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- Lesión Cerebral - Convulsiones tras una Lesión Cerebral Adquirida
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Es relativamente común que los niños que han sufrido una lesión cerebral presenten convulsiones (también llamadas crisis o ataques epilépticos) poco tiempo después del accidente. En algunos casos, es necesario administrar medicamentos anticonvulsivos para prevenir futuras crisis. Durante una convulsión, lo más importante es mantener las vías respiratorias del niño despejadas . ¿Qué son las convulsiones? Las convulsiones ocurren cuando las señales eléctricas del cerebro se desorganizan o “fallan”. Esto afecta, temporalmente, la conciencia o el comportamiento del niño. Las señales suelen normalizarse en segundos o minutos, momento en el cual la crisis se detiene.Las convulsiones pueden aparecer sin previo aviso y el niño no suele ser consciente de lo que está ocurriendo. Cuando es necesario, se administra medicación anticonvulsiva para prevenir nuevas crisis. En un primer momento, esta puede darse por vía intravenosa (IV) para un efecto rápido. Luego, cuando el niño está más consciente y puede tragar sin riesgo, se le puede dar el medicamento en forma de jarabe o pastilla. Si las convulsiones persisten, será necesario mantener el tratamiento durante más tiempo. Tipos de convulsiones Existen varios tipos de convulsiones. Algunas afectan todo el cerebro (generalizadas) y otras solo una parte del cerebro (parciales o focales) . Convulsiones generalizadas Convulsiones tónico-clónicas (gran mal) : el niño puede emitir un grito repentino, perder el conocimiento, caer, mojar o ensuciar su ropa, y presentar movimientos bruscos de todo el cuerpo. Crisis de ausencia (pequeño mal) : el niño se queda mirando fijamente, parpadea rápidamente, hace movimientos de masticación o tiene sacudidas en los músculos de la cara. No hay pérdida de conciencia total, pero sí desconexión momentánea del entorno. Convulsiones parciales Parciales simples : el niño permanece consciente, pero siente sensaciones anormales o movimientos involuntarios en una parte del cuerpo (como un brazo, una pierna o la cara). Parciales complejas : duran de uno a dos minutos, el niño pierde la conciencia del entorno y puede realizar acciones automáticas, como tocarse la ropa repetidamente. Después de la crisis, es común que sienta somnolencia. Diagnóstico de epilepsia Si se sospecha que el niño ha tenido una convulsión, es fundamental observar y anotar lo ocurrido , incluyendo: ¿Qué estaba haciendo el niño antes del episodio (por ejemplo, viendo la tele, durmiendo)? ¿Qué sucedió durante la convulsión? ¿Cuánto tiempo duró? ¿Cómo se comportó después? Se realizarán estudios para identificar la causa. Uno de los más frecuentes es el electroencefalograma (EEG) , que mide la actividad eléctrica cerebral. También pueden indicarse estudios por imágenes como TAC o resonancia magnética (RM) . En algunos casos, el niño puede necesitar sedación para realizar estos estudios con precisión. Tratamientos para la epilepsia Una vez confirmado el diagnóstico, se prescriben medicamentos anticonvulsivos. El tipo de fármaco depende del tipo de crisis. Lo ideal es controlar las convulsiones con un solo medicamento , como: Carbamazepina Valproato Gabapentin Fenitoína Topiramato Lamotrigina La mayoría de los niños responde bien al tratamiento, aunque algunos pueden experimentar efectos secundarios como somnolencia o aumento de peso . Es posible que se necesiten análisis de sangre periódicos para controlar los efectos del medicamento. Nuevas intervenciones En casos donde las crisis no se controlan con medicamentos y afectan significativamente la calidad de vida y el desarrollo del niño, puede considerarse una cirugía para la epilepsia . Esta opción se reserva solo para ciertos pacientes, especialmente cuando se identifica una zona específica del cerebro como origen de las crisis. ¿Cómo hablar con su hijo sobre la epilepsia? Algunas recomendaciones para apoyar emocionalmente al niño incluyen: Escuchar sus sentimientos de frustración, miedo, enojo o culpa , y asegurarle que no es su culpa. Explicar con un lenguaje claro y adaptado a su edad qué es una convulsión, cómo funciona el tratamiento y qué debe hacer si tiene una crisis. Tranquilizarle en caso de que pregunte, aclarando que morir durante una convulsión es extremadamente raro . Si es posible, acercarle a otros niños con epilepsia para que vea que no está solo. Resaltar sus habilidades y talentos . Hablar abiertamente sobre la epilepsia y el tratamiento con familiares y amigos para que todos se sientan más cómodos con el tema. ¿Qué hacer durante una convulsión? Lo más importante es mantener las vías respiratorias despejadas para asegurar una buena oxigenación del cerebro. Pasos clave: Si los labios del niño se tornan azules, puede ser señal de que hay una obstrucción en las vías respiratorias . Coloque al niño de lado , para permitir que la boca drene y la lengua no obstruya la respiración. Recuerde: el niño no se tragará la lengua . No es necesario forzar la apertura de la boca ni meter objetos. Podría lesionarse. Si vomita, limpie rápidamente su boca , si es seguro hacerlo. Una vez que respire bien, acuéstelo en el suelo o una superficie segura. Retire objetos cercanos y, si es posible, coloque cojines alrededor de su cabeza . Afloje la ropa apretada. No intente detener sus movimientos. Llame a su médico. Si la respiración no mejora o la convulsión dura más de unos pocos minutos , llame al servicio de emergencias (112 o 061) . Después de una convulsión, es normal que el niño duerma profundamente . No lo despierte ni le dé comida o bebida hasta que esté completamente alerta. Tras una crisis, especialmente si es la primera o es de origen desconocido, es importante que el niño sea evaluado por un médico lo antes posible . Evite que el niño realice actividades como nadar, trepar árboles o montar bicicleta hasta que sea evaluado nuevamente por el médico. Puntos clave a recordar Es común que los niños tengan convulsiones poco después de una lesión cerebral. Existen medicamentos eficaces para prevenir nuevas crisis. Hablar con el niño sobre su condición puede ayudarle a comprenderla y afrontarla mejor. Durante una convulsión, lo más importante es asegurar que el niño pueda respirar bien .
