Collar cervical rígido
- Dr. Fernando Hidalgo

- 22 ago 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos.
Puntos clave
Los collares cervicales rígidos (como el Aspen o el Philadelphia) se usan para lesiones de cuello o fracturas estables de la columna cervical.
Según la indicación médica, el niño puede necesitar llevarlo de forma continua durante 6 a 12 semanas.
En algunos casos, el collar se prescribe aunque la radiografía sea normal, como medida de alivio del dolor y precaución.
Es fundamental mantener la alineación del cuello, evitar caídas y cuidar la piel bajo el collar.
Cuidado en casa
Dolor y alivio
Las lesiones de cuello suelen ser dolorosas. El collar inmoviliza y ayuda a reducir la molestia, pero muchas veces es necesario complementar con analgésicos como paracetamol, administrados según la receta médica o el prospecto.
Uso del collar
El médico indicará si el niño debe usar el collar las 24 horas del día sin retirarlo, o si puede quitarse brevemente para higiene.
Algunos niños con lesiones menos graves lo llevan solo por comodidad, ya que reduce el dolor en tejidos blandos.
Dormir
Salvo que el médico indique lo contrario, el niño debe dormir con el collar puesto.
Lo ideal es que duerma boca arriba y sin almohadas, para mantener el cuello alineado.
Baño e higiene
El collar limita la movilidad del cuello y aumenta el riesgo de caídas en la ducha o la bañera. Para reducir riesgos:
Coloque una alfombra antideslizante en la bañera o ducha.
Ayude al niño a entrar y salir de la bañera vacía, sentado antes de llenarla.
Use una ducha de mano para enjuagar el cuerpo.
Evite mojar el collar. No lave el cabello con agua, use champú seco.
Higiene del cuello
Solo retire el collar si el médico lo ha autorizado.
Pasos recomendados (con ayuda de otra persona):
Coloque al niño boca arriba sobre una superficie firme con una toalla debajo.
Una persona mantiene la cabeza inmóvil, mientras otra abre los velcros y retira la parte frontal del collar.
Lave suavemente la piel con un paño húmedo y jabón neutro o solo agua.
Seque con cuidado, sin aplicar cremas ni polvos.
Vuelva a colocar la parte frontal asegurando que el soporte quede firme bajo el mentón.
Retire la parte trasera deslizándola de lado (sin levantar la cabeza), limpie y seque la piel.
Coloque nuevamente la parte trasera y cierre los velcros de manera equilibrada.
¿Cuándo consultar al médico?
Acuda a su pediatra o al hospital si el niño presenta:
Dolor creciente.
Hormigueo, debilidad o falta de sensibilidad en brazos o piernas.
Lesiones en la piel debajo del collar (rojez, úlceras, heridas).
Dificultad para ajustar el collar o si nota que no encaja correctamente.
Seguimiento
El médico indicará la fecha del próximo control, que puede incluir una radiografía de revisión.
Una vez confirmada la recuperación, el collar podrá retirarse.
Después de retirar el collar
La piel puede estar seca o con picazón: lave con agua tibia y jabón suave, e hidrate con crema neutra sin perfume.
Es normal sentir el cuello rígido o dolorido; mejora con el tiempo y, si lo indica el médico, con estiramientos suaves.
Generalmente no se necesita fisioterapia
El regreso al deporte debe hacerse solo cuando lo autorice el especialista.
Recordatorio importante
Use el collar según la indicación médica (continuo o parcial).
Evite caídas en el baño y no moje el collar.
Revise la piel si está autorizado a retirar el dispositivo
Busque atención médica si hay dolor intenso, problemas neurológicos o lesiones en la piel.

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