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  • Lesión Cerebral – Incontinencia Urinaria e Intestinal

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Pérdida del Control de Esfínteres Tras una Lesión Cerebral Después de una lesión cerebral, es posible que algunos niños presenten dificultades para controlar sus esfínteres, aun cuando previamente ya estaban entrenados para ir al baño. Esto ocurre porque las zonas del cerebro que regulan la vejiga y el intestino pueden haberse visto afectadas. Incontinencia Urinaria Los niños pueden manifestar distintos problemas urinarios, tales como: Incontinencia urinaria:  pérdida involuntaria de orina. Frecuencia urinaria:  necesidad de orinar más de una vez cada dos horas. Retención urinaria:  dificultad para vaciar completamente la vejiga, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones. Disuria:  dolor al orinar. Estruanguria:  dificultad para iniciar el flujo de orina. Urgencia urinaria:  necesidad repentina e incontrolable de orinar. Tratamiento de la Incontinencia Urinaria En las primeras fases de recuperación, puede ser necesario colocar un catéter para medir la cantidad de orina producida y controlar la función renal. A medida que el niño se vuelve más consciente de su entorno, se puede iniciar un plan de entrenamiento para el uso del baño. Algunas estrategias útiles incluyen: Llevar al niño al baño en horarios regulares. Limitar el consumo de líquidos por la noche. Usar un sistema de recompensas cuando el niño logra mantenerse seco. Utilizar pañales o protectores absorbentes durante el proceso de reentrenamiento, si es necesario. Incontinencia Intestinal Los problemas para controlar los movimientos intestinales también son comunes tras una lesión cerebral. Factores como la movilidad reducida, el sedentarismo, la dieta, la medicación y las alteraciones cognitivas pueden contribuir a esta situación. Un problema frecuente es la incontinencia por rebosamiento , que ocurre cuando el niño sufre estreñimiento severo y, como resultado, pequeñas cantidades de heces líquidas escapan sin control. Tratamiento de la Incontinencia Intestinal Para prevenir o tratar el estreñimiento, el médico puede recetar laxantes orales o preparaciones específicas para estimular el intestino. Además, se recomienda: Incorporar alimentos ricos en fibra, como frutas frescas, verduras y productos integrales. Establecer una rutina para fomentar hábitos intestinales regulares. Puntos Clave para Recordar Tras una lesión cerebral, los niños previamente entrenados para ir al baño pueden volverse incontinentes. Esta pérdida del control de esfínteres ocurre cuando las funciones cerebrales que regulan la vejiga y el intestino se ven alteradas. Con apoyo adecuado, muchos niños logran mejorar su control con el tiempo.

  • Lesión Cerebral – Bañarse y Vestirse

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Apoyo en el Autocuidado Tras una Lesión Cerebral Después de una lesión cerebral adquirida, muchos niños requieren asistencia para actividades básicas como el baño y el vestido. Esto puede deberse a alteraciones en el equilibrio, sensibilidad, conciencia corporal, control motor fino o capacidad para planificar y ejecutar tareas. En las etapas iniciales de la recuperación, es común que los niños estén desorientados o se distraigan fácilmente. Por ello, estas actividades deben realizarse en ambientes tranquilos, con pocos estímulos, y preferentemente en entornos conocidos para el niño. Antes de diseñar un plan de tratamiento, es importante conocer el nivel de independencia que el niño o joven tenía previo a la lesión, con el fin de adaptar las tareas a sus capacidades actuales. ¿Quién Puede Ayudar? Los terapeutas ocupacionales son los profesionales capacitados para evaluar y tratar las dificultades relacionadas con el baño y el vestido tras una lesión cerebral. La evaluación suele realizarse en el hogar y se centra en identificar las causas específicas de las dificultades, así como en proponer soluciones prácticas en conjunto con el niño y su familia. ¿En Qué Consiste el Tratamiento? El tratamiento se basa en una combinación de estrategias que buscan promover la autonomía, la seguridad y la funcionalidad. Incluye: Establecimiento de rutinas : Crear hábitos diarios facilita la ejecución de estas tareas en un formato familiar y predecible para el niño o joven. Supervisión inicial : Durante la fase temprana de recuperación, se requiere asistencia para garantizar la seguridad, como controlar la temperatura del agua o ayudar a entrar y salir del baño. Fomento progresivo de la independencia : A medida que el niño mejora, se le anima a asumir mayor responsabilidad por su cuidado personal. La autonomía dependerá de su edad, capacidades previas y posibles secuelas físicas o cognitivas. Práctica frecuente y técnicas de entrenamiento : La repetición es fundamental. Se pueden aplicar métodos como el encadenamiento hacia atrás, en el cual el niño aprende comenzando por el último paso de una tarea y avanza hacia el inicio. Uso de apoyos visuales y escritos : Las hojas de ayuda con imágenes o instrucciones paso a paso pueden facilitar la secuencia de acciones y la memoria. Adaptaciones físicas : Puede ser necesario usar equipamiento específico como sillas de baño, barras de apoyo o ropa más fácil de manipular (por ejemplo, con elásticos en lugar de botones). Modificación de tareas : Algunas actividades pueden requerir un cambio temporal o permanente en la forma de realizarlas. Por ejemplo: Usar una silla en la ducha si no es posible usar la bañera. Sentarse para vestirse en caso de debilidad muscular o hemiplejia. Aprender técnicas de vestido con una sola mano, si es necesario. Seguridad del Cuidador Es fundamental considerar también la seguridad del adulto que ayuda al niño. Levantar a un niño, incluso si es pequeño, puede causar lesiones en la espalda del cuidador si no se hace correctamente. Por ello, es recomendable que los cuidadores reciban orientación sobre cómo brindar asistencia de manera segura y efectiva.

