top of page

Lavado Intestinal en el Hospital

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



El lavado intestinal es un procedimiento que limpia el intestino grueso (colon) antes de una exploración médica, aunque también puede utilizarse como parte del tratamiento del estreñimiento.


Para hacerlo, su hijo debe tomar un líquido de preparación intestinal, que provoca múltiples evacuaciones y ayuda a eliminar las heces y secreciones del colon. Cuando se hace para preparar un procedimiento (como una colonoscopia), el líquido se administra la noche anterior.


El lavado intestinal no es doloroso, aunque puede causar náuseas leves y cólicos abdominales.


Algunos niños pueden hacerlo en casa, pero otros necesitan ingreso hospitalario. El especialista o enfermera le indicará cuál es la mejor opción en el caso de su hijo.


¿Por qué necesita mi hijo un lavado intestinal?


La mucosa del intestino produce moco que ayuda a lubricar el paso de las heces. El lavado intestinal aumenta las evacuaciones, eliminando heces y moco.


Se indica en dos situaciones principales:


  • Tratamiento del estreñimiento


  • Preparación para procedimientos médicos como colonoscopia, manometría colónica o cirugía intestinal


Si queda moco en el colon, puede dificultar que el médico vea claramente durante la exploración con cámara.


¿Qué esperar en un lavado intestinal?


Antes del lavado


  • Su hijo debe beber la solución de preparación intestinal. La cantidad depende de su edad y peso (entre 150 y 500 mL), y a veces se divide en dos tomas.


  • El gastroenterólogo será quien indique la dosis adecuada.


  • Algunos niños no toleran tomar tanto líquido y requieren colocación de una sonda nasogástrica (SNG) en el hospital. Esta sonda es un tubo delgado que se introduce por la nariz hasta el estómago.


La colocación de la SNG es rápida, no dolorosa, pero puede resultar molesta. No mejora con analgésicos como paracetamol. Puede usarse sedación para ayudar a que el niño esté relajado y somnoliento, aunque no siempre es necesaria.


La sonda suele sujetarse con cinta adhesiva junto a la nariz.


Durante el lavado


  • El líquido se administra por la sonda durante 4 a 6 horas, con ayuda de una bomba de infusión.


  • El niño debe permanecer en la sala, con acceso a baño cercano, ya que tendrá urgencia repentina de evacuar y múltiples deposiciones durante la noche.


  • Puede haber náuseas, vómitos o dolor abdominal. Si aparecen, se puede reducir la velocidad de la infusión o hacer una pausa.


  • Para prevenir la deshidratación, se recomienda beber líquidos claros (agua, jugos claros). Si no puede hacerlo, al finalizar el lavado se administrará una solución de rehidratación a través de la SNG.


Después del lavado


  • Su hijo deberá estar en ayunas para el procedimiento programado al día siguiente (el equipo médico le indicará el horario exacto).


  • Una vez realizada la exploración y cuando el niño esté despierto, se le indicará cuándo puede volver a comer y beber.


  • Tras la recuperación, será dado de alta a casa.


Seguimiento


El lavado intestinal no requiere seguimiento específico. Según la causa del lavado, el gastroenterólogo o cirujano podrá programar una cita de control para dar resultados o continuar el manejo del estreñimiento.


Puntos clave a recordar


  • El lavado intestinal se utiliza para:


    • Manejo del estreñimiento


    • Preparación previa a procedimientos digestivos


  • Su hijo puede necesitar ingreso hospitalario la tarde anterior al procedimiento.


  • Puede utilizarse sedación para colocar la SNG, pero no siempre es necesaria.


  • Su hijo tendrá múltiples evacuaciones nocturnas durante el lavado.


  • El alta se da una vez completado el procedimiento de investigación.


Para más información




Preguntas frecuentes


¿El lavado intestinal duele?


No. El lavado no es doloroso, pero puede causar cólicos abdominales, náuseas o vómitos leves, que suelen desaparecer tras un tiempo o con ajustes en la velocidad de la infusión.

 
 
 

Comentarios


bottom of page