafisaria de Peroné Fractura de Maisonneuve Laceraciones Pretibiales Lesiones en la Pantorrilla Desgarro Muscular de la Pantorrilla Hematoma del Músculo de la Pantorrilla Lesión del Tendón de Aquiles Ruptura del Tendón de Aquiles Tendinitis y Paratendinitis del Tendón de Aquiles LESIONES DEL PIE Fractura de Pie Fractura del Astrágalo Fractura del Calcáneo Fractura Sospechada con Radiografía Normal Fracturas de Metatarsianos Fractura por Avulsión Aislada de la Base del 5.º Metatarsiano Fractura de Jones Fractura por Estrés de los Metatarsianos Luxaciones del Pie Luxaciones del Mediopié o Retropié Luxaciones de Metatarsianos Lesiones de Tejidos Blandos del Pie Herida Punzante en el Pie Cuerpos Extraños en el Pie Metatarsalgia de Morton Fascitis Plantar Osteocondritis Disecante Uña Encarnada Fracturas de Dedos del Pie Fracturas Compuestas de los Dedos del Pie Dedos del Pie Aplastados o Amputados Luxaciones de los Dedos del Pie MORDEDURAS Y PICADURAS Mordeduras Humanas Picadura de Garrapata Picaduras de Insectos Picaduras de Avispa Picaduras de Abeja Picaduras de Medusa Picaduras de Peces Contacto con Animales Salvajes Mordeduras de Serpiente PROBLEMAS DE TEJIDOS BLANDOS Miositis Osificante Tendinitis y Tenosinovitis Bursitis Otras Causas de Dolor Articular y en las Extremidades

  • Fractura por Estrés de los Metatarsianos

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Una fractura por estrés de los metatarsianos es una lesión por sobreuso que ocurre cuando las fuerzas repetitivas aplicadas al pie superan la capacidad del hueso para repararse. Es común en corredores, bailarines y personal militar, y afecta con mayor frecuencia al segundo y tercer metatarsiano. Esta condición se desarrolla de forma progresiva y se presenta con dolor localizado en la parte media del pie, que empeora con la actividad física. Diagnóstico El diagnóstico se basa en el historial clínico de dolor progresivo durante la actividad física y el examen físico, que revela sensibilidad a la palpación sobre el metatarsiano afectado. Las radiografías iniciales pueden ser normales, pero después de 2 a 3 semanas pueden mostrar signos de fractura. En casos tempranos, la resonancia magnética (RM) o la gammagrafía ósea son útiles para detectar la lesión. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencia Clave Fractura aguda de metatarsiano Se produce tras un trauma directo o torsión, con inicio repentino del dolor. Fractura de Jones Fractura en la base del 5.º metatarsiano, con bajo potencial de curación. Fascitis plantar Dolor en el talón o la planta del pie, no sobre los metatarsianos. Tendinitis Dolor localizado en los tendones del pie, sin evidencia radiológica de fractura. Manejo de Emergencia En el servicio de urgencias, es fundamental aconsejar al paciente evitar la carga de peso sobre el pie afectado y recomendar el uso de muletas o una bota de inmovilización. Debe proporcionarse analgesia con AINEs o analgésicos. El paciente debe ser derivado a un especialista en ortopedia o medicina deportiva para evaluación y seguimiento adicionales. Tratamiento Definitivo El tratamiento conservador es el enfoque estándar, que consiste en el descanso de actividades de impacto durante 6 a 8 semanas. Es fundamental evitar las actividades que causaron la lesión hasta que los síntomas desaparezcan por completo. En algunos casos, la fisioterapia es útil para fortalecer los músculos del pie y mejorar la biomecánica. Si la consolidación se retrasa o la fractura es compleja, se puede considerar la intervención quirúrgica.

