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  • Llevar Medicamentos al Hospital

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave a tener en cuenta Si lleva medicamentos al hospital, estos deben almacenarse en la sala destinada a los fármacos. El personal de enfermería es el encargado de administrar los medicamentos durante la hospitalización de su hijo; sin embargo, los padres y cuidadores pueden colaborar bajo supervisión. Consulte con el equipo médico si tiene preguntas o inquietudes sobre los medicamentos que toma su hijo. ¿Es recomendable llevar los medicamentos de mi hijo al hospital? Sí. Se aconseja llevar los medicamentos habituales de su hijo al hospital para que el equipo médico pueda verificar las dosis correctas y asegurarse de que se receten adecuadamente durante la estancia hospitalaria. Por lo general, el hospital proporcionará todos los medicamentos prescritos por el médico tratante durante la hospitalización. Sin embargo, en algunos casos, es posible que se requiera que la familia aporte ciertos fármacos, como aquellos proporcionados bajo programas de acceso especial o ensayos clínicos. En tales situaciones, el farmacéutico del hospital le informará. Los medicamentos naturales o complementarios se tratan en una hoja informativa diferente. ¿Dónde se almacenan los medicamentos de mi hijo durante su hospitalización? Los medicamentos que usted lleve serán colocados en una bolsa identificada con los datos del paciente y guardados en la sala de medicamentos del hospital. Esto asegura su correcta conservación (por ejemplo, en refrigeración si es necesario) y evita el acceso de pacientes, familiares u otras personas no autorizadas. Una vez que un farmacéutico revise estos medicamentos, podrán ser devueltos a usted para llevarlos de regreso a casa si corresponde, o bien se le devolverán al momento del alta. En el caso de pacientes que utilicen autoinyectores de adrenalina (como EpiPen o AnaPen) para tratar la anafilaxia, estos pueden mantenerse cerca del paciente para uso inmediato. Consulte nuestra hoja informativa sobre reacciones alérgicas y anafilácticas para más detalles. ¿Puedo administrarle los medicamentos a mi hijo durante su estadía en el hospital? No directamente. El personal de enfermería es el único autorizado para administrar medicamentos mientras su hijo esté hospitalizado. Esto se debe a que durante la hospitalización, los tratamientos pueden modificarse temporalmente (por ejemplo, para realizar una cirugía), y permitir la administración por parte de los padres puede llevar a errores como duplicación de dosis. Dicho esto, se anima a los padres y cuidadores a involucrarse en el proceso de administración de medicamentos, pero esto debe acordarse previamente con el personal de enfermería para garantizar seguridad y exactitud. Si en algún momento usted le administra un medicamento a su hijo durante la hospitalización, es imprescindible informar a la enfermera de inmediato. Responsabilidades del hospital Al ingresar al hospital, el personal de salud: Preguntará qué medicamentos toma su hijo regularmente, incluyendo productos naturales o complementarios. Verificará si usted ha traído dichos medicamentos. Comparará los medicamentos que trajo con la lista actual de tratamientos de su hijo. Luego de la revisión del farmacéutico, estos medicamentos podrán ser devueltos o almacenados en la sala de medicamentos hasta el alta. Los médicos se encargarán de prescribir los tratamientos necesarios y el personal de enfermería los administrará conforme a dichas instrucciones. Los farmacéuticos validan estas recetas y proveen los medicamentos correspondientes. Sus responsabilidades como padre, madre o cuidador Informe al equipo tratante sobre todos los medicamentos que su hijo toma en casa, así como cualquier alergia o reacción adversa previa a medicamentos. Siempre que sea posible, lleve al hospital los medicamentos habituales de su hijo para facilitar su correcta prescripción. Entréguelos al personal del hospital para que sean almacenados y administrados adecuadamente. Consulte siempre con el personal de enfermería antes de dar algún medicamento a su hijo mientras esté internado. Preguntas frecuentes sobre llevar medicamentos al hospital ¿Por qué no puedo darle yo los medicamentos a mi hijo como lo hago en casa? Durante la hospitalización, el tratamiento puede cambiar o suspenderse temporalmente. Por ejemplo, puede que se suspendan anticoagulantes antes de una cirugía para evitar sangrados. Si tanto un cuidador como una enfermera administran el medicamento sin coordinación, se corre el riesgo de sobredosis. Por eso, el personal del hospital debe controlar toda administración. En casa mi hijo toma sus medicamentos en horarios específicos. ¿Se puede mantener esto en el hospital? Coméntelo con la enfermera asignada. Harán lo posible por respetar los horarios habituales, aunque en ocasiones esto no será posible debido a la carga asistencial y la atención simultánea a otros pacientes. Para más información Consulte con el médico o farmacéutico que atiende a su hijo.

