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- Privacidad en la Atención Médica: Adolescentes y Jóvenes
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave Los adolescentes tienen derecho a la privacidad en su atención médica. Darles voz y autonomía sobre su salud fomenta la independencia y el autocuidado . El médico puede romper la confidencialidad si cree que el adolescente está en peligro. Los adolescentes pueden dar consentimiento en algunos casos, siempre que comprendan las razones, riesgos y beneficios de sus decisiones de salud. ¿Qué es la confidencialidad médico-paciente? Es un acuerdo legal y ético que impide a los profesionales de la salud compartir información de un paciente sin consentimiento. En adolescentes, esto significa que lo que hablen con su médico se mantendrá privado , salvo que se autorice compartirlo o que exista un riesgo de daño. Importancia de la privacidad en adolescentes Durante la adolescencia, los jóvenes necesitan confianza y espacios seguros para hablar sobre su salud. La confidencialidad les motiva a buscar atención médica sin miedo ni vergüenza . Les enseña a asumir responsabilidad en su autocuidado. Favorece la independencia progresiva en su desarrollo. A partir de los 14 años , suelen tener derecho a: Tiempo a solas con el médico. Ser atendidos en una consulta privada. Que su información se mantenga en confidencialidad, salvo que decidan compartirla. Límites de la confidencialidad El médico puede romper la confidencialidad si el adolescente: Está en peligro de hacerse daño . Está siendo maltratado . Puede dañar a otra persona . Enfrenta una emergencia médica . No comprende adecuadamente los riesgos y no puede dar consentimiento informado. Consentimiento médico en adolescentes Los adolescentes pueden consentir tratamientos simples , como antibióticos o anticonceptivos. En casos de enfermedades graves o tratamientos complejos (ej. diabetes, cáncer), se suele involucrar a los padres o tutores. A partir de los 15–16 años , en muchos países pueden aceptar la mayoría de tratamientos por sí mismos. No existe una edad exacta antes de los 18 años que garantice el derecho pleno a la confidencialidad; dependerá de la madurez y comprensión del adolescente . Derechos y responsabilidades El médico de su hijo adolescente puede: Atenderlo en privado. Solicitar pruebas o recetar medicamentos si el adolescente puede dar consentimiento. Romper la confidencialidad en situaciones de riesgo. El médico de su hijo adolescente debe: Hablar con respeto y sin prejuicios. Explicar claramente los límites de la confidencialidad. Pedir permiso antes de compartir información con terceros. El médico de su hijo adolescente no puede: Realizar un examen físico sin consentimiento. Forzar a tomar medicamentos. Compartir todo el historial médico con usted sin autorización. Obligar al adolescente a hablar con usted de asuntos privados, salvo riesgo vital. Preguntas frecuentes ¿Mi hijo adolescente tiene que contarme todo sobre su salud? No necesariamente. El médico lo animará a compartir, pero la decisión es del adolescente, salvo que exista riesgo. ¿Puedo acceder a su historial médico? Dependerá de la edad y las leyes locales. A partir de cierta edad (ej. 14 años en Australia), los adolescentes gestionan su propio historial digital y usted necesitará autorización para verlo. ¿Cómo puedo fomentar que mi hijo me hable sobre su salud? Promueva una comunicación abierta y sin juicios . Escuche y respete su privacidad. No lo fuerce a contar todo. ¿Qué pasa si tuvo una mala experiencia médica? Primero, dialogue con el médico para aclarar dudas. Si lo considera necesario, puede presentar una queja formal ante la autoridad sanitaria correspondiente de su país. Para más información Consulte directamente con el médico de su hijo adolescente . Redes de apoyo a padres y adolescentes sobre derechos en salud . Servicios gubernamentales de historial médico digital y seguro de salud juvenil en su país.
- Piojos y Liendres
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave Los piojos son insectos diminutos que viven y se reproducen en el cabello. Las liendres son los huevos de los piojos. Los piojos no vuelan; se transmiten por contacto directo, al desplazarse de una cabeza a otra. El picor es el síntoma más común, aunque no siempre está presente. Existen dos formas principales de eliminarlos: peinado en húmedo con acondicionador o tratamientos químicos . No hay forma de prevenirlos por completo. La mejor estrategia es revisar el cabello con frecuencia y tratar cualquier infestación de inmediato. ¿Qué son los piojos? Son pequeños insectos que se alimentan de sangre al morder el cuero cabelludo. Solo viven en humanos; no se transmiten por mascotas . No sobreviven más de 48 horas fuera del cabello . Aunque resultan molestos, no transmiten enfermedades . Signos y síntomas Picazón en el cuero cabelludo. Enrojecimiento o irritación de la piel. Sensación de cosquilleo en la cabeza. Piojos o liendres visibles en el cabello o cerca del cuero cabelludo. Muchos niños no presentan picazón , por lo que es importante revisar la cabeza si han estado en contacto con alguien con piojos. Diferenciar piojos de caspa Las liendres se adhieren firmemente al cabello y no se desprenden fácilmente. La caspa puede retirarse con facilidad al cepillar o sacudir. Una lupa puede ayudar a distinguirlos: los piojos son insectos marrón claro, y las liendres son puntos ovalados blanquecinos o amarillentos. ¿Cómo revisar la cabeza? Coloque al niño en un lugar bien iluminado, con el cabello seco. Divida el pelo en secciones y pase un peine fino para piojos. Limpie el peine en un pañuelo o papel blanco tras cada pasada. Revise con lupa si es necesario. Repita el proceso en todo el cuero cabelludo. Tratamiento Peinado en húmedo Aplique acondicionador blanco para atrapar los piojos. Pase el peine fino por secciones pequeñas del cabello. Repita el procedimiento cada pocos días hasta asegurarse de que no quedan piojos ni liendres. Es un método seguro y recomendado en niños pequeños . Tratamientos químicos Disponibles en farmacias y supermercados. Contienen insecticidas que matan a los piojos. La mayoría no destruyen las liendres, por lo que el tratamiento debe repetirse a los 7 días . Se debe seguir al pie de la letra las instrucciones del producto. No suelen recomendarse en menores de 2 años , salvo indicación médica. Tratamiento en toda la familia Revise y trate a todos los miembros del hogar que tengan piojos , incluso si no tienen síntomas. Es importante coordinar el tratamiento para evitar reinfestaciones. Evitar reinfecciones Lave la ropa de cama y toallas en agua caliente (mínimo 60 °C) o séquelas en secadora con aire caliente. No es necesario limpiar la casa a fondo ni fumigar. Evite compartir peines, cepillos o gorros. Avise a la escuela y a los contactos cercanos para ayudar a cortar la cadena de contagio. Preguntas frecuentes ¿Los adultos pueden contagiarse de sus hijos? Sí, los piojos se transmiten por contacto directo entre cabezas. Los adultos también deben revisarse y tratarse si es necesario. ¿Prefieren el cabello limpio o sucio? No. Los piojos pueden vivir en cualquier tipo de cabello, sin relación con la higiene pers ¿Son un signo de mala higiene? No. Cualquiera puede contagiarse de piojos, independientemente de la limpieza del cabello o del hogar. ¿Funcionan los remedios naturales (aceite de árbol de té, vinagre, vaselina)? La evidencia es limitada y su eficacia es dudosa. El peinado frecuente y cuidadoso es lo más efectivo. ¿Sirve la plancha de cabello para eliminarlos? No se recomienda. Puede causar quemaduras y no está probado que elimine las liendres. ¿Pueden ir a la escuela con piojos? Depende de la normativa local. Generalmente, los niños pueden volver a clase al día siguiente de iniciar el tratamiento , aunque aún tengan algunas liendres. Para más información Consulte con el pediatra o farmacéutico . Canales de salud pública de su país sobre pediculosis. Recursos educativos en línea de organismos oficiales.
