RESULTADOS DE LA BÚSQUEDA
Search this site
Se encontraron 3568 resultados sin ingresar un término de búsqueda
- Endoscopía – Gastroscopía y Endoscopía con Cápsula
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una endoscopía es un procedimiento en el que un gastroenterólogo (médico especialista en el sistema digestivo e hígado) utiliza una cámara especial para observar el interior del aparato digestivo. Existen distintos tipos de endoscopías: Gastroscopía: estudia el esófago, el estómago y el duodeno (primera parte del intestino delgado), utilizando un tubo flexible llamado gastroscopio , con luz y cámara en la punta. Colonoscopía: estudia el intestino grueso . (Ver hoja informativa: Endoscopía – colonoscopía ). Endoscopía con cápsula: permite evaluar principalmente el intestino delgado , mediante la ingesta de una cápsula con una microcámara integrada. ¿Por qué mi hijo necesita una endoscopía? Una gastroscopía se indica en casos de síntomas digestivos como: Dolor abdominal Náuseas o vómitos Sangrado digestivo Diarrea persistente Problemas de crecimiento o desnutrición Durante el procedimiento, además de visualizar el interior del tubo digestivo, el médico puede tomar biopsias (pequeñas muestras de tejido) para su análisis. La endoscopía con cápsula se utiliza principalmente para buscar causas de anemia o sangrado intestinal , especialmente cuando otros estudios (gastroscopía y colonoscopía) no muestran resultados concluyentes. ¿Qué esperar de una gastroscopía? Antes del procedimiento Es indispensable que su hijo cumpla con el ayuno indicado por el hospital. De lo contrario, la gastroscopía podría ser suspendida. En general, la mayoría de los medicamentos pueden continuarse. Consulte al gastroenterólogo si tiene dudas. Durante el procedimiento Se realiza bajo anestesia general ligera , con medicamentos administrados por una vena (vía intravenosa). El procedimiento dura alrededor de 20 minutos , aunque puede extenderse según los hallazgos. Después del procedimiento Una vez despierto, su hijo podrá iniciar con una dieta ligera (sopa, sándwiches, gelatina) y retomar su dieta habitual cuando se sienta bien. Los bebés pueden volver a amamantar o tomar fórmula o agua apenas estén despiertos. Cuidados en el hogar tras una gastroscopía Generalmente, los niños pueden regresar a casa el mismo día del estudio. Deben descansar durante el resto del día y pueden retomar actividades normales al día siguiente. Los adolescentes y jóvenes no deben conducir, manejar maquinaria ni tomar decisiones importantes durante el día del procedimiento debido a la anestesia. Posibles efectos secundarios (usualmente leves y transitorios): Náuseas o vómitos: suspender líquidos y comida por 30 minutos, luego reiniciar con sorbos de líquidos claros. Dolor de garganta: se alivia con líquidos tibios o pastillas para la garganta en niños mayores. Sangrado leve en saliva: puede deberse a biopsias tomadas durante el procedimiento. Dolor abdominal o distensión: reposo e ingesta de líquidos claros suelen ser suficientes. Dolor leve: se puede controlar en casa; si es intenso, consulte al médico. ¿Cuándo acudir al médico tras una gastroscopía? Llame al hospital o consulte a su pediatra si su hijo presenta: Más de tres vómitos consecutivos Vómito con sangre roja fresca (más de media cucharadita) Dolor abdominal fuerte o hinchazón importante Fiebre mayor de 38 °C Dificultad para tragar ¿Qué esperar de una endoscopía con cápsula? Antes del procedimiento Su hijo debe ser capaz de tragar la cápsula . Se recomienda practicar con dulces grandes (como caramelos tipo gomitas grandes o “jellybeans”). Si no logra tragarla, la cápsula puede colocarse en el estómago mediante una gastroscopía. Deberá cumplir con un ayuno y preparación intestinal , según lo indicado por el médico. Durante el procedimiento El niño traga la cápsula , que durante 8 a 12 horas tomará miles de fotos del interior del tubo digestivo. Las imágenes se transmiten a un grabador portátil que el niño lleva en el hombro. Se colocan electrodos en el pecho y abdomen para registrar la información. Después del procedimiento Se le indicará cómo comprobar que la cápsula fue eliminada en las heces. No es necesario recuperar la cápsula . Puntos clave a recordar La endoscopía permite observar el interior del aparato digestivo con cámaras especiales. La gastroscopía examina el esófago, estómago y duodeno, y se realiza bajo anestesia general ligera. Es fundamental que su hijo cumpla con el ayuno indicado antes de la gastroscopía. La cápsula endoscópica es una opción segura para evaluar el intestino delgado. Para más información Endoscopía – colonoscopía Consulte con su pediatra o gastroenterólogo para resolver dudas. Pregunte en el hospital por material educativo para familias y pacientes. Preguntas frecuentes ¿Puede hacerse una gastroscopía en adolescentes sin anestesia general? No. Incluso en adultos se requiere al menos sedación. En adolescentes mayores puede evitarse la anestesia general completa, pero siempre se utilizan medicamentos que los mantienen tranquilos y sin recuerdos del procedimiento. ¿Existen riesgos con la cápsula endoscópica? Es muy raro, pero la cápsula podría quedarse atrapada si existe un estrechamiento del intestino. Esto podría causar dolor abdominal y vómitos. Si ocurre, debe acudir de inmediato al servicio de urgencias .
