Aneurisma Cerebral en Niños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 5 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 15 sept 2025
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso Legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
Un aneurisma cerebral es una dilatación o “globo” en una zona débil de la pared de una arteria que lleva sangre al cerebro. En la infancia, estos aneurismas son poco frecuentes y suelen no producir síntomas hasta que se rompen.
Cuando un aneurisma se rompe, provoca una hemorragia en el espacio que rodea al cerebro, conocida como hemorragia subaracnoidea, que puede extenderse dentro del tejido cerebral, bloquear la circulación normal del líquido cefalorraquídeo (LCR) o aumentar la presión intracraneal.
Signos y síntomas
La mayoría de los aneurismas no producen síntomas hasta que se rompen.Cuando ocurre la ruptura, se presenta una hemorragia cerebral que puede causar:
Dolor de cabeza muy intenso y repentino.
Vómitos.
Alteración de la conciencia.
Déficit neurológicos (dificultad para mover un lado del cuerpo, hablar o entender).
Un aneurisma roto puede desencadenar un ictus hemorrágico, una situación que requiere atención médica inmediata.
Causas en niños
A diferencia de los adultos, los niños no suelen tener factores de riesgo clásicos como hipertensión arterial, tabaquismo o colesterol alto. En la mayoría de los casos la causa no se conoce con exactitud.
Los investigadores estudian si existen alteraciones genéticas o predisposiciones familiares que podrían favorecer la aparición de aneurismas en la infancia.
¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar un aneurisma cerebral se pueden usar diferentes estudios de imagen:
Resonancia magnética (RM) y angiorresonancia (ARM): permiten obtener imágenes detalladas del cerebro y sus vasos sanguíneos sin radiación ionizante.
Tomografía computarizada (TC): útil para detectar hemorragias recientes y, con contraste, visualizar arterias (angio-TC).
Angiografía cerebral: se inyecta un contraste en una arteria (generalmente en la ingle) mientras el niño está bajo anestesia. Es el método más preciso para estudiar vasos sanguíneos y planificar el tratamiento.
Tratamiento del aneurisma cerebral
Cuando un aneurisma se rompe, puede ser necesario realizar primero procedimientos de urgencia, como:
Drenaje ventricular externo (EVD): para eliminar exceso de líquido cefalorraquídeo y aliviar la presión intracraneal.
Posteriormente, el aneurisma debe tratarse para evitar nuevos sangrados. Existen dos técnicas principales:
Clipaje quirúrgico:
Consiste en colocar un pequeño clip de titanio en la base del aneurisma.
Se realiza a través de una cirugía con apertura parcial del cráneo (craneotomía).
El clip permanece de forma permanente y bloquea la entrada de sangre al aneurisma.
Embolización con coils (coiling):
Se introducen microcatéteres desde una arteria de la ingle hasta el aneurisma.
Se rellenan con microespirales de platino que favorecen la coagulación de la sangre dentro del aneurisma.
En algunos casos se colocan stents (endoprótesis) para reforzar la arteria y evitar que la sangre entre al aneurisma.
El equipo médico decidirá el mejor tratamiento en función de la localización, forma y tamaño del aneurisma.
Recuperación
Tras clipaje (sin ruptura):
Estancia hospitalaria media: 5 días.
Recuperación: 4–6 semanas.
Restricción temporal de deportes de contacto.
Tras coiling (sin ruptura):
Requiere reposo en cama unas horas tras el procedimiento.
Recuperación más rápida que con cirugía abierta.
Si el aneurisma ya se rompió:
La recuperación es más larga porque además de tratar el aneurisma, el niño debe superar las consecuencias del sangrado cerebral.
Posibles complicaciones:
Vasoespasmo: estrechamiento de los vasos por irritación de la sangre.
Hidrocefalia: acumulación de líquido en el cerebro.
Ictus isquémico: falta de riego sanguíneo en zonas cerebrales.
Seguimiento
Después del tratamiento, es necesario un control periódico con neurocirugía y estudios de imagen (TC, RM o angiografía) para comprobar la evolución y descartar recidivas.
Puntos clave a recordar
Un aneurisma cerebral es una dilatación en una arteria del cerebro que puede romperse y causar una hemorragia grave.
En niños, suelen ser asintomáticos hasta la ruptura.
Se diagnostican mediante TC, RM/ARM o angiografía cerebral.
El tratamiento puede ser clipaje quirúrgico o embolización con coils.
La recuperación depende de si el aneurisma se rompió o no, y puede requerir semanas o meses.

Comentarios