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  • Dolor de oído

    MANUAL DE DIAGNÓSTICO CLÍNICO

  • Dolor de espalda de inicio en años

    MANUAL DE DIAGNÓSTICO CLÍNICO

  • Dolor de espalda de inicio de días a meses

    MANUAL DE DIAGNÓSTICO CLÍNICO

  • Dolor de garganta

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2025 El dolor de garganta es una afección común que puede ser causada por diversos factores, principalmente infecciones virales o bacterianas. Este artículo académico abordará los aspectos clave del dolor de garganta, incluyendo sus síntomas, signos clínicos, exploración, pruebas diagnósticas y manejo en emergencias. Síntomas Los síntomas del dolor de garganta pueden variar dependiendo de la causa subyacente, pero generalmente incluyen: Dolor o sensación de picazón en la garganta[1] Dolor que empeora al tragar o hablar[1] Dificultad para tragar[1] Sequedad e irritación en la garganta[2] Ronquera o cambios en la voz[2] En casos de infecciones virales, los pacientes pueden experimentar síntomas adicionales como tos, secreción nasal y conjuntivitis[2]. Por otro lado, las infecciones bacterianas, como la faringitis estreptocócica, pueden presentarse con fiebre alta, fatiga intensa y ausencia de síntomas de resfriado[3]. Signos Durante la exploración física, los profesionales de la salud pueden observar varios signos clínicos asociados con el dolor de garganta: Enrojecimiento e inflamación de la garganta y las amígdalas[1] Presencia de manchas blancas o pus en las amígdalas[1] Ganglios linfáticos inflamados en la zona del cuello o la mandíbula[1] En casos de mononucleosis, se puede detectar un aumento del volumen del bazo[3] Erupción cutánea en casos de escarlatina asociada a faringitis estreptocócica[4] Exploración La exploración del paciente con dolor de garganta generalmente incluye los siguientes pasos: Inspección visual de la boca, garganta y amígdalas utilizando un instrumento iluminado[4][7] Palpación suave del cuello para detectar ganglios linfáticos inflamados[4][7] Auscultación de la respiración con un estetoscopio[4][7] Verificación de la presencia de erupción cutánea[4] Es importante destacar que en casos sospechosos de epiglotitis, especialmente en niños, se debe evitar la exploración directa de la garganta en la consulta, ya que puede provocar un espasmo y obstrucción completa de la vía aérea[3]. Pruebas diagnósticas Para determinar la causa específica del dolor de garganta, se pueden realizar las siguientes pruebas diagnósticas: Prueba rápida de antígeno estreptocócico: Se realiza con un hisopo en la parte posterior de la garganta y proporciona resultados en 10-20 minutos[5][9] Cultivo de garganta: Ofrece un diagnóstico más preciso, pero los resultados pueden tardar entre 24 y 48 horas[5][9] Prueba molecular de reacción en cadena de la polimerasa (PCR): Proporciona resultados rápidos y precisos para detectar bacterias estreptocócicas[9] Análisis de sangre: En casos sospechosos de mononucleosis o infección por VIH[3] Manejo de emergencias El manejo del dolor de garganta en emergencias depende de la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Las pautas generales incluyen: Evaluación rápida de la vía aérea, especialmente en casos sospechosos de epiglotitis[3] Administración de analgésicos como paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor y la fiebre[8] Hidratación adecuada con líquidos suaves, ya sean calientes o fríos[8] En casos de faringitis estreptocócica confirmada, iniciar tratamiento antibiótico[8] Uso de gárgaras con agua tibia y sal para aliviar los síntomas[8] En casos graves o complicados, considere la hospitalización para un manejo más intensivo[8] Es fundamental que los profesionales de la salud distingan entre las causas virales y bacterianas del dolor de garganta para evitar el uso innecesario de antibióticos y proporcionar el tratamiento más adecuado[3][8]. El dolor de garganta es una afección común que requiere una evaluación cuidadosa de los síntomas, signos clínicos y resultados de pruebas diagnósticas para determinar su causa y proporcionar el tratamiento apropiado. El manejo en emergencias debe centrarse en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones potenciales. Citas [1] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/sore-throat/symptoms-causes/syc-20351635 [2] https://www.cdc.gov/sore-throat/es/about/informacion-basica-sobre-el-dolor-de-garganta.html [3] https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-otorrinolaringológicos/síntomas-de-las-enfermedades-de-la-nariz-y-la-garganta/dolor-de-garganta [4] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/tonsillitis/diagnosis-treatment/drc-20378483 [5] https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/prueba-de-estreptococos-a/ [6] https://www.kernpharma.com/es/blog/dolor-de-garganta-causas-sintomas-y-tratamiento [7] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/sore-throat/diagnosis-treatment/drc-20351640 [8] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000655.htm [9] https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/strep-throat/diagnosis-treatment/drc-20350344