  • Parálisis del Plexo Braquial o Parálisis de Erb

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El plexo braquial  es una red de nervios que va desde el cuello hasta el brazo y se encarga de transmitir señales al hombro, brazo y mano para que puedan moverse y sentir. La parálisis del plexo braquial  ocurre cuando estos nervios se estiran o lesionan durante el nacimiento. La forma más frecuente se conoce como parálisis de Erb . Generalmente, la lesión se produce cuando los hombros del bebé quedan atrapados en la pelvis materna durante el parto y se aplica tracción en la cabeza para liberarlos. En casos poco comunes, puede deberse a la posición del bebé en el útero o incluso ocurrir durante una cesárea. Signos y síntomas Cuando los nervios del plexo braquial se lesionan, los músculos del brazo y la mano no reciben todas las señales necesarias, lo que puede provocar: Movimiento reducido o ausente en el brazo afectado. Atrofia muscular  (los músculos se vuelven más pequeños y débiles). Disminución de la sensibilidad, incluyendo menor percepción de dolor o temperatura . Además, algunos bebés pueden presentar: Fractura de clavícula  o del húmero. Síndrome de Horner , que causa caída del párpado y pupila más pequeña en el lado del brazo lesionado. Diagnóstico y seguimiento médico En la mayoría de los casos, la parálisis del plexo braquial se identifica en las revisiones hospitalarias tras el nacimiento o por la enfermera de salud maternoinfantil. No existe una única prueba que determine la gravedad de la lesión. El equipo médico (médico de cabecera, pediatra, fisioterapeuta o cirujano plástico) evaluará la evolución del brazo durante semanas o meses, observando movimiento, fuerza, forma y tamaño . Tratamiento El manejo suele estar a cargo de un equipo interdisciplinario, que puede incluir: Cirujano plástico Cirujano ortopédico Fisioterapeuta Terapeuta ocupacional El plan de tratamiento puede incluir: Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento . Uso de férulas  y técnicas de posicionamiento. Revisiones periódicas para evaluar el progreso. En la mayoría de los casos, los bebés mejoran solo con fisioterapia y cuidados básicos. Sin embargo, aproximadamente 1 de cada 10 niños  puede requerir cirugía de nervios, músculos o huesos, especialmente si no se observan avances en los primeros meses. Cuidado en el hogar Siga al pie de la letra los ejercicios y rutinas  enseñados por el fisioterapeuta. Puede integrarlos en momentos cotidianos como el baño o el cambio de ropa. Evite exponer el brazo afectado a riesgos de quemaduras, golpes o cortes , ya que la sensibilidad puede estar reducida y el bebé podría no mostrar dolor aunque se haya lastimado. Proteja el brazo durante el juego y al cargar al bebé. Puntos clave a recordar La parálisis del plexo braquial es una lesión que puede ocurrir durante el parto. La mayoría de los bebés se recupera completamente en los primeros meses con fisioterapia . Los ejercicios en casa son fundamentales para la recuperación. Una minoría de casos requiere cirugía, cuyo objetivo es mejorar la función, aunque los resultados no siempre son completos. Es importante tener cuidado extra con el brazo afectado debido a la sensibilidad reducida . Para más información Problemas de Extremidades en Neonatos Lesión del Plexo Braquial Consulte con su médico de cabecera, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, cirujano plástico o traumatólogo . Preguntas frecuentes ¿El brazo de mi hijo siempre será más débil que el otro? En la mayoría de los bebés, la recuperación completa ocurre entre 1 y 3 meses . Sin embargo, hasta un 25% puede tener limitaciones funcionales persistentes. Con fisioterapia, la mayoría alcanza una recuperación total o con discapacidad mínima. ¿Qué tan efectiva es la cirugía? La cirugía es poco común y se indica solo si no hay recuperación suficiente entre los 3 y 9 meses de vida . El objetivo es mejorar la función, pero no siempre se logra un resultado perfecto.

  • Problemas de Extremidades en Neonatos

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Los problemas más comunes en las extremidades neonatales incluyen la ausencia de partes, duplicaciones, malformaciones o tejido con función anormal. La mayoría de los casos de parálisis del plexo braquial en neonatos se resuelven de forma espontánea. Si no se observan signos de recuperación antes del primer mes de vida, el bebé debe ser derivado a una clínica especializada en lesiones del plexo braquial. El metatarso aducto es la anomalía congénita del pie más frecuente y suele estar relacionada con la posición intrauterina. Anomalías Musculoesqueléticas en Neonatos Las alteraciones musculoesqueléticas pueden manifestarse al nacimiento como: Ausencia de una parte del cuerpo Presencia de estructuras adicionales Malformaciones Tejidos que no funcionan correctamente Estas anomalías pueden tener un origen congénito o ser adquiridas durante el parto, afectando el movimiento, el tono muscular o la postura del recién nacido. Extremidades Superiores Parálisis Obstétrica del Plexo Braquial Se trata de una lesión que ocurre durante el parto y afecta la red nerviosa que controla el brazo. Es más frecuente en recién nacidos grandes y resulta del estiramiento excesivo del plexo braquial. Tipos de lesión: Parálisis de Erb Afecta principalmente los nervios C5 y C6, y en algunos casos C7. Sus manifestaciones incluyen: El brazo se encuentra aducido y rotado internamente. El codo está extendido. El antebrazo se encuentra en pronación. La muñeca puede estar flexionada, dando una apariencia de “propina del camarero”. El reflejo de prensión está presente, pero el reflejo de Moro está ausente en el lado afectado. Esta forma de parálisis es más común que las que afectan el antebrazo o todo el brazo. Parálisis completa del plexo braquial El brazo afectado aparece flácido y colgante, sin movimiento voluntario visible. Parálisis de Klumpke Involucra los nervios C7, C8 y T1, afectando únicamente la parte inferior del plexo braquial. Se manifiesta como: Mano en garra, con conservación de la función del hombro y el codo. Puede haber dilatación de la pupila en el mismo lado de la lesión, debido a la afectación de fibras nerviosas que también controlan funciones oculares. Manejo de la Parálisis del Plexo Braquial El abordaje clínico incluye: Radiografía del brazo superior y la clavícula del lado afectado. Radiografía de tórax para descartar una parálisis diafragmática asociada. Si las raíces nerviosas no están seccionadas, se espera recuperación espontánea en la mayoría de los casos. Los bebés deben ser referidos a una clínica especializada en lesiones obstétricas del plexo braquial. Estas unidades ofrece atención multidisciplinaria para niños con parálisis de Erb o lesiones similares. Al momento de la derivación, un fisioterapeuta evalúa la severidad de la lesión y, con base en esa evaluación, se planifica el seguimiento. Si el médico remitente considera que el caso es grave, se prioriza la atención sin esperar la evaluación de fisioterapia. Extremidades Inferiores Displasia del Desarrollo de la Cadera (DDC) Ver información específica bajo el tema “displasia del desarrollo de la cadera”. Metatarso Aducto Es la deformidad congénita del pie más común y suele estar relacionada con la posición del feto dentro del útero. Puede clasificarse como: Deformidad posicional (flexible): No hay anomalías óseas visibles. El antepié es móvil y puede corregirse fácilmente con manipulación. No suele requerir tratamiento. Deformidad estructural (fija): El antepié no se puede abducir más allá de la línea media. El talón está en posición valga. En casos rígidos se recomienda evaluación ortopédica temprana. Pie Zambo (Talipes Equinovaro) Es una de las malformaciones congénitas más frecuentes, con una incidencia de aproximadamente 1 por cada 1.000 nacimientos vivos. Afecta más a varones que a mujeres y puede presentarse en ambos pies en el 50% de los casos. Es importante buscar otras malformaciones asociadas, especialmente si hubo poca actividad fetal durante el embarazo. Algunos casos son flexibles y pueden corregirse con ejercicios y yesos. Se debe consultar con ortopedia lo antes posible, preferentemente antes del alta hospitalaria. En bebés prematuros, el inicio del tratamiento dependerá de su estado clínico. Sindactilia Es frecuente y a menudo tiene un patrón familiar. Puede variar desde una leve unión entre dedos hasta una fusión completa. En los pies generalmente no interfiere con la función, aunque puede ser un problema estético. En las manos, el tratamiento depende de la severidad y si hay compromiso óseo. Se recomienda una consulta con cirugía plástica u ortopédica, usualmente programada tras el alta. Polidactilia Presencia de dedos adicionales, tanto en manos como en pies. Suele tener un componente hereditario. El tipo más común es un dedo pequeño y flácido en el borde lateral de la mano. En algunos casos, puede haber duplicación de un dedo con apariencia normal. Se recomienda extirpar quirúrgicamente cualquier estructura digital adicional.

