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  • Lesión Cerebral - Habilidades para la Vida Diaria

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades para la vida diaria  incluyen actividades como transportarse, cocinar, interactuar socialmente y manejar el dinero. El desarrollo de la independencia en estas áreas es fundamental, especialmente en jóvenes que han sufrido una lesión cerebral. Los niños que sufren una lesión cerebral a una edad temprana pueden presentar dificultades para adquirir autonomía  en estas habilidades a medida que crecen. ¿Qué profesionales trabajan en esta área? El profesional principal encargado de trabajar estas habilidades es el terapeuta ocupacional . Si el niño o adolescente está hospitalizado, el personal de enfermería también colabora en el proceso. La participación activa de la familia  es esencial durante toda la rehabilitación. ¿En qué consiste el tratamiento? Se realiza una evaluación para conocer las capacidades del niño o adolescente en determinadas tareas. Esto permite identificar en qué aspectos hay dificultades. Por ejemplo: ¿Tiene problemas para planificar y organizar tareas? ¿Hay limitaciones físicas que le impiden actuar de forma independiente? Los resultados de esta evaluación permiten definir una estrategia de intervención  adecuada y los pasos a seguir. ¿Por qué son importantes las rutinas? Después de una lesión cerebral, el niño puede tener problemas para iniciar tareas, planificar cómo hacerlas, resolver imprevistos o mantener la concentración . Establecer rutinas diarias puede facilitar que el niño recuerde qué debe hacer y en qué orden. Estrategias de intervención posibles Repetición constante  de las actividades necesarias para afianzar el aprendizaje. Uso de tarjetas visuales o hojas con instrucciones  como apoyo. Programas grupales , especialmente útiles para mejorar las habilidades sociales. Equipamiento adaptado especializado , como por ejemplo: Utensilios de cocina adaptados Tapetes antideslizantes (como Dycem) Tablas de corte con clavijas Cubiertos con mangos engrosados Dispositivos para abrir grifos ¿Dónde es mejor practicar estas habilidades? En general, se recomienda que la práctica de las habilidades para la vida diaria se realice en el entorno real  donde el niño o adolescente llevará a cabo esas actividades, como en casa, en la calle o en la escuela. Esto se debe a que las habilidades no siempre se generalizan  fácilmente. Por ejemplo, si se enseña a usar el transporte público, es ideal hacerlo en el horario habitual  en que el joven necesitará viajar, para considerar factores reales como el ruido, la cantidad de gente o las distracciones. Puntos clave a recordar Las habilidades para la vida diaria incluyen actividades como cocinar, desplazarse, manejar el dinero y relacionarse socialmente. Una lesión cerebral puede dificultar el desarrollo de estas habilidades, especialmente si ocurre en etapas tempranas. La intervención debe ser personalizada y adaptada a las necesidades del niño o adolescente. Practicar en el entorno real y con rutinas estables mejora la adquisición y mantenimiento de estas habilidades.

  • Lesión Cerebral - Conducta Inapropiada

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Después de una lesión cerebral, un niño o adolescente puede tener menor capacidad para controlar su comportamiento  y puede decir cosas o actuar de manera inapropiada, inadecuada o socialmente inaceptable. En muchos casos, el niño no es consciente de que su comportamiento no es adecuado . ¿Qué es la conducta desinhibida? Durante el desarrollo normal, los niños aprenden a frenar o contener ciertos comportamientos o respuestas  que no son apropiados en determinadas situaciones. Sin embargo, si la lesión cerebral afecta las áreas encargadas del autocontrol, el niño puede decir o hacer cosas que no corresponden al contexto. Este tipo de comportamiento puede parecer similar al de algunos adolescentes que actúan de forma impulsiva, pero una lesión cerebral puede agravar considerablemente el problema , dificultando que el niño o adolescente entienda que su comportamiento es inapropiado. Ejemplos de conductas inapropiadas Decir cosas ofensivas o groseras sin filtro, incluyendo malas palabras. Mostrar afecto o cercanía excesiva con personas desconocidas. Tener comportamientos sexualizados inapropiados, como hacer insinuaciones sexuales o masturbarse en espacios comunes como el salón. ¿Qué estrategias pueden ayudar? Si el niño utiliza lenguaje inadecuado o muestra conductas inapropiadas, redirija la situación de forma tranquila , usando explicaciones breves para sugerir una manera más adecuada de actuar. Refuerce positivamente el buen comportamiento , con elogios y atención. Si el niño tiene un arrebato, aléjelo de la fuente de frustración  y, si es posible, ofrézcale una actividad alternativa. Utilice juegos de roles  para enseñar comportamientos apropiados en distintas situaciones sociales. Asegúrese de que la familia y la escuela sigan un enfoque coherente  para manejar este tipo de conductas. Esté atento a los factores que desencadenaron episodios anteriores , para prevenir nuevas crisis. Establezca normas claras  y asegúrese de que su hijo comprenda tanto las consecuencias de romperlas como las recompensas por seguirlas. Ofrezca alternativas aceptables , como indicar un lugar más adecuado para realizar una conducta determinada o sugerir una respuesta más apropiada ante una situación. ¿Cuándo consultar al médico? Si el comportamiento inapropiado es frecuente  y está afectando la dinámica familiar , puede ser recomendable consultar con un psicólogo clínico . Este profesional puede diseñar estrategias personalizadas para ayudar a modificar y manejar la desinhibición. El tratamiento generalmente incluye técnicas para desarrollar respuestas alternativas y establecer consecuencias ante conductas problemáticas . Puntos clave a recordar Tras una lesión cerebral, el niño puede tener dificultades para controlar su comportamiento. Puede decir o hacer cosas que no son apropiadas, sin darse cuenta de ello. Si estas conductas son frecuentes y afectan a la familia, puede ser útil la intervención de un psicólogo clínico.

