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  • Ketamina

    La ketamina  es un fármaco anestésico disociativo . Puede administrarse por vía intramuscular (IM)  o intravenosa (IV)  por expertos. Características Generales: Proporciona analgesia fuerte  en dosis subanestésicas. Puede causar alucinaciones graves  en adultos, aunque esto es menos problemático en niños. Está disponible en 3 concentraciones (10, 50 y 100 mg/mL) , que son fáciles de confundir. Indicaciones y Usos Principales: Es muy útil para la sedación de niños  para procedimientos menores, como la sutura de heridas. Es particularmente útil en la atención prehospitalaria . Es el fármaco más apropiado en los raros casos en que se necesita anestesia general (GA) fuera del hospital para la excarcelación o la amputación de emergencia. Puede ser útil para la intubación de secuencia rápida (RSI)  en pacientes hipotensos y en el asma aguda . Puede usarse en urgencias (ED) como alternativa a la anestesia general  y proporciona excelente analgesia para realizar procedimientos menores en niños . Se puede considerar el uso de ketamina IV para la inducción antes de la tomografía computarizada (TC) en niños críticamente enfermos con septicemia meningocócica  que requieren intubación, ya que el colapso hemodinámico es común en estos casos. Vías de Administración y Dosificación: Dosis IV para Anestesia General (Adultos):   1–2 mg/kg  administrados por vía IV durante 1 minuto . Dosis IM para Anestesia General (Adultos):   10 mg/kg  por vía IM. Dosis Adicionales (Adultos GA):  Pueden administrarse dosis adicionales de 10–20 mg IV  o 20–50 mg IM  si los movimientos importantes de las extremidades o el aumento del tono muscular impiden la excarcelación del paciente. Dosis IM para Sedación en Niños (Procedimientos Menores):   2.5 mg/kg  por vía IM. Dosis IV para Sedación en Niños (Procedimientos Menores):   1 mg/kg  por vía IV durante al menos 1 minuto . Segunda Dosis Ocasional para Sedación en Niños:  Puede ser necesaria una segunda dosis de 1 mg/kg IM  o 0.5 mg/kg IV . Dosis de Inducción IV (RSI/Asma Aguda):   1–2 mg/kg  por vía IV. Inicio y Duración de la Acción (GA): La dosis IV para GA es efectiva después de 2–7 minutos  y proporciona anestesia quirúrgica durante 5–10 minutos . La dosis IM para GA es efectiva después de 4–15 minutos  y proporciona anestesia quirúrgica durante 12–25 minutos . Consideraciones y Precauciones: Solo debe ser utilizada por médicos con experiencia  en su uso y capaces de manejar cualquier complicación de la vía aérea. Para la sedación de niños con ketamina, se necesita anestesia local (LA)  para la limpieza y sutura de heridas. Dosis iniciales más altas en niños proporcionan una sedación más profunda, pero tienen más probabilidades de causar efectos secundarios (como vómitos o agitación) durante la recuperación. Con dosis bajas en niños, la agitación es improbable y no hay necesidad de añadir midazolam. Se debe considerar el uso de ketamina IV para la inducción en niños críticamente enfermos con septicemia meningocócica solo si se tiene experiencia en su uso, ya que el colapso hemodinámico es común. Contraindicaciones (Sedación en Niños): Si el niño ha comido una comida completa en las 3 horas previas . Si hay un alto riesgo de laringoespasmo  (infección respiratoria activa, - la fuente se interrumpe).

  • Aspirina

    La aspirina  (también conocida como acetilsalicílico en los EE. UU.) es un fármaco común utilizado para el alivio del dolor. Acciones:  Es un buen analgésico  para dolores de cabeza, dolor musculoesquelético y dismenorrea. También tiene acciones antipiréticas  (reduce la fiebre) y antiinflamatorias  leves. Las tabletas estándar contienen 300 mg de ácido acetilsalicílico. Dosis (Adultos):  Para analgesia, la dosis oral es de 300–900 mg cada 4–6 horas, con un máximo de 4 g al día. Usos específicos en situaciones de emergencia Síndromes Coronarios Agudos (Infarto de Miocardio):  Es un tratamiento inmediato. Para el infarto agudo de miocardio (IAM), se deben dar 300 mg de aspirina (para masticar y tragar) . Para el IAM con elevación del ST (STEMI), se debe administrar una dosis de carga de aspirina (300 mg oral) si aún no se ha dado. Después de un IAM (STEMI o NSTEMI), se debe continuar con aspirina 75 mg oral diarios  de forma indefinida. Accidente Cerebrovascular (ACV):   Si se ha excluido una hemorragia intracraneal , todos los pacientes deben recibir 300 mg de aspirina lo antes posible . Se puede dar por vía rectal si el paciente no puede tragar. Si el paciente es alérgico a la aspirina , se debe dar un antiagregante plaquetario alternativo como clopidogrel . Para pacientes con válvulas protésicas e infarto cerebral incapacitante en los que se ha detenido la warfarina, se debe comenzar con aspirina 300 mg una vez al día durante una semana  inmediatamente. Precauciones y Contraindicaciones Niños:  No se debe usar aspirina en niños menores de 16 años . Lactancia:  No se debe usar durante la lactancia. Interacciones:  Interactúa con: Warfarina algunos anticonvulsivantes y otros fármacos. Condiciones médicas:   Puede exacerbar el asma   y causar irritación gástrica . Se menciona que la aspirina puede causar reacciones anafilácticas en raras ocasiones. En pacientes con porfiria, se debe consultar el vademecum antes de prescribir, ya que muchos fármacos pueden precipitar ataques. Se debe asegurar que hayan pasado más de 2 horas desde la ingestión de aspirina antes de una transfusión de plaquetas. Toxicidad y Envenenamiento (Intoxicación por Salicilatos) La ingestión de 150 mg/kg de peso corporal generalmente produce toxicidad leve . La ingestión de 500 mg/kg causará una i ntoxicación grave y posiblemente mortal. También puede resultar de la absorción de ungüentos de salicilato a través de la piel. Síntomas comunes:  vómitos, tinnitus, sordera, sudoración, vasodilatación, hiperventilación y deshidratación. Puede ocurrir hipopotasemia. Intoxicación grave:  puede producir confusión, coma y convulsiones. Una concentración de salicilato >700 mg/L (5.1 mmol/L), características del sistema nervioso central o acidosis se asocian con una mortalidad significativa. Manejo de la Intoxicación Moderada:   Se necesitan líquidos IV para corregir la deshidratación y aumentar la eliminación de salicilato. Se administra bicarbonato de sodio al 1.26% IV  para alcalinizar la orina (pH > 7.5, idealmente 8.0–8.5), lo que aumenta la excreción de salicilato. Analítica: Se debe repetir el nivel de salicilato, verificar función renal y electrolitos y añadir K+ según sea necesario. Para la intoxicación grave Buscar asesoramiento experto Considerar la derivación urgente para hemodiálisis , Corregir la acidosis Administrar carbón activado repetidamente a través de sonda nasogástrica. En casos de intoxicación mortal con coma e hiperventilación extrema, la parálisis y la ventilación con presión positiva intermitente (IPPV) pueden ayudar. Se debe administrar glucosa IV. No se debe usar diuresis forzada .