  • Lesión del Plexo Braquial

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El plexo braquial es una red compleja de nervios que se extiende desde el cuello hasta el brazo. De esta red emergen cinco nervios principales (denominados C5, C6, C7, C8 y T1) que salen de la médula espinal y permiten tanto el movimiento como la sensibilidad del brazo y la mano. Los impulsos eléctricos que provienen del cerebro viajan a través de estas fibras nerviosas hasta llegar a los músculos del brazo. Si las fibras se lesionan, el músculo afectado deja de recibir esas señales y no puede funcionar, lo que puede derivar en inactividad muscular, atrofia, desarrollo anormal del brazo, rigidez en articulaciones y disminución de la sensibilidad cutánea. Estas lesiones ocurren con mayor frecuencia durante el parto, debido al estiramiento excesivo del plexo braquial. Aproximadamente entre 1 y 2 de cada 1000 nacimientos presentan este tipo de lesión. Los nervios del plexo braquial tienen cierta capacidad de regeneración, siempre y cuando su estructura externa (la vaina o envoltura) permanezca intacta. Las fibras lesionadas pueden volver a crecer a un ritmo aproximado de 1 mm por día, por lo que su recuperación puede llevar varios meses. Si el nervio se rompe completamente y su envoltura también se daña, no puede regenerarse y el músculo correspondiente no volverá a funcionar. Una recuperación temprana del movimiento muscular es un buen signo. La mayoría de los casos con recuperación espontánea significativa en los primeros meses de vida logran utilizar el brazo afectado para la mayoría de las actividades. Sin embargo, suele persistir cierta debilidad, y los movimientos del brazo afectado pueden no ser completamente iguales a los del otro brazo. Tipos de Lesiones del Plexo Braquial Avulsión:  El nervio se arranca completamente de la médula espinal. Este tipo de lesión no tiene posibilidad de recuperación y no puede repararse quirúrgicamente. Ruptura:  El nervio se rompe, pero no en su punto de conexión con la médula espinal. Generalmente requiere cirugía para reconectar los extremos del nervio. Neuroma:  Al intentar regenerarse, el nervio puede formar tejido cicatricial que impide la transmisión de señales eléctricas. La cirugía busca eliminar ese tejido cicatricial para restaurar la función. Axonotmesis:  Las fibras internas del nervio están dañadas, pero la vaina externa permanece intacta. Existe una buena posibilidad de recuperación, aunque toma tiempo. Neuropraxia:  El nervio ha sufrido una lesión temporal (como un estiramiento o compresión) pero no está roto. Suele mejorar por sí solo en un plazo de tres meses. Es común que una lesión del plexo braquial sea una combinación de varios de estos tipos. ¿Cómo se Producen Estas Lesiones? Estas lesiones suelen producirse durante el parto. Aunque los bebés grandes tienen un mayor riesgo, pueden afectar a recién nacidos de cualquier tamaño. En ciertos casos, los hombros del bebé quedan atrapados en la pelvis materna después de que la cabeza ya ha salido, lo que obliga a realizar maniobras para liberar al bebé. Durante estas maniobras, el cuello y los hombros del bebé pueden estirarse en exceso, generando tensión sobre el plexo braquial. Si la lesión es significativa, la debilidad del brazo se nota inmediatamente. También pueden presentarse fracturas de clavícula o del húmero, así como el síndrome de Horner, caracterizado por caída del párpado y una pupila más pequeña en el mismo lado de la lesión. ¿Cómo se Evalúa la Gravedad de la Lesión? No existe una prueba única que determine con certeza el grado de la lesión. El avance se evalúa observando el movimiento del brazo a lo largo del tiempo. En algunos casos, se puede utilizar una resonancia magnética (RM) para evaluar si el nervio se ha arrancado de la médula espinal, aunque este examen no siempre detecta rupturas en otras zonas del plexo. El factor más importante en la recuperación es el tiempo. Una mejora rápida en la función muscular es un buen pronóstico. La mayoría de los niños mejoran solo con fisioterapia, pero aproximadamente un 10% necesita cirugía para lograr una mejor funcionalidad. Fisioterapia y Terapia Ocupacional La fisioterapia debe iniciarse desde los primeros días después del nacimiento. Los ejercicios recomendados buscan mantener la movilidad y flexibilidad de músculos y articulaciones, permitiendo que estén listos para funcionar si los nervios comienzan a recuperarse. Aunque la fisioterapia no acelera el crecimiento nervioso, previene rigideces y contracturas. A medida que el niño crece, pueden presentarse desequilibrios musculares que también requieren tratamiento por parte de un terapeuta ocupacional, con ejercicios específicos o uso de férulas. Cirugía para Lesiones del Plexo Braquial El seguimiento clínico por parte del fisioterapeuta permite valorar la recuperación del músculo. Si a los nueve meses no se ha recuperado la función muscular suficiente, se puede considerar la cirugía. En algunos casos, esta decisión se toma incluso antes, a los tres o cuatro meses. La cirugía primaria consiste en eliminar el tejido cicatricial del nervio y realizar injertos. Para ello se toman nervios sensoriales de las piernas (por ejemplo, el nervio sural) y se conectan entre los extremos del nervio lesionado mediante microcirugía. Incluso en lesiones graves, puede haber algo de recuperación espontánea entre los seis y nueve meses. Algunos niños, sin embargo, necesitarán intervenciones quirúrgicas secundarias para mejorar el funcionamiento del brazo. Cirugía Secundaria Cuando el niño crece, si aún presenta limitaciones funcionales importantes, puede beneficiarse de cirugías enfocadas en los músculos, tendones, articulaciones o huesos del brazo afectado. Por ejemplo, algunos músculos del hombro pueden desarrollar rigidez que requiera liberación quirúrgica en los primeros años de vida para evitar luxaciones o deformidades. Otras correcciones quirúrgicas del codo, antebrazo, muñeca y mano suelen realizarse más adelante en la infancia. Atención Multidisciplinaria El seguimiento de estos pacientes se realiza en clínicas especializadas por un equipo interdisciplinario, incluyendo fisioterapeutas, médicos y terapeutas ocupacionales. Los niños son controlados regularmente durante su primer año de vida, y aquellos con secuelas o que han sido operados continúan en seguimiento hasta la edad escolar o más allá si es necesario. Ejercicios de Amplitud de Movimiento (Rango Articular) Estos ejercicios ayudan a conservar la movilidad total de las articulaciones. Se deben realizar con lentitud, manteniendo cada posición por al menos 10 segundos. Se recomienda hacerlos tres veces al día, repitiendo cada ejercicio tres veces, salvo indicación diferente del terapeuta. Ejercicios para el hombro: Elevar suavemente el brazo por encima de la cabeza. Flexionar el codo a 90° y rotar el brazo hacia atrás. Mantener el codo flexionado a 90° y rotar el antebrazo hacia afuera. Ejercicios para el codo: Con la palma hacia arriba, extender y luego flexionar el codo, manteniendo en cada posición. Ejercicios para muñeca y dedos: Doblar la muñeca hacia atrás y extender los dedos. Manteniendo la misma posición, extender el pulgar. Girar el antebrazo de palma hacia abajo a palma hacia arriba, manteniendo en cada posición. Ejercicios de actividad: Acostar al niño de lado, con el brazo afectado hacia arriba, y colocar juguetes para estimular el movimiento. Ponerlo boca abajo con los brazos al frente y fomentar el apoyo en el brazo afectado. Ayudarlo a realizar actividades con ambas manos, como aplaudir. Estimular que alcance juguetes suspendidos por encima del cuerpo. Frotar el brazo con distintas texturas para aumentar la sensibilidad y el reconocimiento corporal. Glosario de Términos Relacionados con Lesiones Obstétricas del Plexo Braquial Término Definición Abducción Movimiento del brazo alejándose del cuerpo. Aducción Movimiento del brazo hacia el cuerpo. Avulsión Separación del nervio de la médula espinal; no recuperable. Plexo Braquial Red de nervios que permite la movilidad y sensibilidad del brazo. Clavícula Hueso delgado que conecta el hombro con el esternón. Contractura Rigidez por acortamiento de músculos, tendones o ligamentos. Luxación Salida de un hueso de su articulación. Distocia Parto difícil o anormal. Parálisis de Erb Lesión de C5–C6 (+/- C7); afecta hombro y codo. Extensión Enderezar una articulación. Rotación Externa Giro del brazo hacia fuera del cuerpo. Flexión Doblar una articulación. Síndrome de Horner Lesión en T1; produce ptosis y miosis del mismo lado. Húmero Hueso largo del brazo, entre hombro y codo. Rotación Interna Giro del brazo hacia el cuerpo. Parálisis de Klumpke Lesión de C8–T1; afecta principalmente la mano. RM Resonancia magnética utilizada para evaluar lesiones nerviosas. Injerto Nervioso Fragmento de nervio usado para reparar otro dañado. Neuroma Formación de cicatriz dentro del nervio que impide la conducción. Neuropraxia Lesión temporal del nervio; se recupera espontáneamente. Pronación Giro del antebrazo con la palma hacia abajo. Radio Hueso del antebrazo en el lado del pulgar. ROM Ejercicios para mantener movilidad articular. Ruptura Rotura del nervio que puede requerir injerto. Escápula Hueso plano del hombro (omóplato). Subluxación Luxación parcial. Supinación Giro del antebrazo con la palma hacia arriba.

