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  • Fractura nasal

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La fractura nasal es una de las lesiones más comunes en traumatismos faciales, representando aproximadamente el 40% de los casos[5]. Debido a la prominencia anatómica de la nariz en el rostro, es particularmente susceptible a lesiones traumáticas[1][2]. Este artículo abordará los aspectos clave del diagnóstico y manejo inicial de las fracturas nasales. Síntomas Los pacientes con fractura nasal suelen presentar: Dolor y sensibilidad, especialmente al tocar la nariz[6] Hinchazón de la nariz y áreas circundantes[6] Epistaxis (sangrado nasal)[1][3] Obstrucción nasal[1][5] Dificultad para respirar por la nariz[6] Secreción de moco nasal[6] La inflamación nasal generalmente persiste durante 3 a 5 días después de la fractura[6]. Signos clínicos Los signos clínicos más frecuentes incluyen: Epistaxis (99% de los casos)[5] Obstrucción nasal (83,8%)[5] Laterorrrinia o desviación lateral de la nariz (74,3%)[5] Crepitación de los fragmentos óseos (68,6%)[5] Deformidad nasal visible[1][3] Hematoma periorbitario[6] Exploración La evaluación clínica es fundamental y debe incluir: Anamnesis : Fecha y hora del traumatismo, mecanismo de lesión, epistaxis, lesiones o intervenciones nasales previas, posible rinorrea y obstrucción nasal[1][3]. Inspección y palpación : Evaluar deformidad, lateralización o hundimiento de fragmentos. Buscar escalones óseos, cabalgamientos o crepitación[1] Examinar el dorso y las paredes laterales de la nariz[3] Rinoscopia anterior : Para descartar lesiones como fracturas septales, hematomas y abscesos septales[1][3]. Exploración del tabique nasal : Identificar desviaciones o luxaciones[3]. Es crucial descartar la presencia de hematoma septal, que se manifiesta como un abultamiento bajo la mucosa septal con cambios en la coloración[1]. Pruebas diagnósticas Aunque el diagnóstico es principalmente clínico, se pueden realizar: Radiografía simple : método rápido y accesible para confirmar el diagnóstico clínico. Se utilizan las proyecciones laterales de huesos propios y Waters[1][3]. Tomografía computarizada (TC) : Indicada ante sospecha de lesión del complejo nasoetmoideoorbitario o para una evaluación más detallada. Permite valorar todo el esqueleto óseo nasal y facial, además de proporcionar información precisa sobre el desplazamiento de los fragmentos[1][3]. Manejo de emergencias El manejo inicial en emergencias debe seguir estos pasos: Control de la epistaxis: Aplicar taponamiento nasal con algodón impregnado en agua oxigenada, oximetazolina al 0.05% o lidocaína al 2% con epinefrina (considerando contraindicaciones)[3][5]. Evaluación de la necesidad de reducción: Basada en la estética nasal y la función respiratoria[3]. Reducción cerrada: Idealmente entre las 24-72 horas post-trauma, dependiendo del grado de tumefacción[3]. Taponamiento endonasal: Para soporte interno y hemostasia[3]. Colocación de férula nasal: Protege la pirámide nasal durante la estabilización de la fractura[3]. Antibioticoterapia: Según el tipo de fractura[3]. Considerar reducción abierta en fracturas inestables y conminutas con gran desplazamiento[3]. Es importante recordar que el manejo debe individualizarse según el mecanismo de lesión, las expectativas del paciente y las habilidades del profesional[5]. El diagnóstico y manejo oportuno de las fracturas nasales es crucial para prevenir secuelas funcionales y estéticas. Una evaluación clínica minuciosa, complementada con estudios de imagen cuando sea necesario, permite un abordaje adecuado en el servicio de emergencias. Citas [1] https://escolasalut.sjdhospitalbarcelona.org/es/enfermedades/enfermedad/fractura-nasal [2] http://www.bvs.hn/RFCM/pdf/2018/pdf/RFCMVol15-2-2018-5.pdf [3] https://salud.asepeyo.es/profesionales/traumatologia/traumatismo-nasal/ [4 ] https://www.medigraphic.com/pdfs/revmedcoscen/rmc-2015/rmc152j.pdf [5] http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1028-48182022000400001&script=sci_arttext [6] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/lesiones-faciales/fracturas-nasales [7] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/broken-nose/symptoms-causes/syc-20370439