- Lesión Cerebral - Razonamiento y Pensamiento Abstracto
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades de razonamiento y pensamiento abstracto permiten comprender ideas complejas, conceptos no evidentes y aplicar lo aprendido a diferentes contextos. Estas capacidades pueden verse comprometidas en niños y niñas que han sufrido una lesión cerebral. ¿Qué son las habilidades de razonamiento y pensamiento abstracto? Estas habilidades forman parte del grupo de funciones cognitivas conocidas como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de orden superior . El razonamiento y el pensamiento abstracto permiten: Comprender conceptos que no son concretos ni visibles de forma inmediata Establecer relaciones entre ideas Aplicar conocimientos y estrategias previamente aprendidos a situaciones nuevas ¿Cómo se manifiestan las dificultades en esta área? Los siguientes signos pueden indicar que un niño tiene dificultades con el razonamiento y el pensamiento abstracto: No comprende conceptos nuevos, especialmente si son teóricos o complejos No entiende bromas, ironías o expresiones figuradas, ya que interpreta las palabras literalmente Tiene problemas para comprender materiales donde la información no está completamente explícita y es necesario hacer inferencias No sigue fácilmente los razonamientos presentados durante clases o conversaciones No logra aplicar soluciones o estrategias aprendidas a situaciones nuevas porque no ve la relación entre ellas ¿Qué estrategias pueden ayudar? Evite el lenguaje figurado o abstracto siempre que sea posible. No utilice sarcasmos, juegos de palabras o expresiones con doble sentido. Explique los conceptos difíciles usando ejemplos concretos y cotidianos . Utilice un lenguaje simple, claro y directo . Presente la información de forma explícita y concreta , sin necesidad de que el niño tenga que hacer deducciones. Ayude al niño a dominar una tarea específica , y luego preséntele otras tareas similares para que pueda practicar la transferencia del aprendizaje . Esto le permitirá comenzar a entender que las soluciones pueden aplicarse en diferentes contextos. Puntos clave a recordar Las habilidades de razonamiento y pensamiento abstracto pueden verse afectadas tras una lesión cerebral. Estas capacidades permiten comprender ideas complejas y aplicar el conocimiento a nuevas situaciones. Repetir y practicar habilidades en distintos contextos puede facilitar la generalización del aprendizaje y mejorar el razonamiento.
- Lesión Cerebral - Habilidades para Resolver Problemas
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades para resolver problemas permiten que las personas puedan adaptarse a situaciones nuevas, inesperadas o desafiantes, y responder de manera eficaz. Estas capacidades pueden verse afectadas después de una lesión cerebral. ¿Qué son las habilidades para resolver problemas? Estas habilidades forman parte de un conjunto de procesos cognitivos conocidos como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de orden superior . Resolver problemas implica: Enfrentar actividades nuevas o difíciles Modificar la conducta o la estrategia si una tarea no está funcionando Responder de manera efectiva ante situaciones imprevistas Tomar decisiones adecuadas Ejemplos de dificultades para resolver problemas Algunas señales comunes que pueden indicar dificultades en esta área incluyen: No saber identificar por qué algo salió mal Usar métodos de ensayo y error en lugar de razonar lógicamente Cometer el mismo error varias veces porque no se comprende la causa No anticipar problemas que puedan surgir a partir de ciertas acciones No generar alternativas cuando la primera solución no funciona Dificultad para evaluar opciones y tomar decisiones Evitar o no saber cómo manejar situaciones nuevas o desafiantes Poca capacidad para generar ideas creativas ¿Qué estrategias pueden ayudar? Enseñar al niño a utilizar preguntas estructuradas al enfrentar tareas o tomar decisiones: ¿Cuál es el problema? ¿Qué soluciones posibles existen? ¿Cuáles son los pros y los contras de cada opción? ¿Cuál es la mejor solución? Ayudar al niño a generar alternativas . Si es necesario, proporcionar algunas opciones para que las evalúe y entienda sus posibles consecuencias. Cuando sea adecuado, permitirle experimentar esas consecuencias. Explicar los errores y situaciones de forma clara y sencilla, remarcando la relación causa-efecto . Proporcionar un plan de acción genérico para situaciones imprevistas (por ejemplo, "llamar a casa") o planes específicos para circunstancias concretas. Ensayar con anticipación situaciones nuevas (como tomar el tren a una nueva escuela) y practicar planes de emergencia. Ofrecer tareas y actividades con límites claros , evitando dejar todo abierto a la interpretación. Puntos clave a recordar Las habilidades para resolver problemas ayudan a adaptarse y responder ante situaciones nuevas, inesperadas o complejas. Estas habilidades pueden verse afectadas tras una lesión cerebral. Un niño con dificultades en esta área necesitará apoyo estructurado para manejar tareas o situaciones complejas. Con el tiempo, muchos niños pueden aprender estrategias de resolución de problemas y requerir cada vez menos apoyo.
