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  • Luxación posterior del hombro

    MANUAL MINORS La luxación posterior del hombro es un tipo menos común de luxación de esta articulación, representando alrededor del 2-4% de todos los casos de luxación del hombro. Ocurre cuando la cabeza del húmero se desplaza hacia atrás, fuera de la cavidad glenoidea de la escápula. Esta luxación suele asociarse con traumatismos indirectos, como una caída sobre el brazo extendido en rotación interna o convulsiones eléctricas, situaciones que generan una fuerza que empuja la cabeza humeral hacia atrás. Debido a su presentación menos evidente, la luxación posterior a menudo es diagnosticada tardíamente o pasada por alto. Diagnóstico El diagnóstico clínico puede ser difícil ya que la deformidad es menos evidente que en las luxaciones anteriores. Los pacientes presentan dolor y limitación severa de la movilidad del hombro, con el brazo en aducción y rotación interna. En el examen físico, se observa rigidez en la rotación externa. Las radiografías anteroposterior y axilar son esenciales para el diagnóstico, pero también es útil la proyección en “Y” de la escápula. Las radiografías pueden mostrar el “signo de la bombilla”, donde la cabeza humeral aparece redondeada y simétrica por estar rotada internamente. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación anterior del hombro Deformidad evidente, con el brazo en abducción y rotación externa Fractura del cuello humeral Deformidad en el hombro sin pérdida de la relación articular Rotura del manguito rotador Dolor y debilidad en el hombro, pero sin luxación evidente Luxación acromioclavicular Deformidad en la parte superior del hombro sin desplazamiento humeral Contusión de hombro Dolor y limitación leve sin luxación ni deformidad significativa Manejo en Emergencias El manejo en urgencias incluye la reducción cerrada de la luxación, generalmente bajo sedación o anestesia. La reducción puede realizarse con técnicas de tracción y rotación externa, aunque es más difícil que en las luxaciones anteriores. Es fundamental realizar una evaluación neurovascular antes y después de la reducción para verificar posibles daños al plexo braquial o a los vasos sanguíneos. Después de la reducción, se confirma la posición mediante radiografías y se inmoviliza el hombro con un cabestrillo o férula por 3 a 6 semanas. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la estabilidad del hombro tras la reducción y de la presencia de lesiones asociadas. En luxaciones no complicadas, el tratamiento conservador incluye inmovilización seguida de fisioterapia para restaurar la movilidad y la fuerza muscular. En casos de luxaciones crónicas o recurrentes, o si hay lesiones asociadas como fracturas de la cabeza humeral o del labrum glenoideo (lesión de Bankart inversa), puede ser necesaria la cirugía, como la estabilización artroscópica o la reparación capsulolabral para evitar la inestabilidad futura.

  • Luxación anterior del hombro

    MANUAL MINORS La luxación anterior del hombro es el tipo más común de luxación de esta articulación, representando alrededor del 95% de todos los casos de luxación del hombro. Ocurre cuando la cabeza del húmero se desplaza hacia adelante, saliendo de la cavidad glenoidea de la escápula. Suele ser causada por una caída sobre el brazo extendido, un golpe directo o un movimiento forzado de abducción, extensión y rotación externa del brazo. Esta luxación puede dañar estructuras adyacentes, como el nervio axilar, el labrum glenoideo (lesión de Bankart) o la cabeza del húmero (lesión de Hill-Sachs). Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia de un trauma, seguido de dolor agudo, deformidad visible en el hombro (con pérdida del contorno redondeado del hombro), y dificultad o imposibilidad para mover el brazo. En la luxación anterior, el brazo suele estar ligeramente abducido y rotado externamente. El examen físico incluye la evaluación neurovascular, prestando especial atención al nervio axilar, que puede lesionarse. Las radiografías anteroposterior y axilar del hombro son necesarias para confirmar la luxación y descartar fracturas asociadas. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación posterior del hombro Dolor y deformidad, pero el brazo está en rotación interna; menos común Fractura del cuello humeral Deformidad del hombro, pero sin pérdida completa de la relación articular Rotura del manguito rotador Debilidad y dolor en el hombro, sin deformidad visible Luxación acromioclavicular Deformidad en la parte superior del hombro sin desplazamiento humeral Contusión de hombro Dolor y limitación leve, pero sin desplazamiento ni deformidad significativa Manejo en Emergencias El manejo inmediato incluye la reducción cerrada de la luxación para restaurar la alineación anatómica. Se puede usar la técnica de Kocher, Hippocrates, o Stimson, dependiendo de la experiencia del clínico, bajo sedación o anestesia local. Es fundamental evaluar la función neurovascular antes y después de la reducción. Una vez reducida, el hombro debe ser inmovilizado con un cabestrillo o férula durante 2 a 4 semanas. Las radiografías post-reducción son esenciales para confirmar la correcta colocación y descartar fracturas. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la presencia de lesiones asociadas y la estabilidad de la articulación. En luxaciones anteriores no complicadas, el manejo conservador con inmovilización y fisioterapia es adecuado. La rehabilitación temprana se enfoca en la restauración del rango de movimiento y la fuerza muscular. Sin embargo, en pacientes jóvenes o deportistas con inestabilidad recurrente, o si hay lesiones como una lesión de Bankart (desgarro del labrum) o una lesión de Hill-Sachs (fractura compresiva de la cabeza humeral), puede ser necesaria una intervención quirúrgica para reparar y estabilizar la articulación. La cirugía más común es la reparación artroscópica del labrum o la reconstrucción capsular.