- Sonda nasogástrica (SNG)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una sonda nasogástrica (SNG) es un tubo delgado y flexible que se introduce a través de la fosa nasal del niño , pasa por la parte posterior de la garganta, atraviesa el esófago (conducto alimentario) y llega hasta el estómago . La colocación de la sonda suele ser un procedimiento rápido y más sencillo si el niño está tranquilo y relajado . Existen varias técnicas de distracción y relajación que pueden ayudarle a mantenerse calmado durante el procedimiento. ¿Por qué mi hijo necesita una sonda nasogástrica? La sonda nasogástrica permite administrar fórmulas especiales de nutrición líquida o medicamentos directamente al estómago. Algunas de las razones comunes por las que se indica una SNG incluyen: Dificultades para succionar o tragar Deshidratación por vómitos, diarrea o bajo consumo de líquidos Ingesta nutricional insuficiente por vía oral Imposibilidad de tragar ciertos medicamentos En algunos casos, también se utiliza para vaciar el contenido del estómago , incluyendo gases o líquidos retenidos. ¿Qué esperar durante la colocación? Aunque la colocación de la SNG no suele causar dolor , puede resultar incómoda. Medicamentos como el paracetamol no alivian esta molestia , pero conocer el proceso puede ayudar a que usted y su hijo lo enfrenten con más tranquilidad. Algunos consejos para sobrellevar mejor el procedimiento: En bebés: ofrecer un chupete con sacarosa (solución de azúcar) y envolverlos en una manta puede calmarlos. En niños pequeños: hablarles sobre sus actividades favoritas, permitirles abrazar un peluche o ver un programa de televisión que les guste puede servir como distracción. Durante la colocación: ofrecer el biberón al bebé o pedir al niño que trague saliva o agua puede facilitar el paso de la sonda. Para más consejos en ¿Cómo reducir el malestar de tu hijo durante procedimientos médicos? Una vez colocada, la sonda suele fijarse al rostro del niño, cerca de la fosa nasal, con una cinta adhesiva especial . Cuidados en el hogar El aspecto más importante del cuidado de una sonda nasogástrica en casa es verificar que esté correctamente colocada en el estómago antes de usarla. El equipo médico le enseñará cómo hacer esta verificación. Su hijo podría quejarse de dolor de garganta en los primeros días, lo cual es habitual y suele mejorar con el tiempo. Si no existe una contraindicación médica para comer o beber, el niño puede hacerlo con la sonda puesta , especialmente si se utiliza solo para administrar medicamentos. Siempre consulte con el médico antes de ofrecer alimentos o líquidos. Si la sonda debe permanecer por un período prolongado, será necesario reemplazarla periódicamente , generalmente en un centro de salud. Nunca intente colocarla usted mismo sin haber recibido entrenamiento profesional. Antes del alta médica, debe tener un plan claro en caso de que la sonda se salga, incluyendo a quién contactar y qué pasos seguir. Toda persona adulta encargada del cuidado del niño debe estar capacitada en el manejo básico de la sonda. Solicite al personal de enfermería que le proporcione toda la información necesaria. Puntos clave a recordar La sonda nasogástrica es un tubo flexible que se introduce por la nariz del niño hasta su estómago, y se utiliza para alimentar, hidratar o medicar en casos especiales. Aunque el procedimiento es breve, puede resultar incómodo. Las técnicas de distracción, succión o deglución pueden ayudar a reducir el malestar. Verificar la posición correcta de la sonda es fundamental antes de usarla. No intente colocar una sonda por su cuenta sin el entrenamiento adecuado. Es importante tener un plan de acción claro en caso de que la sonda se desprenda o presente complicaciones. Para más información ¿Cómo reducir el malestar de tu hijo durante procedimientos médicos? Manejo de la sonda nasogástrica y nasoyeyunal Consulte siempre con el equipo médico o de enfermería encargado del tratamiento de su hijo. Preguntas frecuentes ¿Cómo evitar que mi bebé se saque la sonda? La sonda se fija firmemente con cinta adhesiva a un lado del rostro, lo que reduce el riesgo de que el niño la arranque. En algunos casos, se puede fijar la sonda por detrás del cuello para que no cuelgue. Si es necesario, se pueden utilizar manoplas o mitones para impedir que el niño manipule la sonda. ¿Existen riesgos o efectos secundarios si la sonda debe mantenerse por mucho tiempo? Algunos niños con uso prolongado de SNG pueden desarrollar rechazo a la alimentación oral . En estos casos, es recomendable trabajar con un terapeuta del habla o especialista en deglución para ayudar al niño a recuperar estas habilidades de forma segura y agradable. También pueden presentarse irritaciones o erupciones en la piel debido al adhesivo. Si esto ocurre, consulte con el personal médico. Algunas estrategias para prevenir o tratar este problema incluyen el uso de cremas con corticoides, productos para retirar el adhesivo sin dañar la piel y alternar el lado del rostro donde se fija la cinta.
- Manejo de la sonda nasogástrica y nasoyeyunal
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las sondas nasogástricas (SNG) y nasoyeyunales (SNY) son tubos delgados, suaves y flexibles que se introducen por una de las fosas nasales, pasan por la garganta y el esófago, y llegan hasta el estómago (SNG) o al intestino delgado (SNY) . Estas sondas se utilizan para proporcionar alimentación, hidratación o medicación a niños que no pueden ingerir por vía oral de forma segura o adecuada. También pueden ser utilizadas para drenar contenido gástrico cuando es necesario. ¿Cuál es la diferencia entre una sonda nasogástrica y una nasoyeyunal? Sonda nasogástrica (SNG): llega hasta el estómago. Se utiliza comúnmente para alimentación, medicación o drenaje de contenido gástrico. Sonda nasoyeyunal (SNY): llega hasta el yeyuno (una parte del intestino delgado). Se utiliza cuando no se puede usar el estómago, por ejemplo, en casos de reflujo severo, riesgo de aspiración o algunas cirugías digestivas. Ambas sondas son colocadas por profesionales de salud y pueden ser temporales o de uso prolongado, dependiendo de la condición médica del niño. ¿Por qué mi hijo necesita una sonda? Las razones más comunes para el uso de una SNG o SNY incluyen: Dificultades para tragar (disfagia) Condiciones neurológicas que interfieren con la alimentación Reflujo gastroesofágico severo Problemas de absorción intestinal Necesidad de nutrición enteral prolongada Administración de medicamentos si no es posible por boca Drenaje de contenido gástrico El equipo médico evaluará cuál tipo de sonda es la más apropiada según la situación clínica del niño. Colocación de la sonda La colocación de una SNG es un procedimiento breve y realizado en la mayoría de los casos sin anestesia. En el caso de la SNY, puede ser necesario colocarla con ayuda de guía radiológica o endoscópica, ya que requiere una posición más profunda en el intestino. Durante la colocación: El niño puede sentirse incómodo. Se recomienda utilizar técnicas de distracción , succión (en bebés), respiración profunda o apoyo emocional. Una vez colocada, la sonda se fija con cinta adhesiva especial al rostro para evitar desplazamientos. Se verifica la posición correcta antes de su uso, generalmente mediante aspiración y auscultación, o en algunos casos con rayos X. Cuidados en el hogar Una vez en casa, los cuidados de la sonda son esenciales para garantizar su funcionamiento y prevenir complicaciones. Verificación de la posición Antes de cada uso, es obligatorio confirmar que la sonda esté correctamente colocada : Se puede comprobar aspirando contenido gástrico y observando su aspecto. En algunos casos, se realiza auscultación introduciendo aire con una jeringa y escuchando con un estetoscopio sobre el abdomen. El equipo médico te enseñará cómo hacer esta verificación de forma segura. Alimentación y medicación Sigue siempre las indicaciones del profesional sobre el tipo y cantidad de alimento o medicamento que se debe administrar. Lávate bien las manos antes de cualquier manipulación. Utiliza jeringas limpias y desecha adecuadamente el material utilizado. Limpieza Después de cada uso, lava la sonda con agua estéril o hervida para evitar obstrucciones. Mantén limpia la piel donde se fija la cinta, cambiándola regularmente para evitar irritaciones. ¿Qué hacer si la sonda se sale? No intentes volver a colocarla tú mismo a menos que hayas recibido formación específica para hacerlo. Si la sonda se desplaza o sale completamente, deja de usarla de inmediato y contacta con el centro de salud correspondiente. Mantén a tu hijo en posición erguida y no le des alimentos hasta que se confirme que la nueva sonda esté bien colocada. Posibles complicaciones Irritación nasal o en la piel: Puede producirse por el roce de la sonda o el adhesivo. Se pueden usar cremas suaves, cambiar el lado de fijación o consultar por productos adhesivos alternativos. Obstrucción de la sonda: Asegúrate de enjuagarla con agua después de cada uso. Vómitos, diarrea o distensión abdominal: Consulta con el médico si ocurren estos síntomas. Aspiración (paso de alimento a los pulmones): Si tu hijo tose, se ahoga o tiene dificultad para respirar durante la alimentación, suspende el uso de la sonda y busca atención médica. Educación al cuidador Cualquier persona que vaya a cuidar al niño en casa debe estar capacitada adecuadamente en: Verificación de la posición de la sonda Administración de alimentos y medicamentos Identificación de signos de alarma Qué hacer en caso de desplazamiento Antes del alta, asegúrate de recibir una guía escrita y los números de contacto ante cualquier eventualidad. Puntos clave a recordar Las sondas nasogástrica y nasoyeyunal permiten la administración de alimentos, líquidos y medicamentos cuando la vía oral no es segura o suficiente. Es fundamental verificar la posición de la sonda antes de cada uso. No se debe intentar colocar una sonda si no se ha recibido el entrenamiento adecuado. Es necesario tener un plan de acción claro si la sonda se sale o presenta complicaciones. Todos los cuidadores deben estar educados en el manejo básico de la sonda . Para más información Consulta con tu pediatra o con el equipo médico que atiende a tu hijo. Solicita materiales educativos o videos demostrativos sobre el manejo de sondas. Pide que te entreguen por escrito las instrucciones de alimentación y medicamentos. Contacta con enfermería pediátrica si necesitas refuerzo en la capacitación. Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo puede permanecer colocada una sonda nasogástrica o nasoyeyunal? Dependerá del motivo por el cual se ha colocado. Algunas sondas se cambian cada pocas semanas; otras pueden mantenerse por períodos más largos si no hay complicaciones. ¿Qué hago si la piel de mi hijo se irrita por la cinta adhesiva? Habla con el personal de salud. Se pueden usar cremas con corticoides suaves, cambiar el tipo de cinta o rotar el lado de la cara donde se fija la sonda. ¿Qué hago si la sonda se tapa? No intentes forzar el paso. Puedes intentar enjuagar con agua estéril tibia. Si no mejora, suspende su uso y contacta con el equipo de salud.
