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  • Manejo Standard Gripe- Influenza

    GUÍA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Tratamiento antiviral Oseltamivir 75 mg c/12 h VO 5 días Inicio ideal: primeras 48 horas tras síntomas. Tratamiento Antiviral (casos graves) Oseltamivir 150 mg c/12 h VO (o por sonda) 10 días Para pacientes en UCI con neumonía grave. Primera línea: Infecciones bacterianas secundarias Amoxicilina-clavulánico Según gravedad y peso del paciente 7-10 días Cobertura frente a S. pneumoniae , H. influenzae y S. aureus . Segunda linea Ceftriaxona o cefotaxima Dosis estándar ajustada al paciente 7-10 días Opciones para resistencia o intolerancia a amoxicilina-clavulánico. Tercera línea Levofloxacino o moxifloxacino 500-750 mg cada 24 horas 7-14 días Para resistencia a antibióticos de primera línea. Alergia a las penicilinas Macrólidos ( azitromicina , claritromicina ) Según peso y situación clínica Variable Alternativa segura; Evite si la alergia incluye anafilaxia grave. Antibióticos durante el embarazo Penicilinas, cefalosporinas, clindamicina Según peso y gravedad Variable Considerados generalmente seguros en embarazo; evitar tetraciclinas. Notas adicionales: Evaluación temprana: El inicio rápido del tratamiento antiviral es esencial, especialmente dentro de las primeras 48 horas después del inicio de los síntomas, para maximizar su eficacia y reducir complicaciones. Coinfecciones bacterianas: La neumonía bacteriana secundaria es una complicación frecuente de la influenza en entornos hospitalarios, por lo que la terapia empírica debe incluir cobertura contra S. pneumoniae , H. influenzae y S. aureus . Alergia a penicilinas: La confirmación adecuada de alergias es clave, ya que muchos diagnósticos son erróneos; Esto permite ampliar opciones terapéuticas seguras. Consideraciones en embarazo: Consulte a especialistas en caso de duda, evitando antibióticos contraindicados (p. ej., fluoroquinolonas, tetraciclinas). Referencias [1] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/GripeARecomenda.pdf [2] https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/hd_publicaciones/es_hdon/adjuntos/Guia_Antibiotico_Pediatria .pdf [3] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/penicillin-allergy/symptoms-causes/syc-20376222 [4] https://espanol.cdc.gov/flu/highrisk/pregnant.htm [5] https://www.comunidad.madrid/hospital/gregoriomaranon/file/5950/download?token=hk-xqrK5 [6] https://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-26 [7] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/penicillin-allergy/diagnosis-treatment/drc-20376226 [8] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/salud-femenina/embarazo- complicado-por-la-enfermedad/infecciones-durante-el-embarazo [9] https://www.urgenciasclinico.com/PDF/SESIONES/GripeAH1N1.pdf [10] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics- y-embarazo/faq-20058542

  • Remdesevir

    GUIA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Aunque Remdesivir es un antiviral y no un antibiótico, a continuación se proporciona información relevante sobre su uso autorizado y recomendaciones de tratamiento para casos de COVID-19 en España. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Antiviral para COVID-19 Remdesivir 200 mg IV (día 1), luego 100 mg IV al día 5 días (hospitalizados); 3 días (no hospitalizados) Autorizado para adultos y adolescentes mayores de 12 años y ≥40 kg. Primera línea: Coinfección bacteriana Amoxicilina - clavulánico Según peso y gravedad (ej. 875/125 mg c/8 h) 7-10 días Uso en sospecha de coinfección bacteriana. Segunda línea: Neumonía atípica Azitromicina 500 mg el primer día, luego 250 mg c/24 h 3-5 días Indicado en neumonía atípica o alergia a betalactámicos. Tercera línea: Resistencia Levofloxacino 500-750 mg c/24 h 7-14 días Para resistencia a antibióticos de primera línea. Alergia a penicilinas Cefalosporinas, aztreonam , macrólidos Dosis específicas según medicamento Variable Evaluar antecedentes alérgicos específicos antes de su uso. Antibióticos en embarazo Penicilinas, cefalosporinas Según peso y gravedad Variable Generalmente seguros; evitar ciertos medicamentos en etapas específicas. Notas Adicionales : Remdesivir y COVID-19:  El tratamiento con Remdesivir debe ser cuidadosamente evaluado para garantizar que los pacientes cumplan los criterios de inclusión, como la necesidad de oxígeno suplementario o el riesgo elevado de progresión a COVID-19 grave. Uso de antibióticos:  Solo se debe iniciar tratamiento antibiótico cuando exista evidencia o sospecha clínica de coinfección bacteriana, evitando el uso innecesario para minimizar la resistencia. Antibióticos en embarazo:  Consulte siempre con un especialista antes de prescribir antibióticos a pacientes embarazadas. Referencias [1] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7826050/ [2] https://www.analesdepediatria.org/es-documento-consenso-sociedad-espanola-infectologia-articulo-S1695403316302077 [3] https://e-embarazo.org/medicamentos/antibioticos/ [4] https://www.aemps.gob.es/informa/recomendaciones-para-el-tratamiento-con-remdesivir-de-pacientes-con-covid-19/ [5] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics-and-pregnancy/faq-20058542 [6] https://www.aemps.gob.es/la-aemps/ultima-informacion-de-la-aemps-acerca-del-covid-19/tratamientos-disponibles-para-el-manejo-de-la-infeccion-respiratoria-por-sars-cov-2/ [7] https://www.saludcastillayleon.es/portalmedicamento/en/noticias-destacados/noticias/antibioticos-embarazo [8] https://svadcf.es/documentos/images_ipt/pdf/IPT-152-Veklury-remdesivir.pdf [9] https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a620033-es.html [10] https://www.dw.com/es/coronavirus-minuto-a-minuto-remdesivir-posible-primer-medicamento-contra-el-virus-en-europa/a-53935825