  • Epistaxis

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La epistaxis, comúnmente conocida como hemorragia nasal, es un signo clínico frecuente que puede afectar tanto a niños como a adultos. Se define como la pérdida de sangre proveniente de los vasos de las fosas nasales[1]. Aunque generalmente es un proceso benigno y autolimitado, en ocasiones puede ser grave y requerir atención médica urgente. Síntomas Los principales síntomas de la epistaxis incluyen: Sangrado por uno o ambos orificios nasales[2] Sensación de líquido bajando por la garganta Náuseas o vómitos con sangre (por deglución de la misma)[5] Debilidad, mareos o desmayos en casos de sangrado abundante[9] Signos clínicos Durante la evaluación clínica, se pueden observar los siguientes signos: Sangre activa saliendo por las fosas nasales Coágulos en las fosas nasales o faringe Palidez cutáneo-mucosa en casos graves[5] Taquicardia e hipotensión si hay pérdida significativa de sangre[5] Exploración La exploración del paciente con epistaxis debe incluir: Rinoscopia anterior con espéculo nasal y buena iluminación[1] Evaluación del área de Kiesselbach (zona anterior del tabique nasal)[3] Examen de la orofaringe para detectar sangrado posterior[5] Endoscopia nasal en casos de sangrado no visible en la rinoscopia anterior[5] Pruebas diagnósticas Aunque el diagnóstico de epistaxis es principalmente clínico, en ciertos casos pueden ser necesarias las siguientes pruebas: Hemograma completo y pruebas de coagulación (en casos de sangrado grave o recurrente)[5] Tomografía computarizada si se sospecha tumor, cuerpo extraño o sinusitis[5] Arteriografía en casos de epistaxis posterior grave o sospecha de malformaciones vasculares[1] Manejo en Emergencias El manejo inicial de la epistaxis en el servicio de urgencias incluye: Evaluación del estado hemodinámico del paciente[5] Compresión digital de las alas nasales durante 10-15 minutos[9] Colocación del paciente en posición sentada con ligera inclinación hacia adelante[7] Aplicación de compresas frías en el dorso nasal y cuello[7] Si el sangrado persiste, taponamiento anterior con materiales hemostáticos o vasocontrictores[10] En casos de epistaxis posterior o sangrado incontrolable, considerar taponamiento posterior o derivación a otorrinolaringología[10] Es importante destacar que la mayoría de los episodios de epistaxis son autolimitados y pueden manejarse con medidas simples. Sin embargo, en casos de sangrado persistente, recurrente o asociado a signos de alarma, se debe realizar una evaluación más exhaustiva y considerar causas subyacentes como hipertensión arterial, trastornos de la coagulación o tumores nasales[3][10]. El manejo adecuado de la epistaxis en el servicio de urgencias requiere un enfoque sistemático, desde la evaluación inicial hasta el tratamiento definitivo, teniendo en cuenta la posibilidad de complicaciones graves en ciertos grupos de pacientes. Citas [1] http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual de urgencias y Emergencias/epistaxi.pdf [2] https://www.medigraphic.com/pdfs/revmedcoscen/rmc-2016/rmc163be.pdf [3] https://altiorem.com/informacion-pacientes-patologias/patologia-general-orl/epistaxis/ [4] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/180GER.pdf [5] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/abordaje-del-paciente-con-síntomas-nasales-y-faríngeos/epistaxis [6] http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21252007000400008&script=sci_arttext [7] https://www.institutoorl-iom.com/epistaxis-hemorragia-nasal-causas-tratamiento/ [8] http://revistas.uach.cl/html/cuadcir/v19n1/body/art09.htm [9] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/síntomas-de-las-enfermedades-de-la-nariz-y-la-garganta/hemorragia-nasal [10] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-actuacion-ante-una-epistaxis-11691 [11] https://www.scielo.cl/pdf/orl/v76n2/art14.pdf

  • Espinas de pescado impactadas

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La ingestión de espinas de pescado es un problema común en los servicios de urgencias, que puede llevar a complicaciones serias si no se maneja adecuadamente. Este artículo aborda los síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y el manejo en emergencias de los pacientes con espinas de pescado impactadas. Síntomas Los síntomas más frecuentes de una espina de pescado impactada incluyen: Sensación de cuerpo extraño en la garganta. Odinofagia (dolor al tragar). Disfagia (dificultad para tragar). Dolor cervical, que puede aumentar con la deglución. Aumento de volumen en la región cervical. Estos síntomas pueden variar en intensidad y pueden ser inespecíficos, lo que dificulta el diagnóstico inicial[1][2]. Signos clínicos Durante el examen físico, se pueden observar varios signos clínicos: Dolor a la palpación en la región cervical. Edema o eritema en la zona afectada. Crepitación subcutánea, en casos donde hay perforación. Ausencia de hallazgos anormales en la orofaringe en algunos casos, a pesar de la presencia de un cuerpo extraño[3][4]. Exploración La exploración física es crucial para evaluar el estado del paciente. Se debe prestar atención a: La orofaringe: buscar signos de trauma o cuerpos extraños visibles. La región cervical: evaluar por tumefacción, crepitación o signos inflamatorios. Auscultación pulmonar: detectar estridor o sibilancias que indiquen compromiso respiratorio[5][6]. Pruebas diagnósticas Las pruebas diagnósticas son fundamentales para confirmar la presencia de una espina de pescado impactada: Radiografía cervical : útil para detectar cuerpos extraños radiopacos, aunque su sensibilidad es limitada (39%)[1]. Tomografía computarizada (TC) : es el método más eficaz, con alta sensibilidad (90%-100%) y especificidad (93.7%-100%). Permite visualizar el cuerpo extraño y evaluar complicaciones como perforaciones o abscesos[2][4]. Endoscopia : puede ser utilizada tanto para diagnóstico como para tratamiento, permitiendo la extracción del cuerpo extraño y evaluación del daño mucoso[7]. Manejo en Emergencias El manejo inicial en emergencias incluye: Evaluación del paciente : determinar la gravedad de los síntomas y signos clínicos. Intervención endoscópica : si se confirma la presencia de una espina impactada y hay síntomas significativos, se debe proceder a su extracción mediante endoscopia flexible. Antibióticos : iniciar tratamiento antibiótico si hay signos de infección o perforación. Cirugía : en casos donde haya complicaciones graves como perforación esofágica o mediastinitis, puede ser necesaria una intervención quirúrgica[3][5][6]. Las espinas de pescado impactadas son una causa común de consulta médica que puede llevar a complicaciones serias si no se manejan adecuadamente. Un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno son esenciales para evitar complicaciones graves y mejorar el pronóstico del paciente. Citas [1] https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-48162020000100075&script=sci_arttext [2] https://www.elsevier.es/es-revista-radiologia-119-articulo-perforacion-gastrointestinal-por-espina-pescado–S0033833820300114 [3] http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1022-51292006000400010&script=sci_arttext [4] https://cbseram.com/2013/08/16/buscando-a-nemo-hallazgos-de-imagen-pitfalls-y-complicaciones-tras-ingesta-de-espina-de-pescado/ [5] https://www.redalyc.org/journal/3377/337766864018/html/ [6] https://rmedicina.ucsg.edu.ec/archivo/9.3/RM.9.3.08.pdf [7] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-perforaciones-intestinales-por-espinas-pescado-S1138359312002201 [8] https://www.sapd.es/rapd/2021/44/2/08 [9] https://revpediatria.sld.cu/index.php/ped/article/view/1510/992

