Lesión cerebral – Atención y concentración
- Dr. Fernando Hidalgo

- 22 ago 2025
- 2 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un médico o profesional de salud. No se recomienda la automedicación. Se ha hecho un esfuerzo para asegurar que la información sea clara, actualizada y precisa. www.emergencias.org.es no se responsabiliza de errores, omisiones ni resultados derivados de los tratamientos descritos.
Puntos clave
La atención permite seleccionar lo que es importante, y la concentración ayuda a mantener ese enfoque durante el tiempo necesario.
Después de una lesión cerebral adquirida, los niños pueden tener dificultades para mantener la atención o concentrarse, lo que interfiere con su aprendizaje y vida diaria.
Un neuropsicólogo puede identificar formalmente estos problemas y diseñar estrategias personalizadas para apoyar al niño.
¿Qué es la atención?
La atención es el proceso de concentrarse en una cosa a la vez. La usamos constantemente sin darnos cuenta. En la escuela, por ejemplo, un niño puede necesitar copiar del pizarrón mientras escucha la explicación del maestro, lo cual exige dividir y alternar la atención entre varias tareas.
Ejemplos de dificultades con la atención y la concentración
Un niño con problemas de atención tras una lesión cerebral puede presentar:
Incapacidad para concentrarse en ambientes con ruido o distracciones.
Ser fácilmente interrumpido por otros niños, actividades o estímulos cercanos.
Inquietud, dificultad para permanecer sentado, moverse o jugar con objetos.
Problemas para seguir instrucciones.
Interrumpir conversaciones, hablar fuera de turno o cambiar de tema.
Sentirse abrumado ante mucha información o actividades.
Dificultad para seleccionar lo relevante en un texto o página llena de datos.
Problemas para manejar tareas múltiples o demandas simultáneas.
Resistencia al cambio y dificultad para pasar de una tarea a otra.
Poco tiempo de permanencia en actividades, dificultad para mantenerlas de forma independiente.
Estrategias que pueden ayudar
Algunas recomendaciones prácticas para padres y docentes son:
Programar las actividades más importantes o exigentes temprano en el día o tras un descanso.
Dividir las tareas en bloques cortos, con inicio y fin claros.
Incluir pausas regulares con actividades que permitan moverse.
Alternar actividades de alta exigencia mental con otras más simples o físicas.
Dar instrucciones breves, claras y en partes, apoyándolas con notas escritas.
Asegurarse de tener la atención del niño (llamándolo por su nombre y mirándolo a los ojos) antes de hablar.
Usar apoyos visuales como recordatorios en el pizarrón.
Reducir distracciones: ubicar al niño cerca del maestro y mantener el escritorio libre de objetos innecesarios.
Sentarlo junto a compañeros que sirvan de buenos modelos de conducta.
Dar recordatorios frecuentes y reforzar positivamente cuando se mantiene en la tarea.
Simplificar el material de las actividades y mantener rutinas diarias claras.
¿Cuándo consultar al médico?
Las dificultades de atención y concentración pueden evaluarse mediante una valoración neuropsicológica. El neuropsicólogo podrá diseñar un plan de apoyo ajustado a las fortalezas y debilidades cognitivas de cada niño.
Puntos clave para recordar
La atención y la concentración son habilidades esenciales para el aprendizaje y la vida diaria.
Tras una lesión cerebral adquirida, es frecuente que aparezcan problemas en estas áreas.
Un diagnóstico neuropsicológico permite identificar los problemas y diseñar estrategias de apoyo específicas para cada niño.

Comentarios