  • Traqueostomía

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una traqueostomía  es una pequeña abertura quirúrgica que se realiza en el cuello, a través de la piel, directamente hacia la tráquea (la vía respiratoria principal). Esta abertura permite insertar un tubo para facilitar la respiración del niño. ¿Por qué un niño puede necesitar una traqueostomía? Existen varias razones, pero la más común es para aliviar dificultades respiratorias graves  causadas por una obstrucción o estrechamiento en las vías respiratorias superiores. Otras causas pueden incluir: Necesidad de conexión a un respirador (ventilador) que ayude al niño a respirar. Necesidad de aspirar mucosidad con frecuencia si el niño no puede tragar la saliva correctamente. Sobre el procedimiento La intervención se realiza bajo anestesia general  mientras el niño duerme. El cirujano coloca un tubo curvo de plástico  (tubo de traqueostomía) en la tráquea a través de una incisión en el cuello, y lo fija en su lugar. El niño respirará a través de este tubo en lugar de por la nariz o la boca. El tubo no entra en los pulmones . Después de la operación Los niños suelen recuperarse rápidamente tras la cirugía. Deberán permanecer unos días en cuidados intensivos  para asegurarse de que el primer cambio del tubo (normalmente entre los días 5 y 7) se realice sin complicaciones. Luego serán trasladados a una sala común. Alimentación En la mayoría de los casos, los niños con traqueostomía pueden comer y beber normalmente  una vez que se han recuperado de la cirugía. Un fonoaudiólogo  o terapeuta del lenguaje evaluará la capacidad del niño para tragar antes de comenzar con la alimentación por boca. Habla y sonidos El tubo de traqueostomía suele afectar la capacidad de hablar , al menos en las primeras etapas. El niño puede no emitir sonidos (ni hablar ni llorar) al principio. La capacidad de hacer sonidos dependerá de: La gravedad de la obstrucción de las vías respiratorias. Si las cuerdas vocales están funcionando. El tamaño del tubo de traqueostomía. En algunos casos, se puede colocar una válvula fonadora  (de una sola dirección) al final del tubo. Esta válvula permite que el aire exhalado se dirija hacia las vías respiratorias superiores, facilitando que el niño hable. Aunque el niño no pueda hablar, es importante que le hables, le animes a comunicarse  y observes sus gestos o expresiones. Así podrás interpretar sus necesidades. Los profesionales del lenguaje pueden ayudarte, y también puedes aprender lengua de señas básica  para comunicarte mejor con tu hijo. Cuidados en casa Un niño con traqueostomía requiere cuidados adicionales y supervisión constante . El equipo médico te enseñará todos los procedimientos necesarios antes del alta: aspiración, cambio planificado del tubo, cambio de emergencia y limpieza. Al principio puede parecer complicado, pero con la práctica te sentirás más seguro  y cómodo para cuidar a tu hijo en casa. Equipamiento esencial Siempre debes llevar contigo: Un tubo de traqueostomía del mismo tamaño  y cintas de repuesto. Un tubo de una talla menor . Una bomba de succión portátil  y catéteres de aspiración. Tijeras. Recolector de mucosidad  (para succión de emergencia). Suero fisiológico estéril  y jeringa. Válvula de una sola vía  para reanimación con aire espirado. Guarda todo en una bolsa o estuche etiquetado con el nombre y datos de contacto del niño . Precauciones con el agua Nunca se debe sumergir el tubo de traqueostomía en el agua , ya que existe riesgo de ahogamiento. Durante el baño: Supervisa al niño en todo momento. Mantén el nivel del agua muy bajo . Evita que el agua entre al tubo. Lava el cabello inclinando la cabeza hacia atrás. Algunos niños mayores podrán bañarse o nadar con ciertas precauciones, pero debes consultar con el médico antes . Evita el uso de polvos o aerosoles cerca del tubo , ya que podrían causar dificultades respiratorias. Juego y actividades Una vez en casa, el niño podrá realizar la mayoría de sus actividades normales. Anímalo a jugar, pero mantén siempre la supervisión . Evita juguetes pequeños o con partes desmontables que puedan aspirarse por el tubo. Supervisa el juego con arena  (evita areneros y playas). Niños mayores deben evitar deportes de contacto , como fútbol o baloncesto. ¿Cuándo acudir al médico? El equipo médico organizará controles periódicos para garantizar que la traqueostomía esté funcionando correctamente. También te entregarán un plan de acción individualizado  para cuidados y emergencias. Seguimiento La traqueostomía puede ser: Temporal De larga duración Permanente Esto dependerá de la condición médica del niño. El retiro del tubo se planificará cuando el equipo médico esté seguro de que el niño puede respirar bien sin él. El proceso suele ser: Internamiento por 1 a 2 noches. Se coloca un tubo más pequeño que se tapa durante la noche. Se observa si el niño puede respirar por nariz y boca. Si todo va bien, el tubo se retira al día siguiente. Puntos clave a recordar La traqueostomía se realiza para ayudar a respirar, comúnmente ante obstrucciones severas. Aprenderás a cuidar a tu hijo en casa con seguridad. No debe entrar agua en el tubo de traqueostomía. Evita objetos pequeños y la arena en niños pequeños. La traqueostomía puede ser temporal o permanente. Su retiro se hará cuando el niño esté preparado para respirar sin ella. Para más información Consulta con tu médico especialista en vías respiratorias o enfermera especializada . Plan de manejo de emergencias  para traqueostomía y RCP familiar. Better Health Channel  – Información sobre traqueostomía Aaron’s Tracheostomy Page More than My Tracheostomy Global Tracheostomy Collaborative Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Mi hijo necesita usar ropa especial? No es necesario comprar ropa específica. Cualquier prenda es adecuada, siempre que no bloquee el tubo  (evita cuellos altos o baberos plásticos) ni tenga fibras sueltas o cuentas que puedan entrar en el tubo. Los niños pequeños deben usar un filtro sobre el tubo  o cubrirlo con una bufanda liviana. Si mi hijo no hace ruido al llorar, ¿cómo sabré cuándo necesita algo en casa? Si no puede emitir sonidos, puedes usar un monitor de bebé, timbre o micrófono  cerca de su cama para escucharlo si se despierta o necesita ser aspirado.

  • Contención de la Respiración en Niños

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La contención de la respiración (o "episodios de contención de la respiración") es una situación común, especialmente entre los 6 meses y los 6 años de edad. Estos episodios suelen producirse tras un susto, una caída leve, cuando el niño es reprendido, se frustra o se siente muy molesto. Aunque resulta alarmante y angustiante para los padres y quienes lo presencian, es importante saber que estos episodios no son peligrosos. El niño reanudará la respiración por sí solo. La mayoría de los niños que presentan este tipo de episodios tienen su primera crisis antes de los 18 meses. Generalmente, dejan de presentarlos antes de los 6 años. La frecuencia suele ser de uno a seis episodios por semana, aunque cerca del 25 % de los niños puede tener varios episodios en un solo día. Signos y síntomas de la contención de la respiración Existen dos tipos principales de episodios: Episodios cianóticos (tipo azul) Son los más frecuentes. Suelen desencadenarse por dolor, frustración o llanto excesivo. En estos casos, el niño: Llora o grita con intensidad Exhala con fuerza Luego deja de respirar y su piel se torna azulada, especialmente alrededor de los labios (debido a la falta de oxígeno) durante unos segundos Puede ponerse flácido y perder el conocimiento brevemente Aunque la situación es impactante, no requiere tratamiento. No es necesario lanzarles agua ni soplarles en la cara. La falta de oxígeno es momentánea y no produce daño permanente. Episodios pálidos (tipo blanco) Menos comunes. Pueden producirse tras un golpe menor o cuando el niño está muy alterado emocionalmente. Se deben a una disminución del ritmo cardíaco y a veces se confunden con convulsiones. El niño: Abre la boca como si fuera a llorar, pero no emite sonido Pierde el conocimiento y se pone muy pálido Puede presentar rigidez en brazos o piernas, o incluso pérdida de control de esfínteres Tampoco requieren tratamiento. El niño comenzará a respirar nuevamente por sí solo. Después del episodio El niño puede recuperarse rápidamente o quedarse adormilado por un rato. En algunos casos, poco frecuentes, puede presentar temblores musculares o una convulsión tras un episodio prolongado. Esto es raro y usualmente no es peligroso. Si el niño se ha golpeado la cabeza y presenta alguno de los síntomas mencionados, consulta al médico. Puedes revisar también la hoja informativa sobre Lesión en la cabeza – Recomendaciones generales . Cuidados en casa Aunque presenciar un episodio puede ser impactante, no se trata de una emergencia médica . El episodio no es dañino y el niño volverá a respirar sin ayuda. Qué hacer: Coloca al niño de lado y vigílalo de cerca. Retira objetos cercanos que puedan causarle daño durante el episodio. No introduzcas nada en su boca , ni siquiera tus dedos. Una vez que se haya recuperado, trata al niño con normalidad. No lo castigues ni lo premies. Evita hacer un escándalo o sobre reaccionar. Trata el episodio como si no hubiera ocurrido. A veces, los niños pequeños contienen la respiración como parte de un berrinche cuando no se les concede un deseo. Distraerlos antes de que el berrinche escale puede ser útil para evitar el episodio. ¿Cuándo acudir al médico? Consulta con tu médico si: El niño presenta episodios muy frecuentes (más de uno al día o varios por semana). Tiene una convulsión que dura más de un par de minutos y luego permanece confundido o somnoliento por varias horas. Tienes cualquier otra preocupación sobre su salud. ¿Qué causa la contención de la respiración? Se desconoce la causa exacta. Generalmente, los episodios son involuntarios y se deben a cambios en el ritmo cardíaco o el patrón respiratorio del niño. A menudo están provocados por emociones intensas como miedo, rabia, dolor o frustración. En aproximadamente un tercio de los casos, hay antecedentes familiares. Estos episodios no son producto de una enfermedad ni representan un peligro para la salud del niño. Se cree que estos niños pueden ser más propensos a sufrir desmayos durante la adolescencia o incluso en la adultez. Puntos clave a recordar La contención de la respiración es común, especialmente en niños pequeños. Aunque son angustiantes de presenciar, no son peligrosos . Existen dos tipos principales: episodios azules (cianóticos) y blancos (pálidos). Después de un episodio, trata a tu hijo con normalidad. Para más información Contacta con tu pediatra o enfermera de salud materno-infantil. Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Cómo puedo prevenir que mi hijo vuelva a tener estos episodios? Ayuda a tu hijo a manejar emociones como la frustración, el miedo y la ira. Anímalo a expresar lo que siente con palabras y procura que no esté demasiado cansado. Puedes pedir apoyo a tu enfermera de salud infantil para desarrollar estrategias que ayuden a tu hijo a gestionar mejor sus emociones. ¿Está mi hijo conteniendo la respiración a propósito para salirse con la suya, o es algo fuera de su control? Es poco probable que lo haga a propósito. Aunque parezca que lo hace como parte de un berrinche, en la mayoría de los casos es un reflejo involuntario. Sin embargo, algunos niños pueden aprender que contener la respiración les da resultados (por ejemplo, si obtienen atención o lo que desean) y repetir la conducta en esos contextos. ¿Existe algún tratamiento o forma de prevención? La anemia por deficiencia de hierro (bajo nivel de glóbulos rojos debido a falta de hierro) es más común en niños que presentan estos episodios. El médico puede solicitar un análisis de sangre y, si es necesario, indicar suplementos de hierro para reducir la frecuencia de los episodios.

