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- Párpados pegados con “Superglue”
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 Las lesiones oculares por pegamento instantáneo, conocido como “Superglue”, representan una emergencia oftalmológica que requiere atención médica inmediata. Este artículo aborda los aspectos clínicos y el manejo de esta condición. Síntomas Los pacientes con lesiones oculares por superglue suelen experimentar: Dolor ocular severo[1][4] Sensación de ardor y picazón[2][4] Incapacidad para abrir los ojos[3][4] Lagrimeo excesivo[2] Fotofobia[3] La intensidad de estos síntomas puede variar según la cantidad de pegamento en contacto con el ojo y el tiempo transcurrido desde la exposición. Signos clínicos La evaluación clínica revela varios signos característicos: Congestión conjuntival (77% de los casos)[3] Partículas de pegamento polimerizado adheridas a pestañas y párpados (52% de los casos)[3] Anquilobléfaron químico (fusión anormal de los bordes palpebrales)[1][4] Abrasiones conjuntivales y corneales[3][4] Queratopatía punteada superficial[1] En casos más severos, se puede observar edema palpebral significativo y dificultad para separar los párpados[3]. Exploración La exploración oftalmológica debe realizarse con precaución: Evaluación inicial de la apertura palpebral[3] Separación cuidadosa de los párpados, si es posible[3] Examen detallado de la superficie ocular, incluyendo córnea y conjuntiva[3] Medición del tamaño de cualquier defecto epitelial corneal[3] En niños o casos complicados, puede ser necesario realizar la exploración bajo anestesia general[3]. Pruebas diagnósticas El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y el examen físico. Sin embargo, se pueden realizar algunas pruebas complementarias: Fotografías especiales de las glándulas que producen aceite para los párpados[5] Tinción con fluoresceína para evaluar defectos epiteliales corneales[3] Medición de la agudeza visual[3] Manejo de emergencias El tratamiento inmediato es crucial y debe seguir estos pasos: Irrigación ocular inmediata con agua tibia[2][3][4] Separación cuidadosa de los párpados[3][4] Si no es posible, se puede requerir recortar las pestañas[3] Remoción del pegamento adherido a pestañas y superficie ocular[3][4] Usar pinzas para retirar cuidadosamente el pegamento polimerizado[3] Aplicación de antibióticos tópicos[3][4] Uso de lubricantes oculares[3] En casos de abrasión corneal, considere el uso de ciclopléjicos y parche ocular[4] Es importante evitar el uso de acetona u otros solventes cerca de los ojos, ya que pueden causar daños adicionales[2]. Las lesiones oculares por superglue, aunque potencialmente alarmantes, generalmente tienen un buen pronóstico con un manejo adecuado y oportuno. La educación del público sobre los riesgos asociados con el uso inadecuado de pegamentos instantáneos es fundamental para prevenir estos incidentes[1][3]. Citas [1] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4761743/ [2] https://www.allaboutvision.com/es/cuidado-de-los-ojos/cosmetica/pegamento-en-el-ojo/ [3] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11149532/ [4] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3484698/ [5] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001619.htm
- Cuerpo extraño corneal
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El cuerpo extraño corneal es una condición oftalmológica común que requiere atención médica inmediata. Este artículo abordará los aspectos clave de su manejo, incluyendo síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y tratamiento en emergencias. Síntomas Los pacientes con cuerpo extraño corneal suelen presentar una serie de síntomas característicos: Sensación de cuerpo extraño en el ojo Lagrimeo excesivo Dolor ocular Enrojecimiento del ojo Parpadeo frecuente Visión borrosa (en casos de abrasiones grandes o profundas) Fotofobia[1][4] Es importante destacar que la intensidad de los síntomas puede variar según la ubicación del cuerpo extraño. Los pacientes con cuerpos extraños en la córnea suelen experimentar síntomas más intensos debido a la rica inervación de esta estructura[6]. Signos clínicos Durante el examen físico, el médico puede observar los siguientes signos: Cuerpo extraño visible en la córnea Hiperemia conjuntival Edema palpebral Reacción leve de cámara anterior Erosiones corneales lineales (especialmente si son verticales, lo que puede indicar un cuerpo extraño subtarsal)[6] Exploración La exploración del ojo con sospecha de cuerpo extraño corneal debe ser metódica y cuidadosa: Examen externo del ojo con una linterna para detectar pérdida de líquido del globo ocular o la cámara anterior. Evaluación de la agudeza visual, movimiento ocular, tamaño y forma de la pupila, y reflejos pupilares. Retracción de los párpados para inspeccionar toda la conjuntiva y la córnea. Eversión del párpado superior para examinar el fórnix superior[5]. Pruebas diagnósticas El diagnóstico de cuerpo extraño corneal se realiza principalmente mediante examen clínico, pero se pueden utilizar algunas pruebas complementarias: Tinción con fluoresceína: Se aplica fluoresceína en el ojo y se observa con luz azul de cobalto. Las abrasiones y los cuerpos extraños no metálicos se tornan más evidentes[1]. Examen con lámpara de hendidura: Permite una visualización detallada de la córnea y la medición de la profundidad del cuerpo extraño[5]. Signo de Seidel: Una corriente de fluoresceína que se aleja de una laceración corneal indica pérdida de líquido a través de una perforación de la córnea[1]. Manejo de emergencias El tratamiento del cuerpo extraño corneal en emergencias debe seguir estos pasos: Anestesia tópica: Se aplica un anestésico local (por ejemplo, proparacaína al 0,5%) para facilitar el examen y la extracción[1][3]. Extracción del cuerpo extraño: Para cuerpos extraños superficiales: Se utiliza irrigación con solución salina estéril o un hisopo de algodón húmedo[5]. Para cuerpos extraños incrustados: Se emplea una lanceta estéril, una aguja de calibre 25 o 27, o una fresa giratoria de baja velocidad bajo guía de lámpara de hendidura[5]. Antibióticos tópicos: Se recetan para prevenir infecciones secundarias. Comúnmente se usa cloranfenicol en pomada cuatro veces al día durante 5 días[2]. Analgesia: Se puede recomendar acetaminofén oral para el manejo del dolor[4]. Seguimiento: Se debe instruir al paciente sobre los signos de alarma y programar una revisión en 24-48 horas[2]. En casos de sospecha de perforación ocular o cuerpo extraño intraocular, se debe suspender cualquier manipulación y referir inmediatamente al paciente