  • Barotrauma

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El barotrauma es una lesión tisular causada por cambios en la presión atmosférica o del agua que afecta principalmente a estructuras corporales que contienen aire. Este fenómeno ocurre comúnmente durante actividades como el buceo, vuelos en avión, o exposición a explosiones[1][2]. El órgano más frecuentemente afectado es el oído medio, aunque también puede involucrar los pulmones, senos paranasales y tracto gastrointestinal[3]. Síntomas Los síntomas del barotrauma varían según la estructura afectada, pero generalmente incluyen: Dolor o molestia en el oído Sensación de presión o taponamiento Hipoacusia de leve a moderada Tinnitus (acúfenos) Vértigo Náuseas y vómitos (en casos severos) Disnea (en barotrauma pulmonar) Dolor facial o epistaxis (en barotrauma sinusal)[1][3][4] La intensidad de los síntomas suele correlacionarse con la severidad del barotrauma, pudiendo variar desde una leve molestia hasta dolor intenso e incapacitante[4]. Signos clínicos Los signos clínicos observables en el barotrauma incluyen: Hiperemia y retracción de la membrana timpánica Presencia de burbujas o nivel hidroaéreo detrás de la membrana timpánica Hemotímpano Perforación timpánica (en casos severos) Otorragia Nistagmo (en casos con afectación vestibular) Signos de dificultad respiratoria (en barotrauma pulmonar)[1][5] Exploración La exploración física debe incluir: Otoscopia: Evaluación de la integridad, color y movilidad de la membrana timpánica. Se puede observar desde una leve hiperemia hasta perforación o hemotímpano[5]. Rinoscopia anterior: Buscar signos de congestión nasal o rinorrea. Palpación de senos paranasales: Para detectar dolor a la presión. Auscultación pulmonar: En casos de sospecha de barotrauma pulmonar. Evaluación neurológica: Incluyendo pruebas vestibulares y de pares craneales[2][5]. Pruebas diagnósticas El diagnóstico del barotrauma se basa principalmente en la historia clínica y la exploración física. Sin embargo, algunas pruebas complementarias pueden ser útiles: Audiometría: Para evaluar el grado y tipo de hipoacusia. Timpanometría: Permite valorar la presión en el oído medio y la movilidad timpánica. Radiografía de tórax: En casos de sospecha de barotrauma pulmonar. Tomografía computarizada: Útil para evaluar senos paranasales y oído medio/interno en casos complejos. Resonancia magnética: Puede ser necesaria para descartar complicaciones intracraneales en casos severos[3][4]. Manejo en Emergencias El manejo inicial del barotrauma en el servicio de emergencias debe incluir: Evaluación rápida de la vía aérea, respiración y circulación. Administración de oxígeno al 100% en casos de barotrauma pulmonar o sospecha de embolia gaseosa. Analgesia: Antiinflamatorios no esteroideos o opioides según la intensidad del dolor. Descongestivos nasales tópicos u orales para mejorar la función de la trompa de Eustaqio. Corticosteroides tópicos o sistémicos en casos moderados a severos. Antibióticos profilácticos en casos de perforación timpánica o sospecha de infección secundaria. Maniobras de Valsalva o deglución para equilibrar presiones (si no hay contraindicaciones). Evaluación por otorrinolaringología en casos de perforación timpánica, vértigo persistente o sospecha de fístula perilinfática. Considerar tratamiento en cámara hiperbárica en casos de embolia gaseosa arterial[1][2][5]. El barotrauma es una condición potencialmente grave que requiere un diagnóstico y manejo oportuno. La prevención mediante técnicas de ecualización de presiones y evitar actividades de riesgo durante infecciones respiratorias es fundamental para reducir su incidencia[3][4]. Citas [1] https://www.msdmanuals.com/es/professional/lesiones-y-envenenamientos/lesiones-relacionadas-con-el-buceo-y-los-trabajos-con-aire-comprimido/generalidades-sobre-el-barotrauma [2] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/lesiones-por-submarinismo-y-aire-comprimido/barotrauma [3] https://www.gaes.ec/enfermedades-oido/otras-enfermedades-oido/barotrauma [4] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001064.htm [5] https://sintesis.med.uchile.cl/condiciones-clinicas/otorrinolaringologia/otorrinolaringologia-situaciones-clinicas-de-urgencia/12434-barotrauma-otico-y-trauma-acustico-agudo [6] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/airplane-ear/symptoms-causes/syc-20351701 [7] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/697GRR.pdf [8] https://www.scielo.cl/pdf/orl/v83n4/0718-4816-orl-83-04-0415.pdf

  • Rotura traumática de la membrana timpánica

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La rotura traumática de la membrana timpánica es una lesión común que puede tener diversas causas y consecuencias significativas para la audición y la calidad de vida del paciente. Este artículo abordará los aspectos clave de esta condición, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los pacientes con rotura traumática de la membrana timpánica suelen presentar una serie de síntomas característicos: Dolor súbito e intenso en el oído afectado, que puede disminuir rápidamente[2][6] Hipoacusia de conducción, que puede variar en intensidad dependiendo del tamaño de la perforación y la posible afectación de la cadena osicular[1][2] Acúfenos o tinnitus[2][6] Sensación de vértigo, especialmente en casos de barotrauma o lesión del oído interno[1][2] Náuseas o vómitos asociados al vértigo[6] Es importante destacar que la intensidad de estos síntomas puede variar según la magnitud del daño y el mecanismo de la lesión. Signos clínicos Durante la evaluación clínica, se pueden observar los siguientes signos: Otorragia: presencia de sangre en el conducto auditivo externo, generalmente escasa[1] Otorrea: secreción mucosa o purulenta que puede aparecer 24-48 horas después de la lesión[1][2] Visualización directa de la perforación timpánica mediante otoscopia[1][2] Posible hemotímpano en casos de trauma severo[4] Exploración La exploración del paciente con sospecha de rotura traumática de la membrana timpánica debe incluir: Otoscopia cuidadosa para visualizar la perforación y evaluar su tamaño y localización[1][2] Examen del conducto auditivo externo para identificar posibles cuerpos extraños o lesiones asociadas[2] Evaluación de la movilidad timpánica, evitando la otoscopia neumática que podría agravar la lesión[2] Exploración neurológica básica para descartar complicaciones en casos de trauma craneoencefálico asociado[2] Pruebas diagnósticas Para confirmar el diagnóstico y evaluar la extensión del daño, se pueden realizar las siguientes pruebas: Audiometría tonal: para cuantificar la pérdida auditiva y establecer una línea base para el seguimiento[1][2] Timpanometría: útil para evaluar la integridad de la membrana timpánica y la función del oído medio[1] Otomicroscopia : en casos de perforaciones muy pequeñas o dudosas[2] Estudios de imagen (TC o RM) en casos de sospecha de lesiones más extensas o complicaciones[2] Manejo en Emergencias El abordaje inicial de una rotura traumática de la membrana timpánica en el servicio de emergencias debe incluir: Evaluación rápida de la severidad de la lesión y estabilización del paciente si es necesario[2] Limpieza cuidadosa del conducto auditivo externo, aspirando suavemente cualquier sangre o secreción que pueda obstruir la visualización[2] Evitar la introducción de líquidos o gotas en el oído afectado[2][4] Prescripción de analgésicos para el control del dolor[2] Considerar la administración de antibióticos profilácticos, especialmente en casos de contaminación evidente o riesgo alto de infección[2][4] Instruir al paciente sobre medidas de cuidado, como evitar la entrada de agua en el oído y no realizar maniobras de Valsalva[1][5] Derivación urgente a otorrinolaringología en casos de: Perforaciones grandes Sospecha de lesión de la cadena osicular Síntomas vestibulares severos Hipoacusia marcada[2][4] Programar seguimiento para evaluar la cicatrización espontánea, que ocurre en la mayoría de los casos dentro de las primeras 4-6 semanas[2][3] Es crucial recordar que la mayoría de las perforaciones traumáticas de la membrana timpánica cicatrizan espontáneamente. Sin embargo, un manejo adecuado en la fase aguda es esencial para prevenir complicaciones y asegurar una recuperación óptima de la función auditiva[3][5]. Citas [1] https://sintesis.med.uchile.cl/condiciones-clinicas/otorrinolaringologia/otorrinolaringologia-situaciones-clinicas-de-urgencia/12238-perforacion-timpanica-traumatica [2] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio-y-la-membrana-timpánica/perforación-traumática-de-la-membrana-timpánica [3] https://reciamuc.com/index.php/RECIAMUC/article/view/550 [4] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/697GRR.pdf [5] https://dspace.ucuenca.edu.ec/bitstream/123456789/25338/1/TESIS .pdf [6] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/ruptured-eardrum/symptoms-causes/syc-20351879 [7] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio/perforación-del-tímpano