  • LESIONES DEL ANTEBRAZO

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES El antebrazo, que se extiende desde el codo hasta la muñeca, está compuesto por dos huesos principales: el radio y el cúbito. Su estructura permite una amplia gama de movimientos, pero también lo hace susceptible a diversas lesiones. Categoría Descripción Fracturas Fractura del radio distal Una fractura cerca de la muñeca, a menudo causada por una caída sobre la mano extendida. Puede ser una fractura de Colles (desplazamiento dorsal) o de Smith (desplazamiento volar). Fractura del cúbito Una fractura cerca del extremo proximal, cerca del codo (olécranon), o en el extremo distal, cerca de la muñeca. Fractura abierta Fractura en la que el hueso atraviesa la piel. Requiere atención inmediata para prevenir infecciones. Fractura de ambos huesos Fracturas simultáneas del radio y el cúbito, que a menudo producen una deformidad significativa y requieren tratamiento quirúrgico. Esguinces y distensiones Esguince ligamentoso Estiramiento o desgarro de los ligamentos en la articulación del codo o de la muñeca, causado por movimientos bruscos o caídas. Lesión del ligamento colateral Afecta ligamentos como el ligamento colateral medial del codo, común en deportes que implican lanzamientos o movimientos repetitivos. Lesiones tendinosas Tendinitis Inflamación de los tendones extensores o flexores del antebrazo debido al sobreuso o trauma repetitivo, causando dolor y limitación de movimiento. Rotura tendinosa Rotura completa o parcial de tendones como los extensores o flexores del pulgar, que afecta la función y puede requerir cirugía. Lesiones nerviosas Lesión del nervio radial Resulta de fracturas del húmero o trauma directo, causando debilidad en la extensión de la muñeca o los dedos y pérdida de sensibilidad en el dorso de la mano. Lesión del nervio cubital Ocurre cerca del codo o la muñeca, afectando la sensibilidad y función motora en los dedos anular y meñique. Lesión del nervio mediano A menudo asociada con el síndrome del túnel carpiano, afecta la capacidad de agarrar objetos. Luxaciones Luxación de codo Desplazamiento de los huesos del antebrazo en el codo, típicamente por trauma directo o caída sobre el brazo extendido. Luxación de la articulación radiocubital distal Luxación en la articulación de la muñeca, que afecta la movilidad del antebrazo y la muñeca. Protocolo de Manejo Descripción Evaluación inicial Evaluar la gravedad de la lesión, buscando fracturas abiertas, deformidades visibles y signos de compromiso vascular o neurológico. Es esencial una historia clínica detallada y un examen físico completo. Imágenes diagnósticas Las radiografías se utilizan para confirmar fracturas. En casos de lesiones complejas sospechadas, pueden requerirse tomografías (TC) o resonancias magnéticas (RM). Tratamiento inicial Incluye la inmovilización con férula, manejo del dolor con analgésicos y elevación del antebrazo para reducir la hinchazón. Intervención quirúrgica En casos de fracturas desplazadas, fracturas abiertas o lesiones severas de tendones y ligamentos, puede ser necesaria una cirugía para corregir la alineación y estabilizar la lesión. Seguimiento y rehabilitación La fisioterapia es crucial para restaurar la función y fuerza del antebrazo. Se requieren seguimientos regulares para asegurar una recuperación adecuada y prevenir complicaciones a largo plazo. Cada lesión del antebrazo requiere una evaluación cuidadosa y un tratamiento personalizado para optimizar la recuperación y preservar la funcionalidad.

  • Luxaciones del Quinto Metacarpiano

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Una luxación del quinto metacarpiano se refiere al desplazamiento de la base del quinto metacarpiano (el hueso que se conecta con el dedo meñique) desde su articulación con el hueso ganchoso (hamato) en la muñeca. Esta luxación es poco frecuente y generalmente ocurre debido a traumatismos directos en la mano o caídas sobre un puño cerrado, causando dolor, deformidad y dificultad para mover el dedo meñique. Diagnóstico El diagnóstico se basa en los antecedentes de trauma, con signos clínicos de deformidad, dolor e hinchazón en el dorso de la mano. Las radiografías son esenciales para confirmar la luxación y descartar fracturas asociadas. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencias Clave Fractura del quinto metacarpiano Deformidad y dolor localizados en el cuerpo o cabeza del hueso, con línea de fractura visible en radiografías. Luxación de la articulación carpometacarpiana Afecta la conexión entre los huesos carpianos y metacarpianos, con desplazamiento visible en estudios de imagen. Esguince de ligamentos de la mano Dolor e hinchazón sin desplazamiento óseo evidente en radiografías. Tenosinovitis Dolor y rigidez sin evidencia de trauma directo ni luxación en estudios de imagen. Manejo de Emergencia Inmovilización inmediata de la mano afectada para evitar mayor daño. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para el control del dolor. Reducción cerrada de la luxación bajo anestesia local o sedación para realinear el quinto metacarpiano. Radiografía posterior a la reducción para confirmar una alineación exitosa. Aplicación de yeso o inmovilizador para proteger la articulación reducida. Tratamiento Definitivo Tras la reducción, el paciente debe usar una férula o un yeso durante 3 a 6 semanas, dependiendo de la estabilidad de la reducción. Si hay inestabilidad o daño ligamentario, podría requerirse una fijación quirúrgica para asegurar la correcta alineación del metacarpiano. La rehabilitación con fisioterapia tras la reducción es crucial para recuperar la movilidad y la función de la mano.