  • Manejo terapéutico en Covid-19

    GUÍA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Primera línea No se recomiendan antibióticos sin evidencia de infección bacteriana N / A N / A Usar betalactámicos solo si hay sospecha de coinfección bacteriana. Segunda linea Antibióticos de amplio espectro Individualizar Individualizar Solo bajo supervisión médica y calculando en resultados clínicos y de cultivos. Tercera línea Basada en sensibilidad antimicrobiana Individualizar Individualizar Determinada por un especialista en enfermedades infecciosas. En caso de alergia a la penicilina Macrólidos, Fluoroquinolonas, Clindamicina Individualizar Individualizar Usar con precaución; fluoroquinolonas generalmente contraindicadas en el embarazo. Antibióticos seguros durante el embarazo Penicilinas, Cefalosporinas, Azitromicina , Clindamicina , Nitrofurantoína , Fosfomicina , Metronidazol Ver notas Ver notas Nitrofurantoína segura en segundo y tercer trimestre. Ajustar según farmacocinética. Notas adicionales: La decisión de iniciar antibioticoterapia debe basarse en la sospecha clínica de infección bacteriana, no solo en presencia de COVID-19. Se recomienda obtener cultivos antes de iniciar el tratamiento antibótico y considerar la suspensión si no se identifican patógenos bacterianos después de 48 horas. La duración del tratamiento antibótico, si es necesario, generalmente se recomienda que sea de 5 días, ajustándose según la evolución clínica. El uso de antibióticos debe seguir las guías locales y nacionales, y debe ser reevaluado regularmente. En pacientes con COVID-19 leve a moderado, se sugiere un uso restrictivo de antibóticos, a menos que haya evidencia clara de coinfección bacteriana. Referencias [1] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7826050/ [2] https://www.aemps.gob.es/la-aemps/ultima-informacion-de-la-aemps-acerca-del-covid-19/tratamientos-disponibles-para-el-manejo-de-la-infeccion-respiratoria-por-sars-cov-2/ [3] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/penicillin-allergy/symptoms-causes/syc-20376222 [4] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics-and-pregnancy/faq-20058542 [5] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-farmacos-potencialmente-utiles-el-tratamiento-S1138359321002215 [6] https://www.medintensiva.org/es-tratamiento-farmacologico-covid-19-revision-narrativa-articulo-S0210569120302473 [7] https://www.saludcastillayleon.es/portalmedicamento/noticias-destacados/noticias/antibioticos-embarazo [8] https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9133913 [9] https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/340629/WHO-2019-nCoV-clinical-2021.1-spa.pdf [10] https://es.cochrane.org/es/recomendaciones-para-el-uso-de-tratamiento-antibiotico-en-pacientes-con-covid-19

  • Fiebre tifoidea

    GUIA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Primera línea de tratamiento Ceftriaxona 2 g por vía intravenosa cada 24 horas 10-14 días Segunda línea de tratamiento Ciprofloxacina 500 mg por vía oral cada 12 horas 7-10 días Levofloxacino Vía oral o intravenosa 10 días Tercera línea de tratamiento Azitromicina 1 g por vía oral el primer día, seguido de 500 mg una vez al día 6 días En caso de alergia a penicilina Ciprofloxacino o Levofloxacino Azitromicina Durante el embarazo Cefalosporinas ( Ceftriaxona ) Según especificado en la primera línea Según primera línea Consideradas seguras Azitromicina Precaución; algunos estudios la avalan Referencias [1] https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/bacilos-gramnegativos/fiebre-tifoidea [2] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/259GRR.pdf [3] https://www.medicoverhospitals.in/es/articles/typhoid-fever-medication [4] https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/viajero/fiebre-tifoidea.html [ 5] https://medicalguidelines.msf.org/es/viewport/CG/spanish/fiebres-entericas-tifoidea-y-paratifoidea-23443171.html [6] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics-and-pregnancy/faq-20058542 [7] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/typhoid-fever/diagnosis-treatment/drc-20378665 [8] https://www.fesemi.org/sites/default/files/documentos/publicaciones/capitulo-15.pdf

