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  • Prevención de Caídas en la Infancia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las caídas son una de las principales causas de lesiones atendidas en hospitales en todas las edades. Incluso desde el nacimiento, los bebés corren riesgo de caer. Los niños, por su curiosidad natural, suelen trepar y explorar su entorno constantemente. Tropezar y caerse forma parte del desarrollo normal de la infancia, especialmente cuando los pequeños están aprendiendo a caminar. El objetivo no es evitar que se caigan, sino brindar un entorno seguro que les permita practicar y fortalecer sus habilidades con menor riesgo de lesiones. En muchos casos, las caídas no son graves y solo provocan golpes o moretones, pero en otras ocasiones pueden derivar en fracturas, cortes o traumatismos en la cabeza. Afortunadamente, existen diversas medidas que los padres y cuidadores pueden aplicar para reducir el riesgo de lesiones importantes. Principales causas de caídas en la infancia Las caídas más frecuentes en niños y niñas menores de 14 años suelen estar relacionadas con: Juegos en parques o equipos recreativos. Tropiezos y resbalones al mismo nivel. Actividades con patines, monopatines, esquís o patinetas. En los menores de cinco años también son habituales las caídas desde sillas o tronas. La gravedad de una caída depende de tres factores principales: La altura : a menor altura, menor riesgo. Los menores de 5 años no deben tener acceso a lugares con más de 1,5 metros de altura; en mayores, no más de 2 metros. La superficie de impacto : el concreto, las baldosas o la arena compacta son mucho más peligrosos que superficies blandas. Los objetos en el trayecto : caer sobre muebles con bordes filosos o contra vidrios aumenta la posibilidad de lesiones graves. Prevención de caídas según la edad Bebés Coloque siempre al bebé en superficies seguras. Desde que aprenden a rodar, pueden desplazarse y alcanzar situaciones de riesgo. No deje nunca a un bebé solo en camas o cambiadores. Si el cambiador no tiene cinturón de seguridad, mantenga siempre una mano sobre él. Siempre que sea posible, utilice el suelo para cambiar pañales. No cargue al bebé dentro de sillas mecedoras ni las coloque sobre mesas u otras superficies elevadas. No use andadores: aumentan la movilidad, pero exponen al bebé a riesgos inesperados. Cuando use carrito o silla de paseo, active siempre el arnés de cinco puntos y los frenos. Evite colgar bolsas en el manillar que puedan hacer volcar el carrito. Niños pequeños (1 a 3 años) Retire alfombras sueltas y objetos que puedan provocar tropiezos. Proteja las esquinas de mesas o retire muebles peligrosos del área de juego. Coloque puertas de seguridad en la parte superior e inferior de las escaleras. Use arnés de cinco puntos en tronas, cochecitos y carritos de supermercado. No deje juguetes dentro de la cuna que puedan servir para trepar. Al pasar de la cuna a la cama, coloque un colchón en el suelo para amortiguar posibles caídas. Las caídas son más frecuentes cuando los niños están cansados o enfermos, por lo que conviene planear actividades tranquilas en esos momentos. Niños en edad preescolar y escolar Evite el uso de literas en menores de 9 años. La cama superior debe contar con barandillas protectoras. Asegure que las ventanas no puedan abrirse más de 10 cm o instale cerraduras. Enseñe a no correr ni caminar con objetos filosos, de vidrio o tijeras. No permita que los niños se suban a los carritos del supermercado ni se monten en los costados. Prevención de caídas en el hogar Superficies resbaladizas Seque inmediatamente cualquier líquido derramado, especialmente en la cocina. Enseñe a los niños a sentarse al comer o beber para evitar derrames. Utilice alfombras y superficies antideslizantes en baños y duchas. Existen productos comerciales como cintas antideslizantes, pinturas rugosas o recubrimientos especiales para suelos interiores y exteriores. Vidrios y ventanas Coloque adhesivos en puertas y ventanas de vidrio a la altura de los ojos de los niños para que sean visibles. Considere instalar vidrios de seguridad o películas protectoras. No ubique muebles cerca de ventanas o puertas de vidrio que puedan servir para trepar. Balcones Mantenga siempre la supervisión en balcones y mantenga las puertas cerradas cuando no se usen. Retire obstáculos y utilice muebles pesados que los niños no puedan mover para trepar. El piso debe ser antideslizante. Asegúrese de que la barandilla tenga la altura y separación adecuadas según las normas de seguridad de su país. Puntos clave para recordar Las caídas son frecuentes en la infancia y pueden provocar lesiones graves. La gravedad depende de la altura, la superficie de impacto y los objetos en el trayecto. Utilice siempre arneses de seguridad en cochecitos, tronas y carritos de supermercado. No se recomienda el uso de literas en menores de 9 años. Tome medidas de prevención en el hogar respecto a superficies resbaladizas, vidrios y balcones. Preguntas frecuentes ¿Qué debo hacer si mi bebé se cae desde cierta altura? Revise de inmediato al niño para detectar lesiones. Si golpeó su cabeza o nota signos de alarma, acuda al médico de inmediato. ¿Cómo puedo equilibrar la seguridad con dejar que mi hijo explore? Es fundamental que los niños exploren y aprendan nuevas habilidades. Lo importante es acondicionar entornos seguros donde puedan hacerlo con menor riesgo de lesiones. Para más información Seguridad en patios y parques infantiles Lesiones en la Cabeza – Recomendaciones Generales Cortes, raspaduras y laceraciones Seguridad en verano: ¿Qué tan preparados están los padres? Seguridad en el Hogar

