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  • Dolor abdominal

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es   no  se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El dolor abdominal es una molestia o cólico que se presenta en cualquier parte del abdomen (también llamado panza, barriga o estómago). Es una de las quejas más comunes en la infancia y una de las principales razones por las que los niños son llevados al médico. En la mayoría de los casos, el dolor abdominal no se debe a una causa grave y suele resolverse por sí solo. Signos y síntomas del dolor abdominal El dolor abdominal puede comenzar de manera repentina o presentarse de forma progresiva. En muchos casos, los niños presentan síntomas adicionales que están relacionados con la causa del dolor, como: Vómitos Diarrea Fiebre ¿Qué puede causar el dolor abdominal? Existen múltiples causas posibles para el dolor abdominal en niños: Problemas intestinales : como el estreñimiento o el síndrome de intestino irritable. Infecciones : como la gastroenteritis (que produce vómitos y diarrea) o infecciones urinarias. Adenitis mesentérica : inflamación de ganglios linfáticos abdominales que suele deberse a infecciones virales. Causas quirúrgicas : como apendicitis u obstrucción intestinal. Dolor menstrual : molestias que pueden aparecer antes o durante el ciclo menstrual. Factores alimentarios : comer en exceso, intoxicaciones alimentarias, alergias o intolerancias alimentarias. Factores emocionales : algunos niños pueden presentar dolor abdominal relacionado con el estrés o la ansiedad. Sin causa aparente : en ciertos casos, no se puede identificar una causa específica. A veces resulta difícil determinar la causa exacta del dolor abdominal. Con el paso del tiempo, la causa puede volverse más evidente, lo que permite al profesional de salud decidir el tratamiento más adecuado. Cuidados en el hogar A continuación, se presentan algunas recomendaciones generales para aliviar el dolor abdominal en casa: Asegúrese de que el niño consuma la cantidad habitual de líquidos. La hidratación es clave para prevenir la deshidratación. Consulte la hoja informativa sobre Deshidratación. Si tiene apetito, permita que coma lo que desee, preferiblemente alimentos suaves como arroz, galletas, pan tostado o plátano. No lo obligue a comer si se siente mal; volverá a alimentarse cuando se recupere. Motive al niño a sentarse en el inodoro; evacuar puede aliviar el dolor. Masajear el abdomen o realizar actividades distractoras, como leer un libro, puede ayudar a calmar el malestar. Si el niño presenta dolor o está muy incómodo, se puede administrar paracetamol o ibuprofeno. Consulte la hoja informativa sobre Alivio del dolor en niños. Si el ibuprofeno le provoca malestar estomacal, puede ofrecerle alimentos o leche junto con el medicamento. Cuándo consultar al médico La mayoría de los episodios de dolor abdominal mejoran rápidamente sin necesidad de tratamiento médico. Sin embargo, si el malestar persiste por más de 24 horas o si está preocupado por el estado de salud del niño, consulte con su médico. Acuda al médico o al hospital lo antes posible si el niño: Presenta dolor intenso (incluso después de tomar analgésicos) o si el dolor ha cambiado de ubicación. Tiene dolor abdominal que aparece con frecuencia y de forma regular. No quiere moverse. Tiene fiebre (temperatura mayor a 38 °C). Está pálido, sudoroso, decaído o difícil de despertar. Se niega a beber líquidos. Vomita durante más de 24 horas, no logra retener líquidos o su vómito es de color verdoso. Tiene sangre en el vómito o en las heces. Tiene dificultad para orinar. Si es un bebé, presenta menos de cuatro pañales mojados al día. Tiene dolor o bultos en la ingle. Muestra una erupción en la piel que es dolorosa. Ha sufrido una lesión reciente (por ejemplo, un golpe con el manubrio de una bicicleta). Tratamiento del dolor abdominal El tratamiento puede ser tan simple como reposar en casa, mantenerse hidratado y llevar una dieta suave. En otros casos, puede ser necesario ingresar al hospital o incluso realizar una cirugía. Algunas veces se requieren estudios complementarios para identificar la causa del dolor, entre ellos: Análisis de sangre Examen de orina Muestra de heces Radiografías del abdomen Ecografía Algunos resultados pueden demorar varios días. El médico de cabecera recibirá un informe con las indicaciones para obtener los resultados, o se programará una cita para entregarlos personalmente. Dolor abdominal recurrente Algunos niños presentan episodios repetidos de dolor abdominal, lo que puede generar preocupación en los padres. En muchos casos no se encuentra una causa médica clara. Es común que los niños experimenten dolor abdominal relacionado con preocupaciones o situaciones emocionales. Considere si hay factores que puedan estar afectando al niño en el hogar, la escuela, el jardín o en sus relaciones con amigos. Consulte con su médico para obtener orientación. Es posible que sea necesario derivar al niño a un especialista en pediatría, gastroenterología (especialista en problemas digestivos) o psicología. Puntos clave para recordar El dolor abdominal es frecuente en la infancia y la mayoría de los casos se resuelven sin tratamiento. Asegúrese de que el niño se mantenga bien hidratado para prevenir la deshidratación. Muchas veces no se encuentra una causa clara y en ocasiones esta se vuelve evidente con el tiempo. Si el niño tiene dolor abdominal y parece estar en mal estado general, acuda al médico o al hospital de inmediato. Para más información Consulte con su médico. Alivio del dolor en niños Estreñimiento Gastroenteritis Apendicitis Intolerancia a la lactosa Deshidratación Dolor de cabeza y dolor abdominal: preguntas comunes ¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene apendicitis? La apendicitis puede ser difícil de diagnosticar. Un signo importante es el dolor intenso que comienza cerca del ombligo y luego se desplaza hacia el lado derecho del abdomen. Los niños con apendicitis generalmente evitan moverse. Si tiene dudas, consulte con su médico. Mi hijo fue diagnosticado con adenitis mesentérica. ¿Qué significa esto? La adenitis mesentérica es una inflamación de los ganglios linfáticos del abdomen en respuesta a una infección, generalmente viral. Esto produce dolor abdominal. Se diagnostica clínicamente, sin necesidad de estudios de laboratorio o imágenes. Es importante realizar un seguimiento para asegurarse de que no evolucione hacia una apendicitis. ¿Por qué es tan difícil identificar la causa del dolor abdominal persistente en mi hijo? El dolor abdominal puede ser difícil de diagnosticar a cualquier edad. Los niños a menudo tienen dificultades para describir con precisión el tipo, la intensidad y la ubicación del dolor. Además, dolencias desde el tórax hasta la ingle pueden ser interpretadas como dolor de estómago. Por eso, el médico evaluará cuidadosamente al niño para descartar causas graves e identificar el origen del dolor. El médico me dijo que mi hijo tiene migraña abdominal. ¿Qué es eso? La migraña abdominal es un tipo de migraña que, en lugar de presentarse como dolor de cabeza, se manifiesta con dolor en el abdomen. Suele estar acompañada de náuseas, vómitos, pérdida de apetito y palidez, pero sin dolor de cabeza. Entre los episodios, el niño se encuentra bien. Aún se desconoce mucho sobre esta condición, pero se cree que tiene factores de riesgo y desencadenantes similares a los de las migrañas clásicas (como antecedentes familiares, estrés, cansancio o ciertos alimentos). Consulte la hoja informativa sobre Migraña.

