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  • Cirugía Craneofacial – Cuidados para su hijo

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La cirugía craneofacial en niños es un procedimiento complejo que requiere planificación cuidadosa, evaluación multidisciplinaria y un seguimiento a largo plazo. A continuación, se ofrece una guía general para padres y cuidadores cuyo hijo se someterá a este tipo de intervención quirúrgica. Antes de la cirugía Cuando se confirma que un niño necesita una cirugía craneofacial, se deben realizar varios estudios y consultas previas para preparar adecuadamente el procedimiento. Estos pueden incluir: Tomografía Computarizada (TC):  Se realiza para evaluar la estructura craneofacial. Debido a la edad del paciente, puede requerir sedación o anestesia general. Consulta con Neurocirugía:  Es común que participe un neurocirujano en este tipo de cirugía, especialmente cuando hay compromiso del cráneo o del sistema nervioso central. Evaluación Oftalmológica:  Permite detectar posibles afecciones oculares relacionadas con la condición craneofacial. Consulta con Genética Médica:  En casos seleccionados, se solicita evaluación genética para detectar síndromes o condiciones hereditarias. Clínica Preoperatoria:  Se realiza una valoración anestésica y se revisan aspectos clínicos generales. Consulta con Cirugía Plástica o Maxilofacial:  El cirujano se reunirá nuevamente con los padres para aclarar dudas finales. Fotografías Médicas:  Se toman imágenes clínicas y en algunos casos reconstrucciones 3D para documentación y planificación quirúrgica. Análisis de Sangre:  Se realizan estudios de laboratorio para evaluar el estado de salud general y para pruebas de compatibilidad en caso de transfusión sanguínea. Preparación para la cirugía El equipo médico proporcionará información precisa sobre la fecha de la intervención, el lugar de ingreso y los horarios de ayuno preoperatorio. Es importante confirmar la asistencia con anticipación. En casos donde la familia viva lejos del centro médico, se recomienda llegar a la ciudad uno o dos días antes de la cirugía para evitar contratiempos. El niño debe estar en buen estado de salud general. Si presenta síntomas como fiebre, tos o infección, es necesario contactar con el equipo médico para valorar una posible reprogramación. ¿Qué llevar al hospital? Ropa cómoda que se abroche por delante (para evitar manipular la cabeza). Fórmula infantil sin abrir, si el niño la utiliza. Pañales y artículos de higiene personal. Juguetes u objetos de apego del niño. Artículos personales para el padre, madre o tutor que acompañará al niño durante la hospitalización. Almohada o saco de dormir, si se prefiere. Dispositivos electrónicos personales (responsabilidad exclusiva del usuario). Estancia hospitalaria La duración promedio de la estancia hospitalaria tras una cirugía craneofacial es de cinco días, dependiendo de la evolución clínica. Por lo general, un solo adulto puede quedarse con el niño durante la noche, aunque ambos padres pueden estar presentes durante el día. El niño será internado en una unidad quirúrgica donde el personal tiene experiencia en cuidados postoperatorios craneofaciales. Se proporciona alimentación adecuada para el paciente pediátrico, y los acompañantes deben prever sus propias comidas, salvo casos especiales como madres lactantes. El día de la cirugía El ingreso suele realizarse temprano por la mañana. Se realizará una evaluación final por parte del personal de enfermería, anestesiología y cirugía. Uno de los padres podrá acompañar al niño hasta que se le administre la anestesia. Posteriormente, se le pedirá que espere en una sala destinada para familiares durante el procedimiento quirúrgico, que puede durar varias horas. Después de la cirugía Una vez finalizada la cirugía, el equipo médico informará a los padres sobre el estado del niño. El niño pasará por una sala de recuperación hasta despertar completamente. Al despertar, puede tener vías intravenosas, medicamentos, antibióticos y en algunos casos, una sonda urinaria. Se permite a los padres cargar y consolar al niño con la asistencia del personal de salud. Ya estable, el paciente será trasladado a su habitación para continuar la recuperación. Durante los primeros días: El niño recibirá líquidos intravenosos y analgésicos. Será monitoreado frecuentemente, incluso durante la noche. Podrá comenzar a comer y beber tan pronto como lo tolere. Es común la aparición de inflamación facial, especialmente alrededor de los ojos, que suele resolverse en pocos días. Alta médica:  Se considera cuando el niño se alimenta bien, presenta buen control del dolor con medicación oral y puede abrir ambos ojos. Cuidados después del alta Luego del alta hospitalaria, se programarán controles posoperatorios con el cirujano, usualmente a los 5-7 días, luego a las seis semanas, seis meses y al año. En algunos casos, el seguimiento continúa hasta la adolescencia. Suturas:  Generalmente son absorbibles, no necesitan ser retiradas. Higiene:  Se debe lavar regularmente el cabello del niño y aplicar cremas o ungüentos indicados. Alerta médica:  Consultar de inmediato si hay enrojecimiento de la herida, secreción, sangrado o fiebre superior a 37,5 °C. Actividad física:  Durante las primeras seis semanas se deben evitar caídas o golpes. Pasado este tiempo, el niño puede retomar sus actividades habituales. Consideraciones adicionales Vacunas del primer año:   Si el niño recibe una transfusión sanguínea durante la cirugía, la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola - SPR) deberá postergarse aproximadamente cinco meses, ya que los anticuerpos presentes en los productos sanguíneos pueden interferir con la respuesta inmune. Las demás vacunas del calendario se pueden administrar normalmente. Consulte con su centro de vacunación para más información. Apoyo para traslados:   En algunos países o regiones existen programas de ayuda para cubrir gastos de transporte cuando se requiere viajar grandes distancias para recibir atención médica especializada. Verifique si existe un programa disponible en su lugar de residencia. La cirugía craneofacial infantil es un procedimiento seguro y planificado cuidadosamente por equipos médicos multidisciplinarios. La participación activa y el acompañamiento emocional de los padres durante todo el proceso son fundamentales para una recuperación exitosa. Para más información Transfusiones de Productos Sanguíneos Anestesia y el Manejo del Dolor en Niños Preparación de su hijo para la cirugía: Ayuno Estancia hospitalaria de tu hijo Tomografía Computarizada (TC) en Niños – Guía para Padres