  • Seguridad en el Hogar

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El hogar es el lugar donde con mayor frecuencia los niños pequeños sufren accidentes. Antes de iniciar la escuela, pasan la mayor parte del tiempo en casa; son curiosos, activos y aún no comprenden del todo las consecuencias de sus actos. La mayoría de estas lesiones pueden preverse y evitarse. Por ello, es fundamental que el ambiente doméstico sea lo más seguro posible para reducir el riesgo y la gravedad de los accidentes. Principales causas de lesiones en el hogar Las lesiones que requieren atención hospitalaria ocurren con más frecuencia en niños de 1 a 2 años, disminuyendo su incidencia con la edad. Sin embargo, las muertes por accidentes domésticos son más comunes en menores de 4 años. Las causas más frecuentes son: Caídas . Intoxicaciones o envenenamientos . Quemaduras . Además, se presentan aplastamientos de dedos, mordeduras de animales y casi ahogamientos. Algunos escenarios frecuentes que favorecen los accidentes en casa incluyen: Supervisión limitada por falta de contacto visual entre áreas de trabajo (cocina, lavandería) y zonas de juego. Caídas causadas por mala iluminación, suelos resbaladizos o desorden. Distracciones de los cuidadores (uso del teléfono, múltiples tareas al mismo tiempo). Prevención de lesiones en casa Supervisión constante La vigilancia sigue siendo la medida más importante para evitar lesiones. Aunque es imposible observar al niño en todo momento, conviene organizar la rutina diaria para reducir momentos de riesgo. Algunas recomendaciones prácticas: Simplifique tareas (ejemplo: preparar comidas con antelación o usar métodos rápidos de higiene). Esté consciente de que cuando hay más actividad o varios hijos, la supervisión se dificulta y los accidentes pueden ocurrir con mayor facilidad. Reducción de riesgos Genere un espacio de juego seguro donde pueda dejar a su hijo por períodos cortos. Mantenga medicamentos, productos de limpieza, fósforos y encendedores bajo llave. Instale barreras que impidan el acceso a zonas peligrosas. Use dispositivos de seguridad infantil: tapas para enchufes, cerraduras para gabinetes, protectores de ventanas, correas de sujeción para muebles. Asegúrese de que la casa cuente con detectores de humo en buen estado. Ordene muebles y objetos para facilitar la circulación y reducir tropiezos. Seguridad en áreas específicas del hogar Cocina Mantenga a los niños fuera de la cocina mientras cocina; use parques o barreras de seguridad. Enseñe a los niños qué objetos son peligrosos y establezca reglas claras. Instale: Protectores de horno y cubiertas para perillas de estufa. Grifos de seguridad para controlar la temperatura del agua. Cerraduras en gabinetes que contengan cuchillos, detergentes u otros objetos de riesgo. Baño Supervise siempre el baño del niño; nunca se aleje. Ajuste la temperatura del agua caliente a un máximo de 50 °C. Use alfombras o superficies antideslizantes en bañera y suelo. Mantenga la puerta cerrada o coloque una barrera para evitar el acceso sin vigilancia. Evite calefactores de suelo. Revise la temperatura del agua con el antebrazo o un termómetro (lo ideal para bebés es entre 37 y 39 °C). Lavadero Mantenga la puerta cerrada o bloquéela con una barrera. No deje baldes con agua al alcance; deben estar tapados. Guarde los productos de limpieza en armarios cerrados con llave. Dormitorio El bebé debe dormir en su propio espacio, sin almohadas, protectores o mantas sueltas. Compartir la cama con el bebé incrementa el riesgo de Muerte Súbita Inesperada en la Infancia (MSII), incluyendo el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Los padres pueden compartir la habitación, pero no la cama. Sala de estar Disponga un espacio seguro de juegos. Use baúles ventilados y con cierres lentos para guardar juguetes. Instale topes en las puertas para evitar atrapamientos de dedos. Vigile dispositivos con pilas de botón: si se ingieren, pueden causar lesiones graves o incluso la muerte. Ventanas Asegúrese de que las ventanas puedan abrirse en caso de emergencia (incendios). Manténgalas cerradas o bloqueadas cuando haya niños pequeños cerca. No confíe en las mosquiteras como protección contra caídas. Mantenga los muebles lejos de las ventanas para que los niños no trepen. Equipos de ejercicio Mantenga pesas, cintas de correr y bicicletas estáticas fuera del alcance de los niños. Prefiera guardarlos en habitaciones cerradas. Si tiene una cinta de correr, asegúrese de que tenga cubierta protectora y un interruptor de parada de seguridad. Puntos clave para recordar El hogar es el lugar donde los niños pequeños sufren más lesiones. Las principales causas son caídas, quemaduras e intoxicaciones. La supervisión es la mejor forma de prevención. Mantenga los artículos peligrosos bajo llave y utilice dispositivos de seguridad infantil. Nunca retroceda con el coche en una entrada sin asegurarse de que los niños estén a salvo. Preguntas frecuentes ¿Qué botiquín de primeros auxilios debo tener en casa? Puede armar uno usted mismo con todos los elementos básicos. Si prefiere comprarlo ya preparado, asegúrese de que provenga de una organización confiable (ejemplo: Cruz Roja) y que se ajuste a las necesidades de su familia. Es recomendable tener uno en casa, uno en el coche y otro pequeño para salidas. ¿Dónde consigo cerraduras y protectores de seguridad infantil y cómo debo usarlos? Existen en ferreterías y tiendas especializadas numerosos productos que ayudan a proteger a bebés y niños. Una buena estrategia es observar la casa desde su altura: gatee o agáchese para identificar lo que puede alcanzar o trepar un niño, y asegúrese de cubrir o bloquear esos puntos. Para más información Seguridad con las Pilas de Botón Medicamentos de venta libre en niños: ¿Qué usan los padres y por qué?

  • Envenenamiento en la Infancia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Los niños son curiosos por naturaleza y exploran su entorno llevándose a la boca todo lo que encuentran, lo que aumenta el riesgo de exposición a sustancias tóxicas. El envenenamiento accidental  es una de las principales causas de lesiones e ingresos hospitalarios en menores de 5 años, especialmente entre 1 y 3 años. Muchos productos de uso cotidiano en el hogar pueden ser dañinos si se ingieren, inhalan o manipulan de forma inadecuada. Entre los más frecuentes se encuentran: Medicamentos : tanto recetados como de venta libre (por ejemplo, paracetamol). Productos de limpieza : detergentes, lavavajillas en polvo o líquido, lejía. Productos químicos : fertilizantes, pesticidas, químicos para piscinas o spas. Cosméticos y artículos de higiene personal . Un número significativo de casos ocurre cuando estos productos se dejan al alcance de los niños tras su uso o no se almacenan de manera segura. Primeros auxilios en caso de intoxicación Nunca provoque el vómito . Identifique el envase del producto y téngalo a mano para mostrar a los profesionales de salud. Acuda de inmediato al teléfono y comuníquese con el centro de toxicología de su país para recibir instrucciones precisas. En casos de emergencia vital (niño inconsciente, con dificultad para respirar, convulsiones), llame primero a los servicios de urgencia. Intoxicación por monóxido de carbono El monóxido de carbono (CO)  es un gas altamente tóxico, invisible e inodoro, por lo que suele denominarse “el asesino silencioso”. Puede generarse en cualquier aparato que funcione con gas, leña, carbón, queroseno o petróleo. La intoxicación por CO puede confundirse con infecciones respiratorias comunes. Entre sus síntomas se incluyen: Dolor de cabeza. Mareos, debilidad o somnolencia. Náuseas, vómitos y dificultad para respirar. Confusión o dolor en el pecho. La exposición a concentraciones elevadas puede provocar pérdida de conciencia y muerte. Recomendaciones preventivas: Revise regularmente los equipos de calefacción, cocinas y estufas de gas. Instale detectores de monóxido de carbono en el hogar. Mantenga ventiladas las áreas donde se utilicen aparatos de combustión.