  • Lesiones de Extensores

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Las lesiones de los tendones extensores de la mano son frecuentes debido a la vulnerabilidad de estas estructuras, que se encuentran justo debajo de la piel. Estos tendones son responsables de la extensión de los dedos y la muñeca. Las lesiones pueden ser causadas por traumatismos directos, como cortes o laceraciones, o por traumatismos indirectos que provocan desgarros tendinosos. Dado su papel en la movilidad de la mano, las lesiones de los tendones extensores pueden afectar gravemente la función si no se diagnostican y tratan adecuadamente. Diagnóstico El diagnóstico de lesiones de los extensores se basa en la historia clínica del paciente, especialmente en casos de traumatismo directo. Clínicamente, suele observarse incapacidad para extender uno o más dedos o la muñeca. También puede haber una deformidad visible en la zona afectada, como el “dedo en martillo” (cuando se lesiona el tendón extensor en la articulación distal). Las pruebas funcionales incluyen la evaluación de la extensión activa de los dedos y la muñeca, comprobando fuerza y rango de movimiento. En algunos casos, pueden requerirse estudios de imagen como ecografía o radiografías para descartar fracturas o avulsiones óseas. Diagnóstico Diferencial Condición Principales Características Clínicas Diferenciación Clave Dedo en martillo Incapacidad para extender la falange distal Traumatismo reciente en la falange distal, flexión fija en la articulación distal Lesión de la banda sagital Incapacidad para extender el dedo sin luxación Luxación lateral del tendón extensor sobre la articulación metacarpofalángica (MCP) Deformidad en boutonnière Flexión en la articulación interfalángica proximal (PIP), extensión en la distal (DIP) Ruptura del tendón extensor a nivel de la articulación PIP Ruptura completa del tendón Incapacidad total para extender la muñeca o los dedos Ausencia completa de extensión activa Fractura de metacarpo o falange Dolor, hinchazón, posible deformidad Confirmación radiográfica de fractura Manejo de Emergencia El manejo inicial incluye la inmovilización de la mano y los dedos afectados con una férula en extensión para prevenir mayor daño tendinoso. En caso de heridas abiertas, se debe irrigar y limpiar bien el área lesionada para prevenir infecciones, y puede ser necesaria la administración de antibióticos profilácticos. Debe administrarse anestesia local para facilitar la exploración y determinar si existe una ruptura parcial o completa del tendón. En lesiones cerradas, como el dedo en martillo, puede colocarse una férula específica que mantenga la articulación extendida mientras se coordina la valoración con cirugía de mano. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la gravedad de la lesión. Las lesiones menores o parciales de los tendones extensores pueden tratarse con inmovilización durante varias semanas utilizando una férula en extensión.