  • Sepsis en la embarazada

    GUÍA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Primera línea de tratamiento Ampicilina + Gentamicina 2 g IV cada 4 h + 5 mg/kg IV cada 24 h Individualizar Primera elección basada en cobertura amplia y seguridad en el embarazo. Segunda línea de tratamiento Piperacilina-tazobactam 4,5 g IV cada 6 h Individualizar Utilizar en caso de fallo o contraindicación de primera línea. Tercera línea de tratamiento Meropenem + Vancomicina 1 g IV cada 8 h + 15-20 mg/kg IV cada 8-12 h Individualizar Reservado para infecciones graves o sospecha de resistencia significativa. En caso de alergia a la penicilina Clindamicina + Gentamicina 900 mg IV cada 8 h + 5 mg/kg IV cada 24 h Individualizar Alternativa segura para pacientes alérgicos a penicilinas. Antibióticos seguros durante el embarazo Penicilinas, Cefalosporinas, Clindamicina , Metronidazol , Vancomicina , Nitrofurantoína , Fosfomicina Ver notas Ver notas Eviter Nitrofurantoína en el primer trimestre. Ajustar según farmacocinética en el embarazo. Notas adicionales: El tratamiento debe ser individualizado según la situación clínica, el foco de infección sospechado y los patrones locales de resistencia antibótica. Los cambios fisiológicos del embarazo pueden afectar la farmacocinética de los medicamentos; ajustar la dosis según necesidad. Referencias [1] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/21_0.pdf [2] https://www.guiaprioam.com/indice/diagnostico-y-pruebas-diagnosticas-en-sepsis-y-shock-septico/ [3] https://e-embarazo.org/medicamentos/antibioticos/ [4 ] https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/hd_publicaciones/es_hdon/adjuntos/Guia_Antibiotico_Pediatria.pdf [5] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/272GRR.pdf [6] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics-and-pregnancy/faq-20058542 [7] https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-53372013000400008 [8] https://www.saludcastillayleon.es/portalmedicamento/es/noticias-destacados/noticias/antibioticos-embarazo [9] https://www.sopeba.org/uploaded_files/links/sp_554.pdf [10] https://www.inspilip.gob.ec/index.php/inspi/article/view/274/269

  • Infección de línea IV

    GUÍA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categoría Medicamento Dosis Duración Notas Primera línea de tratamiento Vancomicina intravenosa + Ceftazidima IV Según peso y gravedad 7-14 días Ajustar según cultivo y antibiograma. Segunda línea de tratamiento Teicoplanina IV + Piperacilina -tazobactam IV Según peso y gravedad 7-14 días Considere monitoreo renal si se usa por tiempo prolongado. Tercera línea de tratamiento Daptomicina IV + Meropenem IV Según peso y gravedad 7-14 días Indicada para infecciones multirresistentes o fracaso de terapias previas. Alergia a las penicilinas Vancomicina IV + Aztreonam IV Según peso y gravedad 7-14 días Uso alternativo en alergias graves a β-lactámicos. Clindamicina IV + Levofloxacino IV Según peso y gravedad 7-14 días Uso en infecciones polimicrobianas; Precaución con interacciones medicamentosas. Tratamiento durante el embarazo Cefazolina intravenosa Según peso y gravedad 7-14 días Primera opción en infecciones moderadas. Ampicilina IV Según peso y gravedad 7-14 días Adecuada para infecciones por patógenos sensibles como Enterococcus spp. Amoxicilina-ácido clavulánico IV Según peso y gravedad 7-14 días Considerar como terapia empírica en infecciones polimicrobianas no graves. Notas adicionales: Es crucial retirar o reemplazar la línea IV infectada para mejorar el resultado del tratamiento. Monitorear la función renal y hepática en pacientes tratados con antibióticos potencialmente nefrotóxicos o hepatotóxicos. Adaptar el tratamiento según la gravedad de la infección, patógenos sospechosos y patrones de resistencia locales. Referencias [1] https://www.sapd.es/rapd/2023/46/1/02 [2] https://sites.jamanetwork.com/spanish-patient-pages/2020/hoja-para-el-paciente-de-jama-200324.pdf [3] https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/hd_publicaciones/es_hdon/adjuntos/Guia_Antibiotico_Pediatria.pdf [4] https://acaai.org/news/las-mujeres-embarazadas-con-etiqueta-de-alergia-a-la-penicilina-deberian-evaluar-su-alergia-para-reducir-la-exposicion-a-antibioticos/ [5] https://www.guia-abe.es/temas-clinicos-neumonia [6] https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/bacterias-y-f%C3%A1rmacos-antibacterianos/penicilinas [7] https://www.analesdepediatria.org/es-tratamiento-antibiotico-recomendado-episodios-infeccion-articulo-13111602 [8] https://blogdehla.azurewebsites.net/que-antibioticos-puedo-tomar-durante-el-embarazo/ [9] https://www.guia-abe.es/temas-clinicos-profilaxis-antibiotica-en-cirugia [10] https://www.bannerhealth.com/es/healthcareblog/advise-me/is-it-safe-to-take-antibiotics-while-pregnant