  • Tomografía Computarizada (TC) en Niños – Guía para Padres

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La Tomografía Computarizada (TC) , también conocida como TAC , es una herramienta diagnóstica avanzada que utiliza rayos X para generar imágenes detalladas y transversales  del cuerpo. En pediatría, la TC se emplea con fines diagnósticos y para la planificación quirúrgica o del tratamiento de diversas condiciones. ¿Por qué mi hijo necesita una tomografía computarizada? Una TC puede ser solicitada por su médico por varias razones, entre ellas: Visualizar la estructura o forma de órganos o tejidos  internos. Identificar signos de enfermedades o anomalías . Planificar procedimientos quirúrgicos  o tratamientos. Realizar un seguimiento posterior  a una intervención médica. ¿Cómo preparar a su hijo para la tomografía? Preparar emocionalmente a su hijo puede reducir la ansiedad  y facilitar el procedimiento. Explíquele que: La tomografía no duele . El estudio es corto , suele durar entre 10 y 15 minutos . Un padre o cuidador puede estar presente  durante la exploración. Puede permanecer muy quieto  y, en algunos casos, se le pedirá que contenga la respiración unos segundos. También puede ser útil recurrir a herramientas de apoyo emocional o terapéutico , como: Juegos o materiales educativos sobre el procedimiento. Aplicaciones o vídeos diseñados para familiarizar al niño con el estudio (por ejemplo, guías animadas sobre el hospital). Terapia infantil especializada , disponible en algunos centros, que incluye educación con juegos médicos, acompañamiento y distracción. ¿Qué esperar durante una TC? Antes del estudio La preparación puede variar según la zona del cuerpo que se va a explorar : TC abdominal:  Puede requerir la ingestión de un líquido llamado contraste oral , que permite visualizar con mayor claridad el estómago y los intestinos. En otros casos, se puede requerir contraste intravenoso , administrado mediante una vía en el brazo. Este tipo de contraste ayuda a resaltar vasos sanguíneos y órganos. ¿Qué es el contraste? Es un líquido especial que mejora la calidad de las imágenes. Se puede tomar por boca o administrar por vía intravenosa (IV). Es seguro, aunque en raras ocasiones puede causar efectos secundarios (ver más abajo). Si su hijo necesita contraste IV, deberá ayunar  previamente. El equipo médico le informará los tiempos exactos de ayuno antes del estudio. Para colocar la vía intravenosa, se puede aplicar anestesia tópica  (crema o crioterapia) para evitar molestias. Esta anestesia puede tardar entre 45 y 90 minutos en hacer efecto. Durante la tomografía El niño se acostará sobre una mesa que se desliza por el centro de un anillo grande (la máquina TC). El equipo tomará imágenes mientras la mesa se mueve lentamente. Su hijo deberá permanecer muy quieto  y, en algunos casos, contener la respiración por unos segundos. El procedimiento completo suele durar entre 10 y 15 minutos . No hay dolor durante el procedimiento , aunque es normal que los niños se sientan nerviosos si no están familiarizados con el entorno. Después de la TC Si no se utilizó contraste intravenoso, ni sedación ni anestesia , su hijo podrá retirarse inmediatamente. Si se administró contraste IV , se quedará en observación durante aproximadamente 10 minutos  para monitorear posibles reacciones. Un radiólogo analizará las imágenes  y enviará un informe al médico tratante. En general, los resultados están disponibles en pocos días. TC con sedación o anestesia general ¿Cuándo se utiliza? La sedación o anestesia general  se utiliza en casos donde: El niño es muy pequeño o no puede mantenerse quieto. Está muy ansioso o alterado. El procedimiento es complejo y requiere inmovilidad absoluta. Un médico evaluará si la sedación es necesaria y si es segura para su hijo. Si se requiere anestesia general, se le indicarán normas específicas, incluyendo horarios de ayuno  y precauciones preoperatorias . ¿Es segura la tomografía computarizada en niños? Sí, siempre que se sigan los protocolos adecuados. Los estudios por TC: Están justificados y optimizados  por especialistas antes de su realización. Se realizan con la menor dosis de radiación posible , adaptada al tamaño y edad del niño. Utilizan tecnología avanzada y protocolos pediátricos , lo que reduce significativamente cualquier riesgo asociado a la radiación. ¿El contraste puede causar efectos secundarios? Aunque la mayoría de los niños tolera bien el contraste , en casos poco frecuentes puede haber reacciones como: Sarpullido o urticaria Picor en la garganta o boca Malestar estomacal leve Estas reacciones afectan a aproximadamente 1 de cada 1000 niños  y suelen ser leves. En casos muy raros, puede producirse una reacción alérgica grave , que será manejada por el personal médico especializado. Preguntas frecuentes ¿Qué hacer si mi hijo está muy ansioso? Explique el procedimiento en términos simples y positivos. Use libros, vídeos o juegos relacionados con la medicina. Pregunte si el hospital ofrece servicio de terapia infantil o preparadores médicos . En algunos centros, existen aplicaciones móviles o recursos interactivos diseñados especialmente para niños (como “Okee in Medical Imaging” ). ¿Puedo quedarme con mi hijo durante la TC? Sí. En la mayoría de los casos, uno de los padres puede estar presente  durante el procedimiento para tranquilizar al niño. ¿Cómo sabré si se necesita sedación? El médico tratante o el equipo de imágenes médicas le informarán si se considera necesario utilizar sedación o anestesia, y le proporcionarán las instrucciones pertinentes. Puntos clave para recordar La tomografía computarizada es una herramienta segura y eficaz para diagnosticar y planificar tratamientos en niños. Algunos estudios pueden requerir la ingesta de contraste o la administración por vía intravenosa. En ocasiones, puede ser necesaria la sedación o anestesia general. El procedimiento es rápido, indoloro y con mínima exposición a radiación. El personal médico está capacitado para manejar cualquier posible reacción o complicación. Para más información ¿Cómo Reducir el Malestar de su Hijo Durante Procedimientos Médicos? Sedación para procedimientos Radiación Ionizante y Salud Tomografía Computarizada (TC) en Niños – Beneficios y Riesgos Tomografías Computarizadas en Niños: Información Esencial para Padres Hable con su médico o el radiólogo.

  • Tomografías Computarizadas en Niños: Información Esencial para Padres

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una radiografía  utiliza un haz invisible de radiación (rayos X) para generar imágenes bidimensionales  de huesos y órganos internos. Este estudio se realiza con frecuencia en niños, especialmente cuando existe sospecha de fracturas óseas. ¿Qué es una tomografía computarizada (TC)? La tomografía computarizada (TC)  también utiliza rayos X, pero genera imágenes tridimensionales  que ofrecen vistas múltiples y un nivel de detalle muy superior al de una radiografía simple. La TC es especialmente útil para diagnosticar problemas de salud graves y urgentes , como un sangrado dentro del cráneo tras una fractura, infecciones profundas o lesiones internas. El punto a tener en cuenta es que una TC utiliza más radiación que una radiografía convencional . ¿Cuánta radiación se utiliza en una TC? Todos estamos expuestos diariamente a una dosis baja de radiación natural de fondo , que proviene del suelo, las rocas, el aire, los edificios y los alimentos. Para comprender mejor las dosis en las imágenes médicas, se suele compararlas con esta exposición natural: Una TC abdominal  equivale aproximadamente a 2000 días de radiación natural de fondo . Una TC cerebral  equivale a unos 500 días de radiación natural de fondo . ¿Existen riesgos asociados a la TC en niños? Los estudios han mostrado que el uso de TC está asociado a un ligero aumento en el riesgo de desarrollar cáncer en la vida futura . Se estima que aproximadamente 1 de cada 1000 niños  que reciben una TC podría desarrollar un cáncer atribuible a esa exposición. Como comparación, el riesgo natural de cáncer en la población es mucho mayor: 1 de cada 2 hombres y 1 de cada 3 mujeres  lo desarrollarán antes de los 85 años. Esto significa que, aunque el riesgo existe, es muy bajo en comparación con los beneficios  de detectar y tratar a tiempo enfermedades graves. ¿Cómo se minimiza el riesgo de radiación en niños? Los médicos y radiólogos aplican estrategias para garantizar que la exposición sea la mínima necesaria : Realizar una TC solo cuando existe un beneficio médico claro . Usar alternativas sin radiación (como ecografía o resonancia magnética ) cuando sean adecuadas. Ajustar la dosis de radiación al tamaño y edad del niño . Explorar únicamente el área necesaria , evitando irradiar otras partes del cuerpo. Evitar repeticiones o múltiples estudios  innecesarios. ¿Qué hacer si tengo dudas? Primero, hable con el médico que solicitó la TC . Él puede explicar por qué se considera necesaria y si existen alternativas. El radiólogo pediátrico  también puede orientarlo sobre la dosis y la seguridad del estudio. Si aún tiene preguntas en el centro de radiología, puede pedir hablar con el radiólogo antes del procedimiento . Puntos clave para recordar La TC es una herramienta crítica y segura  cuando se usa de forma adecuada. Proporciona información vital para diagnosticar enfermedades graves, a menudo de manera rápida. Si bien la radiación utilizada es mayor que en una radiografía , el riesgo para la salud es muy bajo . Los beneficios de una TC en la atención oportuna y precisa de un niño superan ampliamente los riesgos potenciales . Siempre se aplican medidas para minimizar la dosis de radiación  y proteger a los pacientes pediátricos.