  • Lesión Cerebral - Impulsividad

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Después de una lesión cerebral, algunos niños o adolescentes pueden comenzar a actuar sin pensar en las consecuencias de sus actos ni en cómo su comportamiento afecta a los demás. A esto se le llama conducta impulsiva . Aunque es una situación difícil de manejar, es importante recordar que, muchas veces, el niño no es consciente de que está actuando de forma impulsiva . Existen estrategias generales que pueden ayudar a gestionar este comportamiento y, si es necesario, un psicólogo clínico o neuropsicólogo puede diseñar un plan individualizado para su hijo. ¿Por qué ocurre la impulsividad tras una lesión cerebral? Un niño que ha sufrido una lesión cerebral puede volverse más impulsivo que antes, ya que puede tener dificultades para controlar o autocorregir su comportamiento. Un niño impulsivo suele actuar de forma rápida ante un impulso sin considerar las posibles consecuencias. Ejemplos de comportamiento impulsivo Cruzar la calle sin mirar si vienen coches. Estirar la mano para tomar un juguete cerca de la estufa caliente. Dificultad para esperar turnos o hacer cola. Usar un cuchillo afilado para cortarse las uñas. Apresurarse a empezar una actividad y cometer muchos errores. Comenzar una nueva tarea sin haber terminado la anterior. Reaccionar de forma física o verbal sin pensar antes en las consecuencias. Hacer comentarios inapropiados o fuera de lugar. ¿Cómo ayudar a un niño con comportamiento impulsivo? La impulsividad es difícil de manejar porque el impulso de actuar aparece de forma repentina y con fuerza. Tenga en cuenta que muchas veces el niño no es consciente  de que su comportamiento es impulsivo. Aquí hay algunas estrategias que pueden ser útiles: Reduzca los riesgos : evite situaciones que puedan ser peligrosas. Supervise a su hijo al cruzar la calle y mantenga fuera de su alcance objetos peligrosos en casa. Apoye la planificación de acciones : a los niños impulsivos no les resulta fácil planificar. Divida las tareas en pasos pequeños, explíquelos verbalmente o por escrito y use listas de verificación para guiar al niño. Esto puede ayudar a reducir la impulsividad. Utilice señales verbales o visuales : frases como “para, piensa, actúa”  pueden recordarle al niño que debe detenerse antes de actuar. Hable sobre los pasos de una tarea : durante la actividad, puede ser útil que usted y su hijo digan los pasos en voz alta. Reflexione después de la tarea : converse con el niño sobre lo que salió bien y lo que se puede mejorar. Esta revisión le ayudará a enfrentar situaciones similares en el futuro. Establezca reglas claras : asegúrese de que su hijo entienda cuáles son las normas, las consecuencias de romperlas y los beneficios de cumplirlas. Ofrezca retroalimentación clara : ayúdele a entender cómo sus acciones afectan a él mismo y a los demás. Mantenga una actitud calmada y positiva : evite reaccionar con enojo, ya que eso puede empeorar la situación. ¿Cuándo consultar al médico? Si la conducta impulsiva ocurre con frecuencia y pone en riesgo la seguridad de su hijo, puede ser recomendable solicitar la derivación a un psicólogo clínico . Este profesional podrá diseñar estrategias personalizadas para ayudar al niño a controlar sus impulsos. El tratamiento suele incluir técnicas para enseñar respuestas alternativas y definir consecuencias ante comportamientos problemáticos. Puntos clave a recordar Las acciones impulsivas se realizan sin pensar en las posibles consecuencias o riesgos. Los niños con lesión cerebral pueden volverse más impulsivos debido a dificultades para controlar su comportamiento. Si la impulsividad es frecuente y representa un riesgo para la seguridad del niño, puede ser útil consultar con un psicólogo clínico.