  • Luxaciones del hombro

    MANUAL MINORS La luxación del hombro ocurre cuando la cabeza del húmero se sale de la cavidad glenoidea de la escápula, lo que provoca dolor agudo y pérdida de la movilidad. Es la luxación más común de las grandes articulaciones, representando el 50% de todas las luxaciones articulares. El hombro es una articulación muy móvil pero también inestable, lo que predispone a este tipo de lesiones, especialmente en actividades deportivas o accidentes. La luxación puede ser anterior (la más común), posterior o inferior, dependiendo de la dirección del desplazamiento. Diagnóstico El diagnóstico se basa en el antecedente de un trauma o movimiento brusco, con síntomas de dolor intenso, deformidad visible (el hombro parece “hundido” en luxaciones anteriores), y la incapacidad para mover el brazo. La evaluación clínica revela pérdida del contorno redondeado del hombro. Las radiografías anteroposterior y axial confirman la luxación y ayudan a identificar su dirección y posibles fracturas asociadas, como la fractura de Bankart o la lesión de Hill-Sachs, que son frecuentes en luxaciones anteriores. Diagnóstico diferencial Patología Características Fractura de la cabeza del húmero Dolor y deformidad similar, pero sin pérdida de contacto articular Rotura del manguito rotador Dolor y debilidad en el hombro sin deformidad visible Luxación acromioclavicular Deformidad en la parte superior del hombro, sin desplazamiento de la cabeza humeral Tendinitis bicipital Dolor anterior del hombro sin deformidad ni pérdida de movilidad completa Contusión de hombro Dolor tras un trauma, pero con movilidad preservada y sin desplazamiento óseo Manejo en Emergencias El manejo inicial en emergencias consiste en la reducción inmediata de la luxación para restaurar la alineación anatómica y aliviar el dolor. La reducción puede hacerse mediante técnicas manuales, como la técnica de Kocher o Hippocrates, bajo sedación o anestesia local. Antes y después de la reducción, es crucial evaluar el estado neurovascular (especialmente el nervio axilar). Después de la reducción exitosa, se confirma con radiografías y se inmoviliza el hombro con un cabestrillo o férula por 2 a 4 semanas para permitir la cicatrización de los tejidos blandos. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la estabilidad del hombro después de la reducción y la presencia de lesiones asociadas. En pacientes jóvenes con episodios recurrentes de luxación, o en casos con lesiones importantes (como la fractura de Bankart o lesión de Hill-Sachs), puede ser necesaria la cirugía para estabilizar la articulación mediante reparación del labrum glenoideo o de la cápsula articular. En pacientes mayores o sin recurrencia, el tratamiento conservador con inmovilización seguida de fisioterapia es efectivo para restaurar la fuerza y el rango de movimiento. La rehabilitación es esencial para evitar la inestabilidad crónica o luxaciones recurrentes.