  • Colesteatoma

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El colesteatoma es una condición patológica del oído medio caracterizada por la formación de un pseudotumor benigno compuesto de epitelio escamoso queratinizado. Este artículo académico abordará los aspectos clave de esta patología, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, métodos de exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los síntomas del colesteatoma pueden variar en severidad y presentación, pero generalmente incluyen: Hipoacusia progresiva : La pérdida auditiva es uno de los síntomas más comunes y suele ser unilateral, afectando al oído involucrado[1][5]. Otorrea : Se caracteriza por la presencia de secreciones del oído afectado, que pueden ser acuosas, purulentas, sanguinolentas o serosanguinolentas[1]. Otalgia : Los pacientes pueden experimentar episodios de dolor de oído insidioso y de larga duración[1]. Acúfenos : La presencia de tinnitus o zumbidos en el oído es otro síntoma frecuente[1][5]. Vértigo : Algunos pacientes pueden presentar episodios ocasionales de vértigo, especialmente en casos avanzados[1][8]. Sensación de presión : Puede existir una sensación de ocupación o presión en el conducto auditivo externo[5]. En casos pediátricos, los síntomas más frecuentes son la pérdida de audición y la otorrea recurrente resistente al tratamiento[5]. Signos clínicos La identificación de signos clínicos es crucial para el diagnóstico del colesteatoma: Perforación timpánica : Se puede observar una perforación en la membrana timpánica, generalmente en la pars fláccida[2][7]. Masa blanquecina : A través de la perforación, se puede visualizar una masa o material escamoso de color blanquecino[7]. Pólipos o tejido de granulación : La presencia de estos en el conducto auditivo externo puede indicar un colesteatoma subyacente[2]. Signos de inflamación ósea : En algunos casos, se pueden observar signos de erosión o inflamación en las estructuras óseas circundantes[7]. Alteraciones en la cadena osicular : Puede haber desplazamiento o daño en los huesecillos del oído medio[2]. Exploración La exploración del colesteatoma implica varios pasos: Otoscopia : Es el primer y más importante paso en la exploración. Se utiliza un otoscopio para examinar detenidamente el oído, buscando anomalías en la membrana timpánica o en el canal auditivo[3][7]. Examen microscópico : Se realiza una exploración cuidadosa bajo microscopio binocular, iniciando con el conducto auditivo externo y observando sistemáticamente la membrana timpánica[2]. Prueba de fístula : En pacientes con síntomas vestibulares, se debe realizar un examen para detectar fístulas perilinfáticas utilizando un diapasón de 512 Hz[2]. Pruebas Diagnósticas Para confirmar el diagnóstico y evaluar la extensión del colesteatoma, se utilizan las siguientes pruebas: Audiometría : Se realiza para evaluar la capacidad auditiva y determinar el grado de pérdida auditiva[3]. Tomografía Computarizada (TC) : Es la prueba de imagen más útil para confirmar el diagnóstico y evaluar la extensión de la enfermedad. Proporciona imágenes detalladas del oído medio y la mastoides[2][3][7]. Resonancia Magnética (RM) : Se utiliza en casos más complejos o para evaluar posibles complicaciones intracraneales[3][7]. Cultivo de secreción : Si hay presencia de otorrea, se realiza un cultivo para identificar el tipo de infección y seleccionar el tratamiento antibiótico adecuado[3]. Manejo en Emergencias Aunque el colesteatoma generalmente no requiere manejo de emergencia, pueden surgir complicaciones que necesiten atención inmediata: Control de la infección : En casos de infección aguda, se debe realizar una limpieza cuidadosa del oído y administrar antibióticos orales y tópicos[4]. Manejo del dolor : Se debe proporcionar analgesia adecuada para controlar el dolor asociado[4]. Evaluación de complicaciones : En casos de sospecha de complicaciones como meningitis, absceso cerebral o laberintitis, se debe realizar una evaluación neurológica completa y considerar estudios de imagen urgentes[6]. Derivación a especialista : Los pacientes con sospecha de colesteatoma deben ser remitidos a un otorrinolaringólogo para una evaluación completa y planificación del tratamiento definitivo[7]. El manejo definitivo del colesteatoma es quirúrgico, con el objetivo de extirpar el pseudotumor y reparar los daños causados[9]. Sin embargo, el tratamiento de emergencia se centra en estabilizar al paciente y prevenir complicaciones hasta que se pueda realizar una intervención quirúrgica planificada. Citas [1] https://www.otorrinosquito.com/post/colesteatoma [2] https://www.analesderadiologiamexico.com/previos/ARM 2007 Vol. 6/ARM_07_06_1_Enero-Marzo/arm_07_06_1_071-077.pdf [3] https://ciosalud.com/colesteatoma-tratamiento-diagnostico-prevencion/ [4] https://es.aurorahealthcare.org/services/otolaryngology/cholesteatoma-symptoms-treatment [5] https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/otorrinolaringologicas/colesteatoma-quiste-oido/ [6] https://www.redaccionmedica.com/recursos-salud/diccionario-enfermedades/colesteatoma [7] https://www.webconsultas.com/salud-al-dia/colesteatoma/diagnostico-del-colesteatoma [8] https://kidshealth.org/es/parents/cholesteatoma.html [9] https://clinicabarona.com/colesteatoma-oido/