  • Ketorolaco

    El ketorolaco  es un tipo de AINE (antiinflamatorio no esteroideo) . Forma de administración y usos específicos: Se menciona en el contexto de AINEs inyectables . Puede administrarse por vía intramuscular (IM)  o intravenosa (IV) lenta . Se utiliza para el dolor musculoesquelético , como el dolor lumbar agudo. También es útil para el cólico renal o biliar . Las fuentes señalan que es una opción analgésica efectiva para el cólico renal . Consideraciones y efectos secundarios: Las contraindicaciones y efectos secundarios  del ketorolaco son los mismos que para el tratamiento oral  de los AINEs. (Como discutimos previamente, los AINEs en general pueden causar problemas gastrointestinales, renales, etc.). Las inyecciones IM de ketorolaco son dolorosas  y pueden causar abscesos estériles , por lo que el tratamiento oral o rectal es preferible cuando es posible. Aunque efectivo para el cólico renal, el inicio de acción del ketorolaco es más lento que el de los opioides IV . Algunos pacientes prefieren los opioides por esta razón. Se menciona que el ketorolaco es particularmente útil en casos de sospecha de adictos a drogas  que refieren tener cólico renal. Dosificación (inicial): La dosis inicial de ketorolaco es de 10 mg IV en al menos 15 segundos , o IM en 30 segundos .

  • Naproxeno

    El naproxeno  es un tipo de fármaco que pertenece al grupo de los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) . Se le considera uno de los AINE relativamente seguros, junto con el ibuprofeno y el diclofenaco, y cubre la mayoría de los requisitos. Acciones y usos generales: Como AINE, el naproxeno se utiliza a menudo para tratar el dolor musculoesquelético , con o sin inflamación. Puede ser efectivo para el dolor de espalda mecánico  si el paracetamol solo es insuficiente. Es una opción para el tratamiento inmediato del dolor articular agudo no traumático , incluyendo casos sospechosos de artritis séptica o gota. Se utiliza específicamente para el tratamiento del ataque agudo de gota . Se menciona como un paso posterior al diclofenaco en el manejo del dolor por cólico renal (ureteral) . También se menciona su uso para la bursitis , donde se recomienda reposo y AINE. Se usa sintomáticamente para el dolor crónico de espalda en adolescentes con enfermedad de Scheuermann . Es una de las opciones de analgesia para el pie de atleta (Morton) . Comparación con otros AINEs: Junto con ibuprofeno y diclofenaco, es considerado relativamente seguro y cubre la mayoría de los requisitos. Las fuentes indican que el ibuprofeno tiene la menor incidencia de efectos secundarios. El ibuprofeno también es el más barato y se puede comprar sin receta, lo que implica que el naproxeno no comparte necesariamente estas características. Dosificación:  Las dosis varían según la indicación y deben tomarse en dosis divididas. Dosis general para adultos:  500 mg inicialmente, luego 250 mg cada 6–8 horas (máximo 1.25 g al día). Para dolor de espalda mecánico:  250 mg cada 6 horas. Se menciona que usado en combinación (con paracetamol y/o codeína) y tomado regularmente puede ser muy efectivo. Para dolor articular agudo (no traumático):  500 mg dosis única oral, luego 250 mg oral cada 6 horas (si no está contraindicado). Para ataque agudo de gota:  750 mg inicialmente, luego 250 mg cada 8 horas hasta que el dolor se resuelva. Otra fuente menciona para gota aguda una dosis inicial de 750 mg seguida de 250 mg oral cada 8 horas, si no hay contraindicaciones. También se menciona 75mg dos veces al día. Para cólico renal (paso posterior al diclofenaco):  250 mg oral cada 6 horas. Precauciones y contraindicaciones (generales de los AINEs):  Como AINE, el naproxeno está sujeto a las precauciones generales para este grupo de fármacos. Los AINEs pueden causar irritación gástrica, diarrea, hemorragia gastrointestinal y perforación , con mayor riesgo en dosis más altas, en pacientes mayores de 60 años y en aquellos con antecedentes de úlcera péptica. Pueden exacerbar el asma . Pueden precipitar insuficiencia renal  en pacientes con insuficiencia cardíaca, cirrosis o insuficiencia renal. Existen interacciones  con diuréticos, warfarina, litio y otros fármacos. Se debe aconsejar que se tomen los AINEs después de las comidas  para disminuir el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales. En pacientes con alto riesgo de problemas gastrointestinales  que tomen AINEs no selectivos (o coxibs), se debe prescribir tratamiento profiláctico con un inhibidor de la bomba de protones (PPI) . Específicamente para el dolor de espalda, se recomienda omeprazol 20 mg o lansoprazol 30 mg una vez al día durante el uso de AINEs en pacientes mayores de 45 años o con alto riesgo de hemorragia gastrointestinal. Para el cólico renal, se debe considerar un PPI en pacientes con dispepsia. En el manejo de la artritis séptica, si el naproxeno no está contraindicado, se puede usar, y si el dolor no se controla, se puede considerar añadir codeína o morfina. La elección entre naproxeno y colchicina para la gota aguda depende de la preferencia del paciente, la función renal y las comorbilidades. No se debe administrar si hay contraindicaciones para los AINEs.