a un oftalmólogo para evaluación y manejo quirúrgico[5]. Es fundamental educar al paciente sobre la prevención de futuras lesiones, como el uso de gafas de seguridad durante actividades de riesgo[2]. El manejo adecuado y oportuno de los cuerpos extraños corneales es crucial para prevenir complicaciones y preservar la visión. El conocimiento de los síntomas, signos clínicos, técnicas de exploración y tratamiento es esencial para los profesionales de la salud que atienden estas emergencias oftalmológicas. Citas [1] https://www.msdmanuals.com/es/professional/lesiones-y-envenenamientos/traumatismos-oculares/abrasiones-y-cuerpos-extraños-corneales [2] https://www.moorfields.nhs.uk/for-health-professionals/common-eye-condition-management/corneal-foreign-body [3] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/lesiones-oculares/abrasiones-corneales-y-cuerpos-extraños-corneales [4] https://www.merckmanuals.com/es-us/hogar/breve-información-lesiones-y-envenenamiento/lesiones-oculares/abrasiones-corneales-y-cuerpos-extraños-corneales [5] https://www.merckmanuals.com/es-us/professional/trastornos-oftálmicos/cómo-hacer-procedimientos-oculares/cómo-quitar-un-cuerpo-extraño-del-ojo [6] https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?pid=S1409-14292012000200012&script=sci_arttext
- Degeneración macular senil
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La degeneración macular senil, también conocida como degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), es la principal causa de pérdida severa de visión irreversible en personas mayores de 60 años en los países desarrollados[4][5]. Esta patología afecta la mácula, la parte central de la retina responsable de la visión detallada y el reconocimiento de rostros[1][2]. Síntomas Los síntomas de la DMRE pueden variar según el tipo y la etapa de la enfermedad: Visión central borrosa o distorsionada[1][2] Dificultad para distinguir detalles finos y colores[1] Aparición de manchas negras o escotomas en el campo visual central[1][5] Metamorfopsia (distorsión de las imágenes)[5] Reducción del contraste cromático[5] Dificultad para leer, ver la televisión o reconocer rostros[2][5] En la forma seca, la pérdida de visión suele ser gradual, mientras que en la forma húmeda puede ser más rápida y severa[3]. Signos Clínicos Los principales signos clínicos de la DMRE incluyen: Presencia de drusas (depósitos amarillentos) en la mácula[1][2] Alteraciones pigmentarias del epitelio pigmentario retiniano (EPR)[4] Atrofia geográfica en etapas avanzadas de la forma seca[4][7] Neovascularización coroidea en la forma húmeda[4] Desprendimiento del EPR[4] Cicatrización fibrosa en etapas tardías[4] Exploración La exploración oftalmológica para la DMRE debe incluir: Examen de fondo de ojo con oftalmoscopía directa e indirecta[2][6] Evaluación de la agudeza visual central[3] Test de la rejilla de Amsler para detectar distorsiones en la visión central[2] Biomicroscopía con lámpara de hendidura[6] Pruebas Diagnósticas Las principales pruebas diagnósticas para la DMRE son: Tomografía de coherencia óptica (OCT): permite visualizar las capas retinianas y detectar líquido subretiniano o intraretiniano[2][4] Angiografía con fluoresceína: útil para identificar y caracterizar la neovascularización coroidea en la forma húmeda[2] Angiografía por OCT: proporciona imágenes detalladas de los plexos vasculares retinianos sin necesidad de contraste[2] Autofluorescencia de fondo: ayuda a evaluar la integridad del EPR y la extensión de la atrofia geográfica[7] Manejo de emergencias Aunque el DMRE no suele requerir manejo de emergencia, en casos de pérdida súbita de visión por la forma húmeda, se debe: Realizar una evaluación oftalmológica completa urgente[3] Confirmar el diagnóstico mediante OCT y angiografía con fluoresceína[2] Iniciar tratamiento con inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos lo antes posible, idealmente en el mismo día del diagnóstico[2] Es crucial educar a los pacientes sobre la importancia de acudir al oftalmólogo inmediatamente ante cambios repentinos en la visión, como distorsión de las imágenes o pérdida de visión central[5]. La degeneración macular senil es una patología compleja que requiere un abordaje multidisciplinario. El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno son fundamentales para preservar la visión y la calidad de vida de los pacientes afectados. La investigación continúa en nuevas terapias y estrategias de prevención es esencial para mejorar el pronóstico de esta enfermedad. Citas [1] https://www.brightfocus.org/espanol/macular/signos-y-sintomas [2] https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/dmae-degeneracion-macular [3] https://www.msdmanuals.com/es-ec/hogar/trastornos-oftálmicos/trastornos-de-la-retina/degeneración-macular-asociada-a-la-edad-dmae [4] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-degeneracion-macular-relacionada-edad-S0716864010706209 [5] https://www.fondavision.com/es/patologie/degeneracion-macular-senil/ [6] https://ve.scielo.org/scielo.php?pid=S0798-04692002000200013&script=sci_arttext [7] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-tratamiento-actual-degeneracion-macular-relacionada-S0716864023000718
- Hipersensibilidad y uso excesivo de las lentes de contacto
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El uso de lentes de contacto (LC) es una práctica común para la corrección de defectos refractivos, con más de 140 millones de usuarios en todo el mundo[5]. Sin embargo, el uso prolongado o inadecuado de LC puede provocar complicaciones oculares, entre las que se encuentran la hipersensibilidad y el síndrome por uso excesivo. Este artículo aborda estos dos problemas, centrándose en sus manifestaciones clínicas, diagnóstico y manejo en el contexto de urgencias. Síntomas La hipersensibilidad asociada al uso de LC se manifiesta principalmente como: Irritación ocular Picor y escozor Sensación de cuerpo extraño Fotofobia[1] El síndrome por uso excesivo de LC, también conocido como síndrome de desgaste excesivo, se caracteriza por: Dolor ocular Eritema Fotofobia Lagrimeo[3] Signos clínicos En casos de hipersensibilidad, los signos clínicos pueden incluir: Hiperemia conjuntival Papilas en la conjuntiva tarsal Excesiva movilidad de la LC Ojos ligeramente rojos[1] El síndrome por uso excesivo puede presentar: Eritema conjuntival Edema corneal Infiltrados corneales periféricos sin defecto epitelial asociado[2] Exploración La exploración oftalmológica debe incluir: Evaluación de la agudeza visual Examen con lámpara de hendidura Eversión del párpado superior para