  • Tomografía Computarizada (TC) en Niños – Beneficios y Riesgos

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La Tomografía Computarizada (TC)  es una técnica de diagnóstico ampliamente utilizada en adultos y niños de todas las edades por su precisión y rapidez . Este estudio genera imágenes tridimensionales del cuerpo con gran detalle, lo que permite a los médicos evaluar órganos y tejidos desde diferentes ángulos. Si bien la TC está asociada a una pequeña probabilidad de aumentar el riesgo de cáncer a lo largo de la vida, sus beneficios superan ampliamente los riesgos cuando se utiliza de manera adecuada y justificada. ¿Qué es la tomografía computarizada? La TC, también conocida como TAC, es un examen de imagen médica basado en rayos X . Durante el procedimiento: Un haz de rayos X gira alrededor del cuerpo. Se obtienen múltiples imágenes que luego se combinan en una computadora. El resultado es una imagen tridimensional con mayor detalle que una radiografía convencional. ¿Por qué se utilizan TC en niños? La TC puede realizarse en recién nacidos, lactantes, niños y adolescentes cuando se necesita información médica detallada. Sus principales usos incluyen: Diagnóstico de infecciones o procesos inflamatorios . Evaluación de dolor abdominal , dolores de cabeza persistentes  o lesiones. Detección de malformaciones congénitas . Identificación o exclusión de cáncer . Seguimiento de enfermedades previamente tratadas. Evaluación en traumatismos importantes . No suele recomendarse para problemas menores, golpes leves o malestares simples. Riesgos de la radiación en TC pediátrica Los estudios de imagen médica representan la principal fuente de radiación artificial  a la que se expone la población. En este contexto, las TC son los procedimientos que más contribuyen a esa exposición. Puntos clave sobre el riesgo en niños: La TC requiere más radiación  que una radiografía común. Los niños son más sensibles  a la radiación porque sus células se dividen con mayor rapidez y tienen una esperanza de vida más larga para manifestar posibles efectos. El riesgo de cáncer derivado de una sola TC es muy pequeño , pero se recomienda limitar el número de estudios a lo estrictamente necesario. La profesión médica coincide en que el riesgo de no realizar la TC (y perder un diagnóstico grave)  es mucho mayor que el riesgo de la radiación. Existen estudios internacionales que muestran resultados consistentes con el aumento leve del riesgo en población pediátrica, lo que refuerza la necesidad de utilizar la TC con responsabilidad. Situación en pediatría En países como Australia, se realizan decenas de miles de TC en niños cada año . Sin embargo, en los últimos años se ha observado una reducción en la frecuencia de TC pediátricas , gracias a una mayor conciencia de médicos y padres, y al uso de alternativas sin radiación (como la resonancia magnética o la ecografía) cuando es posible. ¿Cómo se minimizan los riesgos? Para proteger a los pacientes pediátricos, los servicios de radiología aplican medidas de seguridad que incluyen: Justificación clínica:  solo se realiza la TC cuando es médicamente necesaria. Optimización de la dosis:  se utiliza la menor cantidad de radiación posible  para obtener imágenes de calidad diagnóstica. Ajuste de parámetros pediátricos:  la dosis se adapta al tamaño y edad del niño. Colaboración interdisciplinaria:  médicos radiólogos, anestesistas y físicos médicos trabajan en conjunto para garantizar seguridad y eficacia. Papel de los padres Como madre, padre o cuidador, usted puede contribuir de la siguiente manera: Pregunte al médico si la TC es la mejor opción y si existen alternativas sin radiación . Informe sobre estudios previos  realizados a su hijo para evitar repeticiones innecesarias. Mantenga la calma y transmita confianza al niño para que colabore durante el procedimiento. Puntos clave para recordar La tomografía computarizada es una herramienta diagnóstica esencial  en pediatría cuando se utiliza correctamente. Aporta información crítica para diagnosticar enfermedades graves. Aunque implica exposición a radiación, el riesgo es pequeño y controlado . Los beneficios de un diagnóstico certero y oportuno superan ampliamente los riesgos potenciales . Siempre debe aplicarse el principio de usar la menor dosis posible y solo cuando sea necesario .

  • Radiación Ionizante y Salud

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La radiación ionizante  está presente en nuestro entorno de forma natural y también puede provenir de fuentes artificiales como estudios médicos. Aunque la palabra “radiación” suele generar preocupación, es importante entender qué es, de dónde proviene y cuál es su impacto real sobre la salud, especialmente en los niños. ¿Qué es la radiación ionizante? La radiación ionizante  es un tipo de energía emitida por ciertos átomos inestables. Tiene la capacidad de afectar el tejido biológico , por lo que su uso está regulado cuidadosamente en entornos médicos. Existen dos tipos de fuentes: Naturales : presentes en el aire, el suelo, los alimentos e incluso en nuestros propios cuerpos. Artificiales : generadas por el ser humano, como en los estudios de imágenes médicas (radiografías, tomografías, etc.). Radiación natural en el ambiente Todos los seres vivos estamos expuestos diariamente a radiación natural de fondo . Esta proviene de: Rocas y suelo  (radiación terrestre) Gas radón  que se filtra desde el subsuelo hacia los edificios Radiación cósmica  (del espacio exterior) Alimentos y agua  (por su contenido natural de elementos radiactivos como el potasio-40) ¿Cuánta radiación natural hay? La cantidad de radiación natural varía según factores como: Tipo de suelo y rocas del lugar donde vivimos Altitud y latitud geográfica Dieta En promedio, una persona en Australia recibe 1.5 mSv  (milisieverts) por año de fuentes naturales, lo que equivale aproximadamente a 75 radiografías de tórax . Radiación artificial: uso médico Los estudios por imágenes médicas son la fuente más común de radiación artificial  a la que estamos expuestos, especialmente en diagnósticos como: Tomografía Computarizada (TC) Radiografías Estudios de medicina nuclear Aunque esta radiación es artificial , no es más peligrosa  que la natural. Lo importante es la cantidad de energía  depositada en los tejidos, no el origen de la radiación. Comparación de exposiciones comunes a radiación ionizante Fuente de exposición Dosis estimada (por año o evento) Una TC de tórax 5 mSv Radiación cósmica anual de un piloto de avión comercial 2 mSv Radiación natural promedio en Australia 1.5 mSv Minero de uranio en Australia 1 mSv Vuelo de ida y vuelta Melbourne - Londres 0.11 mSv Una radiografía de tórax (2 vistas) 0.06 mSv Caída radiactiva histórica (pruebas nucleares) 0.02 mSv ¿Cuáles son los efectos sobre la salud? La radiación puede tener efectos en el cuerpo humano , dependiendo de la cantidad total de exposición acumulada . Los efectos se clasifican en dos grandes grupos: Dosis bajas (menos de 10 mSv) No hay evidencia clara de efectos adversos. Riesgos teóricos de cáncer o daños genéticos con exposiciones prolongadas, pero muy difíciles de detectar científicamente . Dosis moderadas (10 a 1 000 mSv) No se observan efectos inmediatos. Aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer a largo plazo. Dosis altas (más de 1 000 mSv) Posibilidad de síndrome de radiación aguda , esterilidad, quemaduras cutáneas y riesgo de muerte. Efectos graves ocurren generalmente con exposiciones accidentales o terapias mal dosificadas. Rango de dosis (mSv) Efectos posibles en salud Hasta 10 Sin efectos comprobables 10 - 1 000 Mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer con dosis más altas 1 000 - 10 000 Síntomas agudos, posibilidad de muerte en casos graves Más de 10 000 Letalidad garantizada ¿Es segura la radiación médica en niños? Sí, cuando se utiliza de manera justificada y optimizada . En pediatría, los estudios de imagen: Se indican solo cuando son necesarios Se adaptan al tamaño y edad del niño Se aplican con la menor dosis posible , sin comprometer la calidad del diagnóstico Los beneficios de detectar o tratar una enfermedad superan ampliamente los riesgos potenciales  de exposición a dosis bajas de radiación. ¿Qué puedo hacer como padre? Hable con el médico antes de autorizar un estudio: ¿Es realmente necesario? ¿Hay alternativas sin radiación (como la ecografía o la resonancia magnética)? Conserve el historial de imágenes  de su hijo. Evite repetir estudios innecesariamente en distintos centros. En niños con enfermedades crónicas o tratamientos prolongados, considere un plan de seguimiento radiológico personalizado . Puntos clave para recordar Todos estamos expuestos a radiación natural  a diario. La radiación médica no es más peligrosa  por ser artificial. Los riesgos para la salud aparecen solo con exposiciones altas o repetidas . En pediatría, los estudios con radiación se realizan bajo criterios estrictos y personalizados. El beneficio clínico siempre debe superar el riesgo radiológico.

