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  • Dispraxia Verbal Infantil

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la dispraxia verbal? La dispraxia verbal infantil  es un trastorno neurológico del desarrollo que afecta la capacidad del niño para coordinar los movimientos musculares necesarios para hablar. Aunque los músculos implicados en el habla (como la lengua, los labios y el paladar blando) están sanos, el cerebro tiene dificultades para planificar y ejecutar los movimientos precisos  que se requieren para formar palabras y sonidos. Este trastorno no está relacionado con una debilidad muscular  ni con la inteligencia  del niño. Sin embargo, sí puede generar problemas importantes de comunicación , ya que el habla se vuelve inconsistente, poco clara y difícil de entender. Características principales de la dispraxia verbal Dificultad en la coordinación Los niños con dispraxia verbal tienen problemas para planificar y coordinar los movimientos  necesarios para producir sonidos correctamente. Aunque saben lo que quieren decir, su cerebro no logra enviar las órdenes precisas a los músculos de la boca. Habla inconsistente Un mismo sonido o palabra puede ser pronunciado de diferentes maneras en distintos intentos. Además, pueden tener transiciones lentas o poco naturales entre sonidos , lo que dificulta la fluidez del habla. Problemas de articulación Se presentan dificultades para articular sonidos y palabras de forma clara y coherente . Esto no significa que el niño no intente hablar, sino que no puede controlar correctamente los movimientos que el habla requiere. Alteraciones en la entonación y el ritmo Muchos niños con dispraxia verbal tienen una entonación monótona , pausas poco naturales o un ritmo irregular en su forma de hablar (alteraciones en la prosodia). Posibles dificultades motoras adicionales En algunos casos, los niños también presentan problemas para realizar movimientos orales necesarios para otras funciones, como masticar o tragar , aunque esto no ocurre en todos los casos. ¿Qué no es la dispraxia verbal? Es importante comprender qué no  es la dispraxia verbal, para no confundirla con otros trastornos: No es causada por debilidad muscular ni parálisis.  Los músculos funcionan bien, pero hay una desconexión en la planificación motora. No afecta la inteligencia del niño. No es resultado de una falta de estimulación , negligencia o "pereza" por parte del niño. No es lo mismo que la disartria , que sí implica una debilidad o parálisis muscular y afecta el control del habla de otra forma. Diagnóstico y tratamiento La dispraxia verbal debe ser diagnosticada por un logopeda o fonoaudiólogo  especializado en desarrollo del habla. En muchos casos, también participan otros profesionales de la salud, como neurólogos o psicólogos infantiles, para descartar otros trastornos. El diagnóstico temprano  es fundamental para mejorar la evolución del niño. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados. El tratamiento se basa en un plan individualizado  de terapia del habla, adaptado a las necesidades y capacidades del niño. Suele incluir: Sesiones regulares con el logopeda. Ejercicios específicos de repetición y práctica de sonidos y palabras. Técnicas para mejorar la coordinación motora oral. Apoyo a la familia para estimular el lenguaje en casa de forma positiva y constante. Puntos clave a recordar La dispraxia verbal es un trastorno neurológico del desarrollo , no una condición de comportamiento ni de inteligencia. Afecta la planificación y coordinación de los movimientos  necesarios para hablar, pero no implica debilidad muscular . El habla puede sonar inconsistente, lenta o difícil de entender . El diagnóstico temprano y la intervención con un logopeda  son esenciales para mejorar la comunicación del niño. Con apoyo adecuado, muchos niños logran avances significativos en su habla y confianza . Si tienes dudas sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo o notas que tiene dificultades para hablar claramente, no dudes en consultar con tu pediatra o solicitar una evaluación con un logopeda especializado. La intervención oportuna marca una gran diferencia.

  • Dificultades para Encontrar Palabras

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son las dificultades para encontrar palabras? Las dificultades para encontrar palabras , también llamadas problemas de recuperación léxica , ocurren cuando una persona conoce y comprende una palabra, pero no puede recordarla ni utilizarla en su discurso. Es similar a esa sensación común de “tener la palabra en la punta de la lengua”. En el caso de los niños, pueden tener problemas para recuperar una palabra, decir una palabra incorrecta que suene parecida o incluso inventar una palabra sin sentido (lo que se conoce como neologismo ). Esta dificultad puede afectar la fluidez y claridad de su comunicación diaria. ¿Cómo se manifiesta en el entorno escolar? Un niño con este tipo de dificultad puede comprender lo que se le pregunta o el contenido de una lección, pero le resulta difícil expresar sus conocimientos oralmente. Esto puede hacer que parezca que no sabe la respuesta, cuando en realidad el problema está en encontrar las palabras correctas . Algunas señales comunes en el aula incluyen: Dificultades para nombrar personajes, lugares, fechas o conceptos específicos. Discurso muy breve o con muchas repeticiones y pausas. Uso de palabras genéricas como “eso”, “cosa”, “él” o “bueno”. Sustitución de palabras por otras parecidas en significado (“cuchara” por “tenedor”) o en sonido (“cabello” por “compartir”). En niños que han sufrido una lesión cerebral adquirida , estos problemas pueden intensificarse, sobre todo en situaciones de estrés o fatiga, y dificultar la comunicación clara y efectiva. Síntomas frecuentes Un niño con dificultad para encontrar palabras puede presentar: Buen nivel de comprensión , pero un vocabulario expresivo limitado. Tendencia a hablar alrededor de la palabra  que no puede recordar, como por ejemplo: “Eso que uso para peinarme”. Uso frecuente de palabras no específicas , como “cosa”, “eso”, “él”, “allí”. Uso constante de muletillas  como “eh”, “um”, “ah”. Sustituciones de palabras  por otras similares en sonido o significado. Pausas largas  al hablar y demora para responder preguntas. Descripciones vagas  en lugar de usar palabras concretas (“ella me lo dio” en lugar de “mi prima me lo dio”). Conductas visibles de esfuerzo , como repetir palabras o hacer gestos de frustración. ¿Cómo se diagnostica? Un logopeda o fonoaudiólogo  puede evaluar si el niño presenta dificultades específicas para recuperar palabras o si estas forman parte de un trastorno más amplio del lenguaje. Esta evaluación incluye pruebas para observar cómo el niño comprende, accede y utiliza el vocabulario. Tratamiento El tratamiento dependerá de varios factores: La edad del niño . El grado de dificultad  para encontrar palabras. Si el niño es consciente o no  de su problema. Si existen otros trastornos asociados  (como dificultades cognitivas o de lenguaje). El logopeda evaluará el caso individualmente y sugerirá estrategias específicas. Algunas técnicas generales que pueden ayudar incluyen: Apoyar al niño  durante las conversaciones cotidianas sin corregirlo de forma negativa. Proporcionar pistas  o ayudas cuando tenga dificultad para encontrar una palabra. Animarlo a pensar en el sonido inicial  de la palabra. Si no lo recuerda, darle el primer sonido  o la sílaba inicial  de la palabra (por ejemplo, “b” para balón , o “bir” para pájaro ). Hacer preguntas que lo ayuden a describir el objeto: “¿Cómo es?”, “¿Para qué sirve?”. Usar gestos  que representen la acción o el objeto. Utilizar estrategias de completación de frases , como: “La hierba es…”. Estas estrategias pueden implementarse tanto en casa como en el entorno escolar. Puntos clave a recordar Las dificultades para encontrar palabras se presentan cuando un niño conoce una palabra pero no puede recordarla o usarla  al hablar. Un logopeda puede determinar si se trata de un problema puntual o parte de un trastorno del lenguaje  más amplio. Existen diversas formas de apoyo  que pueden adaptarse a la edad y necesidades del niño. La intervención temprana mejora significativamente las habilidades comunicativas y la confianza del niño. Si tienes dudas sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo, no dudes en consultar con un especialista en lenguaje o con tu médico de cabecera para iniciar una evaluación profesional.