  • Manual de Atención Domiciliaria: Manejo de Sondas Nasogástricas y Naso-yeyunales

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las sondas nasogástricas (SNG)  y nasoyeyunales (SNY)  son tubos delgados y flexibles que se colocan a través de la nariz, pasando por la garganta y el esófago hasta llegar al estómago  (en el caso de la SNG) o hasta el intestino delgado  (en el caso de la SNY). Estas sondas permiten administrar nutrición, líquidos o medicación  cuando el niño no puede hacerlo por vía oral, y en algunos casos sirven para drenar el contenido gástrico . Su manejo en casa requiere cuidados específicos para mantenerlas seguras y efectivas. ¿Por qué necesita mi hijo una sonda? Las indicaciones más comunes son: Dificultad para succionar o tragar  con seguridad Deshidratación  por vómitos o diarrea, con ingesta oral insuficiente Aporte insuficiente de nutrientes con la dieta habitual Imposibilidad de tragar medicamentos necesarios Casos en los que es necesario drenar el estómago  para aliviar gases o líquidos acumulados ¿Qué esperar durante la colocación? La colocación de la sonda suele ser rápida y segura , aunque puede resultar incómoda. No es dolorosa, pero puede generar molestia, arcadas o lagrimeo . Medicamentos como el paracetamol no reducen esta incomodidad; en cambio, ayudan más técnicas de distracción y relajación . En bebés, puede ofrecerse un chupete con sacarosa  o envolverlos en una manta para darles seguridad. En niños más grandes, distraerlos con juguetes, pantallas o conversar sobre temas que les gusten puede ser útil Tragar líquidos o succionar mientras pasa la sonda puede facilitar su colocación. Una vez introducida, se fija con cinta adhesiva en la cara  para evitar que se desplace. Cuidados en el hogar Verificar la posición correcta de la sonda  antes de usarla. El equipo médico le enseñará la técnica apropiada para confirmar que esté en el estómago o intestino. Es posible que al inicio el niño tenga dolor de garganta leve , que desaparece en poco tiempo. Si no hay contraindicaciones, el niño puede comer y beber con la sonda puesta , especialmente si se utiliza solo para medicación. Confírmelo siempre con su médico. Las sondas de uso prolongado deben reemplazarse periódicamente en el hospital . No intente colocarlas por su cuenta si no ha recibido capacitación formal. Antes del alta, asegúrese de tener un plan claro  que indique: Qué hacer si la sonda se sale A quién contactar en caso de problemas Cualquier adulto a cargo del niño debe recibir formación básica  en el manejo seguro de la sonda. Posibles efectos secundarios Molestias al tragar  o dolor leve de garganta Irritación de la piel  por el uso de cinta adhesiva En algunos casos, rechazo a la alimentación oral si la sonda se mantiene durante largo tiempo Consulte con el equipo médico si hay enrojecimiento, secreción, sangrado o dificultades para mantener la sonda en posición. Puntos clave a recordar La SNG llega hasta el estómago  y la SNY hasta el intestino delgado . Son herramientas seguras para administrar nutrición, líquidos o medicamentos, y en algunos casos para drenar contenido gástrico. El paso más importante en casa es comprobar que la sonda esté bien colocada  antes de utilizarla. Si la sonda se sale, no intente recolocarla usted mismo sin haber sido entrenado . El cuidado adecuado evita complicaciones y asegura que su hijo reciba la alimentación o medicación necesaria. Para más información Sondas Nasogástricas (SNG) ¿Cómo Reducir el Malestar de su Hijo Durante Procedimientos Médicos? Nutrición Enteral y Manejo de Sondas Consulte con su médico, enfermera o equipo de gastroenterología Preguntas frecuentes ¿Qué hacer si mi hijo intenta arrancarse la sonda? Las sondas se fijan con cinta para evitar que se desprendan. A veces se sujetan detrás de la cabeza para que no cuelguen. En ciertos casos, pueden usarse mitones protectores  para evitar que el niño tire de ellas. ¿Existen riesgos si mi hijo usa la sonda por largo tiempo? Algunos niños desarrollan rechazo a la comida por boca , lo que puede trabajarse con un terapeuta de lenguaje y deglución .También puede haber irritación en la piel  por el adhesivo, que puede prevenirse con cremas específicas, removedores de adhesivo o alternando el lado de fijación de la cinta.