  • Lactancia Materna

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Dar el pecho es una forma natural de alimentar a tu bebé y ofrece beneficios a corto y largo plazo tanto para ti como para tu hijo. Si has decidido amamantar y te es posible hacerlo, es importante saber que podrías necesitar apoyo mientras aprendes y estableces una rutina de lactancia. Amamantar no siempre es fácil. A pesar de los desafíos, vale la pena insistir, ya que la leche materna satisface de forma única las necesidades de tu bebé. Si encuentras dificultades, una matrona, enfermera de salud infantil o tu médico de cabecera pueden ayudarte y orientarte. Beneficios de la lactancia materna La leche materna es el alimento más natural y adecuado para tu bebé. Proporcionarle cualquier cantidad de leche materna ya es mejor que no darle ninguna. La leche materna contiene anticuerpos y propiedades protectoras que ayudan a prevenir enfermedades e infecciones. Además, favorece el desarrollo del sistema digestivo y del cerebro, y es fácil de digerir y absorber para el bebé. Durante los primeros seis meses, si el bebé está siendo amamantado, no necesita ningún otro alimento o bebida. Los bebés alimentados con leche materna también: Tienen menor riesgo de infecciones de oído, respiratorias, alergias, asma, diabetes tipo 1 y obesidad. Se benefician del movimiento de succión, que favorece el desarrollo de la boca, los dientes y la mandíbula, promoviendo un crecimiento físico saludable. Aprenden a identificar cuándo tienen hambre y cuándo están satisfechos. Posición y agarre Una buena posición y un agarre correcto son esenciales para una lactancia eficaz. La boca del bebé debe estar bien abierta y cubrir buena parte de la areola (no solo el pezón). Esto asegura que el bebé reciba suficiente leche y que tu producción se mantenga adecuada. Un mal agarre puede causar dolor y dificultar la producción de leche. Recomendaciones básicas: Sostén al bebé a la altura del pecho, en posición de lado, con su torso tocando el tuyo. Apoya su cuerpo a lo largo de tu brazo, con las piernas alrededor de tu costado. No debe haber espacio entre tú y el bebé. Sostén el cuello y los hombros del bebé con tu mano, permitiéndole mover un poco la cabeza. Cuando abra bien la boca, acerca su cuerpo al pecho, no su cabeza. Dirige el pezón hacia el paladar del bebé, asegurando que llegue al fondo de su boca. El bebé bien prendido tendrá los labios abiertos hacia afuera y bien adheridos al pecho. No cambies de posición ni sueltes el pecho hasta que el bebé succione y trague rítmicamente sin dolor. Si sientes dolor durante la toma, es posible que el agarre no sea correcto. Pide ayuda si tienes dudas. ¿Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé? Debes ofrecer el pecho siempre que tu bebé parezca tener hambre. También pueden mamar por consuelo, cuando están cansados o molestos. Los recién nacidos suelen alimentarse cada 2 a 4 horas, unas 8 a 10 veces al día. Al principio, cada toma puede durar hasta una hora, pero con el tiempo y a medida que aumenta tu producción de leche, tanto la duración como la frecuencia disminuirán. Amamantar con frecuencia estimula la producción adecuada de leche. Deja que el bebé termine un pecho antes de ofrecer el otro. No es necesario cronometrar las tomas; el bebé autorregulará la cantidad que necesita. Para verificar si está recibiendo suficiente leche, observa que moje entre 5 y 8 pañales al día, que crezca según su curva de crecimiento y que esté despierto y contento entre tomas. Si notas que tu bebé tiene más hambre de lo habitual, puedes aumentar la frecuencia de las tomas o dejar que mame por más tiempo para que obtenga la leche final ("hindmilk"), que es más rica en grasa y más saciante. Evita ofrecer fórmulas o alimentos sólidos antes de los seis meses, ya que esto puede disminuir tu producción de leche. Si tienes dudas sobre la alimentación o el crecimiento de tu bebé, acude a tu pediatra o enfermera de salud infantil. Extracción y conservación de la leche materna A veces, puede ser necesario extraer y guardar la leche materna, ya sea por elección (como volver al trabajo o estudios) o por necesidad (si el bebé está hospitalizado o no puede mamar). La leche extraída puede conservarse en el refrigerador entre 3 y 4 días, y hasta 3 meses en el congelador. Problemas comunes durante la lactancia Exceso de leche Esto puede ocurrir en los primeros días, pero suele regularse a medida que se establece la lactancia. Extraer una pequeña cantidad antes o después de la toma puede aliviar la incomodidad. Producción insuficiente Muchas madres se preocupan por no producir suficiente leche, aunque generalmente es algo temporal. Algunas estrategias útiles: Asegurarte de que el bebé esté bien posicionado y prendido. Amamantar más seguido, incluso entre tomas habituales. Ofrecer el pecho como consuelo. Cambiar el pecho con el que inicias cada toma y ofrecer ambos más de una vez. Extraer leche entre tomas. Si después de aplicar estas estrategias no notas mejoría, busca apoyo profesional. Mastitis La mastitis es una inflamación del pecho que puede causar fiebre, dolor, enrojecimiento e hinchazón. Suele estar relacionada con un drenaje deficiente de leche y daños en el pezón. El tratamiento incluye vaciar bien el pecho mediante tomas frecuentes o extracción, asegurando una buena técnica de agarre. Aplicar calor local antes o durante la toma también puede aliviar el dolor. Puntos clave a recordar La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Cualquier cantidad de leche materna es mejor que ninguna. Hay recursos y apoyo disponibles para madres lactantes. Para más información Lactancia Materna Durante la Hospitalización del Bebé Acude a tu enfermera de salud infantil o a una asesora en lactancia. Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Cuándo debo empezar a introducir alimentos sólidos en la dieta de mi bebé? Se recomienda comenzar con la alimentación complementaria alrededor de los 6 meses. Para ese momento, el bebé mostrará señales de estar listo: puede sentarse con apoyo, controla bien su cabeza, muestra interés por la comida y abre la boca cuando se le ofrece. Al principio comerá pequeñas cantidades. La leche materna seguirá siendo su principal fuente de nutrición. A partir de entonces, también se pueden reducir las tomas nocturnas. ¿Hay alimentos que deba evitar mientras doy el pecho? En general, puedes seguir tu dieta habitual sin problemas. Es importante mantener una ingesta energética adecuada; se recomienda comer un bocadillo o merienda cada vez que amamantes o extraigas leche. Evita el alcohol, ya que pasa a la leche materna. Si consumes, espera al menos 2 horas antes de amamantar. Limita la cafeína (café, té, bebidas energéticas), ya que puede irritar al bebé. Algunos medicamentos pueden pasar a través de la leche, por lo que siempre consulta con tu médico antes de tomar fármacos (incluidos los de venta libre, vitaminas o productos naturales). Evita fumar y el consumo de drogas ilícitas. Mi bebé tiene casi 12 meses. ¿Puedo seguir dándole el pecho después del año? Sí. Se recomienda mantener la lactancia al menos hasta los 12 meses, y continuarla el tiempo que desees. Los beneficios para tu bebé continúan mientras la lactancia se mantenga.

