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  • Cólico renal o ureteral agudo

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de Cólico renal o ureteral agudo Ingreso hospitalario inmediato debe considerarse en los siguientes casos: Infección sistémica o sepsis : signos como fiebre, sudoración, confusión o taquicardia indican la necesidad de atención urgente. Riesgo elevado de lesión renal aguda : si la persona tiene antecedentes de enfermedad renal crónica, un riñón solitario o trasplantado, o si se sospecha la presencia de cálculos bilaterales que obstruyen ambos uréteres. Deshidratación grave : si la persona está deshidratada y no puede ingerir líquidos debido a náuseas o vómitos persistentes. Duda diagnóstica : si el diagnóstico no es claro o hay sospecha de otra causa grave de dolor abdominal agudo (como un aneurisma aórtico). Manejo ambulatorio para otros casos de sospecha de cólico renal o ureteral: Imágenes urgentes : se debe realizar en un plazo de 24 horas. La tomografía computarizada (TC) sin contraste de baja dosis es el estándar en adultos, ya que ofrece la mejor precisión para detectar cálculos. En mujeres embarazadas, niños y jóvenes, se prefiere la ecografía para evitar la exposición a la radiación. Control del dolor : AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) por cualquier vía son el tratamiento de primera línea debido a su capacidad para reducir el dolor y la inflamación relacionada con el cólico renal. El diclofenaco es una opción común. Si los AINEs están contraindicados (por ejemplo, en pacientes con insuficiencia renal o úlcera péptica) o no son efectivos, se puede ofrecer paracetamol intravenoso (IV) . En casos donde ni los AINEs ni el paracetamol IV sean adecuados o no estén disponibles, se consideran opioides como tramadol o morfina . No se recomienda el uso de antiespasmódicos , ya que no hay evidencia suficiente de que sean beneficiosos en el manejo del cólico renal. Educación al paciente : proporcionar información escrita sobre cálculos renales y cómo manejarlos, con referencias a recursos en línea, como el sitio de la British Association of Urological Surgeons (BAUS) y el sitio web del NHS . Manejo de los cálculos urinarios : la decisión sobre cómo proceder depende de varios factores, como el tamaño y la ubicación del cálculo, los síntomas del paciente y cualquier otra condición médica subyacente. Las opciones incluyen: Observación (“watchful waiting”): Si el cálculo es pequeño (menos de 5 mm), asintomático o el paciente acepta la observación después de una discusión de riesgos y beneficios, se puede optar por esperar que pase de forma espontánea. Terapia expulsiva médica : Para cálculos distales en el uréter (menos de 10 mm), se pueden utilizar bloqueadores alfa como la tamsulosina para facilitar el paso del cálculo. Tratamiento quirúrgico : Se recomienda cuando los cálculos son grandes, los síntomas son intolerables o el cálculo no pasa de manera espontánea. Las opciones quirúrgicas incluyen: Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) : un tratamiento no invasivo que utiliza ondas de choque para fragmentar el cálculo en fragmentos más pequeños que pueden ser expulsados espontáneamente con la orina. Nefrolitotomía percutánea (PCNL) : un procedimiento mínimamente invasivo en el que se accede al cálculo a través de una pequeña incisión en la piel y se fragmenta o extrae mediante un nefroscopio. Ureteroscopia (URS) : se utiliza un endoscopio para visualizar el cálculo y romperlo con láser u otras energías. Cirugía abierta : es rara y solo se considera en casos excepcionales cuando los otros métodos fallan o son inapropiados. Prevención de recurrencias : Aumentar la ingesta de líquidos : se recomienda beber entre 2.5 y 3 litros de agua al día en adultos y entre 1 y 2 litros en niños, dependiendo de la edad. Añadir jugo de limón al agua : el ácido cítrico puede ayudar a prevenir la formación de cálculos de oxalato de calcio. Evitar bebidas carbonatadas y reducir la ingesta de sodio (no más de 6 g al día en adultos). Mantener una ingesta adecuada de calcio : no restringir el calcio dietético a menos que se indique por otras razones médicas, ya que el calcio dietético ayuda a evitar la absorción de oxalato. Dieta equilibrada y peso saludable : consumir frutas, verduras y evitar el exceso de proteínas animales, que pueden aumentar la excreción de oxalato. Tratamiento farmacológico preventivo : Citrato de potasio : se considera para personas con cálculos recurrentes de oxalato de calcio y para niños con hipercalciuria o hipocitraturia. Tiazidas : en adultos con hipercalciuria y cálculos recurrentes de oxalato de calcio, especialmente si la reducción de la ingesta de sodio no es suficiente. Diagnóstico Historia clínica detallada : Síntomas clave : el cólico renal o ureteral suele presentarse como dolor unilateral agudo y severo que comienza en la región lumbar o flanco y se irradia hacia los genitales (labios mayores en mujeres y testículos en hombres). El dolor es espasmódico, dura minutos a horas, y puede estar acompañado de náuseas , vómitos y hematuria (sangre en la orina). Muchos pacientes describen el dolor como “el más intenso” que han experimentado, incluso más que el dolor del parto. Factores de riesgo : identificar antecedentes de cálculos renales previos, deshidratación crónica, dietas ricas en proteínas animales o sodio, o enfermedades predisponentes como enfermedad inflamatoria intestinal (ej. Crohn), que aumentan la absorción de oxalato. Examen físico : Realizar una exploración abdominal completa para descartar diagnósticos alternativos como apendicitis , diverticulitis o ruptura de aneurisma aórtico . A diferencia de la peritonitis , los pacientes con cólico renal tienden a estar inquietos, incapaces de encontrar una posición cómoda debido a la intensidad del dolor. Buscar signos de complicaciones : Obstrucción urinaria : dificultad para orinar o flujo urinario intermitente puede sugerir obstrucción del tracto urinario. Fiebre y sudoración : podrían indicar una infección urinaria concomitante. Pruebas diagnósticas: Tira reactiva de orina : puede detectar hematuria , lo cual es común en casos de cólico renal. Sin embargo, la ausencia de hematuria no excluye el diagnóstico. También se busca la presencia de nitritos o esterasa leucocitaria , que podrían sugerir una infección del tracto urinario concomitante. Diagnóstico diferencial Existen varias condiciones que pueden imitar el cólico renal o ureteral: Renales : Pielonefritis . Obstrucción ureteral por otras causas, como coágulos, necrosis papilar o tumores uroteliales. Infarto renal agudo . Ruptura renal (rara). Ginecológicas : Embarazo ectópico . Endometriosis . Quistes ováricos (ruptura o torsión). Enfermedad inflamatoria pélvica . Gastrointestinales : Apendicitis . Diverticulitis . Cólico biliar . Obstrucción intestinal . Enfermedad de Crohn . Cardiovasculares : Aneurisma aórtico roto . Isquemia cardíaca . Otras : Dolor musculoesquelético . Herpes zóster . Neumonía o pleuresía . Radiculitis . Definición El cólico renal o ureteral se refiere al dolor agudo y severo en la región lumbar o flanco, provocado por el movimiento de un cálculo urinario desde el riñón o la obstrucción del flujo de orina a través del uréter. Los cálculos urinarios se forman cuando la orina se sobresatura con minerales que cristalizan y forman piedras. Estas piedras pueden ser de