  • Sonambulismo Infantil

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es el sonambulismo? El sonambulismo, también conocido como somnambulismo , es un trastorno del sueño en el que un niño se levanta parcialmente durante la noche y camina por la casa, aunque aún está dormido. Se estima que cerca de un tercio de los niños experimentará sonambulismo en algún momento de su infancia. Es más frecuente entre los 4 y 8 años de edad, y la mayoría de los niños lo superan con el tiempo a medida que maduran sus patrones de sueño. Este fenómeno ocurre en niños sanos y, por lo general, no está vinculado a problemas emocionales ni psicológicos graves. Suele suceder durante las primeras horas de sueño, cuando el niño entra en las fases más profundas del descanso. Si tu hijo presenta episodios de sonambulismo, es fundamental que el hogar esté adaptado para su seguridad y que tenga una rutina de sueño estable. Signos y síntomas del sonambulismo Durante un episodio de sonambulismo, el niño se levanta de la cama y camina por su habitación o por otras áreas de la casa. Los niños más pequeños suelen dirigirse hacia la habitación de los padres o hacia una fuente de luz. En el caso de bebés o niños muy pequeños, pueden incluso moverse dentro de la cuna. En algunas ocasiones, los niños pueden abrir la puerta de la casa y salir al exterior, lo que representa un riesgo importante. Aunque están dormidos, pueden realizar tareas sencillas como cambiarse de ropa o mover muebles. También puede ocurrir que orinen en lugares inusuales como armarios o en el suelo. Durante estos episodios, sus ojos suelen estar abiertos pero con una mirada perdida o vidriosa. No reconocen a las personas a su alrededor y pueden hablar, aunque sus palabras carecen de coherencia. Algunos niños pueden mostrarse alterados o angustiados durante el episodio. Al despertar por la mañana, no recordarán lo ocurrido. ¿Qué causa el sonambulismo? El sonambulismo se presenta cuando el niño se queda “atrapado” entre el sueño profundo y la vigilia. Esto ocurre unas horas después de quedarse dormido, al pasar de un sueño profundo a una fase de sueño más ligero. En este punto, el niño puede despertarse lo suficiente como para levantarse, hablar o tener los ojos abiertos, pero aún está dormido en el sentido de que no responde a estímulos externos ni interactúa de forma consciente. Algunos factores que pueden empeorar o incrementar los episodios de sonambulismo incluyen: Fiebres o enfermedades Cansancio extremo Preocupaciones o estrés Historial familiar de sonambulismo o terrores nocturnos Los problemas emocionales graves no suelen ser la causa del sonambulismo. Cuidados en casa El sonambulismo infantil generalmente no tiene consecuencias a largo plazo. La mayoría de los niños dejan de sonambulizar conforme sus patrones de sueño maduran. Para manejar estos episodios de forma segura: No lo despiertes ni lo detengas bruscamente.  Mantén la calma y guíalo suavemente de regreso a su cama cuando termine lo que está haciendo. Establece una rutina de sueño constante , con horarios regulares y un ambiente tranquilo para evitar que el niño se sienta agotado. Asegura el hogar:  cierra puertas y ventanas con llave y despeja el dormitorio de objetos que puedan causar caídas o tropiezos. Evita que duerma en la litera superior , si comparte una cama tipo camarote. No dramatices el episodio al día siguiente.  Reacciones exageradas pueden generar ansiedad en el niño y afectar su disposición para dormir. Si tu hijo va a pasar la noche fuera de casa (por ejemplo, en un campamento o con amigos), informa a los adultos responsables  sobre su sonambulismo para que estén preparados. También es útil que el niño esté bien descansado antes de dormir fuera, para disminuir el riesgo de un episodio. ¿Cuándo acudir al médico? Consulta al pediatra si: El sonambulismo interfiere con el descanso de otros miembros de la familia. El niño presenta somnolencia excesiva durante el día. Observas comportamientos inusuales durante el sueño. El niño tiene episodios de sonambulismo más de dos veces por noche. El sonambulismo está acompañado de ronquidos fuertes o pausas respiratorias. El niño se orina en la cama o en su ropa durante los episodios. Puntos clave a recordar El sonambulismo es común y la mayoría de los niños lo superan con el tiempo. Mantén la casa segura y con accesos controlados. Durante un episodio, el niño no te reconocerá ni recordará lo que pasó. Una rutina de sueño adecuada ayuda a prevenir los episodios. Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Debo despertar a mi hijo mientras sonambuliza? No es recomendable despertarlo ni sujetarlo. Tampoco intentes restringirlo a menos que esté en peligro. Lo mejor es acompañarlo tranquilamente hasta su cama. Me preocupa que sonambulice durante un campamento escolar. ¿Serían útiles las pastillas para dormir? Existen mejores alternativas que los medicamentos para dormir. Una técnica efectiva es el despertar programado , que también se utiliza para tratar terrores nocturnos. Consiste en despertar al niño unos minutos antes del horario habitual del episodio, para romper el ciclo.Si el problema persiste a pesar de una buena higiene del sueño y rutinas estables, el uso de melatonina podría ser una opción. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento. Para más información Hable con el médico de su hijo Terrores Nocturnos Despertares durante la noche en niños Clínica del Sueño

