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- Infección por Lombrices Intestinales (Oxiuros)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las lombrices intestinales , también conocidas como oxiuros , son parásitos muy comunes en la infancia , especialmente en niños en edad preescolar y escolar. Aunque suelen ser molestos, no representan una enfermedad grave y se pueden tratar fácilmente. Se trata de pequeños gusanos blancos de aproximadamente 1 cm , que viven en el intestino grueso. Por la noche, las hembras salen a la zona del ano para depositar sus huevos, lo que provoca una picazón intensa , sobre todo mientras el niño duerme. ¿Cuáles son los signos y síntomas de los oxiuros? Tu hijo podría tener oxiuros si presenta: Picazón intensa en el ano , que puede enrojecerse o inflamarse al rascarse. Irritabilidad o cambios de humor. Alteraciones del sueño . Pérdida del apetito . En niñas, enrojecimiento y picazón vaginal (los oxiuros pueden empeorar la vulvovaginitis ). A veces es posible ver los gusanos:Por la noche, con una linterna, separa suavemente las nalgas de tu hijo y observa alrededor del ano (y la abertura vaginal en las niñas). Podrías ver pequeños hilos blancos que se mueven. ¿Cómo se contagian los oxiuros? Los oxiuros se transmiten fácilmente . El contagio ocurre así: El niño se rasca la zona anal donde la lombriz ha depositado huevos. Los huevos quedan atrapados bajo las uñas . El niño lleva las manos a la boca y traga los huevos. Los huevos llegan al intestino, donde nacen nuevas lombrices que continúan el ciclo. Los huevos también pueden pasar a otras personas o superficies (ropa de cama, juguetes, alimentos, etc.).Los huevos pueden sobrevivir hasta 2 semanas fuera del cuerpo.Los oxiuros no se transmiten a través de animales. Tratamiento y cuidados en casa Los oxiuros se tratan con medicamentos antiparasitarios, que puedes conseguir sin receta en la farmacia. Los más comunes y seguros son: Pirantel (Combantrin) Mebendazol (Banworm) Sigue las indicaciones del envase y consulta al farmacéutico si tu hijo tiene menos de 2 años o si estás embarazada. Trata a toda la familia al mismo tiempo , aunque algunos no tengan síntomas. Se recomienda que el niño se duche la noche del tratamiento y otra vez por la mañana , para eliminar los huevos. ¿Cómo evitar el contagio y reinfección? Los oxiuros pueden volver, incluso tras un tratamiento efectivo. Estas medidas ayudarán a prevenir la reinfección: Evita que el niño se rasque directamente la piel. Si es inevitable, que lo haga sobre la ropa interior. Mantén las uñas cortas y limpias . Evita que se chupe los dedos o muerda las uñas. Lava bien las manos después de ir al baño y antes de comer, incluyendo debajo de las uñas. Lava la ropa de cama, toallas y pijamas con agua caliente. Aspira y limpia con frecuencia el suelo y las superficies que el niño toca (manijas de puertas, juguetes, mesas, etc.). No permitas que tu hijo coma alimentos caídos al suelo . ¿Cuándo consultar al médico? Lleva a tu hijo al médico si: Has administrado el tratamiento pero los síntomas persisten . Tu hijo expulsa un gusano de gran tamaño . Presenta dolor abdominal, náuseas, vómitos o parece tener poca energía . El médico podría solicitar análisis de sangre o de heces si sospecha otra causa o si los síntomas son más graves de lo habitual. Puntos clave para recordar La infección por oxiuros es muy frecuente en la infancia . Causa picazón intensa en la zona anal , especialmente de noche. Se trata fácilmente con medicación antiparasitaria . Las medidas de higiene ayudan a evitar el contagio y las reinfecciones. Para más información Vulvovaginitis en Niñas ¿Cómo Prevenir la Propagación de los Gérmenes? Infección por Gusanos Intestinales en Niños Consulta con tu médico de cabecera , pediatra o farmacéutico .
- Cuidado de la Piel Vulvar en Niñas
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es el cuidado vulvar en niñas? Durante la infancia, la piel que rodea la vulva (zona genital femenina externa) es especialmente fina y susceptible a la irritación . Es frecuente que las niñas experimenten picazón ocasional en esta zona. Aunque generalmente no es grave , sí puede generar molestias. En algunos casos, la irritación puede desencadenar vulvovaginitis , una inflamación leve de la zona genital externa e interna. También puede deberse a otras causas como las lombrices intestinales o, en bebés, a infecciones por hongos (candidiasis), aunque esta última es poco común antes de la pubertad . Cuidados en el hogar para aliviar la irritación vulvar A continuación, se describen medidas sencillas y efectivas que pueden aliviar los síntomas de su hija en casa. Ropa y lavado Use ropa interior de algodón . Prefiera pantalones o faldas holgadas ; evite leggings y pijamas ajustados. Evite suavizantes de ropa en la lavadora. Asegúrese de enjuagar bien trajes de baño y ropa interior , eliminando restos de detergente. Higiene diaria No lave la zona en exceso; evite el uso de jabón común si hay síntomas. Utilice jabones neutros o con pH equilibrado en pequeñas cantidades. Evite baños con agua muy caliente. No usar baños de burbujas, jabones perfumados, cremas aromatizadas ni permitir que el champú entre en contacto con la vulva. Haga baños de asiento con vinagre blanco : agregue media taza a una bañera poco profunda, durante 10–15 minutos, una o dos veces al día según necesidad. Anime a su hija a orinar al sentir la necesidad y no "aguantarse". Después del baño, seque la zona con suaves palmaditas , sin frotar. Utilice papel higiénico suave, sin colorantes ni fragancias. Evite el uso de toallitas húmedas , prefiera una toalla tipo Chux humedecida con agua para limpiar la zona. Actividad física Evite actividades que ejerzan presión sobre la vulva durante los síntomas, como montar en bicicleta o a caballo. Quítese la ropa deportiva apenas termine de hacer ejercicio. No permanezca con ropa de baño mojada durante largos períodos. Alivio de la picazón Anime a su hija a no rascarse . Use compresas frías (como una Chux húmeda con agua del grifo) colocada dentro de la ropa interior como si fuera una toalla sanitaria. No aplique medicamentos sin receta específicos para otras partes del cuerpo en la zona vulvar. Puede aplicar: Hidrocortisona al 1% (una o dos veces al día, solo en zonas rojas o con picor). Cremas hidratantes sin fragancia o cremas protectoras como óxido de zinc para aliviar la sequedad y proteger la piel. ¿Cuándo acudir al médico? Consulte al médico si los síntomas: Persisten después de aplicar las medidas en casa. Están acompañados de: Dolor o ardor al orinar. Sangrado o flujo vaginal . Fiebre o dolor abdominal . Puntos clave para recordar La piel de la vulva en las niñas pequeñas es delicada y puede irritarse con facilidad. Es normal experimentar picazón ocasional en la zona vulvar. La candidiasis es poco común antes de la pubertad. Los baños de vinagre y las compresas frías pueden ser útiles para calmar el picor. Evite jabones perfumados, baños de burbujas y ropa ajustada. Para más información Vulvovaginitis en Niñas Consulte con su médico de cabecera o pediatra . Preguntas frecuentes que les hacen a nuestros médicos ¿Cómo puedo lograr que mi hija deje de rascarse? Sabemos que es difícil evitarlo, pero el rascado puede agravar la irritación. Colocar un paño húmedo y frío sobre la zona o realizar un baño de vinagre puede aliviar el picor. Si las molestias persisten, acuda al médico. ¿Cómo saber si tiene candidiasis? La candidiasis es muy rara antes de la pubertad . Si su hija presenta un flujo vaginal blanco, espeso y con olor a levadura (similar al requesón) , podría tratarse de una infección por hongos. En ese caso, es importante consultar al médico para confirmar el diagnóstico.