  • Cojera aguda en la infancia

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de la Cojera aguda en la infancia El manejo de un niño con cojera aguda incluye: Derivación urgente a un especialista si el niño presenta: Fiebre o signos de alerta como: Dolor que despierta al niño durante la noche (posible malignidad). Enrojecimiento, hinchazón o rigidez en la articulación o extremidad (posible infección o enfermedad inflamatoria). Pérdida de peso, fiebre o fatiga (posible infección, inflamación o malignidad). Erupciones o moretones inexplicables (posible enfermedad hematológica o maltrato infantil). Incapacidad para soportar peso o limitación dolorosa del movimiento (posible trauma o infección). Dolor severo después de un traumatismo (posible compromiso neurovascular o síndrome compartimental). Una masa palpable (posible malignidad o infección). Sospecha de maltrato infantil. Menores de 3 años (sinovitis transitoria rara en este grupo, artritis séptica más común). Mayores de 9 años con dolor o restricción de movimientos de la cadera (para descartar epifisiolisis femoral proximal). Evaluación por especialista si: No se puede manejar la causa de la cojera en atención primaria. Hay incertidumbre sobre la causa. El niño presenta cojera en múltiples ocasiones. Manejo en atención primaria : Si el niño tiene entre 3-9 años, está bien, afebril y móvil pero con cojera por menos de 72 horas, se puede considerar un diagnóstico de sinovitis transitoria. Reposo y analgésicos simples (paracetamol, ibuprofeno). Si los síntomas empeoran, derivar a urgencias. Revisar en 48-72 horas para confirmar mejoría. Si persisten los síntomas o hay duda sobre el diagnóstico, derivar a ortopedia pediátrica. Diagnóstico Historia clínica : Duración y progresión de la cojera. Historial de traumatismo. Factores desencadenantes, como infecciones virales. Naturaleza, ubicación y severidad del dolor. Historial de debilidad muscular, desarrollo y antecedentes familiares de enfermedades reumatológicas o neuromusculares. Examen físico : Verificar si el niño tiene fiebre, taquicardia, palidez o linfadenopatía. Evaluar la capacidad para soportar peso, buscar asimetrías, deformidades o signos de síndrome compartimental. Evaluar el rango de movimiento, especialmente en la cadera. Signos de alerta : Dolor nocturno, hinchazón, fiebre, pérdida de peso o una masa palpable. Diagnóstico diferencial Las causas varían según la edad del niño: Menores de 3 años : Fracturas, maltrato infantil o displasia del desarrollo de la cadera (DDH). Niños de 3-10 años : Sinovitis transitoria, fractura, enfermedad de Perthes. Niños de 10-18 años : Epifisiolisis femoral proximal, enfermedad de Osgood-Schlatter, fracturas por estrés. A cualquier edad : Infecciones (artritis séptica, osteomielitis), malignidad, enfermedades metabólicas (raquitismo), o neuromusculares (parálisis cerebral, distrofias musculares). Definición Una cojera es una marcha asimétrica que indica una alteración en el patrón normal de marcha de un niño. Puede ser causada por dolor, debilidad o deformidad debido a diversas condiciones que varían desde autolimitantes hasta potencialmente graves, como la artritis séptica o el cáncer.

  • Quiste de Meibomio (chalazión)

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 1. Manejo de Quiste de Meibomio (chalazión) Tratamiento conservador : Compresas calientes : Se recomienda aplicar compresas calientes sobre el quiste de Meibomio varias veces al día (de 10 a 15 minutos, hasta cinco veces al día). Esto ayuda a ablandar el contenido de la glándula y facilitar su drenaje. Masaje del párpado : Después de la aplicación de calor, se puede masajear suavemente el quiste en dirección a las pestañas para favorecer el drenaje del contenido glandular. Cuidado de factores de riesgo subyacentes : Manejar condiciones que predisponen al chalazión, como la blefaritis, dermatitis seborreica o rosácea, reduce el riesgo de recurrencia. Medicamentos : Antibióticos : No se recomienda el uso rutinario de antibióticos tópicos u orales, ya que el quiste de Meibomio no es una infección bacteriana. Esteroides : En casos donde el quiste persiste a pesar del tratamiento conservador, se puede considerar una inyección intralesional de esteroides para reducir la inflamación. Intervenciones quirúrgicas : Incisión y curetaje : Si el quiste no mejora después de 4 a 6 semanas de tratamiento conservador o es lo suficientemente grande como para afectar la visión o la función del párpado, se puede derivar al paciente a un oftalmólogo para su drenaje quirúrgico. Derivación a oftalmología : Celulitis periorbitaria u orbitaria : Si hay sospecha de celulitis, se debe organizar una derivación urgente al servicio de oftalmología o a un departamento de emergencias. Sospecha de cáncer de párpado : Los casos con características atípicas como pérdida de pestañas, ulceración, sangrado, o quistes recurrentes, especialmente en personas mayores, requieren una derivación urgente para descartar carcinoma de glándula sebácea u otros tipos de cáncer. 2. Diagnóstico Evaluación inicial : Historia clínica : Preguntar sobre la duración, velocidad de aparición y características del quiste. Un chalazión generalmente aparece como una masa firme e indolora que se desarrolla lentamente a lo largo de varias semanas. Síntomas asociados : Es importante preguntar sobre síntomas relacionados, como visión borrosa, pérdida de pestañas, o signos de infección (dolor, fiebre, enrojecimiento). En casos grandes, puede haber ptosis o astigmatismo debido a la presión sobre la córnea. Examen físico : Observación del párpado : Un quiste de Meibomio típicamente se presenta como un nódulo bien definido de 2 a 8 mm, generalmente alejado del margen del párpado. La piel que lo recubre suele ser normal, aunque puede estar engrosada. Eversión del párpado : Al voltear el párpado se puede observar un granuloma en la conjuntiva externa. Diferenciación con otras patologías : En las fases iniciales, puede ser difícil diferenciar un chalazión de un orzuelo interno. Sin embargo, los orzuelos suelen ser dolorosos, mientras que el chalazión generalmente no lo es. Bandera roja : Celulitis orbitaria o periorbitaria : Un párpado caliente, doloroso, rojo y edematoso, junto con síntomas sistémicos como fiebre, cefalea y visión borrosa, pueden indicar una infección grave. Cáncer de párpado : Características atípicas como pérdida de pestañas, distorsión del margen palpebral, ulceración, o lesiones recurrentes pueden sugerir malignidad. 3. Diagnóstico Diferencial Condiciones que pueden parecerse a un quiste de Meibomio : Orzuelo (hordeolo) : Doloroso y localizado en el margen del párpado, causado por infección de una glándula sebácea o folículo piloso. Dacriocistitis : Infección bacteriana del saco lagrimal, caracterizada por hinchazón dolorosa y fluctuante en la región medial del ojo. Dacrioadenitis : Inflamación de la glándula lagrimal, con dolor e hinchazón en la parte lateral del párpado superior. Quistes sebáceos : Nodulaciones subcutáneas en el rostro o cuello, suelen ser indoloras pero pueden inflamarse si se infectan. Cáncer de párpado : Carcinomas de células basales o escamosas, así como carcinoma de glándula sebácea, pueden presentarse como masas persistentes o recurrentes en el párpado. 4. Definición Un quiste de Meibomio (chalazión) es una inflamación crónica granulomatosa no infecciosa, causada por la obstrucción de los conductos de las glándulas de Meibomio. Estas glándulas se encuentran en la placa tarsal del párpado y producen una secreción lipídica que forma parte de la película lagrimal. Cuando se obstruyen, el contenido se acumula, lo que lleva a una reacción inflamatoria y a la formación del quiste.

  • Dolor lumbar bajo (sin radiculopatía)