  • Preparación de su hijo para la cirugía: Ayuno

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El ayuno preoperatorio es un paso esencial para garantizar la seguridad de los niños durante una cirugía. A continuación, encontrará una guía general sobre cómo preparar a su hijo para la intervención, siguiendo pautas ampliamente aceptadas por profesionales de la salud pediátrica. Puntos clave Su hijo deberá dejar de comer y beber  antes de la cirugía; este proceso se conoce como ayuno preoperatorio . Es fundamental seguir estrictamente las instrucciones  del equipo médico, ya que no cumplirlas podría retrasar o reprogramar  la cirugía. Los tiempos de ayuno varían según el tipo de alimento o líquido que se haya consumido. Si tiene dudas, siempre consulte con el médico o personal del hospital encargado del procedimiento. ¿Qué es el ayuno? El ayuno implica no consumir ningún alimento ni bebida  durante un período determinado antes de una intervención quirúrgica. Esto es necesario porque, durante la anestesia general, los reflejos naturales como la tos o el vómito se reducen , lo que aumenta el riesgo de que el contenido estomacal pase a los pulmones y cause complicaciones graves, como neumonía. ¿Cuándo debe empezar el ayuno? El equipo médico (especialmente el anestesista) le indicará cuándo debe dejar su hijo de comer y beber , según la hora programada de la cirugía. Pautas generales de ayuno en pediatría Estas son las recomendaciones más habituales, aunque pueden variar ligeramente según el hospital o país: Tipo de alimento o líquido Último momento para consumirlo antes de la cirugía Leche materna Hasta 3 horas antes  del procedimiento Fórmula infantil Hasta 4 horas antes  del procedimiento Líquidos claros Hasta poco antes de la cirugía ( seguirá indicaciones del personal médico) Alimentos sólidos y leche de vaca Deben suspenderse al menos 6 horas antes  de la cirugía ¿Qué se considera un líquido claro? Los líquidos claros son aquellos por los que se puede ver a través cuando se sostienen contra la luz. Algunos ejemplos son: Agua Jugo de manzana (sin pulpa) Jugo de grosella negra Bebidas tipo “cordial” (claras y diluidas) Agua con azúcar o glucosa No se consideran líquidos claros: Jugos con pulpa (como el de naranja) Leche (incluye leche materna, de fórmula o de vaca) Bebidas lácteas Gelatina Helados con contenido lácteo ¿Qué sucede si no se siguen las instrucciones de ayuno? Si su hijo ha ingerido alimentos o bebidas fuera de los tiempos indicados, es posible que la cirugía deba reprogramarse por motivos de seguridad . Por eso es vital seguir al pie de la letra  las recomendaciones proporcionadas por el personal médico. Medicación durante el ayuno En general, su hijo debe tomar sus medicamentos habituales  el día de la cirugía con un líquido claro , como agua, a menos que el médico indique lo contrario . Si su hijo toma medicamentos especiales como anticoagulantes (ej. aspirina)  o insulina para la diabetes , consulte con el médico al menos dos semanas antes  del procedimiento sobre cómo proceder. En casos de cirugía de urgencia En situaciones de emergencia, los tiempos de ayuno pueden cambiar. El anestesista será quien determine cuándo puede o no puede comer y beber  el niño, según el caso. Alimentación después de la cirugía Tras la intervención: Su hijo recibirá líquidos por vía intravenosa (IV) hasta que pueda volver a beber por sí solo. El equipo médico decidirá cuándo puede reiniciar la alimentación . Generalmente se empieza con líquidos claros y luego una dieta ligera. Es normal que el funcionamiento intestinal se reduzca tras la cirugía. Si nota que su hijo no evacúa como de costumbre después de varios días, consulte con su médico. Preguntas frecuentes ¿Por qué no se permiten caramelos ni mentas durante el ayuno? Aunque parezcan inofensivos, los caramelos y mentas estimulan la producción de saliva, lo que aumenta el contenido ácido en el estómago. Si el niño llega a aspirar ese líquido durante la cirugía, puede dañar sus pulmones . ¿La gelatina y los helados cuentan como líquidos claros? La gelatina  está hecha de proteínas y no se considera un líquido claro , ya que permanece en el estómago por horas. Los helados , en especial los que contienen leche, no son líquidos claros . Algunos helados en barra sin lácteos podrían ser aceptables, pero debe confirmar esto con su médico . ¿Qué bebida es mejor darle antes de la cirugía? El agua es siempre la mejor opción. Sin embargo, un jugo claro o bebida con azúcar puede ayudar a prevenir la hipoglucemia  y reducir el malestar del ayuno. Algunos hospitales incluso recomiendan dar al niño una bebida azucarada antes del procedimiento. ¿Puede mi hijo cepillarse los dientes mientras está en ayunas? Sí, puede cepillarse los dientes, pero no debe tragar la pasta dental . Si no está seguro de que su hijo lo pueda hacer sin tragar, es mejor evitarlo. Para más información Consulte al médico de su hijo Preparación de su hijo para la cirugía: Anestesia General Anestesia y el Manejo del Dolor en Niños Preparar adecuadamente a su hijo para la cirugía es una parte esencial del proceso quirúrgico. Seguir las indicaciones de ayuno no solo mejora la seguridad del procedimiento, sino que también reduce riesgos graves durante la anestesia. Su colaboración como padre o madre es clave en este momento.