- Vulvovaginitis en Niñas
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La vulvovaginitis es una inflamación o irritación de la vagina y la vulva (la parte externa del área genital femenina). Es un problema muy común en la infancia, especialmente antes de la pubertad, y puede presentarse en varias ocasiones. Afortunadamente, en la mayoría de los casos es leve y se resuelve con cuidados simples en casa , sin necesidad de tratamiento médico o pruebas. ¿Cuáles son los signos y síntomas de la vulvovaginitis? Los síntomas más comunes incluyen: Picazón en la zona vaginal. Flujo vaginal leve. Enrojecimiento de la piel entre los labios mayores. Ardor o escozor al orinar. ¿Qué causa la vulvovaginitis? En las niñas pequeñas, el tejido de la vulva y la vagina es más delicado y delgado , lo que lo hace más propenso a la irritación. Las causas más frecuentes incluyen: Humedad o sudor en la zona genital , que empeora con ropa ajustada o el sobrepeso. Residuos de jabón , baños de espuma o el uso de productos antisépticos o perfumados. El uso excesivo de papel higiénico o limpieza agresiva. Parásitos intestinales como lombrices (oxiuros) , que pueden provocar picazón intensa, sobre todo por la noche. Cuidados en casa En los casos leves, no es necesario acudir al médico. Puedes ayudar a tu hija con las siguientes medidas: Usar ropa interior de algodón y evitar pantalones ajustados. Evitar el uso de jabones fuertes o perfumados , baños de espuma y productos antibacterianos. Asegurarse de enjuagar bien la zona genital con agua sola durante el baño o la ducha. Baños de asiento con vinagre blanco : añade media taza de vinagre blanco a un baño poco profundo y deja que tu hija se siente durante 10 a 15 minutos . Puedes repetir esto diariamente por unos días. Aplicar cremas suaves , como pomadas para la dermatitis del pañal, para aliviar la irritación y proteger la piel de la humedad. Estos cuidados pueden repetirse si los síntomas regresan ocasionalmente. ¿Cuándo consultar al médico? Debes llevar a tu hija al médico de cabecera o pediatra si: La vulvovaginitis le causa molestias importantes . Presenta un flujo con sangre, dolor intenso o lesiones en la piel de la zona genital. Tiene fiebre y dolor al orinar , lo que podría indicar una infección urinaria. Los síntomas no mejoran con los cuidados caseros o se vuelven recurrentes. En algunos casos, el médico podría solicitar un cultivo o derivar al niño a un especialista si lo considera necesario. Puntos clave para recordar La vulvovaginitis leve es muy común en la infancia . Puede presentarse varias veces, pero tiende a desaparecer a medida que la niña crece. En la mayoría de los casos, no requiere tratamiento médico ni análisis. Evitar irritantes y mantener la zona limpia y seca es la mejor prevención. Para más información Cuidado de la Piel Vulvar en Niñas Cuidado de la Piel Vulvar en Adolescentes Infección de las Vías Urinarias (IVU) en Niñas Nutrición en edad escolar y adolescencia Consulta siempre con tu médico de cabecera o pediatra ante cualquier duda.
- Infección de las Vías Urinarias (IVU) en Niñas
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Una infección de las vías urinarias (IVU) es una infección que puede afectar cualquier parte del sistema urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga o la uretra. Estas infecciones son comunes en la infancia, especialmente en bebés y niños que aún usan pañales, aunque pueden presentarse a cualquier edad. ¿Cuáles son los signos y síntomas de una IVU? Los síntomas pueden variar según la edad, pero algunos de los más frecuentes en niñas son: Dolor o ardor al orinar Dolor en la parte baja del abdomen (zona del pubis o debajo del ombligo) Necesidad de orinar con frecuencia Escapes de orina o dificultad para retenerla Orina con mal olor o color más oscuro Fiebre sin causa aparente Vómitos o decaimiento general En bebés o niñas pequeñas, los síntomas pueden no ser específicos. Es posible que simplemente se vean irritables, con fiebre o más somnolientas de lo normal. ¿Qué causa una IVU? Las infecciones urinarias generalmente son provocadas por bacterias que viven en el intestino, como Escherichia coli (E. coli), y que ingresan al sistema urinario a través de la uretra. En las niñas, la uretra es más corta y está más cerca del ano, lo que facilita el paso de las bacterias hacia la vejiga. ¿Cuándo debe consultar al médico? Es importante acudir al médico si su hija presenta: Fiebre sin una causa clara Síntomas urinarios como dolor, ardor o aumento en la frecuencia para orinar Malestar general sin explicación El médico necesitará confirmar el diagnóstico mediante un análisis de orina , que puede incluir: Tira reactiva para detección rápida Cultivo de orina para identificar la bacteria causante (el resultado puede tardar hasta 48 horas) En algunos casos se solicita una muestra de orina estéril. Puede consultar nuestra guía sobre cómo recolectar una muestra de orina correctamente. Tratamiento para una IVU El tratamiento principal para una IVU es con antibióticos , generalmente en forma de: Jarabe Comprimidos En casos más graves (como fiebre alta o vómitos persistentes), puede ser necesario el ingreso hospitalario para administrar antibióticos por vía intravenosa. Después de una IVU, su médico puede solicitar una ecografía renal y vesical para descartar malformaciones o problemas anatómicos. Cuidados en casa Para apoyar la recuperación de su hija: Administre todos los antibióticos según la indicación médica, aunque los síntomas desaparezcan antes Ofrézcale abundante líquido (agua preferentemente) Permita que descanse y evite esfuerzos Controle la fiebre con medicamentos si es necesario (consultar con el médico) La mayoría de los niños con tratamiento adecuado se recuperan sin complicaciones a largo plazo. Puntos clave para recordar Las IVU son comunes, especialmente en niñas pequeñas o con pañales Los síntomas pueden ser sutiles en bebés El diagnóstico se confirma con análisis de orina El tratamiento requiere antibióticos recetados por un médico La mayoría de las niñas se recuperan por completo Para más información Recolección de muestras de orina Higiene genital en niñas Estreñimiento en la infancia Preguntas frecuentes de los padres ¿Cómo puedo prevenir que mi hija tenga una IVU? Enseñe una buena higiene: limpiarse de adelante hacia atrás después de defecar. Evite el uso de jabones perfumados o baños de burbujas en la zona genital. Mantenga la piel seca y limpia, y cambie los pañales con frecuencia. Controle y trate el estreñimiento, ya que puede dificultar el vaciado completo de la vejiga y favorecer infecciones. ¿Puedo darle jugo de arándano para tratar una IVU? No. Aunque el jugo de arándano se ha promocionado como preventivo, no sustituye el tratamiento médico . Las IVU deben tratarse siempre con antibióticos bajo supervisión profesional.