  • Problemas de Sueño en Bebés y Niños Pequeños

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Por qué es importante el sueño en bebés y niños pequeños? El sueño es fundamental para el crecimiento y desarrollo saludables de los niños. Durante el descanso, el cuerpo y el cerebro del niño se recuperan, aprenden y fortalecen. Sin embargo, es muy común que los más pequeños tengan dificultades para dormir bien o permanezcan despiertos durante la noche. Cuidar a un bebé o niño pequeño con problemas de sueño puede ser física y emocionalmente agotador. Si te sientes abrumado, no estás solo: busca el apoyo de tu entorno o consulta con un profesional de salud maternoinfantil o pediatra. Ciclos de sueño: ¿Cómo duermen los niños? El sueño se divide en fases de sueño profundo y sueño ligero. Recién nacidos : tienen ciclos muy cortos, de aproximadamente 30 a 50 minutos. Bebés de 6 a 18 meses : los ciclos duran cerca de una hora. Adultos : los ciclos suelen durar 90 minutos. Es completamente normal que los niños se despierten al finalizar un ciclo, especialmente cuando están en una fase de sueño ligero (como el sueño REM). Algunos vuelven a dormirse por sí solos, otros necesitan ayuda. ¿Qué son las asociaciones del sueño? Las asociaciones del sueño  son hábitos que los niños desarrollan sobre cómo quedarse dormidos. Algunos ejemplos comunes incluyen: Ser alimentados para dormir Ser mecidos en brazos Necesitar contacto físico constante Usar chupete o una manta específica Estas asociaciones pueden dificultar que el niño se duerma solo o vuelva a dormirse si se despierta durante la noche. El sueño según la edad Menores de seis meses Es normal que se despierten varias veces durante la noche. Necesitan alimentarse regularmente y aún están desarrollando su reloj biológico. No se recomienda aplicar técnicas conductuales estrictas a esta edad. Lo ideal es responder a sus necesidades de forma sensible. Mayores de seis meses Alrededor de esta edad, los bebés comienzan a entender la permanencia del objeto  (saben que sus padres existen aunque no los vean). Pueden llorar más al despertar entre ciclos. Las asociaciones del sueño pueden consolidarse y comenzar a generar más interrupciones nocturnas. Si tu hijo ronca, parece tener pausas respiratorias o dificultades para respirar mientras duerme, consulta al médico. Estrategias para fomentar buenos hábitos de sueño A partir de los seis meses, muchos bebés pueden beneficiarse de una rutina de sueño constante y predecible . Aquí algunas sugerencias: Mantén horarios regulares para ir a dormir. Evita pantallas al menos una hora antes de dormir; opta por un cuento en su lugar. Evita que la última toma sea justo antes de dormir: hazla al menos 30 minutos antes. Si tiene más de 12 meses, puede dormir con un peluche o mantita (no recomendado antes del año por riesgo de asfixia). Intenta que se duerma en su cuna, despierto pero tranquilo , para que aprenda a calmarse solo. Si utiliza chupete y se despierta cada vez que se le cae, considera eliminarlo. Puedes quedarte en la habitación en una silla hasta que se duerma, y alejarla gradualmente con los días. Si hay dos cuidadores, asegúrense de seguir la misma rutina para mantener la coherencia. ¿Qué hacer si hay retrocesos? Incluso con una rutina bien establecida, pueden ocurrir contratiempos  por: Enfermedad Cambios en el entorno familiar Nuevas etapas del desarrollo Está bien interrumpir la rutina si tu hijo está enfermo. Al retomarla, puede llevar tiempo volver a la normalidad. Sé paciente contigo mismo y con tu hijo. Preguntas frecuentes ¿Y si ya he intentado todo? Habla con tu enfermera de salud maternoinfantil o pediatra. Pueden ayudarte a identificar nuevas estrategias o recomendarte una escuela del sueño  o un asesor de sueño . Estas instituciones y profesionales ofrecen orientación especializada, tanto en modalidad ambulatoria como con internamiento nocturno. ¿Qué hago si no me siento cómoda con el "llanto controlado"? Existen técnicas alternativas como: Consuelo controlado : entras a consolar al niño a intervalos regulares. Camping out : te quedas con él hasta que se duerma, retirándote poco a poco. Consulta con un profesional para elegir el método más apropiado según tus valores y las necesidades de tu hijo. Puntos clave para recordar El sueño es vital para el desarrollo físico y mental de los niños. Muchos niños se despiertan al final de un ciclo de sueño; es normal. Las asociaciones del sueño pueden dificultar que duerman sin ayuda. Una rutina constante y técnicas adecuadas pueden mejorar su descanso. No estás solo: busca apoyo profesional si lo necesitas Para más información Hable con el médico de su hijo Problemas de Sueño en Niños y Adolescentes Enseñar hábitos de sueño saludables desde la infancia

  • Enseñar hábitos de sueño saludables desde la infancia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Dormir bien: una habilidad que se aprende El sueño cumple un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo infantil. Durante el descanso, el cuerpo se recupera, se fortalece el sistema inmune y el cerebro consolida lo aprendido durante el día. Sin embargo, es muy frecuente que bebés y niños pequeños presenten dificultades para dormir o para mantenerse dormidos durante la noche. Los buenos hábitos de sueño no aparecen de forma automática: son habilidades que los niños aprenden con el tiempo  y que pueden fortalecerse con apoyo, constancia y una rutina adecuada. Enseñar a dormir es tan importante como enseñar a comer o a hablar. Comprender el sueño infantil El sueño de los bebés y niños pequeños se organiza en ciclos cortos  que alternan entre sueño profundo y ligero. Al final de cada ciclo, es natural que el niño se despierte brevemente. Mientras algunos pueden volver a dormirse por sí solos, otros necesitan ayuda para hacerlo. Muchos bebés desarrollan lo que se conoce como asociaciones del sueño , es decir, se acostumbran a quedarse dormidos solo si están en brazos, tomando el pecho, siendo mecidos o con otra ayuda externa. Si bien estas prácticas son comunes y reconfortantes en los primeros meses, pueden dificultar el desarrollo de una rutina autónoma de sueño a medida que el niño crece. ¿Qué son las asociaciones del sueño? Una asociación del sueño es cualquier elemento externo que el niño necesita para dormirse, como: Ser alimentado o mecido Usar un chupete Estar en presencia constante de un cuidador Escuchar música o ver una pantalla Cuando el niño depende de una de estas asociaciones, es probable que necesite la misma ayuda cada vez que se despierte durante la noche, incluso varias veces. Por ello, promover que el niño aprenda a conciliar el sueño por sí mismo es clave  para lograr noches más tranquilas. Crear una rutina para la hora de dormir A partir de los 6 meses, muchos niños ya están listos para seguir una rutina estable y predecible. Tener hábitos consistentes antes de dormir ayuda a que el cuerpo y la mente del niño se relajen y reconozcan que es hora de descansar. Algunas sugerencias para crear una buena rutina de sueño: Mantener el mismo horario cada noche Realizar actividades relajantes como el baño o la lectura de un cuento Evitar el uso de pantallas al menos 30 minutos antes de acostarse Asegurarse de que la última toma o comida no sea justo antes de dormir Crear un ambiente tranquilo, con poca luz y sin ruidos fuertes ¿Qué esperar según la edad? Recién nacidos (0–6 meses) Se despiertan frecuentemente para alimentarse. No hay un patrón claro entre día y noche. Es normal que el sueño sea fragmentado. En esta etapa no se recomienda aplicar métodos conductuales. Lo mejor es atender las necesidades del bebé según sus señales. A partir de los 6 meses Comienzan a reconocer rutinas y a desarrollar el concepto de permanencia del objeto. Pueden presentar problemas de sueño relacionados con ansiedad por separación. Es momento ideal para introducir rutinas nocturnas y comenzar a fomentar el sueño independiente. ¿Qué hacer si surgen problemas? Es normal que, a lo largo del desarrollo, el sueño tenga altibajos. Enfermedades, viajes, cambios en el hogar o nuevas habilidades adquiridas (como gatear o caminar) pueden afectar el descanso. Si el sueño de tu hijo se ve afectado por un tiempo prolongado o si se vuelve difícil para toda la familia, considera estas acciones: Habla con un pediatra o enfermera de salud maternoinfantil. Evalúa si hay causas médicas subyacentes, como ronquidos, reflujo o alergias. Explora técnicas para reducir las asociaciones del sueño, como dejar al niño despierto en la cuna o reducir progresivamente la ayuda para dormir. Aplica métodos basados en evidencia, como "la técnica de acampada" o el "consuelo gradual", siempre que se adapten a tus valores y preferencias. Enseñar a dormir: un aprendizaje compartido Aprender a dormir bien es un proceso. La mayoría de los niños eventualmente lo logra, pero en ese camino los padres también necesitan acompañamiento y apoyo. Recuerda que: No existe una única forma correcta de ayudar a dormir. Lo que funciona para una familia puede no ser útil para otra. Si sientes que la situación te supera, busca ayuda profesional . No estás solo/a. Puntos clave para recordar El sueño es esencial para el desarrollo físico y emocional de los niños. Establecer buenos hábitos desde temprana edad favorece un descanso más saludable. Las asociaciones del sueño pueden dificultar el descanso continuo. Las rutinas nocturnas predecibles son una herramienta muy efectiva. Los padres también necesitan cuidarse para poder cuidar.

