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Lesión cerebral – Atención y concentración

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



Aviso legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha hecho un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza de errores, omisiones ni resultados derivados de los tratamientos descritos.


Puntos clave


  • La atención permite seleccionar lo que es importante, y la concentración ayuda a mantener ese enfoque durante el tiempo necesario.


  • Después de una lesión cerebral adquirida, los niños pueden tener dificultades para mantener la atención o concentrarse, lo que interfiere con su aprendizaje y vida diaria.


  • Un neuropsicólogo puede identificar formalmente estos problemas y diseñar estrategias personalizadas para apoyar al niño.


¿Qué es la atención?


La atención es el proceso de concentrarse en una cosa a la vez. La usamos constantemente sin darnos cuenta. En la escuela, por ejemplo, un niño puede necesitar copiar del pizarrón mientras escucha la explicación del maestro, lo cual exige dividir y alternar la atención entre varias tareas.


Ejemplos de dificultades con la atención y la concentración


Un niño con problemas de atención tras una lesión cerebral puede presentar:


  • Incapacidad para concentrarse en ambientes con ruido o distracciones.

  • Ser fácilmente interrumpido por otros niños, actividades o estímulos cercanos.


  • Inquietud, dificultad para permanecer sentado, moverse o jugar con objetos.


  • Problemas para seguir instrucciones.


  • Interrumpir conversaciones, hablar fuera de turno o cambiar de tema.


  • Sentirse abrumado ante mucha información o actividades.


  • Dificultad para seleccionar lo relevante en un texto o página llena de datos.


  • Problemas para manejar tareas múltiples o demandas simultáneas.


  • Resistencia al cambio y dificultad para pasar de una tarea a otra.


  • Poco tiempo de permanencia en actividades, dificultad para mantenerlas de forma independiente.


Estrategias que pueden ayudar


Algunas recomendaciones prácticas para padres y docentes son:


  • Programar las actividades más importantes o exigentes temprano en el día o tras un descanso.


  • Dividir las tareas en bloques cortos, con inicio y fin claros.


  • Incluir pausas regulares con actividades que permitan moverse.


  • Alternar actividades de alta exigencia mental con otras más simples o físicas.


  • Dar instrucciones breves, claras y en partes, apoyándolas con notas escritas.


  • Asegurarse de tener la atención del niño (llamándolo por su nombre y mirándolo a los ojos) antes de hablar.


  • Usar apoyos visuales como recordatorios en el pizarrón.


  • Reducir distracciones: ubicar al niño cerca del maestro y mantener el escritorio libre de objetos innecesarios.


  • Sentarlo junto a compañeros que sirvan de buenos modelos de conducta.


  • Dar recordatorios frecuentes y reforzar positivamente cuando se mantiene en la tarea.


  • Simplificar el material de las actividades y mantener rutinas diarias claras.


¿Cuándo consultar al médico?


Las dificultades de atención y concentración pueden evaluarse mediante una valoración neuropsicológica. El neuropsicólogo podrá diseñar un plan de apoyo ajustado a las fortalezas y debilidades cognitivas de cada niño.


Puntos clave para recordar


  • La atención y la concentración son habilidades esenciales para el aprendizaje y la vida diaria.


  • Tras una lesión cerebral adquirida, es frecuente que aparezcan problemas en estas áreas.


  • Un diagnóstico neuropsicológico permite identificar los problemas y diseñar estrategias de apoyo específicas para cada niño.

 
 
 

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