  • Artrite séptica

    MANUAL DE EMERGÊNCIAS MENORES A artrite séptica é uma infeção articular aguda provocada pela invasão de microrganismos, geralmente bactérias, no líquido sinovial e nos tecidos periarticulares. Trata-se de uma emergência médica que, se não for tratada de forma atempada, pode levar à destruição irreversível da articulação, sépsis e complicações sistémicas graves. Staphylococcus aureus  é o agente etiológico mais frequente, embora estreptococos, bacilos Gram-negativos ou outros patógenos possam estar envolvidos, dependendo de fatores como a idade e comorbilidades do doente. Diagnóstico O diagnóstico baseia-se numa forte suspeita clínica, especialmente em doentes com articulação edemaciada, quente, dolorosa e com limitação de movimentos. É fundamental proceder à aspiração articular para análise do líquido sinovial, incluindo contagem celular, coloração de Gram, cultura, e determinação dos níveis de glicose e proteínas. Adicionalmente, exames imagiológicos (radiografia, ecografia ou ressonância magnética) são utilizados para avaliar lesões estruturais e excluir outras causas. Os exames laboratoriais, como hemograma completo, proteína C reativa (PCR) e velocidade de sedimentação eritrocitária (VSE), encontram-se geralmente elevados, embora não sejam específicos. Diagnóstico diferencial Doença Características principais Gota Presença de cristais de urato no líquido sinovial, crises agudas autolimitadas. Pseudogota Cristais de pirofosfato de cálcio no líquido sinovial, tipicamente afeta joelho ou punho. Artrite reumatoide Doença autoimune crónica, rigidez matinal, FR e ANA positivos. Artrite reativa Surge após infeção urinária ou gastrointestinal, sem infeção direta da articulação. Bursite séptica Inflamação séptica da bursa, geralmente sem envolvimento direto da articulação. Abordagem em emergência O tratamento da artrite séptica em contexto de urgência é crítico e deve ser iniciado de imediato. Após a aspiração articular e a colheita de amostras para cultura, deve iniciar-se antibioterapia empírica intravenosa de largo espectro, cobrindo bactérias Gram-positivas e Gram-negativas. Vancomicina e ceftriaxona são esquemas terapêuticos frequentemente utilizados até identificação do microrganismo e respetiva antibiograma, o que permitirá um ajuste dirigido do tratamento. Nos casos graves, deve considerar-se encaminhamento para ortopedia para drenagem cirúrgica caso a aspiração não seja eficaz. Tratamento definitivo O tratamento definitivo inclui antibioterapia dirigida de acordo com os resultados da cultura e sensibilidade do agente patogénico identificado. A duração habitual do tratamento é de 2 a 4 semanas por via intravenosa, podendo ser seguida por terapêutica oral conforme a evolução clínica. Em determinados casos, é necessário realizar desbridamento cirúrgico ou lavagem articular para remoção de material purulento e prevenção de lesões articulares permanentes. A reabilitação com fisioterapia pode ser imprescindível para recuperação da função articular após resolução da infeção.

  • Poliartrite

    MANUAL DE EMERGÊNCIAS MENORES A poliartrite define-se como a inflamação simultânea de cinco ou mais articulações. Esta condição pode ser provocada por uma variedade de doenças, incluindo distúrbios autoimunes, infeções ou patologias metabólicas. Os doentes apresentam-se tipicamente com dor, edema e rigidez em múltiplas articulações, comprometendo a mobilidade e a qualidade de vida. Diagnóstico O diagnóstico de poliartrite inicia-se com uma anamnese detalhada e um exame físico minucioso para identificar as articulações envolvidas. É essencial inquirir sobre infeções recentes, doenças autoimunes ou sintomas sistémicos. São realizados exames laboratoriais como hemograma completo, velocidade de sedimentação eritrocitária (VSE), proteína C reativa (PCR), fator reumatoide (FR), anticorpos antinucleares (ANA), bem como estudos imagiológicos, como radiografias ou ecografias, para avaliar o grau de lesão articular. Em certos casos, pode ser necessária a aspiração do líquido sinovial para análise. Diagnóstico Diferencial Doença Características Principais Artrite reumatoide Afeta preferencialmente as pequenas articulações, rigidez matinal, ANA e FR positivos. Lúpus eritematoso sistémico Comprometimento multissistémico, exantema malar, ANA e anti-DNA positivos. Artrite psoriática Associada a psoríase, envolvimento assimétrico, afeta articulações distais. Febre reumática História de infeção estreptocócica, cardite, coreia, nódulos subcutâneos. Gota Crises de dor aguda, presença de cristais de urato no líquido sinovial. Artrite infeciosa Mono ou poliartrite com febre, líquido sinovial purulento. Abordagem no Serviço de Urgência No serviço de urgência, a abordagem inicial da poliartrite centra-se no alívio da dor e controlo da inflamação, enquanto se estabiliza o doente e se procede à investigação diagnóstica. São administrados analgésicos, como anti-inflamatórios não esteroides (AINEs), ou corticosteroides sistémicos em casos mais graves. Caso exista suspeita de artrite infeciosa, deve iniciar-se antibioticoterapia empírica de largo espectro enquanto se aguardam os resultados da análise do líquido sinovial. A aspiração articular é essencial para excluir infeção ou presença de cristais. Tratamento Definitivo O tratamento definitivo depende da etiologia subjacente da poliartrite. Para doenças autoimunes, como a artrite reumatoide ou o lúpus, utilizam-se fármacos antirreumáticos modificadores da doença (DMARDs), como metotrexato, leflunomida ou agentes biológicos. Na artrite infeciosa, o tratamento consiste na administração de antibióticos por via intravenosa. Nos casos de artrite por cristais, como a gota, utilizam-se medicamentos para reduzir os níveis de ácido úrico, como alopurinol ou febuxostate.