examinar la conjuntiva tarsal Tinción con fluoresceína para detectar defectos epiteliales[3][4] Pruebas diagnósticas Las pruebas diagnósticas pueden incluir: Cultivos de muestras corneales, de la LC y del estuche en casos de sospecha de infección[2] Análisis de la película lagrimal Topografía corneal para evaluar cambios en la curvatura corneal[4] Manejo de emergencias El manejo inicial en urgencias debe enfocarse en: Retirada inmediata de las LC Lubricación ocular con lágrimas artificiales. En casos de hipersensibilidad: Cambiar el producto de limpieza de las LC Considerar el uso de colirios antiinflamatorios bajo prescripción médica[1] Para el síndrome por uso excesivo: Suspender el uso de LC hasta la resolución de los síntomas Considere el uso de midriáticos para aliviar la fotofobia En casos severos, aplicar colirios o ungüentos tópicos[3] Ante sospecha de infección (queratitis): Realizar cultivos Iniciar tratamiento antibiótico empírico de amplio espectro[2][4] Es crucial educar al paciente sobre la importancia de una adecuada higiene y manejo de las LC, así como sobre los riesgos asociados al uso prolongado o nocturno[5]. En casos de síntomas persistentes o signos de complicaciones graves, se debe derivar al paciente a un oftalmólogo para una evaluación especializada. El reconocimiento temprano y el manejo adecuado de estas complicaciones son fundamentales para prevenir daños permanentes en la superficie ocular y preservar la visión del paciente. Citas [1] https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/25313/TFM-H332.pdf?sequence=1 [2] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-complicaciones-asociadas-al-uso-lentes-S1138359319303612 [3] https://www.msdmanuals.com/es-ec/professional/trastornos-oftálmicos/defectos-de-la-refracción/lentes-de-contacto [4] https://books.google.com/books/about/Complicaciones_de_las_lentes_de_contacto.html?hl=es&id=lp8DMi3SccUC [5] https://www.intramed.net/content/95227 [6] https://www.elsevier.es/es-revista-revista-mexicana-oftalmologia-321-articulo-patron-uso-lentes-contacto-sintomatologia-S0187451916000238
- Meningitis
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La meningitis es una inflamación de las meninges, las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Es una condición potencialmente mortal que requiere atención médica inmediata. Este artículo abordará los aspectos clave de la meningitis, incluyendo síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias, con un enfoque en la profilaxis. Síntomas Los síntomas de la meningitis pueden variar según la edad del paciente y la causa subyacente. En adultos y niños mayores de 2 años, los síntomas comunes incluyen: Fiebre alta repentina Cefalea intensa Rigidez de nuca Náuseas y vómitos Confusión o dificultad para concentrarse Sensibilidad a la luz Somnolencia o dificultad para despertarse[3][6] En recién nacidos y lactantes, los síntomas pueden ser menos específicos e incluir: Fiebre alta Llanto constante o irritabilidad Somnolencia excesiva Rechazo de la alimentación Fontanela abombada[6] Signos Clínicos La exploración física puede revelar varios signos clínicos indicativos de meningitis: Fiebre (presente en el 90% de los casos) Taquicardia Rigidez de nuca (80% de los casos) Alteración del estado mental (95% de los casos) Signos de Kernig y Brudzinski positivos Petequias o púrpura (en casos de meningitis meningocócica) Fotofobia[2][3] Exploración La exploración neurológica es fundamental y debe incluir: Evaluación del nivel de conciencia (escala de Glasgow) Búsqueda de signos de focalidad neurológica Examen de fondo de ojo para descartar papiledema Evaluación de signos meníngeos Exploración de pares craneales[2][7] Pruebas Diagnósticas El diagnóstico definitivo de meningitis requiere el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) obtenido mediante punción lumbar. Las pruebas diagnósticas incluyen: Análisis del LCR: Bioquímica y celularidad Tinción de gramo y cultivo Detección de antígenos bacterianos PCR para identificación de patógenos Hemocultivos (positivos en 50-80% de los casos) Prueba de imagen : TC o RM craneal (si hay sospecha de hipertensión intracraneal) Ecografía transfontanelar en lactantes Análisis sanguíneos: Hemograma completo Estudio de coagulación Bioquímica básica Marcadores inflamatorios (PCR, procalcitonina)[2][3][7] Manejo de emergencias La meningitis bacteriana es una emergencia médica que requiere acción inmediata: Iniciar antibioterapia empírica dentro de los primeros 30 minutos tras la sospecha clínica, incluso antes de la punción lumbar si esto se retrasa. Administrar corticosteroides (dexametasona) junto con la primera dosis de antibióticos. Asegurar la estabilidad hemodinámica y respiratoria del paciente. Realizar punción lumbar si no hay contraindicaciones. Monitorizar y tratar posibles complicaciones como convulsiones o aumento de la presión intracraneal. Iniciar profilaxis antibiótica en contactos cercanos en casos de meningitis meningocócica[1][2][7] Profilaxis La profilaxis es crucial para prevenir casos secundarios y brotes de meningitis, especialmente en la meningitis meningocócica. Las principales estrategias de profilaxis incluyen: Vacunación: Es la medida más efectiva para prevenir la meningitis bacteriana. Las vacunas disponibles protegen contra los principales patógenos como Neisseria meningitidis, Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae tipo b[4][5]. Quimioprofilaxis: Consiste en la administración de antibióticos a contactos cercanos de pacientes con meningitis meningocócica. Se debe iniciar lo antes posible, idealmente dentro de las 24 horas posteriores al diagnóstico del índice de caso[5][6]. Medidas de higiene : Lavado de manos frecuente, evitar compartir utensilios personales y mantener una buena higiene respiratoria son medidas importantes para prevenir la transmisión[6]. La meningitis es una condición grave que requiere un diagnóstico rápido y un tratamiento inmediato. La profilaxis, tanto a través de la vacunación como de la quimioprofilaxis en casos seleccionados, juega un papel fundamental en la prevención de casos y brotes. El conocimiento de los síntomas, signos clínicos y el manejo adecuado en emergencias es crucial para mejorar el pronóstico de los pacientes afectados por esta enfermedad. Citas [1] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/meningitis/diagnosis-treatment/drc-20350514 [2] https://www.guiaprioam.com/indice/meningitis-bacterianas-agudas-comunitarias/ [3] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-neurológicos/meningitis/meningitis-bacteriana-aguda [4] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/meningitis [5] https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/meningitis [6] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/meningitis/symptoms-causes/syc-20350508 [7] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/43_meningitis_bacteriana.pdf