    1. Manejo de Dolor lumbar bajo (sin radiculopatía) Autogestión y cuidados generales : Actividad física : Es esencial alentar a las personas a mantenerse activas y continuar con sus actividades diarias normales tanto como sea posible. El reposo prolongado en cama debe evitarse ya que puede empeorar el dolor y prolongar la recuperación. Los estudios muestran que las personas que se mantienen activas tienen una recuperación más rápida. Terapias de calor : Aplicar calor local, como una bolsa de agua caliente o una manta térmica, puede ser útil para aliviar el dolor y reducir la rigidez muscular. Consejería : Informar al paciente sobre el curso benigno del dolor lumbar inespecífico y tranquilizarlo sobre la baja probabilidad de que su dolor esté asociado a una condición grave. Medicamentos : AINEs (antiinflamatorios no esteroides) : Se recomienda el uso de AINEs como tratamiento de primera línea para el alivio del dolor, siempre que no haya contraindicaciones. El ibuprofeno o el naproxeno son opciones comunes. Si existe riesgo de efectos gastrointestinales, se debe considerar la prescripción concomitante de un protector gástrico como un inhibidor de la bomba de protones. Analgésicos adicionales : En casos donde los AINEs estén contraindicados o no sean bien tolerados, se puede considerar el uso a corto plazo de codeína , con o sin paracetamol . Sin embargo, se debe tener cuidado con el riesgo de dependencia de los opioides y los efectos adversos. No recomendar : El uso de paracetamol en monoterapia, benzodiazepinas para espasmos musculares o gabapentinoides (como pregabalina) no es recomendado debido a su limitada efectividad y riesgo de efectos secundarios no deseados en el manejo del dolor lumbar inespecífico. Ejercicio y fisioterapia : Programas de ejercicio : Se debe ofrecer la participación en programas de ejercicios específicos para la espalda (que incluyan ejercicios aeróbicos, biomecánicos y de fortalecimiento muscular) para las personas con factores de riesgo de una recuperación prolongada. Fisioterapia y terapia manual : En algunos casos, la terapia manual (como la movilización espinal, manipulación o masaje) puede ser útil cuando se combina con un programa de ejercicios. La fisioterapia debe centrarse en mejorar la movilidad, la fuerza y la postura, para prevenir futuros episodios de dolor. Apoyo psicológico : Terapia cognitivo-conductual (TCC) : Se puede recomendar la TCC para personas con barreras psicológicas o emocionales importantes que interfieran con su recuperación. Este enfoque ayuda a modificar creencias y comportamientos negativos sobre el dolor que pueden perpetuar la incapacidad y la evitación de la actividad. Consejos sobre el trabajo y la ocupación : Evaluación de salud ocupacional : Si el dolor lumbar interfiere significativamente con las actividades laborales, se puede recomendar una evaluación para ajustar las condiciones de trabajo o reducir las tareas físicamente exigentes, con el fin de facilitar el retorno al trabajo de manera segura. Revisión y seguimiento : Reevaluación periódica : Si los síntomas persisten o empeoran después de 3-4 semanas, es necesario reevaluar al paciente y considerar otras causas subyacentes de dolor. Tratamiento adicional : Para personas con dolor crónico que no responden a los tratamientos no invasivos, se puede considerar la derivación a una clínica especializada en dolor de espalda para intervenciones como la denervación por radiofrecuencia. 2. Diagnóstico Evaluación inicial : Historia clínica : Es fundamental indagar sobre la duración del dolor, su localización, características, intensidad y factores que lo agravan o alivian. También es importante preguntar sobre episodios previos, así como sobre cualquier síntoma adicional como rigidez, dolor irradiado, pérdida de fuerza, entumecimiento o pérdida de peso. Impacto funcional : Se debe evaluar cómo el dolor afecta las actividades diarias, el trabajo, el estado de ánimo y el sueño del paciente. No siempre existe una correlación directa entre la intensidad del dolor y el grado de discapacidad funcional. Examen físico : Inspección y palpación : Se debe evaluar la marcha, postura y movilidad de la columna, buscando áreas de dolor localizado o sensibilidad. Examen neurológico : Es esencial para detectar signos de compresión radicular, como la debilidad muscular o alteraciones en los reflejos de las extremidades inferiores. También se pueden realizar pruebas como la de elevación de la pierna recta para descartar radiculopatía. Identificación de factores de riesgo : Para guiar el manejo, se pueden utilizar herramientas como el STarT Back Tool que permite identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar dolor crónico o complicaciones psicológicas. Imágenes diagnósticas : No solicitar de rutina radiografías o imágenes en personas con dolor lumbar inespecífico a menos que se sospeche una patología específica, como una fractura por compresión o dolor debido a malignidad. 3. Diagnóstico Diferencial Condiciones que pueden parecerse al dolor lumbar : Neurológicas : Ciática (radiculopatía lumbar). Mielopatía o lesión medular más alta. Mecánicas : Estenosis espinal . Síndrome de dolor trocantérico . Inflamatorias : Espondiloartritis anquilosante . Viscerales : Aneurisma de la aorta abdominal . Patologías abdominales como pancreatitis, colecistitis o cálculos renales. 4. Definición El dolor lumbar bajo se refiere al dolor que se localiza en la región lumbosacra, desde las costillas inferiores hasta la cresta ilíaca, y puede irradiar hacia las nalgas. Cuando no se encuentra una causa específica, se le denomina dolor lumbar inespecífico o mecánico .

  • Cánceres del cerebro y del sistema nervioso central - Reconocimiento y referencia

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 1. Manejo de Cánceres del cerebro y del sistema nervioso central - Reconocimiento y referencia Referencia urgente : Para adultos con sospecha de cáncer cerebral o del sistema nervioso central, se debe considerar una resonancia magnética (RM) de acceso directo o una tomografía computarizada (TC) si la RM está contraindicada. Esta prueba debe realizarse dentro de las 2 semanas en casos de pérdida progresiva y subaguda de función neurológica central. En niños y jóvenes , se debe realizar una referencia muy urgente (cita dentro de las 48 horas ) cuando presenten pérdida neurológica cerebelosa o central anormal reciente. Indicaciones para hospitalización inmediata : Se debe evaluar si se requiere hospitalización inmediata en casos donde haya síntomas graves, como deterioro neurológico rápido , signos de aumento de la presión intracraneal , pérdida de consciencia o convulsiones persistentes. Protocolo para especialistas : Si existe incertidumbre en la interpretación de síntomas o signos, los médicos de atención primaria deben consultar a un especialista para determinar la necesidad de una referencia. Esto permite también priorizar casos en función de la urgencia y gravedad. Monitoreo y seguimiento : Se debe implementar un seguimiento activo para pacientes con síntomas que no cumplen todos los criterios de referencia urgente pero que continúan teniendo síntomas preocupantes. Los médicos deben garantizar que las cartas de referencia, tanto urgentes como no urgentes, contengan toda la información relevante, como antecedentes médicos, detalles de los síntomas y si la referencia es urgente o no. Apoyo emocional e información al paciente : Se debe proporcionar al paciente información clara y accesible sobre el motivo de su referencia a una unidad oncológica. Explicar que aunque la referencia es para evaluar un posible cáncer, muchas personas no serán diagnosticadas con cáncer, lo que puede ayudar a aliviar la ansiedad. Detallar los posibles exámenes a realizar y los tiempos de espera para los resultados. También se debe ofrecer información sobre el lugar de referencia, el tipo de especialistas que atenderán, y cómo obtener apoyo adicional durante el proceso. Red de seguridad (“safety netting”) : La red de seguridad implica monitoreo activo de pacientes de bajo riesgo con síntomas preocupantes en atención primaria. Se debe explicar claramente qué síntomas adicionales o empeoramientos deben motivar una nueva consulta médica. Garantizar que los resultados de pruebas e investigaciones se revisen y se actúe sobre ellos de manera adecuada, responsabilizando explícitamente al médico que ordenó la prueba o transfiriendo la responsabilidad cuando sea necesario. 2. Diagnóstico Síntomas sugestivos de cáncer cerebral y del sistema nervioso central : Los signos y síntomas de los tumores cerebrales pueden variar según la ubicación del tumor, su tamaño y la velocidad con la que crece. Los síntomas comunes incluyen: Cefalea nueva, persistente o que cambia de características. Convulsiones de inicio reciente. Náuseas y vómitos persistentes, especialmente al despertar. Somnolencia o cambios en el estado de alerta. Dificultades visuales , como visión borrosa o doble. Cambios en la personalidad o comportamiento, así como dificultades para concentrarse o recordar. Debilidad o pérdida de sensibilidad en una parte del cuerpo o en un lado de la cara. Problemas de coordinación o dificultad para caminar. Alteraciones del habla . Síntomas en adultos : En los adultos, uno de los signos clave para la referencia urgente es la pérdida progresiva y subaguda de la función neurológica central , lo cual puede incluir debilidad en un lado del cuerpo, pérdida de la visión en un ojo o problemas del habla. Síntomas en niños y jóvenes : En niños, la presentación de un cambio neurológico cerebeloso (como problemas de coordinación o equilibrio) o alteración de la función neurológica central son indicaciones para una referencia muy urgente. Imágenes diagnósticas : La resonancia magnética es la prueba de imagen preferida para detectar tumores cerebrales, ya que proporciona una imagen detallada del cerebro y el sistema nervioso central. La tomografía computarizada (TC) se utiliza cuando la RM está contraindicada o no es accesible de manera oportuna. En algunos casos, se pueden requerir pruebas adicionales, como una biopsia para determinar el tipo exacto de tumor, o una punción lumbar para detectar la presencia de células tumorales en el líquido cefalorraquídeo. 3. Diagnóstico Diferencial Los síntomas neurológicos asociados con los tumores cerebrales pueden ser similares a los de otras enfermedades, por lo que es importante considerar los diagnósticos diferenciales: Accidente cerebrovascular (ACV) : Puede presentarse con debilidad focal, alteraciones del habla o pérdida visual súbita, lo que puede confundirse con un tumor cerebral. Migrañas : Especialmente migrañas con aura, que pueden incluir síntomas neurológicos como alteraciones visuales o sensoriales transitorias. Esclerosis múltiple : Esta enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central puede causar síntomas neurológicos progresivos similares a los de los tumores. Enfermedades infecciosas del sistema nervioso central , como la meningitis o la encefalitis , que pueden causar síntomas como dolor de cabeza, fiebre, convulsiones y alteraciones del estado mental. Trastornos psiquiátricos : Cambios en la personalidad o comportamiento pueden ser atribuibles a trastornos mentales como depresión o trastornos de ansiedad, pero también son signos de tumor cerebral. 4. Definición Los cánceres del cerebro y del sistema nervioso central incluyen tumores que se originan en el cerebro, la médula espinal y otras estructuras del sistema nervioso central. Estos pueden ser: Tumores primarios : Aquellos que se originan en el cerebro o en el sistema nervioso central. Tumores secundarios o metastásicos : Tumores que se originan en otras partes del cuerpo y se diseminan al cerebro. Los tumores cerebrales pueden ser: Benignos : No cancerosos, pero pueden causar síntomas debido a la presión que ejercen sobre las estructuras cerebrales. Malignos : Cancerosos y con capacidad de crecimiento agresivo e invasión de tejidos cercanos. Algunos de los tumores cerebrales más comunes incluyen: Gliomas : Que incluyen astrocitomas, glioblastomas, oligodendrogliomas y ependimomas. Meningiomas : Tumores generalmente benignos que se desarrollan en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Meduloblastomas : Tumores malignos comunes en niños, que se desarrollan en el cerebelo. Schwannomas : Tumores que afectan los nervios, como el neurinoma del acústico . 5. Prevalencia y pronóstico En el Reino Unido, se diagnostican alrededor de 9,000 nuevos casos de cáncer primario del cerebro y del sistema nervioso central cada año. Los cánceres cerebrales son una de las neoplasias más comunes en la infancia y adolescencia , aunque pueden afectar a personas de todas las edades. El pronóstico varía significativamente dependiendo del tipo de tumor, la ubicación, el grado de malignidad y la rapidez con la que se realiza el diagnóstico y tratamiento. La supervivencia a 5 años para los tumores cerebrales en hombres es del 11.1% y en mujeres del 13.8%. Estos tumores requieren un manejo multidisciplinario que incluya oncología, neurocirugía y radioterapia, dependiendo de las características del tumor y el estado del paciente.