  • ARTRITE AGUDA

    MANUAL DE EMERGÊNCIAS MENORES A artrite aguda é uma condição que surge de forma súbita e provoca inflamação, dor e rigidez nas articulações. Do ponto de vista do médico de serviço de urgência, a artrite aguda pode variar em gravidade desde um incómodo gerível até uma emergência médica. Avaliação Inicial O médico do serviço de urgência deve realizar uma avaliação rápida e detalhada para identificar a causa subjacente da artrite aguda, uma vez que esta pode resultar de diversas condições, tais como: Infecções:  A artrite séptica constitui uma emergência médica que requer tratamento imediato. Caracteriza-se pela presença de bactérias na articulação, provocando inflamação severa. Os doentes apresentam frequentemente febre, calafrios e dor intensa na articulação afetada. Gota:  Outra causa comum de artrite aguda é a gota, uma doença metabólica em que os cristais de ácido úrico se depositam nas articulações, originando inflamação e dor intensa. Este tipo de artrite pode surgir de forma repentina, frequentemente durante a noite. Trauma:  Lesões articulares recentes podem desencadear um episódio de artrite aguda, apresentando-se com edema e dor na articulação afetada. Exacerbação de doença crónica:  Doenças autoimunes, como a artrite reumatoide, podem sofrer exacerbações agudas, com agravamento súbito dos sintomas. Diagnóstico Diferencial É fundamental considerar um diagnóstico diferencial alargado nos casos de artrite aguda, incluindo causas infeciosas, metabólicas, traumáticas e autoimunes. Os exames complementares de diagnóstico úteis podem incluir análises sanguíneas, culturas do líquido sinovial, radiografias e, em alguns casos, ecografia ou ressonância magnética. Patologia Descrição Sintomas Semelhantes à Artrite Aguda Bursite Inflamação das bursas sinoviais que amortecem as articulações. Dor, edema localizado, sensibilidade na área afetada. Tendinite Inflamação dos tendões que ligam os músculos aos ossos. Dor articular, rigidez, limitação de movimentos. Celulite Infeção bacteriana da pele e dos tecidos subcutâneos. Inflamação, eritema e dor na região afetada. Flebite ou Tromboflebite Inflamação venosa, frequentemente com presença de trombo. Dor, edema, calor num dos membros. Osteomielite Infeção óssea. Dor intensa, febre, sinais inflamatórios na zona afetada. Entorse ou fratura Lesão ligamentar ou fratura não desviada. Dor, edema, limitação de mobilidade na articulação afetada. Necrose avascular Morte do tecido ósseo por ausência de irrigação sanguínea. Dor articular, inchaço, rigidez, sobretudo na anca. Febre reumática Doença inflamatória pós-infeção estreptocócica. Dor e inflamação em múltiplas articulações. Síndrome compartimental Aumento da pressão num compartimento muscular. Dor intensa, edema, sensação de tensão. Síndrome de Reiter Artrite reativa por infeção noutra localização do corpo. Dor e inflamação articular, sintomas agudos. Abordagem no Serviço de Urgência A abordagem inicial foca-se no alívio da dor, controlo da inflamação e estabilização do doente. O tratamento pode incluir: Analgésicos:  Administração de analgésicos ou anti-inflamatórios não esteroides (AINEs) para controlo da dor. Drenagem articular:  Caso se suspeite de artrite séptica, pode ser necessária a aspiração articular para análise do líquido sinovial e alívio da pressão intra-articular. Antibióticos:  Nos casos de artrite séptica, os antibióticos devem ser administrados o mais precocemente possível para combater a infeção. Consulta de Reumatologia:  Nos casos mais complexos, deve ser considerada a avaliação por um reumatologista para um tratamento mais especializado. Abordagem Geral Dependendo da etiologia subjacente e da gravidade da artrite aguda, o doente pode ter alta com tratamento em regime ambulatório ou necessitar de internamento hospitalar. Nos casos mais graves, como na artrite séptica, é imprescindível o internamento para tratamento intensivo.