- Medicamentos Peligrosos
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es un medicamento peligroso? Algunos medicamentos requieren precauciones especiales durante su preparación y administración, ya que pueden causar efectos secundarios no solo en quien los recibe, sino también en quien los manipula con frecuencia . Estos fármacos suelen estar etiquetados como “medicamentos peligrosos” . El riesgo para padres y cuidadores en el hogar es muy bajo , ya que no están expuestos a ellos de forma continua como ocurre con el personal sanitario. Aun así, es importante seguir ciertas recomendaciones para garantizar la seguridad de toda la familia. Administrar un medicamento peligroso en casa En el hospital, el personal puede usar guantes, mascarilla, gafas o batas al manipular estos medicamentos porque los preparan para muchos pacientes de forma constante . En casa, basta con seguir estos cuidados básicos: Use guantes desechables al tocar o administrar el medicamento. Lávese bien las manos con agua y jabón después de administrarlo. Limpie jeringas y vasitos medidores después de cada uso. No reutilice estos utensilios para otros medicamentos ni los comparta entre miembros de la familia. ¿Qué hacer si se derrama el medicamento en casa? Si ocurre un derrame, siga estos pasos: Colóquese guantes desechables . Cubra el área del derrame con toallas de papel o paños desechables . Limpie cuidadosamente la zona y luego lávela con agua jabonosa . Deposite los guantes y toallas usados en una bolsa plástica , ciérrela y tírela al contenedor de basura exterior. Consejos generales sobre el manejo de medicamentos Guarde los medicamentos fuera del alcance de los niños , preferentemente a una altura superior a 1,5 metros del suelo. Conserve siempre los medicamentos en su envase original . Devuelva cualquier medicamento sobrante o no utilizado a su farmacia local para su correcta eliminación . Preguntas frecuentes ¿Son realmente peligrosos los medicamentos peligrosos? Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios. En el caso de los medicamentos peligrosos, también existe un riesgo bajo para quien los manipula frecuentemente . Su médico siempre le explicará los beneficios del tratamiento y sus riesgos , tanto para su hijo como para usted. Estoy embarazada (o planeo estarlo), ¿puedo administrar estos medicamentos? Consulte con su médico o farmacéutico . En algunos casos, se puede requerir protección adicional , como guantes, mascarilla o el uso de jeringas de seguridad. No tome riesgos innecesarios: la orientación profesional es clave . ¿Por qué este medicamento es considerado peligroso ahora si antes no lo era? La información sobre medicamentos se actualiza constantemente gracias a nuevas investigaciones. Es posible que un medicamento que antes no se consideraba peligroso ahora tenga nuevas indicaciones de precaución. Esto no significa que el medicamento sea más peligroso para su hijo , sino que se han actualizado las recomendaciones para quienes lo manipulan . ¿Cómo sé si mi hijo está tomando un medicamento peligroso? El equipo médico o farmacéutico le informará claramente si se trata de un medicamento peligroso. Es posible que el medicamento venga etiquetado con un símbolo especial o advertencia (como un pictograma o adhesivo de seguridad). Ante cualquier duda, pregunte directamente a su médico, enfermero o farmacéutico.