  • Injerto de piel – Espesor parcial

    INFORMACIÓN PARA PADRES Y CUIDADORES Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es un injerto de piel de espesor parcial? Un injerto de piel de espesor parcial  es un procedimiento quirúrgico en el que se trasplanta una fina capa de piel desde una parte del cuerpo (llamada “zona donante”) a otra zona lesionada o quemada para favorecer la cicatrización. El área donante se regenera por sí sola con el tiempo. Control del dolor Administre paracetamol  según las indicaciones médicas. No es necesario prescripción para su compra; está disponible en farmacias. Evite medicamentos adicionales para el dolor a menos que lo indique el médico. Importante:  Si el dolor empeora o no se controla  con paracetamol, consulte a su médico. Cuidados del apósito No retire los apósitos.  Deben mantenerse secos e intactos  hasta la próxima cita médica. Si se ha colocado un apósito impermeable  (resistente al agua), su hijo/a puede ducharse normalmente . Si no es impermeable, limite la higiene a un baño de esponja  para evitar mojar la herida. Actividades recomendadas Solo se permiten actividades tranquilas o de bajo impacto . Evite correr, saltar, deportes u otras actividades que impliquen movimiento excesivo. Mantenga la zona con el injerto elevada  el mayor tiempo posible para reducir la hinchazón y favorecer la cicatrización. ¿Qué esperar durante la recuperación? La zona donante  (de donde se tomó la piel) estará enrojecida  por varias semanas o incluso meses. Es probable que no recupere totalmente su aspecto original . Cuando la piel esté menos sensible, puede comenzar a masajear suavemente con cremas hidratantes  como sorboleno o aloe vera para mejorar la elasticidad y apariencia. ¿Cuándo buscar atención médica? Lleve a su hijo/a a un médico o acuda a urgencias si presenta alguno de los siguientes signos: Dolor que aumenta  o que no mejora con medicamentos. Fiebre persistente  (mayor a 38.5 °C). Malestar general  o signos de infección. Secreción  de la herida (pus, mal olor, enrojecimiento excesivo o calor local). Seguimiento La cita de revisión puede programarse en: Consultas externas de cirugía plástica Clínica de consultorios Consultorio de salas privadas Médico de cabecera  (si se ha acordado seguimiento local) Importante:  Si no puede asistir a la cita programada, comuníquese con el hospital o consultorio para reprogramarla  lo antes posible. Recomendaciones adicionales Mantenga el área protegida del sol directo. No aplique productos como talco, alcohol o cremas no indicadas por el médico. Anímelo a no rascarse  la zona injertada aunque sienta picazón durante la curación. Puntos clave para recordar Mantenga el apósito seco y no lo retire hasta la revisión. Controle el dolor con paracetamol y evite actividad física intensa. Masajee con crema hidratante cuando el área esté menos sensible. Contacte al médico si hay fiebre, secreción o dolor intenso. Acuda a la cita de seguimiento para asegurar que el injerto está cicatrizando correctamente. Para más información, consulte con su cirujano o profesional de salud tratante.

  • Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en Adolescentes

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se propagan a través del contacto sexual o íntimo. Son frecuentes entre adolescentes y jóvenes sexualmente activos. El uso de preservativos o métodos de barrera  es la mejor forma de prevenirlas. Muchas ITS no presentan síntomas, por lo que los controles médicos regulares son esenciales. Si no se tratan, pueden provocar complicaciones graves a largo plazo, como infertilidad. ¿Qué es una infección de transmisión sexual (ITS)? Una infección de transmisión sexual (ITS) es una enfermedad que se contagia durante las relaciones sexuales o el contacto íntimo entre personas. Esto incluye sexo vaginal, oral o anal, así como cualquier actividad que involucre el contacto con los genitales, fluidos corporales o piel infectada . Cualquier persona sexualmente activa puede contraer una ITS , y los adolescentes tienen un riesgo mayor si: No usan preservativo u otro método de barrera Tienen múltiples parejas sexuales Inician relaciones sexuales con una nueva pareja sin protección Otros métodos anticonceptivos (como la píldora) no protegen contra las ITS , solo previenen embarazos. ¿Cuáles son las ITS más comunes en adolescentes? Clamidia Es la ITS bacteriana más común en jóvenes. Puede afectar el cuello del útero, la uretra, el ano, la garganta y los ojos. Se trata fácilmente con antibióticos, pero si no se trata, puede causar dolor pélvico crónico  o problemas de fertilidad. Síntomas (si aparecen): Secreción anormal (vaginal, anal o del pene) Dolor al orinar Dolor pélvico o abdominal Dolor durante las relaciones sexuales Sangrado vaginal tras el sexo Gonorrea También es una infección bacteriana y se transmite por contacto con fluidos sexuales. Puede afectar los genitales, el ano, la garganta y los ojos. Síntomas (si aparecen): Secreción del pene, la vagina o el ano Dolor al orinar Dolor durante el sexo Dolor pélvico o en la parte baja del abdomen Dolor de garganta Sangrado después del sexo ¿Cómo puede protegerse su hijo adolescente de las ITS? La mejor protección es usar preservativo en todas las relaciones sexuales , sin importar el tipo: Preservativo externo  (el más común) Preservativo interno  (colocado en la vagina o el ano) Barreras dentales  (láminas de látex para sexo oral) Además, es fundamental que los adolescentes se realicen controles regulares , cada 6 a 12 meses , si son sexualmente activos. Explique a su hijo la importancia de: No compartir jeringas, agujas, ni instrumentos para tatuajes o piercings sin esterilizar Verificar siempre que el material utilizado esté desinfectado y sea nuevo ¿Qué es el VPH y por qué es importante vacunarse? El Virus del Papiloma Humano (VPH)  se transmite por contacto directo con la piel y puede provocar verrugas genitales  o cáncer  (especialmente de cuello uterino, pene o garganta). Existe una vacuna gratuita  en muchos países para adolescentes, que no requiere actividad sexual previa  para ser eficaz. Consulte con su médico si su hijo no fue vacunado en la escuela, ya que puede aplicarse hasta los 25 años  en muchas clínicas y farmacias, generalmente sin costo o con un arancel mínimo. ¿Cómo se hacen las pruebas de ITS? Dependiendo del tipo de ITS, el profesional de salud puede solicitar: Hisopado : se toma una muestra de células del área afectada. Si no hay síntomas, el adolescente puede tomar la muestra él mismo. Análisis de orina : útil para detectar clamidia y gonorrea. Análisis de sangre : necesarios para detectar infecciones como VIH  o sífilis . ¿Qué debe hacer su hijo si cree que tiene una ITS? Si hay sospecha de infección, debe: Consultar a un médico cuanto antes Suspender toda actividad sexual  hasta recibir tratamiento y alta médica En muchos centros de salud sexual, los adolescentes pueden acudir sin cita previa  y sin necesidad de ser pacientes habituales. Si se confirma una ITS, el profesional de salud: Indicará el tratamiento adecuado (generalmente antibióticos) Aconsejará cuándo se puede retomar la actividad sexual Podría organizar una prueba de seguimiento Recomendará informar a las parejas sexuales (proceso llamado rastreo de contactos ), fundamental para frenar la transmisión ¿Las ITS son confidenciales? Sí. Los adolescentes tienen derecho a atención médica confidencial . En general, no están obligados a informar a sus padres  si tienen una ITS. Sin embargo, en algunos casos (por ejemplo, si son menores de edad y existe riesgo para su seguridad), el personal médico podría involucrar a los padres o tutores, siempre con un enfoque de cuidado y protección. Preguntas frecuentes sobre las ITS ¿El herpes labial es una ITS? El herpes labial es causado por el virus del herpes simple (VHS), que también puede causar herpes genital . Se transmite por besos, sexo oral y contacto piel con piel. No tiene cura, pero puede controlarse con medicamentos. Los brotes van y vienen, y el virus permanece en el cuerpo de por vida . ¿Una infección urinaria (ITU) es una ITS? No. Las ITU son causadas por bacterias que ingresan en el tracto urinario. No son ITS, pero la actividad sexual puede aumentar el riesgo  de desarrollarlas. Algunos síntomas se parecen a los de las ITS, como el ardor al orinar. ¿Debo preocuparme por el VIH? Aunque el riesgo en adolescentes es bajo, ciertos grupos tienen mayor probabilidad de exposición , como hombres que tienen sexo con hombres. Existen medicamentos preventivos como la PrEP  (antes de la exposición) y la PEP  (después de una posible exposición), que deben ser indicados por un médico. ¿Mi hijo está obligado a contarme si tiene una ITS? No necesariamente. La confidencialidad médica protege el derecho del adolescente a recibir atención sin necesidad de informar a sus padres. No obstante, los médicos pueden hablar con usted si consideran que está en riesgo o necesita apoyo. Para más información Hable con el médico de su hijo adolescente VIH y SIDA

  • VIH y SIDA

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave El VIH es un virus que afecta el sistema inmunológico y, si no se trata, puede evolucionar a SIDA. Puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. También se contagia mediante relaciones sexuales sin protección y el uso compartido de agujas. Los medicamentos antirretrovirales previenen el desarrollo del SIDA y reducen el riesgo de transmisión del virus. ¿Qué es el VIH y el SIDA? El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana)  debilita el sistema inmunológico, lo que hace que el cuerpo sea más vulnerable a infecciones graves. Sin tratamiento, el VIH puede avanzar a una etapa más severa llamada SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) , caracterizada por la aparición de enfermedades potencialmente mortales. En niños, el VIH es poco frecuente, especialmente en países con sistemas de salud donde existe control prenatal y acceso a tratamiento. ¿Cómo se transmite el VIH? El VIH se contagia mediante el contacto con ciertos fluidos corporales: Sangre Semen Fluido vaginal o rectal Leche materna En la infancia, el VIH suele transmitirse de madres a hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia . No se transmite por: Contacto diario o convivir con una persona con VIH Besos, abrazos, caricias o juegos Compartir utensilios, toallas o baños Asistir a guarderías o escuelas con niños con VIH En países con controles rigurosos de donación de sangre, no hay riesgo de contagio por transfusiones . ¿Cuáles son los síntomas del VIH en niños? En muchos casos, los síntomas del VIH se confunden con los de infecciones comunes. En niños, puede presentarse como: Falta de aumento de peso o pérdida de peso Erupciones persistentes Inflamación de ganglios linfáticos Diarrea crónica Infecciones por hongos (candidiasis) frecuentes Fiebre prolongada Infecciones frecuentes o inusualmente graves Cuando el virus progresa a SIDA, el niño puede sufrir infecciones graves como neumonía, infecciones bacterianas repetidas o ciertos tipos de cáncer . ¿Cómo se diagnostica el VIH? El VIH se detecta mediante un análisis de sangre . En algunos casos, si la prueba se realiza poco tiempo después de una posible exposición, podría no detectarse el virus. Por eso, a veces se recomienda repetir la prueba semanas después . ¿Cómo se trata el VIH? Aunque no existe cura, los tratamientos antirretrovirales (TAR)  permiten controlar el virus y evitar que avance a SIDA. Estos medicamentos: Reducen la cantidad de VIH en el cuerpo Previenen el daño al sistema inmunológico Disminuyen el riesgo de transmitir el virus a otras personas Los niños y adolescentes con VIH deben: Tomar su medicación todos los días, sin interrupciones Mantener su calendario de vacunación actualizado Asistir a controles médicos regulares Con tratamiento adecuado, pueden llevar una vida larga, activa y saludable . ¿Cómo es la vida de un niño con VIH? Gracias a los avances médicos, el VIH hoy se considera una enfermedad crónica y manejable , similar al asma o la diabetes. Sin embargo, como todos los niños, quienes viven con VIH pueden enfermarse ocasionalmente. En esos casos, es importante contactar al médico de inmediato . En adolescentes que son sexualmente activos, es fundamental: Seguir el tratamiento diariamente para mantener el virus en niveles indetectables , lo cual elimina el riesgo de transmisión durante relaciones sexuales. Usar preservativos  para prevenir otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Existen organizaciones de apoyo para familias y niños con VIH en todas las regiones, que ofrecen orientación emocional, social y médica. ¿Cómo prevenir el VIH durante el embarazo? Si una mujer con VIH desea tener un hijo, debe consultar a su médico para: Recibir un plan de cuidados prenatal con antirretrovirales Reducir el riesgo de transmisión al bebé Esto implica: Tomar medicamentos durante el embarazo y el parto Dar tratamiento al bebé por un corto período después de nacer En muchos países, se recomienda la alimentación artificial  (leche de fórmula) para evitar el contagio a través de la lactancia Con los cuidados adecuados, el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo puede reducirse a menos del 1 % . ¿Cómo prevenir el VIH en adolescentes? Los adolescentes pueden reducir el riesgo de contraer VIH si: Usan preservativos  en todas sus relaciones sexuales (vaginales o anales) Tienen acceso a información confiable sobre salud sexual Evitan compartir agujas para tatuajes, piercings o consumo de drogas Si no se sienten cómodos hablando con sus padres, es importante que cuenten con el respaldo de un médico, orientador o profesional de salud . ¿Qué hacer si le preocupa el consumo de drogas en su hijo adolescente? El uso de drogas inyectables aumenta significativamente el riesgo de infección por VIH si se comparten jeringas. Si sospecha que su hijo podría estar en esta situación: Converse con su médico de cabecera o psicólogo escolar Busque apoyo profesional y recursos específicos Ofrezca ayuda sin juzgar y enfoque la conversación en el cuidado y la prevención Puntos clave para recordar El VIH daña el sistema inmunológico y, sin tratamiento, puede derivar en SIDA. Se transmite por fluidos corporales, pero no por contacto diario . La mayoría de los niños con VIH lo adquieren de sus madres durante el embarazo, parto o lactancia. El tratamiento es altamente efectivo  y permite a los niños vivir de forma sana y activa. La prevención es posible , tanto en adolescentes como en mujeres embarazadas, mediante medidas médicas y de educación.