- ¿Cómo reducir el malestar de tu hijo durante procedimientos médicos?
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Muchos niños necesitarán someterse a algún procedimiento o prueba médica en algún momento de su vida. Esto puede incluir análisis de sangre, suturas, inyecciones, radiografías u otros estudios de diagnóstico por imagen. Como madre, padre o cuidador, juegas un papel fundamental ayudando a tu hijo a sobrellevar estos procedimientos. Eres quien mejor lo conoce y puedes brindarle seguridad, consuelo y tranquilidad para que se sienta menos asustado y estresado. ¿Qué debo decir si mi hijo pregunta si le va a doler? Es natural que los adultos intenten proteger a los niños diciéndoles que un procedimiento no va a doler o que solo dolerá un poquito . Sin embargo, estudios han demostrado que estas frases no son útiles y pueden hacer que el procedimiento parezca más aterrador. Lo mejor es ofrecer una respuesta honesta pero sin alarmar . Por ejemplo, en lugar de decir: “Te va a doler”, puedes decir: “Algunos niños dicen que molesta un poco, otros dicen que no les molesta tanto.” Tranquiliza a tu hijo explicando que hay muchas formas de reducir el malestar , como el uso de medicamentos, técnicas de distracción (libros, juguetes, videos) o ejercicios de respiración. Medicamentos para reducir el dolor Existen diversos medicamentos que pueden aliviar el dolor durante procedimientos médicos. Consulta con el personal de salud antes de la cita para conocer cuál es el más adecuado. Crema anestésica (EMLA o similares): Adormece la piel y es muy útil para inyecciones o colocación de vías intravenosas. Debe aplicarse entre 25 y 45 minutos antes del procedimiento. Paracetamol o ibuprofeno: Pueden ser eficaces para el dolor provocado por fracturas, colocación de yeso, curaciones, extracción de drenes, punciones lumbares, puntos de sutura o vacunación. Sedación: Algunos medicamentos pueden reducir el miedo y la ansiedad, especialmente si el niño está muy nervioso. La sedación puede también disminuir la percepción del dolor. Consulta con el equipo médico sobre esta opción. Solución de sacarosa La solución de sacarosa es una mezcla especial de azúcar con agua estéril y conservantes. Puede proporcionar alivio breve y reconfortar a bebés de hasta 18 meses de edad durante procedimientos médicos. Este líquido dulce genera un efecto calmante inmediato y estimula la liberación de sustancias que alivian el dolor de forma natural. Se administra por vía oral (en los costados de la boca o debajo de la lengua). Puede combinarse con un chupete para potenciar el efecto calmante. Se da dos minutos antes del procedimiento , y pueden repetirse pequeñas dosis durante el mismo si es necesario. No se recomienda su uso para calmar el llanto por molestias como cólicos o llanto prolongado sin causa médica. Antes del procedimiento Es importante que tu hijo reciba una explicación clara sobre el procedimiento. Esto puede hacerlo un profesional de salud o tú mismo con apoyo del equipo médico. Puedes hablar con tu hijo sobre: ¿Por qué es necesario el procedimiento y cómo ayudará a su cuerpo? ¿Qué pasará exactamente durante el procedimiento? ¿Dónde ocurrirá? ¿Qué puede llegar a sentir? Cuándo explicarlo, según la edad: Menores de 6 años: Explicar el procedimiento justo antes de que ocurra . Mayores de 6 años: Lo ideal es conversar sobre el tema dos o tres días antes . Existen recursos informativos diseñados para explicar los procedimientos a niños de distintas edades. Pregunta en el hospital o clínica por videos, cuentos o aplicaciones educativas. Pide al personal médico sugerencias sobre cómo ayudar a que tu hijo se sienta más cómodo y menos asustado . Ideas para distraer al niño Explica a tu hijo que no concentrarse en el dolor puede hacer que lo sienta menos. Elijan juntos una técnica de distracción antes del procedimiento, incluso pueden practicarla en casa. También es útil llevar juguetes, libros o dispositivos para usar mientras esperan. Técnicas de distracción según la edad: Bebés menores de 6 meses: Cargarlos, acariciarles la cara o darles palmaditas suaves Tener cerca a la familia Juguetes sonoros o móviles Canciones suaves Lactancia o solución de sacarosa Niños de 6 meses a 2 años: Soplar burbujas o molinetes Juguetes con sonidos o botones Cantar canciones conocidas Juguetes con luces Leer un cuento Niños mayores: Respiración profunda: inflar la “panza” al inhalar Soplar burbujas o molinetes Juegos de contar Libros de buscar y encontrar Imaginación guiada: pensar en unas vacaciones, deporte favorito, un juego o actividad agradable Adolescentes: Escuchar música con auriculares Decidir si prefieren estar acompañados o solos Técnicas de relajación o respiración Humor, conversación ligera o ver un video Usar el móvil para ver una serie, película o jugar Algunos niños mayores desean ver el procedimiento; otros prefieren no mirar. Pregunta qué prefiere tu hijo. Durante el procedimiento En bebés, es útil mantenerlos envueltos (sólo exponer la zona a tratar) para brindarles seguridad. Permite que el niño elija si quiere estar acostado o sentado , si el procedimiento lo permite. Los niños pequeños pueden sentarse en tus piernas o estar abrazados. Los mayores tal vez prefieran estar solos. ¿Qué decir y hacer? Quédate con tu hijo. Si no puedes, pide que lo acompañe alguien de confianza. Tócalo suavemente o abrázalo , según lo que necesite. Recuerda la técnica de distracción elegida , por ejemplo: “Cuéntame más sobre tu lugar favorito” o “Concéntrate en tu respiración”. Usa una voz tranquila . Evita hablar sobre el procedimiento en sí o cuánto falta para que termine. Si llora, dile que está bien sentirse así. Elogia su esfuerzo , incluso si estuvo nervioso: “Lo hiciste muy bien con la respiración”, “Fuiste muy valiente”. Después del procedimiento Quédate con tu hijo hasta que se calme. En bebés, puedes ofrecer brazos o una toma. Hablen sobre lo que hizo bien , aunque haya estado asustado. Reconocer sus logros ayuda a reforzar la confianza , por ejemplo: “Estoy orgulloso de cómo respiraste profundo” . Puntos clave a recordar Sé honesto al responder si el procedimiento va a doler, sin alarmar. El uso de medicamentos, distracción, respiración o relajación ayuda a reducir el malestar. Trata de acompañar a tu hijo durante el procedimiento o asegúrate de que alguien cercano lo haga. Practiquen juntos las técnicas de distracción antes de la cita médica . Para más información Consulta con tu pediatra o el personal médico encargado del procedimiento. Solicita apoyo psicológico o terapia lúdica en el hospital si tu hijo está muy ansioso. Pregunta si hay recursos visuales, cuentos o aplicaciones para preparar a los niños. Preguntas frecuentes ¿Qué podemos hacer si mi hijo se angustia mucho durante el procedimiento? En la mayoría de los casos, el procedimiento puede posponerse hasta que el niño esté más tranquilo. En situaciones urgentes, el equipo médico tomará todas las medidas necesarias para minimizar el malestar y el miedo . Muchos niños, al terminar, comentan que el procedimiento fue menos doloroso de lo que esperaban . ¿Es segura la solución de sacarosa para mi bebé? Sí. La solución de sacarosa utilizada en contextos médicos es preparada en condiciones estériles, sin contacto con productos animales o alimentarios. Se considera muy segura y eficaz para aliviar el dolor en bebés durante procedimientos breves.