  • Preparación de su hijo para la cirugía: Anestesia General

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La anestesia general  consiste en administrar una combinación de medicamentos para que el paciente entre en un estado de inconsciencia controlado, lo que permite realizar procedimientos quirúrgicos sin dolor ni recuerdos del evento. Es una herramienta esencial tanto en cirugías mayores (como de corazón, cerebro o columna vertebral) como en intervenciones menores (como cirugías de oído, nariz o hernias). ¿Qué esperar con la anestesia general? Un anestesiólogo pediátrico  es el médico responsable de administrar la anestesia general y monitorear a su hijo de forma continua durante el procedimiento quirúrgico. Este profesional también se encarga de mantener al niño seguro, estable y libre de dolor durante toda la intervención. Antes de la cirugía Evaluación preoperatoria Previo a la cirugía, el anestesiólogo: Hará preguntas sobre el estado de salud del niño, alergias, antecedentes médicos y experiencias previas con anestesia. Explicará el procedimiento anestésico y resolverá cualquier duda que tengan los padres. Indicará si se aplicará una crema anestésica local  (como EMLA) para adormecer la zona donde se colocará la vía intravenosa (goteo o suero). Esta crema tarda entre 45 y 90 minutos en hacer efecto. Puede prescribir una premedicación  para ayudar al niño a relajarse antes de la cirugía. Esta se administra por vía oral entre 15 y 60 minutos antes del procedimiento y puede incluir medicamentos como midazolam  o clonidina , generalmente mezclados con algún líquido con sabor para facilitar su toma. Medicación habitual Su hijo debe continuar tomando sus medicamentos habituales, salvo que el médico indique lo contrario. Algunos medicamentos como anticoagulantes  (aspirina, warfarina) o insulina  deben ser revisados al menos dos semanas antes  de la cirugía para evaluar su ajuste o suspensión. Ayuno preoperatorio Es fundamental que el niño cumpla con las normas de ayuno , ya que tener alimentos o líquidos en el estómago aumenta el riesgo de complicaciones graves durante la anestesia. Consulte las indicaciones específicas de su hospital o centro médico. Durante la cirugía Su hijo pasará por una sala de preparación preoperatoria  donde se le cambiará de ropa, se le colocarán pulseras identificativas y se realizará una verificación prequirúrgica. Luego será llevado al quirófano. Un padre o tutor puede acompañarlo hasta que se duerma. ¿Cómo se administra la anestesia? Existen dos formas principales de inducir la anestesia en niños: Método Descripción Vía intravenosa (IV) Se coloca una cánula en la vena del brazo o mano. Se puede usar crema anestésica o frío local. El medicamento anestésico se administra por esta vía, y el niño se duerme en segundos. Inhalación con mascarilla facial Se administra un gas anestésico mediante una mascarilla con aroma agradable. El niño lo inhala y se duerme en uno o dos minutos. Es común que respire ruidosamente o tosa durante este proceso. Una vez que el niño está dormido, el anestesista colocará un tubo de respiración  (si es necesario) y comenzará el monitoreo constante con tecnología avanzada. Después de la cirugía Recuperación inmediata El tubo de respiración se retira al finalizar la cirugía, ya sea en el quirófano o en la unidad de recuperación postanestésica (UCPA) . Su hijo puede experimentar dolor de garganta o ronquera , lo cual es temporal. Será monitoreado cuidadosamente y podrá ser dado de alta, trasladado a una habitación de hospitalización o, si es necesario, a la unidad de cuidados intensivos pediátricos (UCIP) . Alivio del dolor Se administran analgésicos  durante y después de la cirugía para mantener al niño cómodo. El tipo de analgesia dependerá del procedimiento: oral, intravenosa o a través de una bomba de analgesia controlada por el paciente (PCA) , en niños mayores. El equipo de manejo del dolor pediátrico  (CPMS) supervisa diariamente a los niños que reciben analgésicos fuertes. Otros cuidados postoperatorios Náuseas y vómitos Se previenen con medicamentos durante la anestesia, pero si ocurren, se pueden tratar eficazmente. Cuidado de heridas Las enfermeras controlarán el sitio quirúrgico y posibles drenajes. Es normal que aparezcan hematomas alrededor de la incisión, que desaparecerán con el tiempo. Actividades tras la cirugía Su hijo necesitará descanso y probablemente pasará algunos días en casa. El regreso a las actividades normales será gradual, según indicación médica. Puntos clave para recordar La anestesia general  mantiene a su hijo dormido, sin dolor ni conciencia durante la cirugía. Puede administrarse por vía intravenosa o por inhalación. Usted podrá acompañar a su hijo hasta que se duerma. Después de la cirugía, se le proporcionará atención en recuperación, control del dolor y seguimiento de la herida quirúrgica. Las enfermeras y médicos estarán disponibles para resolver cualquier duda o complicación. Preguntas frecuentes ¿Cómo enseño a mi hijo a tomar pastillas? Algunos medicamentos vienen en forma líquida, pero otros solo están disponibles en tabletas. Es útil enseñar al niño a tragar pastillas antes de la cirugía , especialmente si necesitará medicamentos al volver a casa. Puede triturarlas si está permitido o mezclarlas con líquido. ¿Por qué se revisan los niveles de hierro antes de la cirugía? Un análisis de sangre previo puede evaluar el hemograma y los niveles de hierro . Si están bajos, puede ser necesario iniciar suplementación para reducir la necesidad de transfusión  durante la cirugía. Consulte con el médico si tiene dudas. ¿Existen recursos o vídeos para preparar a mi hijo? Muchos hospitales ofrecen materiales visuales y guías para niños y padres. Busque recursos educativos y vídeos diseñados para explicar el proceso de forma amigable y tranquilizadora. ¿Mi hijo necesitará una transfusión de sangre? En cirugías mayores, puede utilizarse una máquina especial para recuperar la sangre del propio paciente y devolverla  (autotransfusión). También puede requerirse sangre del banco. La donación dirigida por familiares no suele ser recomendada. Para más información Consulte con el anestesista o equipo médico  encargado del procedimiento de su hijo. Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Cuidado de Heridas Analgesia Controlada por el Paciente (PCA) en Niños