  • Sepsis

    GUIA ANTIBIÓTICA 2025-2029 Esta guía ofrece sugerencias generales; consulte siempre las guías de su hospital. Las dosis presuponen función renal y hepática normales; ajuste según las condiciones del paciente. Categorías Medicamento Dosis Duración Notas Primera línea de tratamiento Ceftriaxona 2 g/24 h intravenoso Hasta estabilización clínica Cubrimiento de gramnegativos y anaerobios. Cefotaxima + Metronidazol 2 g/8 h iv + 500 mg/8 h iv Hasta estabilización clínica Alternativa equivalente; considere la localización del foco. Segunda línea de tratamiento Piperacilina-tazobactam 4/0,5 g cada 8 h iv Hasta estabilización clínica Amplio espectro; eficaz contra Pseudomonas aeruginosa . Tercera línea de tratamiento Meropenem + Vancomicina 1 g/8h iv + dosis según niveles Hasta estabilización clínica Indicado en sospecha de patógenos multirresistentes o factores de riesgo para estos. Alergia a la penicilina Aztreonam + Vancomicina 2 g/8h iv + dosis según niveles Hasta estabilización clínica Uso en casos con contraindicación a beta-lactámicos; ajustar vancomicina según monitorización. Levofloxacino + Metronidazol 750 mg/24 h iv + 500 mg/8 h iv Hasta estabilización clínica Alternativa para cobertura de gramnegativos y anaerobios. Antibióticos durante el embarazo Penicilinas (p. ej., amoxicilina , ampicilina ) Según patógeno Según antibiograma Seguridad probada durante el embarazo. Cefalosporinas (p. ej., Cefaclor , Cefalexina ) Según patógeno Según antibiograma Considere la sensibilidad antimicrobiana específica. Shock séptico o sepsis grave Añadir Amikacina al régimen de betalactámicos 15-20 mg/kg iv una vez al día Hasta estabilización clínica Terapia combinada en infecciones por Pseudomonas o pacientes neutropénicos; Evalúe la función renal y los niveles séricos para su ajuste. Notas adicionales: El tratamiento debe ajustarse según los resultados de cultivos y antibiogramas a las 48-72 horas después del inicio del tratamiento empírico. Priorizar el desescalamiento del tratamiento tan pronto como sea clínicamente posible para reducir resistencias y minimizar efectos adversos. La resucitación hemodinámica y el control del foco de infección son esenciales y deben acompañar al inicio del tratamiento antibiótico. Referencias [1] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/21_0.pdf [2] https://www.guiaprioam.com/indice/diagnostico-y-pruebas-diagnosticas-en-sepsis-y-shock-septico/ [3] https://www.areasaludbadajoz.com/docencia_investigacion/comision_docencia/Comision_Docencia_Especializada_2019/Curso_Urgencias_2019/TRIPTICO_SEPSIS_junio_20191.pdf [4] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6987624/ [5] https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-tratamiento-antibiotico-los-pacientes-con-S0213005X17301374 [6] https://espanol.nichd.nih.gov/noticias/prensa/020923-azitromicina-sepsis-posparto [7] http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1728-59172011000100006 [8] https://formacion.sefh.es/dpc/framework/atf-infecciosas/paciente-sepsis-shock-septico/tema01_menu09_submenu09-3_diapo01.php [9] https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/expert-answers/antibiotics-and-pregnancy/faq-20058542