  • Deshidratación

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La deshidratación  ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente líquido para funcionar correctamente. El agua es esencial para regular la temperatura corporal, producir líquidos corporales y mantener las funciones vitales. Los bebés y niños pequeños tienen un mayor riesgo de deshidratarse  que los adultos, especialmente cuando están enfermos, por lo que es fundamental mantenerlos bien hidratados en todo momento. Si tu hijo tiene mucha sed , probablemente ya esté deshidratado. La deshidratación severa puede ser peligrosa y requerir atención médica urgente. Signos y síntomas de deshidratación Deshidratación leve: Mareos o sensación de desvanecimiento. Náuseas o dolor de cabeza. Orina de color amarillo oscuro o marrón (la orina debe ser amarillo claro). Menos pañales mojados o menos visitas al baño. Labios, lengua, boca o garganta secos. Deshidratación severa: Sed intensa. Cansancio o falta de energía. Palidez, ojos hundidos, sin lágrimas al llorar. Sensación de frío, especialmente en manos y pies. Respiración acelerada y pulso rápido. Irritabilidad, somnolencia o confusión. Si tu hijo presenta signos de deshidratación severa, acude de inmediato al médico o a un servicio de urgencias. Cuidados en casa para la deshidratación leve El tratamiento principal consiste en aumentar la ingesta de líquidos , especialmente: Agua Soluciones de rehidratación oral  (ej. Gastrolyte, HYDRAlyte, Pedialyte, Repalyte), disponibles en farmacias y supermercados. Algunas se presentan en forma de polos helados, lo cual es bien aceptado por los niños. Si tu hijo rechaza el agua o la solución de rehidratación , puedes probar con: Jugo de manzana diluido con agua Su leche habitual , si lo desea. Evita bebidas con alto contenido de azúcar , como gaseosas o bebidas deportivas, ya que pueden empeorar la deshidratación. En bebés Si tu bebé tiene menos de seis meses , debe ser evaluado por un médico si hay signos de deshidratación. Para bebés mayores de seis meses : Si está siendo amamantado , continúa con la lactancia y aumenta la frecuencia. Puedes ofrecer además agua o solución de rehidratación las primeras 12 horas. Si toma fórmula , reemplaza temporalmente por solución de rehidratación o agua las primeras 12 horas y luego vuelve a ofrecer la fórmula habitual en pequeñas cantidades frecuentes. En niños mayores Para niños de más de 10 kg :Ofrece al menos una taza (250 ml)  de agua o solución de rehidratación cada hora durante cuatro horas . Si hay vómitos o diarrea, ofrecer cantidades mayores.Algunos niños preferirán beberlo todo de una vez, otros a sorbos pequeños. Niños más pequeños necesitarán menos cantidad  proporcional a su peso corporal. ¿Cuándo acudir al médico? Los bebés y niños pequeños son más propensos a deshidratarse. Consulta con tu pediatra si: Tu hijo tiene menos de seis meses . Tiene una enfermedad crónica . Presenta signos de deshidratación severa . Tienes cualquier otra preocupación respecto a su estado general. En algunos casos, puede ser necesario reponer los líquidos por vía médica , ya sea con: Sonda nasogástrica  (tubo delgado que va al estómago). Suero intravenoso (vía IV) . Causas comunes de deshidratación Los niños tienen más riesgo de deshidratarse: Tras ejercicio físico intenso. Con vómitos o diarrea severa. Si tienen fiebre. Si toman medicamentos como diuréticos. Si no beben lo suficiente, especialmente cuando están enfermos. Si tienen menos de seis meses. En climas cálidos o durante olas de calor. Asegúrate de que tu hijo tome suficiente agua cada día.  Es especialmente importante ofrecer líquidos extra en días calurosos, durante y después del ejercicio, y cuando están enfermos. Puntos clave Los bebés y niños pequeños son los más vulnerables  a la deshidratación. Si tu hijo tiene mucha sed , ya puede estar deshidratado. La deshidratación leve se puede tratar en casa  con agua o soluciones de rehidratación oral. Evita bebidas azucaradas. Acude al médico o urgencias si hay signos de deshidratación severa. . Preguntas frecuentes ¿Es recomendable dar bebidas deportivas a mi hijo durante el ejercicio? No. Las bebidas deportivas suelen tener mucho azúcar , lo cual puede empeorar la deshidratación. Durante la actividad física, ofrece agua  o soluciones de rehidratación oral. ¿Qué enfermedades provocan más fácilmente la deshidratación? La gastroenteritis  es la causa más común debido a la pérdida de líquidos por vómitos y diarrea. Infecciones con dolor en la boca o garganta (como faringitis  o enfermedad mano-pie-boca) también pueden causar deshidratación si el niño evita beber por dolor. La fiebre alta  también aumenta la pérdida de líquidos por sudoración.

  • Intolerancia a la lactosa

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La lactosa  es un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y en muchos productos lácteos. La intolerancia a la lactosa  ocurre cuando el cuerpo no puede digerir bien la cantidad de lactosa consumida. No se trata de una alergia, sino de un problema digestivo. La causa principal es la deficiencia de lactasa , una enzima que permite digerir la lactosa en el intestino delgado. Algunas enfermedades como la gastroenteritis  pueden causar una intolerancia temporal , al disminuir los niveles de lactasa. También puede aparecer tras infecciones, cirugías intestinales o en presencia de otras intolerancias alimentarias. En niños de entre 7 y 10 años, se suele tratar reduciendo o eliminando el consumo de productos con lactosa. Algunos desarrollan intolerancia permanente y deben evitar la lactosa durante toda la vida. Signos y síntomas Después de consumir leche o productos lácteos, los síntomas más comunes incluyen: Dolor abdominal o hinchazón. Diarrea. Gases o flatulencia. En bebés, es muy raro, pero si observas que tu bebé está irritable, no gana peso, tiene deposiciones blandas frecuentes y presenta dermatitis severa en la zona del pañal, podría tratarse de intolerancia a la lactosa. ¿Cuándo consultar al médico? Si sospechas que tu hijo tiene intolerancia a la lactosa, llévalo al médico. El profesional podrá determinar si realmente existe esta condición y descartar otras causas. Puede ser necesario realizar estudios o derivar a un nutricionista. No hagas cambios en la dieta de tu hijo sin consultar antes con un médico o dietista . Dieta baja en lactosa Si se confirma la intolerancia, se recomendará una dieta baja en lactosa durante varias semanas. Esto implica reducir el consumo de productos que contengan: Leche. Leche en polvo descremada. Sólidos lácteos. Yogur. Proteínas de leche. Quesos blandos o frescos como ricota, cottage, crema, queso fundido o untable. Lee cuidadosamente las etiquetas  de los productos alimenticios. Consulta al médico o farmacéutico si los medicamentos que toma tu hijo contienen lactosa. En general, los niños con intolerancia toleran pequeñas cantidades  de lactosa. Solo cuando se consume en grandes cantidades aparecen los síntomas. Dieta baja en lactosa según grupos de alimentos Leche y derivados Evita: leche, yogur común, helados, postres lácteos, quesos untables, ricota, cottage y quesos procesados. Los quesos duros  como el cheddar y el parmesano tienen poca lactosa y, por lo general, son bien tolerados. Usa leche sin lactosa  o leche de soja enriquecida con calcio como alternativa. Existen yogures, natas y cremas ácidas bajas en lactosa  o a base de soja disponibles en muchos supermercados. Recomendación diaria de productos bajos en lactosa o leche sin lactosa: Niños pequeños: 2 a 3 porciones. Niños mayores: 3 porciones. Adolescentes: 4 porciones. Panes, cereales, arroz y pastas Son fuente de energía, vitaminas del grupo B y fibra. Revisa las etiquetas de los cereales de desayuno para evitar aquellos que contengan leche o lactosa. Frutas y verduras (frescas, congeladas, enlatadas o deshidratadas) Son ricas en fibra, vitaminas y minerales. Evita puré de patata instantáneo o vegetales preparados con salsas blancas o de queso. Carnes, pescados, pollo, legumbres Todos son aptos para dietas bajas en lactosa y aportan proteínas y minerales esenciales. Grasas y aceites Mantequilla, margarina y aceites son bajos en lactosa y generalmente bien tolerados en pequeñas cantidades. Otros alimentos Productos como chocolates con leche , galletas cubiertas con chocolate, sopas cremosas  y tortas pueden contener lactosa. Existen productos como Lacteeze  (gotas o comprimidos con lactasa) que ayudan a digerir la lactosa. Las gotas se añaden a los alimentos y los comprimidos se toman antes de consumir lácteos. Dieta baja en lactosa para bebés Si se diagnostica intolerancia en un lactante, puede ser necesario usar una fórmula infantil baja en lactosa . No se recomienda leche de soja  en bebés menores de 6 meses. En caso de lactancia materna, reducir la lactosa en la dieta de la madre no elimina la lactosa de la leche materna , ya que esta la produce el propio cuerpo. Consulta con un profesional de lactancia si es necesario ajustar la alimentación. En algunos casos, el médico puede indicar el uso de Lacteeze  durante la lactancia; consulta sobre cómo administrarlo correctamente. Seguimiento Luego del periodo con dieta baja en lactosa, se puede reintroducir gradualmente  la lactosa en la alimentación del niño. Esto debe hacerse bajo supervisión médica o del dietista, de forma lenta, en una o dos semanas. Puntos clave No inicies una dieta baja en lactosa sin indicación médica o de un dietista. Lee las etiquetas de los productos alimenticios cuidadosamente. Consulta si los medicamentos de tu hijo contienen lactosa. La mayoría de los niños tolera pequeñas cantidades de lactosa  sin síntomas. Siempre consulta con el médico o nutricionista antes de reintroducir alimentos con lactosa. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la diferencia entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche? Son condiciones diferentes. La intolerancia a la lactosa  es un problema digestivo por falta de lactasa. La alergia a la leche  es una reacción del sistema inmune a las proteínas de la leche. La intolerancia puede causar molestias, pero no es peligrosa , mientras que la alergia puede provocar reacciones graves, incluso anafilaxia . ¿Debo eliminar los lácteos si estoy amamantando a un bebé con intolerancia? Reducir los lácteos en la dieta materna puede ayudar si el bebé tiene intolerancia a la proteína de la leche de vaca , pero no elimina la lactosa  de la leche materna. La verdadera intolerancia a la lactosa en bebés es muy poco frecuente. ¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la lactosa? Se puede hacer mediante análisis de heces  (para ver la presencia de lactosa no digerida) o con una prueba de aliento  (hidrógeno espirado). Consulta con el pediatra sobre cuál es la mejor opción para tu hijo.