  • Dolores de cabeza en la infancia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El dolor de cabeza es un síntoma de molestia o dolor en la cabeza o el cuello. Es muy frecuente en niños y adolescentes. Las causas son variadas: resfriados, estrés, deshidratación, falta de sueño o problemas de visión. Generalmente no indican una enfermedad grave , pero pueden afectar la asistencia escolar, la práctica de deportes o la vida social. Si los dolores son intensos, persistentes y hacen que su hijo falte a la escuela o actividades más de una vez al mes, debe consultar con su pediatra o médico de cabecera. Tipos de dolores de cabeza y síntomas Los dolores de cabeza se clasifican en primarios  y secundarios . Dolores de cabeza primarios Tensionales : sensación de presión o “cinta apretada” alrededor de la cabeza. Dolor sordo y constante, generalmente en ambos lados. Migrañas : dolor pulsátil, a menudo de un solo lado. Pueden acompañarse de mareo, náuseas, vómito o alteraciones visuales. Otros menos comunes : dolor súbito en un lado del rostro, con congestión nasal o lagrimeo abundante. Dolores de cabeza secundarios Son consecuencia de otra causa, como: Infecciones virales (resfriados, sinusitis, otitis). Deshidratación. En casos muy poco frecuentes, tumores o hemorragias dentro del cráneo. Causas más frecuentes Antecedentes familiares de migrañas. Falta de sueño o descanso insuficiente. Estrés escolar o emocional. Ejercicio intenso (raramente). Infecciones respiratorias o de oído. Problemas de visión no corregidos. Cuidados en casa Ofrecer comida y bebida  (la deshidratación y el ayuno agravan los síntomas). Descansar en un ambiente tranquilo y oscuro. Colocar un paño húmedo y fresco  en la frente. Realizar masajes o estiramientos suaves de cuello y hombros. Dar analgésicos de uso común (paracetamol o ibuprofeno) si es necesario. No usar más de 2 veces por semana sin indicación médica . No administrar aspirina  en niños. Para prevenir recurrencias: Garantizar sueño suficiente , alimentación equilibrada y ejercicio regular. Evitar comidas ultraprocesadas ricas en azúcares y grasas. Mantener horarios regulares de comidas. Diario de dolores de cabeza Un registro puede ayudar a identificar desencadenantes y orientar al médico. Incluya: Fecha y hora de inicio. Posibles desencadenantes. Duración del dolor. Localización y tipo de dolor. Intensidad (escala 1–10). Qué alivió el dolor. Hora de ir a dormir la noche anterior Síntomas asociados (náuseas, visión borrosa, fiebre). Si faltó a la escuela. ¿Cuándo consultar al médico? Debe acudir al pediatra si su hijo presenta: Dolores de cabeza cada vez más intensos. Dolor más de una vez por semana. Despertares nocturnos por el dolor o dolor peor por la mañana. Alteraciones visuales, vómitos o fiebre alta asociada. Interferencia en la vida escolar, social o familiar. Estrés evidente que no puede manejarse en casa. En casos de cefaleas frecuentes o graves, el médico puede indicar tratamiento preventivo o derivar al psicólogo infantil si el estrés  es un factor desencadenante. Puntos clave a recordar Los dolores de cabeza son comunes en niños y, en la mayoría de los casos, no son graves. Pueden afectar el aprendizaje y las actividades diarias. Un diario de síntomas puede identificar los desencadenantes. Sueño suficiente, alimentación equilibrada y ejercicio ayudan a prevenirlos. Algunos dolores de cabeza pueden ser signo de una condición seria: consulte con el médico si tiene dudas. Preguntas frecuentes ¿Mi hijo superará los dolores de cabeza con el tiempo? Depende del tipo. Al identificar y evitar desencadenantes, los episodios suelen disminuir con la edad. ¿Pueden ser hormonales los dolores de cabeza en mi hija adolescente? Sí. Algunas adolescentes presentan migrañas asociadas al ciclo menstrual. En esos casos, el médico puede indicar medicación preventiva. ¿Necesita mi hijo una resonancia o TAC? Solo si el dolor empeora rápidamente, no cede, o se asocia con síntomas como somnolencia, vómitos intensos, problemas de equilibrio o del habla. Las migrañas y cefaleas tensionales típicas no requieren estudios de imagen . ¿El uso excesivo de pantallas puede causar dolores de cabeza? Sí. La luz brillante, la mala postura y el uso prolongado de dispositivos electrónicos pueden desencadenarlos. Es recomendable limitar el tiempo frente a pantallas y hacer pausas frecuentes. Para más información Migraña en la infancia y adolescencia Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Nutrición en edad escolar y adolescencia Consulte siempre con su pediatra o médico de cabecera.

  • Coronavirus COVID-19

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave El COVID-19 es una infección causada por el virus SARS-CoV-2 . Se transmite fácilmente a través de gotículas respiratorias y partículas en el aire. En la mayoría de los niños produce síntomas leves, similares a un resfriado. La higiene frecuente, el distanciamiento físico y el uso de mascarillas ayudan a prevenir contagios. Si un niño presenta fiebre, tos o secreción nasal, debe quedarse en casa para evitar la propagación. Contacte con el médico o acuda al hospital si los síntomas empeoran. ¿Qué es el COVID-19? Es una infección causada por el coronavirus SARS-CoV-2 , que afecta principalmente a los pulmones y las vías respiratorias. En la mayoría de los niños, provoca síntomas leves que duran de 2 a 7 días , similares a un resfriado común. Los niños con obesidad o enfermedades crónicas del corazón, pulmones o sistema nervioso pueden tener mayor riesgo de complicaciones. Signos y síntomas de COVID-19 Los síntomas más frecuentes son: Fiebre. Secreción nasal Tos. Dolor de garganta. Fatiga. Dolor de cabeza. Irritabilidad. Pérdida de apetito. Dificultad para respirar. Vómitos y/o diarrea. Deshidratación. Algunos niños pueden ser asintomáticos , es decir, no presentar síntomas a pesar de estar infectados. ¿Es contagioso el COVID-19? Sí, el COVID-19 es altamente contagioso. Se transmite cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, liberando gotas que contienen el virus. El contagio ocurre al: Inhalar estas partículas. Tocar superficies contaminadas y luego tocarse la boca, nariz o ojos. ¿Cómo prevenir el contagio en casa? Mantener al niño al menos a 1 metro de distancia  de otros miembros de la familia. Enseñarle a toser o estornudar en pañuelos  y desecharlos inmediatamente. Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón o desinfectante. Si el niño tiene más de 2 años, puede usar mascarilla si se siente cómodo. No usar mascarilla en menores de 2 años , por riesgo de asfixia. ¿Cómo cuidar a un niño con COVID-19 en casa? No existe un tratamiento específico para los casos leves. Se maneja como un resfriado o gripe: Asegurar una buena hidratación . Fomentar el reposo . Dar paracetamol o ibuprofeno  para la fiebre, dolor de cabeza, molestias musculares o de garganta (nunca aspirina en niños). Usar solución salina nasal  en caso de congestión. En lactantes, ofrecer tomas más pequeñas y frecuentes. El niño debe permanecer en casa y no asistir a la escuela, guardería ni visitar lugares de alto riesgo  como hospitales o residencias de ancianos mientras esté enfermo. ¿Cuándo buscar ayuda médica? Llame a una ambulancia de inmediato (112 en España o número local) si su hijo presenta: Dificultad grave para respirar, respiración muy rápida o pausas largas. Dolor torácico intenso. Acuda a un hospital si: Dolor abdominal intenso que no mejora con medicación. Bebés menores de 3 meses con fiebre ≥38 °C. Somnolencia excesiva, confusión o dificultad para despertar. Consulte a un médico si: Fiebre ≥38 °C por más de 7 días. Signos de deshidratación (orina oscura, mareo, labios secos). Mareos o dolores de cabeza persistentes. Dolor o hinchazón en las piernas. Síntomas que duran más de 14 días o reaparecen tras la recuperación. Tiene un sistema inmunitario debilitado. Se puede manejar en casa si: Solo presenta síntomas leves como fiebre baja, tos, secreción nasal, cansancio Preguntas frecuentes ¿Qué es un coronavirus? Es un tipo de virus que puede causar desde resfriados comunes hasta enfermedades graves. El SARS-CoV-2, causante del COVID-19, pertenece a esta familia. Estoy embarazada y mi hijo tiene COVID-19, ¿es peligroso? Las embarazadas tienen mayor riesgo de complicaciones. Si presenta síntomas, debe consultar al médico. ¿Mi hijo necesita la vacuna contra el COVID-19? Se recomienda en algunos países para niños de 6 meses a 18 años con enfermedades que comprometen su sistema inmune o en tratamientos que lo debilitan (ej. quimioterapia). ¿Pueden presentarse complicaciones en niños? En raros casos, sí. Una complicación es el Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (PIMS-TS) , que puede aparecer entre 2 y 6 semanas después de la infección. Requiere atención médica urgente. ¿Debo hacerle una prueba si sospecho que tiene COVID-19? Depende del país. En muchos lugares ya no es obligatorio, pero las pruebas rápidas (RAT) pueden ayudar a confirmar el diagnóstico y decidir si debe quedarse en casa. Si mi hijo da positivo, ¿debe aislarse? Sí. Debe permanecer en casa hasta que se sienta bien, aunque siempre puede acudir a urgencias si necesita atención médica. Para más información Consulte a su pediatra o médico de familia. Enfermedades Virales Tos en Niños Síntomas, propagación y prevención de la COVID-19