  • Furúnculos, carbuncos y portación de estafilococos

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 1. Manejo de Furúnculos, carbuncos y portación de estafilococos Decolonización de Staphylococcus aureus : La portación de Staphylococcus aureus (S. aureus), especialmente en las narinas, es un factor de riesgo clave para la recurrencia de furúnculos y carbuncos. En personas con infecciones recurrentes, se recomienda realizar una descolonización nasal y cutánea para eliminar el S. aureus. El tratamiento de descolonización incluye: Mupirocina intranasal aplicada tres veces al día durante 5 días. Lavado del cuerpo con jabón antiséptico (por ejemplo, clorhexidina) una vez al día durante 5 días. Cambio de ropa y ropa de cama diariamente durante el tratamiento. La descolonización solo debe iniciarse una vez que la infección aguda haya resuelto completamente para evitar la propagación. Tratamiento de contactos cercanos : Si la persona con furúnculos recurrentes convive con otras personas que presentan infecciones similares o en entornos de alto riesgo (por ejemplo, hogares o instituciones con brotes), se debe considerar también la descolonización de los contactos cercanos para prevenir la reinfección. Inmunocomprometidos : Las personas inmunocomprometidas (por enfermedades crónicas como la diabetes , el VIH o debido al uso de medicamentos inmunosupresores) requieren atención especial. Estas personas tienen un riesgo mayor de complicaciones, y en muchos casos, se recomienda la hospitalización para recibir tratamiento intravenoso y monitoreo cercano. En casos de personas que reciben quimioterapia o están inmunodeprimidas por otras razones, se debe consultar con un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento, especialmente si se sospecha de infecciones resistentes como MRSA o PVL-SA . Prevención : Para evitar recurrencias, además de la descolonización, se recomienda a los pacientes evitar factores desencadenantes como: Ropa ajustada que cause fricción. Mantener una buena higiene personal. Reducir el consumo de alimentos ricos en azúcar y grasas, que pueden debilitar el sistema inmunológico. En el caso de diabéticos , controlar estrictamente los niveles de glucosa en sangre es fundamental para reducir el riesgo de infecciones recurrentes. 2. Diagnóstico Historia clínica : La anamnesis detallada incluye preguntas sobre: Duración de la infección y progresión de los síntomas. Localización de las lesiones, ya que los furúnculos suelen ocurrir en áreas con folículos pilosos y expuestas a fricción o sudoración. Presencia de síntomas sistémicos como fiebre, malestar o fatiga. Comorbilidades como diabetes, inmunosupresión o uso de medicamentos inmunosupresores. Examen físico : La inspección de la lesión es clave para identificar si hay fluctuancia, un signo de que se ha formado pus en el tejido subyacente. También se debe evaluar si hay celulitis circundante o linfadenopatía regional (especialmente en casos de carbuncos). En personas inmunocomprometidas o con síntomas sistémicos, se debe medir la temperatura , el pulso y la presión arterial para evaluar el estado general del paciente. 3. Diagnóstico Diferencial Otras condiciones a descartar : Ectima : Infección profunda de la piel causada por estreptococos o estafilococos. Se manifiesta con úlceras profundas que dejan cicatrices tras la curación. Querion : Lesión inflamatoria del cuero cabelludo causada por una reacción intensa a una infección fúngica, que puede complicarse con infecciones bacterianas secundarias. Orf : Una infección viral zoonótica transmitida por el contacto con ovejas o cabras, que presenta lesiones dolorosas en las manos y los dedos que pueden confundirse con carbuncos. Myiasis : Invasión de la piel por larvas de moscas, creando lesiones que se asemejan a furúnculos, pero con una historia clínica característica de viaje a áreas tropicales o subtropicales. 4. Definición Furúnculo : Es un absceso cutáneo que se desarrolla a partir de un folículo piloso infectado y afecta el tejido subcutáneo. La formación de un furúnculo suele ser resultado de una infección por Staphylococcus aureus , una bacteria que coloniza la piel y las mucosas en personas sanas. La ruptura del furúnculo generalmente libera pus, y la zona afectada puede dejar una cicatriz. Carbunco : Se forma cuando varios furúnculos adyacentes se fusionan bajo la piel. Es una infección más extensa y profunda que el furúnculo, con múltiples puntos de drenaje purulento a través de los folículos pilosos. Los carbuncos suelen aparecer en el cuello, espalda o muslos, y pueden asociarse con síntomas sistémicos como fiebre alta y malestar general. Las personas con carbuncos a menudo requieren intervención quirúrgica y tratamiento antibiótico prolongado. Portación de estafilococos : La portación de Staphylococcus aureus es la colonización asintomática de la piel o mucosas, especialmente en las narinas. Este estado de portador es un factor de riesgo para el desarrollo de infecciones recurrentes como furúnculos y carbuncos. La portación nasal de S. aureus es común y puede observarse en un porcentaje considerable de la población, incluidos trabajadores de la salud y personas con condiciones crónicas o inmunosupresión.