  • Medicamentos de venta libre en niños: ¿Qué usan los padres y por qué?

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El uso de medicamentos de venta libre (sin receta médica) en niños es una práctica común en muchos hogares. Desde jarabes para la tos hasta vitaminas, muchos padres recurren a estos productos con la intención de aliviar síntomas o prevenir enfermedades. Sin embargo, estudios recientes han puesto en evidencia preocupaciones importantes sobre su eficacia y seguridad, especialmente en niños pequeños. ¿Qué medicamentos se usan más comúnmente? Una amplia proporción de padres administra medicamentos sin receta a sus hijos, con las siguientes tendencias: Jarabes para la tos y el resfriado:  utilizados en niños menores de 6 años a pesar de que no hay evidencia clara de su eficacia  y podrían ser potencialmente peligrosos  en este grupo de edad. Vitaminas y suplementos:  alrededor del 50% de los niños y adolescentes  reciben algún tipo de suplemento vitamínico, aunque la mayoría no lo necesita si mantiene una dieta equilibrada . Analgésicos como paracetamol e ibuprofeno:  son comúnmente utilizados para la fiebre y el dolor, pero en algunos casos también se usan incorrectamente para tratar la tos (27%) o inducir el sueño (10%) , usos para los cuales no existe respaldo científico . Medicamentos para inducir el sueño o calmar durante viajes:   1 de cada 7 padres  reconoce haber utilizado medicamentos de venta libre para tranquilizar a sus hijos en trayectos largos en coche o avión. ¿Por qué los padres usan estos medicamentos? Existen múltiples razones por las que los padres optan por administrar medicamentos sin receta a sus hijos: Buscar alivio rápido de los síntomas comunes  como tos, congestión o malestar. Consejo de profesionales de salud , como farmacéuticos (74%) y médicos (64%), quienes a veces recomiendan estos productos aunque no siempre estén respaldados por evidencia científica. Prevención : Muchos padres dan suplementos vitamínicos para “reforzar el sistema inmunológico”, aunque no haya necesidad médica comprobada. Ansiedad o incomodidad del niño , especialmente en contextos como viajes o problemas de sueño. Riesgos asociados Aunque los medicamentos de venta libre pueden parecer seguros por su disponibilidad, no están exentos de riesgos , especialmente cuando se administran sin supervisión médica. Efectos secundarios  como somnolencia excesiva, reacciones alérgicas, o problemas gástricos. Interacciones medicamentosas  si se combinan con otros fármacos. Sobredosificación accidental , especialmente con jarabes o productos similares. Falsa sensación de seguridad , lo que puede retrasar la atención médica adecuada. El caso de las vitaminas y suplementos A pesar del gasto millonario anual en vitaminas infantiles, no existen beneficios comprobados cuando no hay una deficiencia nutricional diagnosticada . El uso generalizado de suplementos para “mejorar la salud” o “fortalecer defensas” carece de base científica sólida. 3 de cada 4 padres  que dan vitaminas a sus hijos lo hacen con la esperanza de mejorar su inmunidad. Sin embargo, una alimentación variada y equilibrada suele ser suficiente  para cubrir las necesidades nutricionales de la mayoría de los niños. Recomendaciones para los padres Consulte siempre con un pediatra  antes de administrar cualquier medicamento, incluso si es de venta libre. Evite usar medicamentos para la tos y el resfriado en niños pequeños , salvo indicación médica específica. No utilice medicamentos para inducir el sueño  o calmar a los niños durante viajes. No administre vitaminas o suplementos  a menos que haya una recomendación médica basada en análisis o diagnóstico. Lea siempre las etiquetas  y siga las instrucciones de dosificación al pie de la letra. Mantenga todos los medicamentos fuera del alcance de los niños. Puntos clave a recordar El uso de medicamentos de venta libre en niños es común, pero no siempre está respaldado por la evidencia médica. Los jarabes para la tos y los suplementos vitamínicos son los productos más utilizados, a menudo sin una necesidad real. Muchos padres actúan bajo el consejo de farmacéuticos o médicos, aunque es importante seguir guías clínicas actualizadas. Administrar medicamentos con fines como inducir el sueño o tranquilizar en viajes puede ser riesgoso. La mejor prevención y tratamiento para muchas afecciones comunes en niños es el acompañamiento médico adecuado y una alimentación saludable. Para más información Medicamentos para niños y reacciones a los medicamentos Ministerio de Sanidad o agencia reguladora local de medicamentos (como AEMPS en España, COFEPRIS en México, INVIMA en Colombia) Hable con su pediatra o farmacéutico de confianza Folletos sobre uso seguro de medicamentos infantiles en su centro de salud

  • Seguridad en verano: ¿Qué tan preparados están los padres?