- Cirugía de Mano o Extremidad
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Control del dolor Después de la cirugía, es normal que su hijo experimente algo de dolor. Puede administrar medicamentos analgésicos como paracetamol o ibuprofeno , ambos disponibles sin receta en farmacias. En muchos casos, se realiza un bloqueo nervioso con anestesia local durante la cirugía. Este efecto anestésico suele desaparecer en un plazo de 24 horas , momento en el cual el dolor puede aumentar temporalmente . La zona afectada, que estará adormecida al principio, debería recuperar su sensibilidad al finalizar el efecto del anestésico. Cuidados del yeso y vendajes Mantenga el yeso o vendaje limpio, seco e intacto . Es normal que haya algo de hinchazón después de la operación. Mantenga la extremidad elevada con un cabestrillo o sobre almohadas hasta que desaparezcan el dolor y la hinchazón. Esto ayuda a disminuir la inflamación y a acelerar la recuperación. Durante la noche, eleve la extremidad sobre almohadas. Actividades Su hijo no debe practicar deportes hasta que lo autorice el médico, lo cual suele ser al menos seis semanas después de la cirugía . Anime a su hijo a mover las articulaciones que no estén inmovilizadas por el yeso, para evitar rigidez. Cuando se retire el yeso, el médico podría derivarlo a un terapeuta ocupacional para que elabore una férula personalizada o indique ejercicios de rehabilitación . ¿Qué esperar? Es importante vigilar el color y la temperatura de los dedos de las manos o pies : deben estar rosados y tibios al tacto . Es común sentir hormigueo o adormecimiento durante el proceso de recuperación. Estas sensaciones suelen desaparecer con el tiempo. ¿Cuándo buscar atención médica? Contacte con su médico o acuda a un centro de salud si su hijo presenta alguno de los siguientes síntomas: Dolor creciente o que no mejora con los medicamentos recomendados. Fiebre persistente o malestar general. Cambios de color en los dedos (blancos, azulados o morados) o hinchazón excesiva . Hormigueo persistente o entumecimiento . Supuración o enrojecimiento creciente en la zona quirúrgica. Agrietamiento o aflojamiento del yeso . Seguimiento médico La cita de seguimiento podrá realizarse en alguno de los siguientes lugares: Clínica de Cirugía Plástica Ambulatoria Clínica del Especialista (Consultant Clinic) Consultorios Privados del Especialista Médico de cabecera o centro de salud local
- Fractura de Mano
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Control del dolor Para el manejo del dolor, puede administrar medicamentos como paracetamol o ibuprofeno , disponibles sin receta en farmacias. En caso de cirugía, es común que se aplique un bloqueo nervioso con anestesia local , lo cual adormece la zona y alivia el dolor durante aproximadamente 24 horas. Una vez que el efecto desaparece, puede aumentar el dolor , por lo que es importante estar preparado con la medicación recomendada. Las zonas adormecidas por la anestesia local deberían recuperar la sensibilidad a medida que el efecto desaparece. Vendajes y yeso Mantenga el yeso limpio, seco e intacto . Mantenga el brazo elevado con un cabestrillo durante el día para reducir la inflamación y favorecer la recuperación. Por la noche, puede retirar el cabestrillo y elevar la mano sobre almohadas. Actividades No permitir que el niño practique deportes hasta que lo indique el médico. Por lo general, esto ocurre al menos seis semanas después de la lesión . Anime a su hijo a mover los dedos y articulaciones que no están inmovilizadas para evitar rigidez. Una vez retirado el yeso, el médico puede derivarlo a un terapeuta ocupacional , quien puede fabricar una férula o indicar ejercicios específicos de rehabilitación . ¿Qué esperar? En la mayoría de los casos, se recupera la función normal de la mano . Es habitual que haya algo de rigidez al retirar el yeso , pero esta suele desaparecer en unos días o semanas. Aunque el hueso puede verse consolidado, necesitará varias semanas más para recuperar completamente su fuerza y será vulnerable a nuevas fracturas si se aplica demasiada presión. La hinchazón puede persistir durante meses o incluso años . Si la fractura involucra una placa de crecimiento (en huesos aún en desarrollo), podría afectar el crecimiento futuro del hueso , aunque esto no es frecuente . ¿Cuándo acudir al médico? Busque atención médica si su hijo presenta: Dolor creciente o que no mejora con analgésicos . Fiebre persistente o malestar general. Cambios en el color de los dedos (blancos, azulados o morados) o hinchazón importante . Sensación de hormigueo persistente o entumecimiento . Supuración de la herida o enrojecimiento que empeora. El yeso se afloja o se rompe . Seguimiento médico La cita de control puede realizarse en alguno de los siguientes lugares: Clínica de Cirugía Plástica Ambulatoria Clínica del Consultor Consultorios Privados del Especialista Médico de cabecera/local Si no puede asistir a la cita programada, recuerde llamar para reprogramarla .
- Accidente Cerebrovascular Hemorrágico
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es un accidente cerebrovascular hemorrágico? Aunque los accidentes cerebrovasculares (ACV) se asocian comúnmente con adultos, también pueden presentarse en niños de cualquier edad, incluso en el útero. El ACV ocurre cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno , lo que provoca daño cerebral . Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular: Isquémico: causado por la obstrucción del flujo sanguíneo. Hemorrágico: ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe o presenta fugas , provocando una hemorragia cerebral . Este último tipo, el ACV hemorrágico , es menos frecuente, pero potencialmente más grave. ¿Qué causa un ACV hemorrágico? Un ACV hemorrágico se produce cuando un vaso sanguíneo se rompe dentro del cerebro , ocasionando sangrado (hemorragia intracerebral). La sangre acumulada puede dañar directamente el tejido cerebral e inflamar el área circundante , generando presión y lesiones adicionales. Signos y síntomas Los síntomas suelen aparecer de forma repentina y varían según la zona afectada y la cantidad de sangrado . Los signos más comunes son: Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa aparente. Somnolencia excesiva, pérdida de conciencia o colapso. Dificultad para hablar, problemas visuales, debilidad en el rostro, brazo o pierna (a menudo en un solo lado). Convulsiones. Mareos o pérdida repentina del equilibrio. ¿Cómo se diagnostica un ACV hemorrágico? El diagnóstico suele realizarse mediante estudios de neuroimagen , como: Tomografía Computarizada (TC) Permite obtener imágenes detalladas del cerebro mediante rayos X. Es rápida y útil para detectar hemorragias agudas. Resonancia Magnética (RM/ARM) Utiliza un imán potente y ondas de radio para generar imágenes más detalladas del cerebro. No utiliza radiación y se considera segura incluso durante el embarazo. Angiografía Cerebral Procedimiento que consiste en inyectar un medio de contraste en una arteria para visualizar con precisión los vasos sanguíneos del cerebro. Se realiza bajo anestesia y puede identificar anomalías como malformaciones o aneurismas. Tratamiento inmediato En algunos casos, el ACV hemorrágico requiere una cirugía de urgencia para drenar la sangre y aliviar la presión intracraneal . Craneotomía Intervención en la que se realiza una apertura temporal en el cráneo para permitir al neurocirujano retirar el coágulo o drenar el líquido acumulado. Drenaje Ventricular Externo (DVE) Dispositivo temporal que permite extraer el líquido cefalorraquídeo y reducir la presión en el cerebro si no puede controlarse de otra forma. ¿Qué condiciones pueden causar un ACV hemorrágico? Algunas