  • Lactancia Materna Durante la Hospitalización del Bebé

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Si tu bebé necesita permanecer hospitalizado, es normal que te preocupe cómo afectará esto la lactancia. A pesar de las dificultades, vale la pena continuar con la lactancia, ya que la leche materna cubre de manera única las necesidades de tu bebé y contiene propiedades que reducen el riesgo de infecciones. Si tu bebé no puede amamantar debido a una enfermedad o a una cirugía, puedes extraerte leche. Ofrecer leche materna es una forma muy especial de participar activamente en el cuidado de tu bebé durante su estancia en el hospital. Incluso pequeñas cantidades de leche materna son beneficiosas. La mayoría de los hospitales disponen de recursos para ayudarte y apoyarte en la lactancia o la extracción de leche. Lactancia en el hospital Los hospitales suelen ser espacios ruidosos y con mucha actividad, pero en la mayoría existen salas de lactancia o espacios para padres donde puedes amamantar o extraerte leche en un ambiente más tranquilo y privado. Si no hay una sala disponible, puedes correr la cortina alrededor de la cama de tu hijo para tener un poco más de privacidad. Si ya estabas amamantando en casa, intenta mantener las rutinas habituales tanto como sea posible. Si puedes, continúa alimentando a tu bebé con la misma frecuencia que en casa. No se recomienda suspender la lactancia en este momento. Si es la primera vez que amamantas o si tu bebé ha estado mucho tiempo sin hacerlo por estar enfermo, no dudes en pedir apoyo adicional al personal de enfermería. Si tu bebé está dormido, intenta jugar suavemente con él unos minutos para que despierte poco a poco y esté preparado para alimentarse. Espera a que muestre señales de estar listo antes de comenzar la toma. Si estás tomando medicamentos y tienes dudas sobre su efecto en tu bebé, consulta con el personal médico o de enfermería. Es posible que durante la hospitalización la alimentación se vea interrumpida o suspendida temporalmente. El personal hará todo lo posible para ayudarte a establecer o mantener la producción de leche hasta que tu bebé esté en condiciones de volver a amamantar. Si necesitas ausentarte del hospital Si debes salir del hospital, deja leche materna extraída para que el personal de enfermería pueda alimentar a tu bebé durante tu ausencia. Acordad juntos la cantidad necesaria. Puedes extraerte un poco de leche después de cada toma o entre tomas (aproximadamente una hora y media antes de la siguiente) para ir acumulando reservas. Asegúrate de seguir las indicaciones del hospital sobre cómo etiquetar y conservar la leche. Extracción y conservación de la leche materna Si no tienes un sacaleches, pregunta al personal del hospital si tienen alguno disponible. Muchos hospitales prestan o alquilan bombas manuales o eléctricas. También puedes alquilar una bomba a través de asociaciones como la Asociación Australiana de Lactancia Materna. Al extraer leche para un bebé hospitalizado, es fundamental minimizar cualquier riesgo de infección. El equipo de extracción debe limpiarse al menos una vez al día, preferiblemente después de cada uso. Algunos hospitales proporcionan equipos desechables que pueden lavarse con agua tibia y jabón entre usos y desecharse cada 24 horas. Consulta con el hospital cuál es el protocolo adecuado. La higiene personal también es fundamental: siempre lávate bien las manos con agua y jabón antes de comenzar la extracción. Después de extraer la leche, sella el recipiente con su tapa sin tocar el interior del envase ni del tapón. Etiqueta y refrigera la leche inmediatamente. No dudes en pedir ayuda al personal de enfermería si necesitas apoyo para usar el sacaleches. ¿Cómo traer leche materna extraída al hospital? Si vas a llevar leche extraída desde casa, debe haber sido refrigerada dentro de las 24 horas posteriores a la extracción. Transpórtala en una neverita o bolsa térmica con hielo o packs fríos. Consulta la política del hospital sobre el ingreso de leche congelada o descongelada desde casa. ¿Cómo mantener la producción de leche? Si tu bebé está demasiado enfermo o no puede amamantar, extrae leche con frecuencia para mantener tu producción. Para bebés recién nacidos, se recomienda extraer leche al menos 8 a 10 veces al día. Puedes hacerlo incluso cada 90 minutos si lo deseas. Si has omitido una o dos sesiones de extracción en el día, intenta compensarlo realizando varias extracciones seguidas para alcanzar un mínimo de seis en total. Para bebés mayores, el número de extracciones puede ser menor. Intenta imitar la frecuencia y duración con la que normalmente amamantarías. La ansiedad natural al tener un bebé enfermo puede disminuir la producción. Extraer leche con frecuencia y tratar de relajarte antes de hacerlo ayudará a estimular tu producción. No te angusties por la cantidad de leche que logres extraer. Incluso una pequeña cantidad es valiosa. Si notas una baja en la producción o tienes dificultades, consulta con el personal de enfermería. Restablecer la lactancia La extracción no siempre es tan efectiva como la succión del bebé para mantener la producción de leche. Una vez que el bebé pueda volver a alimentarse al pecho, las tomas frecuentes ayudarán a que tu producción se adapte nuevamente a sus necesidades. Cuida de ti misma En momentos de estrés, como cuando tu bebé está hospitalizado, es fácil olvidarse del autocuidado. Sin embargo, es muy importante que mantengas una buena alimentación e hidratación. Trata de comer un bocadillo o una merienda cada vez que amamantes o te extraigas leche. En general, puedes seguir comiendo tus alimentos habituales sin problema para el bebé. Puntos clave a recordar La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Si tu bebé no puede amamantar por enfermedad, puedes extraerte leche. Cualquier cantidad de leche materna es mejor que nada. En los hospitales hay profesionales capacitados que pueden ayudarte y apoyarte. Para más información Lactancia Materna Consulta con tu enfermera de salud materno-infantil o una asesora en lactancia. Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Es necesario esterilizar el equipo de extracción de leche? Para bebés sanos nacidos a término, no es necesario esterilizar el equipo. Sin embargo, si tu bebé está hospitalizado, es muy importante usar equipo esterilizado para minimizar el riesgo de infección. Esteriliza el equipo al menos una vez al día. Paso mucho tiempo intentando extraer leche y solo obtengo unas gotas. ¿Qué puedo hacer? Haz lo posible por relajarte antes de comenzar. Busca un ambiente tranquilo, escucha música suave, piensa en tu bebé o mira una foto suya si no estás cerca. Esto puede ayudar a estimular el reflejo de bajada de la leche. El calor también ayuda. Intenta extraer después de darte una ducha caliente o coloca una toalla tibia sobre el pecho antes de empezar. Consulta con tu asesora de lactancia, médico o ginecólogo sobre suplementos o medicamentos que pueden ayudar a aumentar tu producción de leche. He intentado mucho amamantar a mi bebé en el hospital, pero no está funcionando. ¿Puede tomar fórmula? ¿Esto afectará su recuperación? El estrés de tener un bebé hospitalizado puede afectar tu producción de leche. Es común que la lactancia no sea tan fluida como antes. No hay evidencia de que un bebé alimentado con fórmula, o con una combinación de leche materna y fórmula, se recupere más lentamente que uno alimentado exclusivamente con leche materna.