- Reacción transfusional
MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 La transfusión de sangre es un procedimiento médico crucial que implica la administración de sangre o componentes sanguíneos a un paciente. Este artículo abordará los aspectos clave relacionados con las transfusiones sanguíneas, incluyendo síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los síntomas de una reacción transfusional pueden variar en gravedad y tiempo de aparición. Los más comunes incluyen: Fiebre y escalofríos[1][2][3] Dificultad respiratoria o disnea[1][2] Dolor de espalda o en el costado[1] Náuseas y vómitos[2][3] Ansiedad o sensación de malestar general[2] Urticaria o prurito[2][3] En casos más graves, pueden presentarse síntomas como: Dolor torácico[3] Hipotensión[2] Shock[2] Signos clínicos Los signos clínicos observables durante una reacción transfusional incluyen: Aumento de la temperatura corporal ≥ 1°C[2] Enrojecimiento de la piel o rubor facial[1][2] Taquicardia[2] Hipotensión arterial[2] Ictericia (en casos de reacción hemolítica)[1][2] Oliguria o anuria[1][2] Sangrado incontrolable (en casos de coagulación intravascular diseminada)[2] Exploración La exploración física durante una sospecha de reacción transfusional debe incluir: Monitorización de signos vitales (presión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura y frecuencia respiratoria)[1][3] Evaluación del estado de conciencia[2] Examen de la piel en busca de urticaria, eritema o ictericia[1][2] Auscultación pulmonar para detectar sibilancias o crepitantes[2] Palpación abdominal para evaluar dolor o hepatomegalia[2] Pruebas diagnósticas Para confirmar y caracterizar una reacción transfusional, se deben realizar las siguientes pruebas: Hemograma completo[1] Prueba de Coombs directa e indirecta[1] Bilirrubina sérica[1] Haptoglobina[1] Tiempo de protrombina (TP) y tiempo parcial de tromboplastina (TPT)[1] Creatinina sérica[1] Análisis de orina (hemoglobinuria)[1][2] Radiografía de tórax (en casos de sospecha de lesión pulmonar aguda relacionada con la transfusión)[2] Manejo en Emergencias El manejo de una reacción transfusional en emergencias requiere una acción rápida y coordinada: Detener inmediatamente la transfusión[1][2][3] Mantener la vía intravenosa con solución salina normal[2] Notificar al banco de sangre y enviar muestras del paciente y la unidad de sangre para investigación[2][3] Monitorizar los signos vitales del paciente[1][3] Administrar oxígeno si es necesario[2] Tratar los síntomas específicos: Antipiréticos para la fiebre[2] Antihistamínicos para reacciones alérgicas leves[2] Corticosteroides en casos de reacciones más graves[2] En caso de reacción hemolítica grave: Mantener la perfusión renal con líquidos intravenosos[1][2] Considerar el uso de diuréticos[2] Monitorizar la función renal y la coagulación[1][2] En casos de anafilaxia, administrar adrenalina y otras medidas de soporte vital[2] Es fundamental que el personal médico esté capacitado para reconocer y manejar las reacciones transfusionales, ya que una intervención rápida y adecuada puede ser crucial para el pronóstico del paciente. Además, es esencial mantener una comunicación efectiva entre el equipo de atención médica, el banco de sangre y el laboratorio para garantizar una investigación exhaustiva y prevenir futuros incidentes[1][2][3]. Citas [1] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001303.htm [2] https://www.msdmanuals.com/es-ec/professional/hematología-y-oncología/medicina-transfusional/complicaciones-de-la-transfusión [3] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-sangre/transfusión-de-sangre/precauciones-y-reacciones-adversas-durante-una-transfusión-de-sangre [4] https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?pid=S1017-85461996000100006&script=sci_arttext [5] https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4051344.pdf [6] https://www.mayoclinic.org/es/tests-procedures/blood-transfusion/about/pac-20385168 [7] https://www.redalyc.org/journal/559/55964142021/html/ [8] https://www.stjude.org/es/cuidado-tratamiento/sabia-usted/productos-sanguineos-y-recuentos-sanguineos/sintomas-de-reaccion-a-una-transfusion-de-un-producto-sanguineo.html
- Bloqueos Nerviosos a Nivel del Codo
Los bloqueos nerviosos periféricos son técnicas útiles en los Servicios de Urgencias para procedimientos menores y analgesia, ya que bloquear un nervio a menudo es más eficiente que la infiltración local, permitiendo anestesiar áreas grandes con una sola inyección. Específicamente sobre los bloqueos a nivel del codo, las fuentes indican que los nervios mediano , cubital y radial pueden ser bloqueados a este nivel. Sin embargo, se señala que rara vez es necesario realizar bloqueos de estos nervios en el codo. Además, se menciona que el inicio de la anestesia es más lento con los bloqueos a nivel del codo que con los bloqueos a nivel de la muñeca. Es especialmente importante la relevancia anatómica de estos nervios en la región del codo en el contexto de lesiones: Los nervios braquial, cubital, mediano y radial pueden resultar dañados en fracturas supracondíleas del húmero. Se debe comprobar la función del nervio radial en fracturas del eje del húmero. La compresión del nervio cubital en el codo se conoce como síndrome del túnel cubital , una condición crónica. La parálisis aguda del nervio radial por encima del codo puede presentarse como caída de la muñeca (wrist drop). Al igual que con cualquier bloqueo nervioso periférico, NO debes intentar estos procedimientos a menos que hayas sido entrenado y evaluado como competente , ya que se requiere un conocimiento anatómico profundo para saber dónde colocar la aguja y qué estructuras están en riesgo. Es importante aspirar antes de inyectar para evitar la inyección intravascular y no intentar entrar directamente en el nervio con la aguja, ya que esto puede causar parestesia y posiblemente dañarlo. Se debe evitar la inyección de anestésico local en tejidos inflamados o infectados en el sitio propuesto. Los trastornos de coagulación o el tratamiento anticoagulante son contraindicaciones si hay riesgo de punción arterial inadvertida. También es una contraindicación la alergia a los anestésicos locales. Se debe vigilar al paciente por signos de toxicidad del anestésico local después de la inyección.