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): información para escuelas
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es una condición médica que genera inflamación en el tracto intestinal, y engloba principalmente dos enfermedades: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa . Para obtener más detalles sobre los síntomas y tratamientos, consulte Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) – Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa Los estudiantes que viven con EII a menudo enfrentan desafíos específicos y necesitan apoyo adicional en el entorno escolar. Esta guía está diseñada para ayudar a los docentes a comprender mejor las dificultades que estos estudiantes pueden experimentar en la escuela. Medicación y tratamiento El tratamiento incluye el uso de medicamentos como corticoides (por ejemplo, cortisona) para aliviar los síntomas. En algunos niños y adolescentes, la EII es leve y puede controlarse fácilmente; en otros, el manejo es más complejo. En casos menos frecuentes, puede ser necesario recurrir a una cirugía para tratar formas graves o complicaciones de la enfermedad. Cabe aclarar que la EII no es contagiosa y no representa ningún riesgo para otros estudiantes o el personal escolar . El impacto de la EII en el estudiante Los efectos de la EII pueden ser importantes. Los estudiantes pueden sentir una gran incomodidad al hablar de problemas intestinales, lo que genera vergüenza y ansiedad. Los efectos secundarios de los corticoides pueden incluir aumento de peso, acné, cambios de humor, dificultad para concentrarse y dolores de cabeza. Estos cambios, reales o percibidos, pueden afectar significativamente la autoestima del estudiante. Además, las ausencias escolares, el bajo rendimiento académico y la exclusión de actividades recreativas o deportivas pueden aumentar la frustración. Una de las situaciones más difíciles para estos estudiantes en el ámbito escolar es la necesidad de ir al baño de manera urgente y sin previo aviso. El temor a no llegar a tiempo puede generar altos niveles de ansiedad e incluso derivar en el rechazo a asistir a clases. ¿Cómo puede la escuela apoyar a estudiantes con EII? El acompañamiento y comprensión por parte de los docentes y la comunidad educativa es esencial para que el estudiante pueda desarrollarse de manera académica y social. Se deben establecer medidas que permitan al estudiante salir del aula rápidamente y sin llamar la atención. Ser interrogado frente a los compañeros puede resultar muy vergonzoso, y una demora, aunque sea breve, puede causar un accidente. Se pueden utilizar códigos o señales conocidas por los profesores, o bien permitir que el estudiante abandone el aula sin necesidad de explicar. La mayoría de los jóvenes asumen esta responsabilidad con madurez y no abusan de este permiso. En algunos casos, se puede considerar el uso de baños del personal docente, especialmente si los baños estudiantiles están lejos del aula. Lo fundamental es que el estudiante se sienta respaldado, con la certeza de que su situación será tratada con respeto y discreción. Dado que se trata de una enfermedad crónica o de recaídas periódicas, habrá momentos en que el estudiante esté ausente o presente síntomas o efectos secundarios durante su jornada escolar. Estos síntomas pueden afectar su concentración, rendimiento académico, desempeño deportivo y participación en excursiones u otras actividades escolares. Excursiones, campamentos y deportes En general, la mayoría de los estudiantes con EII pueden participar en las actividades escolares y sociales, aunque puede que en ciertos momentos necesiten comprensión y flexibilidad por parte de los docentes y sus compañeros. Idealmente, el estudiante podrá participar plenamente. Sin embargo, en algunas ocasiones el temor al dolor, la diarrea o la falta de acceso a un baño puede generar angustia. En estos casos, el estudiante podría preferir no participar. Acciones simples como asignarle un asiento en el pasillo del autobús o teatro pueden ser de gran ayuda. Los deportes pueden verse afectados por dolores abdominales, molestias articulares o un estado general de salud comprometido. Aun así, se debe alentar la participación de acuerdo con sus capacidades del momento. Algunos estudiantes pueden esforzarse demasiado para evitar parecer “débiles” ante sus compañeros, por lo que será importante animarlos a actuar con prudencia y no sobrepasar sus límites. El personal docente debe comprender que habrá días mejores que otros, y confiar en el juicio del estudiante si manifiesta no estar en condiciones de participar en determinada actividad. En algunos casos, tras una cirugía, se impondrán restricciones específicas. Puede ser necesario diseñar programas individuales para fomentar la participación del estudiante en la medida de sus posibilidades. Ausencias y hospitalización Es posible que el estudiante se ausente debido a brotes de la enfermedad, internaciones (que pueden extenderse desde algunos días hasta varias semanas) o consultas médicas. También es frecuente que pase tiempo en la enfermería escolar o en el baño. Se pueden enviar tareas y trabajos escolares al domicilio o al hospital para que el estudiante mantenga el vínculo con el aprendizaje. Las visitas y mensajes de sus compañeros y profesores ayudan a preservar el contacto social y académico. Señales de alerta en el entorno escolar En general, los estudiantes con EII se presentan bien y pueden participar normalmente en la escuela. Es raro que ocurra una emergencia médica o que el docente deba brindar primeros auxilios. No obstante, es importante que el personal, los padres y el propio estudiante tengan un plan de acción ante posibles complicaciones. Es fundamental recordar que, aunque el estudiante aparente estar bien, puede estar atravesando síntomas significativos y variables. Esté atento a signos de cansancio o decaimiento emocional, y no dude en conversar con los padres si surgen inquietudes. Comunicación Los docentes deben dialogar abiertamente con el estudiante y su familia sobre posibles dificultades y establecer un plan de acción. Aunque es poco probable que se presenten síntomas graves durante la jornada escolar, deben mantenerse líneas claras de comunicación. En algunos casos, puede ser útil que el personal docente o el orientador escolar se comuniquen con el médico tratante (generalmente un gastroenterólogo pediátrico) o con otros profesionales de salud involucrados. Decidir si se informa o no a la clase sobre la condición del estudiante es un tema que debe discutirse con el propio estudiante y su familia. Los compañeros y otros profesores deben tener al menos una comprensión básica del problema para reducir el aislamiento y evitar burlas. Entre las posibles estrategias están una presentación adaptada al nivel escolar o un proyecto de ciencias o salud, en el caso de los estudiantes mayores. Puntos clave a recordar Los efectos de la EII y de la medicación pueden ser importantes para el estudiante. Deben existir arreglos que permitan al estudiante salir del aula sin demoras ni explicaciones públicas. En general, los estudiantes con EII pueden participar plenamente en la escuela, el deporte y las actividades sociales, pero podrían requerir medidas especiales. Es esperable que se ausenten por períodos breves o incluso durante semanas debido a hospitalizaciones. Es fundamental contar con un plan de acción ante la aparición de síntomas en el ámbito escolar. Para más información Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) – Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa Enfermedades crónicas y la escuela – información para familias
- Enfermedades crónicas y la escuela – información para familias