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara.  www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Con la llegada del verano y el aumento de actividades al aire libre, las familias disfrutan más tiempo en parques, playas, piscinas y jardines. Sin embargo, también aumentan los riesgos para la salud de los niños y adolescentes. Golpes, caídas, ahogamientos, quemaduras solares e insolaciones son solo algunos ejemplos. Por ello, es clave preguntarnos: ¿estamos realmente preparados como padres para mantener seguros a nuestros hijos durante el verano? Principales hallazgos sobre seguridad infantil en verano Una encuesta reciente sobre salud infantil revela prácticas preocupantes entre los cuidadores: Trampolines y lesiones comunes Más niños usan trampolines que bicicletas o patinetas , pero la mayoría no está supervisada  mientras lo hacen. A pesar de que se recomienda que solo un niño salte a la vez , más del 80 % de los padres permite que varios niños usen el trampolín al mismo tiempo , e incluso 1 de cada 5 permite que lo usen 4 o más niños simultáneamente . 1 de cada 6 niños ha sufrido lesiones  como fracturas, esguinces o traumatismos craneales en trampolines. Uso del casco 1 de cada 6 niños  no siempre usa casco al andar en bicicleta, a pesar de que en muchos países es obligatorio por ley. Casi la mitad  no lo usa de forma consistente al montar en scooter o patineta. Más de un tercio de los menores de 2 años  no lleva casco cuando van como pasajeros en la bicicleta de un adulto. Riesgos en piscinas y primeros auxilios Menos de la mitad de los padres se sienten seguros de poder rescatar a un niño  de una piscina. 2 de cada 5 padres  afirman que no saben cómo actuar  ante un niño que se está ahogando. 1 de cada 4  no se siente preparado para realizar maniobras de RCP  en menores. Aunque la mayoría conoce primeros auxilios para heridas sangrantes, solo la mitad sabe actuar ante una conmoción, un diente dislocado o un niño inconsciente. Protección solar: un riesgo silencioso en verano Durante el verano, la exposición al sol se vuelve casi inevitable. A pesar de los riesgos bien conocidos del daño solar acumulativo en la infancia, muchos niños y niñas aún no reciben una protección adecuada . ¿Qué debes tener en cuenta? Aplicar protector solar de amplio espectro (SPF 30 o superior)  al menos 20 minutos antes de salir y reaplicarlo cada 2 horas, o después de nadar o sudar. Usar gorros de ala ancha , gafas de sol y ropa ligera que cubra la mayor parte del cuerpo. Evitar la exposición solar directa entre las 11:00 a. m. y las 4:00 p. m. , cuando los rayos UV son más intensos. Asegurar sombra en espacios al aire libre , especialmente si el niño juega por largos periodos. La protección solar no es solo para días de playa: en parques, excursiones, patios escolares y fiestas al aire libre también es esencial. Recomendaciones clave para padres y cuidadores Supervisa siempre a los niños , especialmente en piscinas, trampolines y zonas abiertas. Respeta las normas de seguridad : un niño por trampolín, casco al andar en bici o patineta, y uso adecuado de flotadores si es necesario. Aprende primeros auxilios básicos : saber actuar en caso de asfixia, caídas, golpes en la cabeza o paro respiratorio puede salvar vidas. Protege del sol todos los días : la prevención comienza con hábitos diarios, no solo en vacaciones. Ten a mano un botiquín completo  tanto en casa como en el coche. Habla con tus hijos sobre seguridad  y fomenta conductas responsables en espacios abiertos. ¿Sabías que…? Muchas lesiones infantiles ocurren en ambientes considerados seguros como el hogar o el parque, y más del 60 % podrían evitarse  con una supervisión adecuada, el uso de equipo de protección y conocimientos básicos de primeros auxilios. Cuida también tu entorno familiar Lava y desinfecta juguetes y superficies  con frecuencia, especialmente si los niños están enfermos o hay más de un niño compartiendo objetos. Enseña a tus hijos a lavarse las manos con frecuencia , especialmente antes de comer. Asegúrate de que el área de juego tenga sombra  y sea segura, sin objetos peligrosos ni superficies resbaladizas. Para más información Consulta con tu pediatra o centro de salud sobre: Cursos de RCP y primeros auxilios para padres Recomendaciones de protección solar según el tipo de piel Consejos para adaptar tu hogar y actividades al verano Este verano: diversión con seguridad El verano debe ser una temporada para disfrutar en familia, pero la seguridad no se toma vacaciones . Prevenir es más sencillo que lamentar. Un verano seguro empieza por ti.

  • Cortes, raspaduras y laceraciones

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Los cortes, raspaduras (abrasiones) y laceraciones (cortes profundos o desgarros en la piel)  son lesiones comunes en la infancia, producidas por caídas, juegos, deportes o accidentes domésticos. También existen otras heridas como las punzantes, que pueden ser igualmente serias. Dependiendo de la zona y la profundidad de la lesión, puede haber desde un sangrado leve hasta abundante. Primeros auxilios para todas las heridas El paso más importante es detener el sangrado : Lávese las manos o use guantes limpios si dispone de ellos, pero no retrase la atención si no los tiene. Aplique presión directa con un paño limpio y seco  (un paño de cocina en casa, una prenda de vestir si está fuera). Si la herida está en un brazo o pierna, eleve la extremidad por encima del corazón  mientras aplica presión. Mantenga la presión durante al menos 5 minutos . Una vez controlado el sangrado, limpie la herida solo con agua . No use peróxido de hidrógeno, yodo ni cremas antisépticas, ya que pueden dañar el tejido y retrasar la cicatrización. Heridas menores Generalmente no requieren atención médica, basta con primeros auxilios. Una vez detenido el sangrado, lave con agua y retire restos de suciedad visibles con pinzas limpias (esterilizadas previamente con alcohol o agua caliente). Si queda suciedad que no puede extraer, consulte al médico. Cubra con un apósito o curita  para mantenerla limpia, protegida y con un ambiente húmedo que favorezca la cicatrización. Revise la herida a diario y cambie el apósito si se moja o ensucia. Heridas más graves Además de detener el sangrado con presión, acuda al médico de cabecera o a urgencias si: El sangrado es abundante y no se controla con presión. La herida es muy profunda o una punzante profunda . La lesión está sobre una articulación (rodilla, muñeca, nudillos). Fue causada por una mordedura humana o animal . No se logra limpiar adecuadamente. El niño no tiene vacuna antitetánica actualizada  (última dosis hace más de 5 años). La herida se abre a pesar de controlar el sangrado (puede requerir puntos o pegamento). Llame a una ambulancia o acuda de inmediato a urgencias si: La sangre sale a borbotones (puede ser una arteria dañada). Hay un objeto incrustado (vidrio, palo). No lo retire.  Mantenga presión alrededor del objeto. Está solo con su hijo y no puede manejar y presionar la herida al mismo tiempo: lo más seguro es esperar asistencia médica. Seguimiento Cambie el apósito siempre que se moje o ensucie. Retírelo tras un par de días para favorecer la cicatrización. Vigile signos de infección : enrojecimiento, calor, hinchazón, supuración, mal olor, fiebre o malestar general. Si aparecen, consulte a su médico. Puntos clave para recordar Detenga el sangrado aplicando presión directa . Limpie la herida con agua únicamente . Cubra con un apósito o vendaje. Busque atención médica si el sangrado no cede, si hay objetos incrustados, sangrado a borbotones o mordeduras. Vigile signos de infección durante la cicatrización. Para más información Cuidado de Heridas Cuidado de puntadas y pegamento Seguridad en verano: ¿Qué tan preparados están los padres? Consulte a su médico de cabecera o al hospital local . Preguntas frecuentes que les hacen a nuestros médicos ¿Cómo evitar que la herida deje cicatriz? Un buen cuidado, junto con una dieta saludable, ayuda a una correcta cicatrización. Proteja la herida del sol durante al menos un año para evitar que la cicatriz se oscurezca. Una vez cerrada, masajearla con crema hidratante puede ayudar. El uso de vitamina E no está científicamente comprobado. Mi hijo se cortó el labio y sangra mucho. ¿Debo llevarlo al médico? Los labios y la lengua sangran más debido a su alta irrigación sanguínea, pero también sanan más rápido. Siga los primeros auxilios y acuda al médico o urgencias para valoración. ¿Por qué no se recomiendan cremas o antisépticos fuertes en heridas? Sustancias como el peróxido de hidrógeno o el yodo dañan el tejido y retrasan la cicatrización. Pueden usarse en la piel alrededor, pero no en la herida abierta, salvo que el médico lo indique.