  • Candidiasis oral

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 1. Manejo de la Candidiasis oral El manejo de la candidiasis oral depende del tipo de infección, su severidad y la condición inmunológica del paciente. El tratamiento varía entre antifúngicos tópicos y sistémicos, junto con la identificación y manejo de los factores predisponentes. Tratamiento con antifúngicos tópicos : Para casos leves y localizados, se recomienda miconazol gel oral como tratamiento de primera línea durante 14 días. Este gel es eficaz para la mayoría de las infecciones y puede utilizarse en adultos y niños mayores de 4 meses. Si el miconazol no es adecuado, por ejemplo, en personas con interacciones medicamentosas o alergias, se recomienda nistatina en suspensión oral . Este tratamiento también se administra durante 7 a 14 días y puede ser preferible en casos donde el miconazol no es bien tolerado o está contraindicado. El tratamiento debe continuar por 7 días adicionales después de la desaparición de los síntomas para asegurar la eliminación completa de la infección. Antifúngicos sistémicos : En casos de infección extensa, severa o cuando el tratamiento tópico no es eficaz, se recomienda el uso de fluconazol oral . La dosis inicial suele ser de 50 mg diarios durante al menos 14 días. Si la infección no se resuelve completamente, se puede extender el tratamiento por 7 días más. En situaciones donde el fluconazol no sea efectivo o esté contraindicado, se recomienda buscar la opinión de un especialista para evaluar otras opciones terapéuticas como itraconazol o voriconazol. Tratamiento en personas inmunocomprometidas : Los pacientes que tienen sistemas inmunológicos comprometidos, como aquellos con VIH , que reciben quimioterapia o corticosteroides sistémicos, pueden necesitar tratamientos más prolongados y agresivos. Estos pacientes tienen un mayor riesgo de recurrencias y de desarrollar candidiasis esofágica, lo que requiere tratamiento sistémico intensivo y seguimiento estrecho. Medidas de autocuidado : Se debe instruir a los pacientes sobre la importancia de mantener una buena higiene oral . Cepillarse los dientes después de cada comida y el uso de enjuagues bucales suaves son esenciales. En pacientes que usan prótesis dentales , se recomienda quitar las prótesis durante al menos 6 horas al día y desinfectarlas adecuadamente sumergiéndolas en soluciones como clorhexidina o productos diseñados para esterilizar biberones. Esto ayuda a reducir la colonización de Candida. Si el paciente utiliza corticosteroides inhalados (por ejemplo, para el tratamiento del asma), se les debe aconsejar enjuagarse la boca o cepillarse los dientes después de cada uso para prevenir la acumulación del medicamento en la cavidad oral, que puede predisponer a la candidiasis. Hospitalización : Los pacientes que presenten signos de candidiasis esofágica (dolor al tragar, disfagia, o dolor retroesternal) o que estén gravemente enfermos deben ser ingresados al hospital para manejo intensivo. La candidiasis esofágica puede extenderse a otras áreas del cuerpo y causar candidemia , que es una infección fúngica sistémica grave. Manejo de condiciones predisponentes : En pacientes con diabetes mellitus , es crucial mejorar el control glucémico, ya que los niveles elevados de glucosa facilitan el crecimiento de Candida . Los pacientes que toman antibióticos de amplio espectro o corticosteroides deben recibir tratamiento antifúngico preventivo si presentan riesgo de desarrollar candidiasis. También es importante abordar otras posibles deficiencias, como la malnutrición , las deficiencias de vitaminas (particularmente B12 y ácido fólico) y anemias , que pueden predisponer a infecciones por Candida. 2. Diagnóstico El diagnóstico de la candidiasis oral se basa en la observación clínica y, en algunos casos, se puede confirmar mediante pruebas de laboratorio. Presentaciones clínicas : Candidiasis pseudomembranosa (muguet oral): Se caracteriza por la aparición de placas blancas o amarillentas que se pueden eliminar fácilmente, dejando una base roja debajo. Estas placas suelen aparecer en la lengua, el paladar, las encías y la cara interna de las mejillas. Es más común en neonatos, ancianos y personas inmunocomprometidas, como los pacientes con VIH o aquellos que reciben quimioterapia. Candidiasis eritematosa aguda : Esta forma se presenta con áreas de enrojecimiento y sensación de ardor, especialmente en el paladar y el dorso de la lengua, que puede aparecer lisa debido a la pérdida de papilas filiformes. Es común en personas que han recibido tratamiento con antibióticos orales. Estomatitis protésica : Afecta a los usuarios de prótesis dentales y se manifiesta con enrojecimiento en las áreas de la boca donde se apoyan las prótesis. Aunque es común, rara vez causa dolor. Queilitis angular : Se caracteriza por la aparición de fisuras y enrojecimiento en las comisuras de la boca, y puede estar asociada tanto con Candida como con infecciones bacterianas por Staphylococcus aureus . Es más común en personas de edad avanzada o inmunocomprometidas. Candidiasis hiperplásica crónica : Se presenta con placas blancas que no se pueden eliminar fácilmente. Esta forma está asociada a un mayor riesgo de malignidad, por lo que se recomienda la biopsia en casos persistentes. Diagnóstico diferencial : Leucoplasia : Se manifiesta con manchas blancas en la boca que no se eliminan al raspado. Puede estar asociada con irritantes crónicos, como el tabaco, y es importante descartar malignidad. Líquen plano : Una afección inflamatoria que presenta estrías blancas en la mucosa oral y puede causar dolor. A veces requiere biopsia para descartar otras patologías. Cáncer oral : Especialmente el carcinoma de células escamosas, que puede manifestarse con áreas de leucoplasia o eritroplasia y crecer hacia afuera. Infecciones virales : Como el herpes simple o el sarcoma de Kaposi, que pueden causar lesiones en la cavidad bucal similares a la candidiasis. 3. Diagnóstico diferencial Algunas condiciones pueden simular los síntomas de la candidiasis oral. El diagnóstico diferencial incluye: Leucoplasia : Manchas blancas en la mucosa oral que no se pueden eliminar, causadas por irritantes como el tabaco. Puede ser una condición benigna, pero también tiene potencial de ser premaligna. Líquen plano oral : Una enfermedad inflamatoria que afecta la mucosa bucal, que puede presentarse como estrías blancas o placas dolorosas. Lengua geográfica : Un trastorno inflamatorio benigno caracterizado por áreas de atrofia de las papilas filiformes rodeadas de bordes blancos o amarillentos. Cáncer oral : El carcinoma de células escamosas se manifiesta inicialmente como áreas de eritroplasia (parches rojos) o leucoplasia (parches blancos) que pueden ulcerarse o formar lesiones exofíticas a medida que crecen. Infecciones virales : Como el herpes simple , que puede causar úlceras y lesiones dolorosas en la boca, o el sarcoma de Kaposi , común en personas con VIH, que causa parches de color púrpura. 4. Definición La candidiasis oral es una infección causada principalmente por Candida albicans , un hongo que forma parte de la flora normal de la boca y el tracto gastrointestinal. Normalmente, Candida no causa problemas, pero en ciertas condiciones como la inmunosupresión o uso de antibióticos , puede crecer excesivamente y provocar una infección. Tipos de candidiasis oral : Candidiasis pseudomembranosa : También conocida como muguet oral, es la forma más común de candidiasis oral, caracterizada por placas blancas que se pueden eliminar. Candidiasis eritematosa : Aparece como áreas rojas inflamadas en la boca, especialmente después de tratamientos con antibióticos. Estomatitis protésica : Afecta a las personas que usan prótesis dentales, causando enrojecimiento en las áreas de contacto con la prótesis. Candidiasis hiperplásica crónica : Se presenta con placas blancas que no se pueden remover y está asociada a un mayor riesgo de cáncer oral. Factores de riesgo : Diabetes mellitus : La hiperglucemia crónica facilita el crecimiento de Candida . Inmunosupresión : Personas con VIH, pacientes con cáncer en quimioterapia o radioterapia, o aquellos que toman corticosteroides están en mayor riesgo de desarrollar candidiasis. Uso prolongado de antibióticos Estos medicamentos alteran la flora normal de la boca, favoreciendo el crecimiento de Candida . Mala higiene oral y uso de prótesis dentales mal ajustadas : La acumulación de restos de comida y una higiene inadecuada aumentan el riesgo de infección. Prevalencia : Candida es parte de la flora normal del tracto digestivo en un 30-45% de los adultos y en 45-65% de los niños sanos . La candidiasis oral es más común en neonatos, personas mayores debilitadas, e individuos inmunocomprometidos. Complicaciones : La candidiasis esofágica puede desarrollarse en personas inmunodeprimidas, causando dolor al tragar y en casos graves puede llevar a infecciones sistémicas, como la candidemia , que es una afección grave que requiere hospitalización y tratamiento intensivo. Pronóstico : La candidiasis oral generalmente responde bien al tratamiento, pero en personas inmunocomprometidas o con factores predisponentes no controlados (como la diabetes), puede ser recurrente. En estos casos, es necesario un seguimiento cercano y ajustes en el tratamiento para prevenir complicaciones.