  • Diclofenaco

    El diclofenaco  es un fármaco que pertenece al grupo de los AINE (antiinflamatorios no esteroideos)   Acciones y Usos Generales Como AINE, el diclofenaco tiene acciones analgésicas  (para aliviar el dolor) y antiinflamatorias  . Se considera uno de los AINEs relativamente seguros, junto con el ibuprofeno y el naproxeno, y cubre la mayoría de los requisitos. Se utiliza para el manejo del dolor . Es útil para el dolor musculoesquelético . Es una opción de analgesia efectiva para el cólico renal . Se menciona su uso para el ataque agudo de gota , por ejemplo, a dosis de 75mg dos veces al día. Comparación con otros AINEs Ibuprofeno, diclofenaco y naproxeno se consideran relativamente seguros dentro del grupo de los AINEs. El diclofenaco tiene una mayor incidencia de efectos secundarios  en comparación con el ibuprofeno. El ibuprofeno es el más barato de estos y se puede comprar sin receta médica (OTC). Dosificación y Administración Adultos (Oral o Rectal): La dosis general mencionada es de 75–150 mg diarios  dividida en 2–3 dosis [conversación, 71]. Para el cólico renal, la ruta rectal es preferida . La dosis es 100 mg rectal inmediatamente, seguido de 50 mg rectal/oral cada 8 horas (con un máximo de 150 mg al día). Después de esto, se sugiere un escalonamiento a naproxeno 250 mg oral cada 6 horas. Para la gota aguda, se menciona una dosis de 75mg dos veces al día. Adultos (Intramuscular - IM): El diclofenaco debe administrarse mediante inyección intramuscular (IM) profunda . La dosis IM es de 75 mg, que puede repetirse si es necesario después de 30 minutos. La dosis máxima diaria por vía IM es de 150 mg en 24 horas. Es crucial NO inyectar por vía intravenosa (IV) , ya que esto causa trombosis venosa . Adultos (Tópica): Los geles o cremas de diclofenaco aplicados tópicamente sobre áreas dolorosas proporcionan cierta analgesia, pero son menos efectivos que el tratamiento oral . Puede ocurrir absorción sistémica y causar efectos adversos similares a los de los AINEs orales [conversación, 73]. Niños (Rectal): Para niños con lesiones dolorosas de tejidos blandos, los supositorios de diclofenaco  pueden proporcionar analgesia prolongada y excelente [conversación, 11]. La dosis es de 1 mg/kg cada 8 horas  [conversación, 11]. Precauciones y Consideraciones Las contraindicaciones y efectos secundarios  del diclofenaco son los mismos que para otros AINEs, incluyendo el riesgo de irritación gástrica, diarrea, hemorragia gastrointestinal y perforación (especialmente con dosis más altas, en mayores de 60 años o con historial de úlcera péptica). También pueden exacerbar el asma y precipitar insuficiencia renal en pacientes susceptibles (con insuficiencia cardíaca, cirrosis o insuficiencia renal). Existen interacciones con diuréticos, warfarina, litio y otros fármacos. Se debe aconsejar tomar los AINEs después de las comidas  para disminuir el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales. En pacientes con alto riesgo de complicaciones gastrointestinales que tomen AINEs (no selectivos o coxibs), se debe prescribir un inhibidor de la bomba de protones (PPI) de forma profiláctica [conversación, 21, 70]. No se debe dispensar diclofenaco al dar el alta  al paciente [conversación, 32]. La administración IM debe ser profunda. La administración IV está contraindicada debido al riesgo de trombosis venosa  [conversación, 73].