  • Dolor de garganta agudo

    MANUAL DE EMERGENCIAS 2024 Manejo de el Dolor de garganta agudo El manejo del dolor de garganta agudo se basa en tratar los síntomas, identificar posibles complicaciones y determinar si es necesario utilizar antibióticos o no. Las principales estrategias de manejo incluyen: Tratamiento sintomático: Paracetamol e ibuprofeno: Se recomienda el uso regular de estos analgésicos y antipiréticos para aliviar el dolor y reducir la fiebre. Ambos fármacos son eficaces para el manejo de la inflamación y malestar general. Hidratación adecuada: Mantener una ingesta adecuada de líquidos es fundamental para evitar la deshidratación, especialmente si el dolor al tragar reduce el consumo de alimentos o líquidos. Evitar irritantes: Las bebidas calientes pueden agravar el dolor, por lo que se recomienda evitarlas temporalmente. Criterios para la prescripción de antibióticos: La mayoría de los dolores de garganta agudos son de origen viral y no requieren antibióticos. Sin embargo, en casos donde la infección bacteriana es probable, especialmente por estreptococo del grupo A (GAS), se debe evaluar la posibilidad de recetar antibióticos. Las herramientas FeverPAIN y Centor se utilizan para predecir la probabilidad de una infección bacteriana y guiar la decisión sobre el tratamiento con antibióticos: FeverPAIN: Un puntaje basado en fiebre, exudado purulento, inflamación grave de las amígdalas y ausencia de tos o coriza. Centor: Puntaje que incluye exudado amigdalino, fiebre mayor de 38°C, linfadenopatía cervical anterior dolorosa y ausencia de tos. Un puntaje alto sugiere la necesidad de antibióticos, mientras que un puntaje bajo generalmente no lo justifica. Prescripción de antibióticos: Si los síntomas y los puntajes clínicos sugieren una infección estreptocócica, se recomienda prescribir fenoximetilpenicilina como tratamiento de primera línea. Para aquellos con alergia a la penicilina, se puede optar por claritromicina o eritromicina (esta última en mujeres embarazadas alérgicas a la penicilina). Cuidado especializado: Las personas con amigdalitis recurrente (definida como más de 7 episodios por año, 5 por año durante dos años o 3 por año durante tres años) pueden ser candidatos para una amigdalectomía. En estos casos, se debe considerar la derivación a un especialista en otorrinolaringología. Remisión de urgencia: Los pacientes con signos de complicaciones graves como estridor, dificultad para respirar, deshidratación clínica, o un absceso periamigdalino deben ser remitidos de manera inmediata. También es importante derivar a pacientes con causas menos comunes pero potencialmente graves, como epiglotitis aguda o síndrome de Lemierre. Diagnóstico El diagnóstico de un dolor de garganta agudo implica una evaluación exhaustiva de los síntomas y un examen físico para determinar la causa subyacente, que puede ser viral, bacteriana o incluso no infecciosa. Examen físico: Se debe realizar un examen del cuello y la garganta para detectar signos de inflamación, exudado o linfadenopatía cervical. En casos de faringitis, es común encontrar exudado faríngeo y linfadenopatía. En la amigdalitis, las amígdalas suelen estar agrandadas, enrojecidas y con exudado. Síntomas asociados: Los pacientes suelen presentar fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y, en ocasiones, dolor abdominal, especialmente en niños. Rinorrea, congestión nasal y tos son más frecuentes en infecciones virales. Criterios clínicos (FeverPAIN y Centor): Se utilizan para determinar la probabilidad de infección bacteriana, especialmente por estreptococo del grupo A. Basándose en estos criterios, se puede decidir si es apropiado prescribir antibióticos. Evaluación de la gravedad: Es fundamental estar alerta ante signos de deshidratación en casos en los que el dolor sea lo suficientemente intenso como para reducir la ingesta de líquidos. En los niños, se debe preguntar a los cuidadores sobre la cantidad de pañales mojados y vigilar los signos de deshidratación, como turgencia cutánea reducida y tiempo de llenado capilar prolongado. Diagnóstico Diferencial El diagnóstico diferencial del dolor de garganta incluye una variedad de causas infecciosas, tanto comunes como raras, y algunas no infecciosas. Infecciones virales comunes: Resfriado común, gripe, fiebre faringoconjuntival (adenovirus), COVID-19 y mononucleosis infecciosa. Infecciones bacterianas comunes: Faringitis estreptocócica (GAS), faringitis gonocócica, difteria. Infecciones raras: Herpangina, asociada a pequeños vesículos en el paladar. Enfermedad mano-pie-boca, que afecta principalmente a niños menores de 4 años. Faringitis gonocócica, más común en personas sexualmente activas. Difteria, rara pero posible en personas no vacunadas. Faringitis herpética, que puede presentar úlceras superficiales en el paladar y fiebre. Causas no infecciosas: Irritación física por reflujo gastroesofágico, tabaquismo o la presencia de una sonda nasogástrica. Fiebre del heno o rinitis alérgica. Enfermedad de Kawasaki, que rara vez se manifiesta como dolor de garganta sin exudado, generalmente en niños pequeños. Definición El dolor de garganta agudo se refiere a una sensación de dolor o malestar en la parte posterior de la boca o garganta, causado en la mayoría de los casos por infecciones virales o bacterianas. Las descripciones clínicas incluyen: Faringitis aguda: Inflamación de la faringe, la región de la garganta situada detrás del paladar blando. Amigdalitis: Inflamación de las amígdalas, que puede ocurrir de forma aislada o junto con faringitis. El dolor de garganta agudo es una condición autolimitada, generalmente causada por infecciones virales o bacterianas. La mayoría de los casos se resuelven por sí solos en un periodo de 3 a 7 días sin necesidad de tratamiento con antibióticos.