  • Uretritis

    MANUAL DE MEDICINA DE EMERGENCIAS 2025 La uretritis es una inflamación de la uretra causada principalmente por agentes infecciosos, ya sean bacterias o virus. Esta condición afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque con diferencias en su presentación y prevalencia. A continuación, se presenta un análisis detallado de los aspectos más relevantes de esta patología. Síntomas Los síntomas de la uretritis pueden variar según el sexo del paciente y el agente etiológico. En general, los síntomas más comunes incluyen: Dolor o ardor durante la micción (disuria)[1][3] Aumento en la frecuencia y urgencia urinaria[1][2] Secreción uretral, que puede ser mucoide o purulenta[2][3] Dolor pélvico o abdominal[1][3] Prurito uretral[2] En hombres, se pueden presentar síntomas adicionales como: Dolor durante la eyaculación[1][6] Presencia de sangre en la orina[1] En mujeres, pueden observarse: Dolor durante las relaciones sexuales[1][6] Aumento del flujo vaginal[6] Es importante destacar que un porcentaje significativo de casos puede ser asintomático, especialmente en mujeres[3][6]. Signos Clínicos Los signos clínicos de la uretritis incluyen: Eritema del meato uretral[2] Edema del meato uretral (carnetitis)[6] Secreción uretral visible[2][3] En casos de uretritis gonocócica, la secreción suele ser más abundante y de color verde amarillento[2] En uretritis no gonocócica, la secreción puede ser más escasa y de aspecto mucoseroso[5] Exploración La exploración física en casos de uretritis debe incluir: Examen del abdomen y la vejiga[1] En hombres: exploración del escroto y pene[1] En mujeres: examen pélvico y abdominal[1] Inspección visual del meato uretral para detectar infección o secreción[6] Palpación de los ganglios inguinales para detectar posible linfadenopatía[6] Pruebas Diagnósticas El diagnóstico de la uretritis se basa en una combinación de hallazgos clínicos y pruebas de laboratorio: Análisis de orina: Se busca la presencia de leucocitos y bacterias[2][3] Frotis uretral: Se realiza una tinción de Gram para identificar bacterias y contar leucocitos polimorfonucleares[3][5] Cultivo de secreción uretral : Para identificar N. gonorrhoeae y otros patógenos[5][6] Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT): Altamente sensibles y específicas para detectar N. gonorrhoeae, C. trachomatis y otros patógenos[4][6] PCR en orina: Especialmente útil para detectar casos asintomáticos o con síntomas leves[6] En casos de sospecha de transmisión por vía oral o anal, se deben tomar muestras adicionales de faringe y recto[6]. Manejo de emergencias El manejo inicial de la uretritis en el servicio de emergencias debe incluir: Evaluación clínica completa y toma de muestras para pruebas diagnósticas[4] Inicio de tratamiento empírico: En casos de secreción uretral confirmada sin identificación inmediata del agente etiológico, se recomienda tratar tanto para clamidia como para gonorrea[4] Azitromicina 1 g vía oral, dosis única Ceftriaxona 500 mg intramuscular, dosis única Educación al paciente sobre la importancia de completar el tratamiento y la abstinencia sexual hasta la resolución de los síntomas[1] Notificación y tratamiento de las parejas sexuales[1] Seguimiento para evaluar la respuesta al tratamiento y realizar pruebas adicionales si es necesario[4] La uretritis es una condición común que requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno para prevenir complicaciones y reducir la transmisión. El manejo adecuado en el servicio de emergencias puede mejorar significativamente los resultados clínicos y epidemiológicos. Citas [1] https://www.sanitas.es/biblioteca-de-salud/enfermedades-y-trastornos/infecciones/uretritis [2] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-renales-y-del-tracto-urinario/infecciones-urinarias-iu/uretritis [3] https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/transmision-sexual/uretritis-hombre/ [4] https://www.scielosp.org/pdf/ress/2021.v30nspe1/e2020633/es [5] https://medicina.uc.cl/publicacion/uretritis-no-gonococica-clinica-y-tratamiento/ [6] https://urologoenvigo.com/ets/uretritis/