  • Fractura de la diáfisis del húmero

    MANUAL MINORS La fractura de la diáfisis del húmero afecta la porción media del hueso del brazo y puede ser causada por traumatismos directos (como golpes o accidentes de tráfico) o indirectos (caídas sobre el brazo extendido). Estas fracturas representan el 3-5% de todas las fracturas y pueden asociarse a lesiones neurovasculares, especialmente del nervio radial, lo que puede generar dificultad para extender la muñeca y los dedos (mano en péndulo). Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia de un trauma, con síntomas como dolor intenso, deformidad visible en el brazo y movilidad anormal o crepitación en la zona de la fractura. Se puede presentar entumecimiento o debilidad en la mano si el nervio radial está comprometido. Las radiografías anteroposterior y lateral del húmero son esenciales para confirmar la fractura, su ubicación y la cantidad de desplazamiento. Es importante evaluar el estado neurovascular del brazo. Diagnóstico diferencial Patología Características Fractura supracondílea del húmero Fractura en la parte distal del húmero, común en niños, con deformidad visible Lesión del plexo braquial Dolor, debilidad y entumecimiento en el brazo, sin fractura visible Luxación del codo Deformidad en el codo, con incapacidad para mover la articulación Fractura del cuello quirúrgico del húmero Afecta la porción proximal del húmero, no la diáfisis, y tiene deformidad más cercana al hombro Contusión ósea Dolor tras trauma sin fractura evidente en las radiografías Manejo en Emergencias En emergencias, se debe inmovilizar el brazo afectado con una férula o cabestrillo para estabilizar la fractura y aliviar el dolor. Se administran analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para el control del dolor. Es crucial realizar una evaluación neurovascular detallada, ya que el nervio radial es particularmente susceptible a lesiones en este tipo de fracturas. Si hay signos de compromiso neurovascular o fracturas expuestas, se requiere intervención quirúrgica urgente. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo de fractura y la presencia o ausencia de desplazamiento. Las fracturas no desplazadas pueden manejarse de manera conservadora con inmovilización mediante una férula o un aparato de yeso funcional por 8 a 12 semanas, seguido de fisioterapia para restaurar el rango de movimiento y la fuerza. Las fracturas desplazadas, inestables o con lesión del nervio radial pueden requerir reducción abierta y fijación interna (RAFI) con placas y tornillos o clavos intramedulares. La recuperación incluye rehabilitación temprana para evitar la rigidez articular y la atrofia muscular, así como seguimiento de la función nerviosa si el nervio radial fue afectado.

  • Fractura de escápula

    MANUAL MINORS La fractura de escápula es una lesión relativamente rara que ocurre debido a traumatismos de alta energía, como accidentes automovilísticos o caídas desde altura, ya que la escápula está protegida por los músculos y la caja torácica. Estas fracturas suelen estar asociadas con otras lesiones graves, como fracturas costales, lesiones pulmonares y torácicas, o lesiones del plexo braquial. Las fracturas pueden afectar el cuerpo, la espina, el acromion, el coracoides o la cavidad glenoidea de la escápula. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia de un trauma severo y en la evaluación clínica de dolor intenso en la parte posterior del hombro, hinchazón y movilidad limitada del brazo. El paciente puede presentar dolor al respirar profundo si hay fracturas costales concomitantes. Las radiografías anteroposterior y lateral del hombro son útiles, pero en muchos casos es necesaria una tomografía computarizada (TC) para evaluar la extensión de la fractura y posibles desplazamientos, especialmente si afecta la cavidad glenoidea o la articulación. Diagnóstico diferencial Patología Características Fractura de clavícula Deformidad palpable sobre la clavícula, común en caídas sobre el hombro Luxación glenohumeral Dolor intenso con deformidad visible del hombro y pérdida de alineación articular Fractura del cuello humeral Dolor en el hombro tras trauma, pero con movilidad del brazo muy limitada Contusión del hombro Dolor localizado sin fractura en radiografías Lesión del plexo braquial Dolor y pérdida de sensibilidad o fuerza en el brazo, sin fractura ósea Manejo en Emergencias En urgencias, el manejo inmediato se enfoca en el control del dolor con analgésicos y antiinflamatorios, así como en la estabilización del hombro afectado mediante un cabestrillo o vendaje en posición neutra. Se debe evaluar cuidadosamente la función neurovascular del brazo, ya que las fracturas de escápula pueden estar asociadas con lesiones del plexo braquial o de vasos sanguíneos. Las fracturas expuestas, desplazadas o que comprometen la cavidad glenoidea requieren evaluación quirúrgica urgente. Es importante buscar y tratar otras lesiones asociadas, como fracturas costales o neumotórax. Tratamiento Definitivo La mayoría de las fracturas de escápula no desplazadas o mínimamente desplazadas se manejan de forma conservadora con inmovilización durante 2 a 4 semanas, seguida de fisioterapia para recuperar el rango de movimiento y la fuerza. Las fracturas desplazadas o las que afectan la articulación glenohumeral pueden requerir reducción abierta y fijación interna (RAFI) para restaurar la congruencia articular y prevenir la artrosis postraumática. La rehabilitación postoperatoria es esencial para restaurar la funcionalidad del hombro y evitar la rigidez o pérdida de movilidad.