- Lesión Cerebral - Amnesia Postraumática (APT)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La Amnesia Postraumática (APT) es una de las etapas del proceso de recuperación tras una lesión cerebral traumática. Durante este periodo, el niño o adolescente puede mostrarse desorientado y confundido. La duración de esta etapa depende de la gravedad de la lesión. Una vez que el niño sale de la APT, puede comenzar con tratamientos de rehabilitación que requieren mayores capacidades de memoria. ¿Qué es la APT? Cuando un niño o adolescente comienza a "despertar" después de haber estado en coma, puede pasar por un estado de desorientación o confusión. A esta fase se le denomina amnesia postraumática (APT) . La APT puede durar desde unas pocas horas hasta varios días o incluso semanas, según la severidad de la lesión cerebral. Durante esta etapa, el niño no puede recordar eventos cotidianos, como quién lo ha visitado en el hospital. Suele conservar los recuerdos previos al accidente, pero tiene dificultades para recordar lo que ha ocurrido después. Es común que no sepa dónde está o qué hora del día es. Aun en los casos más graves, la mayoría de los niños salen de esta etapa con el tiempo. ¿Cómo ayudar a su hijo durante la APT? Durante la APT, el niño puede sentirse abrumado con facilidad ante ruidos o estímulos excesivos, por lo que es importante mantenerlo en un ambiente tranquilo y controlado. Generalmente, solo se permite la visita de una o dos personas a la vez para evitar sobreestimulación. Si el niño está agitado, inquieto o presenta riesgo de caerse de la cama, es posible que durante su estancia hospitalaria se coloque el colchón directamente en el suelo para garantizar su seguridad. Un aspecto positivo de esta etapa es que el niño normalmente no recordará la mayoría de las experiencias vividas durante la APT. Aunque puedan surgir pequeños recuerdos, la mayor parte de este periodo no quedará registrada en su memoria. Evaluación de la APT Existen diversas formas de medir la duración de la amnesia postraumática. En entornos clínicos se utiliza, por ejemplo, la Escala de APT de Westmead , empleada habitualmente en niños mayores de siete años. Esta escala incluye siete preguntas de orientación y cinco ítems de memoria que ayudan a determinar si el niño ha salido de la APT. Una vez que el niño está fuera de esta fase, el equipo de rehabilitación puede comenzar otras evaluaciones para identificar los cambios específicos producidos por la lesión cerebral, y así iniciar intervenciones terapéuticas que requieren mayor capacidad de memoria. Puntos clave a recordar La amnesia postraumática es una etapa normal dentro del proceso de recuperación tras una lesión cerebral. Su duración varía en cada niño , dependiendo de la gravedad de la lesión. Durante la APT, es importante mantener al niño en un entorno tranquilo y poco estimulante . La duración de esta etapa se puede medir mediante la Escala de APT de Westmead , especialmente en niños mayores de siete años. Una vez que el niño supera esta etapa, puede iniciar rehabilitación cognitiva más compleja.