  • Lesión Cerebral - Cómo Funciona el Cerebro

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El cerebro humano está compuesto por diferentes estructuras, incluyendo el cerebro  (cerebrum), el cerebelo  (cerebellum) y el tronco encefálico  (brain stem). Los efectos de una lesión cerebral dependerán de qué parte del cerebro ha sido dañada , de la gravedad de la lesión , así como de la edad y etapa de desarrollo del niño . Partes del cerebro Las células nerviosas del cerebro envían y reciben impulsos eléctricos hacia y desde el cuerpo. Si observamos de cerca, encontraremos tres estructuras principales: Cerebro (cerebrum) : es la parte más grande y se encuentra en la parte superior. Su superficie se llama corteza cerebral . Aunque tiene un grosor menor a 0,5 cm, esta capa delgada es esencial para funciones como el movimiento, la interpretación de lo que se ve y escucha, y el pensamiento (decisiones, aprendizaje, memoria y planificación). El cerebro se divide en dos hemisferios , conectados por el cuerpo calloso , una especie de autopista de fibras nerviosas que permite el intercambio de información entre ambos lados. Cada hemisferio se subdivide en cuatro lóbulos: Frontal Temporal Parietal Occipital Cerebelo (cerebellum) : ubicado debajo de la corteza cerebral, en la parte posterior del cerebro. Coordina los movimientos complejos, permitiendo que el niño camine sin tropezar y que use las manos con precisión. Tronco encefálico (brain stem) : está en la base del cerebro y lo conecta con la médula espinal. Controla funciones básicas e involuntarias como la respiración, el parpadeo y el control intestinal. ¿Qué sucede cuando se daña una parte del cerebro? En una lesión cerebral focal , puede afectarse un solo lóbulo de un hemisferio. En una lesión difusa , pueden verse comprometidos todos los lóbulos de ambos hemisferios. Como las distintas partes del cerebro están interconectadas, el daño en un área puede afectar las funciones de otras. Efectos de la lesión según las áreas cerebrales afectadas Área del cerebro Funciones principales Posibles efectos tras una lesión Lóbulos frontales Control ejecutivo: planificación, autocontrol, inicio de tareas, atención, emociones. También controlan el movimiento del lado opuesto del cuerpo. Cambios en el comportamiento, dificultad para concentrarse, alteraciones emocionales, debilidad del lado opuesto del cuerpo. Lóbulos parietales Procesan información sensorial como el tacto, el dolor y la temperatura. Pérdida de sensibilidad en el lado opuesto del cuerpo; puede causar “negligencia sensorial” (el niño no percibe una parte de su cuerpo). Lóbulos temporales Audición, memoria, aprendizaje, lenguaje. Dificultades para organizar el lenguaje, encontrar las palabras adecuadas y problemas de memoria a corto plazo. Lóbulos occipitales Procesan la información visual: color, forma, distancia. Visión distorsionada, dificultad para reconocer objetos o interpretarlos correctamente. Cerebelo Coordinación motora y del habla. Movimientos torpes o descoordinados (ataxia cerebelosa), habla poco clara o dificultosa. También puede afectar funciones de otras zonas cerebrales debido a sus conexiones. Tronco encefálico Funciones automáticas vitales. Puede afectar la respiración, deglución, parpadeo y otras funciones involuntarias importantes. Puntos clave a recordar El sistema nervioso central incluye el cerebro, el cerebelo, el tronco encefálico y la médula espinal. El cerebro está dividido en varias regiones con funciones específicas: lóbulos frontal, parietal, temporal y occipital. Los efectos de una lesión cerebral dependen de qué región (o qué conexiones) se han dañado. El daño a una zona puede afectar funciones de otras, debido a las conexiones internas del cerebro.