- Cuidado de la Piel Vulvar en Adolescentes
INFORMACIÓN PARA ADOLESCENTES Y PADRES - SALUD GINECOLÓGICA INFANTIL Y ADOLESCENTE Aviso Legal Esta información es de carácter general y no reemplaza la consulta médica. No debe usarse para autodiagnóstico o tratamiento. Para asesoramiento personalizado, acuda a su médico o profesional de salud. Esta hoja informativa se actualiza periódicamente; asegúrese de tener la versión más reciente. ¿Por qué es importante el cuidado vulvar en la adolescencia? Durante la pubertad, los cambios hormonales pueden hacer que la piel de la vulva (los genitales externos femeninos) sea más sensible y propensa a irritaciones . Es normal sentir picazón ocasional , pero si no se atiende de forma adecuada, puede provocar molestias importantes o evolucionar a una vulvovaginitis (inflamación de la vulva y/o la vagina). Es común pensar que cualquier molestia en esta zona se debe a candidiasis, pero hay muchas otras posibles causas , como irritación, higiene inadecuada, ropa ajustada o incluso lombrices intestinales. Cuidados recomendados en casa Ropa y Lavado Use ropa interior de algodón (preferiblemente blanca). Evite ropa ajustada como leggings, jeans apretados o ropa deportiva prolongada . No utilice suavizantes de telas en la ropa interior. Enjuague bien cualquier detergente o jabón de la ropa íntima. Higiene Lave suavemente la zona con agua tibia . Evite el uso de jabón mientras haya síntomas. Si desea usar algún producto, opte por limpiadores sin jabón como: Cetaphil® QV® Dermaveen® Hamilton® Evite duchas vaginales, baños de burbujas, productos perfumados y el contacto de shampoo con la vulva. Pruebe los baños de vinagre blanco : Media taza en una bañera tibia y poco profunda. Deje actuar 10–15 minutos. Puede hacerlo una vez por semana o hasta dos veces al día. No se "aguante las ganas" de orinar. Use papel higiénico sin perfumes ni colorantes . Prefiera toallas sanitarias o tampones 100% de algodón . Los tampones pueden causar menos irritación que las compresas si se toleran bien. Alivio de la Picazón Evite rascarse , ya que esto irrita más la piel. Use una compresa fría (como una Chux humedecida) sobre la zona afectada. En algunos casos, su médico puede recetarle crema con corticoides suaves si hay mucha inflamación o picor. Actividad Física Evite deportes o actividades que ejerzan presión sobre la vulva (como ciclismo o equitación) mientras haya síntomas. Cambie la ropa deportiva o el traje de baño inmediatamente después de usarlos . Evite piscinas cloradas y spas si hay irritación activa. Evite permanecer mucho tiempo sentada sin cambiar de postura. Relaciones Sexuales No tenga relaciones sexuales si hay picazón, dolor o enrojecimiento. Asegure una buena lubricación natural . No use vaselina o aceites vegetales si usa preservativos , ya que pueden dañarlos. Use lubricantes a base de agua o silicona . Después de tener relaciones sexuales: Orine. Enjuague suavemente la vulva con agua fría. ¿Cuándo consultar a un médico? Consulte al médico de cabecera si: La picazón o irritación no mejora con los cuidados mencionados. Tiene flujo vaginal anormal (espeso, blanco, con olor). Siente dolor o ardor al orinar . Nota sangrado o secreción inusual. Tiene fiebre o dolor abdominal bajo . Tiene actividad sexual y sospecha una infección de transmisión sexual (ITS) . Evite usar tratamientos antifúngicos o antibióticos sin indicación médica. Podrían empeorar la irritación o interferir con el diagnóstico adecuado. Puntos clave para recordar La piel de la vulva es muy delicada, especialmente en la adolescencia. La picazón ocasional es común , pero debe tratarse con cuidado. La mayoría de los casos no son candidiasis . Evite jabones, cremas perfumadas, ropa ajustada y rascado. Las compresas frías o baños de vinagre pueden aliviar los síntomas . Consulte al médico si los síntomas persisten o empeoran . Preguntas frecuentes ¿Cómo sé si tengo candidiasis? La candidiasis suele causar flujo blanco, espeso y con olor a levadura (como requesón). Si tienes flujo con estas características, consulta a tu médico. ¿Podría ser una ETS? Sí. Algunas infecciones de transmisión sexual pueden causar síntomas similares. Si hay flujo, dolor, ardor, picazón o molestia durante o después de las relaciones sexuales, consulta a tu médico de inmediato para un diagnóstico adecuado. Para más información Hoja informativa: Vulvovaginitis Cuidado de la Piel Vulvar en Niñas
- Infección por Gusanos Intestinales en Niños
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son los gusanos intestinales? Las lombrices intestinales , también llamadas oxiuros , son parásitos muy comunes en la infancia , especialmente entre los 4 y 11 años de edad . Aunque no causan daño grave, se transmiten fácilmente entre personas, especialmente en el hogar o en entornos escolares. Los niños contraen los oxiuros al ingerir accidentalmente huevos microscópicos . Esto ocurre al tocar objetos contaminados o rascarse el ano y llevar las manos a la boca. Una vez dentro del organismo, los huevos eclosionan en el intestino delgado y las lombrices adultas viajan hasta el ano, donde colocan nuevos huevos, reiniciando el ciclo. Síntomas de oxiuros en niños Muchas infecciones por lombrices no presentan síntomas visibles , pero pueden incluir: Picazón intensa alrededor del ano o vagina , especialmente por la noche. Enrojecimiento o inflamación en la zona