- Lesión Cerebral - Habilidades de Planificación y Organización
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades de planificación y organización permiten a las personas prepararse para diferentes situaciones y tomar decisiones sobre cómo realizar actividades de forma eficiente y efectiva. Estas funciones cognitivas suelen verse afectadas tras una lesión cerebral. ¿Qué son las habilidades de planificación y organización? Se trata de un conjunto de habilidades cognitivas o de pensamiento que, en conjunto, se conocen como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de orden superior . Dentro de este grupo se encuentran la planificación y la organización. Planificación : es el proceso de pensar en las actividades necesarias para alcanzar un objetivo deseado. Organización : es la capacidad de dirigir y dar orden a la tarea que se tiene entre manos. Ejemplos de dificultades en planificación y organización No comenzar tareas porque no saben por dónde empezar. Iniciar una actividad de forma impulsiva, sin planear los pasos necesarios. Realizar tareas de manera desordenada o sin estrategia, lo que lleva a resultados lentos o poco eficaces. Dificultad para manejar tareas complejas. Cambiar de tema frecuentemente o desviarse en conversaciones, exposiciones orales o tareas escritas. Terminar una tarea sin alcanzar el objetivo propuesto. Entender partes de un tema o actividad, pero no lograr unirlas de forma coherente. No recordar dónde están las cosas o olvidar citas importantes. Dificultad para aprender información nueva Problemas para priorizar tareas y organizar los deberes escolares. ¿Qué estrategias pueden ayudar? Dividir las tareas en partes pequeñas y establecer el orden en que deben hacerse. Enfocarse en una tarea a la vez . Antes de comenzar, pedir al niño que haga un esquema o plan previo ; al final, ofrecerle retroalimentación. Proporcionar un plan escrito paso a paso , especialmente útil para actividades comunes como redactar una historia. Usar listas de verificación (checklists) que el niño pueda ir marcando, con los pasos de una tarea, materiales necesarios o actividades por realizar. Establecer rutinas estructuradas que el niño pueda aprender y repetir en su vida diaria. Asegurarse de que los objetivos de la tarea estén claros y ayudar a crear un plan enfocado en esos objetivos. En la enseñanza, ofrecer primero una visión general y luego los detalles específicos. Fomentar el uso de agendas, planificadores diarios y horarios para organizar citas, entregas escolares y asignar tiempos para hacer deberes o trabajos. ¿Cuándo consultar con un profesional? Las dificultades en planificación y organización, así como otros desafíos cognitivos, pueden identificarse formalmente a través de una evaluación neuropsicológica . Un neuropsicólogo y un terapeuta cognitivo pueden ayudar a diseñar estrategias de manejo adaptadas a las fortalezas y debilidades específicas de cada niño. Puntos clave a recordar Las habilidades de planificación y organización pueden verse afectadas después de una lesión cerebral. Estas habilidades ayudan a prepararse para situaciones y a completar tareas de forma eficiente y orientada a metas. Las dificultades pueden identificarse mediante una evaluación neuropsicológica. Existen estrategias prácticas y profesionales capacitados que pueden ayudar al niño a mejorar estas habilidades.
- Lesión Cerebral - Efectos Físicos de la Lesión
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Después de una lesión cerebral, pueden producirse cambios físicos en un niño o niña, que pueden ir desde problemas leves de equilibrio hasta dificultades más graves como mantenerse de pie o mover los brazos. La recuperación varía en cada caso, pero la mayoría de los niños mejoran con el tiempo. En el proceso de recuperación física participan diversos profesionales como el fisioterapeuta, el terapeuta ocupacional y el logopeda, quienes trabajarán juntos para lograr el mejor resultado posible. Cambios físicos tras una lesión cerebral Cada niño o niña afectado por una lesión cerebral puede presentar diferentes alteraciones físicas, las cuales dependen del tipo de lesión, la zona del cerebro afectada y la gravedad del daño. Aunque la mayoría presenta mejoría con el tiempo, algunos pueden mantener secuelas físicas a largo plazo. Estas alteraciones pueden interferir en su capacidad para realizar actividades cotidianas como comer, vestirse o caminar. Entre los cambios físicos más comunes tras una lesión cerebral se incluyen: Cambios en el tono muscular, como músculos "tensos" o espasticidad, lo que puede provocar rigidez en las articulaciones y movimientos anormales. Disminución del equilibrio y la coordinación. Debilidad muscular. Problemas de coordinación muscular que pueden causar dificultad al hablar, alimentarse o controlar la saliva. Alteraciones en la sensibilidad, incluyendo percepción del tacto, presión, temperatura y ubicación del cuerpo en el espacio. Recuperación física La recuperación física es única para cada niño y no se puede predecir con exactitud. Sin embargo, casi siempre hay avances con el tiempo. Generalmente, la recuperación física ocurre más rápidamente que la recuperación cognitiva (procesos de pensamiento). La rehabilitación activa y el apoyo familiar son fundamentales para una buena evolución física. ¿Dónde puedo conseguir ayuda para mi hijo? El equipo terapéutico que apoya la recuperación física suele estar conformado por un terapeuta ocupacional, un fisioterapeuta y un logopeda. La participación de la familia en las sesiones de terapia es esencial, ya que permite continuar con los ejercicios en el hogar una vez que el niño ha sido dado de alta del hospital. ¿En qué consiste el tratamiento? Durante las sesiones de terapia, el niño aprenderá nuevamente habilidades físicas como mantenerse de pie, caminar, mejorar el equilibrio y la coordinación, hablar con mayor control y utilizar las manos y brazos para el autocuidado y el juego. Los terapeutas emplean diversas estrategias para facilitar la recuperación física y prevenir complicaciones. Entre ellas se encuentran: Ejercicios en el gimnasio de rehabilitación Uso de férulas y yesos Hidroterapia (terapia en el agua) Ejercicios de habla y comunicación Actividades de motricidad fina, como la escritura Equipamiento especializado como mesas de inclinación y dispositivos para caminar Además, se trabaja en el reaprendizaje de actividades diarias como vestirse, ducharse, alimentarse, reincorporarse a la escuela y participar en actividades recreativas o deportivas. Todas estas tareas imponen distintos retos físicos para el niño. Después de una lesión cerebral, es frecuente que los niños se cansen con facilidad. Por ello, se recomienda realizar sesiones cortas de terapia con pausas regulares para descansar. Algunos niños necesitarán un programa terapéutico regular y prolongado, mientras que otros solo requerirán revisiones periódicas por parte del equipo de terapia. Puntos clave a recordar Una lesión cerebral puede provocar cambios físicos en el niño. Cada niño mostrará alteraciones físicas distintas según el tipo, ubicación y gravedad de la lesión. El terapeuta ocupacional, fisioterapeuta y logopeda son esenciales para apoyar la recuperación física. La participación activa de la familia en la terapia permite continuar con el proceso de rehabilitación en el hogar tras el alta hospitalaria.