  • Mastoiditis aguda

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La mastoiditis aguda es una infección bacteriana de las celdillas aéreas de la apófisis mastoidea, generalmente como complicación de una otitis media aguda. Este artículo académico abordará los aspectos clave de esta condición, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los síntomas de la mastoiditis aguda suelen aparecer días o semanas después del inicio de una otitis media aguda[1][2]. Los pacientes pueden experimentar: Fiebre, que puede ser alta o incrementarse súbitamente[2] Otalgia punzante y persistente[1] Dolor de cabeza[2] Pérdida auditiva progresiva[4] Es importante destacar que el dolor tiende a ser persistente y pulsátil, lo que puede diferenciarlo de otras afecciones otológicas[4]. Signos Los signos clínicos más característicos de la mastoiditis aguda incluyen: Eritema sobre la apófisis mastoidea[1] Hinchazón retroauricular, presente en aproximadamente el 90% de los casos[5] Desplazamiento lateral e inferior del pabellón auricular[1][2] Otorrea purulenta[1] Fluctuación sobre la apófisis mastoidea[1] Estos signos son cruciales para el diagnóstico clínico y deben ser evaluados cuidadosamente durante la exploración física. Exploración La exploración física en casos de mastoiditis aguda debe incluir: Inspección visual del oído externo y la región mastoidea. Palpación de la apófisis mastoidea para evaluar dolor, hinchazón y fluctuación[1]. Otoscopia para identificar signos de otitis media y posible perforación timpánica[1]. Evaluación del desplazamiento del pabellón auricular[1][2] Es fundamental realizar una exploración minuciosa para detectar posibles complicaciones como abscesos subperiósticos o extensión intracraneal de la infección. Pruebas diagnósticas Aunque el diagnóstico de la mastoiditis aguda es principalmente clínico, se recomiendan las siguientes pruebas diagnósticas: Tomografía computarizada (TC) con contraste: Para confirmar el diagnóstico y definir la extensión de la infección, especialmente si se sospecha de complicaciones intracraneales[1][3] Cultivo y antibiograma del exudado ótico: Fundamental para guiar la terapia antibiótica[1][3] Hemograma completo y reactantes de fase aguda : Aunque no son específicos, pueden apoyar el diagnóstico[1][3] Hemocultivo: Especialmente en casos de sospecha de sepsis[3] En casos complicados, puede ser necesaria una resonancia magnética (RM) con contraste para una evaluación más detallada de las estructuras intracraneales[3]. Manejo en Emergencias El manejo de la mastoiditis aguda en el servicio de emergencias debe ser rápido y eficaz: Evaluación inicial: Realizar una historia clínica detallada y exploración física completa. Inicio de antibioticoterapia empírica intravenosa: Se recomienda cefotaxima o ceftriaxona como primera línea. Como alternativa, se puede considerar amoxicilina/ácido clavulánico[3]. Consulta con otorrinolaringología: Prácticamente todos los pacientes con clínica compatible con mastoiditis aguda deben ser valorados por un especialista en ORL[3]. Procedimientos: En algunos casos, puede ser necesaria una timpanocentesis o miringotomía con o sin colocación de drenajes transtimpánicos[3]. Monitorización: Vigilar estrechamente la evolución clínica y la respuesta al tratamiento. Manejo de complicaciones: Estar alerta ante posibles complicaciones como abscesos epidurales, meningitis o parálisis facial, que requerirían intervención urgente[2]. La mastoiditis aguda es una condición potencialmente grave que requiere un diagnóstico precoz y un manejo adecuado en el servicio de emergencias. La combinación de una evaluación clínica minuciosa, pruebas diagnósticas apropiadas y un tratamiento antibiótico temprano es fundamental para prevenir complicaciones y asegurar un resultado favorable para el paciente. Cita [1] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio-y-la-membrana-timpánica/mastoiditis [2] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001034.htm [3] https://www.guia-abe.es/temas-clinicos-mastoiditis [4] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio/mastoiditis [ 5] https://www.analesdepediatria.org/index.php?p=revista&pii=S1695403304783381&tipo=pdf-simple