anal (color rojo en piel clara o marrón/morado/gris en piel oscura). Irritabilidad o inquietud . Alteraciones del sueño . Pérdida del apetito . En casos menos frecuentes, también pueden aparecer: Dolor abdominal . Náuseas o vómitos . Vulvovaginitis en niñas. Gusanos visibles (blancos, finos, de 8 a 13 mm), parecidos a hilos. ¿Cuándo acudir al médico? Lleve a su hijo al médico de cabecera si: Los síntomas persisten después del tratamiento. Observa que el niño expulsa un gusano largo . Presenta dolor abdominal , vómitos, náuseas o parece decaído. ¿Cómo se diagnostican los gusanos? El diagnóstico más común es la llamada "prueba de la cinta adhesiva" , que consiste en: Colocar un trozo de cinta adhesiva sobre la zona anal del niño. Retirar y pegar la cinta en una lámina portaobjetos. Analizarla al microscopio en un laboratorio. Esta prueba debe realizarse a primera hora de la mañana , antes de que el niño se bañe o vaya al baño. Tratamiento para oxiuros en niños El tratamiento suele ser simple y eficaz: Se utilizan pastillas antiparasitarias de venta libre , como el mebendazol o pirantel , disponibles en farmacias. Es recomendable repetir la dosis a las dos semanas para eliminar cualquier lombriz que haya quedado. Toda la familia debe ser tratada , incluso si no presentan síntomas, para evitar reinfecciones. Mientras el niño tenga lombrices, debe quedarse en casa y no ir al colegio o guardería . ¿Cómo prevenir los gusanos en casa? Aunque las reinfecciones son comunes, hay medidas que pueden ayudar a evitarlas: Higiene personal : Lavar bien las manos después de ir al baño y antes de comer. Mantener las uñas cortas y limpias . Evitar que el niño se chupe los dedos o se rasque el ano directamente. Limpieza del hogar : Lavar la ropa de cama, ropa interior y pijamas con agua caliente y jabón , todos los días durante varios días tras el tratamiento. Limpiar con regularidad los inodoros, asientos, juguetes y superficies . Animar al niño a ducharse o bañarse cada mañana para ayudar a eliminar los huevos. Puntos clave para recordar Las infecciones por lombrices son muy comunes en la infancia. La mayoría de los niños no presentan síntomas graves , aunque la picazón anal es muy común. El tratamiento es sencillo, con pastillas antiparasitarias disponibles sin receta. Para evitar la reinfección, se deben tratar todos los miembros del hogar y seguir medidas de higiene. Consultar al médico si los síntomas persisten o si hay dolor abdominal o vómitos. Para más información Consulta con tu médico de cabecera , enfermero/a de salud infantil o farmacéutico .
- Inyección de Cicatrices Queloides: Cuidados y Seguimiento
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Las cicatrices queloides son un tipo de cicatrización anormal en la piel que puede continuar creciendo más allá del área de la herida original. Uno de los tratamientos comunes para mejorar su apariencia y reducir molestias es la inyección de medicamentos directamente en la cicatriz . Este tratamiento requiere cuidados específicos para obtener buenos resultados estéticos y funcionales. ¿Cómo controlar el dolor tras la inyección? Es posible que tu hijo experimente algo de dolor o sensibilidad en la zona tratada. Para aliviarlo, puedes: Administrar paracetamol o ibuprofeno , que están disponibles sin receta médica en farmacias. Seguir siempre las dosis recomendadas por edad y peso. Cuidado de la herida y la cicatriz El tratamiento de la cicatriz no termina con la inyección. Existen medidas importantes que ayudan a mejorar su aspecto y a prevenir su crecimiento: Tu médico te indicará si se debe utilizar cinta microporosa o vendajes compresivos .Estos tratamientos son igual o más importantes que las inyecciones para obtener un resultado satisfactorio. Evita la exposición solar en la zona tratada durante al menos 12 meses . Si la exposición al sol es inevitable, utiliza siempre un protector solar de alta protección (FPS 50+) . Ten en cuenta que el resultado final de la cicatriz puede tardar hasta un año en apreciarse completamente. Es posible que se necesiten más inyecciones dependiendo de cómo evolucione la cicatriz. Esto será evaluado por el equipo médico en cada control. ¿Cuándo buscar atención médica? Solicita atención médica si observas cualquiera de los siguientes signos: Dolor creciente o que no mejora con medicamentos. Fiebre persistente o malestar general. Enrojecimiento, hinchazón o secreción en la zona de la cicatriz. Estos síntomas pueden indicar una posible infección u otra complicación que debe ser valorada por un profesional de salud. Seguimiento Tu hijo necesitará una cita de control para evaluar la evolución de la cicatriz y decidir si se requiere tratamiento adicional. Esta consulta puede realizarse en: Consultas externas de cirugía plástica. Clínicas o consultorios médicos asignados. Médico de cabecera o pediatra local. Si no puedes asistir a la cita programada, contacta con antelación para reprogramarla. Puntos clave para recordar Las inyecciones para cicatrices queloides son parte de un tratamiento que incluye también cuidados como vendajes y protección solar. Es fundamental evitar el sol y seguir las indicaciones médicas durante al menos un año. Ante signos de infección o malestar, busca atención médica de inmediato. El seguimiento con el equipo de salud es esencial para evaluar el progreso y planificar el tratamiento adicional si es necesario.