  • Trauma del pene

    MANUAL DE MEDICINA DE EMERGENCIAS 2025 El trauma del pene es una condición urológica poco frecuente pero potencialmente grave que requiere atención médica inmediata. Esta revisión aborda los aspectos clave del trauma peneano, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los síntomas del traumatismo peneano varían según el tipo y la gravedad de la lesión, pero incluyen: Dolor agudo en el pene[1][4] Sensación de un “chasquido” o “pop” en el momento de la lesión[1][4] Detumescencia rápida (pérdida de la erección)[1][2] Dificultad o incapacidad para orinar[4] Ansiedad y angustia psicológica[2] En casos de fractura de pene, que es una forma común de trauma peneano, los pacientes suelen reportar haber escuchado un chasquido seguido de dolor intenso y detumescencia inmediata[4][9]. Signos clínicos La exploración física revela varios signos característicos: Edema y deformidad del pene[1][4] Hematoma extenso, dando al pene una apariencia de “berenjena”[4] Desviación del pene hacia el lado contralateral a la lesión[2] Coloración negruzca o equimosis en la superficie peneana[1] Posible uretrorragia (sangre en el meato uretral) en casos de lesión uretral asociada[2][4] Exploración La exploración clínica es fundamental para el diagnóstico y debe incluir: Inspección visual detallada del pene y área genital[4] Palpación cuidadosa para detectar defectos en la túnica albugínea[2] Evaluación de la sensibilidad y circulación del pene[4] Examen del meato uretral en busca de sangrado[2][4] Valoración de los testículos y el escroto para descartar lesiones asociadas[3] Pruebas diagnósticas Aunque el diagnóstico es principalmente clínico, se pueden emplear varias pruebas complementarias: Ecografía: Permite visualizar la ruptura de la túnica albugínea y evaluar la extensión del hematoma[4][8] Resonancia Magnética (RM): Ofrece imágenes detalladas de las estructuras peneanas y es útil para identificar lesiones uretrales[4][8] Uretrografía retrógrada: Indicada cuando se sospecha lesión uretral[4][8] Cavernosografía: Puede ser útil en casos dudosos, aunque tiene un alto porcentaje de falsos negativos[4] Manejo de emergencias El manejo del trauma peneano en emergencias debe ser rápido y efectivo: Evaluación inicial: Realizar una historia clínica detallada y examen físico completo[4]. Estabilización: Controlar el dolor y el sangrado si está presente[2]. Pruebas diagnósticas: Realice las pruebas de imagen necesarias para confirmar el diagnóstico y evaluar la extensión de la lesión[4][8]. Tratamiento quirúrgico: En casos de fractura de pene o lesiones penetrantes, la cirugía inmediata es el tratamiento de elección[1][2][4]. El procedimiento implica parcialmente: Evacuación del hematoma Reparación de la túnica albugínea Exploración y reparación uretral si es necesario Seguimiento: Monitorizar al paciente para detectar posibles complicaciones como disfunción eréctil, curvatura peneana o estenosis uretral[2][4]. El trauma del pene es una emergencia urológica que requiere un diagnóstico rápido y un tratamiento oportuno. El reconocimiento temprano de los signos y síntomas, junto con un manejo adecuado, es crucial para prevenir complicaciones a largo plazo y preservar la función sexual y urinaria del paciente. Citas [1] https://revurologia.sld.cu/index.php/rcu/article/view/558/655 [2] http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0138-65572010000300004&script=sci_arttext [3] https://www.revistasau.org/index.php/revista/article/viewFile/3341/3276 [4] https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0004-06142010000400008&script=sci_arttext [5] http://scielo.iics.una.py/scielo.php?pid=S1816-89492014000100007&script=sci_arttext [6] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-mexicana-urologia-302-articulo-lesiones-pene-reporte-4-casos-S2007408516300696 [7] https://www.msdmanuals.com/es-ec/professional/lesiones-y-envenenamientos/traumatismos-del-aparato-urogenital/traumatismos-genitales [8] https://www.medicoverhospitals.in/es/diseases/penile-fracture/ [9] https://doctorpeinado.com/pene/fractura-de-pene/

  • Retención Urinaria

    MANUAL DE MEDICINA DE EMERGENCIAS 2025 La retención urinaria es una condición urológica caracterizada por la incapacidad de vaciar completamente la vejiga o la imposibilidad total de orinar. Esta afección puede presentarse de forma aguda o crónica, y su prevalencia es mayor en hombres, especialmente en edades avanzadas[6]. Síntomas Los síntomas de la retención urinaria pueden variar según su presentación aguda o crónica: Dolor e irritación en la parte inferior del abdomen[5] Sensación frecuente y urgente de orinar, con dificultad para hacerlo[5] Polaquiuria (aumento en la frecuencia urinaria)[7] Sensación de micción incompleta[7] Incontinencia de urgencia o de rebosamiento[7] En casos de retención aguda, los síntomas suelen ser más intensos y pueden incluir ansiedad, agitación, diaforesis y dolor abdominal agudo[3]. Signos Clínicos Durante la exploración física, los profesionales de la salud pueden identificar los siguientes signos: Masa pélvica visible y palpable en el abdomen inferior[3] Percusión mate sobre la vejiga (cuando contiene 150 ml o más de orina)[3] Dolor que se intensifica a la palpación abdominal[3] En casos severos, puede observarse distensión abdominal[7] Exploración La exploración física es fundamental para el diagnóstico de la retención urinaria e incluye: Examen abdominal: Evaluación de la vejiga, buscando una masa pélvica palpable y dolorosa[3]. Tacto rectal: Para evaluar el tono del esfínter anal y la presencia de impactación fecal[3]. En mujeres, puede ser necesario un examen pélvico para descartar causas ginecológicas[4]. Pruebas Diagnósticas Para confirmar el diagnóstico y determinar la causa subyacente, se pueden realizar las siguientes pruebas: Medición del volumen residual posmiccional: Mediante cateterismo o ecografía[7]. Análisis de orina y sangre: Para descartar infecciones o alteraciones metabólicas[7]. Ecografía vesical: Para evaluar el volumen y la estructura de la vejiga[5]. Cistoscopia: Examen visual directo de la uretra y la vejiga[5]. Pruebas urodinámicas: Para evaluar la función vesical y uretral[5]. Tomografía computarizada (CT): En casos específicos para descartar causas estructurales[5]. Electromiografía: Para evaluar la actividad muscular y nerviosa alrededor de la vejiga[5]. Manejo de emergencias El manejo de la retención urinaria aguda en emergencias es crucial y sigue estos pasos: Cateterismo uretral inmediato: Es el tratamiento de primera línea para aliviar la retención[7]. Evaluación de la causa subyacente: Mediante historia clínica, examen físico y pruebas diagnósticas[1]. Tratamiento de la causa: Puede incluir medicamentos (como bloqueantes alfa-adrenérgicos en casos de hiperplasia prostática benigna) o intervenciones quirúrgicas según sea necesario[7]. Monitoreo de la función renal : Para detectar posibles complicaciones como la insuficiencia renal[4]. Consideración de cateterismo intermitente o permanente: En casos de retención crónica o recurrente[7]. La retención urinaria es una condición urológica que requiere un abordaje diagnóstico, terapéutico y rápido. El reconocimiento temprano de los síntomas, una exploración física adecuada y el uso apropiado de pruebas diagnósticas son fundamentales para un manejo efectivo, especialmente en situaciones de emergencia. Citas [1] https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/retencion-urinaria/diagnostico [2] https://revistaguatemaltecadeurologia.com/index.php/revista/article/download/95/117/272 [3] https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/559GRR.pdf [4] https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0210-48062011000700002 [5] https://www.cancer.org/es/cancer/como-sobrellevar-el-cancer/efectos-secundarios/cambios-urniarios-y-de-excrecion/retencion-urinaria.html [6] https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-manejo-urgente-retencion-aguda-orina-S0212656713000942 [7] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-urogenitales/trastornos-de-la-micción/retención-urinaria [8] https://es.advocatehealth.com/health-services/urology/urinary-retention