  • Candidiasis genital femenina

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 1. Manejo de la Candidiasis genital femenina El manejo de la candidiasis vulvovaginal se centra en aliviar los síntomas, erradicar la infección y prevenir recurrencias. Las principales estrategias incluyen: Medidas de autocuidado : Usar emolientes como sustitutos del jabón para lavar y/o humectar el área vulvar. Evitar productos irritantes como jabones perfumados, champús, geles de baño, duchas vaginales y toallitas higiénicas. Estos productos pueden alterar la flora vaginal normal, favoreciendo el crecimiento de Candida. No usar ropa ajustada o no absorbente, ya que puede generar un ambiente cálido y húmedo que favorece la proliferación del hongo. Evitar terapias complementarias no recomendadas, como el uso de yogur o probióticos tópicos u orales, así como aceites esenciales como el de árbol de té, que carecen de evidencia sólida para su eficacia. Optimización de condiciones subyacentes : Si una mujer tiene diabetes no controlada o alguna condición que cause inmunosupresión (como la infección por VIH), es importante optimizar el tratamiento de estas condiciones. Las mujeres con diabetes no controlada son más susceptibles a infecciones por Candida. Tratamiento antifúngico : El tratamiento de primera línea para la candidiasis vulvovaginal aguda incluye: Fluconazol 150 mg en una dosis única vía oral. Este tratamiento es eficaz para la mayoría de los casos de candidiasis. Si el tratamiento oral está contraindicado o no es tolerado, se puede usar clotrimazol en formato de óvulo vaginal de 500 mg en una dosis única. También está disponible en cremas intravaginales que pueden administrarse por varias noches. En casos de infección grave, puede indicarse una dosis adicional de fluconazol a las 72 horas, o el uso prolongado de tratamientos tópicos. Tratamiento de infecciones recurrentes : Para las mujeres con infección recurrente (definida como cuatro o más episodios sintomáticos en un año), se recomienda un régimen de inducción y mantenimiento : Para la inducción, se administran tres dosis de fluconazol 150 mg , una cada 72 horas. Para el mantenimiento, se prescribe fluconazol 150 mg una vez por semana durante seis meses . Si el tratamiento con fluconazol no es tolerado o está contraindicado, se pueden usar tratamientos tópicos como clotrimazol (500 mg) una vez por semana durante seis meses. Seguimiento y derivación : Si los síntomas persisten después de 7-14 días de tratamiento, se debe considerar el fracaso del tratamiento y la necesidad de realizar estudios adicionales o modificar el plan terapéutico. En casos de síntomas persistentes, diagnóstico incierto, o presencia de especies de Candida no-albicans o resistentes a los azoles, se debe considerar la derivación a un especialista para una evaluación más detallada y pruebas específicas, como la especiación y las pruebas de sensibilidad a antifúngicos. 2. Diagnóstico El diagnóstico de la candidiasis vulvovaginal se basa en la combinación de la evaluación clínica y, en algunos casos, pruebas de laboratorio. Los pasos incluyen: Historia clínica : Se deben indagar los síntomas típicos de la candidiasis vulvovaginal, como: Picazón vaginal o vulvar intensa , que es uno de los síntomas más característicos. Irritación vulvar o vaginal. Flujo vaginal espeso, blanco, similar al queso y no maloliente. Dispareunia superficial , o dolor durante las relaciones sexuales, a menudo causado por la inflamación de la mucosa vaginal. Disuria (molestias al orinar) debido a la irritación de la vulva. También es importante preguntar sobre la frecuencia de los episodios : Si es un episodio aislado o si ha habido síntomas recurrentes . Ante el fracaso del tratamiento previo, se deben investigar otras posibles causas o errores en la administración del tratamiento. Exploración física : En la mayoría de los casos, se realiza una exploración de los genitales externos, especialmente en casos de fracaso del tratamiento o infección recurrente. Los hallazgos pueden incluir: Eritema vulvovaginal (enrojecimiento). Fisuras vaginales o vulvares. Lesiones satélite (pequeñas pápulas alrededor de la zona afectada). Excoriaciones en la vulva, resultado del rascado debido al prurito. Pruebas diagnósticas : No siempre se requieren, pero se pueden indicar en casos de: Incertidumbre diagnóstica . Síntomas persistentes o recurrentes . Fracaso del tratamiento . Las pruebas incluyen: Toma de muestra para cultivo (hisopo vaginal alto) para la identificación de especies de Candida y pruebas de sensibilidad antifúngica. En casos complejos, se pueden solicitar análisis adicionales como una prueba de pH vaginal (normalmente ácido en la candidiasis) o pruebas de glucosa (HbA1c) para descartar diabetes no diagnosticada. 3. Diagnóstico diferencial Existen varias condiciones que pueden presentarse con síntomas similares a la candidiasis vulvovaginal. Es fundamental considerarlas para evitar tratamientos inapropiados. Estas incluyen: Otras infecciones vaginales : Vaginosis bacteriana : caracterizada por un flujo homogéneo, blanco o grisáceo, que suele tener un olor fuerte a pescado. La picazón no suele ser prominente. Tricomoniasis : presenta un flujo vaginal abundante, espumoso, de color gris-verdoso y maloliente. Puede acompañarse de prurito vaginal. Clamidia : puede causar flujo vaginal y disuria, pero no suele presentar picazón. Gonorrea : rara vez causa picazón, pero está asociada con dolor y un flujo cervical purulento. Herpes genital : a menudo presenta dolor vulvar agudo, úlceras, enrojecimiento e irritación. El flujo vaginal es infrecuente en estos casos. Condiciones no infecciosas : Dermatitis de contacto o eccema vulvar : son causadas por irritantes o alérgenos y pueden generar picazón intensa y enrojecimiento. Vaginitis atrófica : frecuente en mujeres posmenopáusicas, presenta flujo vaginal, sequedad e irritación debido a la disminución de los niveles de estrógenos. Vaginitis citolítica : aunque presenta flujo vaginal similar al de la candidiasis, los cultivos para hongos son negativos. Cuerpos extraños : como tampones olvidados, que pueden causar flujo maloliente y molestia. Malignidades ginecológicas : el cáncer del cuello uterino, útero o vulva puede presentar flujo vaginal persistente o anormal. Es importante considerar esta posibilidad en mujeres con factores de riesgo o síntomas no explicables. 4. Definición La candidiasis vulvovaginal es una inflamación sintomática de la vulva y/o la vagina causada por una infección superficial con hongos del género Candida , principalmente Candida albicans . Esta levadura es parte de la flora normal del tracto genital femenino, pero su sobrecrecimiento puede provocar una infección, especialmente bajo ciertas condiciones predisponentes. Síntomas comunes : Incluyen prurito vaginal o vulvar, irritación, flujo vaginal espeso no maloliente, dispareunia superficial y disuria. Estos síntomas varían en intensidad y pueden volverse crónicos en infecciones recurrentes. Infección aguda : Se refiere al primer episodio o a un episodio aislado de candidiasis vulvovaginal, generalmente identificado por microscopía o cultivo . Infección recurrente : Se define como cuatro o más episodios sintomáticos en un año, con al menos dos episodios confirmados por cultivo. A veces, las mujeres pueden experimentar respuesta parcial o incompleta al tratamiento, con síntomas persistentes entre episodios. Causas : Aunque la mayoría de los casos son provocados por Candida albicans (80-89%), otras especies de Candida como C. glabrata , C. tropicalis o C. parapsilosis también pueden ser responsables. Las infecciones por especies no albicans tienden a ser más resistentes al tratamiento con azoles. Prevalencia : La candidiasis vulvovaginal es extremadamente común. Hasta un 20% de las mujeres en edad reproductiva pueden estar colonizadas de forma asintomática por especies de Candida, lo que no requiere tratamiento. Aproximadamente 75% de las mujeres experimentarán al menos un episodio en su vida, y un 5% desarrollará infecciones recurrentes. Factores de riesgo : Incluyen el uso reciente de antibióticos, el embarazo, el uso de anticonceptivos hormonales, diabetes no controlada, inmunosupresión y la exposición a irritantes locales. Complicaciones : Pueden incluir infecciones recurrentes , fracaso del tratamiento, disminución de la calidad de vida y dificultades psicosexuales, además de balanitis candidiásica en parejas sexuales masculinas.