- Bloqueo del Nervio Radial
El bloqueo del nervio Radial es una técnica de bloqueo nervioso periférico que se utiliza en el Servicio de Urgencias (ED). Bloquear un nervio es a menudo más eficiente que la infiltración local, permitiendo anestesiar áreas grandes con una sola inyección. Este tipo de bloqueo nervioso, junto con los del nervio cubital y mediano a nivel de la muñeca, son útiles para procedimientos menores y para proporcionar analgesia en la mano y los dedos. Área que Anestesia Generalmente, el bloqueo del nervio Radial insensibiliza la piel de la mitad dorsal y radial de la mano . El nervio radial suministra la sensación a la parte dorsal del lado radial de la mano. Anatomía en la Muñeca En la parte distal del antebrazo, el nervio radial pasa por debajo del tendón del músculo braquiorradial y se vuelve subcutáneo en el dorso del lado radial de la muñeca. Allí, se divide en varias ramas que suministran la piel. Justo proximal a la tabaquera anatómica (definida medialmente por el tendón del extensor pollicis longus y lateralmente por los tendones del abductor pollicis brevis y longus), el nervio radial se divide en varias ramas. Procedimiento (Técnica a Nivel de la Muñeca) Es fundamental recordar que NO debes intentar estos procedimientos a menos que hayas sido entrenado y evaluado como competente . Se requiere un conocimiento profundo de la anatomía del nervio para saber exactamente dónde colocar la aguja y qué estructuras están en riesgo. Equipo: Se utiliza una aguja de 0.6 mm (23G) y una jeringa con 5 mL de lidocaína al 1%. Técnica: Se aborda el nervio justo proximal a la tabaquera anatómica (ASB), apuntando a infiltrar el área mostrada en la figura. Se infiltra el anestésico local (AL) subcutáneamente alrededor del lado radial y el dorso de la muñeca, desde el tendón del flexor carpi radialis hasta la articulación radiocubital. Es crucial aspirar antes de inyectar y mientras se retira la aguja para comprobar si hay sangre y evitar la inyección intravenosa inadvertida. Se debe evitar inyectar AL en la vena cefálica , que se encuentra en la región de la tabaquera anatómica. Si ocurren parestesias (sensación de hormigueo) al insertar la aguja, retírala 2-3 mm antes de inyectar. No intentes entrar directamente en el nervio con la aguja, ya que esto causará parestesia y puede dañarlo. Procedimiento (Técnica a Nivel del Codo) El nervio radial también puede ser bloqueado a nivel del codo, pero esto es raramente necesario y el inicio de la anestesia es más lento que con los bloqueos a nivel de la muñeca. Anestésico Local y Dosificación Se sugiere usar 5 mL de Lidocaína al 1%. Se puede usar lidocaína al 1% con o sin adrenalina. En bloqueos combinados, los expertos pueden usar lidocaína con adrenalina para prolongar la anestesia y disminuir el riesgo de toxicidad por lidocaína. La dosis máxima segura de Lidocaína al 1% sin adrenalina para un adulto es de 200 mg (20 mL). Con adrenalina, la dosis máxima para un adulto sano es de 500 mg (50 mL). Evita la adrenalina si el paciente tiene enfermedad vascular periférica. Nunca uses adrenalina para inyecciones en la nariz, orejas, pene, ni en el bloqueo de Bier. Tradicionalmente, se considera peligroso usar adrenalina en bloqueos digitales de dedos de manos y pies por el riesgo de isquemia. Inicio de la Anestesia y Duración El inicio de la anestesia para el bloqueo del nervio Radial es típicamente de 10 a 20 minutos . Sin embargo, debido a que se realiza mediante infiltración, a menudo tiene un inicio de acción más rápido que los bloqueos de los nervios mediano y cubital en la muñeca. Tiene una duración más corta que los bloqueos de los nervios mediano y cubital en la muñeca. Consideraciones Adicionales El bloqueo del nervio radial implica una técnica de infiltración. La guía por ultrasonido (USS) puede ayudar a identificar nervios y otras estructuras, permitiendo visualizar la posición de la aguja y la dispersión del AL. Esto puede resultar en un inicio más rápido y una duración más prolongada con un menor volumen de AL, menos dolor y menor riesgo de complicaciones. El ultrasonido permite realizar el bloqueo del nervio radial lejos de las estructuras de referencia identificables. Contraindicaciones y Precauciones No inyectes AL en tejidos inflamados o infectados en el sitio propuesto. Es doloroso y puede propagar la infección, además de reducir la efectividad del AL. En casos de infección, un bloqueo nervioso lejos del área infectada puede proporcionar buena anestesia. Trastornos de coagulación o tratamiento anticoagulante son contraindicaciones para bloqueos nerviosos donde hay riesgo de punción arterial inadvertida. Alergia a los anestésicos locales de tipo amida o éster, o a sus componentes. Las reacciones alérgicas graves son raras, pero puede ocurrir anafilaxia. Observa al paciente cuidadosamente para detectar signos de toxicidad del anestésico local después de la inyección. Los primeros signos suelen ser neurológicos (entumecimiento alrededor de la boca/lengua, habla arrastrada, mareo, tinnitus, confusión, somnolencia), pudiendo progresar a espasmos musculares, convulsiones y coma. La toxicidad cardiovascular puede manifestarse inicialmente como taquicardia e hipertensión, seguida de hipotensión, bradicardia, bloqueo cardíaco, arritmias ventriculares y, ocasionalmente, paro cardíaco. Manejo de Bloqueos Fallidos Si un bloqueo no funciona, considera esperar más tiempo o dar otra inyección. Antes de administrar más AL, revisa la anatomía relevante, considera usar guía por ultrasonido si está disponible, y verifica que no excederás la dosis máxima segura.