  • Clamidia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la clamidia? La clamidia  es una infección de transmisión sexual (ITS) muy frecuente, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos sexualmente activos. Está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis  y se conoce como una "infección silenciosa" , ya que la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas . Puede afectar diferentes partes del cuerpo: Cuello del útero Uretra Ano Garganta Ojos La clamidia se transmite por contacto sexual sin protección  (vaginal, anal u oral) con una persona infectada, incluso si no presenta síntomas visibles. ¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer clamidia? Cualquier persona sexualmente activa puede contraer clamidia, pero el riesgo es mayor si: Tiene menos de 25 años Mantiene relaciones sexuales sin preservativo Cambia frecuentemente de pareja sexual ¿Cuáles son los síntomas de clamidia? En personas con vagina Generalmente no hay síntomas , pero cuando aparecen pueden incluir: Flujo vaginal anormal Ardor al orinar Dolor durante las relaciones sexuales Dolor abdominal o pélvico Sangrado entre periodos o después del sexo Si no se trata, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) , una afección que puede causar: Dolor crónico Embarazo ectópico Infertilidad Durante el embarazo, también puede transmitirse al bebé, provocando infecciones oculares o pulmonares. En personas con pene La mayoría no presenta síntomas. Cuando sí aparecen, pueden incluir: Enrojecimiento o secreción en la abertura del pene Dolor o escozor al orinar Dolor e hinchazón testicular (epididimitis) ¿Cómo se diagnostica la clamidia? El diagnóstico es sencillo, rápido e indoloro. El médico puede solicitar: Análisis de orina Hisopado  del cuello uterino, vagina, ano, garganta o uretra Los resultados suelen estar disponibles en una semana . ¿Cómo se trata la clamidia? La clamidia se trata con antibióticos , generalmente en una sola dosis o en un tratamiento corto. Es fundamental que: Su hijo/a no tenga relaciones sexuales durante al menos 7 días  después de completar el tratamiento (ni con condón). Si la pareja sexual comienza el tratamiento más tarde, deberán esperar 7 días desde que ambos hayan finalizado  el tratamiento. Se realice un nuevo test a los 3 meses  para descartar reinfección (o a 1 mes si la infección fue anal). Importante:  La reinfección es común si se vuelve a tener relaciones sexuales sin protección con una pareja no tratada. ¿Cómo informar a las parejas sexuales? Si su hijo/a ha sido diagnosticado con clamidia, es necesario que todas sus parejas sexuales de los últimos 6 meses  sean informadas, se realicen la prueba y reciban tratamiento. Esto ayuda a: Evitar la reinfección Proteger a otras personas Cortar la cadena de transmisión El profesional de salud puede ayudar en este proceso mediante un sistema de notificación confidencial o anónima . También existen servicios en línea que permiten notificar a las parejas sin necesidad de revelar la identidad, como Let Them Know. En algunos casos, el médico puede ofrecer medicación adicional para que el adolescente se la entregue directamente a su pareja . Esto se conoce como terapia de pareja administrada por el paciente (PDPT) . ¿Cómo se puede prevenir la clamidia? La prevención se basa en prácticas sexuales seguras: Usar preservativos externos o internos  en todo tipo de relación sexual (vaginal, anal y oral) Utilizar lubricantes a base de agua Realizarse chequeos de salud sexual con regularidad, especialmente si se tienen múltiples pareja Hacerse la prueba de clamidia al menos una vez al año , o con mayor frecuencia si cambia de pareja Puntos clave para recordar La clamidia es una ITS muy común y tratable  con antibióticos. La mayoría de los casos no presenta síntomas, por eso los controles regulares son esenciales . Si no se trata, puede causar complicaciones como infertilidad o dolor crónico. Es importante informar a las parejas sexuales  para evitar reinfecciones y frenar la propagación. El uso constante de preservativos  reduce significativamente el riesgo de contagio. Para más información Consulte con su médico de cabecera o pediatra Acuda a un centro de salud sexual local Busque programas de salud pública juvenil que ofrezcan pruebas gratuitas o confidenciales

