Clamidia
- EmergenciasUNO

- 17 oct 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso Legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
¿Qué es la clamidia?
La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS) muy frecuente, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos sexualmente activos. Está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis y se conoce como una "infección silenciosa", ya que la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas.
Puede afectar diferentes partes del cuerpo:
Cuello del útero
Uretra
Ano
Garganta
Ojos
La clamidia se transmite por contacto sexual sin protección (vaginal, anal u oral) con una persona infectada, incluso si no presenta síntomas visibles.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer clamidia?
Cualquier persona sexualmente activa puede contraer clamidia, pero el riesgo es mayor si:
Tiene menos de 25 años
Mantiene relaciones sexuales sin preservativo
Cambia frecuentemente de pareja sexual
¿Cuáles son los síntomas de clamidia?
En personas con vagina
Generalmente no hay síntomas, pero cuando aparecen pueden incluir:
Flujo vaginal anormal
Ardor al orinar
Dolor durante las relaciones sexuales
Dolor abdominal o pélvico
Sangrado entre periodos o después del sexo
Si no se trata, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), una afección que puede causar:
Dolor crónico
Embarazo ectópico
Infertilidad
Durante el embarazo, también puede transmitirse al bebé, provocando infecciones oculares o pulmonares.
En personas con pene
La mayoría no presenta síntomas. Cuando sí aparecen, pueden incluir:
Enrojecimiento o secreción en la abertura del pene
Dolor o escozor al orinar
Dolor e hinchazón testicular (epididimitis)
¿Cómo se diagnostica la clamidia?
El diagnóstico es sencillo, rápido e indoloro. El médico puede solicitar:
Análisis de orina
Hisopado del cuello uterino, vagina, ano, garganta o uretra
Los resultados suelen estar disponibles en una semana.
¿Cómo se trata la clamidia?
La clamidia se trata con antibióticos, generalmente en una sola dosis o en un tratamiento corto. Es fundamental que:
Su hijo/a no tenga relaciones sexuales durante al menos 7 días después de completar el tratamiento (ni con condón).
Si la pareja sexual comienza el tratamiento más tarde, deberán esperar 7 días desde que ambos hayan finalizado el tratamiento.
Se realice un nuevo test a los 3 meses para descartar reinfección (o a 1 mes si la infección fue anal).
Importante: La reinfección es común si se vuelve a tener relaciones sexuales sin protección con una pareja no tratada.
¿Cómo informar a las parejas sexuales?
Si su hijo/a ha sido diagnosticado con clamidia, es necesario que todas sus parejas sexuales de los últimos 6 meses sean informadas, se realicen la prueba y reciban tratamiento. Esto ayuda a:
Evitar la reinfección
Proteger a otras personas
Cortar la cadena de transmisión
El profesional de salud puede ayudar en este proceso mediante un sistema de notificación confidencial o anónima. También existen servicios en línea que permiten notificar a las parejas sin necesidad de revelar la identidad, como Let Them Know.
En algunos casos, el médico puede ofrecer medicación adicional para que el adolescente se la entregue directamente a su pareja. Esto se conoce como terapia de pareja administrada por el paciente (PDPT).
¿Cómo se puede prevenir la clamidia?
La prevención se basa en prácticas sexuales seguras:
Usar preservativos externos o internos en todo tipo de relación sexual (vaginal, anal y oral)
Utilizar lubricantes a base de agua
Realizarse chequeos de salud sexual con regularidad, especialmente si se tienen múltiples pareja
Hacerse la prueba de clamidia al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si cambia de pareja
Puntos clave para recordar
La clamidia es una ITS muy común y tratable con antibióticos.
La mayoría de los casos no presenta síntomas, por eso los controles regulares son esenciales.
Si no se trata, puede causar complicaciones como infertilidad o dolor crónico.
Es importante informar a las parejas sexuales para evitar reinfecciones y frenar la propagación.
El uso constante de preservativos reduce significativamente el riesgo de contagio.
Para más información
Consulte con su médico de cabecera o pediatra
Acuda a un centro de salud sexual local
Busque programas de salud pública juvenil que ofrezcan pruebas gratuitas o confidenciales

Comentarios