- Síndrome de Kallmann
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La enfermedad de Kawasaki es una afección inflamatoria poco frecuente que afecta principalmente a niños menores de cinco años , aunque también puede presentarse en niños mayores, adolescentes y, en raras ocasiones, en adultos. Afecta con mayor frecuencia a varones y a niños de origen norasiático, aunque puede afectar a cualquier grupo étnico. La enfermedad se caracteriza por una vasculitis , es decir, inflamación de los vasos sanguíneos, incluidos los que irrigan el corazón (arterias coronarias). A día de hoy, se desconoce la causa exacta , pero se cree que podría deberse a una respuesta anómala del sistema inmunitario frente a un germen común. No es contagiosa . ¿Cuáles son los signos y síntomas de la enfermedad de Kawasaki? La enfermedad suele comenzar con: Fiebre alta persistente (más de 39 °C) que dura cinco días o más y no mejora con paracetamol ni ibuprofeno . A lo largo de los días, pueden aparecer otros síntomas, entre ellos: Erupción cutánea en tronco, extremidades y zona del pañal. Labios secos, brillantes, rojos o agrietados . Lengua roja e inflamada , con apariencia de “fresa”. Ojos rojos (conjuntivitis sin secreción). Manos y pies rojos e hinchados . Ganglios inflamados en el cuello. Descamación de la piel en la zona del pañal, que puede extenderse a manos y pies (típicamente entre los días 10 y 14). Dolor en las articulaciones . Irritabilidad extrema , especialmente en los más pequeños. Estas manifestaciones pueden confundirse con otras enfermedades infecciosas o inflamatorias, por lo que el diagnóstico puede ser un desafío. La complicación más grave es la afectación de las arterias coronarias. Sin tratamiento, hasta un 25% de los casos puede desarrollar aneurismas que comprometen la salud cardiovascular a largo plazo. ¿Cuándo consultar a un médico? Debes acudir al médico si tu hijo presenta: Fiebre que dura más de dos días , sin causa clara. Síntomas compatibles con la enfermedad de Kawasaki. No existe una prueba específica para confirmar la enfermedad. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y la exclusión de otras causas posibles de fiebre. Es posible que el médico solicite análisis de sangre , aunque estos no confirman el diagnóstico por sí solos. También pueden indicarse pruebas adicionales o derivar al niño a un servicio de urgencias o a un especialista pediátrico. Tratamiento de la enfermedad de Kawasaki Los niños con enfermedad de Kawasaki deben ser tratados en el hospital . El tratamiento principal consiste en: Inmunoglobulina intravenosa (IGIV): Se administra por vía intravenosa, derivada de donantes de sangre. Actúa modulando la respuesta inmunitaria. Este tratamiento es efectivo en el 80% de los casos para controlar la fiebre y los síntomas, y previene complicaciones cardíacas en la mayoría de los niños. Aspirina en dosis bajas: Se indica para reducir la inflamación y prevenir la formación de coágulos en las arterias. Su uso es seguro bajo supervisión médica y se continúa por varias semanas. Durante la hospitalización se realiza una ecografía cardíaca (ecocardiograma) para evaluar el estado de las arterias coronarias, válvulas y músculo cardíaco. Cuidados en casa Tras recibir el alta hospitalaria, la recuperación completa puede tardar entre tres y cuatro semanas . Es común que durante la segunda semana aparezca descamación de la piel en manos y pies. Aunque puede parecer alarmante, es un signo típico del proceso de recuperación. Importante: Si tu hijo recibió inmunoglobulina, las vacunas contra sarampión, paperas, rubéola y varicela deben posponerse durante 11 meses , ya que podrían no ser efectivas en ese período. Seguimiento médico El seguimiento debe realizarse junto con: Médico de cabecera. Pediatra. Cardiólogo pediátrico , si hubo afectación cardíaca. Una segunda ecografía cardíaca se realiza 6 a 8 semanas después del inicio de la enfermedad. Si esta es normal, es poco probable que se desarrollen complicaciones a largo plazo, y generalmente se suspende la aspirina. Aunque las recurrencias son raras (menos del 1%), algunos niños pueden tener descamación de manos y pies al enfermarse nuevamente por otras causas. Esto suele ser inofensivo, pero puede generar preocupación. En caso de duda, consulta con el pediatra. La gran mayoría de los niños se recupera por completo y lleva una vida normal. Puntos clave para recordar La enfermedad de Kawasaki comienza con fiebre alta y persistente. Los síntomas pueden aparecer en etapas, dificultando el diagnóstico. El tratamiento con inmunoglobulina y aspirina reduce el riesgo de complicaciones cardíacas. Es fundamental un seguimiento médico durante las semanas posteriores. La mayoría de los niños se recupera sin secuelas. Para más información Consulta con tu médico de cabecera o pediatra . Preguntas frecuentes ¿Mi hijo tendrá más riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca en el futuro? No necesariamente. Si no hubo daño a las arterias durante la enfermedad, no es probable que desarrolle problemas cardíacos por esta causa. En ese caso, no se requieren controles cardíacos continuos. ¿Es seguro darle aspirina a un niño? Sí, en este contexto. Aunque generalmente no se recomienda aspirina en menores de 12 años por el riesgo de síndrome de Reye, en la enfermedad de Kawasaki se administra en dosis bajas y bajo control médico , siendo segura y beneficiosa. ¿Es peligroso recibir inmunoglobulina derivada de transfusiones? El riesgo de complicaciones por la inmunoglobulina es extremadamente bajo . Por el contrario, no tratar la enfermedad de Kawasaki a tiempo puede tener consecuencias graves. El beneficio del tratamiento supera ampliamente cualquier posible riesgo.
- Síndrome de Kallmann: Pubertad Retrasada y Pérdida del Olfato
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El síndrome de Kallmann es un trastorno genético que impide que el cuerpo produzca una cantidad suficiente de hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) , necesaria para activar el funcionamiento de los testículos en los varones y los ovarios en las mujeres. Esta hormona desencadena la producción de hormonas sexuales, que son fundamentales para el inicio de la pubertad y la fertilidad. Sin tratamiento, las personas con este síndrome no inician la pubertad de forma natural ni pueden tener hijos . También se lo conoce como hipogonadismo hipotalámico , hipogonadismo hipogonadotrópico o hipogonadismo familiar con anosmia . Es una afección hereditaria , y aunque puede afectar a ambos sexos, es cinco veces más común en varones (afectando aproximadamente a 1 de cada 10.000 niños). Las madres pueden transmitir el gen a sus hijos, mientras que los padres generalmente solo lo transmiten a sus hijas. El tratamiento consiste en reemplazo hormonal , que resulta altamente efectivo en la mayoría de los casos. ¿Cuáles son los signos y síntomas del síndrome de Kallmann? Desde el nacimiento, los niños con síndrome de Kallmann presentan un sentido del olfato muy disminuido o completamente ausente (anosmia). Este síntoma no tiene tratamiento, pero puede ayudar a orientar el diagnóstico temprano. Otros signos pueden aparecer con el crecimiento, especialmente durante la pubertad: En niños: Pene de tamaño pequeño. Retraso evidente en la pubertad (ausencia de crecimiento testicular, vello