  • Otitis media aguda

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La otitis media aguda (OMA) es una infección del oído medio, generalmente de origen bacteriano o viral, que ocurre frecuentemente como complicación de infecciones respiratorias altas. Es especialmente prevalente en niños menores de 3 años debido a la inmadurez anatómica y funcional de la trompa de Eustaquio. A continuación, se describen los aspectos clave de esta afección. Síntomas Los síntomas principales incluyen: Dolor de oído (otalgia), que puede ser intenso y persistente. Fiebre, generalmente moderada a alta. Pérdida temporal de la audición debido a la acumulación de líquido en el oído medio. Malestar general, irritabilidad y dificultad para dormir, especialmente en lactantes. En algunos casos, náuseas, vómitos y diarrea, más comunes en niños pequeños. Si el tímpano se perfora, puede haber drenaje de pus (otorrea), lo que suele aliviar el dolor[1][2][8]. Signos clínicos En la exploración clínica, los signos típicos incluyen: Tímpano abombado, enrojecido y con movilidad limitada o ausente. Presencia de líquido detrás del tímpano (efusión del oído medio). En casos graves, perforación timpánica con salida de secreción purulenta[3][4]. Exploración La exploración otoscópica es fundamental para el diagnóstico. Los hallazgos característicos incluyen: Tímpano hiperémico (enrojecido) y opaco. Abombamiento timpánico con contenido turbio o amarillento visible detrás. Movilidad reducida del tímpano evaluada mediante otoscopia neumática[3][4]. Además, pueden utilizarse pruebas complementarias como: Timpanometría , para evaluar la movilidad del tímpano y detectar efusión. Audiometría , en casos recurrentes o crónicos, para valorar la pérdida auditiva[4][5]. Pruebas Diagnósticas El diagnóstico se basa en tres criterios principales: Inicio agudo de los síntomas. Presencia de efusión en el oído medio (confirmada por otoscopia neumática o timpanometría). Signos de inflamación del oído medio, como eritema o dolor significativo[5][6]. Manejo en Emergencias El tratamiento inicial incluye: Analgésicos como paracetamol o ibuprofeno para controlar el dolor y la fiebre. Antibióticos , indicados en casos graves o cuando los síntomas persisten más de 48 horas. La amoxicilina es el tratamiento de primera línea en la mayoría de los casos[6][7]. En situaciones severas , como perforación timpánica persistente o complicaciones intracraneales, puede ser necesaria una derivación urgente a un especialista para procedimientos como miringotomía[6][7]. En niños mayores con síntomas leves y diagnóstico incierto, puede considerarse un manejo expectante con seguimiento cercano durante 48 a 72 horas antes de iniciar antibióticos[7]. La otitis media aguda es una condición frecuente pero tratable. Su diagnóstico temprano y manejo adecuado son esenciales para prevenir complicaciones como pérdida auditiva permanente o infecciones más graves. La combinación de exploración clínica detallada y uso racional de antibióticos constituye la base del tratamiento eficaz. Citas [1] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio/otitis-media-aguda [2] https://www.msdmanuals.com/home/ear-nose-and-throat-disorders/middle-ear-disorders/otitis-media-acute [3] https://www.analesdepediatria.org/es-otitis-media-aguda-articulo-13054779 [4] https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/otitis [5] https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2007/1201/p1650.html [6] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-medio-y-la-membrana-timpánica/otitis-media-aguda [7] https://emedicine.medscape.com/article/764006-overview [8] https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/otitis-media-aguda

  • Celulitis o Furunculosis del canal auditivo

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La celulitis o furunculosis del canal auditivo es una infección localizada que afecta el conducto auditivo externo. Este artículo académico abordará los aspectos clave de esta condición, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas La celulitis o furunculosis del canal auditivo se caracteriza por una serie de síntomas distintivos: Dolor intenso: El síntoma predominante es un dolor agudo y severo en el oído afectado[3][5]. Prurito: Algunos pacientes pueden experimentar picazón en el canal auditivo, aunque este síntoma es más común en infecciones fúngicas[1][5]. Sensación de plenitud: Los pacientes pueden sentir una sensación de obstrucción o llenura en el oído[5]. Pérdida auditiva: Si la inflamación es significativa, puede producirse una disminución temporal de la audición[1][4]. Signos clínicos Los signos clínicos observables en la celulitis o furunculosis del canal auditivo incluyen: Eritema : Se observa enrojecimiento en el canal auditivo externo[1][4]. Edema : Puede haber inflamación visible del conducto auditivo, que en casos graves puede llegar a cerrarlo completamente[1][5]. Secreción: En algunos casos, se puede observar una pequeña cantidad de sangre y pus si el furúnculo se ha roto[5]. Dolor a la manipulación : El paciente experimenta dolor intenso al tirar del pabellón auricular o al presionar el trago[1][4]. Exploración La exploración del paciente con sospecha de celulitis o furunculosis del canal auditivo debe incluir: Otoscopia: Se realiza un examen visual del canal auditivo y la membrana timpánica utilizando un otoscopio. Este procedimiento puede ser doloroso y difícil de realizar debido a la inflamación[4]. Palpación: Se evalúa la sensibilidad al manipular el pabellón auricular y al presionar el trago[1][4]. Examen de estructuras adyacentes: Se deben examinar el pabellón auricular, los ganglios linfáticos circundantes y la piel adyacente[3]. Pruebas diagnósticas Aunque el diagnóstico de la celulitis o furunculosis del canal auditivo es principalmente clínico, en algunos casos pueden ser necesarias las siguientes pruebas: Cultivo: En casos severos o resistentes al tratamiento, se puede realizar un cultivo de la secreción para identificar el microorganismo causante y su sensibilidad a antibióticos[2][6]. Examen audiológico: Si no es posible visualizar la membrana timpánica debido a la inflamación, se puede realizar una prueba audiológica para descartar afectación del oído interno[3]. Manejo en Emergencias El manejo de la celulitis o furunculosis del canal auditivo en el servicio de emergencias debe incluir: Control del dolor: Se debe proporcionar analgesia adecuada, ya que el dolor suele ser intenso[3][5]. Limpieza del canal auditivo: Es fundamental eliminar cualquier debris o secreción presente en el conducto auditivo externo para facilitar la acción de los medicamentos[6]. Tratamiento antibiótico: En el caso de la furunculosis, se debe iniciar tratamiento con antibióticos orales específicos contra Staphylococcus aureus, que es el microorganismo más comúnmente implicado[6]. Drenaje: Si se ha formado un absceso, puede ser necesario realizar un drenaje quirúrgico[6]. Tratamiento tópico : En casos de otitis externa difusa, se pueden utilizar gotas óticas con antibióticos como ciprofloxacino. En casos de inflamación severa, se pueden añadir gotas de corticoides[6]. Educación del paciente : Se debe instruir al paciente sobre el cuidado adecuado del oído y la importancia de completar el tratamiento prescrito[3]. La celulitis o furunculosis del canal auditivo es una condición que requiere un diagnóstico preciso y un manejo adecuado para prevenir complicaciones y aliviar el malestar del paciente. El reconocimiento temprano de los síntomas y signos, junto con una exploración cuidadosa y la aplicación del tratamiento apropiado, son fundamentales para un resultado favorable. Citas [1] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/swimmers-ear/symptoms-causes/syc-20351682 [2] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7143590/ [3] https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/8236880.pdf [4] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-externo/otitis-externa-aguda [5] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-externo/infección-del-conducto-auditivo-oído-del-nadador [6] https://www.redaccionmedica.com/recursos-salud/diccionario-enfermedades/otitis