  • Fractura de clavícula

    MANUAL MINORS La fractura de clavícula es una lesión común, especialmente en jóvenes y adultos mayores, generalmente causada por caídas sobre el hombro, el brazo extendido o por traumatismos directos. Representa entre el 2-5% de todas las fracturas y suele ocurrir en el tercio medio de la clavícula, donde el hueso es más delgado y más susceptible a las fuerzas de compresión. Las fracturas de clavícula pueden ser no desplazadas o desplazadas, y pueden comprometer estructuras cercanas como los vasos sanguíneos y nervios en casos graves. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica de un trauma, con síntomas como dolor severo en el área de la clavícula, hinchazón, hematoma, y deformidad visible o palpable sobre la clavícula. El paciente puede tener dificultad para mover el brazo afectado y suele sostenerlo para aliviar el dolor. Las radiografías anteroposterior y axial del hombro confirman el diagnóstico y muestran la ubicación y el grado de desplazamiento de la fractura. En fracturas complejas, una tomografía computarizada (TC) puede ser útil para planificar el tratamiento. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación acromioclavicular Dolor en la parte superior del hombro con deformidad en la articulación acromioclavicular Fractura del cuello humeral Dolor e incapacidad para mover el brazo, pero sin deformidad visible en la clavícula Lesión del plexo braquial Dolor, debilidad y entumecimiento en el brazo, sin fractura ósea Contusión de hombro Dolor local tras trauma, sin signos de fractura en la radiografía Fractura de la escápula Dolor en la parte posterior del hombro, asociado a trauma mayor, visible en radiografías Manejo en Emergencias El manejo inicial incluye la inmovilización del brazo afectado con un cabestrillo o vendaje en “8” para aliviar el dolor y estabilizar la fractura. Se administran analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para controlar el dolor. En fracturas desplazadas, abiertas o asociadas con compromiso neurovascular (entumecimiento, pérdida de pulso), se requiere evaluación quirúrgica urgente. Las fracturas no complicadas se pueden manejar de forma conservadora, con seguimiento ortopédico. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo y gravedad de la fractura. Las fracturas no desplazadas generalmente se tratan de forma conservadora con inmovilización durante 4 a 6 semanas, seguido de fisioterapia para restaurar la movilidad y la fuerza. Las fracturas desplazadas o conminutas, especialmente en pacientes jóvenes o deportistas, pueden requerir reducción abierta y fijación interna con placas y tornillos para asegurar una alineación adecuada. En todos los casos, la rehabilitación es esencial para garantizar la recuperación funcional completa del hombro y prevenir complicaciones como la no unión o la consolidación defectuosa.

