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- Infecciones del pulpejo
MANUAL MINORS Las infecciones del pulpejo (panadizo) son infecciones bacterianas que afectan la almohadilla de la punta de los dedos. Estas infecciones suelen ser causadas por Staphylococcus aureus, generalmente como resultado de heridas punzantes, cortes, mordeduras o manipulación de objetos contaminados. La infección provoca la acumulación de pus en el tejido del pulpejo, lo que genera un dolor intenso, inflamación y enrojecimiento. Diagnóstico El diagnóstico es principalmente clínico, basado en la historia de una herida o traumatismo previo, junto con síntomas de dolor intenso, hinchazón localizada en la punta del dedo, y enrojecimiento. En etapas avanzadas, puede haber fluctuación (presencia de pus palpable) y calor local. Las radiografías se utilizan para descartar la presencia de osteomielitis o cuerpos extraños en casos complicados. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Paroniquia Infección en la piel alrededor de la uña, no en la punta del dedo Absceso subcutáneo Colección de pus en otras partes de la mano, no limitada al pulpejo Celulitis Infección difusa de la piel con extensión más amplia, sin acumulación localizada de pus en el pulpejo Herpes simple (panadizo herpético) Vesículas dolorosas en la piel del pulpejo, sin formación de absceso purulento Manejo en Emergencias Inmovilización del dedo afectado para reducir el dolor y prevenir el daño adicional. Aplicación de calor local (compresas calientes) para ayudar a la maduración del absceso y facilitar el drenaje. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor. Si hay fluctuación, incisión y drenaje del absceso bajo condiciones estériles. Administración de antibióticos orales (como cefalexina o clindamicina) en caso de infección grave o si hay celulitis circundante. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo incluye drenaje completo del pus y limpieza de la herida. Los antibióticos se prescriben en infecciones moderadas o graves, o cuando hay signos de extensión sistémica. Si la infección afecta al hueso (osteomielitis), puede ser necesaria una intervención quirúrgica más extensa. La vigilancia del paciente es crucial para garantizar que la infección no progrese ni recurra.
- Otros problemas de los tejidos blandos de la mano
MANUAL MINORS Además de las lesiones traumáticas, los problemas de los tejidos blandos de la mano incluyen una variedad de afecciones que pueden afectar los tendones, ligamentos, músculos, nervios y la piel. Estas afecciones incluyen desde tendinitis hasta compresiones nerviosas, y pueden comprometer la funcionalidad y la movilidad de la mano. Diagnóstico El diagnóstico de problemas de tejidos blandos se basa en la historia clínica del paciente y la exploración física. Los síntomas comunes incluyen dolor, debilidad, inflamación, limitación de movimientos y, en algunos casos, entumecimiento o pérdida de sensibilidad. Las pruebas de imagen, como ecografías, resonancia magnética o electromiografía, pueden ser necesarias para evaluar el daño y el compromiso de las estructuras. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Tendinitis de Quervain Dolor a lo largo del borde radial de la muñeca, especialmente al mover el pulgar o agarrar objetos Síndrome del túnel carpiano Dolor, entumecimiento y hormigueo en los dedos, con compresión del nervio mediano en la muñeca Contractura de Dupuytren Engrosamiento y nódulos en la palma de la mano, con flexión progresiva de los dedos Tenosinovitis infecciosa Dolor, calor e hinchazón localizada, frecuentemente tras una laceración o herida infectada Ganglión (quiste sinovial) Protuberancia suave o firme en la mano o muñeca, generalmente indolora, que puede causar molestias al mover la articulación Manejo en Emergencias Inmovilización de la mano y el área afectada para reducir el estrés sobre los tendones, músculos o nervios. Aplicación de hielo o calor para reducir la inflamación y el dolor según sea necesario. Administración de analgésicos y antiinflamatorios. En casos de heridas, limpieza y desinfección inmediata, y si es necesario, administración de antibióticos para prevenir infecciones. Referencia a un especialista si se sospecha de lesiones graves de tendones o nervios, o si hay signos de infecciones graves como abscesos o tenosinovitis infecciosa. Tratamiento Definitivo El tratamiento depende de la patología específica. Afecciones como la tendinitis de Quervain y el síndrome del túnel carpiano pueden tratarse inicialmente con reposo, inmovilización y antiinflamatorios. Si los síntomas persisten, se pueden requerir infiltraciones de corticoides o cirugía. Los gangliones pueden drenarse si causan molestias. En casos de contractura de Dupuytren, el tratamiento quirúrgico puede ser necesario para liberar los dedos.