  • Parafimosis

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La parafimosis es una urgencia urológica que se produce cuando el prepucio queda retraído detrás del glande y no puede volver a su posición original, provocando una constricción que puede comprometer la circulación sanguínea del pene[1][3]. Esta condición afecta principalmente a hombres no circuncidados y requiere médica inmediata para prevenir complicaciones graves[3][5]. Síntomas Los síntomas de la parafimosis son generalmente evidentes y pueden incluir: Dolor intenso en el pene[1][3] Incapacidad para retraer el prepucio sobre el glande[5] Hinchazón progresiva de la punta del pene[1][3] Cambio de coloración del glande, tornándose rojo oscuro o azulado[1][3] Signos clínicos Los signos clínicos observables en casos de parafimosis incluyen: Edema significativo del prepucio y glande[1][4] Constricción visible del prepucio detrás del surco coronario[1][4] Apariencia de “dona” alrededor del tallo cerca de la cabeza del pene[5] Signos de compromiso vascular si la condición se prolonga[4] Exploración La exploración física es fundamental para el diagnóstico de la parafimosis y generalmente incluye: Inspección visual del pene para confirmar la retracción del prepucio[3][5] Evaluación del grado de edema y constricción[4] Valoración de la coloración del glande para determinar el compromiso vascular[1][3] Palpación para evaluar la tensión del anillo prepucial[4] Pruebas diagnósticas El diagnóstico de la parafimosis se basa principalmente en la exploración física[3][5]. No se requieren pruebas de laboratorio o imagenológicas específicas para confirmar el diagnóstico. Sin embargo, en casos complicados o de larga evolución, se pueden considerar: Evaluación del flujo sanguíneo mediante ecografía Doppler[4] Análisis de sangre para descartar infecciones si se sospecha[4] Manejo de emergencias El tratamiento de la parafimosis en el servicio de emergencias debe ser rápido y eficaz: Reducción manual: Se intenta reducir el edema mediante presión suave sobre el glande mientras se trata de deslizar el prepucio hacia adelante[3][5]. Aplicación de compresas frías o hielo: Puede ayudar a disminuir la inflamación[3]. Uso de agentes osmóticos: La aplicación de azúcar o manitol puede ayudar a reducir el edema[4]. Analgesia y sedación: Puede ser necesaria para facilitar la manipulación y reducir el dolor[4]. Técnica de “empuje y estiramiento”: Si la reducción manual simple falla, se puede intentar esta técnica más avanzada[4]. Incisión dorsal: En casos donde fallan las técnicas anteriores, puede ser necesaria una pequeña incisión en el anillo constrictor[4][5]. Circuncisión de emergencia: Como último recurso, si todas las medidas anteriores fallan o si hay signos de necrosis[3][5]. Es crucial que el manejo sea realizado por médico personal capacitado, ya que una intervención inadecuada puede empeorar la condición. La prevención, mediante la educación sobre la correcta manipulación del prepucio y la higiene adecuada, es fundamental para reducir la incidencia de esta urgencia urológica[3][5]. Citas [1] https://www.saludonnet.com/blog/que-es-la-parafimosis-y-como-se-trata/ [2] https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/fimosis-y-parafimosis-diagnostico-y-tratamiento/ [3] https://www.lavanguardia.com/vida/salud/enfermedades/20190613/462851542742/que-parafimosis-sintomas-causas-como-tratar-enfermedad.html [ 4] https://www.medigraphic.com/pdfs/revmedcoscen/rmc-2012/rmc125g.pdf [5] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001281.htm [6] https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=38294 [7] https://urologoenvigo.com/parafimosis-fimosis-circuncision/