  • Tamaño desigual de los senos

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Es bastante común que, durante la pubertad, un seno sea más grande que el otro. Por lo general, ambos senos alcanzan un tamaño similar con el tiempo y no requieren tratamiento alguno. Sin embargo, si al finalizar la pubertad (alrededor de los 16 años) los senos continúan con un tamaño notoriamente desigual, es probable que esa diferencia se mantenga. Aproximadamente una de cada cuatro mujeres adultas presenta algún grado de asimetría mamaria. En algunos adolescentes, la diferencia se debe a que un seno se ha desarrollado en exceso, mientras que en otros casos, el seno más pequeño es el que está subdesarrollado. ¿Cuándo acudir al médico? No es necesario consultar con un médico durante la pubertad por una diferencia en el tamaño de los senos, ya que es parte del desarrollo normal. No obstante, si al finalizar la pubertad los senos aún presentan una asimetría notable, es recomendable acudir a un médico de atención primaria (médico general) para orientación. En algunos casos, el médico puede derivar al paciente a un endocrinólogo, especialista en trastornos hormonales. Tratamiento para el tamaño desigual de los senos Desde el punto de vista médico, no es necesario tratar la diferencia de tamaño entre los senos. Generalmente, esta asimetría se debe a diferencias en las capas de grasa y no en los conductos que producen leche. Por lo tanto, una mujer con senos de diferente tamaño puede amamantar normalmente con ambos senos. La producción de leche debería ser similar en ambos. Dado que la diferencia de tamaño suele deberse a la grasa y no al tejido glandular, esta condición no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Si existen preocupaciones, lo más adecuado es consultarlo con el médico. Existen tres opciones de tratamiento que pueden mejorar la apariencia estética de los senos desiguales: Prótesis externa de mama Una prótesis mamaria externa se utiliza con un sostén especial. Estas prótesis tienen un hueco en su interior que permite que el seno más pequeño encaje cómodamente. Están rellenas con un gel del color de la piel y tienen una textura similar a la de un seno natural. La prótesis se puede adaptar al tamaño y forma del otro seno. Pueden sujetarse a la piel con cintas adhesivas que se pueden dejar colocadas durante varios días. Algunas prendas, como trajes de baño o ropa deportiva, incluyen bolsillos especiales para insertar la prótesis. El uso de estas prótesis no representa ningún riesgo para la salud, ya que se utilizan de forma externa al cuerpo. Reducción mamaria La cirugía de reducción de mama es un procedimiento que se realiza bajo anestesia general por un cirujano plástico. Esta intervención puede afectar la producción de leche si se elimina tejido mamario. Además, la posición del pezón es un factor importante para asegurar que la lactancia futura se realice sin dificultades. Es fundamental discutir todos los riesgos y beneficios con el cirujano plástico. Implante mamario Los implantes mamarios también se colocan mediante una cirugía con anestesia general realizada por un cirujano plástico. Actualmente, los implantes están rellenos de solución salina (agua con sal), lo cual se considera seguro para el organismo. Los implantes de silicona ya no se utilizan debido a preocupaciones sobre posibles fugas que podrían afectar al sistema inmunológico. Los implantes mamarios no deberían interferir con la lactancia. Sin embargo, es importante discutir todos los riesgos y beneficios con el cirujano plástico antes de tomar una decisión. Puntos clave a recordar Es común que los senos tengan diferente tamaño durante la pubertad. Si la diferencia persiste al finalizar esta etapa, probablemente se mantenga. No se necesita tratamiento médico para esta condición. No afecta la capacidad de amamantar ni incrementa el riesgo de cáncer de mama. Las prótesis externas son una opción estética segura y realista. La cirugía estética mediante reducción mamaria o implantes puede mejorar la apariencia, pero se deben evaluar cuidadosamente los riesgos. Para más información Consulte a su médico de cabecera, pediatra o endocrinólogo. Hable con un cirujano plástico para evaluar las opciones de tratamiento. Preguntas comunes que hacen los pacientes ¿Cuál es la opción más segura: la reducción mamaria o el implante? Esta decisión debe tomarse en conjunto con el cirujano plástico. Dependerá de la forma y tamaño de cada seno, así como del resultado deseado. He leído que el tamaño desigual de los senos está relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama. ¿Es cierto? No, esto no es cierto. La asimetría suele deberse a diferencias en las capas de grasa, no en el tejido mamario. Aun así, es importante realizar autoexploraciones mamarias con regularidad como parte de un estilo de vida saludable. Puede aprender a hacerlas correctamente con su médico o pediatra. Mi bebé ha desarrollado tejido mamario desigual. ¿Qué debo hacer ? En los bebés, especialmente aquellos que son amamantados, pueden ocurrir cambios hormonales que provocan el desarrollo de pequeñas cantidades de tejido mamario. Incluso, algunos pueden llegar a producir un poco de leche. En la mayoría de los casos no es motivo de preocupación, pero es recomendable que el pediatra o médico de cabecera lo evalúe.