  • Ibuprofeno

    El ibuprofeno  es un tipo de fármaco que pertenece a los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) . Es uno de los AINE considerados relativamente seguros, junto con el diclofenaco y el naproxeno. Acciones y usos generales Tiene acciones analgésicas  (alivio del dolor) y antipiréticas  (reduce la fiebre). A diferencia del paracetamol, el ibuprofeno tiene efectos antiinflamatorios . Causa menos irritación gástrica que la aspirina. Según la 'escalera analgésica' para adultos, el ibuprofeno (+/- paracetamol) es una opción no opioide para el dolor leve (puntuación 1-3). Es útil en niños como analgésico y antipirético, especialmente cuando el paracetamol es insuficiente. Puede usarse para: La otitis media aguda (AOM) para analgesia y como antipirético. Para dolores de cabeza en racimo (cluster headache). En quemaduras que no requieren ingreso. En el tratamiento de la bursitis. Características y comparación con otros AINEs El ibuprofeno tiene la menor incidencia de efectos secundarios  en comparación con diclofenaco y naproxeno. Es el más barato  de estos fármacos y se puede comprar sin receta ( en Reino Unido se vende en Supermercados y tiendas en una dosis de 200 mgrs. Esto causa que sea el medicamento más usado en tentaticas de suicidio ). Dosificación Adultos: Para dolor leve (puntuación 1-3), la dosis oral es de 400 mg cada 8 horas. La dosis general mencionada es de 1.2–1.8 g diarios en 3–4 dosis divididas, con un máximo de 2.4 g al día. Para la otitis media aguda , la dosis oral es de 400 mg cada 8 horas según sea necesario. Niños: La dosis para niños mayores de 7 kg es de 20 mg/kg diarios en 3–4 dosis divididas. Para dolor leve-moderado (puntuación 1-6), la dosis oral es de 10 mg/kg cada 8 horas (suspensión). Hay dosis específicas por edad para la suspensión de 100 mg en 5 mL: 1–2 años (2.5 mL), 3–7 años (5 mL), 8–12 años (10 mL), todas 3–4 veces al día. Es esencial pesar a los niños antes de prescribir y administrar analgesia. Precauciones y contraindicaciones (generales de los AINEs):   Las fuentes indican que las contraindicaciones y efectos secundarios son los mismos para los AINE inyectables que para el tratamiento oral. Si bien no se detallan las contraindicaciones específicas del ibuprofeno  en comparación con otros AINE, se mencionan precauciones generales para los AINE. Pueden causar efectos adversos graves. Se debe asegurar que no haya contraindicaciones antes de administrar NSAIDs para el cólico renal. Se menciona considerar un PPI en pacientes con dispepsia al usar diclofenaco o naproxeno. Los NSAIDs tópicos pueden causar absorción sistémica y efectos adversos como los orales. En casos de pericarditis, si el paciente no está embarazada o tomando ACE inhibidores o anticoagulación, se pueden dar 5 días de indometacina o diclofenaco. Si estos no son adecuados (por embarazo, por ejemplo), se considera codeína o morfina. Esto sugiere que los AINE pueden no ser adecuados en el embarazo, aunque no se especifica directamente para ibuprofeno. En pacientes con ataque de gota sin contraindicaciones, se puede iniciar un AINE (como naproxeno) o colchicina.