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Mantener el vínculo con la escuela, jardín infantil y el aprendizaje Para lograr el mejor desempeño académico posible, los niños con condiciones de salud crónicas o temporales requieren apoyo constante y coordinado por parte de su familia, los profesionales de salud y el personal educativo de su escuela o jardín infantil. Es recomendable que los padres mantengan una comunicación activa con la institución educativa, conversando con un coordinador escolar, docente responsable del bienestar estudiantil, director o vicedirector, para definir claramente las responsabilidades de cada parte involucrada en el cuidado y acompañamiento del niño. También es útil designar una persona de contacto dentro de la escuela o jardín infantil que facilite la comunicación continua y centralizada. Las familias deben decidir cuál es el mejor medio de comunicación entre la casa, la escuela y, si corresponde, el hospital (por ejemplo: reuniones presenciales, llamadas telefónicas, videollamadas o correo electrónico), y establecer quién debe compartir la información , cómo hacerlo y en qué momentos. Es esencial informar regularmente a la escuela o jardín sobre cómo se encuentra el niño en su vida cotidiana, incluyendo su estado académico, emocional, social y físico. Del mismo modo, la familia debe determinar cuánta información desea compartir el niño o adolescente respecto a su condición médica con los docentes, compañeros y otros miembros de la comunidad educativa. Es importante garantizar el cuidado necesario en el entorno escolar, pero también proteger el derecho del niño a la privacidad y confidencialidad . Puede ser de gran ayuda que la escuela reciba capacitación profesional o asesoramiento médico para que los docentes y personal educativo comprendan mejor cómo apoyar a su hijo. Apoyos disponibles en escuelas y jardines infantiles Servicios de apoyo escolar En muchos países de habla hispana, existen distintos servicios escolares de apoyo que pueden estar disponibles dependiendo de la región o del sistema educativo. Algunos ejemplos incluyen: Personal de apoyo psicológico o bienestar estudiantil Docentes especializados en educación inclusiva Planes de aprendizaje individualizados Docentes itinerantes o apoyo a domicilio Ayudas económicas o subsidios escolares Es importante que las familias consulten con la escuela o jardín infantil sobre qué apoyos están disponibles en su localidad y cómo acceder a ellos. Estudiantes con discapacidad o necesidades educativas adicionales Todas las instituciones educativas están obligadas a respetar los derechos de los estudiantes con discapacidad y garantizar su participación plena y equitativa en la educación. Si su hijo necesita ajustes razonables para acceder al currículo escolar en igualdad de condiciones que sus compañeros, puede solicitar estos apoyos a través de la dirección del establecimiento. Entre los servicios adicionales pueden incluirse: Financiamiento o programas de inclusión para estudiantes con discapacidad Apoyo pedagógico o terapéutico dentro o fuera del aula Equipos multidisciplinarios de apoyo Grupos de apoyo escolar para estudiantes y familias Consulte con su escuela, jardín infantil o autoridad educativa local para conocer los programas disponibles en su región. Estudiantes de niveles superiores (secundaria) Los últimos años de educación secundaria pueden ser especialmente exigentes, por lo que si su hijo tiene una condición médica, podría requerir apoyos adicionales para continuar con sus estudios. También es importante estar abiertos a opciones educativas flexibles o alternativas , en caso de que los tratamientos interfieran con el cumplimiento del calendario escolar tradicional. En muchos sistemas educativos existen medidas de apoyo como: Ajustes en exámenes o evaluaciones Notas estimadas en caso de ausencias justificadas Retiros temporales con reingreso posterior Programas de continuidad educativa para estudiantes enfermos Además, si su hijo desea continuar estudios universitarios o técnicos, puede ser útil informarse sobre mecanismos de acceso especial que consideren las dificultades vividas durante su etapa escolar. Aprendizaje en casa o durante la hospitalización El aprendizaje es clave para el desarrollo y bienestar de los niños y adolescentes. Incluso si están enfermos o en recuperación, se recomienda mantener alguna rutina educativa adaptada a su estado de salud. Hoy en día existen múltiples recursos digitales, aplicaciones educativas, videos didácticos y actividades imprimibles que permiten continuar el aprendizaje desde casa o el hospital. En algunos países o regiones, ciertos hospitales pediátricos cuentan con programas educativos hospitalarios , donde docentes especializados ofrecen clases individuales o grupales a los pacientes internados. Consulte con el equipo médico si existe esta posibilidad en su localidad. Otra opción eficaz es contratar tutorías personalizadas , ya sea de forma presencial o virtual, para ayudar al estudiante a ponerse al día con sus estudios. Retorno a la escuela o jardín infantil Cuando el niño regresa a clases tras un período de ausencia por motivos de salud, es importante planificar ese regreso de manera progresiva y adecuada. Regreso gradual Muchos niños y adolescentes experimentan cansancio físico y mental después de un tratamiento médico. Es útil acordar un horario reducido o adaptado en las primeras semanas, según la tolerancia del estudiante. Plan de reintegración escolar La familia, el equipo docente y los profesionales de salud pueden trabajar juntos para diseñar un plan de retorno a clases , que incluya los apoyos o modificaciones necesarias en el entorno escolar. Plan de atención a la salud en la escuela Este plan permite definir con claridad cómo se atenderá la condición médica del niño durante su jornada escolar, quiénes estarán involucrados y qué hacer en caso de emergencia o síntomas. Citas médicas y tratamientos Informe a la escuela sobre las visitas médicas periódicas o tratamientos que puedan afectar la asistencia o el rendimiento académico. Reintegración social Es normal que muchos niños y adolescentes se sientan inseguros o nerviosos al volver a convivir con sus compañeros después de un tiempo prolongado fuera del aula. Fomentar el contacto social durante su recuperación, como llamadas o mensajes con amigos, puede facilitar el proceso de reintegración. Puntos clave a recordar Los niños con condiciones de salud necesitan un apoyo educativo constante y coordinado entre familia, personal médico y escuela. Mantenga una comunicación fluida con la institución educativa sobre el bienestar general del niño en casa y en el aula. Comparta la información relevante con el personal escolar para garantizar los cuidados adecuados. Existen recursos y apoyos disponibles : consulte con los responsables educativos de su localidad. Para más información Hable con el médico tratante de su hijo o con el equipo escolar. Consulte con la autoridad educativa de su país o región sobre apoyos para estudiantes con condiciones de salud. Pregunte en hospitales pediátricos si cuentan con programas educativos hospitalarios. Explore fundaciones y organizaciones sociales que ofrezcan tutorías o programas de acompañamiento académico. Investigue sobre programas de inclusión educativa y adaptaciones para exámenes en niveles superiores. Preguntas frecuentes ¿Quién se encarga de garantizar que los estudiantes enfermos continúen su educación? La responsabilidad educativa sigue siendo de la escuela o jardín infantil donde el estudiante esté matriculado , incluso si no puede asistir de manera presencial. Es importante que los docentes adapten el contenido y brinden apoyo a distancia si es necesario. ¿Qué apoyo existe si mi hijo debe estar internado por un período prolongado? En muchos hospitales pediátricos existen programas educativos hospitalarios que ofrecen clases durante la internación. Si no existe un programa formal, consulte con el equipo médico sobre recursos alternativos o solicite apoyo en la escuela del niño para recibir materiales de estudio y tareas adaptadas.o, consulte con el personal médico qué recursos educativos están disponibles.