  • Apendicitis

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El apéndice es una pequeña estructura tubular ubicada en la parte inferior derecha del abdomen. Forma parte del intestino, pero no tiene una función esencial conocida en el cuerpo humano. La apendicitis  es la inflamación del apéndice, generalmente causada por una obstrucción del conducto interno, muchas veces por restos duros de materia fecal. En la mayoría de los casos, se requiere extirparlo mediante una cirugía llamada apendicectomía . Aunque cualquier persona puede desarrollar apendicitis, es más común en niños mayores y adolescentes. Es poco frecuente en menores de cinco años. No es una enfermedad hereditaria, pero puede presentarse en varios miembros de una misma familia por coincidencia. Signos y síntomas de apendicitis Los síntomas pueden variar, pero comúnmente incluyen: Dolor abdominal que inicia alrededor del ombligo y se desplaza hacia el lado inferior derecho del abdomen. Fiebre. Náuseas y, a veces, vómitos. Pérdida del apetito. Heces blandas o diarrea leve. ¿Cuándo consultar a un médico? Si sospechas que tu hijo podría tener apendicitis, llévalo al pediatra o al servicio de urgencias. Es importante diagnosticar la apendicitis a tiempo, ya que si el apéndice se inflama demasiado puede romperse y liberar su contenido al abdomen, lo que puede provocar una infección grave. Si el dolor es intenso y se agrava al mover o tocar el abdomen, acude de inmediato a urgencias. ¿Cómo se diagnostica? El médico evaluará los síntomas de tu hijo y realizará una exploración física, palpando el abdomen. En ocasiones, diferenciar la apendicitis de otras causas de dolor abdominal puede ser difícil. Si no hay certeza diagnóstica, el equipo médico puede decidir observar al niño durante unas horas en el hospital. También pueden solicitar estudios complementarios: Ecografía  o radiografía abdominal . Análisis de sangre  para detectar signos de infección. Si el origen del dolor no está claro y el niño está muy enfermo, puede recomendarse cirugía exploratoria para confirmar o descartar la inflamación del apéndice. Tratamiento de la apendicitis La mayoría de los casos requiere cirugía (apendicectomía). Generalmente se realiza mediante una técnica laparoscópica , con tres pequeñas incisiones de 1 a 2 cm cada una. En casos especiales, se puede hacer una cirugía abierta con una incisión más grande. Una vez confirmado el diagnóstico, se administran antibióticos  para evitar que la infección progrese mientras se espera la cirugía. Antes de la operación El cirujano , el anestesista  y el personal de enfermería explicarán el procedimiento a la familia. No dudes en hacer preguntas y pedir explicaciones cuantas veces sea necesario. Después de la cirugía Se puede administrar medicación intravenosa para controlar las náuseas o los vómitos. Se usarán analgésicos y antibióticos para aliviar el dolor y prevenir infecciones. La estancia hospitalaria varía: algunos niños pueden irse al día siguiente, la mayoría en dos días, y algunos casos más complicados pueden requerir cinco o más días de ingreso. Alimentación después de la cirugía Se administrarán líquidos por vía intravenosa hasta que el niño pueda volver a comer y beber, usualmente entre 4 y 6 horas después de la operación. El equipo médico indicará cuándo y qué puede ingerir. Es importante seguir sus recomendaciones, ya que el intestino necesita un breve período de reposo. Cuidados en el hogar Una vez en casa, tu hijo debe: Permanecer en reposo  en casa al menos una semana. Evitar deportes por dos semanas (consultar al cirujano según el caso). Comer y beber con normalidad . Ducharse o bañarse normalmente . Tener dolor mínimo , que puede tratarse con paracetamol o ibuprofeno según indicación médica. Si tiene puntos absorbibles  o vendajes, se te explicará cómo manejarlos. Seguimiento médico Se programará una cita de control para revisar la evolución postoperatoria. En raras ocasiones, después de una apendicitis complicada (por ruptura), puede presentarse una infección o una obstrucción intestinal. Consulta con el médico si: Tu hijo tiene fiebre persistente (mayor a 38,5 °C). La herida quirúrgica se enrojece, duele más, presenta secreción o signos de infección. El dolor abdominal aumenta y no mejora con paracetamol o ibuprofeno. Puntos clave Diagnosticar la apendicitis a tiempo es fundamental para evitar complicaciones. La apendicectomía es una cirugía segura y el apéndice no tiene una función vital. La estancia hospitalaria dependerá de la gravedad del cuadro. Ante cualquier duda sobre la recuperación en casa, contacta al cirujano. Preguntas frecuentes ¿Cómo saber si es apendicitis o gastroenteritis? Ambas pueden causar dolor abdominal, vómitos o diarrea. En la apendicitis, el dolor se localiza en el lado derecho del abdomen  y los vómitos o diarrea, si aparecen, son leves. Si el dolor es fuerte o los síntomas persisten, acude al médico. ¿Qué es la adenitis mesentérica? Es una inflamación de los ganglios linfáticos del abdomen, habitualmente por una infección viral. Provoca dolor abdominal similar al de la apendicitis, pero no progresa  como esta. Suele resolverse sin tratamiento. ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía? Toda cirugía conlleva riesgos, como sangrado o infección, aunque son poco frecuentes en la apendicectomía. Consulta con el cirujano o anestesista si tienes dudas.

