Terrores Nocturnos Despertares durante la noche en niños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 15 oct 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso Legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
¿Qué son los terrores nocturnos?
Los terrores nocturnos son despertares bruscos y angustiantes que ocurren en las primeras horas del sueño. Aunque pueden ser impactantes para los padres, no representan un problema grave de salud. A diferencia de las pesadillas, los terrores nocturnos no ocurren durante el sueño profundo y el niño generalmente no recuerda el episodio al día siguiente.
Aproximadamente el 5 % de los niños presentan terrores nocturnos, siendo más comunes entre los 3 y 10 años. En la mayoría de los casos, desaparecen con el tiempo y no dejan secuelas a largo plazo.
Signos y síntomas de los terrores nocturnos
Los terrores nocturnos pueden iniciar de forma repentina y alarmante. Algunos signos frecuentes incluyen:
El episodio comienza con un grito fuerte y repentino.
El niño puede parecer asustado o desorientado.
Puede moverse bruscamente en la cama o incluso levantarse y caminar por la casa.
Tiene respiración acelerada, sudoración intensa y mirada fija con los ojos abiertos.
No reconoce a las personas presentes ni responde a intentos de consuelo.
Generalmente dura entre 5 y 10 minutos, aunque puede repetirse varias veces en la noche.
Durante el episodio, el niño parece estar despierto, pero en realidad está atrapado entre el sueño profundo y el estado de vigilia.
¿Por qué ocurren los terrores nocturnos?
Los terrores nocturnos se producen cuando el cerebro del niño no logra hacer una transición adecuada entre las etapas del sueño. En otras palabras, está lo suficientemente despierto como para moverse o gritar, pero aún dormido como para no tener conciencia de lo que ocurre ni responder a estímulos externos.
Factores que pueden favorecer su aparición:
Falta de sueño o agotamiento extremo.
Antecedentes familiares de terrores nocturnos o sonambulismo.
Fiebre o enfermedades.
Estrés o preocupaciones emocionales, incluso si el niño no las expresa verbalmente.
Es importante aclarar que los terrores nocturnos no están relacionados con epilepsia ni con trastornos psicológicos graves.
¿En qué se diferencian de las pesadillas?
Los terrores nocturnos y las pesadillas no son lo mismo:
Característica | Terrores nocturnos | Pesadillas |
¿Cuándo ocurren? | Primera mitad de la noche | Segunda mitad de la noche |
¿El niño está despierto? | No, permanece en sueño profundo | Sí, se despierta completamente |
¿Se consuela fácilmente? | No, no reconoce ni responde | Sí, se calma con contacto y palabras |
¿Recuerda el episodio? | No | Sí, puede contar lo que soñó |
Cuidados en casa
Aunque presenciar un terror nocturno puede ser angustiante, hay poco que se pueda hacer durante el episodio, más allá de garantizar la seguridad del niño.
Durante el episodio:
Mantén la calma.
No intentes despertar al niño ni tocarlo, a menos que esté en peligro de hacerse daño.
Asegura el entorno: puertas y ventanas cerradas, habitación libre de objetos peligrosos.
Espera a que el episodio pase por sí solo.
Para prevenir o reducir los episodios:
Asegura una rutina de sueño regular y relajante.
Evita que el niño se acueste demasiado cansado.
Crea un ambiente tranquilo antes de dormir, sin pantallas ni estímulos intensos.
No le des demasiada importancia al episodio al día siguiente, para evitar generar ansiedad.
Si tu hijo va a pasar la noche fuera (campamentos, casa de amigos, etc.), informa a los cuidadores sobre los terrores nocturnos y explíqueles cómo actuar.
¿Cuándo acudir al médico?
Consulta con un profesional de salud si:
Los episodios son muy intensos o violentos y hay riesgo de lesiones.
Los terrores nocturnos ocurren varias veces por semana y afectan el descanso familiar.
El niño presenta somnolencia excesiva durante el día.
Hay cambios preocupantes en su comportamiento durante el día.
El médico de cabecera puede derivarte a un pediatra o a un especialista en sueño si lo considera necesario.
Puntos clave para recordar
Los terrores nocturnos son parte del desarrollo infantil normal.
No son peligrosos y no tienen consecuencias a largo plazo.
Evita intervenir activamente durante el episodio, a menos que el niño corra peligro.
Una buena rutina de sueño puede reducir su frecuencia.
La mayoría de los niños supera esta etapa sin tratamiento.
¿Preguntas frecuentes de los padres?
¿La medicación ayuda a prevenir los terrores nocturnos?
No se recomienda el uso de medicamentos para este problema. Lo más efectivo es mejorar los hábitos de sueño y establecer una rutina nocturna constante.
¿Podría tratarse de un trastorno mental?
Aunque los episodios pueden parecer intensos o perturbadores, los terrores nocturnos no suelen estar relacionados con problemas psicológicos graves. Si notas comportamientos extraños durante el día, consulta con tu médico para una evaluación completa.
Para más información
Consulta con tu pediatra o centro especializado en trastornos del sueño infantil.

Comentarios