- Deformidad de Boutonniere
MANUAL MINORS La deformidad de Boutonniere es una lesión que afecta los tendones extensores del dedo, específicamente la inserción del tendón extensor en la articulación interfalángica proximal (IFP). Ocurre cuando el tendón extensor se desgarra o desplaza, lo que provoca una flexión forzada de la articulación IFP y una hiperextensión de la articulación interfalángica distal (IFD). Esta lesión puede ser causada por traumatismos directos, cortes o enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la observación clínica: el dedo afectado presenta flexión en la articulación interfalángica proximal y extensión anormal en la articulación distal. El paciente puede tener dolor, hinchazón y dificultad para extender la articulación interfalángica proximal. Las radiografías pueden descartar fracturas o dislocaciones asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Dedo en martillo (Mallet finger) Incapacidad para extender la falange distal sin afectación de la articulación proximal Deformidad en cuello de cisne Hiperextensión de la articulación interfalángica proximal y flexión de la distal, lo opuesto a la deformidad de Boutonniere Fractura de falange Dolor localizado en el hueso con presencia de fractura visible en radiografía Subluxación de la articulación IFP Desplazamiento parcial sin afectación primaria de los tendones extensores Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del dedo en extensión con una férula dinámica o de aluminio, permitiendo el descanso del tendón extensor. Aplicación de hielo para disminuir la inflamación y administración de analgésicos para controlar el dolor. Radiografía para descartar fracturas asociadas o luxaciones. Referencia a un especialista si hay sospecha de rotura completa del tendón o falla en la inmovilización. Tratamiento Definitivo El tratamiento inicial incluye el uso de una férula que mantiene la articulación interfalángica proximal en extensión durante 6-8 semanas. Si la deformidad no se corrige con el manejo conservador o si la lesión es crónica o severa, puede ser necesaria la cirugía para reparar el tendón. La rehabilitación con fisioterapia es fundamental después del tratamiento para recuperar la movilidad, fuerza y funcionalidad del dedo afectado.
- Dedo de Mallet
MANUAL MINORS El dedo de Mallet es una lesión del tendón extensor en la base de la falange distal de un dedo, que provoca una incapacidad para extender la punta del dedo. Esta lesión ocurre por un trauma directo, como un golpe en la punta del dedo, lo que genera una ruptura del tendón extensor o, en algunos casos, una fractura por avulsión de la falange distal donde el tendón se inserta. Es común en deportes como el baloncesto o el béisbol. Diagnóstico El diagnóstico se basa en el historial de trauma, con el paciente presentando una caída en la punta del dedo sin capacidad para extenderlo activamente. Hay dolor, hinchazón y, a veces, equimosis en la articulación distal. La radiografía se utiliza para descartar fracturas por avulsión en la falange distal. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura de la falange distal Dolor y deformidad con presencia de línea de fractura visible en radiografía Esguince de la articulación distal Dolor sin incapacidad completa para extender el dedo, sin daño tendinoso Ruptura del tendón flexor Incapacidad para flexionar el dedo en lugar de extenderlo Subluxación interfalángica distal Desplazamiento articular sin afectación del tendón extensor Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del dedo en extensión con una férula de Mallet para evitar que el tendón se retraiga. Aplicación de hielo para reducir la inflamación y analgesia para el dolor. Radiografía para confirmar o descartar fractura por avulsión y evaluar la gravedad de la lesión. Evitar manipulación excesiva del dedo lesionado. Tratamiento Definitivo La mayoría de los casos se tratan de manera conservadora con una férula que mantiene el dedo en extensión continua durante 6-8 semanas. Si existe una fractura grande o la lesión es grave, podría requerirse tratamiento quirúrgico para reparar el tendón o fijar la fractura. Tras el tratamiento, se recomienda fisioterapia para recuperar la movilidad y fuerza del dedo afectado.