  • Síntomas, propagación y prevención de la COVID-19

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la COVID-19? La COVID-19  es una infección respiratoria común y altamente contagiosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2 . La mayoría de las personas se recuperan en unos días o semanas. Sin embargo: Algunos tienen mayor riesgo de enfermedad grave (personas mayores, embarazadas, inmunodeprimidos, pacientes con enfermedades crónicas). Otras pueden desarrollar COVID prolongado , con síntomas que persisten por más de 12 semanas. La COVID-19 es distinta de la gripe y el resfriado. Síntomas Los síntomas pueden ir de leves a graves. Síntomas comunes: Fiebre. Tos. Dolor de garganta. Dificultad para respirar. Es posible tener COVID-19 sin síntomas (asintomático) o con síntomas muy leves. Llame a emergencias (112 en España o número local) si presenta: Dificultad intensa para respirar. Dolor u opresión en el pecho. COVID prolongado Cuando los síntomas persisten más de 12 semanas  se denomina COVID persistente . Los síntomas varían mucho, pero pueden incluir: Fatiga intensa. Dificultad para respirar, palpitaciones, dolor torácico. Tos crónica. Alteraciones de memoria y concentración (“niebla mental”). Cambios en el olfato o gusto. Dolor articular o muscular. Hormigueos o entumecimiento. Cambios emocionales (ansiedad, depresión, estrés). ¿Cómo se propaga? El virus se transmite principalmente por gotículas respiratorias  al toser, estornudar o hablar. El contagio ocurre al: Inhalar las gotículas en el aire. Tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca, nariz u ojos. Prevención La mejor manera de protegerse y proteger a los demás: Vacunarse  y mantener las dosis de refuerzo. Quedarse en casa si está enfermo. Mantener distancia física . Higiene de manos  frecuente (agua y jabón o gel hidroalcohólico). Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar. Usar mascarilla  en espacios cerrados o concurridos. Evitar contacto con personas de riesgo si se está enfermo No visitar hospitales o residencias de ancianos estando sintomático. Si estás expuesto Si ha tenido contacto cercano con un caso positivo: Monitorear síntomas. Hacerse prueba si presenta síntomas, especialmente personas con alto riesgo. Seguir medidas preventivas (mascarilla, distancia, ventilación). Revisar las indicaciones oficiales de su región o país. Tratamiento La mayoría de los casos se pueden manejar en casa: Reposo e hidratación. Analgésicos o antipiréticos (paracetamol, ibuprofeno) para fiebre o malestar. Aislamiento domiciliario mientras dura la enfermedad. Medicamentos antivirales:  indicados en personas de alto riesgo. Deben iniciarse dentro de los primeros 5 días de los síntomas para ser eficaces. Los antibióticos no son útiles contra la COVID-19, pues no actúan sobre virus. COVID prolongado No existe un tratamiento específico. Si los síntomas persisten, se recomienda seguimiento médico. Apoyo Durante la recuperación puede requerirse apoyo adicional: Atención médica domiciliaria. Apoyo financiero o social en casos graves. Apoyo psicológico, ya que la COVID prolongada puede asociarse a ansiedad o depresión. Datos y estadísticas La COVID-19 es una enfermedad de notificación obligatoria . Las autoridades sanitarias monitorizan: Casos confirmados. Vacunación. Hospitalizaciones y fallecimientos. Impacto en entornos de alto riesgo (hospitales, residencias). Lo que se está haciendo Vacunas gratuitas para toda la población. Subvención de antivirales orales para personas de riesgo. Protocolos nacionales de vigilancia y respuesta. Planificación para brotes futuros. Financiamiento de investigaciones para mejorar prevención y tratamientos.

  • Migraña en la infancia y adolescencia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave La migraña  es un trastorno que provoca dolor de cabeza pulsátil acompañado de síntomas como náuseas, vómito, mareo y sensibilidad a la luz, el ruido o los olores. Aunque pueden ser muy dolorosas, las migrañas no son mortales . No existe una cura definitiva, pero los tratamientos buscan detener los síntomas y prevenir nuevos episodios. Los desencadenantes son diferentes en cada persona. Identificarlos y evitarlos ayuda a reducir las crisis. Tratar la migraña de manera temprana  evita que el dolor se intensifique. En casos de ataques frecuentes, el médico puede indicar suplementos o medicamentos preventivos. Si el dolor aparece de forma súbita e intensa y se acompaña de desmayo, confusión, debilidad o hormigueo en la cara o brazos, debe llamarse a emergencias de inmediato. ¿Qué es la migraña? La migraña es una condición neurológica que ocasiona dolor de cabeza intenso y pulsátil, generalmente acompañado de otros síntomas. El término “migraña”  se refiere a la condición en general. “Crisis de migraña”  se refiere al episodio específico con síntomas. Suele ser hereditaria: alrededor del 50% de los niños con migrañas continúan con ellas en la adultez. La frecuencia varía: algunos tienen episodios ocasionales y otros varias veces por semana. Causas y desencadenantes en niños y adolescentes Factores comunes que pueden provocar crisis: Falta de sueño o cansancio. Luces brillantes (pantallas de móviles, tabletas, televisores). Ruidos fuertes. Estrés o relajación posterior al esfuerzo (ej. después de exámenes o ejercicio). Tensión muscular prolongada. Exposición al humo del tabaco. Saltarse comidas. Consumo de cafeína (bebidas energéticas, café, algunos medicamentos). Menstruación o uso de anticonceptivos hormonales. Clima caluroso. En algunos casos, los alimentos actúan como detonantes: Quesos curados, embutidos con nitratos (salami, bacon, hot dogs). Chocolate. Frutas como plátano, aguacate, cítricos o higos. Frutos secos y mantequilla de maní. Lácteos (leche, yogur, queso). Productos fermentados, marinados o encurtidos. Alimentos con glutamato monosódico (MSG) . Síntomas de migraña en niños Niños pequeños:  palidez, náuseas y vómito sin dolor de cabeza evidente. Niños mayores y adolescentes:  dolor de cabeza como síntoma principal. El dolor suele durar entre 6 y 12 horas , aunque puede extenderse de 2 a 72 horas .Generalmente mejora tras dormir. El dolor puede ser: Intenso y pulsátil. En toda la cabeza o en los lados (más común en niños pequeños). En un solo lado (más frecuente en adolescentes). Otros síntomas: Pérdida de apetito. Dolor abdominal. Cansancio. Existen tipos poco frecuentes con síntomas adicionales: Migraña basilar:  mareo o desmayo. Migraña hemipléjica:  debilidad u hormigueo en cara o brazos. Migraña confusional:  desorientación y confusión repentina. Estos síntomas también pueden indicar enfermedades graves (como un ictus). En esos casos, llamar a emergencias de inmediato. Signos de advertencia Algunos niños experimentan síntomas previos (pródromos)  horas o días antes: bostezos frecuentes, cansancio, malestar o sensibilidad a la luz/ruido. El aura migrañosa  aparece justo antes del dolor e incluye alteraciones visuales (puntos, líneas en zigzag), hormigueo en labios o pérdida parcial de la visión. Después del dolor, puede haber un período de postdromo , con fatiga, rigidez de cuello o dificultad para concentrarse. ¿Cuándo consultar al médico? Consulte si: Su hijo tiene dolores frecuentes o muy intensos. Los síntomas duran más de 2 días. El dolor interfiere en la escuela, vida familiar o social. Presenta más de un episodio a la semana. Tiene menos de 5 años y sufre dolores de cabeza. El dolor lo despierta en la noche o es peor por la mañana. Acudir a urgencias si el dolor se acompaña de: Rigidez de cuello, vómitos persistentes o fiebre alta. Cambios de conducta, confusión, debilidad, alteraciones del habla o equilibrio. Dolor tras un golpe en la cabeza. Tratamiento durante un ataque Brindar consuelo y tranquilidad. Administrar analgésicos (paracetamol o ibuprofeno) al inicio de los síntomas. Mantener al niño en una habitación fresca, oscura y silenciosa. Aplicar compresas frías en la cabeza y tibias en el cuello. Ofrecer agua o un pequeño refrigerio si lo tolera. Fomentar el sueño, que suele ser el mejor alivio. Usar medicamentos contra náuseas si el médico los prescribe. Si los ataques son frecuentes, el pediatra puede recomendar suplementos o medicamentos preventivos. Prevención de migrañas Identificar y evitar desencadenantes conocidos. Realizar ejercicio cardiovascular moderado  (15–20 min diarios, aumentando hasta 30–60 min si es posible). Mantener rutinas regulares de sueño, alimentación y actividades. Fomentar una hidratación adecuada  y comidas regulares. Usar técnicas de relajación (respiración, yoga, meditación). Reducir tiempo frente a pantallas. Detectar problemas emocionales (ansiedad, depresión) y acudir a un psicólogo si es necesario. Revisiones oftalmológicas regulares. Diario de migrañas Útil para identificar patrones y ayudar al médico a orientar el tratamiento. Incluya: Fecha y hora de inicio. Posibles desencadenantes. Duración e intensidad (escala 1–10). Localización del dolor. Estrategias que ayudaron. Hora de dormir la noche anterior. Síntomas asociados. Si faltó a la escuela. Existen aplicaciones gratuitas de diario de migrañas que pueden facilitar este registro. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la diferencia entre migraña y cefalea tensional? La migraña suele ser más intensa, pulsátil y con síntomas asociados (náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz/sonido). La cefalea tensional es más leve y se percibe como presión o “cinta apretada” en la cabeza. ¿Mi hijo superará las migrañas? Algunos niños mejoran con la edad, otros continúan en la adultez. ¿Necesita un escáner cerebral? La mayoría no. Se realiza solo si los síntomas cambian bruscamente, empeoran o hay signos neurológicos. ¿Puede practicar deportes si tiene migrañas? Dependerá del desencadenante. Si el ejercicio las provoca, el médico puede orientar sobre ajustes. ¿Se puede usar codeína para tratar migrañas? Ya no se recomienda en adolescentes ni adultos jóvenes por sus efectos secundarios y escasos beneficios. El médico puede sugerir alternativas más seguras. ¿Qué es la migraña abdominal? Algunos niños presentan dolor en la zona abdominal acompañado de síntomas típicos de migraña. El manejo es similar: reposo, sueño y analgésicos. Para más información Consulte al pediatra o médico de cabecera. Dolores de cabeza en la infancia Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Lesiones en la Cabeza – Recomendaciones Generales