  • Seguridad en patios y parques infantiles

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es  no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La importancia del juego El juego al aire libre es fundamental para el desarrollo físico, social y emocional de los niños . Espacios como el patio de casa o el parque cercano ofrecen oportunidades para correr, trepar, columpiarse y crear juegos de imaginación. Con una planificación adecuada , estos entornos pueden ser desafiantes y divertidos, manteniendo al mismo tiempo la seguridad. Principales causas de lesiones Equipos de juego asociados a accidentes frecuentes: Barras de mono, columpios, casas en árboles, toboganes, trampolines. Patinetas, patines en línea y scooters. Otras lesiones típicas en el patio: Caídas sobre superficies duras (cemento). Golpes contra portones. Caídas desde cercas, postes o balcones. Uso seguro del equipo de juego Los niños menores de 5 años deben estar siempre supervisados . Los mayores también necesitan supervisión con trampolines, bicicletas, patinetas y similares. Recomendaciones: Usar calzado cerrado con suela de goma , no sandalias sueltas. No usar cascos de bicicleta en juegos infantiles (riesgo de atrapamiento o asfixia). Evitar horas de mucho tráfico de niños, cansancio o clima húmedo que hace resbaladizo el equipo. Revise la seguridad del parque comunitario y repórtelo al municipio  si detecta riesgos. Elección e instalación de equipos de juego Considere edad, habilidades, calidad y mantenimiento  antes de comprar. Verifique que cumplan con normas de seguridad . Al instalarlos: Prevea el uso incorrecto  (ej. trepar al techo de una casita). Revise que no haya espacios donde la cabeza, brazos o piernas puedan atascarse . Que tengan agarres firmes , adaptados al tamaño de la mano del niño. Altura máxima:  2.5 m. Menores de 5 años no deben usar equipos de más de 1.5 m. Debajo de columpios y toboganes debe haber superficie blanda  (césped, viruta de madera ≥ 30 cm de profundidad). Mantenga distancia entre juegos  para evitar choques. Columpios en áreas separadas y con barreras de protección. El equipo debe estar bien fijado al suelo  y revisarse con frecuencia. Seguridad en trampolines No recomendados en menores de 6 años  (alto riesgo de lesiones graves). Siempre usar trampolines con: Red de seguridad . Cubiertas en muelles y marcos . Solo un niño a la vez  en el trampolín. Prohibidos los saltos mortales . Nunca permitir que entren debajo del trampolín . No comer ni beber mientras saltan (riesgo de atragantamiento). Revisar periódicamente desgaste, agujeros o piezas oxidadas. Colocar en un área despejada, sobre césped, lejos de paredes, cercas, árboles o cables. Puntos clave a recordar Supervise siempre a niños menores de 5 años y también a los mayores cuando usan equipo nuevo o riesgoso. Trampolines: no para menores de 6 años . Revise calidad, normas y seguridad de los juegos antes de comprarlos o usarlos. El equipo debe tener superficie blanda debajo y mantenerse en buen estado. Preguntas frecuentes ¿Debe mi hijo dejarse el casco al bajarse de la bici en el parque? No. En el área de juegos debe quitarse el casco, ya que puede engancharse y provocar estrangulamiento. El casco solo es seguro al montar bicicleta, patineta o scooter. ¿Existen trampolines más seguros que otros? Ningún trampolín es 100 % seguro. Los modelos con red de protección y cubiertas acolchadas son mejores, pero lo más importante es establecer reglas claras y mantener supervisión adulta constante .

  • Drenaje Ventricular Externo (DVE) – Guía para Padres

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Un Drenaje Ventricular Externo (DVE)  es un dispositivo temporal que permite la salida de líquido cefalorraquídeo (LCR)  del cerebro y la médula espinal a través de un tubo fino que sale de la cabeza y se conecta a una bolsa colectora fuera del cuerpo. Este sistema se sujeta a un soporte móvil que permite cierta movilidad del niño, siempre bajo supervisión médica o de enfermería. ¿Qué es el líquido cefalorraquídeo (LCR)? El LCR es un líquido claro e incoloro que protege el cerebro y la médula espinal , y colabora en la eliminación de productos de desecho. Se produce en los ventrículos del cerebro , circula por el sistema nervioso central y luego se reabsorbe. ¿Por qué necesita mi hijo un DVE? El DVE se utiliza en casos de: Infección Aumento de la presión intracraneal (PIC) La presión intracraneal puede elevarse por: Acumulación de LCR Inflamación cerebral Hemorragia El DVE ayuda a drenar el exceso de líquido  y reducir la presión dentro del cráneo. Su duración varía según la evolución clínica; el neurocirujano decidirá cuándo retirarlo . Mientras esté colocado, el niño deberá permanecer hospitalizado. ¿Qué esperar durante el uso del DVE? Antes de la cirugía , el neurocirujano hablará con usted para explicar el procedimiento y resolver sus dudas. El DVE se inserta durante una cirugía bajo anestesia general . El tubo se introduce bajo la piel hasta los ventrículos cerebrales. Puede salir por la cabeza o el abdomen. El lugar de salida se comentará previamente, si es posible. Tras la cirugía, el drenaje debe nivelarse correctamente  con respecto al cerebro. Esto se hace utilizando un puntero láser en la oreja (si está acostado boca arriba) o entre las cejas (si está de lado). Cada vez que su hijo cambie de posición , se debe volver a nivelar el DVE. No debe moverse sin avisar al personal de enfermería. Cuidados durante la hospitalización El equipo de enfermería: Revisará cada hora  el volumen de LCR drenado Verificará que el drenaje esté correctamente nivelado Confirmará que el vendaje esté seco y que no haya obstrucciones El neurocirujano puede ajustar el nivel del DVE según el estado neurológico y la cantidad de líquido drenado. Drenar demasiado LCR puede ser peligroso y provocar colapso de los ventrículos. El personal de enfermería vigila esto cuidadosamente. También se revisará regularmente el estado neurológico de su hijo, incluso durante la noche. Informe al personal si nota: Dolor de cabeza Náuseas o vómitos Visión doble o borrosa Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo ¿Cómo se retira el DVE? La extracción la realiza un médico del equipo de neurocirugía. Puede hacerse en la sala de hospitalización o en quirófano si se requiere otra cirugía. La extracción se realiza bajo condiciones estériles  y con apoyo para el manejo del dolor y la distracción. Tras la retirada, vigile el sitio de inserción y mantenga el vendaje limpio, seco y en su lugar . Informe al personal si nota fugas de líquido o humedad  en el vendaje. Si su hijo necesita una solución permanente para el drenaje del LCR, se considerará la colocación de una válvula de derivación (shunt) . El equipo médico le explicará esto si fuera necesario. Cuidados en casa Antes del alta, la enfermera le enseñará cómo cuidar la herida quirúrgica para evitar infecciones . Puntos clave a recordar El DVE permite drenar el exceso de líquido del cerebro y la médula espinal. Se utiliza en casos de infección o presión intracraneal elevada. Su hijo no debe sentarse ni cambiar de posición  sin avisar al personal. No toque el DVE. Para cualquier duda, consulte al personal de enfermería o al equipo de neurocirugía. Preguntas frecuentes ¿Por qué toman muestras diarias del LCR? Se toma una pequeña muestra (aproximadamente 1 ml) al día para detectar signos de infección . Este procedimiento es indoloro  y lo realiza personal de enfermería capacitado. Su hijo recibirá antibióticos mientras tenga el DVE  como medida preventiva. ¿Puedo cuidar de mi hijo con un DVE? Sí. Con la asistencia de enfermería, usted podrá acompañar a su hijo en muchas de sus actividades diarias. Sin embargo, debe avisar al personal antes de moverlo . Presione el botón de llamada si necesita ayuda. ¿Duele tener un DVE? Puede haber molestias iniciales en el sitio de inserción, pero esto suele mejorar con el tiempo. Los cuidados diarios y las revisiones del DVE no deben causar dolor . Para más información Diríjase al equipo de Neurocirugía Pediátrica  o al personal de la sala correspondiente.

