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Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) – Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa

Actualizado: 25 ago 2025

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



¿Qué es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal?


La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es un trastorno crónico que causa inflamación del intestino. Es un término general que agrupa dos afecciones diferentes:


  • Enfermedad de Crohn, que puede afectar cualquier parte del tracto digestivo


  • Colitis ulcerosa, que afecta únicamente la mucosa del intestino grueso (colon)


Es común confundir la EII con el síndrome del intestino irritable (SII), ya que pueden compartir síntomas. Sin embargo, son enfermedades distintas y requieren tratamientos diferentes.


Actualmente, la EII no tiene cura, pero con un tratamiento adecuado, muchos niños pueden mantener la enfermedad en remisión (sin síntomas) durante largos períodos.


Signos y síntomas de la EII


La inflamación en la EII puede causar daño en las capas del intestino. Los síntomas dependen del tipo de EII y de la extensión de la inflamación. Los más frecuentes incluyen:


  • Dolor abdominal


  • Diarrea (a menudo con sangre o mucosidad)


  • Sangrado rectal


En la enfermedad de Crohn, además, pueden aparecer:


  • Fiebre


  • Náuseas o vómitos


  • Falta de apetito y pérdida de peso


  • Retraso en el crecimiento


  • Dolor articular


Los síntomas pueden empeorar repentinamente (brote) o desaparecer durante un tiempo (remisión).


¿Cuándo acudir al médico?


Si su hijo presenta síntomas persistentes o pérdida de peso inexplicable, consulte al pediatra. Es posible que se requiera derivación a un gastroenterólogo pediátrico.

Para el diagnóstico pueden ser necesarios:


  • Análisis de sangre y heces


  • Endoscopias (colonoscopia y/o gastroscopía) para visualizar el tracto digestivo


Tratamiento de la EII


El tratamiento varía según el tipo de EII, su gravedad y la zona afectada. Aunque no existe cura, los tratamientos buscan:


  • Controlar la inflamación


  • Aliviar los síntomas


  • Corregir deficiencias nutricionales


  • Favorecer el crecimiento y desarrollo


Medicación


Los medicamentos indicados pueden incluir:


  • Corticoesteroides (ver ficha de Medicamentos Corticoesteroides) para reducir la inflamación


  • Mesalazina u otros fármacos para mantener la remisión


  • Inmunosupresores, que modulan la respuesta inmunitaria (algunos requieren inyecciones o infusiones hospitalarias)


  • Analgésicos como paracetamol


  • Suplementos de vitaminas y minerales


Es importante conocer el nombre, la dosis, los efectos secundarios y el objetivo de cada medicamento. Siempre consulte con su médico antes de incorporar o suspender cualquier tratamiento, incluso los naturales o alternativos.


En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía si la medicación no controla adecuadamente la enfermedad.


Nutrición Enteral Exclusiva (NEE)


La Nutrición Enteral Exclusiva (NEE) es un tratamiento nutricional utilizado comúnmente en niños con enfermedad de Crohn. Consiste en reemplazar temporalmente todos los alimentos con una fórmula líquida especial, que cubre completamente las necesidades nutricionales.


Beneficios de la NEE:


  • Favorece la cura del intestino


  • Ayuda a recuperar peso


  • Permite entrar en remisión sin usar medicamentos inmunosupresores


Detalles sobre su uso:


  • Se utiliza al inicio del diagnóstico o durante recaídas


  • Dura habitualmente 8 semanas, y puede mantenerse parcialmente por más tiempo


  • La fórmula puede tomarse por vía oral o a través de una sonda nasogástrica


  • No se debe consumir ningún otro alimento o bebida (salvo agua, chicles sin azúcar o caramelos de cebada)


  • Puede conservarse a temperatura ambiente, pero tiene mejor sabor si está fría o parcialmente congelada


Después de completar el tratamiento, la alimentación sólida se reintroduce gradualmente, comenzando con alimentos bajos en grasa, lactosa y fibra, siempre bajo supervisión de un dietista pediátrico.


Alimentación en la EII


No existe una dieta única para la EII. Se recomienda una dieta equilibrada y variada. Aunque algunos alimentos pueden empeorar los síntomas en ciertos niños, no hay evidencia de que un alimento específico cause la enfermedad.


Si su hijo tiene dificultad para alimentarse, el dietista puede realizar un plan nutricional personalizado.


Seguimiento médico


Los niños con EII deben asistir a controles médicos regulares. Siga las indicaciones del gastroenterólogo y realice los análisis de sangre cuando se le indiquen.


Consulte al médico si:


  • Los síntomas empeoran o no mejoran


  • Su hijo pierde peso


  • Algún medicamento le genera malestar


¿Qué causa la EII?


La causa exacta aún no se conoce, pero se investiga activamente. Se cree que la genética y el sistema inmunológico tienen un papel fundamental. No hay evidencia de que la dieta cause la EII.


La EII no es contagiosa.


Los niños con familiares directos que tienen EII tienen mayor riesgo de desarrollarla, aunque no es una condición hereditaria en todos los casos.


Impacto emocional y social en el niño


En algunos niños, la EII puede ser leve y fácil de controlar, pero en otros puede tener impacto significativo en su calidad de vida.


Uno de los mayores desafíos puede ser la urgencia para ir al baño, lo cual genera ansiedad, sobre todo en el contexto escolar. Consulte la ficha informativa sobre EII en la escuela.


Algunos tratamientos, como los corticoides, pueden provocar efectos secundarios físicos y emocionales (aumento de peso, acné, cambios de humor, problemas de concentración). Si esto sucede, hable con el médico tratante.


Puntos clave para recordar


  • La EII tiene períodos de brotes y remisión.


  • Con tratamiento adecuado, su hijo puede tener largos períodos sin síntomas.


  • El tratamiento puede incluir medicación, nutrición especial (NEE) y seguimiento nutricional.


  • Es importante conocer toda la medicación de su hijo: nombres, dosis, efectos secundarios y objetivos.


  • El seguimiento médico constante es clave para el control de la enfermedad.


Para más información


Preguntas frecuentes


¿Mi hijo podrá llevar una vida normal con EII?


Sí. Con un tratamiento eficaz, muchos niños pueden llevar una vida activa y saludable. Aun así, puede requerirse tiempo para encontrar el mejor tratamiento. Algunos casos requieren tratamientos intensivos, e incluso cirugía.


¿Mis otros hijos tienen riesgo de desarrollar EII?


El riesgo es mayor si hay antecedentes familiares, pero no significa que obligatoriamente desarrollen la enfermedad.


¿Puede ayudar una dieta baja en FODMAP?


No. Esta dieta se usa para el síndrome del intestino irritable (SII), que no es lo mismo que la EII. Aunque algunos niños pueden tener ambos trastornos, los tratamientos son diferentes. Siempre consulte al médico antes de hacer cambios importantes en la dieta.

 
 
 

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