Sarampión en Niños
- EmergenciasUNO

- 13 oct
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Puntos clave
El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa.
Los síntomas más comunes son fiebre alta y erupción en la piel.
La vacunación es segura, eficaz y la mejor forma de prevención.
Aunque es poco común en muchos países por la vacunación generalizada, todavía pueden ocurrir brotes.
El sarampión puede causar complicaciones graves e incluso la muerte, en raros casos.
¿Qué es el sarampión?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite fácilmente por el aire a través de gotas respiratorias al toser o estornudar. Provoca fiebre, erupción cutánea y otros síntomas similares a un resfriado.
Aunque puede parecer una enfermedad leve, el sarampión puede tener complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, personas con sistemas inmunitarios debilitados y mujeres embarazadas.
Vacunación contra el sarampión
La mejor forma de proteger a su hijo es mediante la vacunación.
En muchos países, la vacuna contra el sarampión se administra como parte del esquema de vacunación infantil:
A los 12 meses, la primera dosis de la vacuna triple vírica: sarampión, paperas y rubéola (SPR o MMR).
A los 18 meses, una segunda dosis con la vacuna que también incluye protección contra varicela (SPR-V o MMR-V).
Dos dosis proporcionan una protección muy alta y duradera contra el virus.
¿Cuáles son los síntomas del sarampión?
Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 12 días después de la exposición al virus y comienzan con síntomas similares a un resfriado:
Fiebre (superior a 38 °C)
Tos seca
Congestión nasal
Ojos rojos o irritados
Fatiga o decaimiento
Después de 2 o 3 días, aparece una erupción cutánea roja y con manchas. Por lo general, inicia en la cara (especialmente detrás de las orejas) y se extiende al resto del cuerpo.
La mayoría de los niños con sarampión se recuperan en menos de una semana. La fiebre y el sarpullido disminuyen a los pocos días, aunque la tos puede durar hasta dos semanas.
¿Cuáles son las posibles complicaciones?
El sarampión puede causar:
Otitis media (infecciones del oído)
Neumonía
Diarrea o vómitos
Deshidratación
Encefalitis (inflamación cerebral): es rara pero grave y requiere atención médica inmediata.
En casos graves y sin tratamiento, puede haber convulsiones o incluso la muerte.
¿Cómo se contagia el sarampión?
El virus se propaga:
Por gotas respiratorias al toser o estornudar
Por contacto directo con una persona infectada
Por tocar superficies contaminadas
Una persona puede contagiar el virus desde cuatro días antes de que aparezca la erupción, lo que significa que puede propagarlo sin saber que está enferma.
El virus puede permanecer activo en el aire o en superficies hasta por dos horas después de que la persona infectada se haya ido.
¿Por qué siguen ocurriendo brotes?
Aunque el sarampión es poco común en países con buena cobertura de vacunación, los brotes todavía ocurren, especialmente cuando:
Personas no vacunadas viajan al extranjero, se infectan y regresan al país.
La comunidad tiene niveles bajos de vacunación.
Las personas en mayor riesgo durante un brote son:
Bebés menores de 12 meses, que aún no han sido completamente vacunados
Personas con inmunosupresión
Niños no vacunados
Mujeres embarazadas
Personas nacidas entre 1966 y 1992 que solo recibieron una dosis de vacuna
¿Cómo cuidar a un niño con sarampión en casa?
Visite al médico
Si su hijo presenta síntomas de sarampión, llevarlo al médico es fundamental. Avise al centro de salud antes de llegar, ya que puede ser contagioso.
No se administran antibióticos, ya que se trata de un virus. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas.
Cuidados en casa
Mantenga al niño en reposo
Ofrézcale muchos líquidos para evitar la deshidratación
Use paracetamol o ibuprofeno para aliviar la fiebre y el malestar
Evite el contacto con personas vulnerables (bebés, embarazadas, inmunocomprometidos, no vacunados)
¿Cuándo buscar atención médica urgente?
Llame a emergencias (112 o número local) si:
Su hijo tiene convulsiones
Tiene dificultad para respirar o se queda sin aliento
No se despierta o no responde como lo haría normalmente
Acuda al hospital si:
Presenta confusión o pérdida de memoria
Tiene dificultad para respirar persistente
Consulte al médico si:
La tos empeora
Empieza a vomitar y no puede beber líquidos
Está muy decaído o somnoliento
No mejora después de una semana
Tiene fiebre y la erupción no se blanquea al presionarla con el dedo
Preguntas frecuentes
¿Y si hay un brote y mi bebé aún no tiene la vacuna?
En situaciones especiales, los bebés de 6 meses pueden recibir una dosis anticipada. Consulte con su pediatra si su bebé ha estado expuesto a un caso confirmado de sarampión.
¿Cómo saber si mi hijo está vacunado?
Revise su libro de salud infantil o consulte con su pediatra o centro de salud. También puede verificar el historial de vacunación en el registro nacional de inmunizaciones.
¿Puedo vacunar a mi hijo antes si vamos a viajar?
Sí. Si viajan a países con alto riesgo de sarampión, los niños pueden recibir la vacuna a partir de los 6 meses de edad. Consulte a su médico para seguir el esquema adecuado.
¿Qué hacer si estoy embarazada y mi hijo tiene sarampión?
El sarampión puede ser peligroso durante el embarazo. No se recomienda la vacuna en mujeres embarazadas, pero si no ha recibido las dos dosis en su vida, debe consultar inmediatamente con su médico para recibir seguimiento y evaluación.
¿Si el sarampión es raro, por qué es importante vacunar?
El sarampión es raro precisamente gracias a la vacunación masiva. Si bajan las tasas de vacunación, aumenta el riesgo de brotes. Vacunar a su hijo protege a su familia y a la comunidad.
Para más información
Consulte con su pediatra o médico de cabecera
Recursos de salud infantil:

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