- Pulgar de Gamekeeper
MANUAL MINORS El pulgar del Gamekeeper es una lesión crónica o aguda del ligamento colateral cubital (LCC) de la articulación metacarpofalángica del pulgar, provocada por una abducción excesiva y repetitiva o un traumatismo directo, como una caída. Esta lesión afecta la estabilidad del pulgar, comprometiendo su capacidad para realizar el movimiento de pinza. Es común en deportistas (esquiadores) y puede presentarse de forma crónica o como una lesión aguda tras un trauma. Diagnóstico El diagnóstico se realiza a través de la historia de trauma y síntomas como dolor en la parte interna del pulgar, hinchazón, inestabilidad articular y dificultad para realizar movimientos de pinza. El “signo del abanico” (abducción anormal del pulgar) suele estar presente. Las radiografías pueden ser útiles para descartar fracturas por avulsión, mientras que la ecografía o resonancia magnética permiten evaluar el daño del ligamento. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Esguince simple del pulgar Dolor sin inestabilidad grave ni evidencia de daño significativo del LCC Fractura-luxación de Bennett Fractura intraarticular en la base del primer metacarpiano con desplazamiento articular Ruptura tendinosa Dificultad para extender o flexionar el pulgar sin signos de inestabilidad articular Luxación del pulgar Desplazamiento evidente de la articulación metacarpofalángica o interfalángica sin lesión del LCC Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del pulgar afectado con una férula de espica o yeso para prevenir más daño al ligamento. Aplicación de hielo para reducir la hinchazón y administración de analgésicos para el control del dolor. Referencia a un especialista en manos para evaluación y manejo definitivo, especialmente si hay sospecha de ruptura completa del ligamento o fractura por avulsión. Tratamiento Definitivo Las lesiones parciales del LCC pueden tratarse con inmovilización en férula o yeso durante 4-6 semanas. En casos de ruptura completa o fractura por avulsión, se requiere reparación quirúrgica del ligamento o fijación del fragmento óseo. Posteriormente, la rehabilitación con fisioterapia es esencial para recuperar la movilidad, estabilidad y función del pulgar.
- Luxaciones del pulgar
MANUAL MINORS Las luxaciones del pulgar ocurren cuando las superficies articulares se separan, generalmente en la articulación metacarpofalángica (MCF) o interfalángica (IF). Estas lesiones suelen ser causadas por fuerzas de hiperextensión o abducción severas, como caídas sobre la mano o traumas directos. El pulgar puede presentar deformidad, dolor intenso, hinchazón e incapacidad para moverse. Diagnóstico El diagnóstico se basa en el historial de trauma, deformidad visible, dolor severo y limitación funcional del pulgar. Las radiografías son fundamentales para confirmar la luxación, determinar su gravedad y descartar fracturas asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura del primer metacarpiano Presencia de una línea de fractura en radiografía con dolor severo localizado Esguince del ligamento colateral cubital Dolor sin desplazamiento óseo visible, posible inestabilidad articular Fractura-luxación de Bennett Fractura intraarticular en la base del primer metacarpiano con desplazamiento articular Luxación interfalángica del pulgar Desplazamiento entre las falanges del pulgar, no en la metacarpofalángica Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del pulgar con una férula o yeso, evitando la manipulación innecesaria. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para el control del dolor. Intentar una reducción cerrada bajo anestesia local o sedación, si no existen fracturas, con técnicas cuidadosas para alinear las articulaciones. Verificación de la reducción mediante radiografías post-procedimiento. Fijación con férula para inmovilizar la articulación reducida. Tratamiento Definitivo Las luxaciones simples pueden tratarse con inmovilización durante 2-4 semanas, seguidas de fisioterapia para recuperar la movilidad y función del pulgar. En luxaciones inestables, daño ligamentario o fracturas asociadas, puede ser necesaria la cirugía para reparar los tejidos y estabilizar la articulación.
