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VIH y SIDA

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


Puntos clave


  • El VIH es un virus que afecta el sistema inmunológico y, si no se trata, puede evolucionar a SIDA.


  • Puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.


  • También se contagia mediante relaciones sexuales sin protección y el uso compartido de agujas.


  • Los medicamentos antirretrovirales previenen el desarrollo del SIDA y reducen el riesgo de transmisión del virus.


¿Qué es el VIH y el SIDA?


El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) debilita el sistema inmunológico, lo que hace que el cuerpo sea más vulnerable a infecciones graves. Sin tratamiento, el VIH puede avanzar a una etapa más severa llamada SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), caracterizada por la aparición de enfermedades potencialmente mortales.


En niños, el VIH es poco frecuente, especialmente en países con sistemas de salud donde existe control prenatal y acceso a tratamiento.


¿Cómo se transmite el VIH?


El VIH se contagia mediante el contacto con ciertos fluidos corporales:


  • Sangre


  • Semen


  • Fluido vaginal o rectal


  • Leche materna


En la infancia, el VIH suele transmitirse de madres a hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia.


No se transmite por:


  • Contacto diario o convivir con una persona con VIH


  • Besos, abrazos, caricias o juegos


  • Compartir utensilios, toallas o baños


  • Asistir a guarderías o escuelas con niños con VIH


En países con controles rigurosos de donación de sangre, no hay riesgo de contagio por transfusiones.


¿Cuáles son los síntomas del VIH en niños?


En muchos casos, los síntomas del VIH se confunden con los de infecciones comunes. En niños, puede presentarse como:


  • Falta de aumento de peso o pérdida de peso


  • Erupciones persistentes


  • Inflamación de ganglios linfáticos


  • Diarrea crónica


  • Infecciones por hongos (candidiasis) frecuentes


  • Fiebre prolongada


  • Infecciones frecuentes o inusualmente graves


Cuando el virus progresa a SIDA, el niño puede sufrir infecciones graves como neumonía, infecciones bacterianas repetidas o ciertos tipos de cáncer.


¿Cómo se diagnostica el VIH?


El VIH se detecta mediante un análisis de sangre.


En algunos casos, si la prueba se realiza poco tiempo después de una posible exposición, podría no detectarse el virus. Por eso, a veces se recomienda repetir la prueba semanas después.


¿Cómo se trata el VIH?


Aunque no existe cura, los tratamientos antirretrovirales (TAR) permiten controlar el virus y evitar que avance a SIDA. Estos medicamentos:


  • Reducen la cantidad de VIH en el cuerpo


  • Previenen el daño al sistema inmunológico


  • Disminuyen el riesgo de transmitir el virus a otras personas


Los niños y adolescentes con VIH deben:


  • Tomar su medicación todos los días, sin interrupciones


  • Mantener su calendario de vacunación actualizado


  • Asistir a controles médicos regulares


Con tratamiento adecuado, pueden llevar una vida larga, activa y saludable.


¿Cómo es la vida de un niño con VIH?


Gracias a los avances médicos, el VIH hoy se considera una enfermedad crónica y manejable, similar al asma o la diabetes.


Sin embargo, como todos los niños, quienes viven con VIH pueden enfermarse ocasionalmente. En esos casos, es importante contactar al médico de inmediato.

En adolescentes que son sexualmente activos, es fundamental:


  • Seguir el tratamiento diariamente para mantener el virus en niveles indetectables, lo cual elimina el riesgo de transmisión durante relaciones sexuales.


  • Usar preservativos para prevenir otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

Existen organizaciones de apoyo para familias y niños con VIH en todas las regiones, que ofrecen orientación emocional, social y médica.


¿Cómo prevenir el VIH durante el embarazo?


Si una mujer con VIH desea tener un hijo, debe consultar a su médico para:


  • Recibir un plan de cuidados prenatal con antirretrovirales


  • Reducir el riesgo de transmisión al bebé


Esto implica:


  • Tomar medicamentos durante el embarazo y el parto


  • Dar tratamiento al bebé por un corto período después de nacer


  • En muchos países, se recomienda la alimentación artificial (leche de fórmula) para evitar el contagio a través de la lactancia


Con los cuidados adecuados, el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo puede reducirse a menos del 1 %.


¿Cómo prevenir el VIH en adolescentes?


Los adolescentes pueden reducir el riesgo de contraer VIH si:


  • Usan preservativos en todas sus relaciones sexuales (vaginales o anales)


  • Tienen acceso a información confiable sobre salud sexual


  • Evitan compartir agujas para tatuajes, piercings o consumo de drogas


Si no se sienten cómodos hablando con sus padres, es importante que cuenten con el respaldo de un médico, orientador o profesional de salud.


¿Qué hacer si le preocupa el consumo de drogas en su hijo adolescente?


El uso de drogas inyectables aumenta significativamente el riesgo de infección por VIH si se comparten jeringas. Si sospecha que su hijo podría estar en esta situación:


  • Converse con su médico de cabecera o psicólogo escolar


  • Busque apoyo profesional y recursos específicos


  • Ofrezca ayuda sin juzgar y enfoque la conversación en el cuidado y la prevención


Puntos clave para recordar


  • El VIH daña el sistema inmunológico y, sin tratamiento, puede derivar en SIDA.


  • Se transmite por fluidos corporales, pero no por contacto diario.


  • La mayoría de los niños con VIH lo adquieren de sus madres durante el embarazo, parto o lactancia.


  • El tratamiento es altamente efectivo y permite a los niños vivir de forma sana y activa.


  • La prevención es posible, tanto en adolescentes como en mujeres embarazadas, mediante medidas médicas y de educación.



 
 
 

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