  • Nutrición Enteral y Manejo de Sondas

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La nutrición enteral  es una forma de alimentación que utiliza el sistema digestivo del niño, pero administrando los nutrientes a través de una sonda . Esta sonda puede colocarse en el estómago  (sonda nasogástrica o gastrostomía) o en el intestino delgado  (sonda nasoyeyunal o yeyunostomía). Se utiliza cuando el niño no puede comer suficiente por boca, pero su sistema digestivo puede digerir y absorber los nutrientes necesarios. ¿Por qué mi hijo necesita nutrición enteral? Las razones más comunes son: Dificultad para tragar de forma segura  (riesgo de atragantamiento o aspiración). Trastornos neurológicos  que afectan la coordinación para comer. Desnutrición o bajo peso  porque la ingesta oral no es suficiente. Necesidad de recuperación nutricional  tras cirugía o enfermedad grave. Enfermedades del aparato digestivo que impiden una alimentación oral adecuada. Tipos de sondas Sonda nasogástrica (SNG):  pasa por la nariz hasta el estómago. Sonda nasoyeyunal (SNY):  pasa por la nariz hasta el intestino delgado. Gastrostomía:  sonda colocada directamente en el estómago mediante cirugía. Yeyunostomía:  sonda colocada directamente en el intestino delgado mediante cirugía. Tipos de fórmulas Las fórmulas de nutrición enteral pueden ser: Estándar:  contienen todos los nutrientes básicos. Especializadas:  adaptadas a condiciones médicas específicas (alergias, problemas digestivos, necesidades calóricas especiales). Personalizadas:  en algunos casos, el equipo médico diseña la mezcla según la situación clínica del niño. El pediatra o gastroenterólogo indicará cuál es la fórmula más adecuada. Manejo de la alimentación por sonda Verificar la posición de la sonda  antes de iniciar cada alimentación. Lavar las manos  y preparar la fórmula en un entorno limpio. Utilizar jeringa, bolsa de alimentación o bomba de infusión, según lo indicado. Administrar la fórmula lentamente  para evitar náuseas o vómitos. Mantener al niño en posición semi-sentada (30–45°)  durante la alimentación y al menos 30 minutos después. Enjuagar la sonda  con agua (cantidad indicada por el equipo médico) después de cada uso para prevenir obstrucciones. Cuidados de la sonda Vigilar que la sonda esté bien fijada y en su sitio . Observar la piel alrededor de la entrada de la sonda (en caso de gastrostomía o yeyunostomía) para detectar irritación o enrojecimiento. Mantener limpios los accesorios (jeringas, bolsas, tubos). Cambiar los sistemas de alimentación según las indicaciones del hospital. Posibles complicaciones Obstrucción de la sonda:  puede prevenirse enjuagando con agua después de cada uso. Náuseas, vómitos o diarrea:  pueden estar relacionadas con la velocidad de administración o la fórmula utilizada. Irritación en la piel  alrededor del sitio de inserción. Desplazamiento de la sonda:  si la sonda se mueve de sitio, suspenda la alimentación y comuníquese con el equipo médico. Puntos clave a recordar La nutrición enteral  asegura que el niño reciba todos los nutrientes necesarios cuando no puede comer suficiente por vía oral. Es fundamental aprender el manejo de la sonda en casa  con el apoyo del equipo médico. Mantenga siempre una higiene estricta  en la manipulación. Conozca qué hacer si la sonda se sale, se obstruye o si aparecen complicaciones. Preguntas frecuentes ¿Mi hijo podrá volver a comer normalmente? Dependerá de la causa por la que necesita la sonda. En muchos casos, la nutrición enteral es temporal y se retira cuando el niño recupera la capacidad de alimentarse por vía oral de forma segura. ¿Es seguro alimentar a mi hijo por sonda en casa? Sí, siempre que los padres o cuidadores reciban la formación adecuada  y sigan las recomendaciones del equipo médico. ¿Qué hago si la sonda se sale accidentalmente? No intente recolocarla usted mismo sin entrenamiento. Mantenga al niño en ayunas y comuníquese de inmediato con el hospital o el médico tratante.