  • Enfermedad Mano-Pie-Boca

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave La enfermedad mano-pie-boca es una infección viral. Produce erupciones con manchas o ampollas en manos, pies y glúteos, además de úlceras en la boca. Las úlceras bucales pueden dificultar que el niño coma o beba. En la mayoría de los casos, la enfermedad dura aproximadamente una semana. Se puede cuidar al niño en casa asegurándose de que beba suficientes líquidos y reciba medicamentos para el dolor. El virus se transmite fácilmente entre personas, por lo que es fundamental mantener buenas medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos. ¿Qué es la enfermedad mano-pie-boca? Es una infección causada por un virus, generalmente del grupo Coxsackie. La mayoría de los niños presentan una erupción con ampollas en las manos y los pies, además de llagas en la boca. No existe vacuna para prevenir esta enfermedad. Es más frecuente en niños en edad preescolar, pero cualquier persona puede infectarse. Es posible contraerla más de una vez, aunque en reinfecciones los síntomas suelen ser más leves. Signos y síntomas Los síntomas más comunes son: Erupción con manchas o ampollas en manos, pies y glúteos. Úlceras o ampollas alrededor y dentro de la boca. Fiebre. Cansancio general. Las llagas en la boca suelen ser dolorosas, especialmente al comer o beber. Muchos niños se muestran irritables y con dificultades para dormir mientras están enfermos. La enfermedad suele durar entre 7 y 10 días. En algunos casos puede agravar el eccema. Rara vez, puede afectar órganos como el cerebro o el corazón. En estos casos, el niño se verá visiblemente enfermo: somnoliento, pálido, con dolor abdominal, dificultad para respirar o incluso convulsiones. Si aparecen estos síntomas, se debe acudir al médico de inmediato. ¿Cómo cuidar a un niño con mano-pie-boca en casa? Generalmente es una enfermedad leve que rara vez causa complicaciones. No se debe usar antibióticos, ya que no son eficaces contra los virus. Para manejarla en casa: Ofrecer líquidos frecuentemente , como agua o soluciones de rehidratación oral. Si rechaza jugos o sueros, se puede ofrecer un polo helado o hielo triturado. No manipular las ampollas : deben secarse solas, no se deben reventar. Usar medicamentos para el dolor y la fiebre , como paracetamol o ibuprofeno. Nunca se debe dar aspirina a un niño. Si el niño presenta fiebre junto con un sarpullido que no palidece al presionarlo  (no "blanquea"), podría tratarse de una infección grave como meningococo. Requiere atención médica inmediata. ¿Cuándo buscar ayuda médica? Llame a una ambulancia (112 en España o número local de emergencias)  si: Su hijo tiene fiebre (≥38 °C) y un sarpullido que no palidece al presionarlo. Acuda a urgencias si: El niño está deshidratado y no bebe líquidos, incluso después de administrarle analgésicos. Tiene síntomas preocupantes como: somnolencia, palidez, dolor abdominal, dificultad respiratoria o convulsiones. Consulte al médico si: El niño está bebiendo menos de lo habitual y no está seguro si está deshidratado. Las lesiones en la piel son mayores de 3 mm o supuran pus (líquido amarillento). Puede cuidar en casa si: Solo tiene fiebre leve y se encuentra en general bien. Está bebiendo líquidos normalmente. Preguntas frecuentes ¿Cómo se contagia la enfermedad mano-pie-boca? Se transmite fácilmente a través del líquido de las ampollas, la saliva y las heces. El contagio puede continuar hasta un mes después de que los síntomas hayan desaparecido. Medidas para prevenir el contagio: Lavado frecuente de manos. No compartir vasos, cubiertos ni utensilios. ¿Es diferente el cuidado entre bebés y niños mayores? La diferencia principal está en cómo mantenerlos hidratados. En bebés , puede ser necesario usar una jeringa para dar líquidos. En niños mayores , pueden preferir beber con pajita o consumir polos de hielo. ¿Es lo mismo que la fiebre aftosa del ganado? No. Aunque suenen similares, la enfermedad mano-pie-boca en humanos no tiene relación con la fiebre aftosa de los animales . Son enfermedades completamente diferentes. ¿Se puede tener más de una vez? Sí. Existen diferentes tipos de virus que pueden causar esta enfermedad, por lo que una persona puede infectarse varias veces. ¿Los adultos pueden contagiarse? Sí, aunque en general presentan síntomas más leves que los niños. ¿Es peligrosa para mujeres embarazadas? No se ha demostrado que sea peligrosa para la embarazada ni para el feto. ¿Cuánto tiempo es contagiosa? El virus puede permanecer contagioso hasta un mes después de iniciados los síntomas , pero el riesgo es mayor durante la primera semana . ¿Puede mi hijo ir a la guardería o al colegio? No debe asistir hasta que las ampollas estén completamente secas. Mientras estén activas, el riesgo de contagio es alto. Para más información Consulte al pediatra o enfermero/a de salud infantil. Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Deshidratación ¿Cómo Prevenir la Propagación de los Gérmenes? Enfermedades Virales

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