- Lesión Cerebral - Actividad Física
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Involucrar a su hijo o hija en actividades físicas puede brindarle múltiples beneficios, incluyendo el mantenimiento de la fuerza muscular y una mejor autoestima. Beneficios de la actividad física para su hijo La actividad física puede ofrecerle a su hijo oportunidades como: Interactuar y compartir tiempo con amigos, hermanos y familia Contribuir al control del peso corporal Conservar la fuerza muscular y las habilidades motoras Disfrutar y pasar un buen rato Mejorar la condición física general Conocer y hacer nuevos amigos Sentirse mejor consigo mismo Beneficios a largo plazo para su hijo Mejor estado de salud durante la adultez Peso corporal más saludable en la edad adulta ¿Cómo puede participar su hijo en actividades físicas? Actividad física no estructurada La actividad física no estructurada incluye el movimiento libre y el juego espontáneo, y puede llevarse a cabo en casa, en el patio, en la escuela o en el parque. En algunos casos, su hijo puede requerir el uso de equipos adaptados, como un andador con soporte que le permita mantenerse de pie con las manos libres, o una bicicleta modificada que facilite su participación durante el juego. Estudios han demostrado que disminuir el tiempo frente a la televisión o el uso de dispositivos electrónicos contribuye a aumentar el tiempo dedicado a actividades físicas no estructuradas. Actividad física estructurada Existen diversas organizaciones que ofrecen oportunidades para que niños con discapacidad física participen en actividades físicas tanto individuales como en equipo. Muchas de estas organizaciones cuentan con instructores capacitados específicamente en este tipo de trabajo, o están dispuestos a colaborar con el fisioterapeuta de su hijo para facilitar su inclusión en las actividades. Puntos clave a recordar Aumente el nivel de actividad física de su hijo reduciendo el tiempo que pasa frente a la televisión o jugando con dispositivos electrónicos. El fisioterapeuta de su hijo puede ayudarle a identificar qué actividades físicas son más apropiadas según sus necesidades.
- Lesión Cerebral - Manejo de la Menstruación
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La capacidad de una adolescente para manejar su menstruación tras una lesión cerebral dependerá de su experiencia previa con los periodos y del grado de dificultad física y cognitiva que presente después de la lesión. Cuando una niña o joven con lesión cerebral comienza a menstruar, puede ser una etapa desafiante tanto para ella como para su familia. Posibles cambios después de una lesión cerebral La menstruación puede iniciarse antes de lo esperado . En adolescentes que ya menstruaban, puede tomar tiempo hasta que los periodos se vuelvan regulares . ¿Quién puede brindar información y apoyo? En caso de dudas sobre el manejo de la menstruación, lo recomendable es hablar primero con el médico de cabecera o pediatra . Este podrá derivar, si es necesario, al médico rehabilitador o al pediatra especialista . ¿Qué se puede hacer para ayudar? La intervención médica puede considerarse si los periodos son irregulares, muy abundantes, difíciles de manejar o si afectan la calidad de vida de la adolescente. Un terapeuta ocupacional también puede participar en el proceso, ayudando a la joven a prepararse y practicar las habilidades necesarias para gestionar la menstruación de manera adecuada. Las estrategias se adaptarán a las necesidades de cada persona. Algunos ejemplos: Para jóvenes con dificultades de memoria, planificación u organización , puede ser útil repetir los pasos y usar hojas de apoyo visual como recordatorios. Si existen dificultades de coordinación en las extremidades superiores , puede ser necesario probar diferentes tipos de toallas sanitarias o productos de higiene hasta encontrar el más adecuado y fácil de usar. Puntos clave a recordar El manejo de la menstruación tras una lesión cerebral dependerá de la experiencia previa y de las limitaciones físicas o cognitivas actuales. Es recomendable consultar con el pediatra o médico de rehabilitación ante dudas o dificultades. Estrategias prácticas y apoyos, como la repetición de pasos, recordatorios visuales o la elección del producto de higiene más apropiado, pueden facilitar la independencia de la joven.