  • Fractura-luxación del hombro

    MANUAL MINORS La fractura-luxación del hombro es una lesión grave en la que se produce simultáneamente una fractura de los huesos que forman la articulación del hombro (generalmente la cabeza del húmero) y una luxación, donde la cabeza del húmero se sale de su posición dentro de la cavidad glenoidea de la escápula. Esta lesión es causada por traumas de alta energía, como caídas, accidentes automovilísticos o deportivos, y es común en adultos mayores con huesos debilitados. Diagnóstico El diagnóstico se sospecha con base en un historial de trauma significativo, acompañado de dolor intenso, deformidad evidente en el hombro, incapacidad para mover el brazo y posible sensación de “hombro caído”. Las radiografías anteroposterior, lateral y axilar del hombro confirman tanto la fractura como la luxación, ayudando a determinar la dirección de la luxación (anterior, posterior o inferior) y el tipo de fractura. En casos complejos, una tomografía computarizada (TC) es útil para evaluar el daño óseo y planificar el tratamiento quirúrgico. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación anterior del hombro Deformidad evidente, sin fractura, desplazamiento anterior del húmero Fractura del cuello quirúrgico del húmero Fractura del cuello sin desplazamiento de la cabeza humeral de la cavidad glenoidea Rotura del manguito rotador Debilidad y dolor en el hombro sin deformidad visible Fractura de clavícula Dolor y deformidad en la clavícula, sin luxación del hombro Lesión de Bankart Luxación con desgarro del labrum glenoideo, sin fractura de la cabeza humeral Manejo en Emergencias El manejo inmediato en urgencias incluye el alivio del dolor mediante analgésicos y antiinflamatorios, y la estabilización del brazo con una férula o cabestrillo. Se realiza una reducción cerrada de la luxación bajo sedación o anestesia. Es fundamental evaluar la integridad neurovascular del brazo (nervio axilar, arteria axilar) antes y después de la reducción, ya que puede haber compromiso vascular o nervioso. Si no se puede reducir la luxación de manera cerrada o si hay fracturas desplazadas, se requiere intervención quirúrgica de urgencia. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del tipo y gravedad de la fractura-luxación. En casos de fracturas no desplazadas con luxación reducida, el manejo conservador con inmovilización durante 4 a 6 semanas es adecuado, seguido de fisioterapia para recuperar la movilidad. Las fracturas desplazadas o conminutas requieren cirugía, que puede incluir la reducción abierta y fijación interna con placas o tornillos, o incluso la artroplastia de hombro (reemplazo parcial o total) en fracturas severas, especialmente en personas mayores. La rehabilitación postoperatoria es esencial para restaurar la función del hombro y prevenir complicaciones como la rigidez o la artrosis.

  • Fractura del cuello y cabeza del húmero

    MANUAL MINORS Las fracturas del cuello y la cabeza del húmero son lesiones comunes en la articulación del hombro, especialmente en personas mayores con osteoporosis o en individuos que sufren caídas sobre el brazo extendido. Estas fracturas pueden involucrar el cuello anatómico, el cuello quirúrgico o la cabeza del húmero. Según la gravedad y el desplazamiento de los fragmentos óseos, las fracturas pueden ser estables o inestables y suelen clasificarse según la clasificación de Neer. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia de un trauma, como una caída, seguido de dolor agudo, hinchazón, deformidad, y dificultad o incapacidad para mover el brazo. Las radiografías anteroposterior, lateral y axilar del hombro confirman la fractura y ayudan a clasificarla según el número de fragmentos y el grado de desplazamiento. En fracturas complejas, la tomografía computarizada (TC) puede proporcionar una evaluación más precisa del daño articular y guiar el tratamiento quirúrgico. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación anterior del hombro Deformidad evidente, pérdida de alineación articular y dificultad para mover el hombro Fractura de clavícula Dolor y deformidad sobre la clavícula, común en caídas sobre el hombro Rotura del manguito rotador Debilidad y dolor crónico en el hombro sin evidencia de fractura en radiografías Tendinitis bicipital Dolor en la parte anterior del hombro, sin signos de fractura Artrosis del hombro Dolor crónico con movilidad limitada, visible en radiografías por cambios degenerativos Manejo en Emergencias El manejo inicial en urgencias incluye la inmovilización del brazo afectado con un cabestrillo o férula en posición neutra para aliviar el dolor y prevenir el movimiento. Se administran analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para el control del dolor. En casos de fractura desplazada o inestabilidad severa, puede ser necesaria la reducción quirúrgica urgente. Es fundamental evaluar la función neurovascular del brazo, ya que estas fracturas pueden comprometer el nervio axilar y los vasos sanguíneos. Tratamiento Definitivo El tratamiento depende del tipo y severidad de la fractura según la clasificación de Neer. Las fracturas no desplazadas se tratan de forma conservadora con inmovilización durante 3 a 6 semanas, seguida de fisioterapia para restaurar el rango de movimiento. Las fracturas desplazadas, especialmente las que comprometen la cabeza humeral, pueden requerir reducción abierta y fijación interna con placas y tornillos. En casos graves, como fracturas conminutas o fracturas en pacientes mayores, puede ser necesario un reemplazo total o parcial del hombro (artroplastia). La rehabilitación es esencial para recuperar la funcionalidad y prevenir rigidez o limitación de la movilidad.