púbico o cambios de voz). En niñas: Desarrollo tardío o ausente de vello púbico y senos. Ausencia de menstruación. Si no se recibe tratamiento, tanto varones como mujeres con este síndrome serán infértiles . En algunos casos, pueden existir otras manifestaciones asociadas, como: Alteraciones en los riñones, corazón, ojos, oídos y ciertas áreas del cerebro. Paladar hendido. Obesidad. Problemas de visión o audición. Discapacidad intelectual (menos frecuente). No todas las personas con síndrome de Kallmann presentan estos síntomas adicionales. ¿Cuándo consultar a un médico? Si notas que tu hijo o hija no presenta signos de pubertad al mismo tiempo que sus compañeros , consulta al médico de cabecera. Es especialmente importante hacerlo si también hay antecedentes de ausencia o alteración del sentido del olfato . Ten en cuenta que el sentido del gusto puede verse alterado también, ya que depende en parte del olfato. Esto puede llevar a que el niño prefiera combinaciones de alimentos poco comunes o tenga poco interés por la comida. Generalmente, el diagnóstico se realiza mediante una derivación a un pediatra endocrinólogo , quien llevará a cabo una evaluación hormonal y pruebas específicas . Una prueba habitual es la prueba de estimulación con GnRH , que consiste en administrar esta hormona de forma controlada y medir si el cuerpo responde produciendo hormonas sexuales. Si los niveles siguen bajos, se confirma el diagnóstico. Tratamiento del síndrome de Kallmann El tratamiento principal es el reemplazo hormonal , tanto en niños como en niñas. En varones: se administra testosterona , la hormona masculina que estimula el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (crecimiento del pene, cambio de voz, vello corporal, etc.). En mujeres: se administran estrógeno y progesterona , hormonas femeninas que permiten el desarrollo de senos, vello púbico y el inicio del ciclo menstrual. Cuando el objetivo es lograr la fertilidad , ambos sexos necesitarán tratamiento hormonal adicional para inducir la producción de espermatozoides u óvulos. El tratamiento se adapta a la edad y etapa de desarrollo del niño, y puede consistir en tabletas orales o inyecciones . Se trata de un tratamiento a largo plazo , que deberá mantenerse durante la adolescencia y probablemente en la adultez. Además de permitir el desarrollo puberal y la fertilidad, estas hormonas son fundamentales para formar huesos fuertes y reducir el riesgo de osteoporosis en el futuro. No existe tratamiento para recuperar el sentido del olfato. Esta condición puede representar un riesgo, ya que impide detectar olores como el humo, gas o comida en mal estado. Seguimiento médico El seguimiento debe ser constante y multidisciplinario : Revisión regular con un endocrinólogo pediátrico , que continuará en la adultez. Evaluación y seguimiento de otras posibles complicaciones (riñones, corazón, visión, audición). Orientación psicológica si es necesario, especialmente durante la adolescencia. Puntos clave para recordar El síndrome de Kallmann es un trastorno genético que impide la producción de hormonas sexuales. Sin tratamiento, el niño no pasará por la pubertad y no podrá tener hijos. La falta de olfato es un signo clave y permanente de este síndrome. El tratamiento hormonal permite un desarrollo normal y previene complicaciones como la infertilidad o la osteoporosis. Es fundamental realizar controles periódicos con endocrinología y otros especialistas si hay órganos afectados. Para más información Consulta con tu médico de cabecera o endocrinólogo pediátrico. Preguntas frecuentes ¿Existe una cura para el síndrome de Kallmann? No hay una cura definitiva, ya que se trata de un trastorno genético. Sin embargo, el tratamiento hormonal es muy eficaz y permite a la mayoría de las personas llevar una vida saludable y activa con desarrollo sexual completo y capacidad reproductiva con asistencia médica. ¿Qué se puede hacer si mi hijo no tiene olfato? Es importante educarlo en métodos alternativos para detectar alimentos en mal estado y otros peligros. Por ejemplo: Verificar visualmente los alimentos antes de consumirlos. Instalar detectores de humo y gas en el hogar , y revisar su funcionamiento regularmente. Enseñarle a pedir ayuda si percibe cambios en el entorno que no puede identificar por sí mismo.
- Síndrome de Kabuki
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. El síndrome de Kabuki es un trastorno genético poco frecuente que se estima ocurre en aproximadamente 1 de cada 32.000 nacimientos. Fue descrito por primera vez en 1981 por los científicos Norio Niikawa y Yoshikazu Kuroki, quienes identificaron una serie de niños con rasgos clínicos similares. También se lo conoce como síndrome de Niikawa-Kuroki o por sus siglas en inglés KMS (Kabuki Make-up Syndrome) . Los niños con síndrome de Kabuki pueden presentar una variedad de características comunes, que incluyen rasgos faciales distintivos, anomalías esqueléticas, alteraciones neurológicas y diversos problemas de salud. Aunque no existe una cura, un equipo multidisciplinario de profesionales sanitarios puede ayudar a manejar las distintas complicaciones médicas y a favorecer el desarrollo integral del niño. ¿Cuáles son los signos y síntomas del síndrome de Kabuki? Las manifestaciones pueden variar entre un niño y otro. No todos los casos presentan las mismas características, pero algunas de las más comunes incluyen: Ojos separados con cejas arqueadas e interrumpidas (con espacios sin vello). Orejas grandes y de implantación baja. Punta nasal aplanada (nariz con apariencia “aplastada”). Talla baja (la mayoría están por debajo del percentil 50 de altura). Anomalías óseas (como dedos cortos, articulaciones laxas y tono muscular bajo en la infancia). Discapacidad intelectual de leve a moderada. Labio y/o paladar hendido. Infecciones recurrentes de oído y pérdida auditiva. Problemas cardíacos, renales, digestivos o genitourinarios. Sistema inmunológico más débil de lo normal. Convulsiones que deben tratarse con medicación antiepiléptica. ¿Cuándo acudir al médico? Algunos problemas médicos relacionados con el síndrome pueden ser evidentes al nacer. Sin embargo, en otros casos, los signos se vuelven más notables con el paso del tiempo. Por ejemplo, puede detectarse que el bebé no está alcanzando los hitos del desarrollo esperados. Si observas alguna de las características mencionadas o si tienes cualquier inquietud sobre el desarrollo de tu hijo, consulta con el médico de cabecera. Es probable que se realice una derivación a un especialista en genética. Tratamiento del síndrome de Kabuki El tratamiento depende de los síntomas específicos de cada niño. No existe un abordaje único, pero sí muchas medidas que pueden mejorar significativamente la salud y calidad de vida de los pacientes. Los profesionales que suelen participar en el seguimiento incluyen: Pediatras y genetistas. Otorrinolaringólogos, cardiólogos, urólogos o gastroenterólogos , según los órganos afectados. Terapeutas del habla, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales , para fomentar el desarrollo motor y del lenguaje. El trabajo en equipo entre las distintas especialidades es clave para asegurar una atención integral. ¿Cuál es la causa del síndrome de Kabuki? La causa exacta aún está en estudio, pero se trata de una alteración genética , en