  • Lesión Cerebral - Habilidades Motoras Gruesas

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades motoras gruesas son movimientos amplios del cuerpo que implican el uso de grandes grupos musculares para realizar acciones coordinadas, como caminar, correr, sentarse, lanzar o gatear. Los niños adquieren estas habilidades mediante la práctica repetida hasta dominarlas. ¿Cómo pueden verse afectadas estas habilidades tras una lesión cerebral? Después de una lesión cerebral, las señales que el cerebro envía a los músculos pueden verse alteradas, lo cual afecta la capacidad del niño para usarlos correctamente. Esto puede manifestarse de las siguientes formas: Los músculos pueden volverse rígidos y difíciles de mover. Los movimientos pueden ser torpes, bruscos o difíciles de coordinar. Puede haber dificultad para activar los músculos, incluso parálisis. Dificultades para planificar y ejecutar movimientos (problemas de planificación motora). El desarrollo de las habilidades motoras depende de varios factores como la fuerza muscular, la coordinación y la flexibilidad. Tras una lesión cerebral, estas habilidades pueden verse comprometidas a largo plazo. ¿Qué problemas podrían presentarse en su hijo? Es posible que su hijo necesite continuar practicando o reaprendiendo habilidades motoras gruesas durante varios años después de la lesión. Las alteraciones en el control muscular pueden provocar cambios en los tejidos blandos como los músculos, incluyendo acortamiento, lo que puede interferir en el aprendizaje y ejecución de estas habilidades: Aprendizaje de nuevas habilidades : su hijo puede requerir más práctica que otros niños para adquirir nuevas destrezas. Etapas de crecimiento : los estirones de crecimiento pueden acentuar la rigidez muscular. Por eso, es fundamental vigilar la longitud de los músculos durante estas etapas. Las consultas periódicas en la clínica de rehabilitación ayudarán a controlar estos cambios. Dolor articular : si su hijo adopta nuevas posturas o formas de moverse (por ejemplo, si la rodilla se hiperextiende al caminar), puede experimentar dolor. La práctica adecuada de habilidades motoras gruesas puede ayudar a moverse de forma más cómoda y eficiente. Férulas/órtesis : a medida que su hijo crece, es posible que las férulas u órtesis se queden pequeñas. Es importante que se revisen regularmente para asegurar que siguen siendo adecuadas y eficaces. Tratamiento Fisioterapia y Terapia Ocupacional Los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales pueden ayudar a su hijo de diversas formas: Enseñándole nuevas habilidades motoras. Ayudando a prevenir o reducir el acortamiento muscular mediante yesos, férulas y estiramientos. Evaluando y tratando el dolor articular. Revisando las férulas u órtesis actuales y recomendando nuevas si es necesario. Especialista en Rehabilitación Su hijo también podría necesitar la atención de un especialista en rehabilitación, quien puede: Evaluar y tratar el dolor en las articulaciones. Revisar y sugerir férulas u órtesis adecuadas. Prescribir medicación para reducir la espasticidad muscular. Ortesista Un ortesista es el profesional encargado de revisar las órtesis existentes y recomendar nuevos dispositivos ortopédicos si son necesarios. ¿Qué puede hacer usted? Controle regularmente la longitud de los músculos de su hijo, especialmente los gemelos (pantorrillas), isquiotibiales (parte posterior del muslo) y los músculos alrededor de la cadera. Pídale al fisioterapeuta que le enseñe cómo hacerlo correctamente. Motive a su hijo a practicar las habilidades motoras gruesas y a realizarlas al máximo de su capacidad. Siga siempre las recomendaciones del fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, especialista en rehabilitación y ortesista con respecto al uso de férulas u órtesis. Asista puntualmente a todas las citas médicas programadas. Puntos clave a recordar Las habilidades motoras gruesas implican el uso de los grandes músculos del cuerpo. Una lesión cerebral puede alterar las señales del cerebro, afectando el control muscular del niño. Es posible que su hijo necesite seguir practicando o reaprendiendo estas habilidades durante años después de la lesión.

  • Lesiones Cerebrales - Habilidades de Pensamiento Flexible

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son las habilidades de pensamiento flexible? Las habilidades de pensamiento flexible nos permiten adaptarnos a cambios en la rutina, en las expectativas, y pasar de un tema a otro con facilidad. Estas capacidades pueden verse afectadas después de una lesión cerebral. ¿Cómo se manifiestan los problemas con el pensamiento flexible? A continuación, se detallan algunos comportamientos que pueden indicar dificultades con el pensamiento flexible si ocurren de forma diaria: Apegarse de manera muy estricta a una rutina y molestarse o angustiarse cuando esta cambia. Dificultad para comprender o aceptar el punto de vista de otras personas o cuando alguien quiere hacer algo de manera distinta. Quedarse "atascado" en ciertas actividades, ideas o temas de conversación, repitiéndose constantemente (esto también se conoce como perseveración ). ¿Qué estrategias pueden ayudar? Evitar cambios abruptos en la rutina siempre que sea posible. Brindar anticipación con explicaciones claras. Reforzar los cambios previstos usando varios métodos: por ejemplo, informarle verbalmente al niño y también colocar un cartel cerca de su horario o escribirlo en su agenda con varios días de antelación. Ayudar al niño a "desengancharse" del tema o actividad mediante distracciones. Si no logra cambiar de foco, hacerle preguntas relevantes o recordarle que se está repitiendo. Dar retroalimentación clara y tranquila indicando que "eso ya lo dijo o lo hizo antes". Después, ignorar las repeticiones para no reforzar ese comportamiento. Evitar enojarse. El niño o adolescente no está actuando con mala intención. Proporcionar oportunidades para que desarrolle su juicio y comprensión hacia los demás, mediante juegos de roles o conversaciones detalladas sobre distintas situaciones. Animar al niño a imaginar cómo se sentiría en diversas situaciones. ¿Cuándo consultar al médico? Las dificultades con el pensamiento flexible, así como otros problemas cognitivos, pueden ser evaluadas de forma formal mediante una valoración neuropsicológica. Un neuropsicólogo puede ayudar a diseñar estrategias adaptadas a las necesidades específicas de cada niño y su situación particular. Puntos clave a recordar Las habilidades de pensamiento flexible permiten adaptarse a los cambios y pasar de un tema a otro. Estas habilidades pueden verse afectadas después de una lesión cerebral.