  • Lavado Intestinal en el Hospital

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El lavado intestinal  es un procedimiento que limpia el intestino grueso ( colon ) antes de una exploración médica, aunque también puede utilizarse como parte del tratamiento del estreñimiento . Para hacerlo, su hijo debe tomar un líquido de preparación intestinal , que provoca múltiples evacuaciones y ayuda a eliminar las heces y secreciones del colon. Cuando se hace para preparar un procedimiento (como una colonoscopia), el líquido se administra la noche anterior. El lavado intestinal no es doloroso , aunque puede causar náuseas leves y cólicos abdominales . Algunos niños pueden hacerlo en casa, pero otros necesitan ingreso hospitalario . El especialista o enfermera le indicará cuál es la mejor opción en el caso de su hijo. ¿Por qué necesita mi hijo un lavado intestinal? La mucosa del intestino produce moco  que ayuda a lubricar el paso de las heces. El lavado intestinal aumenta las evacuaciones, eliminando heces y moco . Se indica en dos situaciones principales: Tratamiento del estreñimiento Preparación para procedimientos médicos  como colonoscopia, manometría colónica o cirugía intestinal Si queda moco en el colon, puede dificultar que el médico vea claramente durante la exploración con cámara. ¿Qué esperar en un lavado intestinal? Antes del lavado Su hijo debe beber la solución de preparación intestinal . La cantidad depende de su edad y peso (entre 150 y 500 mL ), y a veces se divide en dos tomas. El gastroenterólogo será quien indique la dosis adecuada. Algunos niños no toleran tomar tanto líquido y requieren colocación de una sonda nasogástrica (SNG)  en el hospital. Esta sonda es un tubo delgado que se introduce por la nariz hasta el estómago. La colocación de la SNG es rápida, no dolorosa, pero puede resultar molesta. No mejora con analgésicos como paracetamol. Puede usarse sedación  para ayudar a que el niño esté relajado y somnoliento, aunque no siempre es necesaria. La sonda suele sujetarse con cinta adhesiva junto a la nariz. Durante el lavado El líquido se administra por la sonda durante 4 a 6 horas , con ayuda de una bomba de infusión. El niño debe permanecer en la sala, con acceso a baño cercano, ya que tendrá urgencia repentina de evacuar  y múltiples deposiciones durante la noche. Puede haber náuseas, vómitos o dolor abdominal . Si aparecen, se puede reducir la velocidad de la infusión o hacer una pausa. Para prevenir la deshidratación, se recomienda beber líquidos claros  (agua, jugos claros). Si no puede hacerlo, al finalizar el lavado se administrará una solución de rehidratación  a través de la SNG. Después del lavado Su hijo deberá estar en ayunas  para el procedimiento programado al día siguiente (el equipo médico le indicará el horario exacto). Una vez realizada la exploración y cuando el niño esté despierto, se le indicará cuándo puede volver a comer y beber. Tras la recuperación, será dado de alta a casa . Seguimiento El lavado intestinal no requiere seguimiento específico. Según la causa del lavado, el gastroenterólogo o cirujano podrá programar una cita de control para dar resultados o continuar el manejo del estreñimiento. Puntos clave a recordar El lavado intestinal se utiliza para: Manejo del estreñimiento Preparación previa a procedimientos digestivos Su hijo puede necesitar ingreso hospitalario la tarde anterior al procedimiento. Puede utilizarse sedación  para colocar la SNG, pero no siempre es necesaria. Su hijo tendrá múltiples evacuaciones nocturnas  durante el lavado. El alta se da una vez completado el procedimiento de investigación. Para más información Sondas Nasogástricas (SNG) Sedación en procedimientos ¿Cómo Reducir el Malestar de su Hijo Durante Procedimientos Médicos? Terapia de Juego Infantil en el Manejo de Sondas Nasogástricas y Naso-yeyunales Preguntas frecuentes ¿El lavado intestinal duele? No. El lavado no es doloroso, pero puede causar cólicos abdominales, náuseas o vómitos leves , que suelen desaparecer tras un tiempo o con ajustes en la velocidad de la infusión.

  • Terapia de Juego Infantil en el Manejo de Sondas Nasogástricas y Naso-yeyunales

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La Terapia de Juego Infantil  es una estrategia de apoyo emocional y educativo que ayuda a los niños a afrontar procedimientos médicos como la colocación y el uso de una sonda nasogástrica (SNG)  o nasoyeyunal (SNY) . El juego es el lenguaje natural de los niños y, a través de él, pueden comprender mejor lo que ocurre, expresar sus miedos y sentirse más seguros. Esta terapia no solo reduce la ansiedad del niño, sino que también mejora la colaboración durante el procedimiento y la adaptación a vivir con la sonda en casa. Objetivos de la Terapia de Juego Infantil en el uso de sondas Disminuir la ansiedad y el miedo  antes de la colocación de la sonda. Preparar al niño  de forma adecuada, explicándole con recursos visuales y lúdicos qué ocurrirá. Fomentar el afrontamiento positivo , enseñándole técnicas de relajación y distracción. Apoyar a la familia , brindando herramientas para que padres y cuidadores acompañen de forma tranquila y efectiva. Favorecer la adaptación  a los cuidados domiciliarios, ayudando al niño a entender que la sonda es una herramienta temporal para mejorar su salud. ¿Cómo se aplica la Terapia de Juego Infantil? Juego de simulación médica Se utilizan muñecos o peluches a los que se les coloca una “sonda” simulada. El niño puede practicar colocando la sonda al muñeco, lo que le permite familiarizarse con el procedimiento. Materiales visuales y cuentos terapéuticos Se muestran ilustraciones, libros o videos adaptados a su edad para explicar qué es la sonda y por qué la necesita. Técnicas de distracción Juegos interactivos, burbujas, canciones o dispositivos electrónicos durante la colocación para desviar la atención del malestar. Relajación y control emocional Respiración profunda, uso de mantas o “abrazos de contención” para transmitir calma y seguridad. Participación familiar Se involucra a los padres para que aprendan las mismas técnicas de juego y puedan repetirlas en casa cada vez que el niño se sienta incómodo o ansioso respecto a la sonda. Beneficios de la Terapia de Juego Infantil El niño comprende mejor lo que ocurre  y se siente parte del proceso. Se reduce el miedo a lo desconocido  y la percepción de dolor o incomodidad. Disminuye la resistencia al procedimiento  y mejora la cooperación con el personal de salud. Ayuda a que la familia tenga una actitud más positiva, transmitiendo confianza al niño. Favorece la adaptación a la vida diaria con la sonda  (comer, dormir, jugar). Puntos clave a recordar La Terapia de Juego Infantil  es una herramienta esencial para acompañar a los niños en el manejo de sondas nasogástricas o nasoyeyunales. Ayuda a reducir la ansiedad y el miedo , y promueve la adaptación positiva. Incluye actividades lúdicas, técnicas de relajación y participación activa de la familia. Puede aplicarse tanto en el hospital como en el hogar, con orientación del equipo de salud.