- Luxación del pulgar en la articulación metacarpofalángica
MANUAL MINORS La luxación del pulgar en la articulación metacarpofalángica (MCF) ocurre cuando las superficies articulares del metacarpiano y la primera falange se separan. Generalmente es provocada por una hiperextensión o abducción forzada, como una caída sobre el pulgar o un traumatismo directo. Esta lesión puede ser completa o incompleta y puede estar acompañada de daño en los ligamentos colaterales. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la observación de una deformidad visible en el pulgar, dolor intenso, incapacidad para moverlo y posible hinchazón. Las radiografías son esenciales para confirmar la luxación, observar la posición del desplazamiento articular y descartar fracturas asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura-luxación de Bennett Fractura intraarticular en la base del primer metacarpiano con desplazamiento del fragmento óseo Esguince del ligamento colateral cubital Dolor localizado, sin desplazamiento óseo en las radiografías, posible inestabilidad articular Subluxación del pulgar Desplazamiento parcial de la articulación, con menor deformidad visible Luxación interfalángica del pulgar Afecta la articulación entre las falanges, no la metacarpofalángica, con deformidad en una zona distinta del pulgar Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del pulgar en la posición de deformidad, evitando cualquier manipulación brusca que pueda agravar la lesión. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor. Reducción cerrada de la luxación bajo anestesia local o sedación, aplicando maniobras específicas para reposicionar la articulación correctamente. Confirmación de la reducción mediante radiografías post-reducción. Inmovilización con férula o yeso, manteniendo el pulgar en ligera flexión para proteger los ligamentos y la articulación reducida. Tratamiento Definitivo En luxaciones sin complicaciones, la inmovilización con una férula o yeso durante 3-4 semanas es generalmente suficiente. En casos de inestabilidad, daño ligamentario grave o imposibilidad de reducción cerrada, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para reparar los ligamentos y estabilizar la articulación. Posteriormente, se requiere rehabilitación con fisioterapia para recuperar la movilidad, fuerza y estabilidad del pulgar.
- Fractura luxación de Bennett
MANUAL MINORS La fractura-luxación de Bennett es una fractura intraarticular que afecta la base del primer metacarpiano (pulgar), en la articulación carpometacarpiana (CMC). Esta fractura ocurre como resultado de un trauma directo, como una caída sobre el pulgar o un golpe fuerte, y se caracteriza por la separación de un fragmento óseo mientras el resto del metacarpiano se desplaza debido a la tracción de los tendones. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia de un trauma agudo con dolor intenso en la base del pulgar, hinchazón, y dificultad para moverlo. Las radiografías muestran una fractura en la base del primer metacarpiano y desplazamiento de la articulación CMC, confirmando la fractura-luxación. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura de Rolando Fractura multifragmentaria en la base del primer metacarpiano, más compleja que la de Bennett Luxación simple del primer metacarpiano Desplazamiento de la articulación CMC sin fractura visible en radiografía Pulgar del Gamekeeper Lesión del ligamento colateral cubital, sin fractura intraarticular Esguince del pulgar Dolor e hinchazón sin evidencia de fractura ni desplazamiento óseo Manejo en Emergencias Inmovilización del pulgar y muñeca con una férula de espica para prevenir el movimiento. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para el control del dolor. Evaluación radiográfica para confirmar el diagnóstico y descartar otras lesiones asociadas. Si hay un desplazamiento significativo, puede intentarse una reducción cerrada bajo anestesia local o sedación. Sin embargo, las reducciones cerradas suelen ser inestables en estas fracturas. Tratamiento Definitivo La mayoría de los casos requieren tratamiento quirúrgico debido a la inestabilidad de la fractura. La cirugía consiste en la fijación con tornillos, agujas de Kirschner o placas para asegurar la correcta alineación del metacarpiano. Después de la cirugía, se inmoviliza el pulgar durante 4-6 semanas. Una vez retirada la inmovilización, es fundamental la fisioterapia para recuperar la movilidad y la función del pulgar.