  • Lesión Cerebral

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Lesión Cerebral – Atención y Concentración Lesión Cerebral – Bañarse y Vestirse Lesión Cerebral – Incontinencia Urinaria e Intestinal Lesión Cerebral – Fatiga Cognitiva L esión Cerebral – Mareos Lesión Cerebral – Disautonomía Lesión Cerebral – Dispraxia Lesión Cerebral – Ojos y Visión Lesión Cerebral – Habilidades Motoras Finas L esiones Cerebrales - Habilidades de Pensamiento Flexible Lesión Cerebral - Habilidades Motoras Gruesas Lesión Cerebral - Cómo Funciona el Cerebro Lesión Cerebral - Impulsividad Lesión Cerebral - Conducta Inapropiada Lesión Cerebral - Habilidades para la Vida Diaria Lesión Cerebral - Hacer y Mantener Amistades Lesión Cerebral - Medicación Lesión Cerebral - Memoria y Aprendizaje de Nuevos Contenidos Lesión Cerebral - Monitoreo y Autoconciencia Lesión Cerebral - Manejo de la Menstruación Lesión Cerebral - Actividad Física Lesión Cerebral - Efectos Físicos de la Lesión Lesión Cerebral - Habilidades de Planificación y Organización Lesión Cerebral - Amnesia Postraumática (APT) Lesión Cerebral - Habilidades para Resolver Problemas Lesión Cerebral - Razonamiento y Pensamiento Abstracto Lesión Cerebral - Convulsiones tras una Lesión Cerebral Adquirida Lesión Cerebral - Sexualidad Lesión Cerebral - Habilidades Sociales Lesión Cerebral - Velocidad de Procesamiento de la Información Lesión Cerebral - Etapas de la Recuperación Lesión cerebral - Control de Esfinteres

  • Lesión Cerebral - Control de Esfínteres

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Los niños y adolescentes que han sufrido una lesión cerebral  pueden presentar dificultades en el control de esfínteres  por distintas razones, entre ellas: problemas de equilibrio o coordinación, alteraciones en la percepción de las sensaciones corporales, pérdida de destrezas manuales o dificultades para planificar acciones. Es posible que el niño no perciba las señales del cuerpo (como la necesidad de orinar) o que no recuerde cómo actuar cuando las siente . ¿Cómo se presentan las dificultades con el control de esfínteres? Estas dificultades pueden manifestarse de diversas formas. Por ejemplo: Incontinencia urinaria , es decir, escapes involuntarios de orina. Problemas para llegar al baño a tiempo , por dificultades físicas o de movilidad. Dificultad para manejar la ropa  (subir/bajar pantalones, desabrochar). Necesidad de supervisión o ayuda para limpiarse  correctamente después de usar el inodoro. En niños que utilizan silla de ruedas , puede haber limitaciones relacionadas con el entorno físico: Acceso limitado a baños adaptados Espacio reducido para maniobrar Necesidad de ayuda para la transferencia  desde la silla al inodoro ¿Cuándo consultar al médico? Si nota dificultades persistentes con el control de esfínteres, hable con el equipo de rehabilitación  de su hijo, que puede incluir: Médico fisiatra o rehabilitador Enfermera clínica especializada Terapeuta ocupacional El abordaje debe ser multidisciplinario , considerando todos los factores antes de implementar un plan de tratamiento personalizado. ¿Cómo se evalúa la situación? La evaluación incluirá los siguientes aspectos: Entorno en casa y en la escuela : acceso al baño, necesidad de barras de apoyo o adaptaciones, y nivel de supervisión requerido por seguridad. Habilidades motoras : análisis de la capacidad para ejecutar los movimientos necesarios para ir al baño (equilibrio, uso de brazos y manos, manejo de la ropa). Frecuencia y hábitos : cuántas veces necesita ir al baño y si requiere recordatorios o ayuda con la programación de horarios para promover la continencia. ¿Cuál es el tratamiento? Conocer el nivel de independencia del niño antes de la lesión  es clave para establecer metas realistas y adaptar el tratamiento a su nivel actual. Durante las etapas tempranas de recuperación , cuando el niño puede estar confundido o distraerse con facilidad, es útil establecer rutinas regulares para ir al baño .A medida que el niño mejora, es importante fomentar su autonomía  en el cuidado personal, siempre teniendo en cuenta su situación física y cognitiva actual. Intervenciones para promover la independencia Repetición y estrategias de aprendizaje , como el encadenamiento hacia atrás  (reverse chaining), donde se enseña primero el último paso  de la actividad y luego se van incorporando los pasos anteriores hasta que logra realizar toda la secuencia. Uso de hojas de apoyo visual  y, en algunos casos, fotografías . Estos recursos ayudan a recordar el orden de los pasos necesarios para ir al baño. Incorporación de equipos adaptativos  para facilitar el proceso, como: Barras de apoyo o inodoros con soportes Comodidades portátiles Ropa adaptada (por ejemplo, pantalones con cintura elástica) Adaptaciones del baño  para mejorar el acceso y la seguridad, especialmente en niños que usan silla de ruedas Consulte con el terapeuta ocupacional  de su hijo para recibir asesoramiento personalizado sobre las mejores soluciones para su caso. Puntos clave a recordar Las dificultades para ir al baño son frecuentes después de una lesión cerebral y pueden deberse a múltiples factores físicos y cognitivos. Es importante realizar una evaluación integral para identificar barreras y encontrar soluciones adaptadas al entorno del niño. El objetivo principal es fomentar la autonomía , con estrategias prácticas, materiales visuales, adaptaciones físicas y entrenamiento específico Un enfoque interdisciplinario asegura que todos los aspectos —médicos, funcionales y emocionales sean tenidos en cuenta.