- Hepatitis Autoinmune (HAI)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El sistema inmunológico tiene la función de defender al organismo contra elementos que considera extraños, como bacterias y virus. Sin embargo, en algunos casos y por razones aún no del todo comprendidas, el sistema inmunológico puede confundir tejidos del propio cuerpo como si fueran agentes invasores y atacarlos. A este tipo de enfermedades se les llama enfermedades autoinmunes. La hepatitis autoinmune (HAI) es una enfermedad en la cual el sistema inmunológico ataca las células del hígado, provocando inflamación (hepatitis) y daño progresivo. Es una enfermedad crónica, lo que significa que puede durar muchos años, y si no se trata adecuadamente, puede evolucionar hacia cirrosis (endurecimiento y cicatrización del hígado). Aunque no existe una cura definitiva para la HAI, sí hay tratamientos disponibles que pueden controlar la enfermedad. Cuanto antes se diagnostique y trate, mejores serán los resultados. Anteriormente, esta condición se conocía como hepatitis lupoidal. Tipos de Hepatitis Autoinmune Existen dos tipos principales de hepatitis autoinmune: HAI tipo 1 : Es el tipo más común. Puede presentarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en niñas que en niños. Suele estar asociada a otras enfermedades autoinmunes como la artritis, colitis ulcerosa o colangitis esclerosante. HAI tipo 2 : Es menos frecuente pero puede presentarse con síntomas más severos. Signos y Síntomas de la Hepatitis Autoinmune Los síntomas de la HAI pueden parecerse a los de otras formas de hepatitis e incluso confundirse con una gripe. Algunos de los síntomas más comunes son: Cansancio o fatiga persistente Dolor abdominal y aumento del tamaño del hígado Ictericia (coloración amarilla de la piel y los ojos) Dolor o molestias en las articulaciones Erupciones cutáneas y picazón Vasos sanguíneos anómalos visibles en la piel (angiomas en araña) Náuseas, vómitos y pérdida del apetito Orina oscura y heces de color claro ¿Cuándo Consultar al Médico? Si su hijo presenta alguno de los síntomas anteriores, es importante acudir al médico de cabecera. Es probable que sea derivado a un gastroenterólogo pediátrico (especialista en hígado). Para diagnosticar la HAI, se realizan análisis de sangre que permiten evaluar la función hepática y la actividad del sistema inmunológico. También es común que se realice una biopsia hepática (extracción de una pequeña muestra del hígado mediante una aguja fina bajo anestesia general) para analizarla bajo el microscopio. El diagnóstico puede llevar tiempo, ya que otras enfermedades como la hepatitis viral pueden presentar síntomas similares. Tratamiento para la Hepatitis Autoinmune El tratamiento se enfoca en reducir la actividad del sistema inmunológico. Para ello se utilizan principalmente dos tipos de medicamentos: Corticosteroides (prednisolona) : Se administran inicialmente en dosis altas y luego se van reduciendo progresivamente, buscando la dosis mínima efectiva que mantenga la enfermedad bajo control. Azatioprina : Este medicamento permite disminuir la cantidad de corticosteroides necesaria, reduciendo así sus efectos secundarios. Existen otros tratamientos disponibles que su gastroenterólogo puede considerar según la evolución del caso. En una pequeña proporción de niños, la enfermedad hepática puede volverse grave y requerir un trasplante de hígado. Efectos Secundarios de la Medicación Su especialista también le informará sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos. Los más comunes son: Prednisolona puede causar: Aumento de peso Ansiedad o confusión Adelgazamiento de huesos (osteoporosis), piel y cabello Hiperglucemia (diabetes) e hipertensión arterial Cataratas y glaucoma Azatioprina puede provocar: Pérdida del apetito y náuseas Disminución de glóbulos blancos, lo que puede reducir la capacidad para combatir infecciones Seguimiento Médico El seguimiento continuo con el gastroenterólogo será necesario durante varios años. Su hijo necesitará análisis de sangre periódicos para monitorear la función hepática y ajustar el tratamiento. ¿Qué Causa la Hepatitis Autoinmune? La causa exacta de la HAI aún se desconoce. Se cree que, en muchas enfermedades autoinmunes, ciertos virus o medicamentos podrían desencadenar una respuesta inmune inadecuada. Puntos Clave para Recordar La HAI ocurre cuando el cuerpo ataca sus propias células hepáticas. El diagnóstico temprano mejora la eficacia del tratamiento. Puede controlarse con medicamentos que reducen la actividad del sistema inmunológico. Es una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico prolongado. No tiene cura, y en algunos casos severos puede ser necesario un trasplante de hígado. Para Más Información Consulte a su médico de cabecera o gastroenterólogo pediátrico. Medicamentos Corticoesteroides Preguntas Frecuentes ¿Qué probabilidad hay de que mi hijo necesite un trasplante de hígado? Esto depende del grado de daño hepático al momento del diagnóstico y de cómo responda al tratamiento. En general, la necesidad de trasplante en niños con HAI es muy baja. ¿Existe alguna dieta especial que ayude a mejorar los síntomas? No, la alimentación no está relacionada con el origen ni con la progresión de la enfermedad. Se recomienda una dieta saludable general, pero no hay evidencia que respalde las dietas “depurativas” del hígado.
- Trastorno del espectro autista (TEA)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha hecho un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza de errores, omisiones ni resultados derivados de los tratamientos descritos. Puntos clave El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en que los niños se comunican, interactúan y procesan la información. Se caracteriza principalmente por dificultades en comunicación social y conductas repetitivas o intereses restringidos . No existen dos niños con TEA iguales; cada uno presenta un perfil único de fortalezas y desafíos. El diagnóstico y tratamiento deben ser realizados por profesionales especializados. ¿Qué es el TEA? El TEA reemplaza términos que antes se usaban como “autismo”, “síndrome de Asperger” o “trastorno generalizado del desarrollo”.Afecta aproximadamente a 1–2 de cada 100 niños. Muchas veces existe un componente familiar. Algunas personas prefieren el término “personas autistas”, mientras que otras familias utilizan “niño con autismo”. Signos y síntomas Las dificultades suelen manifestarse en dos áreas principales: Comunicación social (comprensión, uso del lenguaje verbal y no verbal, interacción con otros). Conductas repetitivas e intereses restringidos (rutinas estrictas, intereses intensos, sensibilidad sensorial). En bebés y preescolares Retraso o formas poco comunes de lenguaje. Poca interacción social o de juego. Menos uso de gestos, señas o contacto visual. Juegos repetitivos o exploración inusual de objetos. Necesidad de rutinas muy rígidas. Sensibilidades sensoriales (ruidos, texturas, luces). En edad escolar Capacidad de expresar necesidades, pero dificultad para mantener conversaciones. Prefieren seguir sus propias ideas en lugar de unirse a las de otros. Intereses especiales muy intensos. Dificultad para adaptarse a cambios o transiciones. Problemas académicos y sociales, especialmente en ambientes ruidosos. En adolescentes o adultos jóvenes Dificultad para mantener amistades estables. Ansiedad elevada. Foco excesivo en ideas o intereses específicos. Diagnósticos alternativos previos (TDAH, retraso del lenguaje, discapacidad intelectual, trastornos de la alimentación o ansiedad). Condiciones asociadas Algunos niños con TEA también presentan: TDAH Retraso global del desarrollo Discapacidad intelectual Ansiedad y trastornos del ánimo Problemas de conducta Dificultades de aprendizaje Problemas de motricidad fina o coordinación Trastornos del sueño o la alimentación Síndromes genéticos como el X frágil Apoyos y tratamiento El abordaje debe ser individualizado y multidisciplinario . Algunos apoyos recomendados son: Psicología : manejo de emociones, conductas desafiantes y habilidades sociales. Terapia del lenguaje (fonoaudiología) : mejora de la comunicación verbal y no verbal. Terapia ocupacional : apoyo en integración sensorial, juego compartido y adaptación del entorno. La medicación no trata los síntomas centrales del TEA , pero puede usarse si existen condiciones asociadas como ansiedad o TDAH. En España, los niños menores de 7 años con dificultades en varias áreas del desarrollo pueden acceder a apoyos a través de programas de atención temprana sin necesidad de diagnóstico definitivo. ¿Cuándo consultar al médico? Si notas señales de alerta en la comunicación, juego, lenguaje o conducta de tu hijo, consulta con tu pediatra . El pediatra puede derivar a: Psicólogo infantil especializado Fonoaudiólogo/logopeda Neurólogo o neuropediatra La evaluación suele incluir: Entrevistas con padres y docentes. Pruebas de lenguaje, comunicación y habilidades cognitivas. Observación en distintos contextos. Puntos clave para recordar El TEA se manifiesta con dificultades en comunicación social y conductas repetitivas. Cada niño es único, no existe un perfil único de síntomas. El diagnóstico debe hacerlo un profesional especializado; no se recomienda autodiagnóstico . El apoyo debe ser continuo y adaptarse al crecimiento del niño.