  • Fracturas del hombro

    MANUAL MINORS Las fracturas del hombro incluyen lesiones en la cabeza humeral, el cuello del húmero, la clavícula y la escápula, que forman parte de la articulación del hombro. Estas fracturas pueden ocurrir debido a traumatismos directos, caídas sobre el brazo extendido o accidentes de alta energía, como los accidentes automovilísticos. Son comunes en personas mayores con osteoporosis o en atletas y jóvenes expuestos a impactos fuertes. Las fracturas del hombro pueden ser estables o inestables, y su gravedad depende del número de fragmentos óseos y el desplazamiento. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica de un trauma y en la presentación de dolor intenso, hinchazón, deformidad, y dificultad o incapacidad para mover el brazo. La evaluación física puede revelar deformidades o movilidad anormal en el área afectada. Las radiografías anteroposterior, lateral y axilar del hombro son esenciales para confirmar la fractura, determinar su ubicación y el grado de desplazamiento. En casos más complejos o con compromiso articular, una tomografía computarizada (TC) puede proporcionar una mejor visualización. Diagnóstico diferencial Patología Características Luxación anterior del hombro Deformidad visible con la cabeza humeral fuera de la cavidad glenoidea, sin fractura ósea Fractura de clavícula Dolor y deformidad palpable en la clavícula, común tras caídas sobre el hombro Rotura del manguito rotador Debilidad y dolor crónico, sin signos de fractura en radiografías Contusión de hombro Dolor y movilidad limitada sin fractura visible en los estudios de imagen Lesión del plexo braquial Dolor y debilidad en el brazo, asociado a trauma, sin fractura ósea Manejo en Emergencias El manejo inicial incluye la inmovilización del brazo afectado con un cabestrillo o férula, para estabilizar la fractura y reducir el dolor. Se administran analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). En fracturas complejas o desplazadas, es fundamental una evaluación neurovascular para descartar lesiones en el plexo braquial o la arteria axilar. En fracturas expuestas o con desplazamiento significativo, se requiere intervención quirúrgica urgente. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la localización y el tipo de fractura. Las fracturas no desplazadas generalmente se manejan de forma conservadora con inmovilización durante 4 a 6 semanas, seguido de fisioterapia para restaurar el rango de movimiento. Las fracturas desplazadas o inestables pueden requerir reducción abierta y fijación interna (RAFI) con placas y tornillos o clavos intramedulares. En fracturas conminutas o en personas mayores, se puede considerar una artroplastia de hombro (reemplazo parcial o total). La rehabilitación es esencial para restaurar la funcionalidad del hombro y prevenir complicaciones como rigidez o artrosis.