  • Alivio del dolor en niños

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la auto medicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no  se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El dolor es una manifestación frecuente en muchas enfermedades e incluso después de procedimientos quirúrgicos (dolor postoperatorio). Para aliviar o controlar el dolor en niños, puede ser necesario administrar medicamentos analgésicos como el paracetamol  o el ibuprofeno . Es importante comprender que estos medicamentos no tratan la causa del dolor , solo disminuyen la percepción dolorosa. La dosis debe ser la adecuada según el peso  del niño, tal como se indica en el envase o prospecto del medicamento. Todo bebé o niño que esté enfermo, o presente dolor de moderado a intenso , debe ser evaluado por un médico para identificar la causa. Señales de que un niño tiene dolor Los niños mayores pueden decir que sienten dolor, aunque a veces no pueden precisar el lugar exacto. Los más pequeños pueden manifestarlo a través de: Llanto o gritos Gestos de dolor Cambios en los patrones de sueño o alimentación Comportamiento retraído o callado Negarse a moverse o mostrarse incómodos Cuidados en el hogar Si no puedes aliviar el dolor de tu hijo con consuelo, distracción o compresas frías, puedes recurrir a medicamentos analgésicos. Paracetamol Útil para tratar el dolor leve a moderado  en bebés mayores de un mes, niños, adolescentes y adultos. Un uso prolongado o en dosis excesivas puede dañar el hígado. Ibuprofeno También alivia el dolor leve a moderado en niños y adultos. No debe usarse  en menores de 3 meses  o en niños con trastornos de coagulación . No se debe administrar aspirina  a niños menores de 12 años, a menos que lo indique un médico, ya que puede causar el síndrome de Reye , una enfermedad poco frecuente pero grave. Paracetamol e ibuprofeno pueden ayudar a que los niños duerman mejor cuando tienen infecciones de oído, dolor de garganta, dolor abdominal o fracturas.Sin embargo, si el dolor dura más de unas horas , es moderado o severo , o el niño luce decaído , acuda al médico . Administración Medicamento ¿Cuánto dar? ¿Cada cuánto? Paracetamol - Se presenta en distintas formulaciones según la edad del niño. - Algunas marcas comunes incluyen: Panadol, Panamax, Dymadon . - Siempre siga las indicaciones de la etiqueta, especialmente según el peso del niño. - Asegúrese de que otros medicamentos que esté tomando el niño no contengan también paracetamol. - Administrar cada 4 a 6 horas. - No superar 4 dosis en un período de 24 horas. - Si requiere administrarlo por más de 48 horas, consulte con su médico. Ibuprofeno - Disponible en distintas concentraciones, dependiendo de la edad. - Marcas comunes: Nurofen, Brufen, Advil, Dimetap . - Ajuste siempre la dosis de acuerdo al peso del niño. - Administrar cada 6 a 8 horas. - No más de 3 dosis al día. Puede tomarse con agua, sin necesidad de comida. Si causa molestias estomacales, se recomienda ofrecer algo de comida o leche. ¿Se pueden combinar paracetamol e ibuprofeno? Sí, puede alternarse o incluso administrarse juntos para un mejor control del dolor. Sin embargo, es fácil cometer errores en la dosificación.Lleve un registro escrito de cada dosis administrada para evitar sobredosis. Sobredosis de analgésicos El paracetamol  es uno de los medicamentos más frecuentemente involucrados en sobredosis accidentales en niños. Grandes cantidades pueden dañar el hígado  y en algunos casos los riñones . Una sobredosis de ibuprofeno  puede causar malestar gástrico, somnolencia o problemas respiratorios. En caso de sobredosis, contacte al Centro de Información Toxicológica de su país o acuda al servicio de urgencias más cercano. Prevención de intoxicaciones Guarde los medicamentos fuera del alcance de los niños, preferiblemente en un armario cerrado con llave . No saque las tabletas de su envase hasta el momento de administrarlas. Mantenga siempre el tapón de seguridad  bien cerrado. Puntos clave Administre la dosis adecuada según el peso del niño . Los analgésicos no tratan la causa  del dolor. Consulte al médico si el niño está muy enfermo o el dolor es persistente. No administre paracetamol o ibuprofeno por más de 48 horas  sin supervisión médica. En caso de sobredosis, contacte con emergencias o un centro toxicológico.