  • Otitis externa

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La otitis externa es una inflamación del conducto auditivo externo, conocida como “oído de nadador”. Esta condición puede ser causada por infecciones bacterianas, fúngicas o irritación debido a la humedad y otros factores. A continuación, se presentan los aspectos clave de la otitis externa. Síntomas Los síntomas de la otitis externa varían en gravedad, pero generalmente incluyen: Dolor intenso en el oído, que se agrava al tocar el oído o al tirar de la parte externa. Prurito en el conducto auditivo que puede preceder al dolor. Otorrea , que es la secreción de líquido del oído, que puede ser clara o purulenta (amarillenta o verdosa) en casos más avanzados. Hinchazón y enrojecimiento del conducto auditivo externo. Dificultad para oír si la inflamación obstruye el canal auditivo[1][2][3]. Signos Clínicos Durante un examen físico, se pueden observar los siguientes signos clínicos: Eritema y edema del conducto auditivo externo. Descarga purulenta , que puede variar en color y consistencia. Sensibilidad al tacto en el área del oído externo. Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos cercanos, lo que indica una respuesta inflamatoria[3][4][5]. Exploración La exploración clínica es fundamental para diagnosticar la otitis externa. La otoscopia es el método más utilizado, donde se observa: Un conducto auditivo externo edematoso y eritematoso. Presencia de material escamoso o detritus en el canal auditivo. Evaluación del estado de la membrana timpánica para descartar otitis media[3][4][6]. Pruebas Diagnósticas Generalmente, el diagnóstico de otitis externa se basa en la historia clínica y la exploración física. Sin embargo, si los síntomas son graves o persistentes, se pueden realizar pruebas adicionales como: Cultivos microbiológicos de secreciones para identificar el agente causante (bacterias u hongos). Estudios de imagen si se sospechan complicaciones como la celulitis[4][5][6]. Manejo de emergencias El manejo inicial en emergencias incluye: Analgésicos para controlar el dolor. Limpieza del conducto auditivo para eliminar detritos infectados. Aplicación de gotas óticas que contienen antibióticos y corticosteroides para reducir la inflamación y combatir la infección. Es crucial educar al paciente sobre medidas preventivas, como evitar la entrada de agua en el oído afectado y no manipular el área. Si hay signos de complicaciones, como fiebre alta o aumento del dolor después de 48 horas de tratamiento, se debe considerar una derivación a un especialista[5][6][9]. La otitis externa es una afección común que requiere una evaluación cuidadosa y un manejo adecuado para prevenir complicaciones. Citas [1] https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/otitis-externa-aguda [2] https://www.nm.org/conditions-and-care-areas/ent-ear-nose-throat/otitis-externa/symptoms [3] https://www.guia-abe.es/temas-clinicos-otitis-externa [4] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/swimmers-ear/diagnosis-treatment/drc-20351688 [5] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/438GRR.pdf [6] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/trastornos-del-oído-externo/otitis-externa-aguda [7] http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S1012-29662021000200219&script=sci_arttext [8] https://kidshealth.org/es/teens/swimmers-ear.html [9] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-otitis-externa-diagnostico-y-manejo-S0716864016301250 [10] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK556055/

  • Dolor de oídos

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El dolor de oídos, también conocido como otalgia, es un síntoma común que puede estar asociado a diversas condiciones médicas. Este artículo académico abordará los aspectos claves relacionados con el dolor de oídos, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas El dolor de oídos puede manifestarse de diversas formas, dependiendo de la causa subyacente. Los síntomas más frecuentes incluyen: Dolor intenso en el oído, que puede agudizarse al acostarse[1][2] Sensación de presión en ambos oídos[1] Dificultad para oír o responder a los sonidos[2] Secreción de líquido del oído (otorrea)[1][2] Fibra, especialmente en niños[2] Irritabilidad y trastornos del sueño en niños pequeños[2] Mareos o pérdida de equilibrio[2] Dolor de cabeza[2] En algunos casos, los pacientes pueden experimentar síntomas adicionales como acufenos, vértigo o sensación general de debilidad[1]. Signos clínicos Durante la evaluación clínica, los profesionales de la salud pueden observar diversos signos que indican la presencia de una afección en el oído. Estos signos incluyen: Eritema o enrojecimiento del conducto auditivo externo[5] Inflamación o edema del canal auditivo[5] Presencia de secreciones en el conducto auditivo[5] Alteraciones en la membrana timpánica, como eritema, perforación o abombamiento[5] Disminución de la movilidad de la membrana timpánica[5] Sensibilidad o enrojecimiento de la apófisis mastoides[5] Exploración La exploración del oído es fundamental para el diagnóstico correcto. El proceso de exploración generalmente incluye: Anamnesis detallada: Se evalúa la ubicación, duración e intensidad del dolor, así como los síntomas asociados[5]. Inspección visual: Se examina el pabellón auricular y la zona sobre la apófisis mastoidea para detectar eritema o exagerado[5]. Otoscopia: Se realiza un examen del conducto auditivo externo y la membrana timpánica utilizando un otoscopio[5]. Pruebas auditivas básicas : Se llevan a cabo las pruebas de Weber y Rinne utilizando un diapasón de 512 Hz para evaluar la audición[5]. Palpación: Se realiza una leve tracción del pabellón auricular para evaluar la sensibilidad, lo que puede sugerir una otitis externa si produce una exacerbación del dolor[5]. Pruebas diagnósticas Dependiendo de la presentación clínica y los hallazgos iniciales, se pueden realizar diversas pruebas diagnósticas: Audiometría tonal y logoaudiometría: Para evaluar la pérdida auditiva y su tipo[7]. Tomografía computarizada: Útil para evaluar la extensión de la patología y detectar lesiones osteolíticas, especialmente en casos de otitis media crónica[7]. Pruebas vestibulares: Indicadas cuando el paciente presenta vértigo o inestabilidad asociados[7]. Cultivos : En casos de otorrea, pueden realizarse cultivos para identificar el agente causal[9]. Manejo de emergencias El manejo de emergencia del dolor de oídos depende de la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Algunas pautas generales incluyen: Analgesia: Se pueden administrar analgésicos orales como paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor[3]. Aplicación de compresas frías: Colocar una compresa fría en el oído externo durante 20 minutos puede ayudar a reducir el dolor[3]. Posición elevada: Descansar en una posición erguida puede ayudar a reducir la presión en el oído medio[3]. Manejo de cuerpos extraños: En caso de sospecha de un objeto en el oído, no se debe intentar extraerlo con pinzas, sino buscar atención médica inmediata[8]. Protección del oído: En caso de perforación timpánica o supuración, se debe cubrir el oído con un apósito estéril y evitar la entrada de líquidos[8]. Derivación oportuna: Ante signos de alarma como dolor intenso, fiebre alta, mareos severos o parálisis facial, se debe buscar atención médica urgente[3][6]. El dolor de oídos es un síntoma que requiere una evaluación cuidadosa y un manejo adecuado. La correcta identificación de los síntomas, signos clínicos y la realización de pruebas diagnósticas apropiadas son fundamentales para establecer un diagnóstico preciso y proporcionar el tratamiento más efectivo. Citas [1] https://www.gaes.ec/enfermedades-oido/otitis [2] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/ear-infections/symptoms-causes/syc-20351616 [3] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003046.htm [4] https://www.institutoorl-iom.com/dolor-de-oidos-otalgia/ [ 5] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-otorrinolaringológicos/abordaje-del-paciente-con-problemas-auditivos/otalgia [6] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/síntomas-de-las-enfermedades-del-oído/dolor-de-oído [7] https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0026-17422014000100002&script=sci_arttext [8] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000052.htm [9] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-otitis-media-aguda-diagnostico-y-S0716864016301274