- Pulgar del Gamekeeper con fractura por avulsión
MANUAL MINORS El “pulgar del gamekeeper” con fractura por avulsión es una lesión en el ligamento colateral cubital (LCC) de la articulación metacarpofalángica del pulgar, causada por una fuerza de abducción excesiva. Ocurre cuando un fragmento óseo se desprende junto con el ligamento. Es común en esquiadores y deportistas que sufren caídas con la mano extendida, aplicando tensión en el ligamento del pulgar. Diagnóstico El diagnóstico incluye un historial de trauma que involucra hiperextensión o abducción forzada del pulgar. Los síntomas incluyen dolor en el borde interno del pulgar, hinchazón, inestabilidad y dificultad para agarrar objetos. Las radiografías muestran el fragmento óseo desprendido, confirmando la fractura por avulsión. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Esguince simple del pulgar Dolor sin evidencia de fractura ósea en las radiografías y menor inestabilidad Fractura de Bennett Fractura intraarticular en la base del primer metacarpiano sin afectación primaria del LCC Luxación del pulgar Desplazamiento visible de la articulación sin fractura asociada Rizartrosis Dolor crónico, rigidez y cambios degenerativos sin historia de trauma agudo Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del pulgar afectado con férula o yeso, manteniendo la articulación metacarpofalángica en ligera flexión y el pulgar en aducción. Aplicación de hielo para reducir la hinchazón y analgésicos para controlar el dolor. Radiografías iniciales para confirmar la fractura por avulsión. Si existe una inestabilidad severa o desplazamiento significativo del fragmento óseo, se debe considerar la reducción ortopédica o referir a cirugía. Tratamiento Definitivo En casos leves con mínimo desplazamiento, la inmovilización con una férula de espica por 4-6 semanas es suficiente para permitir la curación. Sin embargo, en fracturas con desplazamiento significativo o inestabilidad grave del pulgar, se requiere intervención quirúrgica para reparar el ligamento y fijar el fragmento óseo mediante tornillos o suturas. Posteriormente, es esencial realizar fisioterapia para restaurar la movilidad, fuerza y estabilidad del pulgar.
- Fracturas del Pulgar
MANUAL MINORS Las fracturas del pulgar ocurren cuando uno de los dos huesos que lo componen, la falange proximal o distal, o el primer metacarpiano, se rompe debido a un trauma directo, como una caída o un golpe. Este tipo de fractura puede comprometer significativamente la función de la mano, dado que el pulgar es clave para el agarre y la manipulación de objetos. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia del trauma, con síntomas como dolor agudo, hinchazón, deformidad y dificultad para mover el pulgar. Las radiografías confirmarán el tipo y la ubicación de la fractura, ayudando a decidir el tratamiento adecuado. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Luxación del pulgar Deformidad visible y desplazamiento articular sin línea de fractura en radiografía Esguince del ligamento colateral Dolor localizado en el ligamento, sin desplazamiento ni fractura en la radiografía Ruptura de tendón extensor Dificultad para extender el pulgar sin fractura evidente Artrosis del pulgar (rizartrosis) Dolor crónico, rigidez y cambios degenerativos en la articulación carpometacarpiana, sin trauma agudo reciente Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata del pulgar con una férula o yeso para evitar el desplazamiento de la fractura. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor. Si hay fractura desplazada o inestable, reducción cerrada bajo anestesia local. Radiografías posteriores a la reducción para asegurar que los fragmentos óseos estén alineados correctamente. Referencia urgente a un especialista en manos si la fractura involucra la articulación o hay desplazamiento significativo. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo de fractura. Las fracturas no desplazadas pueden tratarse con inmovilización en yeso o férula durante 4-6 semanas. Las fracturas desplazadas o inestables, como las fracturas de Bennett (fractura en la base del primer metacarpiano), pueden requerir intervención quirúrgica para fijación con tornillos o placas. Posteriormente, se recomienda fisioterapia para recuperar la movilidad y fuerza del pulgar.