  • AINEs (Anti-inflamatorios no esteroideos) - Problemas de prescripción

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de AINEs (Anti-inflamatorios no esteroideos) - Problemas de prescripción Prescripción :Los AINEs deben recetarse a la dosis más baja efectiva durante el menor tiempo posible para minimizar los efectos adversos. Al prescribir AINEs, se deben tener en cuenta los factores de riesgo individuales para efectos adversos. Esto incluye evaluar cualquier contraindicación, interacciones medicamentosas, antecedentes médicos del paciente, y la necesidad de monitoreo. Condiciones específicas : Insuficiencia cardíaca : Los AINEs pueden exacerbar la insuficiencia cardíaca debido a la retención de líquidos y el aumento de la presión arterial. Se debe evitar el uso de AINEs en personas con insuficiencia cardíaca grave. En casos de insuficiencia leve o moderada, se pueden prescribir AINEs como ibuprofeno en dosis bajas (≤1200 mg/día) o naproxeno (≤1000 mg/día), pero deben evitarse los inhibidores selectivos de COX-2 (como celecoxib y etoricoxib) y el diclofenaco, ya que están asociados con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares. Enfermedades cardiovasculares : En personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares como cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular o arterial periférica, se deben preferir opciones como ibuprofeno en dosis bajas o naproxeno. Los AINEs como diclofenaco, COX-2 selectivos o ibuprofeno en dosis altas (>1200 mg/día) están contraindicados debido a su mayor riesgo de causar eventos trombóticos. Insuficiencia renal : Los AINEs pueden reducir la perfusión renal al inhibir las prostaglandinas vasodilatadoras. En pacientes con insuficiencia renal grave (TFG <30 mL/min), es preferible evitar los AINEs. Si se consideran necesarios, se requiere un monitoreo estrecho de la función renal. Prevención de efectos adversos gastrointestinales (GI) : Alternativas analgésicas deben ser consideradas, especialmente en personas con riesgo elevado de complicaciones GI, como sangrado o úlceras. En aquellos con riesgo moderado, se puede co-prescribir un inhibidor de la bomba de protones (IBP) junto con un AINE para proteger el estómago. Uso de AINEs cortos : Los AINEs de corta duración, como el ibuprofeno, deben preferirse sobre los de acción prolongada, como el naproxeno, para minimizar el riesgo de efectos GI. Evitar el uso concomitante de aspirina a dosis bajas con AINEs, ya que esto aumenta el riesgo de sangrado. Monitoreo :El monitoreo es crucial para detectar cualquier complicación potencial asociada con el uso de AINEs: Función renal : Se debe controlar la función renal periódicamente en pacientes con insuficiencia renal o en aquellos que toman otros medicamentos que afectan los riñones. Presión arterial : Se debe medir la presión arterial regularmente, especialmente en personas con hipertensión o enfermedad cardiovascular preexistente. Hematología : Monitorear los niveles de hemoglobina en personas con alto riesgo de eventos gastrointestinales. Situaciones especiales : Embarazo : Los AINEs deben evitarse durante el tercer trimestre del embarazo debido al riesgo de cierre prematuro del ductus arterioso y oligohidramnios. En mujeres embarazadas de más de 20 semanas, se deben usar con precaución y solo si es absolutamente necesario. Lactancia : Ibuprofeno es el AINE de elección durante la lactancia, debido a su perfil de seguridad. Se deben evitar AINEs de acción prolongada como el naproxeno. Diagnóstico Evaluación del riesgo :Antes de prescribir un AINE, se deben evaluar los factores de riesgo que aumenten la posibilidad de desarrollar efectos adversos, tales como: Insuficiencia renal o cardíaca : Estos pacientes tienen mayor riesgo de complicaciones renales y cardiovasculares. Historial de úlcera péptica : Las personas con antecedentes de úlceras o sangrado gastrointestinal deben ser tratadas con precaución. Uso concomitante de medicamentos : Fármacos como anticoagulantes, corticosteroides o antidepresivos pueden aumentar el riesgo de sangrado y deben ser considerados al iniciar un tratamiento con AINEs. Evaluación cardiovascular :Los AINEs, especialmente los inhibidores de la COX-2 y el diclofenaco, se han asociado con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares , incluidos el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. En personas con enfermedades cardíacas o factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes, tabaquismo), se deben seleccionar AINEs con menor riesgo cardiovascular, como el ibuprofeno en dosis bajas o el naproxeno. Monitoreo de la función renal :Los AINEs pueden causar nefrotoxicidad al reducir el flujo sanguíneo renal. Esto es especialmente relevante en personas con insuficiencia renal preexistente , diabetes o hipertensión . El monitoreo regular de la función renal es necesario, particularmente en pacientes que reciben AINEs a largo plazo. Diagnóstico Diferencial Al utilizar AINEs, es importante diferenciar entre los efectos adversos del medicamento y otras condiciones subyacentes o concurrentes: Úlcera péptica : Los AINEs son conocidos por aumentar el riesgo de úlceras gástricas y duodenales. Los síntomas incluyen dolor abdominal, dispepsia y sangrado gastrointestinal. Insuficiencia renal aguda : Los AINEs pueden precipitar insuficiencia renal aguda en personas con deshidratación, insuficiencia renal preexistente o uso concomitante de medicamentos nefrotóxicos. Exacerbación de asma : Algunos AINEs pueden desencadenar o exacerbar el asma en personas susceptibles. Hipertensión : El uso prolongado de AINEs puede empeorar la hipertensión, por lo que es importante controlar la presión arterial regularmente en estos pacientes. Definición Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) son un grupo de medicamentos que tienen propiedades analgésicas (alivio del dolor), antipiréticas (reducción de la fiebre) y, a dosis más altas, antiinflamatorias . Los AINEs actúan inhibiendo las enzimas ciclooxigenasa (COX) , específicamente las COX-1 y COX-2, que son responsables de la producción de prostaglandinas . Estas prostaglandinas juegan un papel clave en la inflamación, el dolor, la fiebre y la protección de la mucosa gástrica. Los AINEs se clasifican en: AINEs no selectivos : Inhiben tanto la COX-1 como la COX-2, e incluyen fármacos como el ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco. Inhibidores selectivos de COX-2 (coxibs) : Como celecoxib y etoricoxib, que tienen menor riesgo de causar efectos adversos gastrointestinales, pero pueden aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares. Los AINEs son comúnmente utilizados para tratar una variedad de condiciones inflamatorias, dolorosas y febriles, pero su uso debe ser cuidadosamente evaluado debido a los riesgos asociados con su uso prolongado, especialmente en poblaciones vulnerables.