  • Sondas Nasogástricas (SNG)

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una sonda nasogástrica (SNG)  es un tubo delgado y flexible que se introduce por la nariz , pasa por la parte posterior de la garganta, desciende por el esófago  y llega hasta el estómago . La colocación de la sonda es un procedimiento rápido y seguro . No suele ser doloroso, pero puede resultar incómodo . La experiencia es más llevadera si el niño se mantiene relajado y distraído . ¿Por qué necesita una SNG mi hijo? La SNG se utiliza principalmente para administrar líquidos o alimentación especial  cuando el niño no puede hacerlo por vía oral. Algunas razones comunes son: Dificultad para succionar o tragar Deshidratación  por vómitos, diarrea o ingesta insuficiente Falta de nutrición adecuada  con la dieta habitual Imposibilidad de tragar ciertos medicamentos En ocasiones, también se utiliza para vaciar el contenido del estómago  (incluyendo gases acumulados). ¿Qué esperar? Aunque no es un procedimiento doloroso, puede resultar molesto y desagradable . Medicamentos como el paracetamol no reducen la incomodidad, pero conocer lo que ocurrirá y aplicar estrategias de confort y distracción  ayuda a que el niño lo tolere mejor. Algunas recomendaciones: En bebés: ofrecer un chupete con solución azucarada (sacarosa)  y mantenerlos envueltos en una manta para mayor seguridad. En niños pequeños: usar juguetes de apego, hablarles o ponerles su programa favorito . En todos los casos: pedir al niño que trague o succione  (por ejemplo, beber de un biberón) mientras pasa la sonda facilita su colocación. Una vez insertada, la sonda se fija suavemente con cinta adhesiva en la cara , cerca de la nariz. Cuidados en casa Lo más importante es verificar la posición correcta  de la sonda antes de introducir líquidos o medicación. El equipo médico le enseñará cómo hacerlo. Es normal que al principio el niño tenga dolor leve de garganta , que suele desaparecer en poco tiempo. Si no hay contraindicaciones, su hijo podrá comer y beber con la sonda colocada , especialmente si solo la necesita para medicación. Siempre confirme esto con el médico. Si la sonda es de uso prolongado, deberá reemplazarse periódicamente en el hospital . No intente colocar la sonda usted mismo  sin entrenamiento específico. Antes de irse de alta, solicite un plan de cuidados claro , incluyendo qué hacer si la sonda se sale y a quién contactar. Cualquier adulto a cargo del niño debe estar capacitado  en el cuidado y uso de la SNG. Puntos clave a recordar La SNG es un tubo blando que conecta la nariz con el estómago . Medicamentos como el paracetamol no alivian la incomodidad  de la colocación. Técnicas de distracción y succión ayudan más. El cuidado principal en casa es asegurar que la sonda esté bien colocada  antes de usarla. Si la sonda se sale, no la reintroduzca usted mismo  sin haber sido entrenado. Para más información ¿Cómo Reducir el Malestar de su Hijo Durante Procedimientos Médicos? Manual de Atención Domiciliaria: Manejo de Sondas Nasogástricas y Naso-yeyun ale s Preguntas frecuentes ¿Cómo evitar que mi bebé intente arrancarse la sonda? La sonda se asegura con cinta a la cara y, a veces, detrás de la cabeza para que no cuelgue. En algunos casos se colocan mitones  para evitar que los niños tiren de ella. ¿Qué riesgos existen si mi hijo necesita una SNG por tiempo prolongado? Algunos niños desarrollan rechazo a comer o beber por boca , pero un terapeuta del habla  puede ayudarles a recuperar estas habilidades.Otro posible efecto es la irritación de la piel  por la cinta adhesiva. El equipo médico puede recomendar: Cremas de corticoide Removedores especiales de adhesivo Cambiar de lado la fijación de la cinta para evitar lesiones repetidas

  • Aspirado de Médula Ósea

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El aspirado de médula ósea  es un procedimiento en el que un médico introduce una aguja dentro del hueso para obtener una muestra de médula. Generalmente, se extrae de la parte trasera de la pelvis (hueso de la cadera, justo encima de los glúteos). Es un procedimiento muy seguro  y en la mayoría de los casos se realiza bajo anestesia general  (el niño duerme durante la prueba). ¿Por qué necesita esta prueba mi hijo? La médula ósea es la encargada de producir los tres tipos principales de células sanguíneas: Glóbulos rojos , que transportan oxígeno a los órganos. Glóbulos blancos , que ayudan a combatir infecciones. Plaquetas , que permiten la coagulación para detener hemorragias. El aspirado de médula ósea permite observar cómo se forman las células sanguíneas y detectar si existen células anormales. Es una prueba importante para diagnosticar y controlar diversas enfermedades . ¿Qué esperar? Antes del procedimiento Su hijo deberá estar en ayunas  (sin alimentos ni bebidas) porque recibirá anestesia general. Si vienen desde casa, se les indicará con antelación la hora a partir de la cual debe suspender comidas y líquidos. Puede preguntar cualquier duda al médico que realizará el estudio (habitualmente del área de hematología, aunque no siempre será el especialista habitual de su hijo). Durante el procedimiento Usted podrá acompañar a su hijo hasta que se quede dormido con la anestesia. Se colocará a su hijo de lado. El médico introducirá una aguja en la parte trasera de la pelvis y extraerá la muestra de médula. En algunos casos también se toma un pequeño cilindro de hueso llamado biopsia por trefina . Esto suele demorar solo unos minutos más y se combina con anestesia local adicional para disminuir molestias posteriores. Todo el procedimiento suele durar menos de 30 minutos . Riesgos Toda anestesia general tiene un riesgo muy bajo de complicaciones , que será explicado por el anestesiólogo. Puede presentarse pequeño hematoma o dolor  en la zona de punción. El riesgo de complicaciones graves, como sangrado, infección o rotura de la aguja, es extremadamente bajo . Cuidados en casa La mayoría de los niños pueden retomar sus actividades normales el mismo día  del aspirado. Si su hijo usa pañales o hubo sangrado, tendrá un apósito  sobre la zona de punción. Puede retirarlo al día siguiente, preferiblemente durante el baño. Si presenta dolor en la parte baja de la espalda , puede administrarse paracetamol  siguiendo la dosis recomendada. Si observa enrojecimiento, calor local, secreción  o tiene cualquier preocupación, comuníquese con el hospital donde su hijo recibe tratamiento. Puntos clave a recordar El aspirado de médula ósea es una prueba muy segura e importante  para evaluar la producción de células sanguíneas. Generalmente se realiza bajo anestesia general . Puede hacer preguntas al médico que realice el procedimiento. Tras la prueba, los niños suelen recuperarse rápido y volver a sus actividades habituales. Para más información Consulte con su médico de cabecera, especialista  o el médico que realice la prueba . ¿Cómo Reducir el Malestar de su Hijo Durante Procedimientos Médicos? Preguntas frecuentes ¿Le dolerá la prueba a mi hijo? Durante la anestesia general, su hijo no sentirá dolor . Al despertar, puede presentar molestias leves o moretones , que suelen mejorar con analgésicos simples como paracetamol. Si su hijo requiere aspirados de médula repetidos, hable con el equipo médico sobre un plan de confort  para disminuir ansiedad o malestar en futuros procedimientos. ¿Cuándo estarán disponibles los resultados? Las muestras deben procesarse en el laboratorio antes de ser analizadas al microscopio. Los resultados del aspirado de médula  suelen estar listos en 1 a 2 días . Los de la biopsia por trefina  pueden tardar 2 a 3 días . Algunas pruebas adicionales requieren más tiempo. El especialista de su hijo le entregará los resultados lo antes posible.