- Lesión Cerebral - Monitoreo y Autoconciencia
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de un grupo de funciones cognitivas conocidas como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de nivel superior . Estas capacidades permiten a las personas reflexionar, evaluar su propio desempeño y anticipar las consecuencias de sus acciones, lo que facilita una interacción adecuada con los demás y un funcionamiento eficaz en la vida diaria. Después de una lesión cerebral, estas funciones pueden verse afectadas, generando dificultades en el comportamiento, el rendimiento académico y las relaciones interpersonales. Ejemplos de dificultades con el monitoreo y la autoconciencia A continuación, se presentan algunos comportamientos comunes que pueden indicar problemas en esta área. Estas dificultades suelen observarse de manera constante en el día a día: El niño o adolescente realiza tareas con muchos errores , o de forma que parece descuidada. Acapara las conversaciones , sin dejar espacio para que otros participen. Continúa hablando aunque los demás ya no estén interesados en la conversación. No tiene conciencia de las limitaciones físicas o cognitivas que presenta. Plantea metas, planes o expectativas que no son realistas. Estrategias que pueden ayudar Incentivar la revisión del trabajo realizado como parte de la rutina diaria. Por ejemplo, revisar una tarea antes de darla por terminada. Establecer una señal acordada que indique cuándo es momento de dejar de hablar. Fomentar que el niño practique turnarse para hablar en las conversaciones. Utilizar ayudas visuales o externas que permitan al niño seguir su rendimiento en diferentes tareas. Recordar de forma suave y respetuosa las dificultades o limitaciones que pueda tener. Explicar con claridad los efectos positivos y negativos que pueden tener ciertas acciones. Trabajar juntos para analizar las posibles consecuencias de diversas situaciones , usando ejemplos concretos de la vida real. ¿Cuándo consultar al médico? Las dificultades con el monitoreo y la autoconciencia, al igual que otras funciones cognitivas, pueden ser identificadas formalmente a través de una evaluación neuropsicológica . Un neuropsicólogo puede diseñar estrategias compensatorias y de manejo personalizadas, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades cognitivas del niño. Un psicólogo clínico también puede ofrecer apoyo individual para ayudar al niño o adolescente a enfrentar estos desafíos. Puntos clave a recordar Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de las llamadas funciones ejecutivas o habilidades cognitivas superiores . Hay estrategias prácticas que pueden ayudar a los niños con dificultades en estas áreas. Estos problemas pueden ser evaluados formalmente por un neuropsicólogo , quien podrá guiar el tratamiento adecuado.
- Lesión Cerebral - Memoria y Aprendizaje de Nuevos Contenidos
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Dificultades de memoria y aprendizaje tras una lesión cerebral Es común que los niños presenten dificultades para recordar información y aprender cosas nuevas después de una lesión cerebral. Estas dificultades pueden variar considerablemente entre un niño y otro. Ejemplos de dificultades de memoria Cada niño con una lesión cerebral tendrá un perfil único de problemas de memoria , lo cual puede afectar tanto su rendimiento escolar como su vida diaria de diferentes maneras. Además, las dificultades para concentrarse o la lentitud en el procesamiento de la información también pueden influir negativamente en cómo el niño aprende y recuerda . Algunos ejemplos incluyen: Dificultad para seguir instrucciones, necesitando que se le repitan varias veces. Olvidar tareas escolares o el material necesario para las clases. Tomar mucho tiempo para aprender contenidos nuevos. Olvidar información que se le dio pocos minutos antes. Problemas para recordar datos o conceptos previamente aprendidos. Estrategias para ayudar a un niño con dificultades de memoria Limite la cantidad de información que se le da al niño en un solo momento. Anímele a pedir que se repita la información si no la ha entendido o escuchado bien. Fomente y enseñe el uso habitual de una agenda o diario escolar . Recuérdele que anote mensajes o recordatorios, especialmente en el caso de los adolescentes. Repita los nuevos contenidos con frecuencia y utilice diversas formas de enseñanza para reforzar el aprendizaje. Proporcione revisiones y prácticas frecuentes , y resuma los puntos clave. Esto es especialmente importante para adolescentes. Enseñe habilidades para tomar notas y resumir de manera efectiva. Verifique cuánto ha comprendido el niño pidiéndole que repita la información antes de pasar a otro tema. Relacione la nueva información con conocimientos previos para facilitar la retención. Si hay dificultades con la memoria verbal , utilice apoyos visuales para reforzar el aprendizaje. Si el problema es de memoria visual , recurra al uso de información escrita . Cuando el niño tenga problemas para recordar, proporciónele pistas o ayudas antes de darle directamente la respuesta. Mantenga la información clave accesible para que el niño pueda consultarla en lugar de depender exclusivamente de su memoria. Cuando sea posible, use preguntas de opción múltiple para facilitar la evocación de la información. Evolución y pronóstico Las dificultades de memoria y aprendizaje suelen mejorar de forma gradual con el tiempo . Sin embargo, en casos de lesiones más graves, es posible que estos problemas persistan. Los déficits de memoria, al igual que otras dificultades cognitivas, pueden ser detectados a través de una evaluación neuropsicológica . Un neuropsicólogo puede ayudar a diseñar estrategias personalizadas de compensación y manejo, basadas en las fortalezas y debilidades de cada niño. Puntos clave a recordar Las dificultades de memoria y para aprender información nueva son comunes después de una lesión cerebral. Estas dificultades pueden afectar tanto la adquisición de nuevos aprendizajes como la evocación de conocimientos previos . El patrón de dificultades es distinto en cada niño. Un neuropsicólogo puede identificar formalmente estos problemas y proponer estrategias adaptadas.