  • Quemaduras faríngeas después del consumo de cocaína

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 Las quemaduras faríngeas después del consumo de cocaína representan una complicación grave que requiere atención médica inmediata. Este artículo abordará los aspectos clave de esta condición, incluyendo síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los pacientes con quemaduras faríngeas por consumo de cocaína pueden presentar: Afonía, disnea y estridor[1] Odinofagia y disfagia[1] Dolor facial severo[1] Rinolalia e insuficiencia respiratoria nasal[1] Tos productiva con esputo hemoptoico[2] Dolor torácico inespecífico[2] Es importante destacar que algunos síntomas pueden estar enmascarados por el efecto anestésico de la cocaína, lo que puede retrasar la búsqueda de atención médica[1]. Signos clínicos La exploración física puede revelar: Lesiones necrotizantes ulcerativas en la faringe[1] Costras extensas en la mucosa nasofaríngea[1] Perforaciones septales[1] Eritema y edema de la mucosa faríngea[4] Presencia de conflictos en la vía aérea superior[4] Destrucción de la pared lateral nasal[1] Afectación o perforación del paladar duro[1] En casos severos, se pueden observar signos de compromiso respiratorio como taquipnea y respiración irregular[2]. Exploración La exploración debe ser minuciosa e incluir: Examen detallado de la cavidad oral y faríngea. Evaluación de la permeabilidad de las vías respiratorias. Inspección de las fosas nasales y el tabique nasal Palpación del cuello para detectar enfisema subcutáneo Es crucial realizar un examen clínico exhaustivo de la faringe posterior, buscando signos de daño por calor, incluyendo eritema de la mucosa y posibles depósitos de hollín en las cuerdas vocales[6]. Pruebas diagnósticas Para evaluar la extensión del daño y descartar complicaciones, se recomiendan las siguientes pruebas: Radiografía de tórax: para descartar complicaciones pulmonares como neumotórax o edema pulmonar[2][5] Laringoscopia : para visualizar directamente las lesiones en la faringe y laringe Análisis de sangre : incluyendo hemograma completo, electrolitos y gases arteriales[5] ECG: para evaluar posibles complicaciones cardíacas[3] Prueba toxicológica en orina: para confirmar el consumo de cocaína[3][5] En casos severos, puede ser necesario realizar una tomografía computarizada (TC) de cabeza y cuello para evaluar la extensión del daño tisular[3]. Manejo de emergencias El tratamiento de las quemaduras faríngeas por cocaína debe ser rápido y enfocado en: Asegurar la vía aérea : La prioridad es mantener la permeabilidad de la vía aérea. En casos de compromiso respiratorio severo, puede ser necesaria la intubación orotraqueal[4]. Estabilización hemodinámica: Administrar fluidos intravenosos para mantener una adecuada perfusión tisular[5]. Control del dolor: Utilizar analgésicos apropiados, evitando los opioides debido a posibles interacciones con la cocaína. T ratamiento de la agitación: Administrar benzodiazepinas en dosis bajas para controlar la ansiedad y agitación[5]. Manejo de complicaciones: Tratar las complicaciones asociadas como hipertermia, convulsiones o arritmias según sea necesario[5]. Evaluación por otorrinolaringología: Para valorar la necesidad de intervención quirúrgica en casos de perforación o necrosis extensa. Soporte nutricional: Considerar la alimentación enteral temprana para prevenir el catabolismo y mantener la integridad intestinal[6]. Monitorización continua: Vigilar los signos vitales y la evolución de las lesiones durante al menos 24-48 horas. Las quemaduras faríngeas por consumo de cocaína representan una emergencia médica que requiere un abordaje multidisciplinario. El reconocimiento temprano de los signos y síntomas, junto con un manejo adecuado en emergencias, es crucial para prevenir complicaciones graves y mejorar los pronósticos del paciente. Citas [1] https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S2444-79862022000100006&script=sci_arttext [2] https://www.scielo.sa.cr/pdf/mlcr/v28n2/art7v28n2.pdf [3] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000946.htm [4] http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?pid=S1688-03902024000301202&script=sci_arttext [5] http://www.cij.gob.mx/tratamiento/pages/pdf/Intoxicacioncocaina.pdf [6] https://tesla.puertomaderoeditorial.com.ar/index.php/tesla/article/download/77/73/119 [7] https://www.msdmanuals.com/es/professional/temas-especiales/drogas-ilícitas-y-tóxicas/cocaína

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