causas comunes en niños incluyen: Malformación Arteriovenosa (MAV) Conjunto de vasos sanguíneos anormales que conectan arterias y venas. Pueden romperse sin previo aviso y causar una hemorragia. Aneurisma Cerebral Dilación anormal en la pared de un vaso sanguíneo. En niños son poco frecuentes y generalmente se detectan tras su ruptura. Cavernoma Conjunto de vasos de bajo flujo sanguíneo que pueden tener pequeñas fugas recurrentes antes de presentar síntomas más graves. Otras causas Trastornos de coagulación Lesiones traumáticas en la cabeza Tumores cerebrales Cirugías previas en el cerebro Efectos posteriores del ACV La recuperación varía en cada niño. Algunos efectos comunes son: Debilidad en brazos o piernas. Dificultades para hablar, leer o escribir. Problemas sensoriales o perceptivos. Alteraciones en la memoria o concentración. Dificultad para tragar. Fatiga física y mental. Cambios en el estado de ánimo. Convulsiones (más frecuentes en bebés y niños pequeños). En niños muy pequeños, algunos efectos pueden no ser evidentes de inmediato , por lo que se recomienda seguimiento del desarrollo a largo plazo. Rehabilitación y recuperación La rehabilitación puede comenzar una vez que el niño esté estabilizado. Cada caso es único, pero se sabe que: Los primeros meses son clave para la recuperación. En algunos casos, otras áreas del cerebro asumen funciones perdidas , lo que se conoce como plasticidad cerebral. La recuperación puede continuar durante varios años . El equipo de rehabilitación puede incluir: Médicos rehabilitadores Fisioterapeutas : movilidad y marcha. Terapeutas ocupacionales : funciones diarias y destrezas motoras. Fonoaudiólogos/logopedas : lenguaje y deglución. Neuropsicólogos : funciones cognitivas y adaptación social. Psicólogos : apoyo emocional. Docentes hospitalarios : apoyo académico. Trabajadores sociales : apoyo familiar y gestión de recursos. Regreso al hogar y seguimiento Antes del alta hospitalaria: Se realiza una reunión con el equipo médico para definir fechas y objetivos. Se planifica la rehabilitación ambulatoria o el seguimiento con servicios comunitarios si es necesario. Se programan estudios de control e interconsultas periódicas para el seguimiento del estado neurológico. Puntos clave para recordar Un accidente cerebrovascular hemorrágico ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo dentro del cerebro. Los síntomas aparecen de forma brusca y requieren atención médica urgente. Algunas veces es necesario realizar una cirugía para evacuar el sangrado y reducir la presión en el cerebro. Las causas incluyen anomalías vasculares (MAV, aneurismas), traumatismos y otros trastornos médicos. La recuperación es variable, pero los primeros meses son clave para el progreso . La rehabilitación especializada es esencial para maximizar el desarrollo y funcionalidad del niño. Para más información Aneurisma Cerebral en Niños Malformación Arteriovenosa Cerebral (MAV) Preguntas frecuentes a nuestros médicos ¿Mi hijo se recuperará completamente? Dependerá de la localización, tamaño y gravedad del ACV. Cada niño tiene un ritmo de recuperación distinto. El equipo médico lo mantendrá informado durante el ingreso y las consultas de seguimiento. ¿Puede volver a ocurrir un ACV? Depende de la causa original. Por ejemplo, si el ACV se produjo por una MAV que no ha sido tratada, existe un riesgo de recurrencia. El equipo médico le explicará detalladamente los riesgos y opciones terapéuticas. ¿Qué medicamentos debe evitar mi hijo? Se deben evitar medicamentos que aumenten el riesgo de sangrado, como los anticoagulantes, salvo que sean indicados y controlados por el equipo médico.
- Malformación Arteriovenosa Cerebral (MAV)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una malformación arteriovenosa (MAV) es una red de vasos sanguíneos anormales y enredados que conecta directamente arterias y venas, sin pasar por los capilares normales. Estas conexiones alteradas modifican la circulación y pueden hacer que los vasos se dilaten y se debiliten. En algunos casos, una MAV puede romperse y provocar una hemorragia cerebral , también llamada ictus hemorrágico , una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato. Las MAV pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, pero las cerebrales son especialmente graves. Se cree que se originan antes del nacimiento, durante el desarrollo del cerebro del feto , aunque suelen ser poco frecuentes en niños. Causas La causa exacta no se conoce. Se cree que la MAV se forma durante el embarazo o poco después del nacimiento. No son hereditarias, no son contagiosas y no se propagan a otras partes del cuerpo. Se estima que aparecen en 1 de cada 3.300 personas . La hemorragia por MAV es más frecuente entre los 10 y 30 años de edad. Signos y síntomas En la mayoría de los casos, las MAV no producen síntomas hasta que se rompen .Cuando sí dan síntomas previos, pueden manifestarse con: Crisis epilépticas . Síntomas similares a un ictus transitorio: Debilidad o pérdida de sensibilidad en cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo. Dificultad para hablar o entender. Dolor de cabeza repentino y muy intenso, sobre todo con esfuerzo físico o cambios bruscos de presión arterial. Síntomas de una MAV rota (ictus hemorrágico): Dolor de cabeza súbito y muy severo. Pérdida de conciencia o somnolencia extrema. Alteraciones visuales, dificultad para hablar o mover un lado del cuerpo. Convulsiones. Mareo o pérdida del equilibrio. Diagnóstico El diagnóstico puede realizarse con diferentes pruebas de imagen: Resonancia magnética (RM) y angiorresonancia (ARM): permiten ver el cerebro con detalle y localizar los vasos anómalos sin usar radiación. Tomografía computarizada (TC): muestra hemorragias recientes y, con contraste, puede realizarse una angio-TC para visualizar los vasos. Angiografía cerebral: prueba invasiva bajo anestesia, donde se inyecta contraste en una arteria para obtener imágenes muy precisas de las arterias y venas del cerebro. Tratamiento El tratamiento dependerá de la localización, tamaño y estado de la MAV. Manejo conservador: Indicado cuando la MAV no da síntomas o se encuentra en un área de difícil acceso. Consiste en vigilar con estudios periódicos sin intervenir de inmediato. Cirugía cerebral: Se extrae completamente la MAV y se limpia la hemorragia si la hubiera. Se utiliza en MAV accesibles o con riesgo de sangrado elevado. Radiocirugía estereotáctica (radioterapia focalizada): Se utiliza en MAV pequeñas o profundas. Mediante haces de radiación de alta energía, se produce una cicatrización de los vasos, que se cierra lentamente en 1–2 años . Neurocirugía endovascular (embolización): Se introduce un catéter por la ingle hasta los vasos que alimentan la MAV. Se bloquean con pegamentos médicos, microespirales o partículas. Puede usarse sola o como preparación para cirugía o radiocirugía. Volviendo a casa y seguimiento El alta se planifica con el equipo médico, que informará de cuidados y posibles rehabilitaciones. Puede requerirse terapia ambulatoria o apoyo en la comunidad. Se realizan controles periódicos con resonancia o angiografía para vigilar que la MAV no reaparezca o que el tratamiento haya sido eficaz. Puntos clave a recordar Una MAV es un conjunto anormal de vasos sanguíneos que conecta arterias y venas de forma directa. Las MAV cerebrales son poco frecuentes (1 de cada 3.300 personas). La mayoría no causa síntomas hasta que se rompen y provocan un ictus hemorrágico . Los síntomas de una ruptura aparecen de forma súbita y grave . El tratamiento puede incluir observación, cirugía, radiocirugía o embolización endovascular , según cada caso. Una MAV rota es una emergencia médica que requiere atención inmediata.