  • Fractura de Muñeca

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las fracturas de muñeca son lesiones frecuentes en la infancia. El antebrazo está formado por dos huesos: el radio y el cúbito (ulna). En una fractura de muñeca, uno o ambos huesos pueden haberse roto. A veces, los huesos deben ser recolocados en su posición original por un médico o personal capacitado en urgencias o en quirófano. En algunos casos, puede ser necesario realizar una cirugía. Su hijo necesitará llevar un yeso (férula o escayola) que sirva de soporte y protección mientras el hueso fracturado se recupera. Es fundamental seguir los cuidados adecuados en casa para garantizar una buena recuperación. Este folleto informativo ofrece orientación sobre qué hacer una vez que su hijo ha sido tratado en el hospital por una fractura de muñeca. Si sospecha que su hijo puede tener una fractura y necesita primeros auxilios, consulte nuestra hoja informativa Fracturas (huesos rotos) . Cuidados en casa Las fracturas suelen ser dolorosas. Aunque la inmovilización con yeso reduce el dolor, es frecuente que también se necesite medicación analgésica (como paracetamol). Adminístresela de forma regular durante los primeros días, siguiendo siempre las instrucciones del envase o las indicaciones del médico. Elevar la muñeca Durante los dos primeros días y noches, es importante que su hijo descanse y mantenga la muñeca elevada por encima del nivel del corazón para disminuir la hinchazón. A partir del tercer día, solo será necesario elevarla durante la noche. Use un cabestrillo durante la primera semana, asegurándose de que los dedos queden por encima del nivel del codo. Anime a su hijo a mover los dedos con frecuencia (flexionarlos y estirarlos), y revise que los dedos mantengan movilidad, sensibilidad y una buena circulación sanguínea. Cuidado de la piel Es común que sienta picazón dentro del yeso. Evite que su hijo se rasque dentro del yeso, ya que esto puede dañar la piel y provocar infecciones. No permita que introduzca ningún objeto dentro del yeso (como reglas, lápices, etc.). No intente cortar ni modificar el yeso por su cuenta. Puede aliviar la picazón usando un secador de pelo con aire frío (nunca caliente, ya que puede quemar la piel o deformar el yeso). También puede considerar el uso de antihistamínicos para reducir el picor; consulte con su farmacéutico sobre cuál es el más adecuado. Cuidado del yeso Si su hijo lleva un yeso de yeso tradicional, es importante mantenerlo limpio y seco. Para duchas o baños, cubra el yeso con una bolsa plástica sellada con cinta adhesiva o una banda elástica. Nunca permita que su hijo sumerja el yeso en agua, incluso si está protegido. En el caso de los yesos de fibra de vidrio, aunque sean resistentes al agua, la almohadilla interior debe mantenerse seca. Por lo tanto, trate este tipo de yeso igual que uno de yeso y evite que se moje. Cuándo consultar al médico Dolor intenso, hinchazón excesiva, cambios de color en los dedos (palidez o coloración azulada), hormigueo, entumecimiento o incapacidad para mover los dedos pueden ser señales de que el brazo no ha sido elevado adecuadamente o que el yeso está demasiado ajustado. Si aparece alguno de estos signos, eleve el brazo por encima del nivel del corazón durante 30 minutos. Acuda inmediatamente a urgencias si, después de 30 minutos de elevación: Los dedos siguen muy hinchados. Los dedos siguen blancos o azulados. Su hijo siente hormigueos o entumecimiento en los dedos. Su hijo no puede mover los dedos o le duele al intentarlo. El dolor sigue siendo muy intenso a pesar de la medicación recomendada en la dosis adecuada. Acuda al médico de cabecera o centro hospitalario si: El yeso está agrietado, blando, suelto o demasiado apretado, o tiene bordes ásperos que molestan. Sospecha que se ha introducido algún objeto dentro del yeso. El yeso presenta mal olor o secreciones. Su hijo tiene un dolor creciente o persistente. Seguimiento médico Generalmente, su hijo necesitará una radiografía y una revisión entre cinco y siete días después de la lesión. No será necesario retirar el yeso para realizar esta radiografía. El médico le indicará cuándo debe acudir a la próxima revisión. El yeso se retirará una vez que el hueso haya sanado correctamente. Después de retirar el yeso Cuando se retira el yeso, la piel puede estar seca y causar picazón. Lave la zona con agua tibia y jabón suave, y aplique una crema hidratante sin perfume. Es común que la muñeca esté rígida inicialmente, pero los niños suelen recuperar movimiento y fuerza al utilizar el brazo en actividades cotidianas y juegos suaves. Normalmente, no se requiere fisioterapia. El médico le dará recomendaciones específicas sobre el regreso a la actividad deportiva. En la mayoría de los casos, su hijo podrá volver a practicar deportes entre cuatro y seis semanas después de retirar el yeso. Si hubo cirugía, debe evitar deportes de contacto total durante dos o tres meses. Lleve a su hijo al médico si: Todavía siente dolor en la muñeca. Le preocupa la forma que tiene la muñeca al sanar. Tiene dificultades para usar la muñeca o la mano correctamente. Puntos clave a recordar En una fractura de muñeca, pueden estar comprometidos el radio y/o el cúbito. Es esencial cuidar correctamente la muñeca y el yeso. Durante los primeros dos días y noches, la muñeca debe mantenerse elevada. Evite que su hijo rasque dentro del yeso o introduzca objetos en su interior. Si, después de elevar el brazo por 30 minutos, persisten señales de compresión por el yeso, busque atención médica inmediata. Siga las recomendaciones del médico sobre cuándo retomar la práctica deportiva. Para más información Fracturas en Niños (Huesos Rotos) Radiografía (Rayos X) Cuidados del Yeso   Alivio del dolor en niños – Paracetamol e Ibuprofeno Preguntas comunes a nuestros médicos ¿El brazo fracturado de mi hijo quedará más débil que el otro, incluso después de sanar? No. Una vez que el hueso ha sanado completamente y en la posición adecuada, no queda una debilidad permanente. Es posible que los músculos tarden un poco en recuperar su fuerza después de haber estado inmovilizados, pero con el uso progresivo, su hijo recuperará su fuerza y habilidades normales. ¿Es necesario acudir a las revisiones en el mismo hospital donde fue atendido inicialmente? No. Puede hacer las consultas de seguimiento en otro hospital o centro médico local que tenga capacidad para tratar fracturas. El médico puede ayudarle a encontrar un lugar adecuado para realizar el seguimiento.

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