- Bloqueo del Nervio Cubital
El Bloqueo del Nervio Cubital es una técnica de anestesia local que se utiliza para procedimientos menores y analgesia en la mano y los dedos, a menudo empleada en el entorno de Urgencias. Bloquear un nervio suele ser más eficiente que la infiltración local, permitiendo anestesiar áreas grandes con una sola inyección. Área que Anestesia Este bloqueo generalmente insensibiliza el dedo y medio cubital (el dedo meñique y la mitad cubital del dedo anular) y la parte correspondiente de la palma . Las fuentes señalan que las distribuciones nerviosas pueden superponerse, y en algunas personas, el nervio cubital puede inervar el lado radial del dedo anular y el lado cubital del dedo medio. Anatomía en la Muñeca En la parte distal del antebrazo y a nivel de la muñeca, el nervio cubital viaja adyacente a la arteria cubital (ulnar artery). A nivel del pliegue palmar proximal (o el proceso estiloides cubital, según la fuente), el nervio se encuentra entre la arteria cubital y el tendón del músculo flexor carpi ulnaris (FCU) . En la parte distal del antebrazo, el nervio cubital se divide en una rama palmar (que acompaña a la arteria cubital) y una rama dorsal (que pasa bajo el flexor carpi ulnaris). Procedimiento (Técnica a Nivel de la Muñeca) Como con todos los bloqueos nerviosos, NO intentes este procedimiento a menos que hayas sido entrenado y evaluado como competente . Se requiere un conocimiento detallado de la anatomía del nervio para saber exactamente dónde colocar la aguja y qué estructuras están en riesgo. Equipo: Se utiliza una aguja de 0.6mm (23G) y una jeringa con 5-10mL de lidocaína al 1%. Técnica: Se aborda el nervio a nivel del pliegue palmar proximal o el proceso estiloides cubital. Identifica la arteria cubital y el tendón del flexor carpi ulnaris (FCU). El nervio se encuentra entre ellos. Inserta la aguja entre la arteria y el tendón. Es crucial aspirar antes de inyectar para comprobar si hay sangre en la jeringa y evitar la inyección intravascular inadvertida. Si experimentas parestesias (sensación de hormigueo) al insertar la aguja, retírala 2-3 mm antes de inyectar. No intentes entrar directamente en el nervio con la aguja, ya que esto puede causar parestesia y posiblemente dañarlo. Inyecta 5mL de anestésico local (LA). Para bloquear la rama dorsal del nervio cubital , realiza una infiltración subcutánea adicional de 3-5mL de LA desde el flexor carpi ulnaris alrededor del borde cubital de la muñeca. Anestésico Local: Se sugiere Lidocaína al 1%. Evita la adrenalina si el paciente tiene enfermedad vascular periférica. Inicio de la Anestesia El inicio de la acción para el bloqueo del nervio cubital es típicamente de 5 a 10 minutos . Contraindicaciones y Precauciones Evitar inyectar anestésico local en tejidos inflamados o infectados en el sitio de inyección propuesto. Esto es doloroso, puede propagar la infección y reduce la efectividad del LA. En caso de infección, un bloqueo nervioso lejos del área infectada puede proporcionar buena anestesia. Los trastornos de coagulación o el tratamiento anticoagulante son contraindicaciones para bloqueos nerviosos donde hay riesgo de punción arterial inadvertida. Dado que el nervio cubital se encuentra cerca de la arteria cubital, este riesgo existe. Se debe evitar la adrenalina en pacientes con enfermedad vascular periférica. Las fuentes también mencionan la enfermedad vascular periférica como contraindicación para el Bier's block, donde no se debe usar adrenalina. Tradicionalmente, se considera peligroso usar adrenalina en bloqueos digitales de dedos y pies por riesgo de isquemia. La alergia a los anestésicos locales es una contraindicación. El procedimiento solo debe ser realizado por personal entrenado y evaluado como competente . Es esencial aspirar antes de inyectar para evitar la inyección intravenosa. No se debe inyectar directamente en el nervio.
- Bloqueo del Nervio Mediano
El bloqueo del nervio Mediano es una técnica de anestesia local que se utiliza frecuentemente en el Servicio de Urgencias (ED). Es uno de los varios bloqueos nerviosos (como el del nervio Cubital y el Radial) que se realizan a nivel de la muñeca. Bloquear un nervio es a menudo más eficiente que la infiltración local, permitiendo anestesiar áreas grandes con una sola inyección. ¿Qué Área Anestesia? El bloqueo del nervio Mediano generalmente insensibiliza los tres dedos y medio radiales (el pulgar, el dedo índice, el dedo medio y la mitad radial del dedo anular) y la mitad correspondiente de la palma . Las diferentes distribuciones nerviosas en la mano pueden superponerse, y en algunas personas, el lado radial del dedo anular y el lado cubital del dedo medio son inervados por el nervio Cubital en lugar del Mediano. Utilidad en Urgencias Este bloqueo proporciona una buena anestesia para cirugías menores en la mano y los dedos. También es útil para proporcionar analgesia en esta región. Anatomía en la Muñeca A nivel de la muñeca, el nervio Mediano es superficial. Se encuentra bajo el retináculo flexor en la cara anterior de la muñeca. Específicamente, está situado entre el tendón del músculo flexor carpi radialis (FCR) y el músculo palmaris longus (PL). Suele estar bajo o inmediatamente radial al tendón del palmaris longus y a 5-10 mm medial al tendón del flexor carpi radialis. Es importante notar que el músculo palmaris longus está ausente en el 15% de las personas. Justo proximal al retináculo flexor, el nervio Mediano da la rama cutánea palmar, que discurre superficialmente para inervar la piel de la eminencia tenar y la palma