- Aneurisma Cerebral en Niños
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Un aneurisma cerebral es una dilatación o “globo” en una zona débil de la pared de una arteria que lleva sangre al cerebro. En la infancia, estos aneurismas son poco frecuentes y suelen no producir síntomas hasta que se rompen . Cuando un aneurisma se rompe, provoca una hemorragia en el espacio que rodea al cerebro , conocida como hemorragia subaracnoidea , que puede extenderse dentro del tejido cerebral, bloquear la circulación normal del líquido cefalorraquídeo (LCR) o aumentar la presión intracraneal. Signos y síntomas La mayoría de los aneurismas no producen síntomas hasta que se rompen.Cuando ocurre la ruptura, se presenta una hemorragia cerebral que puede causar: Dolor de cabeza muy intenso y repentino. Vómitos. Alteración de la conciencia. Déficit neurológicos (dificultad para mover un lado del cuerpo, hablar o entender). Un aneurisma roto puede desencadenar un ictus hemorrágico , una situación que requiere atención médica inmediata. Causas en niños A diferencia de los adultos, los niños no suelen tener factores de riesgo clásicos como hipertensión arterial, tabaquismo o colesterol alto. En la mayoría de los casos la causa no se conoce con exactitud. Los investigadores estudian si existen alteraciones genéticas o predisposiciones familiares que podrían favorecer la aparición de aneurismas en la infancia. ¿Cómo se diagnostica? Para diagnosticar un aneurisma cerebral se pueden usar diferentes estudios de imagen: Resonancia magnética (RM) y angiorresonancia (ARM): permiten obtener imágenes detalladas del cerebro y sus vasos sanguíneos sin radiación ionizante. Tomografía computarizada (TC): útil para detectar hemorragias recientes y, con contraste, visualizar arterias (angio-TC). Angiografía cerebral: se inyecta un contraste en una arteria (generalmente en la ingle) mientras el niño está bajo anestesia. Es el método más preciso para estudiar vasos sanguíneos y planificar el tratamiento. Tratamiento del aneurisma cerebral Cuando un aneurisma se rompe, puede ser necesario realizar primero procedimientos de urgencia, como: Drenaje ventricular externo (EVD): para eliminar exceso de líquido cefalorraquídeo y aliviar la presión intracraneal. Posteriormente, el aneurisma debe tratarse para evitar nuevos sangrados. Existen dos técnicas principales: Clipaje quirúrgico: Consiste en colocar un pequeño clip de titanio en la base del aneurisma. Se realiza a través de una cirugía con apertura parcial del cráneo ( craneotomía ). El clip permanece de forma permanente y bloquea la entrada de sangre al aneurisma. Embolización con coils (coiling): Se introducen microcatéteres desde una arteria de la ingle hasta el aneurisma. Se rellenan con microespirales de platino que favorecen la coagulación de la sangre dentro del aneurisma. En algunos casos se colocan stents (endoprótesis) para reforzar la arteria y evitar que la sangre entre al aneurisma. El equipo médico decidirá el mejor tratamiento en función de la localización, forma y tamaño del aneurisma. Recuperación Tras clipaje (sin ruptura): Estancia hospitalaria media: 5 días. Recuperación: 4–6 semanas. Restricción temporal de deportes de contacto. Tras coiling (sin ruptura): Requiere reposo en cama unas horas tras el procedimiento. Recuperación más rápida que con cirugía abierta. Si el aneurisma ya se rompió: La recuperación es más larga porque además de tratar el aneurisma, el niño debe superar las consecuencias del sangrado cerebral. Posibles complicaciones: Vasoespasmo: estrechamiento de los vasos por irritación de la sangre. Hidrocefalia: acumulación de líquido en el cerebro. Ictus isquémico: falta de riego sanguíneo en zonas cerebrales. Seguimiento Después del tratamiento, es necesario un control periódico con neurocirugía y estudios de imagen (TC, RM o angiografía) para comprobar la evolución y descartar recidivas. Puntos clave a recordar Un aneurisma cerebral es una dilatación en una arteria del cerebro que puede romperse y causar una hemorragia grave. En niños, suelen ser asintomáticos hasta la ruptura. Se diagnostican mediante TC, RM/ARM o angiografía cerebral . El tratamiento puede ser clipaje quirúrgico o embolización con coils . La recuperación depende de si el aneurisma se rompió o no, y puede requerir semanas o meses.
