Sonambulismo Infantil
- EmergenciasUNO

- 17 oct 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Qué es el sonambulismo?
El sonambulismo, también conocido como somnambulismo, es un trastorno del sueño en el que un niño se levanta parcialmente durante la noche y camina por la casa, aunque aún está dormido. Se estima que cerca de un tercio de los niños experimentará sonambulismo en algún momento de su infancia. Es más frecuente entre los 4 y 8 años de edad, y la mayoría de los niños lo superan con el tiempo a medida que maduran sus patrones de sueño.
Este fenómeno ocurre en niños sanos y, por lo general, no está vinculado a problemas emocionales ni psicológicos graves. Suele suceder durante las primeras horas de sueño, cuando el niño entra en las fases más profundas del descanso.
Si tu hijo presenta episodios de sonambulismo, es fundamental que el hogar esté adaptado para su seguridad y que tenga una rutina de sueño estable.
Signos y síntomas del sonambulismo
Durante un episodio de sonambulismo, el niño se levanta de la cama y camina por su habitación o por otras áreas de la casa. Los niños más pequeños suelen dirigirse hacia la habitación de los padres o hacia una fuente de luz. En el caso de bebés o niños muy pequeños, pueden incluso moverse dentro de la cuna.
En algunas ocasiones, los niños pueden abrir la puerta de la casa y salir al exterior, lo que representa un riesgo importante.
Aunque están dormidos, pueden realizar tareas sencillas como cambiarse de ropa o mover muebles. También puede ocurrir que orinen en lugares inusuales como armarios o en el suelo.
Durante estos episodios, sus ojos suelen estar abiertos pero con una mirada perdida o vidriosa. No reconocen a las personas a su alrededor y pueden hablar, aunque sus palabras carecen de coherencia.
Algunos niños pueden mostrarse alterados o angustiados durante el episodio. Al despertar por la mañana, no recordarán lo ocurrido.
¿Qué causa el sonambulismo?
El sonambulismo se presenta cuando el niño se queda “atrapado” entre el sueño profundo y la vigilia. Esto ocurre unas horas después de quedarse dormido, al pasar de un sueño profundo a una fase de sueño más ligero.
En este punto, el niño puede despertarse lo suficiente como para levantarse, hablar o tener los ojos abiertos, pero aún está dormido en el sentido de que no responde a estímulos externos ni interactúa de forma consciente.
Algunos factores que pueden empeorar o incrementar los episodios de sonambulismo incluyen:
Fiebres o enfermedades
Cansancio extremo
Preocupaciones o estrés
Historial familiar de sonambulismo o terrores nocturnos
Los problemas emocionales graves no suelen ser la causa del sonambulismo.
Cuidados en casa
El sonambulismo infantil generalmente no tiene consecuencias a largo plazo. La mayoría de los niños dejan de sonambulizar conforme sus patrones de sueño maduran. Para manejar estos episodios de forma segura:
No lo despiertes ni lo detengas bruscamente. Mantén la calma y guíalo suavemente de regreso a su cama cuando termine lo que está haciendo.
Establece una rutina de sueño constante, con horarios regulares y un ambiente tranquilo para evitar que el niño se sienta agotado.
Asegura el hogar: cierra puertas y ventanas con llave y despeja el dormitorio de objetos que puedan causar caídas o tropiezos.
Evita que duerma en la litera superior, si comparte una cama tipo camarote.
No dramatices el episodio al día siguiente. Reacciones exageradas pueden generar ansiedad en el niño y afectar su disposición para dormir.
Si tu hijo va a pasar la noche fuera de casa (por ejemplo, en un campamento o con amigos), informa a los adultos responsables sobre su sonambulismo para que estén preparados. También es útil que el niño esté bien descansado antes de dormir fuera, para disminuir el riesgo de un episodio.
¿Cuándo acudir al médico?
Consulta al pediatra si:
El sonambulismo interfiere con el descanso de otros miembros de la familia.
El niño presenta somnolencia excesiva durante el día.
Observas comportamientos inusuales durante el sueño.
El niño tiene episodios de sonambulismo más de dos veces por noche.
El sonambulismo está acompañado de ronquidos fuertes o pausas respiratorias.
El niño se orina en la cama o en su ropa durante los episodios.
Puntos clave a recordar
El sonambulismo es común y la mayoría de los niños lo superan con el tiempo.
Mantén la casa segura y con accesos controlados.
Durante un episodio, el niño no te reconocerá ni recordará lo que pasó.
Una rutina de sueño adecuada ayuda a prevenir los episodios.
Preguntas frecuentes que hacen los padres
¿Debo despertar a mi hijo mientras sonambuliza?
No es recomendable despertarlo ni sujetarlo. Tampoco intentes restringirlo a menos que esté en peligro. Lo mejor es acompañarlo tranquilamente hasta su cama.
Me preocupa que sonambulice durante un campamento escolar.
¿Serían útiles las pastillas para dormir?
Existen mejores alternativas que los medicamentos para dormir. Una técnica efectiva es el despertar programado, que también se utiliza para tratar terrores nocturnos. Consiste en despertar al niño unos minutos antes del horario habitual del episodio, para romper el ciclo.Si el problema persiste a pesar de una buena higiene del sueño y rutinas estables, el uso de melatonina podría ser una opción. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.
Para más información
Hable con el médico de su hijo

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