  • Estreñimiento

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El estreñimiento ocurre cuando un niño tiene evacuaciones intestinales duras o poco frecuentes. Existe una gran variación en la frecuencia y consistencia de las heces consideradas normales en la infancia. Los bebés alimentados con leche materna pueden evacuar después de cada toma o solo una vez a la semana. Los bebés alimentados con fórmula y los niños mayores suelen evacuar entre una vez al día y una vez cada tres días. El estreñimiento es frecuente en niños, especialmente durante el entrenamiento para ir al baño o cuando comienzan a incorporar alimentos sólidos. También puede aparecer luego de una experiencia dolorosa o desagradable al defecar. Signos y síntomas de estreñimiento El estreñimiento puede provocar: Dolores abdominales tipo cólico (el dolor va y viene). Menor apetito. Irritabilidad o cambios de humor. Fisuras anales (pequeñas grietas alrededor del ano) que causan dolor o sangrado al evacuar, a menudo por hacer fuerza para eliminar heces duras. Conductas de retención, como ponerse en cuclillas, cruzar las piernas o negarse a sentarse en el inodoro. Es posible que el abdomen del niño se vea hinchado o que al palpar el abdomen se sientan masas duras de heces. El estreñimiento prolongado puede derivar en ensuciamiento involuntario  (heces o manchas grandes en la ropa interior). Esto sucede cuando el recto se llena tanto que se estira, perdiendo la sensibilidad para percibir la necesidad de ir al baño. Las heces pueden salir sin que el niño lo note. A nivel médico, esto se denomina encopresis  o incontinencia fecal . ¿Qué causa el estreñimiento? En la mayoría de los casos, el estreñimiento infantil no tiene una causa grave. Algunas posibles razones incluyen: Tendencia natural : Algunos niños tienen movimientos intestinales más lentos. Malos hábitos intestinales : Ignorar las ganas de evacuar. Muchos niños se distraen jugando y postergan ir al baño, lo que endurece las heces. Retención voluntaria : Algunos niños comienzan a retener las heces tras una experiencia dolorosa, como evacuar con fisuras anales. Cambios en el entorno del baño : Como baños escolares incómodos o poco higiénicos, o si se les pide que "aguanten". Dieta : Una alimentación baja en frutas y verduras frescas, y alta en productos procesados. El exceso de leche de vaca también puede contribuir. Enfermedades (raras) : Algunos trastornos como aganglionosis intestinal (Hirschsprung), problemas en la médula espinal, hipotiroidismo o trastornos metabólicos. Cuidados en casa No es necesario preocuparse por la frecuencia o consistencia de las heces si no hay signos de malestar. En la mayoría de los casos, el estreñimiento puede tratarse en casa. Hábitos intestinales saludables Si tu hijo ya va solo al baño, es fundamental establecer una rutina regular: Sentarlo en el inodoro después del desayuno, almuerzo y cena, aunque no tenga ganas. Debe permanecer allí entre 3 y 5 minutos. Puedes usar un temporizador para ayudar. Reforzar el hábito con elogios, stickers o sistemas de recompensas apropiados para su edad. Animarlo a escuchar las señales de su cuerpo. Asegurarse de que el inodoro sea adecuado: puede necesitar un adaptador para el asiento y un banquito para apoyar los pies. Eliminar el miedo o dolor al evacuar Algunos niños temen caerse al inodoro. Un banquito o asas de seguridad pueden ayudar. Puedes dejar un libro favorito cerca del baño para relajarlo. Averigua si siente temor o incomodidad con los baños en la escuela o guardería. Alimentación saludable Aunque la dieta no es la principal causa del estreñimiento infantil, aumentar la fibra puede ayudar: Frutas : Al menos dos porciones diarias. Dejar la cáscara siempre que sea posible (ciruelas, pasas, damascos, duraznos). Jugo de ciruela : Es un laxante natural suave. Puedes mezclarlo con jugo de manzana, durazno o arándanos, o congelarlo como polos. Verduras : Al menos tres porciones al día. Cereales integrales : Como avena, salvado, trigo triturado. Evita cereales refinados como Corn Flakes o Rice Krispies. Pan integral  en lugar de pan blanco. Reducir leche de vaca  a un máximo de 500 ml al día en niños mayores de 18 meses. Evitar bebidas azucaradas antes de las comidas. Bebés que comen sólidos : Se pueden ofrecer hasta tres cucharadas de puré de ciruelas o damascos cocidos, tres veces por semana, o jugo de ciruela diluido con agua. Bebés alimentados con fórmula : Puede ser necesario cambiar de fórmula. ¿Cuándo acudir al médico? Si tu bebé tiene menos de 12 meses y crees que está estreñido, consulta con el pediatra o personal de salud infantil. En niños mayores, si los cambios en la dieta no ayudan, hay dolor significativo o sangrado al evacuar, acude al médico. El pediatra podría recomendar el uso de laxantes , especialmente si el estreñimiento lleva varios meses. En estos casos, es posible que el tratamiento se prolongue por meses junto con buenos hábitos intestinales. Opciones de laxantes Los laxantes están disponibles sin receta, pero no deben usarse en niños sin indicación médica . Tipo de laxante Descripción Parafina líquida Viene en forma líquida con sabor. Lubrica las heces, facilitando su expulsión. Macrogol 3350 Viene en sobres para disolver en agua. Suaviza las heces. Lactulosa Líquido dulce que suaviza las heces y estimula el intestino. Puede mezclarse con jugo o leche. Puede causar flatulencias con mal olor. Docusato/poloxalcol En tabletas o gotas. Suaviza las heces. Las gotas son útiles en menores de 3 años. Senna En tabletas o gránulos. Estimula el intestino. Los gránulos pueden mezclarse con compota. Dosis altas pueden causar diarrea o cólicos. Bisacodilo En tabletas o gotas. Estimula el intestino. Puede causar cólicos. Fibra de psyllium Suplemento de fibra natural, suave laxante. Puede añadirse a los alimentos. Supositorios o microenemas Se introducen en el recto. Estimulan el vaciado rectal. No ablandan las heces altas. Reservados para casos severos. No usar sin indicación médica. Lavado intestinal En casos graves, puede requerirse ingreso hospitalario para lavado de intestinos mediante líquidos especiales administrados por vía oral o por sonda. Puntos clave para recordar La consistencia y frecuencia de las heces varía entre niños. Solo preocúpate si hay signos de malestar, dolor o sangrado. El estreñimiento puede causar cólicos, inapetencia e irritabilidad. Consulta al médico si los cambios alimentarios no funcionan o hay dolor intenso. Con buenos hábitos y tratamiento adecuado, el estreñimiento se puede controlar. Consultar siempre  con tu pediatra o profesional de salud infantil.

  • MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA - ÍNDICE ALFABÉTICO

    MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA ÍNDICE ALFABÉTICO A Adenoidectomía Angioedema Aspiración de un Absceso Periamigdalino Audiometría C Celulitis Periorbitaria Cirugía Endoscópica Funcional de Senos Paranasales (FESS) Cricotiroidotomía Abierta con Bisturí y Bougie Cricotirotomía con aguja Cuerpo Extraño Duro Ingerido (Esofágico) Cuerpo Extraño en la Nariz D Disfagia Dolor de garganta agudo Dolor Post-Amigdalectomía E Epiglotitis y Supraglotitis Epistaxis (Hemorragia Nasal) Escisión de Lesión Cutánea Estapedectomía Estridor Examen de Cabeza y Cuello Examen de la Nariz Examen del Oído Extracción de Cuerpos Extraños F Faringoscopía y Esofagoscopía Fractura del Hueso Temporal G Glándula Salival Infectada (sialadenitis) H Hematoma del Pabellón Auricular (Hematoma del Pabellón) Hematoma Septal Hemorragia Post-Amigdalectomía Hipoacusia Neurosensorial Súbita (HNSS) I Incisión y Drenaje de un Absceso Periamigdalino Infecciones de los Espacios Profundos del Cuello Inmovilidad Bilateral de Cuerdas Vocales M Manipulación de Fracturas de Huesos Nasales Mareo Síntoma: Mareo Masas Tiroideas Mastoidectomía y Timpanoplastia Microlaringoscopía (ML) Miringoplastia (Timpanoplastia Tipo 1) Miringotomía e Inserción de Tubos de Ventilación (Diábolos) N Nasendoscopia Flexible O Obstrucción por Bolo Alimenticio Ossiculoplastia Otalgia (Dolor de oído) Otitis Externa Aguda Otitis Media Aguda Complicaciones de la Otitis Media Aguda Otitis Media con Derrame (Oído Pegajoso) Otitis Media Crónica Otorragia / Oído supurante P Panorama General de las Masas Cervicales Parálisis del Nervio Facial Parotidectomía Superficial o Parcial Pericondritis o Celulitis del Pabellón Auricular Perforación Traumática de la Membrana Timpánica Prueba de Dix-Hallpike y Maniobra de Epley Q Quiste Sebáceo Infectado R Rinosinusitis Aguda S Septoplastia Septorrinoplastia Síndrome de Ramsay Hunt (Herpes Zóster Ótico) T Taponamiento Nasal Anterior Taponamiento Nasal Posterior Tonsilitis Trauma Cerrado de Cuello y Vía Aérea Trauma Penetrante de Cuello Traumatismo Cervical Penetrante

  • MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA

    MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA ÍNDICE ALFABÉTICO Estridor Cricotirotomía abierta con bisturí y bougie Cricotirotomía con aguja Epiglotitis y Supraglotitis Infecciones de los Espacios Profundos del Cuello Trauma Cerrado de Cuello y Vía Aérea Trauma Penetrante de Cuello Traumatismo Cervical Penetrante Angioedema Inmovilidad Bilateral de Cuerdas Vocales Otitis Media Aguda Complicaciones de la Otitis Media Aguda Otitis Media con Derrame (Oído Pegajoso) Otitis Media Crónica Otitis Externa Aguda Pericondritis o Celulitis del Pabellón Auricular Síndrome de Ramsay Hunt (Herpes Zóster Ótico) Parálisis del Nervio Facial Hipoacusia Neurosensorial Súbita (HNSS) Hematoma del Pabellón Auricular (Hematoma del Pabellón) Fractura del Hueso Temporal Perforación Traumática de la Membrana Timpánica Mareo Epistaxis (Hemorragia Nasal) Traumatismo Nasal Cuerpo Extraño en la Nariz Rinosinusitis Aguda Celulitis Periorbitaria Hematoma Septal Tonsilitis Absceso Periamigdalino (Quinsy) Hemorragia Post-Amigdalectomía Dolor Post-Amigdalectomía Obstrucción por Bolo Alimenticio Cuerpo Extraño Duro Ingerido (Esofágico) Panorama General de las Masas Cervicales Masas Tiroideas Glándula Salival Infectada (sialadenitis) Quiste Sebáceo Infectado Dolor de garganta agudo Otorragia / Oído supurante Síntoma: Mareo Disfagia Otalgia (Dolor de oído) Epistaxis (Hemorragia nasal) Cricotiroidotomía Abierta con Bisturí y Bougie Taponamiento Nasal Anterior Taponamiento Nasal Posterior Aspiración de un Absceso Periamigdalino Incisión y Drenaje de un Absceso Periamigdalino Nasendoscopia Flexible Extracción de Cuerpos Extraños Manipulación de Fracturas de Huesos Nasales Prueba de Dix-Hallpike y Maniobra de Epley Examen del Oído Examen de la Nariz Examen de Cabeza y Cuello Audiometría Adenoidectomía Cirugía Endoscópica Funcional de Senos Paranasales (FESS) Miringotomía e Inserción de Tubos de Ventilación (Diábolos) Mastoidectomía y Timpanoplastia Microlaringoscopía (ML) Miringoplastia (Timpanoplastia Tipo 1) Ossiculoplastia Parotidectomía Superficial o Parcial Faringoscopía y Esofagoscopía Septoplastia Septorrinoplastia Escisión de Lesión Cutánea Estapedectomía