  • Quiste Dermoide Angular Externo – Cuidados Posteriores

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Control del dolor Tras la cirugía para extirpar un quiste dermoide angular externo , es normal que su hijo sienta molestias leves. Para aliviar el dolor, puede administrarse paracetamol o ibuprofeno, ambos disponibles en farmacias sin necesidad de receta médica. Durante la intervención, se aplica un anestésico local en la zona. Este efecto suele durar menos de 24 horas. Es posible que, una vez que pase el efecto de la anestesia, el dolor aumente momentáneamente. Cuidados del vendaje Mantener el vendaje limpio, seco e intacto  hasta la revisión médica. No manipular la zona ni retirarlo antes de tiempo. Estudio anatomopatológico El tejido extirpado se envía al laboratorio de anatomía patológica para su análisis. Los resultados estarán disponibles en la próxima consulta de seguimiento . Actividades físicas Se recomienda evitar actividades físicas intensas o de alto impacto hasta nueva indicación médica, ya que podrían comprometer la zona de sutura  y dificultar la cicatrización. ¿Qué esperar tras la cirugía? La zona intervenida dejará una cicatriz . El equipo médico se esfuerza por obtener el mejor resultado estético posible. Durante la revisión, se le darán instrucciones específicas para promover una buena cicatrización y minimizar la visibilidad de la cicatriz. Esto puede incluir el uso de cintas adhesivas especiales , masajes suaves  con cremas como sorbolene  o gel de aloe vera . Evite exponer la cicatriz al sol  durante al menos 12 meses. Si la exposición es inevitable, utilice siempre un protector solar de alta protección (FPS 50+) . El resultado final de la cicatrización puede no ser visible hasta pasado un año . Sobre las suturas En la mayoría de los casos se utilizan puntos absorbibles , que no requieren ser retirados. En caso de que se hayan colocado puntos no absorbibles , estos serán retirados en la cita de seguimiento. ¿Cuándo buscar atención médica? Consulte con un médico de inmediato si observa: Dolor que aumenta o no mejora con analgésicos Fiebre persistente Decaimiento general Secreción en la herida o enrojecimiento progresivo Hinchazón repentina después de las primeras 24 horas Seguimiento La cita de control puede realizarse en alguno de los siguientes lugares, según lo indicado: Consultorio de Cirugía Plástica Pediátrica (Clínica de Residentes) Clínica de Especialistas Consulta privada del especialista Pediatra o médico de cabecera local Si no puede asistir a su cita programada, por favor comuníquese con el centro correspondiente para reprogramarla.