  • Bursitis

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La bursitis es la inflamación de una bursa, una pequeña bolsa llena de líquido que reduce la fricción entre tejidos como huesos, músculos y tendones. Las bursas están ubicadas alrededor de las articulaciones, y la bursitis afecta comúnmente zonas como el hombro, codo, cadera, rodilla y tobillo. Esta inflamación es causada por sobreuso, traumatismos o presión prolongada, y produce dolor, hinchazón y limitación del movimiento en la articulación afectada. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la presentación clínica de dolor localizado en la articulación afectada, acompañado de hinchazón, sensibilidad al tacto y calor en la zona. El dolor se agrava con el movimiento o la presión sobre la bursa inflamada. El examen físico revela sensibilidad sobre la bursa inflamada y limitación en el rango de movimiento. Las radiografías suelen ser normales, pero la ecografía o la resonancia magnética (RM) pueden mostrar inflamación de la bursa y ayudar a descartar otras causas de dolor articular. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencia Clave Tendinitis Inflamación de un tendón, con dolor más localizado a lo largo del tendón, que empeora con el movimiento del músculo asociado. Artritis Dolor articular con rigidez e inflamación más profunda de la articulación, a menudo sin hinchazón superficial. Celulitis Infección de los tejidos subcutáneos con enrojecimiento difuso y fiebre, no relacionada directamente con la bursa o articulación. Gota Dolor agudo e inflamación por cristales de ácido úrico en las articulaciones, usualmente afecta el dedo gordo del pie. Manejo de Emergencia En el servicio de urgencias, el manejo inicial incluye reposo de la articulación afectada, aplicación de hielo para reducir la inflamación y administración de analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para el control del dolor. Si la bursitis está relacionada con una infección (bursitis séptica), se deben administrar antibióticos y puede ser necesario realizar una aspiración para drenar la bursa. En casos de bursitis traumática o crónica, se puede utilizar una férula o vendaje compresivo para limitar el movimiento. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo incluye fisioterapia para mejorar el rango de movimiento y fortalecer los músculos alrededor de la articulación afectada. En casos de bursitis crónica, las infiltraciones con corticosteroides pueden ser útiles para reducir la inflamación. Es importante evitar las actividades que causaron la lesión, como el sobreuso o la presión constante sobre la articulación. En casos resistentes, donde el tratamiento conservador no resulta eficaz, puede considerarse la cirugía para extirpar la bursa inflamada. La mayoría de los pacientes se recuperan con tratamiento conservador en pocas semanas.