  • Lesión Cerebral - Etapas de la Recuperación

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El tiempo de recuperación tras una lesión cerebral varía significativamente de un niño a otro. Una de las herramientas más utilizadas para describir este proceso es la Escala de Recuperación de Ranchos Los Amigos , que define diferentes niveles o etapas del proceso de recuperación neurológica. ¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse un niño tras una lesión cerebral? Es difícil para el equipo médico y de rehabilitación prever cuánto tiempo tomará la recuperación, especialmente al inicio. Por lo general, el avance es más notable durante las primeras semanas o meses .Si el niño está inconsciente, es poco común que despierte repentinamente; la recuperación suele ser gradual . Durante este proceso, los niños pueden atravesar algunas o todas las etapas  descritas en la escala de Ranchos. También es posible que presenten comportamientos de más de un nivel a la vez  o que se detengan en un determinado nivel de recuperación. Escala de Ranchos Los Amigos: Etapas de la Recuperación Etapa 1: Sin respuesta (Coma) El niño parece estar en un sueño profundo y no responde  a estímulos sonoros, visuales o táctiles. El cerebro no funciona a su nivel normal , y hay una capacidad muy limitada para procesar información o responder al entorno. Etapa 2: Respuesta generalizada Comienza a haber reacciones mínimas  ante estímulos dolorosos o ruidos fuertes, como emitir sonidos o mover brazos y piernas. Estas respuestas pueden ser esporádicas, y el niño aún puede parecer dormido la mayor parte del tiempo. Etapa 3: Respuesta localizada El niño puede retirarse ante procedimientos incómodos , como una inyección. Puede girar la cabeza hacia sonidos  o seguir visualmente a personas cercanas. Es posible que responda a instrucciones simples , como “cierra los ojos”. Etapa 4: Confuso - agitado El comportamiento es muy variable : puede estar inquieto, agresivo, inactivo o gritar sin motivo aparente. Aunque puede ser difícil de manejar, no es algo que el niño pueda controlar . Puede mostrarse desorientado, intentar levantarse o caminar sin saber a dónde va . Tiene dificultades de atención  y no recuerda lo que le ha ocurrido. Aunque está más alerta, no logra comprender completamente su entorno . Etapa 5: Confuso - inapropiado El niño está generalmente más tranquilo  y puede realizar actividades simples por sí mismo . Puede agitarse si se le exige demasiado o se le estimula en exceso. Comienza a hablar con más claridad, aunque su lenguaje puede ser inapropiado para la situación . Etapa 6: Confuso - apropiado Aún puede mostrar signos de confusión, pero su comportamiento es más adecuado . Empieza a recordar cosas simples , como nombres de los profesionales que lo atienden. Puede trabajar durante más tiempo en actividades terapéuticas. Etapa 7: Automático - apropiado Es capaz de realizar actividades cotidianas con poca ayuda . Puede aprender cosas nuevas, aunque de forma más lenta y con mayor esfuerzo . Se cansa fácilmente . Etapa 8: Con propósito - apropiado Es capaz de recordar información pasada y eventos recientes . Tiene una mejor comprensión de lo que ha ocurrido, y esto puede generarle angustia. Aun así, pueden persistir dificultades en memoria, atención, pensamiento y habilidades sociales  en comparación con su nivel previo a la lesión. Puntos clave a recordar El tiempo de recuperación tras una lesión cerebral es único para cada niño . La recuperación suele ser más rápida en las primeras semanas y meses . La Escala de Ranchos Los Amigos  describe ocho etapas de recuperación tras una lesión cerebral. Algunos niños pasarán por todas las etapas , otros solo por algunas. También es posible que muestren signos de diferentes niveles al mismo tiempo  o que se detengan en una etapa determinada . Esta escala es una guía útil para que padres, médicos, terapeutas y docentes comprendan mejor cómo evoluciona la recuperación cerebral  en los niños.

  • Lesión Cerebral - Velocidad de Procesamiento de la Información

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La velocidad de procesamiento de la información  se refiere a la capacidad que tenemos para recibir, interpretar y responder  a la información en un tiempo razonable. Tras una lesión cerebral, es común que estas habilidades se vean ralentizadas , lo que puede afectar el desempeño del niño o adolescente en diversas áreas de su vida cotidiana. ¿Qué es la velocidad de procesamiento de la información? El procesamiento de la información es una función cognitiva fundamental que influye en casi todas las actividades mentales  que realizamos. Involucra la capacidad de gestionar y absorber información de manera eficaz. Cuando hablamos de velocidad de procesamiento , nos referimos a la rapidez con la que una persona puede realizar tareas mentales, como leer, entender instrucciones, resolver problemas o responder preguntas. Esta capacidad está estrechamente relacionada con la atención y concentración , ya que la atención permite seleccionar qué información será procesada y cómo. Ejemplos de dificultades relacionadas con una velocidad de procesamiento más lenta Un niño con procesamiento lento puede presentar dificultades como: Tardar más de lo esperado en completar trabajos escolares o tareas en clase No poder terminar sus deberes en el tiempo asignado Tener problemas para copiar del pizarrón rápidamente Dificultad para seguir conversaciones rápidas o juegos dinámicos en el recreo Hablar con lentitud, tardar en responder preguntas o no poder seguir el ritmo de una discusión grupal Dar la impresión de estar "siempre un paso detrás"  de los demás Estrategias que pueden ayudar Dar más tiempo  para completar tareas, deberes, exámenes y trabajos en clase Si debe cambiar de actividad sin haber terminado la anterior, ofrecer reafirmación y orientación amable  para facilitar la transición Evitar actividades cronometradas  siempre que sea posible En lugar de dar más tiempo para terminar la misma cantidad de tareas que los compañeros, considere reducir la carga de trabajo Entregar apuntes escritos o fotocopiados , evitando que el niño tenga que copiar todo durante la clase Brindar más tiempo para comprender instrucciones y formular respuestas ¿Cuándo consultar con un profesional? Las dificultades cognitivas como esta pueden evaluarse mediante una valoración neuropsicológica . Un neuropsicólogo  puede ayudar a diseñar estrategias personalizadas  que se adapten a las fortalezas y debilidades cognitivas del niño. Estas estrategias pueden ser aplicadas en casa y en el entorno escolar. Puntos clave a recordar Después de una lesión cerebral, es común que la velocidad de procesamiento de la información se vea afectada . Esta habilidad es clave para realizar tareas cognitivas en un tiempo adecuado. Existen estrategias útiles y adaptaciones escolares  que pueden facilitar el aprendizaje y la participación del niño. Un neuropsicólogo infantil  puede ser un recurso fundamental para identificar y tratar estas dificultades.

  • Lesión Cerebral - Habilidades Sociales

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Participar en actividades sociales cotidianas puede ser uno de los mayores desafíos  para los niños que han sufrido una lesión cerebral. Aunque algunos pueden demostrar un buen conocimiento verbal e intelectual sobre cómo comportarse en situaciones sociales, a menudo tienen dificultades para aplicar ese conocimiento en la práctica . Dificultades comunes en habilidades sociales tras una lesión cerebral Los niños con lesión cerebral pueden presentar problemas en áreas clave como: Prestar atención a toda la información relevante en una interacción Comprender el punto de vista de los demás (tendencia a enfocarse solo en sí mismos, con poca empatía) Anticipar las consecuencias de sus actos Adaptar el lenguaje según el contexto (por ejemplo, hablar diferente con amigos, maestros o padres) Controlarse o corregirse a sí mismos (autocontrol o autorregulación) Interpretar señales sociales sutiles  como cambios en el tono de voz, expresiones faciales y lenguaje corporal Entender el lenguaje abstracto, el humor, los dobles sentidos o el sarcasmo, especialmente importante en la adolescencia Estas dificultades pueden afectar su capacidad para relacionarse adecuadamente, lo que puede derivar en aislamiento, frustración o rechazo por parte de sus pares. Estrategias para apoyar el desarrollo de habilidades sociales Comunicación y comprensión Limite la cantidad de información  dada en una conversación y resalte lo más importante. Sea claro y directo  al comunicarse para mejorar la comprensión. Comente diferentes puntos de vista  en situaciones sociales para ayudar al niño a considerar perspectivas distintas. Exprese sus emociones de forma explícita  para ayudar al niño a entender cómo sus acciones pueden afectar a otros. Explique las posibles consecuencias a corto y largo plazo  de una decisión. Toma de decisiones Ofrezca opciones concretas , como: “¿Prefieres el rojo o el azul?”, en lugar de hacer preguntas abiertas como “¿Qué color quieres?”. Evite, en lo posible, pedirle que tome decisiones bajo presión o estrés . Comportamientos inapropiados Sea claro y específico  al señalar comportamientos o palabras que no son apropiadas y explique por qué. Ayude al niño a entender cómo se sienten los demás  con su comportamiento. Ejemplo: “No me estás mirando cuando hablas. Si no me miras, no sé si estás hablando conmigo o con otra persona. Eso me hace sentir que no dices lo que realmente piensas.” Enfatice que lo inaceptable es la conducta, no la persona . Ofrezca alternativas concretas  de comportamientos apropiados para esa situación. Refuerzo y retroalimentación Elogie los logros  sociales, por pequeños que sean, y bríndele seguridad en sus capacidades. Use mensajes coherentes y repetidos  para que el niño aprenda a autorregularse. Esto requiere coordinación con todas las personas que interactúan con él (padres, docentes, terapeutas, etc.). Tenga expectativas realistas  en función de sus capacidades actuales. Practique situaciones sociales mediante ensayos o juegos de roles , anticipando respuestas adecuadas. Ayuda para comprender el lenguaje abstracto, el humor y el sarcasmo Este tipo de lenguaje puede resultar especialmente difícil  para niños con lesión cerebral. Algunas estrategias útiles son: Trabaje la identificación de incongruencias : ¿La expresión facial coincide con lo que la persona está diciendo? ¿Lo que se dice tiene sentido en ese contexto? ¿Podría tener otro significado? Ayude a identificar palabras con doble sentido : Por ejemplo, en la frase “los aficionados rugieron”, el término “rugieron” no es literal. En “el pato estaba listo para comer”, ¿quién va a comer: el pato o alguien al pato? Exploren modismos y metáforas comunes , y pídale al niño que intente descubrir diferentes significados. Estos conceptos deben enseñarse explícitamente , ya que no se aprenden automáticamente tras una lesión cerebral. Puntos clave a recordar Las habilidades sociales pueden verse afectadas  tras una lesión cerebral, aunque el niño conserve un buen lenguaje o conocimientos académicos. Las dificultades pueden incluir problemas para interpretar emociones, ajustar el lenguaje, comprender el humor o relacionarse con los demás. Las estrategias deben ser claras, consistentes y adaptadas a cada niño , combinando educación explícita, práctica y apoyo emocional. Trabajar en conjunto con la familia, la escuela y el equipo terapéutico  es esencial para fomentar el desarrollo social y la inclusión del niño.