- Información sobre la Hemofilia para Escuelas y Centros Educativos
INFORMACIÓN PARA PADRES Y EDUCADORES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la hemofilia? La hemofilia es un trastorno hemorrágico crónico en el cual la sangre no coagula adecuadamente. Esto ocurre por la deficiencia de una proteína específica llamada factor de coagulación , siendo los más comunes el factor VIII (8) y el factor IX (9) . Dependiendo del nivel del factor en sangre, la hemofilia puede ser leve, moderada o grave . Los niños con hemofilia tienden a formar moretones con facilidad y pueden sangrar más tiempo del habitual tras una lesión. ¿Cómo afecta la hemofilia a los estudiantes? El impacto de la hemofilia varía según el caso y la gravedad del trastorno. En general, la mayoría de los niños con hemofilia pueden llevar una vida activa y saludable . Los estudiantes con hemofilia grave suelen recibir tratamiento preventivo en casa (profilaxis) para mantener niveles adecuados del factor de coagulación y así reducir el riesgo de sangrado . Todos los niños con hemofilia tienen la posibilidad de sangrar tras una lesión , aunque no todos los golpes o caídas causarán una hemorragia interna. Signos de una hemorragia (sangrado interno) El niño dice que le duele (o en el caso de niños pequeños, están más irritables o inquietos). Sangrado visible: por la nariz, boca, cortes profundos o menstruación abundante. Calor, enrojecimiento o hinchazón en la zona lesionada. Dificultad o incapacidad para mover una articulación o extremidad. Cojera o dolor al caminar. Cada niño con hemofilia vive su condición de manera diferente. La gestión de este trastorno crónico y su tratamiento puede suponer una carga significativa. Es fundamental dialogar con el estudiante y su familia sobre cómo afecta la hemofilia a su vida diaria y cómo desea ser apoyado en el entorno escolar. ¿Cómo puede ayudar el personal docente y de cuidado? Reconocer signos de sangrado y saber cómo actuar. Escuchar al niño o adolescente cuando dice que puede estar empezando un sangrado, incluso si no hay signos visibles aún. No es necesario llevar al estudiante a la enfermería por cada caída leve . Aplicar primeros auxilios estándar , como con cualquier otro niño. En caso de golpe en la cabeza o lesión grave, contactar a la familia de inmediato . Podría requerirse atención médica urgente y administración de factor de coagulación. Solicitar a la familia un plan de acción médica emitido por el Centro de Tratamiento de Hemofilia correspondiente. Actividades físicas y deportes Los niños con hemofilia deben participar en actividades físicas y deportivas adecuadas , ya que esto favorece la salud muscular y articular, el desarrollo motor y la socialización. Además, músculos fuertes ayudan a prevenir sangrados. Cada estudiante puede tener recomendaciones diferentes sobre qué deportes realizar. Esto debe consultarse con la familia y, si es necesario, con el Centro de Tratamiento de Hemofilia (CTH). Los tratamientos profilácticos pueden ajustarse en función de los horarios de educación física o actividades deportivas. Es esencial el uso de equipo de protección adecuado , como cascos para bicicleta, espinilleras para fútbol, etc. Excursiones y campamentos escolares Los estudiantes con hemofilia pueden asistir a excursiones y campamentos y participar en la mayoría de actividades. Algunos niños, especialmente desde los últimos años de primaria o secundaria, aprenden a autoadministrarse el tratamiento . En campamentos escolares, esto representa un paso importante hacia la independencia del estudiante. Consulte con la familia sobre cualquier requerimiento especial, como un lugar tranquilo para el tratamiento o condiciones de almacenamiento de medicación e insumos. Ausentismo escolar Los estudiantes pueden faltar a clase por: Citas médicas. Sangrados, lesiones o procesos de rehabilitación. Aprendizaje del tratamiento en el hospital junto con sus padres. Las ausencias prolongadas no son frecuentes , pero cuando ocurren, puede ser útil brindar apoyo para ponerse al día con los contenidos escolares. Retorno al centro escolar tras un sangrado Después de un sangrado en una articulación o músculo, el estudiante puede requerir: Uso de cabestrillo, muletas o silla de ruedas. Evitar escaleras o recibir ayuda para desplazarse. Actividades adaptadas mientras se recupera. Puede haber ansiedad o frustración por perderse actividades o deportes. Es esencial ofrecer alternativas y fomentar la inclusión. Comunicación Mantenga una comunicación fluida con la familia . Establezca un plan de acción claro ante posibles sangrados o lesiones. No trate al estudiante de forma diferente o discriminatoria. Algunos estudiantes desean compartir su diagnóstico con la clase; otros prefieren mantenerlo en privado. Consulte con la familia qué prefieren. La planificación escolar también debe tener en cuenta los días de mayor actividad para coordinar el tratamiento, si fuera necesario. Puntos clave para recordar La mayoría de los estudiantes con hemofilia pueden participar plenamente en la vida escolar y deportiva. Las actividades físicas apropiadas se recomiendan activamente . Un niño con hemofilia no sangrará de forma exagerada por una caída leve o un corte pequeño. Los primeros auxilios estándar son suficientes en la mayoría de los casos. Una lesión importante o golpe en la cabeza requiere atención médica inmediata . Solicite a la familia el plan de acción médica del CTH. Ante una lesión, contacte siempre a los padres o tutores de inmediato . El Centro de Tratamiento de Hemofilia es una fuente confiable de información. Preguntas frecuentes de docentes ¿Debe ir a enfermería cada vez que se cae? No. No todos los golpes provocarán un sangrado. Observar signos de sangrado es más importante que la cantidad de caídas. ¿Los docentes deben saber administrar el tratamiento? No. No se espera que el personal educativo administre inyecciones o tratamientos. Para más información Sangrados nasales (Epistaxis) Lesión en la Cabeza: Recomendaciones Generales Hemofilia