  • Lesión Cerebral – Habilidades Motoras Finas

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las habilidades motoras finas  permiten manipular objetos con las manos y los dedos, como tomar, usar y soltar un bolígrafo o cubiertos. También son necesarias para realizar tareas como dibujar, recortar, abotonar ropa o atar cordones . Después de una lesión cerebral, los niños pueden tener dificultades para realizar estas acciones debido a que las señales del cerebro hacia los músculos cambian, afectando la fuerza, la coordinación o la sensibilidad. ¿Cómo se Afectan Tras una Lesión Cerebral? Una o ambas manos pueden presentar alteraciones como: Rigidez muscular , dificultando el movimiento. Movimientos espasmódicos o torpes , con poca coordinación. Debilidad o parálisis , dificultando responder rápidamente a las órdenes del cerebro. Problemas de planificación y ejecución de movimientos , incluso si los músculos funcionan físicamente. Además, la pérdida de sensibilidad puede complicar aún más la manipulación de objetos. En algunos casos, estas dificultades pueden mantenerse a largo plazo. Tratamiento y Apoyo El terapeuta ocupacional  es el profesional encargado de evaluar y trabajar estas habilidades. Puede recomendar: Ejercicios y actividades específicas  para reaprender tareas como sujetar un bolígrafo o soltar objetos. Yesos, férulas y estiramientos  para prevenir o corregir el acortamiento muscular. Entrenamiento compensatorio  para realizar actividades difíciles con nuevas técnicas (ejemplo: atarse los cordones con una sola mano). Uso de equipamiento adaptado  como tijeras con resorte, reglas con peso o utensilios diseñados para mejorar la manipulación. Puntos Clave para Recordar Las habilidades motoras finas  permiten a los niños manipular objetos con precisión. Una lesión cerebral puede afectar la fuerza, la coordinación y la sensibilidad , dificultando estas actividades. Los terapeutas ocupacionales  ayudan a evaluar las dificultades y proporcionan ejercicios, estrategias y adaptaciones para mejorar la autonomía. En algunos niños, los problemas con la motricidad fina pueden persistir a largo plazo , por lo que el apoyo continuo es importante.

  • Lesión Cerebral – Ojos y Visión

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Cambios en la Visión Después de una Lesión Cerebral El sistema visual  es complejo y se extiende desde el ojo hasta la corteza occipital, ubicada en la parte posterior del cerebro. Allí se interpreta la información visual: color, forma, distancia y movimiento. Cuando ocurre una lesión en cualquiera de estos puntos del recorrido visual, pueden aparecer dificultades con los movimientos de los ojos, su alineación o el campo visual . Estas alteraciones son frecuentes después de una lesión cerebral y, en muchos casos, tienden a mejorar con el tiempo. Posibles Problemas de Visión Visión doble (diplopía): Se debe a un desajuste en los músculos que mueven los ojos. El niño puede tapar un ojo para ver mejor, inclinar la cabeza o presentar dificultades con la lectura, la escritura, la coordinación o la percepción de la profundidad. Defecto del campo visual (hemianopsia): Consiste en la pérdida de visión en una parte del campo visual de cada ojo. El niño puede ignorar un lado, chocar con objetos o solo dibujar en una parte de la hoja. Baja agudeza visual: Dificultad para ver con claridad, detectada con pruebas de optotipos (letras, símbolos o imágenes). Estrabismo (desviación ocular): Los ojos no están alineados. El niño puede inclinar la cabeza para intentar compensar, ya que los ojos no logran corregir la posición por sí mismos. Opciones de Tratamiento Problemas en el globo ocular: En algunos casos, los lentes pueden ayudar, pero tras una lesión cerebral generalmente se requieren estrategias compensatorias mientras los ojos se recuperan. Visión doble: Colocar un parche en un ojo puede aliviar los síntomas. Es importante alternar el ojo tapado para evitar debilidad visual. También se puede parchear el ojo con mejor visión para estimular al más débil. Baja agudeza visual: Estrategias útiles incluyen: Reducir la cantidad de información en hojas de trabajo. Ampliar imágenes o textos. Utilizar materiales con fuerte contraste (blanco y negro). Usar marcadores gruesos para escribir o dibujar. Garantizar buena iluminación y postura adecuada al estudiar. Usar un atril o tablero inclinado si hay dificultad al mirar hacia abajo. En casos de déficit severo, recurrir a servicios especializados de apoyo visual para la escuela y el hogar. Defectos del campo visual: Enseñar al niño a girar la cabeza y explorar visualmente hacia ambos lados  puede ayudarlo a detectar personas y objetos que no ve en su campo ciego. ¿Cuándo Consultar al Médico? El pediatra, neurólogo o médico de cabecera puede evaluar los problemas visuales y derivar a: Oftalmólogo:  médico especialista en enfermedades del ojo. Ortoptista:  profesional especializado en la evaluación funcional de los ojos y la visión. La mayoría de los niños con alteraciones visuales tras una lesión cerebral requieren la atención de ambos especialistas. Puntos Clave para Recordar Los problemas de visión  (movimientos oculares, estrabismo, visión doble o defectos del campo visual) son frecuentes después de una lesión cerebral. Estos problemas suelen mejorar progresivamente con el tiempo . La evaluación médica es fundamental y puede requerir la intervención de un oftalmólogo y/o un ortoptista.