  • Analgesia en Traumatismo Torácico

    Las lesiones torácicas son a menudo extremadamente dolorosas . Una buena analgesia es esencial  en estos casos. El alivio del dolor en el trauma es una parte esencial y urgente del tratamiento y no debe olvidarse ni retrasarse. Los métodos y consideraciones para la analgesia en lesiones torácicas, incluyen: Opioides Intravenosos (IV): Si bien en el traumatismo craneoencefálico se intenta evitar los opioides fuertes por preocupación por la sedación y depresión respiratoria, si el dolor es severo se debe administrar morfina en pequeños incrementos IV . En las lesiones torácicas, se administra morfina en incrementos lentos IV  y se debe monitorizar al paciente para detectar problemas respiratorios. La administración de IV opiáceos es adecuada para pacientes con dolor severo secundario a trauma. Dar analgesia IV titulada según la respuesta del paciente. No usar analgésicos IM o SC en niños lesionados. Para la inserción de un drenaje torácico, que puede ser dolorosa, se debe administrar analgesia opioide IV adecuada  a los pacientes conscientes. Técnicas de Bloqueo Nervioso Regional y Anestesia Local: Los bloqueos nerviosos intercostales  pueden proporcionar buena analgesia para las fracturas costales . Sin embargo, los bloqueos intercostales requieren capacitación y experiencia . No deben usarse en pacientes ambulatorios . No deben realizarse bilateralmente  debido al riesgo de neumotórax. Solo deben usarse en pacientes que serán ingresados en el hospital. Los pacientes con obesidad o enfermedad obstructiva grave de las vías respiratorias tienen un mayor riesgo de complicaciones con estos bloqueos. Otras técnicas alternativas en la UCI son la analgesia interpleural y las epidurales torácicas, pero estas no son apropiadas en el servicio de urgencias  (ED). Anestesia Epidural Torácica: En lesiones torácicas severas, la anestesia epidural torácica  a veces puede evitar la necesidad de ventilación con presión positiva intermitente (IPPV). Esto requiere ayuda de anestesia o de la unidad de cuidados intensivos (ICU). En la ICU, pacientes seleccionados con segmento flotante (flail segment) pueden beneficiarse de la analgesia epidural. Antes de realizar una epidural torácica, se deben revisar las radiografías de la columna torácica para descartar fracturas. Entonox®: El Entonox® debe evitarse  si existe la posibilidad de neumotórax , hasta que este haya sido excluido o drenado. Permite la administración de solo 50% de O₂. Otras Consideraciones y Adjuntos: Administrar oxígeno de alta concentración  tan pronto como sea posible. Verificar la saturación de oxígeno por pulsioximetría (SpO₂) y los gases en sangre arterial (ABG). Monitorizar la respiración, especialmente al administrar morfina. Las fracturas costales aisladas no complicadas pueden tratarse con analgésicos orales (como co-codamol ± AINE). Las fracturas costales múltiples no complicadas pueden requerir ingreso para analgesia y fisioterapia, dependiendo de otras lesiones y problemas médicos preexistentes. El segmento flotante generalmente indica una lesión significativa en el pulmón subyacente (típicamente contusiones pulmonares). Se debe proporcionar analgesia para las lesiones asociadas, como las fracturas de esternón o las lesiones aórticas (que a menudo están asociadas con lesiones torácicas graves).

  • Traumatismo Craneoencefálico asociado a lesión facial

    MANUAL MINORS El traumatismo craneoencefálico (TCE) asociado a lesión facial ocurre cuando un trauma afecta tanto la estructura ósea de la cara como el cráneo y el cerebro, pudiendo comprometer tanto la función cerebral como la integridad de la estructura facial. Este tipo de lesión se ve con frecuencia en accidentes automovilísticos, caídas desde altura o agresiones severas, y puede tener consecuencias neurológicas graves, incluyendo hemorragia cerebral, fracturas faciales y pérdida de conciencia. Diagnóstico El diagnóstico de TCE asociado a una lesión facial implica una evaluación completa del estado neurológico y físico del paciente. Es esencial realizar un examen neurológico que incluya la evaluación de la escala de Glasgow para determinar el nivel de conciencia. Además, se deben buscar signos de fracturas faciales (como asimetría, dolor, crepitación, hematomas), y realizar estudios de imagen, como tomografía computarizada (TC) de cráneo y cara, para valorar la extensión de las fracturas óseas y posibles lesiones intracraneales como hemorragias o edema cerebral. Diagnóstico diferencial Patología Características clave Fractura de base de cráneo Signo de Battle (hematoma retroauricular), otorrea o rinorraquia de LCR Conmoción cerebral Pérdida temporal de la función neurológica sin daño estructural en la TC Hematoma epidural Pérdida de conciencia seguida de un intervalo lúcido y deterioro neurológico rápido Hematoma subdural Síntomas neurológicos progresivos, cefalea, alteraciones del estado mental Manejo en Emergencias Evaluación inicial de la vía aérea, respiración y circulación (ABC): En pacientes con TCE, siempre se debe priorizar la evaluación y manejo de la vía aérea. Si la lesión facial compromete la vía aérea, se debe considerar una intubación temprana. Inmovilización cervical: Debido a la posibilidad de una lesión cervical asociada, inmovilizar la columna cervical hasta descartar fracturas. Control de la hemorragia facial: Aplicar presión directa para controlar cualquier sangrado facial significativo. En casos de sangrado masivo o fracturas abiertas, considerar la colocación de apósitos o intervención quirúrgica urgente. Evaluación neurológica (Escala de Glasgow): Monitorizar el estado neurológico del paciente y buscar signos de deterioro, como pupilas desiguales, convulsiones o pérdida progresiva de conciencia. Tomografía computarizada (TC): Realizar una TC de cráneo y cara para evaluar fracturas faciales, hemorragia intracraneal, edema cerebral u otras lesiones intracraneales. Profilaxis antibiótica: En fracturas faciales abiertas, iniciar antibióticos profilácticos para prevenir infecciones, especialmente en fracturas que comunican con los senos paranasales o la cavidad oral. Manejo de líquidos y control de la presión intracraneal: Si hay signos de edema cerebral, mantener una adecuada perfusión cerebral y considerar el uso de manitol o solución hipertónica para controlar la presión intracraneal elevada. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo incluye la estabilización quirúrgica de las fracturas faciales y la intervención neuroquirúrgica en casos de hemorragia intracraneal o fracturas craneales complejas. Las fracturas faciales desplazadas o que afectan la órbita, el maxilar o la mandíbula pueden requerir reducción abierta y fijación interna (ORIF). En pacientes con TCE grave, la monitorización en cuidados intensivos es esencial para controlar la presión intracraneal y prevenir complicaciones secundarias, como infecciones o daño cerebral irreversible.