central. Procedimiento (Aproximación en la Muñeca) Como con otros bloqueos nerviosos, NO debes intentar este procedimiento a menos que hayas sido entrenado y evaluado como competente . Se requiere un conocimiento profundo de la anatomía del nervio para saber exactamente dónde colocar la aguja y qué estructuras están en riesgo. Equipo: Aguja (por ejemplo, 24 G o 0.6 mm / 23 G), jeringa (por ejemplo, 5 mL o 5-10 mL), anestésico local (AL), guantes y solución antiséptica para la piel. Técnica: Se aborda el nervio desde el pliegue proximal de la muñeca, entre los tendones del FCR y el PL. Si el tendón del palmaris longus está ausente, se identifica el flexor carpi radialis y se inserta la aguja en su lado cubital. Es fundamental aspirar antes de inyectar para asegurarse de no estar dentro de un vaso sanguíneo. Se inyecta un pequeño volumen de AL. Algunas técnicas sugieren inyectar AL mientras se retira la aguja. NO intentes entrar directamente en el nervio con la aguja, ya que esto puede causar parestesias y posiblemente dañar el nervio. Si ocurren parestesias (hormigueo), retira la aguja 2-3 mm antes de inyectar. Consideraciones Adicionales del Procedimiento: La infiltración lenta y en pequeñas dosis incrementales, el uso de agujas de pequeño calibre, calentar el AL a temperatura ambiente y el uso previo de anestesia tópica pueden ayudar a reducir el dolor de la inyección. Ofrecer Entonox® también puede ser útil durante la infiltración. La guía por ultrasonido puede ayudar a identificar nervios y otras estructuras, permitiendo visualizar la posición de la aguja y la dispersión del AL. Esto permite una inyección precisa adyacente al nervio, lo que puede resultar en un inicio más rápido y una duración más prolongada de la anestesia con un menor volumen de AL, menos dolor y menor riesgo de complicaciones. El ultrasonido permite el bloqueo del nervio Mediano en el antebrazo. Sin embargo, la técnica "a ciegas" en la muñeca tiene una alta tasa de éxito. Anestésicos Locales y Dosificación Se puede usar Lidocaína al 1%. Se sugieren 5-10 mL de Lidocaína al 1%. Siempre calcula el volumen máximo que se puede usar antes de comenzar, especialmente en niños, para no exceder las dosis máximas seguras. La dosis máxima segura de Lidocaína al 1% sin adrenalina es de 200 mg (20 mL) para un adulto. Con adrenalina, la dosis máxima es de 500 mg (50 mL). Evita la adrenalina si el paciente tiene enfermedad vascular periférica. Inicio de la Anestesia El inicio de la anestesia para el bloqueo del nervio Mediano es típicamente de 10 a 20 minutos . Es más lento que los bloqueos digitales o del nervio Cubital en la muñeca. Espera a que el bloqueo haga efecto; no pruebes la sensación antes de lo esperado. Si el bloqueo sigue siendo inadecuado después de esperar, puede ser necesaria otra inyección. Contraindicaciones y Precauciones Síndrome del túnel carpiano es una contraindicación para el bloqueo del nervio Mediano. No inyectes AL en tejidos inflamados o infectados en el sitio propuesto, ya que es doloroso y podría propagar la infección, además de reducir la efectividad del AL. En casos de infección, un bloqueo nervioso lejos del área infectada puede proporcionar buena anestesia. Trastornos de coagulación o tratamiento anticoagulante son contraindicaciones para bloqueos nerviosos donde hay riesgo de punción arterial inadvertida. Alergia a los anestésicos locales de tipo amida o éster, o a sus componentes. Hipotensión severa o bloqueo cardíaco completo . Ten precaución en pacientes con epilepsia. Observa cuidadosamente al paciente para detectar signos de toxicidad del anestésico local después de la inyección. Manejo de Bloqueos Fallidos Si un bloqueo no funciona, considera esperar más tiempo o dar otra inyección. Antes de administrar más AL, revisa la anatomía relevante, considera usar guía por ultrasonido si está disponible (aunque no es estrictamente necesario para este bloqueo) y verifica que no excederás la dosis máxima segura. Documentación Registra claramente en las notas la hora, el sitio de la inyección, el tipo y la cantidad de AL administrado.
- Bloqueos nerviosos a nivel de la muñeca
Los bloqueos nerviosos a nivel de la muñeca son técnicas de anestesia local muy útiles en el Servicio de Urgencias. Se emplean frecuentemente para realizar cirugías menores en la mano y los dedos, y para proporcionar analgesia en esta región. También son útiles para la exploración bajo anestesia en casos de lesiones de la mano y para la reducción de ciertas dislocaciones del pulgar. Estos bloqueos se dirigen a los principales nervios que dan sensibilidad a la mano: el nervio Mediano, el nervio Cubital (Ulnar) y el nervio Radial. El bloqueo del nervio Mediano generalmente insensibiliza los tres dedos y medio radiales (pulgar, índice, medio y la mitad radial del anular) y la mitad correspondiente de la palma. El bloqueo del nervio Cubital (Ulnar) generalmente insensibiliza el dedo y medio cubital (meñique y la mitad cubital del anular) y la parte correspondiente de la palma. El bloqueo del nervio Radial generalmente insensibiliza la piel de la mitad dorsal y radial de la mano. Bloquear un nervio es a menudo más eficiente que la infiltración local directa, ya que permite anestesiar áreas grandes con una sola inyección. Es fundamental tener un conocimiento detallado de la anatomía de estos nervios para saber exactamente dónde colocar la aguja y qué estructuras están en riesgo. Por lo tanto, estos procedimientos solo deben ser realizados por médicos que hayan sido entrenados y evaluados como competentes en la realización de bloqueos nerviosos.