- Lesión Cerebral - Medicación
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Uso de medicamentos tras una lesión cerebral Algunos medicamentos pueden ser de gran utilidad para niños que han sufrido una lesión cerebral. El tipo y la cantidad de medicamentos dependerá de la etapa en la que se encuentra el niño dentro de su proceso de recuperación. Durante el ingreso en la unidad de cuidados intensivos , es común que los niños reciban múltiples medicamentos. Estos se suspenden tan pronto como es seguro hacerlo , ya que el objetivo es que el niño reciba la menor cantidad de medicación necesaria . Medicación en cuidados intensivos o etapas iniciales En la fase aguda o temprana tras una lesión cerebral, puede ser necesario sedar al niño con medicamentos como anestésicos, morfina o midazolam , para proteger el cerebro de la agitación y el estrés , los cuales pueden aumentar la presión intracraneal y empeorar el daño cerebral. Algunos niños también pueden requerir medicamentos para controlar la presión arterial , como betabloqueantes o clonidina , ya que los mecanismos internos de autorregulación del cerebro pueden estar alterados temporalmente. Si el niño presenta convulsiones poco después de la lesión, se pueden indicar anticonvulsivos como fenitoína o carbamazepina , y en algunos casos se continúan por varios meses. Estos fármacos se retiran solo si no ha habido más episodios convulsivos . En otros casos, se utilizan anticonvulsivos de forma preventiva durante los primeros días tras la lesión, y se suspenden antes del alta si no hubo convulsiones. En casos de espasticidad o rigidez muscular , se pueden usar medicamentos orales como diazepam, baclofeno o dantroleno sódico . En casos específicos, se puede recurrir a inyecciones de toxina botulínica para tratar áreas localizadas con mucha rigidez. Medicación después del alta hospitalaria Una vez dado de alta, solo algunos niños necesitan continuar con medicación relacionada con la lesión cerebral. Antes de comenzar cualquier tratamiento, consulte con el pediatra o médico especialista sobre los posibles efectos secundarios y qué signos observar. Problemas que pueden tratarse con medicación Problemas de atención y concentración Algunos niños desarrollan dificultades para concentrarse o mantenerse enfocados después de una lesión cerebral. Antes de recurrir a la medicación, se pueden aplicar estrategias en casa y en el aula . Si estas estrategias no son suficientes, se pueden probar medicamentos estimulantes como dexanfetamina o metilfenidato , bajo estricta evaluación médica. Es importante involucrar al docente del niño en esta etapa para observar mejoras en el entorno escolar. Si hay buena respuesta, puede ser útil mantener el tratamiento durante un período de 12 meses o más . Muchos niños utilizan estos medicamentos durante años sin efectos secundarios graves. Efectos secundarios comunes : Náuseas Dolor abdominal Falta de apetit Pérdida de peso Dificultad para dormir Estos efectos suelen disminuir si se aumenta la dosis de forma gradual y se administra el medicamento temprano en el día. Irritabilidad o cambios de humor Algunos niños pueden mostrar irritabilidad extrema tras una lesión cerebral. Es importante diferenciar si se debe a problemas para controlar impulsos o si es un signo de depresión . Algunos anticonvulsivos , como carbamazepina o valproato sódico , también actúan como estabilizadores del ánimo . Estos medicamentos pueden ser útiles cuando los cambios de conducta no mejoran con estrategias psicológicas o del entorno. Generalmente se inician con dosis menores que las utilizadas para tratar convulsiones, y se recomienda mantener el tratamiento por al menos seis meses si es eficaz. Efectos secundarios posibles : Náuseas Erupciones cutáneas Cambios de peso Vómitos Si las dificultades persisten o se sospecha depresión, puede ser necesaria una consulta con un psiquiatra infantil . En esos casos, podrían indicarse antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina o ISRS como la sertralina o fluoxetina . Problemas hormonales / Insuficiencia hipofisari a Estos casos deben ser evaluados por un endocrinólogo pediátrico , quien podrá indicar el tratamiento correspondiente. Algunas condiciones hormonales frecuentes tras una lesión cerebral incluyen: Pubertad precoz : inicio temprano de cambios hormonales si la lesión ocurre antes de la pubertad. Diabetes insípida : se manifiesta con sed excesiva y gran producción de orina; requiere tratamiento hormonal. Problemas de tiroides : pueden detectarse mediante análisis de sangre. Talla baja o problemas de crecimiento : se evidencian con el seguimiento regular de peso y altura. Dolor