  • MANUAL DE PEDIATRÍA

    MANUAL DE PEDIATRÍA ÍNDICE ALFABÉTICO ÍNDICE POR SISTEMAS Dolor Abdominal Agudo Dolor Abdominal Crónico Rangos aceptables para Variables Fisiológicas Tortícolis Adquirida Asma Aguda Alteración Conductual Aguda: Manejo Agudo Alteración Conductual Aguda: Respuesta con Código Lesión Ocular Aguda Lesiones de rodilla - Servicios de Urgencias Enfermedad Meningocócica Aguda Otitis Media Aguda Manejo del Dolor Agudo Dolor escrotal Agudo Ojo Rojo Agudo Obstrucción Aguda de las Vías Respiratorias Superiores Criterios de admisión para Medicina General – Unidad de Corta Estancia (SSU) y Unidad de Pacientes Hospitalizados (IPU) Condiciones Vulvares y Vaginales Ginecología del Adolescente – Sangrado Menstrual Abundante Ginecología del Adolescente – Dolor Abdominal Inferior Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) Úlceras Vulvares Evaluación y abordaje del paciente adolescente Consumo de Sustancias (abuso) Crisis suprarrenal e insuficiencia suprarrenal aguda Intoxicación por álcalis Manejo de la Vía Aérea en Emergencias Episodio Breve Resuelto e Inexplicado (BRUE) Estado de conciencia alterado Anemia Anafilaxia Angioedema hereditario (deficiencia de inhibidor de C1-esterasa) Mordeduras de animales y humanas Dilatación del tracto urinario antenatal Prescripción de antibióticos en niños con alergia reportada a penicilinas o cefalosporinas Pautas antimicrobianas Síndrome Anticolinérgico Terapia Anticoagulante Intoxicación por anticonvulsivos Profilaxis antifúngica en niños con cáncer o sometidos a trasplante de células madre hematopoyéticas (TCMH) Evaluación de la Hinchazón Articular en Pediatría Intoxicación por Antihistamínicos Trastornos de Ansiedad en Niños Evaluación de la Gravedad en Enfermedades Respiratorias Infantiles Asma en Adolescentes (12 años en adelante) Asma en Edad Preescolar (1 a 5 años) Asma en Niños en edad de Escolar (6 a 11 años) Ataxia Autismo y Discapacidad del Desarrollo: Manejo de la Agitación y el Malestar El pene y el Prepucio Interpretación básica del ECG pediátrico Centro de Cáncer Infantil – Hemocultivos Enuresis – Mojar la cama y Enuresis Monosintomática Debilidad facial y parálisis de Bell Intoxicación por Benzodiacepinas Bloqueo de Bier Condiciones dentales – No traumáticas Hemofilia Hipertensión en niños y adolescentes Prescripción de Hemocomponentes Infección ósea y articular Bradicardia durante el sueño Bronquiolitis Quemaduras – Manejo Agudo Quemaduras – Cuidado Post Agudo y Vendajes Ingesta de cuerpo extraño Intoxicación por alcanfor Emergencia de vía aérea: No se puede intubar, no se puede oxigenar (CICO) Síndrome de Abstinencia por Cannabis Spray de Capsicum Reanimación: Atención del niño gravemente enfermo Celulitis y otras infecciones bacterianas de la piel Parálisis cerebral Parálisis cerebral – infección respiratoria Parálisis cerebral – Aumento de convulsiones Parálisis cerebral – dolor e irritabilidad Linfadenopatía cervical Evaluación de la columna cervical Toracocentesis e inserción de drenaje torácico Dolor torácico Varicela (chickenpox) Maltrato Infantil Intoxicación por Hidrato de Cloral Uso de Inhalantes – “Chroming” Bebés Inquietos o que Lloran en Exceso Causas Comunes de Ataxia Comunicación de Procedimientos a Niños Lesión por Aguja en la Comunidad (Community Acquired Needlestick Injury - CA-NSI) Neumonía Adquirida en la Comunidad (Community Acquired Pneumonia - CAP) Tortícolis congénita Estreñimiento Profilaxis de Contactos para Enfermedad Invasiva pro Meningococo o HIB Anticoncepción Manejo Agudo de las Convulsiones Convulsión Febril COVID-19 Fallecimiento de un Niño Intoxicaciones por Cáusticos – Corrosivos Tos Manejo de la Vía Aérea en el Contexto de COVID-19 Toma de muestra para COVID-19 (Hisopado Nasofaríngeo y Orofaríngeo) Alergia Alimentaria No Mediada por IgE Reanimación: Manejo Hospitalario del Paro Cardiorrespiratorio Reanimación: Manejo Hospitalario del Paro Cardiorrespiratorio en el Contexto de COVID-19 Crup (Laringotraqueobronquitis) Interpretación del LCR (Líquido Cefalorraquídeo) Episodios Cianóticos en Cardiopatías Congénitas Incontinencia Urinaria – Mojado Diurno Muerte de un niño: Muerte súbita e inesperada en la infancia (SUDI) Deshidratación Traumatismo dental Diabetes insípida (DI) Directrices de manejo para: Pacientes con diabetes que requieren OGD ± biopsia de intestino delgado Manejo de Pacientes con Diabetes que Requieren Cirugía Manejo de niños con diabetes establecidos que se encuentran enfermos en casa Diabetes Mellitus: Manejo hospitalario de niños con diabetes establecida que se encuentran enfermos Diabetes Mellitus: presentación inicial Cetoacidosis diabética (CAD) Técnicas de distracción para la toma de muestras nasofaríngeas por COVID-19 Ahogamiento Manejo de los Trastornos de la Conducta Alimentaria en el Servicio de Urgencias Tratamiento empírico de enfermedades infecciosas en casos sospechosos de Ébola Eccema Luxaciones de Codo – Servicio de Urgencias Alteraciones de los Electrolitos Derrame Pleural Meningitis y Encefalitis Epistaxis Intoxicación por Aceites Esenciales Intoxicación por Etanol Intoxicación por Aceite de Eucalipto Lesiones por Extravasación periférica: Manejo Inicial y Procedimiento de Lavado Lesión Penetrante del Ojo Examen Ocular Aumento de peso lento Violencia Familiar Bloqueo de la fascia iliaca del nervio femoral Ayuno para anestesia general Niño con fiebre Fiebre con neutropenia sospechada o confirmada Petequias y Púrpura Enfermedad de Células Falciformes Fiebre en Niños que han Regresado Recientemente de Viaje Lesiones en la Yema y Uña de los Dedos - Servicio de Urgencias Guía de Manejo de Fluidos Intravenosos en Pediatría Guía de manejo de Fluidos por sonda nasogástrica Alergia Alimentaria Mediada por IgE Cuerpos Extraños Inhalados Guía de Fracturas en Pediatría Fracturas de Clavícula Fracturas del húmero proximal Luxaciones de hombro Fracturas de la diáfisis humeral Fracturas del codo Departamento de Emergencias Supracondílea Cóndilo lateral Epicóndilo medial Fractura-luxación de Monteggia Olécranon Cuello radial Clínicas de fracturas Supracondílea Cóndilo lateral Epicóndilo medial Fractura-luxación de Monteggia Olécranon Cuello radial Fracturas del antebrazo Departamento de Urgencias Diáfisis de radio y cúbito Luxación-fractura de Monteggia Luxación-fractura de Galeazzi Clínica de Fracturas Diáfisis de radio y cúbito Luxación-fractura de Monteggia Luxación-fractura de Galeazzi Fracturas de muñeca Departamento de Urgencias Fractura Metafisaria Fractura Fisaria (Placa de Crecimiento) Clínicas de Fracturas Fractura metafisaria Fractura Fisaria (Placa de Crecimiento) Mano Lesiones en la punta del dedo y la uña Fisaria (Placa de crecimiento) Fracturas del escafoides Fracturas de Metacarpianos Fracturas de la falange de los dedos Fracturas del pulgar Fracturas de Cadera y Fémur Proximal Departamento de Urgencias SUFE Luxación de cadera Cuello del fémur Clínicas de Fracturas SUFE Luxación de cadera Cuello del fémur Apofisitis de la Pelvis y la Cadera Fracturas del Anillo Pélvico y del Acetábulo Fracturas por Avulsión Pélvica Rodilla Luxación patelar Esguince de Tobillo Fracturas de la diáfisis femoral Fractura Diafisaria de Tibia Fracturas Fisarias Distales de Tibia y/o Peroné Pie Fracturas de los Dedos del Pie Fracturas metatarsianas del pie Fracturas del escafoides Fracturas del Astrágalo (Talus) Fracturas de Calcáneo Gastroenteritis Angioedema Hereditario (Deficiencia del Inhibidor de C1 Esterasa) Aspiración Suprapúbica (SPA) Reconocimiento del Neonato y Lactante Menor con Enfermedad Grave Tos Ferina (Pertussis) Hematuria Traumatismo Craneoencefálico (TCE) Cefalea Púrpura de Henoch-Schönlein (HSP) Alto riesgo: ingestas pediátricas de dosis bajas Púrpura de Henoch-Schönlein (HSP) Gingivoestomatitis por VHS Envenenamiento por hidrocarburos Exposición al ácido Fluorhídrico Hiperpotasemia (hiperkalemia) Hipermagnesemia Hipernatremia Estado hiperglucémico hiperosmolar Hiperfosfatemia Estenosis Pilórica Hipoglucemia Intoxicación hipoglucémica oral Hipopotasemia Hipomagnesemia Hiponatremia Hipofosfatemia Síndrome nefrótico Salud de los inmigrantes: presentaciones agudas Púrpura trombocitopénica inmunitaria Espasmos infantiles Influenza Fentanilo Intranasal Acceso Intraóseo Intravenous access - Peripheral Líquidos intravenosos en el recién nacido Invaginación Intestinal Infecciones invasivas por Streptococcus pyogenes  (Grupo A): Manejo de Contactos Domiciliarios Deficiencia de hierro Intoxicación por Hierro Ictericia en el Período Neonatal Temprano Enfermedad de Kawasaki Uso de ketamina para sedación en procedimientos Laceraciones Niño con Cojera o que no Soporta Peso Intoxicación por anestésicos locales Punción lumbar Trauma – Evaluación primaria Trauma – Evaluación secundaria Malaria Manejo de Heridas con Riesgo de Tétanos Manejo menstrual en adolescentes con discapacidad Examen del Estado Mental Deficiencia de Micronutrientes Minimizar el malestar en el entorno sanitario Molusco Contagioso Dermatitis del Pañal Secreción nasal persistente – Rinosinusitis Guía de uso de antimicrobianos en el período neonatal Intoxicación por Nicotina Mezcla de óxido nitroso – oxígeno Uso indebido de óxido nitroso (N₂O) Intoxicación por Antiinflamatorios No Esteroideos (AINE) Manejo de Pacientes con Infecciones Respiratorias y Uso de Aspirado Nasofaríngeo (NPA) Celulitis Periorbitaria y Celulitis Orbitaria Intoxicación por Paracetamol Glomerulonefritis Postestreptocócica (GNPE) Manejo del Paciente y Conservación de Sangre en el Contexto Quirúrgico Trauma – Lesión Pélvica Dolor de Garganta Neumotórax Espontáneo Primario Plagiocefalia Posicional Intoxicación por Quetiapina Uso Recreativo de Drogas y Sobredosis Intoxicación por Risperidona Intoxicación por Salicilatos Intoxicación por Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS) Intoxicación por Inhibidores de la Recaptación de Serotonina y Noradrenalina (IRSN) Toxicidad por serotonina Intoxicación por valproato de sodio Mordedura de Araña Grande y Negra Mordedura de Araña de Espalda Roja (Latrodectus spp.) Envenenamientos por Toxidromos Envenenamiento por Antidepresivos Tricíclicos (ATC) Sedación Procedimental Inmunodeficiencias Primarias Codo de Niñera Infección Urinaria Radiología – Indicaciones Agudas Reanimación - Apéndices Sepsis - Evaluación y Manejo Enfermedad del Suero y Reacciones Simil-Enfermedad del Suero (SSLR) Toma de historia clínica de salud sexual en adolescentes Tamaño adecuado de un collar cervical rígido de una sola pieza Aspiración suprapúbica (ASP) Lesiones por caída a horcajadas (Straddle injuries) Accidente cerebrovascular (ACV) en la infancia Taquicardia Supraventricular (TSV) Síncope Dispositivo de elevación torácica – Almohadilla para vía aérea (TED) Trauma: Evaluación terciaria (Tertiary Survey) Urticaria Vancomicina Deficiencia de Vitamina D Vómitos La Enfermedad de Von Willebrand (vWD) Cuidado de Heridas Traumáticas Agudas