  • Analgesia en el pciente con Multiples Lesiones

    En el manejo de pacientes con múltiples lesiones  o trauma mayor , la administración de analgesia adecuada es esencial y urgente . El alivio del dolor no debe olvidarse ni retrasarse, ni siquiera para permitir un examen o investigación adicional, ya que el dolor y el estrés pueden dificultar la evaluación y el tratamiento del paciente. Es crucial tratar a cada paciente con dolor de manera apropiada lo antes posible; un paciente no tiene que "ganarse" la analgesia. Se destacan varios métodos y consideraciones para la analgesia en este contexto: Opioides Intravenosos (IV): La morfina IV  es el analgésico habitual recomendado en trauma severo. Se debe administrar lentamente, titulando la dosis  según la respuesta del paciente. Una dilución recomendada es a una concentración de 1 mg/mL . En adultos, se pueden dar incrementos pequeños (1-2 mg/min)  hasta que el dolor se alivie. Es importante administrar un antiemético  (como ciclizina 50 mg IV) al mismo tiempo que la morfina para contrarrestar las náuseas y vómitos comunes en adultos. La dosis inicial sugerida de morfina IV en adultos es de 100-200 microgramos/kg cada 4 horas , pero se titula la dosis total según la necesidad del paciente. Técnicas de Bloqueo Nervioso Regional y Anestesia Local: Considerar otras formas de analgesia, como los bloqueos nerviosos regionales . El bloqueo del nervio femoral  es particularmente útil para el dolor de una fractura del eje del fémur. Es una técnica sencilla que proporciona buena analgesia en pocos minutos. También es útil en pacientes con traumatismo craneoencefálico y fractura de fémur, ya que puede reducir o evitar la necesidad de opioides. Los bloqueos nerviosos intercostales  pueden proporcionar buena analgesia para fracturas costales, pero requieren capacitación y experiencia, y no deben usarse en pacientes ambulatorios ni de forma bilateral debido al riesgo de neumotórax. La anestesia local  en general está indicada en cualquier situación en la que proporcione analgesia satisfactoria o condiciones seguras para procedimientos. Inmovilización y Ferulización: La inmovilización y ferulización  de fracturas es un apoyo analgésico adicional importante. Ayuda a reducir el dolor y la pérdida de sangre. Se debe asegurar que todos los pacientes reciban analgesia y ferulización adecuadas antes  de realizar radiografías. Entonox®: El Entonox® puede ser útil para la analgesia durante el transporte y la reanimación inicial . Sin embargo, solo permite la administración de 50% de O₂  y no debe usarse si hay un neumotórax no drenado . Se deben usar otras formas de analgesia tan pronto como sea práctico. Consideraciones en Niños con Multiples lesiones: En niños lesionados, la analgesia a menudo se olvida o no se considera lo suficientemente pronto, incluso en lesiones mayores. La analgesia rápida y adecuada dada a los niños lesionados les ayudará a ganar confianza, mejorando la evaluación y el tratamiento. Se debe dar analgesia IV titulando  según la respuesta. No se deben usar analgésicos IM o SC . Para el dolor severo, se puede usar morfina IV (hasta 100 mcg/kg en >6-12 meses, hasta 200 mcg/kg en >12 meses). Ciertas fracturas son susceptibles de técnicas de bloqueo nervioso con anestesia local (ej. bloqueo del nervio femoral para fracturas del eje del fémur). La diamorfina nasal y el Entonox® también pueden ser útiles para la analgesia antes de que se disponga de acceso IV.

  • Analgesia en el dolor de dientes

    MANUAL DE EMERGENCIAS 80/20 El dolor dental puede ser muy incómodo y afectar significativamente la calidad de vida. El manejo de la analgesia en un paciente con dolor de dientes implica el alivio efectivo del dolor mientras se abordan las posibles causas subyacentes. Aquí se describen estrategias y fármacos comunes utilizados para el control del dolor dental: Estrategias Generales: 1. Consulta Dental: - Priorizar la Evaluación Profesional: Es fundamental que el paciente consulte a un dentista para identificar y tratar la causa subyacente del dolor. 2. Higiene Oral: - Cuidado Dental Riguroso: Instruir al paciente sobre técnicas adecuadas de cepillado y uso de hilo dental para mantener una buena higiene oral. 3. Enjuagues Bucales: - Soluciones Antisépticas o Salinas: Pueden proporcionar alivio temporal y reducir la inflamación. Enjuagarse con agua tibia y sal puede ser reconfortante. Fármacos para el Control del Dolor: 1. Analgésicos de Venta Libre: - Paracetamol (Acetaminofén): Puede ser utilizado para aliviar el dolor leve a moderado. - Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs) : Ibuprofeno o naproxeno pueden reducir la inflamación y proporcionar analgesia. 2. Anestésicos Tópicos: - Geles o Cremas con Lidocaína: Aplicados directamente sobre el área afectada pueden proporcionar alivio temporal del dolor. 3. Analgésicos Orales Recetados: - Analgésicos más Fuertes: En casos de dolor más intenso, se pueden recetar analgésicos más potentes, como opioides, aunque se debe usar con precaución debido a los riesgos asociados. 4. Antiinflamatorios Tópicos: - Corticosteroides Orales en Gel: En casos de inflamación localizada, el gel de corticosteroides puede proporcionar alivio. 5. Antibióticos: - Para Infecciones Bacterianas: Si hay evidencia de una infección bacteriana, puede ser necesario recetar antibióticos. Consideraciones Importantes: 1. Evitar la Automedicación Prolongada: - Se debe buscar atención dental profesional para abordar la causa subyacente. 2. Control de la Inflamación: - Los AINEs pueden ayudar a reducir la inflamación y proporcionar alivio del dolor. 3. Cuidado con el Uso de Opioides: - El uso de opioides debe ser limitado y cuidadosamente supervisado debido al riesgo de dependencia y efectos secundarios. 4. Seguimiento Odontológico: - Es fundamental que el paciente siga las recomendaciones del dentista y realice visitas de seguimiento según sea necesario.

