Intolerancia a la lactosa
- EmergenciasUNO

- 21 ago 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD INFANTIL
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La lactosa es un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y en muchos productos lácteos. La intolerancia a la lactosa ocurre cuando el cuerpo no puede digerir bien la cantidad de lactosa consumida. No se trata de una alergia, sino de un problema digestivo.
La causa principal es la deficiencia de lactasa, una enzima que permite digerir la lactosa en el intestino delgado. Algunas enfermedades como la gastroenteritis pueden causar una intolerancia temporal, al disminuir los niveles de lactasa. También puede aparecer tras infecciones, cirugías intestinales o en presencia de otras intolerancias alimentarias.
En niños de entre 7 y 10 años, se suele tratar reduciendo o eliminando el consumo de productos con lactosa. Algunos desarrollan intolerancia permanente y deben evitar la lactosa durante toda la vida.
Signos y síntomas
Después de consumir leche o productos lácteos, los síntomas más comunes incluyen:
Dolor abdominal o hinchazón.
Diarrea.
Gases o flatulencia.
En bebés, es muy raro, pero si observas que tu bebé está irritable, no gana peso, tiene deposiciones blandas frecuentes y presenta dermatitis severa en la zona del pañal, podría tratarse de intolerancia a la lactosa.
¿Cuándo consultar al médico?
Si sospechas que tu hijo tiene intolerancia a la lactosa, llévalo al médico. El profesional podrá determinar si realmente existe esta condición y descartar otras causas. Puede ser necesario realizar estudios o derivar a un nutricionista.
No hagas cambios en la dieta de tu hijo sin consultar antes con un médico o dietista.
Dieta baja en lactosa
Si se confirma la intolerancia, se recomendará una dieta baja en lactosa durante varias semanas. Esto implica reducir el consumo de productos que contengan:
Leche.
Leche en polvo descremada.
Sólidos lácteos.
Yogur.
Proteínas de leche.
Quesos blandos o frescos como ricota, cottage, crema, queso fundido o untable.
Lee cuidadosamente las etiquetas de los productos alimenticios. Consulta al médico o farmacéutico si los medicamentos que toma tu hijo contienen lactosa.
En general, los niños con intolerancia toleran pequeñas cantidades de lactosa. Solo cuando se consume en grandes cantidades aparecen los síntomas.
Dieta baja en lactosa según grupos de alimentos
Leche y derivados
Evita: leche, yogur común, helados, postres lácteos, quesos untables, ricota, cottage y quesos procesados.
Los quesos duros como el cheddar y el parmesano tienen poca lactosa y, por lo general, son bien tolerados.
Usa leche sin lactosa o leche de soja enriquecida con calcio como alternativa.
Existen yogures, natas y cremas ácidas bajas en lactosa o a base de soja disponibles en muchos supermercados.
Recomendación diaria de productos bajos en lactosa o leche sin lactosa:
Niños pequeños: 2 a 3 porciones.
Niños mayores: 3 porciones.
Adolescentes: 4 porciones.
Panes, cereales, arroz y pastas
Son fuente de energía, vitaminas del grupo B y fibra.
Revisa las etiquetas de los cereales de desayuno para evitar aquellos que contengan leche o lactosa.
Frutas y verduras (frescas, congeladas, enlatadas o deshidratadas)
Son ricas en fibra, vitaminas y minerales.
Evita puré de patata instantáneo o vegetales preparados con salsas blancas o de queso.
Carnes, pescados, pollo, legumbres
Todos son aptos para dietas bajas en lactosa y aportan proteínas y minerales esenciales.
Grasas y aceites
Mantequilla, margarina y aceites son bajos en lactosa y generalmente bien tolerados en pequeñas cantidades.
Otros alimentos
Productos como chocolates con leche, galletas cubiertas con chocolate, sopas cremosas y tortas pueden contener lactosa.
Existen productos como Lacteeze (gotas o comprimidos con lactasa) que ayudan a digerir la lactosa. Las gotas se añaden a los alimentos y los comprimidos se toman antes de consumir lácteos.
Dieta baja en lactosa para bebés
Si se diagnostica intolerancia en un lactante, puede ser necesario usar una fórmula infantil baja en lactosa.
No se recomienda leche de soja en bebés menores de 6 meses.
En caso de lactancia materna, reducir la lactosa en la dieta de la madre no elimina la lactosa de la leche materna, ya que esta la produce el propio cuerpo.
Consulta con un profesional de lactancia si es necesario ajustar la alimentación.
En algunos casos, el médico puede indicar el uso de Lacteeze durante la lactancia; consulta sobre cómo administrarlo correctamente.
Seguimiento
Luego del periodo con dieta baja en lactosa, se puede reintroducir gradualmente la lactosa en la alimentación del niño. Esto debe hacerse bajo supervisión médica o del dietista, de forma lenta, en una o dos semanas.
Puntos clave
No inicies una dieta baja en lactosa sin indicación médica o de un dietista.
Lee las etiquetas de los productos alimenticios cuidadosamente.
Consulta si los medicamentos de tu hijo contienen lactosa.
La mayoría de los niños tolera pequeñas cantidades de lactosa sin síntomas.
Siempre consulta con el médico o nutricionista antes de reintroducir alimentos con lactosa.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche?
Son condiciones diferentes. La intolerancia a la lactosa es un problema digestivo por falta de lactasa. La alergia a la leche es una reacción del sistema inmune a las proteínas de la leche. La intolerancia puede causar molestias, pero no es peligrosa, mientras que la alergia puede provocar reacciones graves, incluso anafilaxia.
¿Debo eliminar los lácteos si estoy amamantando a un bebé con intolerancia?
Reducir los lácteos en la dieta materna puede ayudar si el bebé tiene intolerancia a la proteína de la leche de vaca, pero no elimina la lactosa de la leche materna. La verdadera intolerancia a la lactosa en bebés es muy poco frecuente.
¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la lactosa?
Se puede hacer mediante análisis de heces (para ver la presencia de lactosa no digerida) o con una prueba de aliento (hidrógeno espirado). Consulta con el pediatra sobre cuál es la mejor opción para tu hijo.

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