  • Ejercicio y Actividad Física – Adolescentes y Jóvenes

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave Mantenerse físicamente activo mejora la salud física y mental. Los adolescentes deben realizar al menos una hora diaria de actividad física moderada o intensa. Algunos días pueden hacer más y otros menos, siempre que el promedio semanal se mantenga. Hacer algo de ejercicio es mejor que nada. Si tu hijo no está activo, puede empezar poco a poco. Anímale a probar distintas actividades hasta encontrar las que le resulten agradables; hay opciones para todas las capacidades. ¿Qué es la actividad física y por qué es importante? La actividad física implica mover el cuerpo. Todas las formas de ejercicio aportan beneficios tanto físicos como mentales, ya sea caminar, correr, andar en bicicleta, nadar, escalar, bailar o participar en deportes en equipo. Durante la adolescencia, el cuerpo crece y cambia constantemente. El ejercicio mejora la salud cardiovascular y pulmonar, fortalece huesos y músculos, favorece un sueño de calidad y contribuye al desarrollo de funciones cerebrales como la concentración. Además, puede ser una excelente forma de socializar y desconectarse de las pantallas. ¿Con qué frecuencia debe ejercitarse un adolescente? Se recomienda que los adolescentes realicen un promedio de una hora diaria de actividad física de intensidad moderada a vigorosa. Estas actividades aumentan la frecuencia cardíaca y la respiración, y se conocen comúnmente como ejercicios aeróbicos o "cardio". Además, al menos unas cuantas veces por semana deberían incluir ejercicios que fortalezcan huesos y músculos. Tipos de ejercicio recomendados Ejercicios de Alta Intensidad Ejercicios de Intensidad Moderada Ejercicios para Fortalecer Músculos y Huesos Correr Andar en bicicleta Saltar la cuerda Montar bicicleta a gran velocidad Patinar o usar scooter Saltos (burpees, jumping jacks) Remo Nadar Bailar Nadar rápidamente Caminar a paso rápido Yoga o Pilates Jugar al tenis Levantar pesas Deportes en equipo con desplazamiento Escalada en roca o en interiores Hacer ejercicio no tiene por qué ser complicado. Tu hijo puede ir al colegio en bicicleta en vez de ir en coche o encontrarse con sus amigos en el parque en lugar de en casa. Si tu adolescente no hace actividad actualmente, sugiérele comenzar con metas pequeñas y aumentar gradualmente hasta alcanzar la hora diaria recomendada. ¿Cómo elegir actividades adecuadas? No hay una única manera correcta de ejercitarse. Lo importante es encontrar actividades que sean agradables para el adolescente, ya que eso aumentará la probabilidad de que las mantenga a largo plazo. Antes de inscribirse en una nueva actividad, consideren estos factores: Costo Tiempo que se requiere Lugar de entrenamientos o competencias Si desean hacerlo con amigos o conocer gente nueva Deportes en equipo Los deportes en equipo ayudan a los adolescentes a desarrollar habilidades sociales y de cooperación. Ejemplos populares incluyen fútbol, baloncesto, hockey, rugby, y otros. Deportes individuales Algunos adolescentes prefieren ejercitarse solos o en un entorno no competitivo. Actividades como correr, caminar, andar en bicicleta, nadar, hacer escalada o clases virtuales de ejercicio pueden ser buenas opciones. Si están abiertos a actividades en grupo, pueden probar con tenis, danza, yoga o clases presenciales. Actividades para jóvenes con discapacidad Los adolescentes con discapacidad también pueden beneficiarse del ejercicio diario, siempre que sea posible. Sin embargo, es importante respetar sus límites y encontrar actividades adaptadas que les resulten cómodas. Existen muchas opciones accesibles y programas deportivos inclusivos. En países como Australia, deportes como atletismo, natación, baloncesto o fútbol cuentan con versiones adaptadas. Si tu hijo cuenta con un plan del sistema de apoyo a personas con discapacidad (como el NDIS en Australia), consulta si se pueden incluir actividades recreativas. También puedes contactar con organizaciones especializadas en deporte adaptado. La importancia del descanso Aunque el ejercicio regular es beneficioso, el descanso también es fundamental. Si tu hijo entrena intensamente o participa en competencias, debe tomarse días libres para permitir que su cuerpo se recupere. El descanso no implica dejar de moverse por completo. En días de recuperación pueden realizarse actividades suaves como caminatas. Si tu hijo tiene alguna lesión, debe consultar con un profesional de salud, como un médico o fisioterapeuta. No es recomendable continuar ejercitándose con dolor, ya que puede causar daños permanentes. Alimentación e hidratación para adolescentes activos El cuerpo necesita energía para realizar actividad física. Si tu hijo hace ejercicio con regularidad, su demanda nutricional será mayor. Deben consumir alimentos que ofrezcan energía duradera, como frutas, vegetales, carbohidratos complejos y proteínas. También es clave mantenerse hidratado. Aconseja a tu hijo llevar siempre una botella de agua. Si pasan mucho tiempo fuera de casa, pueden llevar snacks saludables como plátanos, frutos secos o barras integrales. Preguntas frecuentes sobre el ejercicio en adolescentes ¿Qué tipo de ejercicio ayuda con el estrés y la salud mental? Cualquier forma de actividad física puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional. No se trata de elegir un "mejor" ejercicio, sino de encontrar uno que sea placentero y sostenible. El objetivo es mantener una rutina regular. ¿Y si mi hijo no disfruta los deportes? No es obligatorio participar en deportes para mantenerse activo. Aunque los deportes en equipo ofrecen beneficios sociales, también se puede hacer ejercicio de manera individual. Si tu hijo rechaza el deporte, intenta conversar para entender el motivo. Tal vez se siente inseguro o teme ser juzgado. Estas emociones merecen ser atendidas y pueden hablarlas con otro adulto de confianza, un médico o un profesional en salud mental. ¿Cómo puedo motivar a mi hijo a hacer más ejercicio? Motivar a un adolescente puede ser un reto. En lugar de imponer deportes específicos, enfócate en lo que le gusta. Si disfruta correr, podría unirse a un grupo; si prefiere Pilates, podría invitar a un amigo a clase. El ejemplo también cuenta: que te vea hacer ejercicio puede animarlo. Los fines de semana son una buena oportunidad para hacer actividades en familia, como caminatas o paseos en bicicleta. Mi hijo hace mucho ejercicio y parece obsesionado con su aspecto. ¿Qué puedo hacer? Aunque el ejercicio es beneficioso, en exceso puede convertirse en un problema. Si notas que tu hijo entrena de forma compulsiva o en secreto, intenta conversar con él sin juzgar. Haz preguntas abiertas como: “¿Cómo te sientes si un día no haces ejercicio?” o “¿Qué piensas cuando te miras al espejo?”. Escucha y valida sus emociones. Si no quiere hablar contigo o crees que necesita ayuda profesional, sugiérele hablar con un médico o adulto de confianza. Si ha bajado mucho de peso o te preocupa su salud, consulten al médico. Más información Ejercicio, Descanso y Hábitos Saludables en Niños y Adolescentes (5 a 17 años) Actividad Física en Preadolescentes y Adolescentes (9 a 18 años)

  • Actividad Física en Preadolescentes y Adolescentes (9 a 18 años)