- Luxaciones del quinto metacarpiano
MANUAL MINORS La luxación del quinto metacarpiano se refiere al desplazamiento de la base del quinto metacarpiano (el hueso que conecta con el dedo meñique) respecto a su articulación con el hueso hamato en la muñeca. Esta luxación es poco común y generalmente ocurre por traumatismos directos en la mano o caídas sobre el puño cerrado, provocando dolor, deformidad y dificultad para mover el dedo meñique. Diagnóstico El diagnóstico se realiza a través de la historia del trauma, observando deformidad, dolor e hinchazón en el dorso de la mano. Las radiografías son esenciales para confirmar la luxación y determinar si existen fracturas asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura del quinto metacarpiano Deformidad y dolor localizado en la diáfisis o cabeza del hueso con línea de fractura visible en la radiografía Luxación de la articulación carpometacarpiana Afecta la unión entre los huesos del carpo y el metacarpiano, con un desplazamiento visible en estudios de imagen Esguince de ligamentos de la mano Dolor, hinchazón, pero sin desplazamiento óseo evidente en radiografía Tenosinovitis Dolor y rigidez sin evidencia de trauma directo ni luxación en estudios de imagen Manejo en Emergencias Inmovilización inmediata de la mano afectada para evitar daños adicionales. Administración de analgésicos y antiinflamatorios para el manejo del dolor. Reducción cerrada de la luxación bajo anestesia local o sedación, restableciendo la alineación del quinto metacarpiano. Radiografía post-reducción para confirmar el éxito de la maniobra. Colocación de férula de yeso o inmovilizador para proteger la articulación reducida. Tratamiento Definitivo Tras la reducción, el paciente debe usar una férula o yeso durante 3-6 semanas, dependiendo de la estabilidad de la reducción. En caso de inestabilidad o lesión de ligamentos, puede ser necesaria la fijación quirúrgica para asegurar la correcta alineación del metacarpiano. La rehabilitación posterior con terapia física es crucial para recuperar la movilidad y función de la mano.
- Luxaciones de las falanges de los dedos
MANUAL MINORS Las luxaciones de las falanges de los dedos ocurren cuando los huesos que forman las articulaciones de los dedos se salen de su posición normal. Son generalmente causadas por un golpe directo, una caída sobre los dedos o movimientos forzados que exceden el rango normal de la articulación, afectando mayormente las articulaciones interfalángicas proximales (IFP) y distales (IFD). Diagnóstico El diagnóstico se realiza mediante la evaluación clínica de deformidad visible, dolor intenso, hinchazón y limitación en el movimiento del dedo afectado. Las radiografías confirman la luxación y permiten descartar fracturas asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Diferencias clave Fractura de falange Presencia de línea de fractura en radiografía, con dolor localizado más severo en el sitio de la fractura Esguince interfalángico Inflamación y dolor, sin desplazamiento óseo visible en estudios de imagen Ruptura de tendones Dificultad para extender o flexionar el dedo sin deformidad ósea Artritis postraumática Dolor crónico, rigidez, sin trauma reciente, con cambios degenerativos en radiografía Manejo en Emergencias Inmovilización del dedo afectado en la posición deformada hasta que pueda realizarse la reducción. Aplicación de hielo para disminuir la inflamación y analgésicos o antiinflamatorios para aliviar el dolor. Reducción cerrada de la luxación bajo anestesia local o sedación, utilizando técnicas precisas para restablecer la articulación a su posición original. Verificación de la reducción mediante radiografía post-reducción. Férula o vendaje en “buddy taping” (vendaje del dedo lesionado al dedo vecino) para estabilizar la articulación durante el período de recuperación. Tratamiento Definitivo Después de la reducción exitosa, el dedo afectado puede necesitar inmovilización con férula durante 1-3 semanas, dependiendo de la severidad. La rehabilitación con ejercicios de movilidad es fundamental para evitar rigidez articular y recuperar la función completa. Si hay lesiones de ligamentos o inestabilidad persistente, puede ser necesario tratamiento quirúrgico.