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INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la hemofilia? La hemofilia es un trastorno hemorrágico crónico en el que la sangre no coagula correctamente debido a la deficiencia de una proteína específica llamada factor de coagulación . Esta puede ser el factor VIII (8) o el factor IX (9) . Dependiendo del nivel de este factor en sangre, la hemofilia se clasifica en leve, moderada o grave. Es una condición rara , que afecta principalmente a los varones , y la mayoría de los niños diagnosticados pueden llevar una vida activa y saludable con el tratamiento adecuado. Signos y síntomas de la hemofilia Los síntomas pueden variar según el grado de severidad de la enfermedad y el lugar donde ocurre el sangrado. Los más frecuentes incluyen: Sangrado interno (dentro del cuerpo). Hematomas grandes o profundos , que suelen notarse cuando el bebé empieza a rodar o gatear. Sangrado en articulaciones o músculos , con hinchazón, dolor y dificultad para mover la zona afectada (frecuentemente brazos o piernas). Sangrado bucal después de un traumatismo. Sangrados nasales difíciles de detener. Sangrado cerebral (poco común pero grave). Es importante saber que un niño con hemofilia no sangra más rápido , sino que sangra por más tiempo , lo que puede resultar en una mayor pérdida de sangre. Hemofilia leve: los sangrados suelen ocurrir tras una cirugía, extracción dental o traumatismo importante. Hemofilia grave: pueden presentarse sangrados espontáneos sin causa evidente. En bebés, esto puede manifestarse como rechazo a caminar o gatear. El sangrado cerebral puede producir vómitos, somnolencia o convulsiones. Ante estos síntomas o tras un golpe en la cabeza, acuda a urgencias de inmediato o llame a emergencias . Primeros auxilios en hemofilia Utilice los principios básicos de primeros auxilios: Aplicar presión firme en cortes o heridas. Presionar las fosas nasales en caso de sangrado nasal. Aplicar el método P.R.I.C.E. en caso de sangrado en articulaciones o músculos: P roteger R eposo Hi elo C ompresión E levación ¿Cuándo acudir al médico? Si sospecha que su hijo presenta síntomas de hemofilia, acuda al pediatra para realizar análisis de sangre que evalúen posibles trastornos de coagulación. De ser necesario, se derivará a un Centro de Tratamiento de Hemofilia (CTH) para confirmar el diagnóstico. Si hay antecedentes familiares de hemofilia, puede contactar directamente al CTH más cercano para orientación. Los niños atendidos por un CTH tendrán un plan de manejo individualizado , que incluirá a quién contactar en caso de urgencias y cuándo acudir al hospital. Busque atención médica urgente o llame a emergencias si: El niño sufre una lesión grave . Pierde el conocimiento. Vomita tras un golpe en la cabeza. Tiene una convulsión . Tratamiento de la hemofilia El tratamiento depende del tipo y gravedad de la hemofilia, así como del tipo de sangrado o procedimiento quirúrgico. Las opciones incluyen: Reposición del factor de coagulación faltante , mediante inyecciones intravenosas. Medicamentos inyectables bajo la piel que ayudan a controlar el sangrado. Fármacos orales que fortalecen la formación del coágulo (útiles para sangrados en nariz, boca o menstruaciones abundantes). Desmopresina (DDAVP): hormona que estimula la producción del factor de coagulación en casos leves. Los niños con hemofilia leve suelen requerir tratamiento solo en situaciones específicas , como cirugías o traumatismos mayores. Los niños con hemofilia grave suelen requerir tratamiento regular desde temprana edad para prevenir sangrados. Cuidados en el hogar Los niños con hemofilia grave inician tratamiento preventivo regular desde pequeños. En algunos casos, puede colocarse un "port" (dispositivo subcutáneo) para facilitar la administración del tratamiento si las venas son difíciles de acceder. Los padres y cuidadores reciben entrenamiento desde el CTH para administrar el tratamiento en casa . Tras una atención de urgencias por un sangrado, se brindarán indicaciones para el seguimiento en casa y en el CTH. Si hubo un sangrado en músculos o articulaciones, el niño podría requerir reposo y rehabilitación con un fisioterapeuta especializado en hemofilia . Evite medicamentos como aspirina o ibuprofeno. El paracetamol sí está permitido. ¿Qué causa la hemofilia? La hemofilia se origina por una mutación genética que afecta la producción del factor de coagulación. Esta mutación puede heredarse o surgir de forma espontánea . Aproximadamente un tercio de los casos no tiene antecedentes familiares conocidos. Seguimiento Los niños con diagnóstico de hemofilia tienen controles regulares en su CTH: Hemofilia leve: al menos una vez al año. Hemofilia grave: controles más frecuentes. Después de una cirugía o sangrado, recibirá instrucciones específicas para el tratamiento y la rehabilitación. Si su hijo necesita una cirugía o procedimiento dental, contacte al CTH con anticipación para planificar el tratamiento adecuado. Puntos clave para recordar Con tratamiento adecuado, los niños con hemofilia pueden llevar una vida activa y saludable . Existen Centros de Tratamiento de Hemofilia en todos los países hispanohablantes que ofrecen atención integral. Un niño con hemofilia no sangra de forma exagerada por un corte pequeño , los primeros auxilios estándar son suficientes . En caso de golpe en la cabeza o lesión grave , busque atención médica de inmediato o llame a emergencias. Preguntas frecuentes ¿Mi hijo tendrá una esperanza de vida normal? Sí. Con el tratamiento adecuado, su hijo tendrá una vida normal y podrá realizar la mayoría de las actividades como cualquier otro niño. ¿Podrá practicar deportes? Sí, se fomenta la actividad física. El ejercicio mejora la salud general y fortalece músculos y articulaciones, ayudando a prevenir sangrados. Su CTH le orientará sobre qué deportes son más adecuados. ¿Los concentrados de factor de coagulación provienen de donaciones de sangre? La mayoría son productos sintéticos. Algunos están elaborados con plasma humano, pero se producen con altísimos estándares de seguridad . Para más información Sangrados nasales (Epistaxis) Lesión en la Cabeza: Recomendaciones Generales
- Lesiones en la Cabeza – Recomendaciones Generales
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las caídas y golpes en la cabeza son frecuentes en la infancia. La mayoría de las lesiones leves no tienen consecuencias graves, pero es importante observar al niño cuidadosamente después del golpe para identificar signos de alarma que requieran atención médica inmediata. ¿Qué es una lesión leve en la cabeza? Se considera lesión leve cuando el niño: Se mantiene consciente tras el golpe. Puede llorar, hablar o reaccionar normalmente. Solo presenta un chichón o hematoma en la zona del impacto. Puede tener un dolor de cabeza leve o estar algo más irritable o somnoliento de lo habitual. En estos casos, la mayoría de los niños se recupera sin complicaciones . Cuidados en casa tras un golpe en la cabeza Permanezca cerca del niño durante las siguientes 24 a 48 horas . Déle reposo, pero no es necesario mantenerlo despierto todo el tiempo. Permita que duerma, pero contrólelo regularmente para asegurarse de que respira con normalidad y puede despertarse fácilmente. Aplique una compresa fría o hielo envuelto en tela sobre el chichón durante 10–15 minutos cada hora, las primeras 4–6 horas. Ofrezca líquidos y comidas ligeras. Puede administrarse paracetamol para el dolor de cabeza, siguiendo la dosis recomendada por su médico. Evite ibuprofeno o aspirina salvo indicación médica, ya que pueden aumentar el riesgo de sangrado. Mantenga al niño tranquilo y evite juegos bruscos, deportes de contacto o bicicletas durante al menos unos días. ¿Cuándo consultar a un médico? Debe llevar al niño al médico si: Tiene menos de 12 meses de edad . El golpe fue muy fuerte o se produjo en un accidente de tráfico, caída desde altura o impacto con gran velocidad. Presenta un chichón grande o hematoma en la frente, sien o parte alta del cráneo. Vomita una o dos veces después del golpe. Está más irritable, somnoliento