- Lesión cerebral – Atención y concentración
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha hecho un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza de errores, omisiones ni resultados derivados de los tratamientos descrito s. Puntos clave La atención permite seleccionar lo que es importante, y la concentración ayuda a mantener ese enfoque durante el tiempo necesario. Después de una lesión cerebral adquirida , los niños pueden tener dificultades para mantener la atención o concentrarse, lo que interfiere con su aprendizaje y vida diaria. Un neuropsicólogo puede identificar formalmente estos problemas y diseñar estrategias personalizadas para apoyar al niño. ¿Qué es la atención? La atención es el proceso de concentrarse en una cosa a la vez . La usamos constantemente sin darnos cuenta. En la escuela, por ejemplo, un niño puede necesitar copiar del pizarrón mientras escucha la explicación del maestro , lo cual exige dividir y alternar la atención entre varias tareas. Ejemplos de dificultades con la atención y la concentración Un niño con problemas de atención tras una lesión cerebral puede presentar: Incapacidad para concentrarse en ambientes con ruido o distracciones. Ser fácilmente interrumpido por otros niños, actividades o estímulos cercanos. Inquietud, dificultad para permanecer sentado, moverse o jugar con objetos. Problemas para seguir instrucciones. Interrumpir conversaciones, hablar fuera de turno o cambiar de tema. Sentirse abrumado ante mucha información o actividades. Dificultad para seleccionar lo relevante en un texto o página llena de datos. Problemas para manejar tareas múltiples o demandas simultáneas. Resistencia al cambio y dificultad para pasar de una tarea a otra. Poco tiempo de permanencia en actividades, dificultad para mantenerlas de forma independiente. Estrategias que pueden ayudar Algunas recomendaciones prácticas para padres y docentes son: Programar las actividades más importantes o exigentes temprano en el día o tras un descanso. Dividir las tareas en bloques cortos, con inicio y fin claros. Incluir pausas regulares con actividades que permitan moverse. Alternar actividades de alta exigencia mental con otras más simples o físicas. Dar instrucciones breves, claras y en partes, apoyándolas con notas escritas. Asegurarse de tener la atención del niño (llamándolo por su nombre y mirándolo a los ojos) antes de hablar. Usar apoyos visuales como recordatorios en el pizarrón. Reducir distracciones: ubicar al niño cerca del maestro y mantener el escritorio libre de objetos innecesarios. Sentarlo junto a compañeros que sirvan de buenos modelos de conducta. Dar recordatorios frecuentes y reforzar positivamente cuando se mantiene en la tarea. Simplificar el material de las actividades y mantener rutinas diarias claras. ¿Cuándo consultar al médico? Las dificultades de atención y concentración pueden evaluarse mediante una valoración neuropsicológica . El neuropsicólogo podrá diseñar un plan de apoyo ajustado a las fortalezas y debilidades cognitivas de cada niño. Puntos clave para recordar La atención y la concentración son habilidades esenciales para el aprendizaje y la vida diaria. Tras una lesión cerebral adquirida, es frecuente que aparezcan problemas en estas áreas. Un diagnóstico neuropsicológico permite identificar los problemas y diseñar estrategias de apoyo específicas para cada niño.
- Asma – Uso de inhaladores con cámara espaciadora
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha hecho un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza de errores, omisiones ni resultados derivados de los tratamientos descritos. Puntos clave El inhalador (“puffer”) con cámara espaciadora funciona igual de bien que un nebulizador y es más sencillo de usar en casa. La cámara espaciadora permite que más medicamento llegue directamente a los pulmones. Es fundamental que usted y su hijo sepan usarla correctamente. La cámara espaciadora debe limpiarse una vez por semana y no debe compartirse con otras personas. ¿Qué es un espaciador? El espaciador es un tubo de plástico que se conecta al inhalador para administrar la medicación del asma. En bebés y niños pequeños se usa con mascarilla facial . En niños mayores y adolescentes se usa con boquilla . Usar el inhalador con espaciador es más eficaz que usar el inhalador solo, porque el medicamento llega mejor a los pulmones. Cómo usar un espaciador Arme el espaciador según las instrucciones del fabricante. Retire la tapa del inhalador. Agite bien el inhalador y, si es nuevo o lleva tiempo sin usarse, apriételo unas veces hasta que salga vapor (“cargar o cebar”). Coloque el inhalador firmemente en la entrada del espaciador. Si usa mascarilla: colóquela cubriendo boca y nariz, asegurando un buen sello. Si usa boquilla: el niño debe colocarla entre los dientes y cerrar bien los labios alrededor. Pida a su hijo sentarse derecho y exhalar suavemente. Presione el inhalador una vez para liberar la dosis dentro del espaciador. Mantenga la mascarilla o boquilla en su lugar y permita que el niño respire normalmente 4 veces (unos 15–20 segundos). No quite la mascarilla entre respiraciones. Si necesita otra dosis, agite de nuevo el inhalador y repita los pasos. Cuidado del espaciador Lave el espaciador una vez por semana con agua tibia y un poco de detergente suave. No lo enjuague. Es importante que quede una fina capa de detergente para reducir la electricidad estática. Déjelo escurrir y secar al aire (no lo seque con paños ni papel). Arme nuevamente el espaciador solo cuando esté seco. No permita que nadie más lo use. Reemplace el espaciador una vez al año si se usa a diario o antes si se daña o se agrieta. Preguntas frecuentes ¿Qué hago si necesito usar el espaciador y aún está húmedo? No debe usarse mientras esté mojado, ya que la electricidad estática hace que el medicamento se adhiera a las paredes del espaciador. Use el inhalador directamente mientras espera a que el espaciador se seque. Lo ideal es tener un espaciador de repuesto . ¿Cada cuánto debo comprar uno nuevo? Al menos una vez al año si se usa diariamente, o inmediatamente si se rompe o agrieta. Puntos clave para recordar El inhalador con espaciador es seguro y eficaz para el asma. Enseñe a su hijo cómo usarlo correctamente y practiquen juntos. Lávelo una vez por semana, déjelo secar al aire y nunca lo comparta con otras personas. Siempre tenga a mano un espaciador limpio y, si es posible, un repuesto.
