Deshidratación
- Dr. Fernando Hidalgo

- 21 ago 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL
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La deshidratación ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente líquido para funcionar correctamente. El agua es esencial para regular la temperatura corporal, producir líquidos corporales y mantener las funciones vitales.
Los bebés y niños pequeños tienen un mayor riesgo de deshidratarse que los adultos, especialmente cuando están enfermos, por lo que es fundamental mantenerlos bien hidratados en todo momento.
Si tu hijo tiene mucha sed, probablemente ya esté deshidratado. La deshidratación severa puede ser peligrosa y requerir atención médica urgente.
Signos y síntomas de deshidratación
Deshidratación leve:
Mareos o sensación de desvanecimiento.
Náuseas o dolor de cabeza.
Orina de color amarillo oscuro o marrón (la orina debe ser amarillo claro).
Menos pañales mojados o menos visitas al baño.
Labios, lengua, boca o garganta secos.
Deshidratación severa:
Sed intensa.
Cansancio o falta de energía.
Palidez, ojos hundidos, sin lágrimas al llorar.
Sensación de frío, especialmente en manos y pies.
Respiración acelerada y pulso rápido.
Irritabilidad, somnolencia o confusión.
Si tu hijo presenta signos de deshidratación severa, acude de inmediato al médico o a un servicio de urgencias.
Cuidados en casa para la deshidratación leve
El tratamiento principal consiste en aumentar la ingesta de líquidos, especialmente:
Agua
Soluciones de rehidratación oral (ej. Gastrolyte, HYDRAlyte, Pedialyte, Repalyte), disponibles en farmacias y supermercados. Algunas se presentan en forma de polos helados, lo cual es bien aceptado por los niños.
Si tu hijo rechaza el agua o la solución de rehidratación, puedes probar con:
Jugo de manzana diluido con agua
Su leche habitual, si lo desea.
Evita bebidas con alto contenido de azúcar, como gaseosas o bebidas deportivas, ya que pueden empeorar la deshidratación.
En bebés
Si tu bebé tiene menos de seis meses, debe ser evaluado por un médico si hay signos de deshidratación.
Para bebés mayores de seis meses:
Si está siendo amamantado, continúa con la lactancia y aumenta la frecuencia. Puedes ofrecer además agua o solución de rehidratación las primeras 12 horas.
Si toma fórmula, reemplaza temporalmente por solución de rehidratación o agua las primeras 12 horas y luego vuelve a ofrecer la fórmula habitual en pequeñas cantidades frecuentes.
En niños mayores
Para niños de más de 10 kg:Ofrece al menos una taza (250 ml) de agua o solución de rehidratación cada hora durante cuatro horas. Si hay vómitos o diarrea, ofrecer cantidades mayores.Algunos niños preferirán beberlo todo de una vez, otros a sorbos pequeños.
Niños más pequeños necesitarán menos cantidad proporcional a su peso corporal.
¿Cuándo acudir al médico?
Los bebés y niños pequeños son más propensos a deshidratarse. Consulta con tu pediatra si:
Tu hijo tiene menos de seis meses.
Tiene una enfermedad crónica.
Presenta signos de deshidratación severa.
Tienes cualquier otra preocupación respecto a su estado general.
En algunos casos, puede ser necesario reponer los líquidos por vía médica, ya sea con:
Sonda nasogástrica (tubo delgado que va al estómago).
Suero intravenoso (vía IV).
Causas comunes de deshidratación
Los niños tienen más riesgo de deshidratarse:
Tras ejercicio físico intenso.
Con vómitos o diarrea severa.
Si tienen fiebre.
Si toman medicamentos como diuréticos.
Si no beben lo suficiente, especialmente cuando están enfermos.
Si tienen menos de seis meses.
En climas cálidos o durante olas de calor.
Asegúrate de que tu hijo tome suficiente agua cada día. Es especialmente importante ofrecer líquidos extra en días calurosos, durante y después del ejercicio, y cuando están enfermos.
Puntos clave
Los bebés y niños pequeños son los más vulnerables a la deshidratación.
Si tu hijo tiene mucha sed, ya puede estar deshidratado.
La deshidratación leve se puede tratar en casa con agua o soluciones de rehidratación oral.
Evita bebidas azucaradas.
Acude al médico o urgencias si hay signos de deshidratación severa.
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Preguntas frecuentes
¿Es recomendable dar bebidas deportivas a mi hijo durante el ejercicio?
No. Las bebidas deportivas suelen tener mucho azúcar, lo cual puede empeorar la deshidratación. Durante la actividad física, ofrece agua o soluciones de rehidratación oral.
¿Qué enfermedades provocan más fácilmente la deshidratación?
La gastroenteritis es la causa más común debido a la pérdida de líquidos por vómitos y diarrea.
Infecciones con dolor en la boca o garganta (como faringitis o enfermedad mano-pie-boca) también pueden causar deshidratación si el niño evita beber por dolor.
La fiebre alta también aumenta la pérdida de líquidos por sudoración.

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