  • Mastitis y absceso mamario

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de la Mastitis y absceso mamario El manejo de la mastitis depende de la severidad de los síntomas y de la presencia de complicaciones como abscesos: Medidas generales: Reasegurar a la paciente que el seno volverá a la normalidad tras el tratamiento adecuado. Alivio del dolor : Se recomienda el uso de analgésicos como paracetamol o ibuprofeno para controlar el dolor y la fiebre. Además, se pueden aplicar compresas calientes en el área afectada para reducir la inflamación y facilitar la extracción de leche. Lactancia : En mujeres lactantes, es esencial continuar amamantando, incluso del seno afectado, ya que esto ayuda a aliviar la congestión mamaria. Si la lactancia es demasiado dolorosa o el bebé rechaza el seno, se recomienda la extracción manual o con bomba de leche. Corrección de factores predisponentes : Identificar problemas como un mal acoplamiento del bebé, daño en el pezón o estrés materno. También se aconseja evitar ropa ajustada y sostén apretado, lo que puede contribuir al estancamiento de la leche. Antibióticos : Se deben prescribir si: La paciente presenta una fisura en el pezón que parece infectada. Los síntomas no mejoran o empeoran después de 12-24 horas de vaciamiento efectivo del seno. El cultivo de la leche materna es positivo para infección bacteriana. Los antibióticos recomendados incluyen flucloxacilina (500 mg cada 6 horas por 10-14 días) o eritromicina/claritromicina en caso de alergia a la penicilina. Absceso mamario : Si se sospecha un absceso (bulto doloroso, inflamación, calor y enrojecimiento), la paciente debe ser derivada de forma urgente a un cirujano general para confirmación y drenaje, que puede realizarse por aspiración con aguja guiada por ultrasonido o mediante drenaje quirúrgico. En mujeres lactantes, se recomienda continuar la lactancia si es posible, o extraer la leche para evitar más complicaciones. Prevención de recurrencias : Promover una buena técnica de lactancia, como asegurar una adecuada adherencia del bebé al seno y evitar saltarse tomas. Mantener una buena higiene, lavarse las manos antes de amamantar y cuidar de la salud de los pezones. Las fumadoras deben ser aconsejadas para dejar de fumar, ya que es un factor de riesgo importante en la mastitis no lactacional. Diagnóstico La mastitis se diagnostica clínicamente con base en los siguientes signos y síntomas: Dolor mamario localizado. Fiebre y/o malestar general. Área dolorosa, roja, inflamada y dura en la mama, usualmente en una distribución en forma de cuña. En la mastitis no es posible distinguir clínicamente entre formas infecciosas y no infecciosas. Sin embargo, los signos de una posible infección incluyen: Fisura en el pezón con signos de infección. Secreción purulenta del pezón. Síntomas gripales y fiebre que persisten más de 24 horas. Dolor considerable en la mama. En mujeres lactantes , la infección es más probable si los síntomas no mejoran tras 12-24 horas de vaciamiento adecuado del seno, o si el cultivo de leche es positivo para bacterias. Para el absceso mamario , se debe sospechar si la mujer presenta: Historia de mastitis reciente. Un bulto doloroso, hinchado, con piel enrojecida y caliente en la zona afectada. Fiebre y/o malestar general. Si se sospecha un absceso, se debe referir urgentemente para diagnóstico y manejo quirúrgico. Diagnóstico Diferencial Las condiciones que pueden simular la mastitis incluyen: Engrosamiento mamario o congestión : Se observa entre el segundo y sexto día postparto, con senos calientes y duros, pero sin inflamación severa. Conductos bloqueados : Causan un bulto doloroso en la mama sin fiebre. Absceso mamario : Una masa fluctuante dolorosa con inflamación de la piel circundante. Cáncer de mama : Puede presentar síntomas similares a la mastitis, como un bulto duro, dolor, o retracción del pezón, especialmente en la mastitis granulomatosa. Celulitis : Infección bacteriana que afecta la piel y el tejido subcutáneo, con enrojecimiento, dolor y fiebre. Fibroadenosis : Afección benigna del seno que causa dolor y nodularidad. Necrosis grasa : Puede causar un bulto firme y sensible tras un traumatismo. Definición Mastitis es una inflamación dolorosa del tejido mamario, generalmente asociada a la lactancia (mastitis lactacional o puerperal), aunque también puede presentarse en mujeres no lactantes (mastitis no lactacional). La mastitis puede ser infecciosa o no infecciosa. Absceso mamario es una acumulación localizada de pus dentro de la mama, que suele ser una complicación grave de la mastitis. Los abscesos pueden ocurrir tanto en mujeres lactantes como no lactantes. En las mujeres lactantes, la mastitis suele ser causada por la acumulación de leche (estasis láctea), lo que desencadena una respuesta inflamatoria que puede progresar a una infección. En las no lactantes, la mastitis suele estar acompañada de infección, y puede estar asociada a condiciones como la diabetes mellitus, el uso de corticosteroides, o la mastitis granulomatosa.

  • Anemia por deficiencia de B12 y folato

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de la Anemia por deficiencia de B12 y folato Monitoreo después del inicio del tratamiento : Hemograma y recuento de reticulocitos : Se deben realizar entre 7-10 días después de comenzar el tratamiento. Un aumento en los niveles de hemoglobina y reticulocitos indicará una respuesta positiva al tratamiento. Evaluación a las 8 semanas : Los conteos sanguíneos y el VCM deberían haberse normalizado. En este momento, también es importante medir los niveles de hierro y folato en personas tratadas por deficiencia de vitamina B12 para asegurar que no haya otras deficiencias ocultas. Seguimiento continuo : Durante cada cita de seguimiento, se debe preguntar al paciente si ha habido mejoría o empeoramiento de los síntomas, o si han aparecido nuevos síntomas relacionados con la deficiencia de vitamina B12. Deficiencia de folato : Es importante comprobar los niveles de vitamina B12 antes de iniciar el tratamiento con ácido fólico, ya que el tratamiento con folato puede mejorar el bienestar general pero enmascarar una deficiencia subyacente de vitamina B12 y permitir el desarrollo de daño neurológico. Diagnóstico Interpretación de resultados de laboratorio : Un VCM elevado (mayor a 100 femtolitros) es indicativo de macrocitosis, pero el VCM puede ser normal si hay una deficiencia de hierro concomitante o si la anemia se ha desarrollado rápidamente. Niveles de vitamina B12 : Los niveles de cobalamina en suero por debajo de 200 nanogramos/L son generalmente sensibles para diagnosticar deficiencia de vitamina B12. En algunos casos, incluso con niveles normales de cobalamina, puede haber deficiencia clínica de B12, especialmente en personas mayores o embarazadas. Frotis de sangre : Los neutrófilos hipersegmentados (más de 5% con cinco o más lóbulos) y la presencia de macrocitos ovales son sugestivos de deficiencia de vitamina B12 o folato. Diagnóstico Diferencial Algunos otros diagnósticos que se deben considerar incluyen: Anemia aplásica : Condición donde la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas. Enfermedades del hígado : Las enfermedades crónicas del hígado pueden causar macrocitosis sin cambios significativos en la función hepática. Reticulocitosis : Aumento de reticulocitos en respuesta a la anemia hemolítica o sangrado crónico. Enfermedad tiroidea : El hipotiroidismo no tratado puede estar asociado con anemia macrocítica, aunque el VCM puede normalizarse una vez que se inicie el tratamiento con hormona tiroidea. Definición La deficiencia de vitamina B12 o folato, que con mayor frecuencia causa anemia megaloblástica, ocurre cuando hay una interrupción en la síntesis de ADN en los glóbulos rojos. Esto da como resultado la producción de eritrocitos de mayor tamaño pero inmaduros. La anemia en sí se define por niveles bajos de hemoglobina, pero puede presentarse con síntomas sistémicos, incluso en ausencia de anemia clara. Las causas más comunes de deficiencia de B12 incluyen anemia perniciosa, malabsorción intestinal y dietas restrictivas como la vegana.