  • LESIONES DEL HOMBRO

    MANUAL MINORS Desde el punto de vista de un emergencista trabajando en un departamento de urgencias, el hombro es una articulación compleja y altamente móvil que está expuesta a diversas lesiones debido a su rango de movimiento y estructura anatómica. Aquí te explico las lesiones más comunes del hombro y su manejo: Aquí está la información organizada en una tabla sin signos , excluyendo el protocolo de manejo: Categoría Descripción Fracturas Fractura de Clavícula Fractura en la parte superior del tórax, causada por trauma directo o caída sobre el hombro. Causa dolor intenso, hinchazón y deformidad visible. Puede tratarse con inmovilización o cirugía según la gravedad. Fractura del Húmero Proximal Fractura en el extremo superior del húmero cerca del hombro, común en ancianos por caídas o traumas. Puede involucrar la cabeza del húmero o tubérculos. El tratamiento puede ser con férula o cirugía. Fractura del Acromion Fractura en la parte lateral de la escápula que se articula con la clavícula, generalmente por trauma directo. Causa dolor y limitación en el movimiento del hombro. Esguinces y Distensiones Esguince del Ligamento Acromioclavicular (AC) Lesión en el ligamento que une el acromion y la clavícula, común en caídas o impactos directos. Los grados de la lesión varían desde estiramientos leves hasta desgarros completos. Esguince del Ligamento Glenohumeral Lesión en los ligamentos que estabilizan la articulación del hombro, causada por movimientos bruscos o trauma, resultando en dolor y limitación del rango de movimiento. Lesiones de Tendones Tendinitis del Manguito Rotador Inflamación de los tendones del manguito rotador, causada por movimientos repetitivos o sobreuso. Resulta en dolor y debilidad en el hombro. Ruptura del Manguito Rotador Puede ser parcial o completa, resultante de lesión aguda o desgaste crónico de los tendones del manguito rotador. Causa dolor, debilidad y dificultad para elevar el brazo. Lesiones de Nervios Lesión del Nervio Axilar A menudo debido a fracturas del húmero proximal o luxaciones del hombro, causando debilidad en el deltoides y pérdida de sensibilidad en la piel sobre la parte lateral del hombro. Lesión del Nervio Supraescapular Puede ocurrir por trauma o presión prolongada, causando debilidad en los músculos del manguito rotador y dolor en el hombro. Luxaciones Luxación del Húmero (Luxación Glenohumeral) Desplazamiento de la cabeza del húmero de su posición en la cavidad glenoidea de la escápula, por trauma directo o caídas. Puede ser anterior o posterior. Causa dolor intenso, deformidad y pérdida de movilidad. Requiere reducción para restaurar la articulación. Protocolo de Manejo Evaluación Inicial: Realizar una evaluación rápida para identificar la gravedad de la lesión. Buscar fracturas abiertas, deformidades visibles y signos de compromiso vascular o neurológico. Evaluar el rango de movimiento y el dolor. Imágenes Diagnósticas: Radiografías para confirmar fracturas y evaluar la alineación ósea. En casos de lesiones complejas o sospecha de lesiones del manguito rotador, se pueden requerir tomografías computarizadas o resonancias magnéticas. Tratamiento Inicial: Incluir inmovilización con una férula o cabestrillo, manejo del dolor con analgésicos, y elevación del brazo para reducir la inflamación. En el caso de luxaciones, se requiere reducción. Intervención Quirúrgica: Necesaria en fracturas desplazadas, fracturas abiertas, desgarros del ligamento AC severos, o rupturas completas del manguito rotador. La cirugía puede ser necesaria para reparar y estabilizar la lesión. Seguimiento y Rehabilitación: La fisioterapia es crucial para restaurar la función y la fuerza del hombro. El seguimiento regular es necesario para asegurar una recuperación adecuada y prevenir rigidez o debilidad a largo plazo. Cada lesión del hombro requiere un enfoque específico para asegurar una recuperación óptima y restaurar la funcionalidad completa del brazo.