  • Dolor abdominal agudo

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El dolor abdominal agudo es una condición clínica caracterizada por la presencia de dolor abdominal intenso de inicio reciente, generalmente con una duración inferior a un mes[3][5]. Este artículo académico abordará los aspectos clave del dolor abdominal agudo, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas El dolor abdominal agudo se presenta como un dolor intenso y constante, que suele evolucionar rápidamente en menos de 48-72 horas[3]. Los síntomas asociados pueden incluir: Dolor abdominal intenso y persistente. Vómitos Afectación del estado general Inquietud o agitación[2] La localización y características del dolor pueden variar según la causa subyacente. Por ejemplo, en casos de úlcera gástrica, el dolor suele localizarse en el epigastrio y puede ser posprandial, mientras que en la úlcera duodenal, el dolor aparece tardíamente y mejora con la ingesta[6]. Signos clínicos Los signos clínicos del dolor abdominal agudo pueden incluir: Signos de irritación peritoneal Rigidez de la musculatura abdominal. Incremento de la sensibilidad abdominal Signo de rebound positivo Defensa o resistencia involuntaria[4] En casos graves, pueden observarse signos de shock, como taquicardia, hipotensión, diaforesis y confusión[1]. La distensión abdominal también puede estar presente, especialmente en casos de obstrucción intestinal[2]. Exploración La exploración física es fundamental en la evaluación del dolor abdominal agudo. Debe incluir: Inspección del abdomen en busca de distensión, cicatrices o masas visibles. Auscultación de ruidos intestinales. Palpación abdominal para detectar áreas de dolor, masas o signos de irritación peritoneal. Percusión para evaluar la presencia de líquido libre o aire en la cavidad abdominal. Examen rectal y pélvico cuando sea apropiado[1][2]. Es importante realizar una exploración completa, incluyendo la evaluación de signos vitales y un examen físico general para descartar causas extraabdominales del dolor[1]. Pruebas diagnósticas Las pruebas diagnósticas se seleccionan según la sospecha clínica y pueden incluir: Análisis de sangre : hemograma, bioquímica y pruebas de coagulación. Análisis de orina . Prueba de imagen : Ecografía abdominal : especialmente útil en casos de sospecha de patología biliar o apendicitis. Radiografía de tórax y abdomen: para descartar perforación, obstrucción o neumoperitoneo. T omografía computarizada (TC) : en casos de diagnóstico incierto o sospecha de patología grave[1][3]. En algunos casos, puede ser necesaria la realización de otras pruebas específicas según la sospecha diagnóstica, como endoscopia o laparoscopia diagnóstica[2]. Manejo de emergencias El manejo del dolor abdominal agudo en emergencias debe seguir un enfoque sistemático: Evaluación inicial rápida para identificar signos de alarma o inestabilidad hemodinámica. Anamnesis detallada y exploración física completa. Realización de pruebas diagnósticas según la sospecha clínica. Inicio de medidas de soporte: Fluidoterapia intravenosa Control del dolor Antibioterapia empírica si se sospecha infección Consulta temprana con el cirujano en casos de sospecha de abdomen agudo quirúrgico[1][4]. Es importante destacar que en pacientes muy comprometidos con dolor abdominal intenso, la medida diagnóstica más importante puede ser la exploración quirúrgica rápida[1]. Por otro lado, en pacientes con cuadros leves, puede ser apropiada la observación estricta y una evaluación diagnóstica más pausada[1]. El manejo adecuado del dolor abdominal agudo requiere un alto índice de sospecha, una evaluación clínica cuidadosa y un uso juicioso de las pruebas diagnósticas. La reevaluación frecuente es crucial, ya que hasta en un 30% de los casos, el diagnóstico final puede ser diferente del diagnóstico inicial[4]. El objetivo principal es identificar de manera prioritaria un abdomen agudo e instaurar el tratamiento de manera urgente para reducir la morbilidad asociada a esta condición[3][5]. Citas [1] https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-gastrointestinales/abdomen-agudo-y-gastroenterología-quirúrgica/dolor-abdominal-agudo [2] https://aula.campuspanamericana.com/_Cursos/Curso01417/Temario/Master_Semfyc/M4T1Texto.pdf [3] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/16_abdomen_agudo.pdf [4] https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-00992017000400203 [5] https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2019-01/dolor-abdominal-agudo/ [6] https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-dolor-abdominal-urgencias-13041114

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