  • Dolor de garganta

    MANUAL DE EMERGENCIAS Diagnóstico diferencial: Amigdalitis Absceso Periamigdalino Absceso Retrofaríngeo Quemaduras faríngeas por cocaína Sinusitis Paranasal

  • Fractura de la diáfisis tibial

    MANUAL MINORS La fractura de la diáfisis tibial es una lesión que afecta la porción media del hueso de la tibia, el principal hueso portador de peso en la pierna. Este tipo de fractura es una de las más comunes en los huesos largos y suele ocurrir por traumatismos de alta energía, como accidentes de tráfico o caídas desde una altura. También puede presentarse en situaciones de bajo impacto, especialmente en pacientes con huesos debilitados por enfermedades como la osteoporosis. Las fracturas pueden ser cerradas o abiertas, y a menudo están asociadas con lesiones del peroné. Diagnóstico El diagnóstico se realiza principalmente a través de la clínica y confirmación radiológica. Los pacientes suelen presentar dolor severo, deformidad visible, hinchazón, hematomas, y a menudo incapacidad para soportar peso en la pierna afectada. La radiografía de pierna completa es la prueba de elección para confirmar la fractura y evaluar la alineación de los fragmentos. En casos complejos o con sospecha de fracturas articulares, se puede requerir una tomografía computarizada (TC). Diagnóstico diferencial Condición Diferenciación clave Esguince de tobillo Dolor localizado en el tobillo sin deformidad ósea visible ni incapacidad marcada para soportar peso Fractura del peroné Puede coexistir con fractura de la tibia, pero aislada suele causar menos deformidad y dolor más localizado Contusión ósea Dolor localizado sin fracturas visibles en la radiografía, más común en la tibia Fractura del platillo tibial Dolor en la parte superior de la tibia, generalmente con derrame articular, más común en traumatismos de alta energía Síndrome compartimental Dolor desproporcionado con hinchazón, palidez y posible compromiso neurovascular tras una fractura o trauma Manejo en Emergencias En urgencias, el manejo de las fracturas de la diáfisis tibial comienza con la estabilización de la pierna afectada utilizando una férula larga o inmovilización temporal. Se administran analgésicos para controlar el dolor, y se debe evaluar cuidadosamente el estado neurovascular distal para descartar complicaciones como el síndrome compartimental, una urgencia médica. En caso de fracturas abiertas, es crucial iniciar profilaxis antibiótica, administrar toxoide tetánico si es necesario, y proceder a un desbridamiento quirúrgico temprano. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo depende de la severidad y el tipo de fractura. Las fracturas desplazadas o inestables generalmente requieren intervención quirúrgica, como la fijación interna con clavos intramedulares o placas y tornillos. Las fracturas no desplazadas o estables pueden ser tratadas de forma conservadora con inmovilización en yeso o férula durante 6 a 8 semanas. La rehabilitación postinmovilización o postquirúrgica es clave para recuperar la función y evitar la rigidez articular.