o con dolor de cabeza que no mejora. Tiene una cortada profunda en el cuero cabelludo que requiere sutura. ¿Cuándo acudir a urgencias de inmediato? Llame a emergencias (112 / 911) o acuda a un hospital si el niño: Pierde el conocimiento en cualquier momento, aunque sea breve. Vomita repetidamente. Presenta convulsiones . Tiene dificultad para caminar, hablar o mover brazos o piernas. Sus pupilas están desiguales o la vista se ve afectada. Sale líquido claro o con sangre por la nariz u oídos. Se comporta de manera extraña, está muy confuso o es difícil despertarlo. El dolor de cabeza empeora progresivamente. Retorno a las actividades El niño puede volver gradualmente a la escuela y a sus actividades habituales cuando ya no tenga síntomas (dolor de cabeza, mareos, vómitos o somnolencia). La actividad física y deportes de contacto deben reanudarse solo cuando el médico lo autorice. Si el niño tiene síntomas compatibles con una conmoción cerebral , puede requerir reposo más prolongado y seguimiento especializado. Puntos clave a recordar La mayoría de los golpes en la cabeza son leves, pero es importante vigilar al niño de cerca . Acuda al médico si el niño es muy pequeño, el golpe fue fuerte o presenta síntomas preocupantes. Si hay pérdida de conciencia, vómitos persistentes, convulsiones o alteración de la conducta, busque ayuda médica urgente . No deje al niño practicar deportes ni actividades de riesgo hasta que esté completamente recuperado. Para más información Convulsiones febriles Epilepsia Convulsiones – seguridad y cómo ayudar Consulte con su pediatra o médico de cabecera Servicios de urgencias pediátricas de su localidad
- Sangrados nasales (Epistaxis)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es un sangrado nasal? Los sangrados nasales (también llamados epistaxis) son muy comunes en la infancia. Ocurren cuando un pequeño vaso sanguíneo en el interior de la nariz se rompe. Esta zona es muy delicada, con vasos superficiales que pueden sangrar fácilmente. La mayoría de las veces, el sangrado es mínimo y breve , y se detiene en menos de 10 minutos . Aunque puede parecer mucho (especialmente cuando mancha ropa o pañuelos), es muy raro que un niño pierda tanta sangre como para desarrollar complicaciones como anemia, salvo que tenga episodios muy frecuentes y abundantes durante semanas o meses . En general, los sangrados nasales pueden manejarse con primeros auxilios y no requieren atención médica inmediata . ¿Qué causa los sangrados nasales? Las causas más comunes son actividades inofensivas como: Hurgarse la nariz. Sonarse con fuerza o con demasiada frecuencia. Golpes en la nariz durante el juego. Otras causas posibles incluyen: Vasos sanguíneos muy sensibles, que pueden romperse fácilmente en climas cálidos y secos. Infecciones respiratorias (como resfriados). Alergias (como rinitis alérgica o alergia a los ácaros). Objetos extraños en la nariz. Estreñimiento (por hacer mucha fuerza al evacuar). Algunos medicamentos (antiinflamatorios o aerosoles nasales). Enfermedades médicas subyacentes (raro). Es habitual que algunos niños tengan varios episodios de epistaxis durante varias semanas. Primeros auxilios para sangrados nasales Aunque no suelen causar dolor, el sangrado puede asustar a los niños por el sabor y la vista de la sangre. Intente tranquilizar y calmar al niño , ya que llorar puede empeorar el sangrado. Siga estos pasos: Siente a su hijo en posición vertical y ligeramente inclinado hacia adelante. Apriete la parte blanda inferior de la nariz , presionando ambas fosas nasales con los dedos (si el niño es mayor, puede hacerlo solo). Mantenga la presión durante 10 minutos continuos . No retire los dedos para “ver si ha parado” ; el coágulo necesita tiempo para formarse. Use un reloj y una distracción (como leer un cuento). Si pasados los 10 minutos el sangrado no se detiene, repita la presión por otros 10 minutos . Adicionalmente: Coloque una toalla fría o una bolsa de hielo cubierta en la nuca si el niño lo tolera. Ofrézcale un helado de hielo o una bebida fría para disminuir el sabor metálico de la sangre y ayudar a calmarlo. Anime a su hijo a escupir la sangre que le llegue a la boca. Tragar sangre puede provocar vómitos, lo que puede reiniciar o empeorar el sangrado. ¿Cuándo acudir al médico? Consulte con el pediatra o acuda al servicio de urgencias si: El sangrado no se detiene después de aplicar los primeros auxilios . Su hijo tiene sangrados frecuentes durante varias semanas . Hay presencia de moretones inexplicables , piel pálida o antecedentes familiares de trastornos hemorrágicos. El médico puede: Aplicar una crema o pomada con medicamentos para reducir el flujo sanguíneo. Realizar una cauterización (química o térmica) del vaso que sangra. Colocar un taponamiento nasal con una gasa especial. En ese caso, puede recetar antibióticos para prevenir infecciones. Algunos niños podrían requerir hospitalización breve si se realiza un taponamiento. Si no se requiere taponamiento, es posible que se indique una pomada antibiótica para aplicar dentro de la nariz 3–4 veces al día durante una semana. En casos graves, puede solicitarse un análisis de sangre para evaluar la pérdida de sangre. Cuidados en el hogar Después del sangrado: Si el episodio fue leve, descanse durante unas horas . Si fue más grave y necesitó asistencia médica, el reposo debe durar entre 12 y 24 horas . Actividades tranquilas como leer o dibujar son recomendadas. Evite baños calientes, bebidas calientes y alimentos calientes durante al menos 24 horas . No permitir que el niño se suene o se hurgue la nariz por 24 horas (o una semana si hubo cauterización ). Si se colocó un taponamiento, debe permanecer en su lugar entre 24 y 48 horas . Acuda al médico para retirarlo. No lo quite en casa. Si se cae solo y no hay sangrado, no es necesario acudir de nuevo . Prevención de futuros sangrados Si la nariz del niño está seca o agrietada, puede aplicar una pomada o gel con base de vaselina (como Vaselina) dos veces al día durante una semana en la parte interna de la nariz, usando un bastoncillo o el dedo. No se recomienda en menores de 4 años por riesgo de lesión nasal. Si su hijo sufre de estreñimiento, aumente su ingesta de líquidos y fibra . Puede consultar con su médico o farmacéutico sobre el uso de un ablandador de heces . (Consulte nuestra hoja informativa sobre estreñimiento.) Puntos clave para recordar Los sangrados nasales son comunes en niños y la mayoría son por causas inofensivas . Generalmente no causan molestias graves y pueden tratarse con primeros auxilios . Si el sangrado es persistente o grave, el médico puede usar tratamientos como pomadas, cauterización o taponamientos. Evite que el niño se hurgue o sople la nariz durante las 24 horas posteriores a un sangrado. Preguntas frecuentes Después de un sangrado, a mi hijo le cuesta no tocarse la nariz. ¿Qué puedo hacer? Es normal que el niño sienta molestias por la sangre seca o coágulos. Intente distraerlo con actividades tranquilas durante al menos 15 minutos, lo cual ayuda a estabilizar el coágulo.