la mayoría de los casos espontánea , es decir, no heredada de los padres. El síndrome afecta por igual a niños y niñas, y generalmente no hay antecedentes familiares previos . Sin embargo, se pueden realizar estudios genéticos en los padres para confirmar si se trata de una mutación nueva o hereditaria. Puntos clave a recordar El síndrome de Kabuki es un trastorno genético poco común con múltiples manifestaciones clínicas. Puede detectarse al nacimiento o hacerse evidente más adelante si el niño presenta retraso en el desarrollo. Las características comunes incluyen rasgos faciales distintivos, baja estatura, anomalías esqueléticas y discapacidad intelectual leve a moderada. El seguimiento debe estar a cargo de un equipo médico especializado, adaptado a las necesidades de cada niño. Preguntas frecuentes ¿Si mi hijo tiene el síndrome de Kabuki, existe riesgo de que mis futuros hijos también lo tengan? Es poco probable. En la mayoría de los casos, la alteración genética es nueva y no heredada. No obstante, conviene discutir este tema con el genetista, quien puede indicar pruebas genéticas para los padres si fuera necesario. ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para los niños con este síndrome? Dado que se trata de un síndrome poco frecuente, el pronóstico varía mucho entre individuos. Sin embargo, la mayoría de las personas con síndrome de Kabuki tienen una esperanza de vida normal, aunque requieren seguimiento médico continuo y apoyo para su desarrollo. ¿Qué tipo de apoyo puede recibir mi hijo? El pediatra o el genetista puede orientarte hacia los recursos disponibles. Además, existen grupos de apoyo y foros en línea donde las familias pueden compartir experiencias y recibir contención emocional. Para más información Labio y Paladar Hendido en Niños Convulsiones: Cuestiones de Seguridad y Cómo Ayudar
- Convulsiones: Cuestiones de Seguridad y Cómo Ayudar
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Presenciar una convulsión en un niño puede ser una experiencia impactante y angustiante. Saber cómo actuar en ese momento es fundamental para ayudar de manera segura y efectiva. Las personas que cuidan de niños con trastornos convulsivos, como la epilepsia, también deben estar bien informadas sobre las medidas de primeros auxilios. A continuación, te explicamos cómo identificar distintos tipos de convulsiones, cómo brindar ayuda inmediata y cuándo es necesario buscar atención médica urgente. ¿Qué tipos de convulsiones existen? Las convulsiones pueden presentarse de diversas formas, y no todas implican movimientos intensos. Entre los tipos más comunes están: Convulsiones tónico-clónicas (graves): Involucran rigidez muscular y movimientos espasmódicos o sacudidas en brazos y piernas. Son las más reconocidas y suelen denominarse “ataques”. Convulsiones leves: El niño puede quedarse inmóvil, con la mirada fija y parecer ausente durante varios segundos o minutos. A veces, está consciente y puede describir lo que sintió. También puede presentar confusión o conductas extrañas. Estos episodios se conocen como crisis de ausencia o convulsiones focales . Primeros auxilios ante una convulsión Si estás presente cuando un niño tiene una convulsión, sigue estas indicaciones: Mantén la calma. Retira objetos cercanos que puedan causarle daño. Cronometra la duración del episodio. Revisa si lleva identificación médica , como una pulsera o collar de alerta. Permanece a su lado y tranquilízalo. Si está en el suelo, coloca algo blando bajo su cabeza y afloja prendas ajustadas del cuello. No intentes sujetarlo ni pongas nada en su boca. Proporciona privacidad y evita la acumulación de personas alrededor. Al finalizar la convulsión, si está acostado, gíralo suavemente de lado hasta que pueda sentarse por sí solo. Evalúa si es necesario llamar a una ambulancia. Si la convulsión ocurre en una silla de ruedas, cochecito o asiento de auto Deja al niño sentado si está bien sujeto y seguro. Si hay sacudidas, sujeta suavemente su cabeza. Una vez que termine la convulsión y si está inconsciente, sácalo del asiento , colócalo en el suelo y gíralo de lado. ¿Cuándo hay que llamar a una ambulancia? No siempre es necesario llamar a emergencias cuando un niño con epilepsia tiene una convulsión. Sin embargo, sí debes hacerlo si: Es la primera convulsión del niño. La convulsión dura más de cinco minutos . Ocurre otra convulsión inmediatamente después de la primera. El niño no recupera la conciencia o tiene dificultad para respirar. La convulsión se produce dentro del agua . El niño está herido o lesionado . El niño tiene diabetes . El niño no muestra signos de recuperación completa. Estás a punto de administrar medicamentos de emergencia (como diazepam o midazolam), a menos que el médico te haya indicado que no es necesario llamar . ¿Cuándo consultar al médico? Debes consultar al pediatra si: Es la primera vez que tu hijo sufre una convulsión. La convulsión duró más de cinco minutos , incluso si se recuperó por completo. Después del primer episodio, el mayor riesgo de que vuelva a ocurrir se presenta durante los tres meses siguientes . El médico te indicará qué actividades deben evitarse y por cuánto tiempo. Recomendaciones generales de seguridad si tu hijo tiene riesgo de convulsiones Elabora un plan de acción médico junto con el pediatra o neurólogo. Informa a todos los cuidadores, familiares y profesores sobre qué hacer en caso de convulsión. Asegúrate de que tengan acceso al plan de emergencia y a los medicamentos necesarios. Considera el uso de una pulsera o collar de identificación médica . Evita el baño en bañera . Prefiere la ducha bajo supervisión de un adulto que sepa nadar. Baja la temperatura del agua caliente a un máximo de 50 °C para prevenir quemaduras. Mantén fuera del alcance del niño objetos calientes o peligrosos (planchas, estufas, teteras, fogones, etc.). Evita actividades con riesgo de caída desde alturas si no están debidamente protegidas. Siempre que use bicicleta, patinete o monopatín , debe llevar casco, protecciones y estar acompañado de un adulto. Puntos clave para recordar Si una convulsión dura más de cinco minutos o es la primera que presenta el niño, llama a emergencias . Toda persona encargada del cuidado del niño debe conocer los pasos a seguir ante una convulsión. Nunca pongas objetos en su boca ni intentes detener los movimientos. El riesgo de una segunda convulsión es mayor durante los tres meses posteriores a la primera. Para más información Epilepsia Midazolam para Convulsiones Convulsiones Febriles Lesiones en la Cabeza – Recomendaciones Generales Consulta con tu pediatra o médico de cabecer a Preguntas frecuentes ¿Si mi hijo tuvo una convulsión, significa que tiene epilepsia? No necesariamente. Las convulsiones pueden tener diferentes causas. La epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por convulsiones recurrentes. Sin embargo, los niños pueden tener convulsiones por otras razones, como fiebre alta o traumatismos. El médico investigará la causa específica. ¿Qué más puedo hacer si mi hijo tiene epilepsia? Además de seguir el tratamiento médico, es recomendable que tu hijo use una pulsera de alerta médica. También puedes realizar un curso de primeros auxilios y asegurarte de que todas las personas cercanas al niño sepan actuar correctamente durante y después de una convulsión.