  • Otras Causas de Dolor Articular y en las Extremidades

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES Existen diversas condiciones que pueden causar dolor en las articulaciones y extremidades, que van desde enfermedades inflamatorias y degenerativas hasta lesiones traumáticas o infecciones. A continuación, se describen algunas de las causas más comunes que pueden originar dolor en estas zonas. Diagnóstico Diferencial Condición Descripción Artritis reumatoide Enfermedad autoinmune que causa inflamación crónica en múltiples articulaciones, con dolor, rigidez y deformidades progresivas. Artrosis Degeneración del cartílago articular por desgaste, que provoca dolor mecánico, rigidez matutina leve y crepitación articular. Gota Artritis aguda causada por acumulación de cristales de urato en las articulaciones, comúnmente en el dedo gordo del pie. Fibromialgia Dolor generalizado en músculos y articulaciones, acompañado de fatiga, alteraciones del sueño y puntos específicos dolorosos. Lupus eritematoso sistémico Enfermedad autoinmune que afecta múltiples sistemas, causando dolor articular, erupciones cutáneas y síntomas sistémicos. Bursitis Inflamación de las bursas alrededor de las articulaciones, con dolor localizado, hinchazón y sensibilidad. Tendinitis Inflamación de un tendón, con dolor a lo largo del mismo, especialmente con el movimiento muscular. Tenosinovitis Inflamación del tendón y su vaina sinovial, con dolor e hinchazón a lo largo del tendón y movimiento limitado. Síndrome del túnel carpiano Compresión del nervio mediano en la muñeca, con dolor, entumecimiento y debilidad en la mano y los dedos. Lesiones por movimientos repetitivos (RSI) Dolor muscular o articular causado por movimientos repetitivos, común en trabajos con actividad continua. Espondilitis anquilosante Enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente la columna vertebral, con dolor y rigidez matutinos. Neuropatía periférica Daño nervioso con dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en las extremidades. Síndrome compartimental agudo Aumento de la presión dentro de un compartimento muscular, que causa dolor intenso, hinchazón y riesgo de daño tisular. Fracturas y esguinces Lesiones traumáticas con dolor agudo, hinchazón, deformidad y limitación funcional de huesos o articulaciones. Artritis séptica (infección articular) Infección bacteriana en una articulación, que provoca dolor severo, hinchazón, calor local y fiebre. Manejo de Emergencia El manejo de urgencia depende de la causa del dolor. Se suelen administrar analgésicos y antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para controlar el dolor y la inflamación. En casos de infección o sospecha de artritis séptica, se debe iniciar antibióticoterapia de forma inmediata. Si el dolor está relacionado con una fractura o luxación, es fundamental inmovilizar el área afectada y, si es necesario, reducir la luxación. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la causa subyacente. A menudo incluye fisioterapia, modificación de actividades para evitar la sobrecarga articular, y en casos crónicos, el uso de medicamentos específicos como corticosteroides, inmunosupresores o biológicos. En casos de daño articular severo, como en la artrosis avanzada o lesiones traumáticas significativas, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

  • Tendinitis y Tenosinovitis

    MANUAL DE EMERGENCIAS MENORES La tendinitis se refiere a la inflamación de un tendón, la estructura que conecta el músculo con el hueso, mientras que la tenosinovitis implica inflamación tanto del tendón como de su vaina sinovial. Ambas condiciones suelen ser causadas por sobreuso, traumatismos o movimientos repetitivos y se observan comúnmente en zonas como el hombro, codo, muñeca, rodilla y tobillo. Se caracterizan por dolor localizado, sensibilidad e hinchazón en la región afectada, que empeoran con el movimiento. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica de dolor localizado que se intensifica con el movimiento, acompañado de sensibilidad a la palpación del tendón afectado. El examen físico revela dolor a lo largo del tendón, molestia con los movimientos activos y pasivos, y en algunos casos, crepitación o hinchazón (más frecuente en la tenosinovitis). Las radiografías suelen ser normales, pero la ecografía o la resonancia magnética (RM) pueden mostrar engrosamiento del tendón y de su vaina sinovial, confirmando la inflamación. Diagnóstico Diferencial Condición Diferencia Clave Bursitis Inflamación de una bursa (bolsa sinovial), con dolor más difuso, no directamente sobre el tendón. Artritis Dolor articular, rigidez y crepitación, más localizado en la articulación que en los tendones. Rotura tendinosa Dolor súbito con pérdida significativa de función en el tendón afectado, posiblemente con una “depresión” palpable. Síndrome del túnel carpiano Dolor y adormecimiento en la muñeca y mano debido a compresión nerviosa, no inflamación tendinosa. Manejo de Emergencia El manejo inicial en urgencias incluye el reposo de la articulación afectada, aplicación de hielo para reducir la inflamación y administración de analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para el control del dolor. En casos más severos, puede requerirse inmovilización temporal con férula o vendaje elástico para limitar el movimiento. Las infiltraciones con corticosteroides se reservan para casos donde el tratamiento conservador no es suficiente, pero deben usarse con precaución. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo de la tendinitis y tenosinovitis incluye fisioterapia para mejorar la flexibilidad, fortalecer los músculos y corregir la biomecánica. En casos crónicos o resistentes, las infiltraciones con corticosteroides pueden ser útiles para reducir la inflamación. Es fundamental modificar las actividades para prevenir recurrencias, evitando movimientos repetitivos o sobreuso. En casos severos o cuando ocurren complicaciones como la rotura del tendón, puede ser necesaria la intervención quirúrgica. La recuperación completa puede tardar varias semanas o meses, dependiendo de la gravedad del cuadro.

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