  • Prostatitis

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La prostatitis es una condición inflamatoria de la glándula prostática que representa un desafío diagnóstico y terapéutico en la práctica urológica. Este artículo aborda los aspectos clave de la prostatitis, incluyendo sus manifestaciones clínicas, métodos de diagnóstico y manejo en el ámbito de emergencias. Síntomas La presentación clínica de la prostatitis varía según su clasificación, que incluye prostatitis bacteriana aguda, prostatitis bacteriana crónica, síndrome de dolor pélvico crónico y prostatitis asintomática[4]. Los síntomas más comunes incluyen: Dolor o ardor al orinar (disuria) Aumento de la frecuencia y urgencia urinaria. Nicturia Dolor en la región pélvica, perineal, abdominal inferior o lumbar. Eyaculación dolorosa Dificultad para iniciar la micción o vaciar la vejiga completamente En casos de prostatitis bacteriana aguda, los pacientes pueden presentar fiebre alta, escalofríos y síntomas similares a los de la gripe[3][7]. Signos Clínicos Los signos clínicos de la prostatitis pueden incluir: Fiebre (en casos de prostatitis bacteriana aguda) Orina turbia o con sangre (hematuria) Secreción uretral Cambios en el semen, como hemospermia. Es importante destacar que la prostatitis crónica puede tener un impacto significativo en la esfera emocional y psicosocial del paciente, afectando su calidad de vida[9]. Exploración El examen físico es crucial para el diagnóstico de la prostatitis e incluye: Palpación abdominal para detectar dolor o sensibilidad suprapúbica Examen de los ganglios linfáticos inguinales Inspección del pene y el meato uretral Examen del escroto para evaluar inflamación o sensibilidad El tacto rectal es una parte esencial de la exploración, aunque debe realizarse con precaución en casos de prostatitis aguda debido al riesgo de bacteriemia[1][5]. Durante el tacto rectal, el médico puede encontrar: Próstata agrandada y sensible (en prostatitis aguda) Próstata grande y blanda (en prostatitis crónica) Pruebas Diagnósticas El diagnóstico de la prostatitis se basa en una combinación de resultados clínicos y pruebas de laboratorio: Análisis y cultivo de orina: Fundamental para identificar la presencia de bacterias y leucocitos[1][4]. Prueba de Stamey-Mears: Se obtienen cuatro muestras, incluyendo orina y líquido prostático, para análisis microbiológico y citológico[7]. Hemocultivos: Indicados en casos de prostatitis aguda con sospecha de sepsis[1]. Ecografía prostática: Útil para evaluar la estructura de la próstata y descartar complicaciones como abscesos[1][7]. Análisis de PSA : Puede elevarse durante la infección prostática[7]. Pruebas de imagen avanzadas : TAC o resonancia magnética pueden ser necesarias en casos complicados o refractarios al tratamiento[1]. Manejo de emergencias El manejo de la prostatitis en el servicio de emergencias se centra principalmente en la prostatitis bacteriana aguda, que requiere atención inmediata: Evaluación inicial: Realizar una historia clínica detallada y examen físico, incluyendo signos vitales para descartar sepsis[3]. Estudios de laboratorio: Obtener muestras para urocultivo y hemocultivos antes de iniciar antibióticos[1]. Terapia antimicrobiana empírica: Iniciar tratamiento con antibióticos de amplio espectro por vía intravenosa. Las opciones incluyen: Ceftriaxona 1 g/iv/día Ciprofloxacino 500-750 mg/vo/12 h En casos de pacientes con sonda vesical: ceftazidima 2 g/iv/8 h[1] Manejo del dolor: Administrar analgésicos según sea necesario. Hidratación: Asegurar una adecuada hidratación del paciente. Cateterización: En casos de retención urinaria, considere la colocación de un catéter suprapúbico en lugar de un catéter uretral para reducir el riesgo de bacteriemia[1]. Monitorización: Vigilar estrechamente la respuesta al tratamiento y los signos vitales. Derivación urológica: Consultar con urología para el seguimiento y manejo a largo plazo. El manejo adecuado y oportuno de la prostatitis en el servicio de emergencias es crucial para prevenir complicaciones y asegurar un resultado favorable para el paciente. Citas [1] https://www.guiaprioam.com/indice/prostatitis-2/ [2] https://www.redalyc.org/pdf/1491/149120470004.pdf [3] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/prostatitis/symptoms-causes/syc-20355766 [4] http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-89582012000200015 [5] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000519.htm [6] https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-clasificacion-etiologia-diagnostico-tratamiento-las-prostatitis-otros-13091448 [7] https://clinicaitza.com/que-es-la-prostatitis-cronica-y-cual-es-su-tratamiento/ [8] https://urologosquiron.com/prostatitis-infecciones-prostaticas-sintomas-tratamiento/ [9] https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/urologicas/prostatitis/

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