  • Compresión de los nervios del codo

    MANUAL MINORS La compresión de los nervios en el codo ocurre cuando uno de los principales nervios que atraviesan la articulación del codo (nervio cubital, mediano o radial) es comprimido, lo que provoca dolor, entumecimiento, debilidad o alteración sensitiva en el brazo, la mano o los dedos. La compresión del nervio cubital es la más común y causa el “síndrome del túnel cubital”, mientras que la compresión de los nervios radial o mediano es menos frecuente, pero puede provocar el “síndrome de la arcada de Frohse” o “síndrome del pronador redondo”, respectivamente. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica, donde los pacientes pueden reportar dolor, hormigueo o debilidad en las áreas inervadas por el nervio afectado. En el caso del nervio cubital, los síntomas suelen afectar el cuarto y quinto dedos (síndrome del túnel cubital), mientras que la compresión del nervio radial puede causar debilidad en la extensión de la muñeca y los dedos. El examen físico puede incluir pruebas como el signo de Tinel (golpe sobre el nervio) y el test de provocación de flexión del codo. Los estudios electrofisiológicos, como la electromiografía (EMG), ayudan a confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad de la compresión. Diagnóstico diferencial Patología Características Síndrome del túnel carpiano Compresión del nervio mediano en la muñeca, con hormigueo en los primeros tres dedos Epicondilitis medial Dolor en el epicóndilo medial, sin afectación neurológica Epicondilitis lateral Dolor en la parte externa del codo, sin parestesias ni debilidad Hernia discal cervical Compresión nerviosa en la columna cervical, con síntomas radiantes en el brazo Neuropatía diabética Dolor y hormigueo en las extremidades, sin relación directa con movimientos específicos Manejo en Emergencias El manejo de la compresión nerviosa en emergencias se centra en el alivio del dolor y la inflamación. Se pueden administrar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y analgésicos, y en algunos casos, inmovilizar temporalmente el codo para evitar el empeoramiento de los síntomas. Si la compresión es aguda y severa, especialmente con pérdida de fuerza o sensibilidad, se debe remitir al paciente para una evaluación especializada urgente. El uso de férulas nocturnas o modificaciones en la postura del codo puede ayudar en la fase inicial del tratamiento. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende del nervio afectado y la gravedad de la compresión. En etapas tempranas, el manejo conservador incluye fisioterapia para mejorar la flexibilidad y la fuerza, junto con cambios en la actividad para reducir la presión sobre el nervio. En casos más graves o crónicos que no responden a tratamiento conservador, puede ser necesaria una descompresión quirúrgica del nervio, como en la transposición anterior del nervio cubital en el síndrome del túnel cubital o la liberación del nervio radial en el síndrome de la arcada de Frohse. La recuperación postoperatoria suele incluir rehabilitación para restaurar la función neuromuscular.

  • Bursitis del olécranon

    MANUAL MINORS La bursitis del olécranon es la inflamación de la bursa, una pequeña bolsa de líquido que actúa como amortiguador entre el hueso del olécranon (en la parte posterior del codo) y la piel. Puede ser causada por traumatismos repetitivos, como apoyarse frecuentemente sobre los codos, infecciones, artritis, o incluso sin causa aparente. Los pacientes suelen presentar hinchazón visible y dolor en la parte posterior del codo, lo que limita la movilidad. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la historia clínica de hinchazón, dolor y sensibilidad en la parte posterior del codo. La bursa inflamada se puede palpar fácilmente como una protuberancia blanda y fluctuante. En casos de bursitis infecciosa (séptica), puede haber calor, enrojecimiento y fiebre. Las radiografías pueden ser útiles para descartar fracturas o cuerpos extraños, mientras que una aspiración de líquido sinovial puede ser necesaria para análisis en caso de sospecha de infección. Diagnóstico diferencial Patología Características Epicondilitis lateral Dolor en la parte externa del codo, relacionado con movimientos repetitivos Fractura de olécranon Dolor agudo tras trauma directo, deformidad visible en radiografías Artritis séptica Dolor intenso, fiebre, y calor articular; líquido articular purulento Gota Dolor severo en el codo con hinchazón, presencia de cristales de urato en el líquido articular Tendinitis tricipital Dolor en la parte posterior del codo, sin hinchazón visible Manejo en Emergencias El manejo en urgencias incluye el uso de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para el control del dolor y la inflamación, así como la aplicación de hielo para reducir la hinchazón. Si hay sospecha de bursitis séptica (fiebre, enrojecimiento, calor local), se debe realizar una aspiración de la bursa para análisis del líquido y posible drenaje. Se puede inmovilizar temporalmente el codo para aliviar los síntomas. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo de la bursitis no infecciosa incluye reposo, evitar la presión sobre el codo y continuar con los AINEs. En algunos casos, se puede recomendar el uso de una almohadilla protectora para prevenir la irritación recurrente. Si la bursitis es infecciosa, se requiere el drenaje del líquido y la administración de antibióticos. En casos crónicos o recurrentes que no responden al tratamiento conservador, puede ser necesaria una bursectomía (extirpación quirúrgica de la bursa).

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