  • Lesión Cerebral – Dispraxia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La dispraxia  es una dificultad en la coordinación y ejecución de movimientos voluntarios, que puede presentarse después de una lesión cerebral. Afecta la capacidad del niño para planificar y realizar los movimientos en el orden correcto para alcanzar un objetivo. Un niño con dispraxia puede entender lo que se le pide y tener la capacidad física para hacerlo , pero no logra ejecutar la acción de manera organizada o voluntaria. Esto se debe a un problema en la planificación motora , no en la fuerza muscular o en la comprensión de las instrucciones. La dispraxia puede ser generalizada  (afectando todo el cuerpo) o localizada , como en la región oro-motora, lo que genera dificultades para articular sonidos del habla. La severidad varía entre casos leves y graves, pero a diferencia de la dispraxia del desarrollo (presente desde el nacimiento), la dispraxia adquirida tras una lesión cerebral puede mejorar con el tiempo, la práctica y la terapia . ¿Cuáles son los Síntomas? Variabilidad en la ejecución : el niño puede realizar una acción espontáneamente (como rascarse la nariz), pero no logra repetirla al recibir una instrucción (por ejemplo, “toca tu nariz”), aunque entienda lo que se le pide. Dificultad para generalizar habilidades : una vez que aprende una tarea (por ejemplo, vestirse con cierta ropa), puede no saber cómo hacerlo si cambia el entorno o la prenda, hasta que reaprenda esa variación. Frustración por no poder hacer lo que quiere o se le pide, lo que puede afectar su autoestima . Malentendidos por parte de adultos que podrían etiquetar al niño como “perezoso”, “desobediente” o “sin ganas de colaborar”, cuando en realidad enfrenta una dificultad motora genuina. ¿Cuándo Consultar al Profesional de Salud? Los principales profesionales que detectan y trabajan con la dispraxia son: Terapeutas ocupacionales Fisioterapeutas (kinesiólogos) Fonoaudiólogos o logopedas Estos especialistas evalúan el problema, diagnostican y proponen estrategias de tratamiento personalizadas. Estrategias para Ayudar al Niño Comprender la condición : Saber que el niño tiene dispraxia y no está siendo intencionalmente desobediente reduce la tensión y facilita el apoyo. Reformular las instrucciones : Cambiar la forma de pedir una tarea, usar gestos visuales junto con indicaciones verbales puede ayudar al niño a comprender y ejecutar la acción. Dar tiempo y ser paciente : El niño puede necesitar más tiempo porque debe pensar paso a paso en cómo realizar una tarea. Dividir tareas complejas en pasos más pequeños , y asegurarse de completar cada uno antes de avanzar al siguiente. Evitar presionar o exigir respuestas rápidas , ya que esto puede aumentar la frustración y bloquear la respuesta motora. Puntos Clave para Recordar La dispraxia  implica dificultad para planificar y organizar movimientos. Puede afectar al habla (dispraxia oro-motora) o al cuerpo en general. La dispraxia posterior a una lesión cerebral puede mejorar con el tiempo, práctica y terapia . El diagnóstico y tratamiento lo realiza el equipo terapéutico: terapeuta ocupacional, fisioterapeuta o fonoaudiólogo . Apoyar al niño con paciencia, adaptar las instrucciones y facilitar el aprendizaje paso a paso son claves para su recuperación.