- Asma
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o resultados derivados de los tratamientos descritos. Esta información se actualiza regularmente; asegúrese de contar con la versión más reciente. Puntos clave El asma es una enfermedad común en la infancia que causa estrechamiento de las vías respiratorias. Con el tratamiento adecuado, los niños pueden llevar una vida activa y practicar deportes. Todo niño con asma debe contar con un Plan de Acción para el Asma . Los episodios de asma (o crisis asmáticas) pueden ser leves, moderados o graves. En casos severos, se debe llamar de inmediato a una ambulancia . ¿Qué es el asma? El asma ocurre cuando los bronquios (pequeños conductos del pulmón): Se inflaman y producen exceso de moco, y los músculos que los rodean se contraen,provocando dificultad para que el aire salga de los pulmones. Esto causa sibilancias (silbidos al respirar), tos y problemas para respirar. El asma es frecuente en la infancia: 1 de cada 5 niños será diagnosticado en algún momento. La mayoría puede llevar una vida normal si recibe el tratamiento adecuado. Signos y síntomas de asma Episodio leve Dificultad para respirar o sensación de opresión en el pecho. Falta de aire al hablar o jugar. Sibilancias (respiración con silbido). Tos, sobre todo de noche, al amanecer, con ejercicio o en clima frío. Estos síntomas pueden durar 2 a 3 días o más . La mayoría de los episodios son leves. Episodio grave Dificultad marcada para respirar. El niño puede verse exhausto, agitado o débil. Movimientos profundos en el pecho o cuello para intentar respirar. En este caso, llame inmediatamente a una ambulancia . Causas y desencadenantes del asma No siempre se conoce la causa exacta. Puede estar relacionado con: Antecedentes familiares, Otras condiciones como alergias, rinitis o eccema. Los desencadenantes más comunes son: Infecciones respiratorias (resfriados o virus), Ejercicio, Cambios de clima o viento, Ácaros del polvo, pólenes o mascotas, Humo de tabaco (incluso en ropa o muebles). Tratamiento – Plan de Acción para el Asma El Plan de Acción debe estar siempre a mano y conocido por quienes cuidan al niño. Medicamentos Broncodilatadores de rescate (aliviadores): Ej. salbutamol (Ventolín). Actúan en minutos y abren las vías respiratorias. Se usan durante las crisis. Preventivos: Ej. Flixotide, Pulmicort (inhalados) o Singulair (tableta). Deben tomarse todos los días si el médico lo indica. Controladores: Se usan cuando los preventivos no son suficientes. Ej. Serevent, Formoterol. Siempre se combinan con preventivos. El pediatra ajustará el tratamiento según la evolución. Administración de los medicamentos La vía inhalada es la más eficaz. Los espaciadores con inhalador dosificado funcionan igual de bien que un nebulizador, pero son más fáciles de usar en casa. Asegúrese de que su hijo y usted sepan cómo usar el inhalador correctamente . ¿Qué hacer durante una crisis de asma? Si no tiene a mano el plan de acción del niño, siga los pasos de primeros auxilios 4x4x4 : Siente al niño erguido y mantenga la calma. Administre 4 inhalaciones de broncodilatador (ej. Ventolín) con un espaciador, 1 inhalación a la vez, pidiendo al niño que dé 4 respiraciones tras cada una. Espere 4 minutos. Si no mejora, repita el paso 2. Si aún no mejora, llame a una ambulancia de inmediato y continúe repitiendo los pasos 2 y 3 hasta que llegue ayuda. Cuándo consultar al médico Si su hijo presenta tos o silbidos con frecuencia. Si necesita usar el inhalador de rescate más de lo habitual. Si las crisis son graves o los medicamentos no funcionan como antes. Puntos clave para recordar Pida siempre un Plan de Acción para el Asma a su médico. Los aliviadores se usan en crisis. Los preventivos deben tomarse a diario si están prescritos. Su hijo debe llevar la medicación siempre consigo. Acuda de inmediato al hospital si su hijo no puede hablar, está muy agitado, sus labios se ponen azules o respira con gran esfuerzo .
- Collar cervical rígido
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Puntos clave Los collares cervicales rígidos (como el Aspen o el Philadelphia) se usan para lesiones de cuello o fracturas estables de la columna cervical. Según la indicación médica, el niño puede necesitar llevarlo de forma continua durante 6 a 12 semanas . En algunos casos, el collar se prescribe aunque la radiografía sea normal, como medida de alivio del dolor y precaución. Es fundamental mantener la alineación del cuello, evitar caídas y cuidar la piel bajo el collar. Cuidado en casa Dolor y alivio Las lesiones de cuello suelen ser dolorosas. El collar inmoviliza y ayuda a reducir la molestia, pero muchas veces es necesario complementar con analgésicos como paracetamol , administrados según la receta médica o el prospecto. Uso del collar El médico indicará si el niño debe usar el collar las 24 horas del día sin retirarlo , o si puede quitarse brevemente para higiene. Algunos niños con lesiones menos graves lo llevan solo por comodidad , ya que reduce el dolor en tejidos blandos. Dormir Salvo que el médico indique lo contrario, el niño debe dormir con el collar puesto . Lo ideal es que duerma boca arriba y sin almohadas , para mantener el cuello alineado. Baño e higiene El collar limita la movilidad del cuello y aumenta el riesgo de caídas en la ducha o la bañera. Para reducir riesgos: Coloque una alfombra antideslizante en la bañera o ducha. Ayude al niño a entrar y salir de la bañera vacía, sentado antes de llenarla. Use una ducha de mano para enjuagar el cuerpo. Evite mojar el collar. No lave el cabello con agua , use champú seco. Higiene del cuello Solo retire el collar si el médico lo ha autorizado. Pasos recomendados (con ayuda de otra persona): Coloque al niño boca arriba sobre una superficie firme con una toalla debajo. Una persona mantiene la cabeza inmóvil, mientras otra abre los velcros y retira la parte frontal del collar. Lave suavemente la piel con un paño húmedo y jabón neutro o solo agua. Seque con cuidado, sin aplicar cremas ni polvos. Vuelva a colocar la parte frontal asegurando que el soporte quede firme bajo el mentón. Retire la parte trasera deslizándola de lado (sin levantar la cabeza), limpie y seque la piel. Coloque nuevamente la parte trasera y cierre los velcros de manera equilibrada. ¿Cuándo consultar al médico? Acuda a su pediatra o al hospital si el niño presenta: Dolor creciente. Hormigueo, debilidad o falta de sensibilidad en brazos o piernas. Lesiones en la piel debajo del collar (rojez, úlceras, heridas). Dificultad para ajustar el collar o si nota que no encaja correctamente . Seguimiento El médico indicará la fecha del próximo control, que puede incluir una radiografía de revisión. Una vez confirmada la recuperación, el collar podrá retirarse. Después de retirar el collar La piel puede estar seca o con picazón : lave con agua tibia y jabón suave, e hidrate con crema neutra sin perfume. Es normal sentir el cuello rígido o dolorido ; mejora con el tiempo y, si lo indica el médico, con estiramientos suaves. Generalmente no se necesita fisioterapia El regreso al deporte debe hacerse solo cuando lo autorice el especialista. Recordatorio importante Use el collar según la indicación médica (continuo o parcial). Evite caídas en el baño y no moje el collar . Revise la piel si está autorizado a retirar el dispositivo Busque atención médica si hay dolor intenso, problemas neurológicos o lesiones en la piel.