  • Enfermedad de Meniere

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de la Enfermedad de Ménière Consejos de Autocuidado : Proporcionar información y asesoramiento adecuados sobre la enfermedad de Ménière. Reafirmar que, aunque es una condición a largo plazo, el vértigo generalmente mejora con el tratamiento. Aconsejar que un ataque agudo de vértigo normalmente se resuelve en 24 horas, pero si no hay mejoría después de 5-7 días o si los síntomas empeoran, se deben excluir diagnósticos alternativos. Involucrar tempranamente al equipo multidisciplinario para optimizar el manejo, que incluye servicios de Otorrinolaringología (ORL), fisioterapia, terapia auditiva, audiología, consejería o psicología. Advertir sobre los riesgos de actividades como conducir, operar maquinaria peligrosa, usar escaleras o nadar durante los ataques súbitos de vértigo. Tratamiento Sintomático de Ataques Agudos : Prescribir un curso corto (hasta 7 días) de prochlorperazina o un antihistamínico (como cinnarizina, ciclizina o promethazine teoclate) para aliviar náuseas, vómitos y vértigo. En casos severos, se puede requerir ingreso hospitalario para sedantes intravenosos y fluidos para mantener la hidratación y la nutrición. Si los síntomas empeoran o no mejoran después de 5-7 días, se debe reconsiderar el diagnóstico. Prevención de Ataques Recurrentes : Considerar un ensayo con betahistina para reducir la frecuencia y severidad de los ataques de pérdida auditiva, tinnitus y vértigo. Si la betahistina no proporciona el beneficio clínico deseado y hay ataques recurrentes a pesar de su uso, se debe referir a un especialista en ORL para considerar intervenciones alternativas. Diagnóstico de la Enfermedad de Ménière Criterios Diagnósticos : Diagnóstico Definitivo : Requiere dos o más episodios espontáneos de vértigo que duren de 20 minutos a 12 horas, pérdida auditiva sensorineural de baja a media frecuencia en un oído documentada audiométricamente, síntomas aurales fluctuantes (pérdida auditiva, tinnitus o sensación de plenitud) en el oído afectado, y que no esté mejor explicado por otro diagnóstico vestibular. Diagnóstico Probable : Incluye dos o más episodios de vértigo o mareo que duren de 20 minutos a 24 horas, síntomas aurales fluctuantes en el oído afectado, y que no esté mejor explicado por otro diagnóstico vestibular. Proceso Diagnóstico : Tomar una historia clínica detallada para identificar los síntomas característicos: vértigo espontáneo, tinnitus, pérdida auditiva fluctuante y sensación de plenitud auricular. Realizar un examen físico, incluyendo pruebas de Romberg y Unterberger. Excluir eventos cerebrovasculares y otras patologías centrales. Confirmación : Referir al paciente a servicios de Otorrinolaringología para confirmar el diagnóstico mediante evaluación audiológica formal. Diagnóstico Diferencial de la Enfermedad de Ménière Se deben descartar otras condiciones antes de establecer el diagnóstico de la Enfermedad de Ménière, tales como: Tumores (por ejemplo, neuroma acústico) Otosífilis Esclerosis múltiple Fístula perilinfática Eventos vasculares (como ataque isquémico transitorio) Migraña Vértigo posicional paroxístico benigno Neuronitis vestibular Laberintitis aguda Definición de la Enfermedad de Ménière La Enfermedad de Ménière es un trastorno del oído interno caracterizado por episodios de vértigo, pérdida auditiva fluctuante, tinnitus y una sensación de plenitud en el oído afectado. Aunque la patofisiología precisa es desconocida, se asocia frecuentemente con hidropesía endolinfática, un aumento de la presión endolinfática en el laberinto membranoso del oído interno. Si se identifica una causa subyacente, se denomina Síndrome de Ménière.

  • Viruela del mono (Monkeypox). Manejo en ED.

    Manejo El manejo de la viruela del mono incluye cuidados de soporte y uso de antivirales como tecovirimat . Diagnóstico El diagnóstico de la viruela del mono se basa en una combinación de síntomas clínicos y confirmación de laboratorio. Los síntomas más comunes incluyen: Erupción cutánea:  La característica principal de la viruela del mono es una erupción que progresa de pápulas (pequeñas protuberancias), a vesículas (ampollas llenas de líquido), y finalmente a costras que se desprenden. Las lesiones suelen aparecer en la cara , las palmas de las manos , las plantas de los pies, y a veces en los genitales, brazos y piernas. Fiebre:  Una fiebre alta es común al inicio de la enfermedad. Linfadenopatía:  Inflamación de los ganglios linfáticos, que puede ser dolorosa, es un signo distintivo que ayuda a diferenciar la viruela del mono de otras enfermedades virales como la varicela o el sarampión. Otros síntomas:  Fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza, y dolor de garganta también pueden estar presentes. Estos síntomas pueden aparecer entre 5 y 21 días después de la exposición al virus. La erupción generalmente se desarrolla entre 1 y 3 días después del inicio de la fiebre. Debido a la similitud de estos síntomas con los de otras enfermedades, es crucial que el diagnóstico sea confirmado mediante pruebas de laboratorio, como la rtPCR, que detecta el material genético del virus en muestras tomadas de las lesiones cutáneas o de otros fluidos corporales. Diagnóstico Diferencial Enfermedad Características Diferenciales Varicela (Chickenpox) Erupción cutánea con pápulas, vesículas y costras; menos común la linfadenopatía. Herpes Zóster (Shingles) Erupción dolorosa en distribución dermatómica, típicamente unilateral. Sífilis secundaria Erupción maculopapular en palmas y plantas, fiebre, linfadenopatía, sin lesiones vesiculares. Sarampión (Measles) Fiebre alta, erupción maculopapular, manchas de Koplik, conjuntivitis, sin vesículas. Eccema herpético (Eczema herpeticum) Vesículas diseminadas en pacientes con dermatitis atópica, dolor y erupciones agrupadas. Impetigo bulloso Ampollas y vesículas que se rompen dejando costras melicéricas (amarillentas). Reacciones adversas a medicamentos Erupciones cutáneas generalizadas, a veces con lesiones vesiculares o pústulas. Viruela (Smallpox) Erupción vesicular similar, pero con un patrón de lesiones más uniforme y mayor mortalidad (histórico). Molusco contagioso (Molluscum contagiosum) Pápulas umbilicadas indoloras, más superficiales que las lesiones de viruela del mono. Infecciones bacterianas de la piel (Pyoderma) Celulitis, foliculitis u otras infecciones cutáneas que pueden causar erupciones localizadas o diseminadas. Definición La viruela del mono es una enfermedad zoonótica causada por el virus de la viruela del mono, reconocida por primera vez en 1958.

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