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave Los preadolescentes y adolescentes deben realizar actividades físicas de intensidad ligera, moderada y vigorosa todos los días. Es fundamental incluir ejercicios que fortalezcan músculos y huesos. Si tienen una agenda ocupada, es recomendable ayudarles a planificar su actividad física diaria. Un estilo de vida saludable debe equilibrar ejercicio, tareas escolares, uso de pantallas y tiempo libre. ¿Por qué es importante la actividad física en preadolescentes y adolescentes? Hacer ejercicio todos los días tiene múltiples beneficios para la salud integral de los jóvenes, tanto a nivel físico como mental y emocional: Mejora el funcionamiento del corazón y los pulmones Refuerza el sistema inmunológico Desarrolla músculos y huesos fuertes, así como una postura adecuada Ayuda a mantener un peso saludable y previene el sobrepeso y la obesidad Disminuye el riesgo de hipertensión y diabetes tipo 2 En el plano mental y emocional, la actividad física puede: Romper largos períodos de sedentarismo Mejorar la memoria, concentración y habilidades de aprendizaje Aumentar la confianza en uno mismo Reducir el estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión Mejorar la calidad del sueño Favorecer las habilidades sociales y la formación de amistades Además, todos los niños y adolescentes , incluidos aquellos con alguna discapacidad, pueden beneficiarse del ejercicio. Muchos deportes pueden adaptarse para asegurar una participación plena e inclusiva. ¿Qué es la actividad física? La actividad física es cualquier movimiento del cuerpo. Esto incluye desde actividades cotidianas hasta deportes y ejercicios más estructurados. Tipos de actividad física: Intensidad Ejemplos Ligera Caminar despacio, estar de pie mientras se hace una manualidad, tocar un instrumento, cocinar Moderada Caminar rápido, bailar, montar en bici, nadar, trotar, ayudar en tareas físicas del hogar Vigorosa Actividades con mayor esfuerzo como correr, ciclismo intenso, fútbol, hockey, danza activa Actividades para fortalecer músculos y huesos: Ejercicios que implican esfuerzo muscular adicional o impacto óseo, como: Saltar Correr Escalar Levantar peso Flexiones (lagartijas), sentadillas y estocadas Muchas actividades de intensidad moderada o vigorosa también ayudan a desarrollar fuerza muscular y ósea. ¿Cuánta actividad física necesitan los preadolescentes y adolescentes? Según las recomendaciones oficiales: Para jóvenes de 5 a 18 años : Al menos 60 minutos diarios  de actividad física moderada o vigorosa Varias horas al día de actividad ligera Al menos 3 veces por semana , deben incluirse actividades vigorosas  y ejercicios para fortalecer músculos y huesos Para jóvenes a partir de los 18 años : Entre 2.5 y 5 horas semanales  de actividad física moderada , o Entre 1.25 y 2.5 horas semanales  de actividad vigorosa También deben incluir al menos 2 días por semana  con ejercicios de fortalecimiento muscular La actividad física puede lograrse mediante una combinación de ejercicios planeados y tareas cotidianas, como caminar o ir en bici al colegio. Realizar actividades variadas a lo largo del día facilita cumplir con los niveles recomendados. Planificación de la actividad física Muchos adolescentes tienen agendas apretadas, por lo que planificar el ejercicio puede ser útil. Preguntas que ayudan a organizar la actividad física diaria: ¿Dónde puede moverse su hijo? ¿Tiene acceso a un parque, pista, piscina o patio? ¿Qué opciones gratuitas o de bajo costo hay en su comunidad? ¿Quiénes son sus amigos activos? ¿Pueden motivarse mutuamente? ¿Quién puede ayudarle a estar activo si usted no está disponible? ¿Qué actividades pueden hacer en familia para moverse juntos? Crear un plan semanal de actividades  puede ayudar a equilibrar el ejercicio con el estudio, las actividades sociales y el tiempo de ocio. ¿Cuando no les gusta el deporte organizado? No todos los adolescentes disfrutan los deportes en equipo o las actividades físicas competitivas. Si ese es el caso de su hijo, ayúdelo a encontrar alternativas no competitivas que pueda realizar a su ritmo, como: Saltar la cuerda Nadar Ir al gimnasio Clases de ejercicio en línea También pueden explorar grupos comunitarios  como clubes juveniles o Scouts, donde la actividad física es parte del programa pero en un entorno más relajado y social. Estas experiencias pueden fomentar una sensación de logro y motivación. Si ha tenido una mala experiencia previa, pueden practicar juntos en un entorno privado. Por ejemplo, jugar tenis en una cancha vacía puede ayudarle a recuperar confianza y disfrutar del ejercicio sin presión. Recuerde que usted también es un modelo a seguir . Si su hijo lo ve activo, es más probable que quiera moverse también. ¿Cómo equilibrar las tareas escolares y el ejercicio? Si nota que las tareas escolares están limitando la actividad física de su hijo, considere: Hablar con los profesores para entender qué volumen de tarea es razonable y ajustar si es necesario Animarlo a hacer pausas activas entre sesiones de estudio, como estiramientos o ejercicios breves Instalar un escritorio de pie para reducir el tiempo sentado Pequeños descansos activos, como patear una pelota o hacer yoga por 5 minutos, pueden marcar la diferencia. ¿Cómo equilibrar el uso de pantallas y el ejercicio? El uso excesivo de pantallas puede fomentar el sedentarismo, pero también puede convertirse en una oportunidad para moverse : Grabar un video de una caminata en la naturaleza y convertirlo en un proyecto audiovisual Filmar a su hijo aprendiendo una habilidad física (por ejemplo, patinaje o un truco de fútbol) para mostrarle su progreso Usar videojuegos interactivos de baile o deportes virtuales La clave está en integrar el movimiento incluso cuando se utilizan tecnologías digitales.

  • Ejercicio, Descanso y Hábitos Saludables en Niños y Adolescentes (5 a 17 años)

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Estar activo Mantenerse físicamente activo cada día es esencial para el desarrollo físico, emocional, intelectual y social de niños y adolescentes. Además de promover un estilo de vida saludable, la actividad física diaria les ayuda a: Divertirse con amigos y familia Reducir conductas antisociales Mejorar la cooperación y el trabajo en equipo Aumentar la autoestima y la confianza Disminuir el estrés y la ansiedad Mejorar la concentración Favorecer el crecimiento y desarrollo físico Fortalecer huesos y músculos Mejorar la coordinación y habilidades motrices Disminuir el riesgo de enfermedades Prevenir el aumento de peso no saludable Durante cada ciclo de 24 horas, es importante que los niños y jóvenes mantengan un equilibrio adecuado entre actividad física, descanso y sueño. Actividad física moderada a vigorosa Se recomienda que todos los niños y adolescentes realicen al menos 60 minutos diarios  de actividad física moderada o intensa que acelere la frecuencia cardíaca. Cuanto más se muevan, mejores serán los beneficios. Estos 60 minutos no necesitan hacerse de una sola vez; pueden dividirse en bloques más cortos distribuidos a lo largo del día. Además, al menos 3 días por semana , se deben incluir actividades vigorosas y ejercicios que fortalezcan músculos y huesos dentro de esos 60 minutos diarios. Estas actividades pueden ser espontáneas, no organizadas o informales, e incluyen: Fútbol Básquetbo Andar en biciclet Montar en patinete o scooter Natación Bailar Actividades para fortalecer músculos y huesos Como parte de la rutina diaria de actividad física, es recomendable que los niños y adolescentes incluyan ejercicios que trabajen músculos y huesos al menos 3 veces por semana . Algunas opciones son: Correr Escalar Jugar en barras (colgarse, balancearse) Lagartijas (flexiones de brazos) Abdominales Levantamiento de pesas con supervisión Yoga Actividad física ligera Además de los ejercicios moderados e intensos, los niños y jóvenes deben realizar varias horas al día  de actividad física ligera. Estas actividades promueven el movimiento sin ser extenuantes y pueden incluir: Caminar al colegio Sacar a pasear al perro Jugar en el parque Ayudar con tareas del hogar Jugar a juegos de patio como el balón prisionero o balonmano Limitar el tiempo que pasan sentados Reducir el tiempo que los niños y adolescentes permanecen sentados o acostados especialmente frente a pantallas es clave para desarrollar hábitos saludables a largo plazo. Permanecer mucho tiempo sentado puede contrarrestar los beneficios del ejercicio, por lo que es recomendable hacer pausas activas durante el día. Respecto al uso de pantallas con fines recreativos (televisión, videojuegos, redes sociales, etc.), se recomienda limitarlo a un máximo de 2 horas diarias . Este límite no incluye  el tiempo frente a pantallas necesario para realizar tareas escolares. Garantizar un buen sueño Dormir bien y el tiempo suficiente es tan importante como hacer ejercicio. El descanso adecuado contribuye al crecimiento, la reparación del cuerpo y el equilibrio emocional. Las recomendaciones son: Edad Horas de sueño recomendadas por noche Niños de 5 a 13 años 9 a 11 horas continuas Adolescentes de 14 a 17 años 8 a 10 horas continuas Recomendaciones para fomentar buenos hábitos de sueño: Establecer una hora fija para acostarse y despertarse, incluso los fines de semana Evitar el uso de pantallas al menos 1 hora antes de dormir Mantener dispositivos electrónicos fuera del dormitorio

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