  • Septicemia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la septicemia? La septicemia, o sepsis, ocurre cuando el sistema inmunológico de un niño desencadena una respuesta inflamatoria generalizada frente a una infección grave. Aunque la mayoría de las infecciones infantiles no provocan septicemia, cualquier infección si se agrava lo suficiente puede dar lugar a esta complicación potencialmente mortal. ¿Cuáles son los síntomas y signos de alerta? Es fundamental reconocer los signos de sepsis y buscar atención médica inmediata si sospecha que su hijo podría estar afectado. Algunos de los síntomas más importantes incluyen: Erupción cutánea que no desaparece al presionarla Respiración rápida o dificultad para respirar Frecuencia cardíaca elevada Somnolencia excesiva o confusión Piel fría y húmeda, labios o dedos azulados o grisáceos Dolor intenso sin causa aparente Estos síntomas pueden aparecer de forma repentina y evolucionar rápidamente. Si detecta alguno de ellos, no espere: acuda de inmediato a un centro médico. ¿Cuáles son las causas de la sepsis? La sepsis suele ser provocada por bacterias que ingresan al torrente sanguíneo. Puede originarse a partir de una infección común como: Neumonía Apendicitis Infecciones urinarias Infecciones de piel Meningitis Algunos grupos de niños presentan un riesgo más elevado de desarrollar septicemia, entre ellos: Recién nacidos (menores de un mes) Niños con sistemas inmunológicos debilitados Pacientes oncológicos bajo tratamiento con quimioterapia Niños con catéteres, sondas u otros dispositivos médicos insertados ¿Cómo se trata la septicemia? La sepsis es una emergencia médica . Si sospecha que su hijo puede tenerla, busque atención médica de inmediato . El tratamiento suele incluir: Antibióticos intravenosos Monitoreo continuo en un hospital En algunos casos, se requiere soporte para funciones vitales (como respiración o circulación) Una intervención temprana mejora significativamente el pronóstico y reduce el riesgo de complicaciones graves. ¿Se puede prevenir la septicemia? Sí, existen medidas importantes que pueden ayudar a prevenir la sepsis: Mantener el calendario de vacunación actualizado Fomentar una buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia Buscar atención médica ante cualquier signo de infección grave  (fiebre alta persistente, decaimiento, dificultad para respirar, etc.) Estas acciones reducen el riesgo de infecciones que podrían desencadenar septicemia. ¿Qué ocurre después de una sepsis? Algunos niños que han sufrido septicemia pueden presentar secuelas físicas, emocionales o cognitivas. Estos efectos pueden incluir: Dificultades de memoria Problemas para concentrarse Cambios emocionales o conductuales Fatiga persistente En estos casos, puede ser necesario un seguimiento médico especializado y apoyo psicológico o terapéutico. Puntos clave para recordar La sepsis es una condición médica grave que requiere intervención urgente . Reconocer los signos de alerta  es esencial para actuar rápidamente. Vacunación, higiene y atención temprana  ante infecciones son clave para la prevención. Algunos niños pueden necesitar seguimiento tras haber superado un episodio de sepsis. Para más información relacionada Consulte también estos contenidos informativos sobre salud infantil: Fiebre en niños Neumonía en Niños Meningitis Infección Meningocócica Infección del tracto urinario (ITU) Apendicitis

  • Apendicitis

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la apendicitis? La apendicitis es la inflamación del apéndice, una pequeña estructura ubicada en la parte inferior derecha del abdomen. Aunque forma parte del intestino, no cumple una función esencial en el cuerpo . La inflamación del apéndice generalmente se produce cuando un fragmento de heces obstruye su interior, lo que provoca acumulación de bacterias y una respuesta inflamatoria. En la mayoría de los casos, es necesario extirpar el apéndice mediante una cirugía llamada apendicectomía . La apendicitis puede afectar a cualquier persona, pero es más común en niños mayores y adolescentes . Es poco habitual en menores de cinco años. No es una enfermedad hereditaria, aunque puede aparecer en varios miembros de la misma familia por coincidencia. ¿Cuáles son los síntomas de la apendicitis? Los síntomas pueden variar de un niño a otro, pero los más frecuentes incluyen: Dolor abdominal que comienza cerca del ombligo y se desplaza hacia el lado derecho inferior del abdomen Fiebre Heces blandas o diarrea leve Náuseas y, en ocasiones, vómitos Pérdida de apetito ¿Cuándo debo consultar a un médico? Lleve a su hijo al médico o al servicio de urgencias si presenta síntomas compatibles con apendicitis, especialmente si el dolor empeora al moverse o al tocar el abdomen . Detectar la apendicitis a tiempo es crucial. Si no se trata, el apéndice puede reventarse y liberar contenido infeccioso en el abdomen , lo que puede provocar una infección grave (peritonitis). ¿Cómo se diagnostica la apendicitis? El diagnóstico incluye: Evaluación médica de los síntomas y antecedentes clínicos Exploración física, incluyendo presión en la zona del dolor En algunos casos, análisis de sangre  para detectar infección o inflamación Ecografía o radiografía abdominal , si se requiere A veces es difícil confirmar si se trata de apendicitis, por lo que el médico puede decidir hospitalizar al niño para observación  o incluso realizar una cirugía si los síntomas son compatibles, aunque el diagnóstico no sea concluyente. ¿Cómo se trata la apendicitis? El tratamiento habitual es la extirpación quirúrgica del apéndice  (apendicectomía). Esta cirugía se realiza preferentemente de manera mínimamente invasiva (laparoscopía) , con tres pequeñas incisiones en el abdomen. En casos complicados, puede requerirse cirugía abierta con una incisión más grande. Antes de la operación: Su hijo recibirá antibióticos  para controlar la infección El equipo médico (cirujano, anestesista y enfermeras) explicará el procedimiento No dude en pedir aclaraciones sobre cualquier aspecto que no entienda ¿Qué ocurre después de la operación? Después de la cirugía: Se administrarán líquidos y medicamentos por vía intravenosa Es posible que necesite analgésicos  y antibióticos  por goteo La duración de la hospitalización dependerá del estado del apéndice y la evolución del niño: puede ser de 1 a 5 días  o más en casos complicados ¿Cuándo puede volver a comer y beber? Su hijo recibirá líquidos por goteo hasta que pueda volver a alimentarse por vía oral , generalmente entre 4 y 6 horas después de la cirugía El personal médico le indicará cuándo y qué alimentos puede consumir. Es posible que se necesite un periodo de reposo digestivo antes de reintroducir alimentos sólidos Cuidados en casa después de la cirugía Una vez en casa, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones: Evitar la escuela durante al menos una semana Evitar deportes y actividades físicas intensas por al menos dos semanas  (dependiendo del caso) Puede ducharse o bañarse normalmente Puede comer y beber con normalidad si el equipo médico lo permite Administrar paracetamol o ibuprofeno si hay dolor, siguiendo las indicaciones médicas Los puntos quirúrgicos suelen disolverse solos , y recibirá instrucciones sobre el cuidado de los vendajes ¿Cuándo acudir nuevamente al médico? Después del alta hospitalaria, se programará una cita de control con el cirujano. Debe consultar de inmediato si su hijo presenta: Fiebre persistente (mayor a 38,5 °C) Herida quirúrgica con enrojecimiento, inflamación, secreción o aumento del dolor Dolor abdominal que empeora o no mejora con analgésicos comunes Puntos clave para recordar La apendicitis requiere diagnóstico y tratamiento precoz para evitar complicaciones. El tratamiento habitual es la extirpación del apéndice mediante cirugía. Su hijo podría estar hospitalizado entre uno y cinco días , según la evolución. Es fundamental seguir las indicaciones del equipo médico en casa y acudir a los controles posteriores. Para más información Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Consulte a su médico de cabecera Preguntas frecuentes sobre la apendicitis ¿Cómo diferenciar apendicitis de gastroenteritis? Ambas condiciones pueden compartir síntomas como dolor abdominal y malestar digestivo. Sin embargo, en la apendicitis: El dolor se localiza en el lado derecho del abdomen Los vómitos y la diarrea, si están presentes, son generalmente leves El dolor suele empeorar progresivamente Consulte al médico si el dolor es intenso o persistente. ¿Qué es la adenitis mesentérica? Es una inflamación de los ganglios linfáticos del abdomen, generalmente por una infección viral . Puede causar síntomas similares a la apendicitis, especialmente en las etapas tempranas, pero no evoluciona de la misma forma  ni suele requerir cirugía. ¿Qué riesgos tiene la cirugía de apéndice? Toda cirugía conlleva ciertos riesgos, aunque las complicaciones son poco frecuentes . Entre los posibles riesgos están: Infección Sangrado Reacción a la anestesia Hable con el cirujano o anestesista para resolver cualquier duda antes del procedimiento.