  • Lesión Cerebral - Sexualidad

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La sexualidad  es una parte natural y saludable del desarrollo humano. En los niños, la sexualidad refleja su personalidad e incluye pensamientos, emociones, valores, desarrollo físico, comportamientos e impulsos. Es un concepto mucho más amplio que las relaciones sexuales o la conducta sexual. A medida que el niño crece y se acerca a la adolescencia, su desarrollo sexual se ve influido por cambios físicos y hormonales, imagen corporal, relaciones interpersonales, características sexuales y orientación sexual. Aunque la sexualidad influye desde el nacimiento hasta la adultez, es durante la transición a la adolescencia cuando el impacto de una lesión cerebral  puede generar preocupaciones importantes tanto en el niño como en su familia, entorno escolar y comunidad. Sexualidad en jóvenes con lesión cerebral Es común que padres y docentes se pregunten si una lesión cerebral afectará el desarrollo sexual del niño. En algunos casos, la lesión no tendrá ningún impacto  o solo tendrá efectos mínimos: no habrá cambios físicos importantes ni interferencias significativas en el aprendizaje sobre sexualidad, ni en la capacidad para hacer amigos o establecer relaciones. Sin embargo, en otros casos, los cambios físicos, cognitivos, emocionales, psicológicos o conductuales  derivados de la lesión pueden influir de manera directa o indirecta en su desarrollo sexual o en su comportamiento relacionado con la sexualidad. Consideraciones físicas Tras una lesión cerebral, algunos niños con discapacidades físicas moderadas o graves pueden enfrentar dificultades específicas que afecten su sexualidad o su capacidad de tener actividad sexual.Por ejemplo: Problemas físicos severos pueden limitar la capacidad de disfrutar actividades sexuales o de manejar adecuadamente la menstruación. Las limitaciones físicas  también pueden tener un impacto social , dificultando la aceptación por parte de los demás y afectando la posibilidad de establecer relaciones maduras. Esto puede provocar una imagen corporal negativa  y problemas de autoestima. En casos más graves, puede haber un inicio precoz de la pubertad (antes de los 9 o 10 años), con un aumento del interés sexual y cambios físicos acelerados, lo que puede generar dificultades en el manejo de estos cambios por parte del niño, su familia, sus compañeros y la escuela. ¿Cómo ayudar? Solicitar una evaluación médica y asesoramiento especializado , especialmente en temas físicos, sociales y sexuales. En casos de pubertad precoz, buscar apoyo de especialistas como el pediatra, trabajador social y terapeuta ocupacional. Abordar temas como educación sexual, adaptación a los cambios y manejo de la menstruación de forma integral. Aspectos conductuales Después de una lesión cerebral, algunos jóvenes pueden presentar comportamientos desinhibidos o sexualmente inapropiados . Esto puede manifestarse en forma de comentarios con insinuaciones sexuales o tocamientos fuera de lugar, lo que puede derivar en burlas, rechazo o sanciones en la escuela. La combinación de desinhibición, baja conciencia social y habilidades sociales limitadas  puede hacer que el niño sea más vulnerable a situaciones de abuso o explotación. ¿Cómo ayudar? Asegurarse de que el niño reciba educación sexual clara , incluyendo comportamientos de protección. Solicitar la intervención del equipo de rehabilitación para abordar el problema. Hablar abiertamente con el joven, su familia y la escuela sobre el contexto del comportamiento, cómo ocurre, dónde y con qué consecuencias. Establecer un acuerdo común  entre familia y escuela sobre cómo abordar la conducta, garantizando coherencia entre ambos entornos. Explicar de forma clara qué comportamientos no son apropiados y por qué , e indicar las consecuencias en caso de que se repitan. Consideraciones psicológicas El desarrollo de relaciones sociales y afectivas puede verse limitado por alteraciones físicas y psicológicas. Algunos jóvenes se sienten menos atractivos o menos capaces socialmente  que sus compañeros, lo que puede afectar su autoestima y su habilidad para establecer relaciones afectivas o sexuales. Además, problemas de memoria, planificación, organización y habilidades intelectuales  pueden interferir con el aprendizaje sobre sexualidad y el desarrollo de comportamientos adecuados. ¿Cómo ayudar? Fomentar la autoestima del joven en diferentes entornos: en casa, en la escuela y en actividades sociales. Poner el foco en sus fortalezas y capacidades . Evaluar si es posible adaptar la educación sexual a las necesidades específicas del niño , teniendo en cuenta sus dificultades cognitivas. Participar en programas escolares o terapéuticos centrados en habilidades sociales como: ¿Cómo conocer a otras personas? ¿Cómo hacer amigos? Manejo de la ira Conductas de protección Contactar al equipo de rehabilitación ante cualquier inquietud relacionada con la sexualidad. Puntos clave a recordar La sexualidad forma parte del desarrollo integral del niño y puede verse afectada por una lesión cerebral. Los cambios físicos, emocionales, cognitivos y conductuales pueden influir en la manera en que un joven vive y expresa su sexualidad. Algunos niños necesitarán educación sexual adaptada y apoyo para entender lo que es apropiado y seguro. Es importante hablar abiertamente con el joven, la familia, el colegio y el equipo médico para manejar estos temas con sensibilidad y claridad.

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