  • Ataque de gota agudo

    MANUAL MINORS El ataque de gota agudo es una forma de artritis que ocurre cuando los cristales de urato monosódico se acumulan en una articulación, desencadenando inflamación intensa, dolor súbito y enrojecimiento. Este tipo de artritis afecta comúnmente la articulación del primer dedo del pie (podagra), aunque también puede afectar otras articulaciones. Se relaciona con niveles elevados de ácido úrico en sangre (hiperuricemia) y puede estar desencadenado por factores como dieta rica en purinas, alcohol, deshidratación o trauma. Diagnóstico El diagnóstico se basa en la presentación clínica de un dolor articular súbito, severo y localizado, acompañado de hinchazón, calor y eritema en la articulación afectada. Se confirma mediante artrocentesis, donde el análisis del líquido sinovial revela cristales de urato con birrefringencia negativa bajo luz polarizada. Los niveles de ácido úrico en sangre suelen estar elevados, pero pueden ser normales durante el ataque agudo. Diagnóstico diferencial Condición Características Distintivas Artritis séptica Dolor intenso, fiebre, líquido sinovial con leucocitosis y cultivo positivo, historia de infección previa. Pseudogota (condrocalcinosis) Presencia de cristales de pirofosfato cálcico en el líquido sinovial, afecta comúnmente rodillas y muñecas. Artritis reumatoide Afecta múltiples articulaciones de forma simétrica, pruebas serológicas positivas (FR, anti-CCP). Osteoartritis Dolor crónico progresivo, sin evento agudo, asociado a cambios degenerativos en radiografías. Celulitis Inflamación y eritema difusos, sin afectación articular directa, ausencia de cristales en el análisis sinovial. Manejo en Emergencias En un ataque de gota agudo, el manejo de emergencia se enfoca en aliviar el dolor y la inflamación. Se administran antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como indometacina o naproxeno en dosis altas, colchicina, o en casos graves, corticosteroides sistémicos o intraarticulares. La inmovilización y elevación de la articulación afectada, así como la aplicación de hielo local, ayudan a reducir la inflamación. En caso de que el diagnóstico no esté claro, se puede realizar una artrocentesis para descartar infección. Tratamiento Definitivo El tratamiento definitivo implica el control a largo plazo de los niveles de ácido úrico para prevenir futuros ataques. Esto incluye la modificación de la dieta (evitar alimentos ricos en purinas, como carnes rojas y mariscos), la reducción del consumo de alcohol y el uso de medicamentos uricosúricos o inhibidores de la xantina oxidasa, como el alopurinol o febuxostat, para reducir los niveles de ácido úrico en sangre.

  • Gonorrea

    MANUAL DE EMERGENCIAS La gonorrea puede infectar la uretra, el cuello uterino, el recto, la faringe o la conjuntiva. Los hombres generalmente tienen disuria y secreción uretral, con secreción rectal y tenesmo en los homosexuales . Las mujeres a menudo son asintomáticas, pero pueden tener disuria y flujo vaginal. Las complicaciones incluyen: Prostatitis Epididimitis Salpingitis Absceso de Bartolino Raramente se producirá septicemia con: artritis, fiebre, erupción cutánea (maculopapular inicialmente, luego pustular) y endocarditis.

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