  • ¿Qué causa la apendicitis?

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué causa la apendicitis? La causa exacta de la apendicitis aún no se comprende por completo. Existen diversas teorías, pero las más aceptadas incluyen: Obstrucción del apéndice  por restos de heces, fragmentos de alimentos o inflamación de los ganglios linfáticos cercanos. Esta obstrucción favorece el crecimiento bacteriano y la acumulación de pus. Infecciones gastrointestinales  que afectan la mucosa intestinal y se extienden al apéndice. En algunos casos, la apendicitis puede estar relacionada con infecciones respiratorias previas. Aunque se ha sugerido que la dieta podría influir, no hay evidencia concluyente  de que el tipo de alimentación cause directamente apendicitis. Es importante destacar que personas de cualquier edad pueden presentar apendicitis , pero es más frecuente durante la infancia y la adolescencia, y menos común en adultos mayores de 30 años. Además, algunos pacientes que sufren apendicitis aguda han tenido síntomas previos no diagnosticados o ignorados, lo que sugiere que puede haber casos leves que evolucionan con el tiempo. ¿Qué es un apéndice perforado? Si la inflamación progresa sin tratamiento, el apéndice puede llenarse de pus y romperse , lo que libera material infeccioso en la cavidad abdominal. Esta perforación suele ocurrir en un plazo de 24 a 36 horas  desde el inicio de los síntomas. Una perforación provoca un cuadro grave conocido como peritonitis , una infección del revestimiento del abdomen. Los síntomas suelen empeorar rápidamente y pueden incluir: Dolor abdominal generalizado Fiebre alta Estado de confusión o decaimiento Riesgo de colapso circulatorio La peritonitis es una emergencia que requiere atención médica inmediata. ¿Cuáles son los síntomas de la apendicitis? Los síntomas pueden variar, pero los más comunes son: Dolor abdominal que comienza alrededor del ombligo y se desplaza hacia el lado inferior derecho del abdomen Fiebre Náuseas y vómitos Diarrea o estreñimiento Pérdida de apetito En ocasiones, dolor en la espalda baja, en los muslos o en el recto ¿Cómo se diagnostica la apendicitis? El diagnóstico de apendicitis puede ser difícil, ya que los síntomas pueden confundirse con otras afecciones , como gastroenteritis, infecciones urinarias, embarazo ectópico o enfermedades respiratorias. El proceso diagnóstico puede incluir: Exploración física , con presión sobre el abdomen para localizar el dolor Análisis de sangre  para detectar inflamación o infección Estudios de imagen , como ecografía abdominal o tomografía computarizada (TAC), en caso necesario Cuando el diagnóstico no es claro, puede ser necesario observar al paciente en el hospital , y en algunos casos se decide realizar la cirugía como medida preventiva ante la sospecha clínica. ¿Cómo se trata la apendicitis? Cirugía (apendicectomía) El tratamiento principal es la extirpación del apéndice mediante cirugía , conocida como apendicectomía . Esta puede realizarse de dos maneras: Cirugía laparoscópica (mínimamente invasiva):  a través de pequeñas incisiones y con el uso de una cámara, lo que favorece una recuperación más rápida. Cirugía abierta:  si el apéndice está perforado o el acceso es complicado, se realiza una incisión más amplia en el abdomen. En caso de apéndice perforado, el cirujano puede colocar un drenaje para eliminar el pus , y se administran antibióticos intravenosos  para controlar la infección. Tratamiento con antibióticos En algunos casos específicos, cuando la cirugía no es posible por condiciones médicas del paciente, se puede intentar el tratamiento con antibióticos intravenosos . Algunos estudios han mostrado que esta opción puede resolver hasta el 70 % de los casos sin cirugía. Sin embargo, no es un tratamiento de primera línea , ya que no se puede predecir con certeza en qué pacientes fallará esta estrategia. ¿Qué esperar después de la operación? Después de la cirugía: Su hijo recibirá líquidos y medicación por vía intravenosa  hasta que pueda comer. Puede presentar molestias leves que se controlan con analgésicos. La estancia hospitalaria es habitualmente de 1 a 5 días , dependiendo de la evolución y si hubo complicaciones. ¿Cuáles son los cuidados en casa? Una vez en casa, siga estas indicaciones: Evitar la escuela por una semana  y el deporte por al menos dos semanas , o según indique el cirujano. Su hijo puede comer, ducharse y realizar actividades livianas  sin problema. Administre analgésicos según lo recetado. Siga las instrucciones sobre el cuidado de los puntos y los vendajes. Asista a la consulta de seguimiento  con el cirujano. ¿Cuándo buscar atención médica tras la operación? Acuda al médico o a urgencias si su hijo presenta: Fiebre persistente (más de 38,5 °C) Herida inflamada, enrojecida o con secreción Dolor creciente que no mejora con analgésicos Puntos clave para recordar La apendicitis es una emergencia médica que requiere diagnóstico y tratamiento urgente. Puede deberse a una obstrucción en el apéndice, aunque la causa exacta no siempre está clara. El tratamiento principal es quirúrgico, aunque en algunos casos puede intentarse con antibióticos. Una perforación del apéndice puede provocar una infección grave (peritonitis). La recuperación suele ser rápida si se trata a tiempo, pero requiere seguimiento. Para más información Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Consulte a su médico de cabecera o pediatra

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