  • Lesión Cerebral – Disautonomía

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la Disautonomía? La disautonomía  es un trastorno del sistema nervioso autónomo, que se encarga de regular funciones automáticas del cuerpo como la respiración, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y la presión arterial. Después de una lesión cerebral grave , la capacidad del cerebro para controlar estas funciones puede verse alterada. Esto puede generar respuestas exageradas del cuerpo ante estímulos leves o incluso sin causa aparente, como aumento brusco de la temperatura, sudoración excesiva o movimientos involuntarios. ¿Cómo se Manifiesta? La disautonomía suele aparecer una vez que se interrumpe la ventilación mecánica o se suspenden los sedantes utilizados en cuidados intensivos, como la morfina. Aunque los sedantes pueden ayudar a controlar los síntomas, no se pueden usar de forma prolongada debido a sus efectos secundarios. Los episodios de disautonomía se presentan en forma de crisis o ráfagas repentinas , similares a abrir y cerrar un grifo. A veces hay un desencadenante claro, como una extracción de sangre o dolor, pero en otras ocasiones no se identifica ningún motivo. Estas crisis pueden repetirse varias veces al día, lo que se conoce como "tormentas autonómicas" . Signos frecuentes: Fiebre sin causa aparente Sudoración intensa Aumento de la frecuencia cardíaca Respiración rápida o dificultosa Agitación o inquietud Rigidez muscular (espasticidad) Pupilas dilatadas Tratamiento El tratamiento de la disautonomía incluye una combinación de cuidados generales y medicación específica . La recuperación suele ser gradual, y en la mayoría de los casos, el cuerpo vuelve a controlar estas funciones con el tiempo. Cuidados generales: Mantener un ambiente tranquilo y con poca estimulación , con iluminación suave. Permitir descanso frecuente  y horas adecuadas de sueño. Limitar las visitas: no más de 3 o 4 personas en la habitación a la vez. Colocar al niño en una posición cómoda , con caderas y rodillas ligeramente flexionadas. Asegurar una buena hidratación y nutrición , incluso mediante sonda o vía intravenosa si es necesario. Tratar adecuadamente el dolor , infecciones urinarias, heridas en la piel, fracturas o estreñimiento. Medicación En la mayoría de los casos, se requiere el uso de uno o varios medicamentos . Puede tomar tiempo encontrar la combinación adecuada y las dosis óptimas. Una vez que los síntomas están bajo control, los fármacos se deben reducir gradualmente para evitar recaídas. Medicamentos comúnmente utilizados: Diazepam:  ayuda a reducir la rigidez muscular y actúa como sedante suave. Propranolol, clonidina o bromocriptina:  ayudan a controlar el ritmo cardíaco, la sudoración, la presión arterial y la fiebre. Baclofeno o dantroleno:  se usan para tratar la espasticidad (rigidez muscular). Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios, por lo que es necesario un seguimiento cuidadoso con análisis de sangre  y supervisión médica constante. La disautonomía suele resolverse con el tiempo, a medida que mejora la lesión cerebral. Este proceso puede durar desde unos pocos días hasta varias semanas. En general, no se espera que vuelva a aparecer en el futuro . Puntos Clave para Recordar La disautonomía  es una alteración en el control de las funciones automáticas del cuerpo. Puede aparecer tras una lesión cerebral grave. Se manifiesta en forma de episodios con fiebre, sudoración, agitación, rigidez muscular y cambios en la respiración y el ritmo cardíaco. El tratamiento incluye cuidados generales y medicamentos específicos. Con el tiempo, el cuerpo suele recuperar el control de estas funciones y los síntomas desaparecen.

  • Lesión Cerebral – Mareos

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal:  Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Los mareos  pueden presentarse como consecuencia de una lesión cerebral, especialmente cuando se ve afectado el sistema vestibular , que es el encargado del equilibrio y se localiza en el oído interno. Los problemas vestibulares pueden causar síntomas como vértigo, sensación de giro o inestabilidad. Afortunadamente, estos trastornos suelen ser tratables mediante rehabilitación vestibular . Tipos de Disfunción Vestibular Tras una Lesión en la Cabeza Disfunción vestibular unilateral Ocurre cuando un solo lado del sistema vestibular está afectado. Los síntomas incluyen problemas de equilibrio, mareos o sensación de que todo gira. Disfunción vestibular bilateral Afecta ambos lados del sistema vestibular. Los síntomas son similares a la disfunción unilateral, pero también pueden incluir la ilusión de que los objetos se mueven o rebotan cuando el niño mueve la cabeza. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) Este trastorno se produce cuando pequeños cristales en el oído interno se desprenden, generalmente debido a un traumatismo. Estos cristales interfieren con los canales del equilibrio, provocando una sensación intensa de giro al mover la cabeza en ciertas direcciones. Síntomas Comunes Podrías sospechar de un problema vestibular si tu hijo presenta: Mareos. Vértigo o sensación de que todo gira. Ilusión de movimiento de los objetos a su alrededor. Sensación de que los objetos "rebotan" o "se deslizan" en el campo visual al mover la cabeza. ¿Cómo Se Diagnostica? El diagnóstico requiere pruebas especializadas. El médico de cabecera o un fisioterapeuta puede detectar signos de disfunción vestibular y derivar a tu hijo a un centro especializado en rehabilitación vestibular  para una evaluación más profunda. Tratamiento Disfunción vestibular unilateral o bilateral Se trata con un programa de rehabilitación vestibular  dirigido por un fisioterapeuta. Este programa incluye: Ejercicios de equilibrio. Ejercicios para mejorar la coordinación entre los ojos y los reflejos del movimiento. Práctica de actividades funcionales como caminar o agacharse. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) Generalmente puede tratarse en una sola sesión mediante una maniobra de reposicionamiento de cabeza  realizada por un médico o fisioterapeuta capacitado. Este procedimiento no es doloroso, aunque puede provocar mareos momentáneos. En muchos casos, una sola sesión es suficiente para resolver el problema. Puntos Clave para Recordar Los problemas vestibulares  pueden aparecer después de una lesión cerebral. Si tu hijo presenta mareos, vértigo, sensación de giro  o percibe que los objetos se mueven con ciertos movimientos de cabeza, es recomendable consultar al médico. La disfunción vestibular puede tratarse  eficazmente mediante rehabilitación vestibular.