- Secuencia de Pierre Robin (SPR)
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. La secuencia de Pierre Robin (SPR) , también conocida como síndrome de Pierre Robin , es una condición congénita que se caracteriza por una mandíbula inferior pequeña o retraída, dificultades respiratorias (obstrucción de la vía aérea), y con frecuencia aunque no siempre, un paladar hendido (una apertura en el techo de la boca). Las complicaciones respiratorias pueden comenzar desde el nacimiento o poco después, y suelen estar acompañadas de problemas para alimentarse y ganar peso. Aproximadamente un tercio de los casos de SPR forman parte de un síndrome más complejo que puede presentar otras manifestaciones. El médico de tu hijo te orientará al respecto si es necesario. ¿Cuáles son los signos y síntomas de la SPR? Un bebé con SPR puede presentar: Mandíbula inferior pequeña. Paladar hendido. Dificultades respiratorias presentes desde el nacimiento. Algunos de los signos visibles de dificultad respiratoria incluyen: Esfuerzo visible para respirar, con signos de fatiga. Hundimiento del pecho al inhalar. Coloración grisácea o azul alrededor de los labios, incluso si el bebé sigue respirando. Respiración ruidosa, especialmente al inspirar. Si observas cualquiera de estos signos, llama inmediatamente a una ambulancia. También pueden aparecer problemas para alimentarse y ganar peso. La combinación de una mandíbula retraída y un paladar hendido puede hacer que respirar y alimentarse al mismo tiempo resulte muy difícil para el bebé. Algunos signos que podrías notar: Tarda mucho en alimentarse o se cansa fácilmente. No logra succionar correctamente del pecho o biberón. Tos, atragantamiento o arqueo de la espalda durante la alimentación. Reflujo de leche por la nariz o la boca. Aumento de peso deficiente. Sin el tratamiento adecuado, estos problemas pueden comprometer la nutrición del bebé o incluso poner en riesgo su vida. ¿Cuándo debo consultar al médico? La SPR es poco frecuente, por lo que no siempre se diagnostica al nacer, especialmente si no hay signos respiratorios evidentes. Si tu bebé tiene una mandíbula pequeña, un paladar hendido, dificultades de alimentación o problemas para ganar peso, es importante que sea evaluado por un médico de cabecera y, si es necesario, derivado a un pediatra. Importante: Si tu bebé tiene un paladar hendido (con o sin mandíbula pequeña), contacta lo antes posible con el equipo local de atención especializada en fisura palatina, ya que pueden coordinar todos los cuidados necesarios. ¿Qué causa la secuencia de Pierre Robin? La causa exacta aún no se conoce del todo. Se cree que el problema comienza con el desarrollo insuficiente de la mandíbula durante el embarazo, lo que impide que la lengua descienda y, como consecuencia, no se forma adecuadamente el paladar. La razón por la cual la mandíbula es pequeña puede ser genética, aunque en la mayoría de los casos no hay antecedentes familiares. Los bebés con SPR son evaluados para descartar otros problemas, como anomalías en los ojos, riñones, huesos e incluso el corazón. En la mayoría de los casos, no se encuentran afecciones adicionales. Las dificultades respiratorias pueden variar a lo largo del tiempo y empeorar en ciertas posiciones, como al estar acostado boca arriba, durante la alimentación o al llorar. Tratamiento para la SPR El tratamiento depende de la gravedad de los problemas respiratorios y de alimentación. Algunos bebés necesitarán hospitalización para recibir: Apoyo nutricional y para la alimentación. Monitoreo constante del aumento de peso. Evaluación continua de los signos vitales y la función respiratoria. En algunos casos, es necesario ayudar a mantener la vía aérea abierta. Esto puede lograrse con la colocación de una sonda nasofaríngea (un pequeño tubo que se introduce por la nariz para facilitar el paso del aire a los pulmones). La mayoría de los bebés con SPR superan los problemas respiratorios entre los tres y seis meses, a medida que sus vías respiratorias crecen. Sin embargo, en ciertos casos las dificultades persisten o se agravan. En estos casos más graves, puede requerirse tratamiento quirúrgico, como la distracción mandibular o, en raras ocasiones, una traqueostomía . Seguimiento Los bebés con SPR deben tener controles periódicos con neonatólogos (especialistas en recién nacidos) y con el equipo respiratorio para asegurarse de que sus dificultades respiratorias y de alimentación mejoran. Si existe un paladar hendido, se requerirá seguimiento con un equipo multidisciplinario que incluye cirujanos plásticos, otorrinolaringólogos (especialistas en oído, nariz y garganta), fonoaudiólogos y pediatras. La reparación del paladar en estos casos suele postergarse hasta los 18 meses de edad y se programa junto al equipo de atención de fisuras faciales. También se deben realizar controles auditivos frecuentes , ya que es común que se acumule líquido en el oído medio. Para ayudar al drenaje, durante la cirugía del paladar a menudo se colocan tubos de ventilación (diábolos o drenajes) en los oídos. Todo bebé con SPR debe tener al menos una consulta con un oftalmólogo pediátrico para evaluar su visión. Si se detectan otros problemas además de la mandíbula pequeña y el paladar hendido, o si existen antecedentes familiares, se organizará una evaluación con un equipo de genética médica. Puntos clave a recordar Un bebé con paladar hendido y mandíbula pequeña debe ser evaluado por dificultades respiratorias y de alimentación. La combinación de bajo aumento de peso, paladar hendido y mandíbula pequeña suele ser señal de obstrucción de la vía aérea superior, lo cual requiere atención especializada. La mayoría de los bebés con SPR superan los problemas respiratorios a medida que su anatomía se desarrolla. El seguimiento debe incluir controles respiratorios, de alimentación, auditivos, visuales y con cirugía plástica para la corrección del paladar. Preguntas frecuentes ¿Por qué se llama “secuencia” de Pierre Robin? Se denomina "secuencia" porque es una cadena de eventos que ocurre durante el embarazo. Alrededor de la novena semana de gestación, la mandíbula no crece lo suficiente, lo que hace que la lengua quede elevada e impida el cierre del paladar correctamente. ¿Qué otras condiciones genéticas están asociadas a la SPR? Las dos condiciones genéticas más frecuentemente asociadas con la SPR son: Síndrome velocardiofacial (síndrome de Shprintzen) , que también puede incluir malformaciones cardíacas. Artrooftalmopatía hereditaria (síndrome de Stickler) . El médico evaluará si hay características adicionales que indiquen que la SPR forma parte de un síndrome más amplio. Para más información: Labio y Paladar Hendido en Niños Labio y Paladar Hendido: Alimentación Infantil Cirugía de Distracción Mandibular Traqueostomía