de cabeza Para más información, consulte la hoja informativa sobre Cefaleas en niños y adolescentes . Convulsiones / Epilepsia postraumática Consulte la hoja informativa sobre Convulsiones tras una lesión cerebral adquirida para conocer más detalles. ¿Cuándo consultar al médico? Si su hijo presenta síntomas como irritabilidad persistente, dolor de cabeza o cualquier otro malestar, lo ideal es consultar al pediatra o médico de cabecera , quien podrá descartar otras causas y derivar al especialista indicado: neurólogo, psiquiatra infantil o médico de rehabilitación , según sea necesario. Puntos clave a recordar El tipo de medicación que se le administre a su hijo dependerá de los problemas que presente tras la lesión cerebral. Algunos de los problemas más comunes que responden bien al tratamiento médico incluyen: convulsiones, dolores de cabeza, irritabilidad, trastornos de atención/concentración y desequilibrios hormonales. Siempre consulte con el pediatra, médico general o farmacéutico ante cualquier duda sobre la medicación.
- Lesión Cerebral - Hacer y Mantener Amistades
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La importancia de las relaciones sociales en el desarrollo infantil Las relaciones sociales son fundamentales en el desarrollo normal de los niños. A través de la interacción con otros, los niños construyen su identidad y desarrollan su autoestima . Cuando un niño tiene dificultades para hacer o mantener amistades después de una lesión cerebral, es importante que padres y docentes estén atentos a signos de ansiedad, depresión o baja autoestima . ¿Cómo puede afectar una lesión cerebral a las relaciones sociales? Después de una lesión cerebral, algunos niños y adolescentes pueden presentar dificultades como: Falta de inhibición o control Impulsividad Intolerancia Dificultad para manejar el enojo Juicio pobre Baja motivación Falta de sensibilidad hacia los demás Estos cambios pueden durar por períodos variables y afectar la capacidad del niño para entablar o mantener relaciones, generando el riesgo de aislamiento social . A veces, estos cambios son sutiles y no tan visibles, pero aún así pueden alterar la dinámica social del niño. Estrategias para ayudar a los niños a hacer y mantener amistades En el entorno escolar Los docentes pueden: Preparar al grupo de compañeros antes del regreso del niño a clases, explicando (con ayuda del equipo de rehabilitación) los cambios que pueden notar. Organizar un sistema de compañeros o "buddy system" para que distintos alumnos ayuden al niño con tareas cotidianas como cambiar de clase, prepararse para la siguiente actividad o participar en el recreo. Fomentar el comportamiento inclusivo tanto en el aula como en el patio de juegos, siendo un modelo para los demás. Adaptar las actividades grupales para que el niño con lesión cerebral pueda participar junto al resto de la clase. Incluir actividades que promuevan la interacción social y las habilidades sociales apropiadas como parte del tiempo en clase. Asegurar que el niño tenga momentos de descanso , ya que el cansancio puede aumentar la probabilidad de conductas problemáticas. Mantener una comunicación estrecha con la familia y abordar de inmediato cualquier conducta discriminatoria o acoso escolar. En casa y en la comunidad Padres y cuidadores pueden: Conversar con el niño sobre sus intereses , lo que le gustaría hacer y qué tipo de personas le gustaría conocer. Actividades deportivas, centros comunitarios, clubes sociales especializados o iglesias pueden ser espacios donde fomentar amistades. Ayudar a organizar encuentros sociales , si el niño tiene dificultades para planificar actividades. Esto puede incluir invitar amigos a casa, proponer actividades y ayudar en la supervisión. Practicar habilidades sociales mediante juegos de rol , por ejemplo: cómo saludar, turnarse, escuchar y hablar, utilizar el humor, etc. Informar a las personas relevantes sobre la lesión cerebral del niño, para que comprendan mejor su comportamiento y actúen con empatía. Ofrecer tiempo, paciencia y acompañamiento , para que el niño pueda volver a aprender o fortalecer sus habilidades sociales. Puntos clave a recordar Las relaciones sociales son esenciales para el desarrollo emocional y personal del niño. Una lesión cerebral puede dificultar la capacidad del niño para relacionarse, debido a cambios en el comportamiento y la forma de interactuar. Docentes, padres y cuidadores pueden aplicar estrategias concretas para fomentar las amistades y apoyar al niño en su vida social. La paciencia, la práctica y el acompañamiento son claves para ayudar al niño a recuperar o desarrollar habilidades sociales positivas.