- Bloqueos de nervios con anestesia local
Los bloqueos de nervios son una técnica de anestesia local que se utiliza frecuentemente en el Servicio de Urgencias (ED). A diferencia de la infiltración local directa en el área de la herida, esta técnica consiste en bloquear un nervio específico o un grupo de nervios, lo que a menudo es más eficiente que la infiltración y permite anestesiar áreas más grandes con una sola inyección. Proporcionan una excelente analgesia y crean condiciones seguras y adecuadas para procedimientos y operaciones. ¿Cómo funcionan? Los anestésicos locales (AL) actúan bloqueando las fibras nerviosas. En un bloqueo de nervios, el agente anestésico local se inyecta cerca del nervio que proporciona sensibilidad a la zona deseada, bloqueando así la transmisión de señales de dolor desde esa área al cerebro. Procedimiento General y Principios Importantes: Competencia y Conocimiento: No debes intentar realizar estos procedimientos a menos que hayas sido entrenado y evaluado como competente. Es necesario tener un conocimiento profundo de la anatomía del nervio para saber dónde inyectar y qué estructuras están en riesgo. Preparación: Revisa la anatomía relevante. Identifica el sitio de inyección palpando estructuras locales como arterias o tendones. Equipo: Se requiere equipo apropiado, incluyendo agujas (por ejemplo, 24 G, 0.6 x 25 mm), jeringas (por ejemplo, 5 mL), el anestésico local, guantes y solución antiséptica para la piel. Técnica de Inyección: Aspira primero: Es crucial aspirar antes de inyectar para asegurarse de que no estás en un vaso sanguíneo (evitando inyección intravenosa inadvertida). Inyecta lentamente: Hazlo lentamente y en pequeñas dosis incrementales para minimizar el dolor y reducir el riesgo de altos niveles sanguíneos y toxicidad. Evita el nervio directo: No intentes entrar directamente en el nervio con la aguja, ya que esto puede causar parestesia y dañar el nervio. Si ocurren parestesias, retira la aguja 2-3 mm antes de inyectar. Si usas guía de ultrasonido (que puede ser útil para identificar nervios y otras estructuras, y visualizar la posición de la aguja y la dispersión del AL), aún debes aspirar. El ultrasonido requiere equipo y entrenamiento apropiados. Reducción del Dolor: Para reducir el dolor en la inyección, considera calentar el AL a temperatura ambiente, inyectar lentamente, usar agujas de pequeño calibre, aplicar anestesia tópica previamente, ofrecer Entonox®, o usar lidocaína tamponada con bicarbonato de sodio. Espera el Inicio: Espera a que el bloqueo nervioso haga efecto. Los nervios pequeños pueden bloquearse en 5 minutos, pero los nervios grandes pueden tardar hasta 40 minutos. No dejes al paciente solo mientras esperas. Monitorización: Observa al paciente cuidadosamente para detectar signos de toxicidad del anestésico local. Los síntomas de toxicidad pueden ocurrir algún tiempo después de la inyección, por lo que se recomienda observar al paciente durante al menos 30 minutos. Documentación: Registra claramente la hora, el sitio de la inyección, el tipo y la cantidad de AL administrado. Bloqueos Fallidos: Si un bloqueo falla, considera esperar más tiempo o dar otra inyección. Antes de administrar más AL, revisa la anatomía, considera el ultrasonido y verifica que no excederás la dosis máxima segura. Se pueden usar suplementos como Entonox® o sedación, o en ocasiones, se puede necesitar anestesia general (GA). Anestésicos Locales Utilizados y Dosificación: Se usan varios AL, incluyendo lidocaína (a menudo al 1% sin adrenalina), bupivacaína (a menudo al 0.5% sin adrenalina, útil por su larga duración de acción), levobupivacaína y prilocaína . La dosis máxima depende del sitio, el procedimiento, el estado del paciente y el AL. Es crucial calcular siempre el volumen máximo que se puede usar antes de comenzar, especialmente en niños o pacientes vulnerables, y tener cuidado de no excederlo. Adrenalina: A veces se añade adrenalina a la solución de AL para causar vasoconstricción, lo que disminuye la pérdida de sangre, aumenta la duración de la anestesia y disminuye la toxicidad al retrasar la absorción. Sin embargo, nunca debe usarse adrenalina en inyecciones en la nariz, oídos o pene, ni en el bloqueo de Bier. También debe evitarse en laceraciones con colgajo y tradicionalmente se ha considerado peligrosa en bloqueos digitales de dedos de manos y pies por riesgo de isquemia, aunque algunos cirujanos de mano la usan. Evitarla en pacientes con cardiopatía isquémica, hipertensión, enfermedad vascular periférica, tirotoxicosis, feocromocitoma o en pacientes con betabloqueantes. Toxicidad por Anestésicos Locales: Es un riesgo importante con los bloqueos nerviosos, especialmente si se utilizan grandes dosis o hay una inyección intravascular inadvertida. Los síntomas suelen seguir una progresión predecible: Síntomas neurológicos (SNC): Sensación de embriaguez, hormigueo alrededor de la boca/lengua, mareo, alteraciones visuales, parestesia. Pueden progresar a espasmos musculares, convulsiones y coma. Síntomas cardiovasculares (CVS): Inicialmente taquicardia e hipertensión, seguido de hipotensión, bradicardia y bloqueo cardíaco. Pueden ocurrir arritmias ventriculares y paro cardíaco, especialmente con bupivacaína. El tratamiento puede incluir emulsión lipídica (Intralipid®). Contraindicaciones y Precauciones: Generales: Alergia al anestésico local. Hipotensión severa, bloqueo cardíaco completo. Infección o inflamación en el sitio de inyección propuesto. Trastornos de coagulación (para bloqueos con riesgo de punción arterial). Paciente que no coopera o está confundido. Epilepsia (proceder con precaución). Niños pequeños, ancianos o debilitados (requieren dosis reducidas). Relacionadas con el fármaco/técnica: Metahemoglobinemia (evitar prilocaína). Enfermedad vascular periférica grave, Fenómeno de Raynaud, Esclerodermia, Anemia falciforme (contraindicaciones para Bier's block). Monckberg’s Calcinosis. Morbid obesity. Cirugía que dure más de 30 minutos o que requiera liberación del torniquete (para Bier's block). Carpal tunnel syndrome (para bloqueo del nervio mediano). Anticoagulación, cirugía previa de bypass femoral o infección (para bloqueo de la fascia iliaca). Riesgo de neumotórax (para bloqueo intercostal). Consentimiento: Para la mayoría de los procedimientos simples de AL en el ED, el consentimiento verbal es adecuado. Sin embargo, se necesita consentimiento escrito si hay un riesgo significativo de reacción tóxica o complicación, si se usan grandes dosis de AL, o específicamente para el bloqueo de Bier y el bloqueo intercostal. Técnicas como el bloqueo de hematoma (que ya discutimos y que las fuentes sugieren que es menos efectivo que el bloqueo de Bier) y el bloqueo de Bier (anestesia regional intravenosa) (que también explicamos y es superior para ciertas fracturas) se consideran tipos de anestesia regional o local, aunque el bloqueo de Bier es una técnica intravenosa en una extremidad aislada con torniquete. Otros bloqueos más complejos como los bloqueos del plexo braquial en el codo o a nivel axilar/supraclavicular no son apropiados rutinariamente para el ED y requieren entrenamiento especializado.