  • Lesión Cerebral – Fatiga Cognitiva

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La fatiga cognitiva  es un tipo particular de cansancio mental que puede surgir después de una lesión cerebral, ya sea leve, moderada o grave. No está relacionada con la capacidad intelectual del niño ni con su nivel de energía física. Cuando un niño presenta fatiga cognitiva, su cerebro necesita esforzarse mucho más para concentrarse en tareas que antes realizaba con facilidad. Esto puede causar una disminución en la capacidad de atención, rendimiento escolar, alteraciones en el comportamiento y cambios en el estado de ánimo. Síntomas Comunes Dificultad para mantener la atención. Baja resistencia para tareas que implican pensamiento o concentración. Capacidad de concentración al inicio, pero pérdida progresiva de foco con el tiempo. Diferencias notables en el comportamiento cuando está descansado versus cuando está fatigado. Tendencia a abandonar tareas mentales rápidamente. Bajo rendimiento académico. Necesidad de más horas de sueño de lo habitual, incluso siestas durante o después de la jornada escolar. Problemas de conducta como hiperactividad, irritabilidad, llanto fácil o tristeza. Confusión mental o dificultad para pensar con claridad. Dolores de cabeza. Agotamiento tras "aguantar" o esforzarse mentalmente durante el día. Fatiga acumulativa: el cansancio suele aumentar por la tarde o hacia el final de la semana escolar. La fatiga también puede ir acompañada de baja autoestima, preocupación, ansiedad o síntomas depresivos. ¿Cuándo Consultar al Médico? Es importante que un médico evalúe al niño para descartar otras posibles causas médicas del cansancio, como infecciones crónicas, anemia, problemas de tiroides o afecciones cardíacas. Tratamiento de la Fatiga Cognitiva No existe una solución inmediata, pero comprender el problema  es un paso esencial. Saber que tu hijo no está siendo perezoso, rebelde o falto de motivación puede reducir el estrés tanto para el niño como para la familia. Con el tiempo, a medida que el cerebro se estabiliza tras la lesión, la fatiga cognitiva suele mejorar, aunque en algunos casos puede ser necesario adaptar el estilo de vida de manera permanente. Recomendaciones generales: Permitir que el niño duerma lo que necesite. Añadir más horas de sueño por la noche o permitir siestas durante los fines de semana. Planificar descansos a lo largo del día. Incluir momentos de descanso mental (“tiempo libre”) durante la jornada. Evitar tareas escolares durante las vacaciones para facilitar la recuperación. Introducir pausas durante los deberes escolares para realizar actividades físicas. Manejo de las Exigencias Académicas Negociar una carga reducida de tareas escolares . Establecer cuáles son las tareas más importantes para priorizarlas. Solicitar una reducción de materias escolares para permitir períodos libres durante el día. Pedir tiempo adicional para entregar trabajos escolares . Solicitar que los trabajos sean entregados al inicio del trimestre, para distribuir la carga equitativamente. Gestionar con el Departamento de Educación adaptaciones para los exámenes , como descansos programados o tiempo extra. Puntos Clave para Recordar La fatiga cognitiva  dificulta la concentración prolongada, pero no indica menor capacidad intelectual ni menos energía física . La resistencia mental suele mejorar con el tiempo, aunque en algunos casos la fatiga puede persistir. Consulta con tu médico de cabecera para descartar otras causas médicas. Con el tiempo y los apoyos adecuados, es probable que la fatiga cognitiva se reduzca a medida que se estabiliza la lesión cerebral.

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