  • Estapedectomía

    MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA Indicaciones Tratamiento de la hipoacusia conductiva secundaria a otosclerosis . Procedimiento La estapedectomía puede realizarse bajo anestesia general o local . El acceso al oído medio se realiza típicamente por vía transcanal (permeatal) . Una vez identificado el estribo  y su platina (ubicada en la ventana oval) : Se seccionan las cruras del estribo . Se retira la superestructura  del estribo. Se realiza una fenestración  (pequeña perforación) en la platina utilizando láser y/o fresa . Se coloca un pistón protésico  que conecta la larga apófisis del yunque  con la ventana oval, sustituyendo funcionalmente al estribo. Duración del procedimiento Variable, entre 45 minutos y 2 horas , dependiendo del abordaje y la complejidad. Complicaciones Dolor Sangrado  (raro) Infección : Poco frecuente. Si se utiliza BIPP  (antiséptico amarillo brillante), puede haber secreción amarilla-marrón  que se puede confundir con una infección. Pérdida auditiva : Existe un riesgo pequeño pero real de hipoacusia neurosensorial total  ("oído muerto"). Este riesgo suele ser del 1% aproximadamente , y cada cirujano debe conocer su tasa personal. Aflojamiento de la prótesis : Puede ocurrir con el tiempo, lo que lleva a deterioro auditivo progresivo . Puede requerirse una revisión quirúrgica . Parálisis facial : Rara, pero posible, especialmente si el nervio facial  presenta una trayectoria baja o pasa por encima de la ventana oval . Alteración del gusto : Por posible daño del nervio cuerda del tímpano , que cruza la parte superior de la membrana timpánica. Puede generar un sabor metálico , usualmente transitorio. Tinnitus : Generalmente mejora con la estapedectomía, pero en algunos casos puede persistir o incluso empeorar . Vértigo : Suele ser un efecto postoperatorio transitorio , pero en raros casos puede ser persistente . Perforación timpánica Reacción al BIPP : Reacción alérgica poco común en pacientes previamente sensibilizados. Aparece como enrojecimiento y calor  del pabellón auricular y tejidos circundantes dentro de las 24–36 horas  postoperatorias, diferente a una celulitis. Manejo postoperatorio El paciente suele recibir el alta el mismo día . El seguimiento incluye control a las 2 semanas  para retirar el taponamiento del conducto auditivo externo . En caso de vértigo severo o pérdida auditiva súbita , se debe notificar de inmediato al cirujano responsable . Tratamiento tras el alta (TTO) Analgésicos simples , según necesidad. Gotas óticas , si así lo indica el cirujano.

  • Escisión de Lesión Cutánea

    MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA Indicaciones Resección de tumores cutáneos conocidos : como carcinoma basocelular (CBC) , carcinoma escamoso (CEC) , melanoma  o lesiones benignas . Biopsia escisional  de una lesión cutánea no caracterizada . En algunos casos, se prefiere una biopsia incisional  si el diagnóstico es incierto. Mejoría estética (cosmética) . Los cirujanos de ORL suelen realizar este procedimiento en zonas estéticamente sensibles , como la cara , por lo que se requiere una reconstrucción cuidadosa y adecuada . Esto puede incluir: Cierre por segunda intención Cierre primario Injertos cutáneos  (parciales o totales) Colgajos locales de piel , etc., siguiendo el principio de la “escalera reconstructiva” . Procedimiento La lesión se reseca bajo anestesia local o general , utilizando un margen quirúrgico adecuado  según la patología sospechada o confirmada. En algunos casos, se toman márgenes separados  para estudio histológico o biopsia por congelación . Se realiza hemostasia cuidadosa  y luego se procede a la reconstrucción del defecto .En algunos casos, esta reconstrucción se puede posponer a una segunda etapa quirúrgica . La prioridad siempre debe ser una resección segura y completa  de la lesión, sin comprometerla en función de facilitar la reconstrucción. Duración del procedimiento Altamente variable , dependiendo de la complejidad de la reconstrucción  necesaria. Complicaciones Dependen del tipo de lesión y de la reconstrucción realizada: Dolor Sangrado / hematoma Infección Cicatrización inestética o desfavorable Distorsión de estructuras adyacentes  (por ejemplo, ectropión  si se opera cerca del párpado inferior ) Pérdida de sensibilidad  (por lesión de nervios cutáneos) Necrosis del colgajo o injerto Recidiva de la lesión Necesidad de nueva resección, reconstrucción o tratamientos adicionales Manejo postoperatorio Suele colocarse un vendaje compresivo  para prevenir hematomas, que puede estar suturado en su lugar . Verificar la nota operatoria  para saber cuándo retirar el vendaje y los puntos . Mientras los puntos estén colocados, la herida debe mantenerse estrictamente seca . Si la evolución es favorable, tras retirar los puntos, se permite el contacto leve con agua , pero sin inmersión. Tratamiento tras el alta (TTO) Algunos cirujanos indican pomada antibiótica tópica , como cloranfenicol , aplicada durante 1–2 semanas . En procedimientos pequeños, la analgesia suele no ser necesaria . En reconstrucciones mayores con colgajos o injertos , consultar con el paciente si requiere analgésicos adicionales .

  • Septorrinoplastia

    MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA Indicaciones Obstrucción nasal  causada por una deformidad combinada del tabique y la pirámide nasal . Reconstrucción  de deformidades nasales postraumáticas . Corrección de malformaciones congénitas complejas , como en casos de fisuras faciales . Mejora estética  de la forma nasal. Nota:  Las indicaciones para septorrinoplastia y rinoplastia estética están limitadas  por las políticas de los sistemas públicos de salud (como el NHS)  y por las aseguradoras privadas .Las rinoplastias con fines puramente estéticos  solo se realizan en el sector privado, autofinanciadas por el paciente . Procedimiento Dependiendo de los cambios que se requieran, la septorrinoplastia puede realizarse mediante: Vía endonasal  (sin incisiones externas). Vía abierta , que incluye una pequeña incisión sobre la columela nasal . Se realiza un despegamiento  de la piel y tejidos blandos nasales desde el cartílago y hueso subyacentes. Luego se modifican las estructuras óseas y cartilaginosas mediante: Resección Reconfiguración Suturado estructural Osteotomías Cuando se necesita aumento del dorso o de soporte estructural , se pueden utilizar injertos de: Cartílago septal Cartílago auricular (pabellón auricular) Cartílago costal (costilla) Materiales sintéticos , en casos seleccionados. Duración del procedimiento Muy variable, generalmente entre 1 y 3 horas o más , según la complejidad del caso . Complicaciones Nota:  La rinoplastia es una cirugía compleja y altamente individualizada . El consentimiento informado debe ser tomado directamente por el cirujano tratante . Dolor Sangrado Infección Resultado estético insatisfactorio Obstrucción nasal persistente o recurrente Deformidad nasal Perforación septal Anosmia Necesidad de cirugía de revisión : suele estimarse en alrededor del 10% de los casos . Alteraciones en la piel  (engrosamiento, cambios de color, etc.) Hipoestesia/numbness  de la zona nasal Cicatriz visible , en caso de abordaje externo Manejo postoperatorio El paciente suele salir de quirófano con una férula nasal externa  o splints internos . Estos se retiran en consulta una semana o más tarde , según la indicación quirúrgica. Verificar la nota operatoria  para instrucciones específicas. La mayoría de los pacientes son dados de alta el mismo día , aunque algunos pueden requerir una noche de hospitalización . En caso de septorrinoplastia con abordaje externo, los puntos de piel  pueden requerir retiro entre los días 5 y 7 . Tratamiento tras el alta (TTO) Analgésicos simples , según necesidad. Lavados nasales  con solución salina o solución alcalina. Pomada de cloranfenicol oftálmica , aplicada en los orificios nasales  y en la incisión cutánea , si está presente. Algunos cirujanos prescriben antibióticos profilácticos , según criterio.

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