Cirugía de Distracción Mandibular
- Dr. Fernando Hidalgo

- 13 oct 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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La distracción mandibular es un procedimiento quirúrgico diseñado para alargar una mandíbula pequeña o retraída (hundida o poco desarrollada). El término médico para esta técnica es osteogénesis por distracción mandibular.
Cuando la mandíbula inferior es demasiado pequeña, puede causar dificultades respiratorias graves o persistentes. Esta cirugía consiste en insertar dispositivos especiales en el hueso mandibular, que permiten su elongación progresiva. Al alargar la mandíbula, se amplía la vía aérea y el niño puede respirar con mayor facilidad.
Este procedimiento solo se emplea en casos donde las dificultades respiratorias son severas y potencialmente mortales. No se realiza con fines estéticos.
La distracción mandibular ha demostrado ser altamente eficaz para mejorar los problemas respiratorios, y en la mayoría de los casos evita la necesidad de realizar una traqueotomía. De hecho, es una alternativa más segura que esta última, especialmente en recién nacidos y lactantes.
¿Por qué mi hijo necesita una distracción mandibular?
Algunos niños nacen con la mandíbula inferior muy pequeña o retraída. En la mayoría de los casos, esto no representa un problema. Sin embargo, en ciertos lactantes puede causar glosoptosis, una condición en la que la lengua cae hacia atrás obstruyendo la vía aérea superior cuando el niño intenta respirar. Esta obstrucción puede interferir seriamente tanto en la respiración como en la alimentación.
En estos casos, el niño deberá permanecer en el hospital para que su respiración sea monitoreada y evaluada cuidadosamente. Inicialmente se intentan métodos no quirúrgicos para mejorar la obstrucción, como la colocación de una sonda nasofaríngea (un tubo que se introduce por la nariz para facilitar el paso del aire hacia los pulmones).
Si estas medidas no resultan efectivas o se necesitan por períodos prolongados, lo que puede ser difícil de mantener, se considera la cirugía de distracción mandibular como el mejor tratamiento disponible.
¿Qué debo saber?
Antes de la cirugía
El equipo médico te proporcionará indicaciones precisas sobre el ayuno previo a la cirugía. Es muy importante seguir estas instrucciones al pie de la letra.
Tu hijo será sometido a anestesia general para dormir profundamente durante la operación. El cirujano, anestesista y el personal de enfermería te explicarán todos los pasos del procedimiento. Si tienes dudas o algo no queda claro, no dudes en pedir más explicaciones.
Durante la cirugía
La operación dura entre dos y tres horas. Se realiza una incisión debajo de la línea mandibular para acceder al hueso, el cual se divide cuidadosamente para colocar el dispositivo de distracción. Este proceso se realiza en ambos lados de la mandíbula.
Después de la cirugía, el dispositivo será interno y no será visible, excepto por dos pequeñas varillas (brazos de distracción) que sobresaldrán desde el mentón o detrás de la mandíbula.
Después de la cirugía
A partir del día siguiente a la operación, se giran manualmente los brazos del distractor 360 grados completos cada ocho horas durante aproximadamente 10 días. Entre cada giro, el hueso mandibular se va regenerando y llenando el espacio creado.
Este proceso de elongación permite que la lengua se aleje de la parte posterior de la garganta, lo que abre la vía aérea y mejora significativamente la respiración del niño.
El paciente permanecerá hospitalizado hasta que su vía aérea esté lo suficientemente despejada y pueda respirar sin ayuda.
Cuidados en casa
El dispositivo de distracción se mantiene en su lugar entre seis y ocho semanas, tiempo durante el cual el nuevo hueso se fortalece. En esta etapa, el niño ya puede estar en casa, respirando y alimentándose con normalidad, con mínimas interrupciones en la vida diaria.
Los distractores están hechos de titanio flexible y no deben causar problemas si el niño los toca o se golpea accidentalmente.
Es fundamental mantener limpia la zona alrededor de los brazos del distractor para evitar infecciones. Si se presenta enrojecimiento, dolor, hinchazón u otros signos de infección, consulta de inmediato con el médico.
Seguimiento
Durante la hospitalización, se programarán consultas de seguimiento con los médicos y cirujanos que participaron en el tratamiento.
Una vez que el hueso nuevo esté lo suficientemente fuerte, se retirará el dispositivo en una segunda cirugía. Este procedimiento implica otra internación, usualmente de una o dos noches.
Puntos clave a recordar
Siempre que sea posible, se intentarán métodos no quirúrgicos para aliviar la obstrucción de la vía aérea antes de recurrir a la cirugía.
La distracción mandibular es una alternativa segura y eficaz frente a la traqueotomía en niños con obstrucción severa de la vía aérea superior.
Esta intervención no se realiza con el objetivo de modificar la apariencia facial.
El dispositivo de distracción permanece en su lugar entre seis y ocho semanas para permitir que el hueso se consolide adecuadamente.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de distracción mandibular?
Los riesgos asociados a esta cirugía son bajos. De hecho, representan un menor peligro en comparación con una traqueotomía o dejar sin tratar una obstrucción severa. Las posibles complicaciones incluyen:
Infección.
Alteraciones sensitivas en el rostro.
Daño a los dientes.
Cicatrices leves.

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