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Raquitismo

Actualizado: 27 ago 2025

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



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Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



¿Qué es el raquitismo?


El raquitismo es una enfermedad ósea prevenible que provoca huesos débiles y blandos. Esto puede causar que los huesos se deformen, generando piernas arqueadas (“en paréntesis”) o rodillas en valgo (“en X”).


El raquitismo ocurre únicamente en huesos en crecimiento, por lo que afecta sobre todo a lactantes, niños pequeños y adolescentes, especialmente en etapas de crecimiento rápido.

La causa más común es la deficiencia de vitamina D, que en muchos casos se acompaña de baja ingesta de calcio o fósforo. Estos minerales se encuentran principalmente en la leche y productos lácteos y son esenciales para la fortaleza ósea.


Causas y factores de riesgo


  • Déficit de vitamina D por falta de exposición solar o dietas pobres en esta vitamina.


  • Ingesta insuficiente de calcio y fósforo.


  • Bebés amamantados exclusivamente durante tiempo prolongado sin introducir alimentos sólidos a la edad recomendada (4–6 meses).


  • Niños con piel oscura, que necesitan más tiempo de sol para producir vitamina D.


  • Niños con enfermedades renales, hepáticas o digestivas (celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal, fibrosis quística) que dificultan la absorción o el metabolismo de vitamina D.


  • Casos muy poco frecuentes de raquitismo hereditario.


Signos y síntomas del raquitismo


Un niño con raquitismo puede presentar:


  • Piernas arqueadas o rodillas en X (aunque cierto arqueo antes de los 2 años y cierto valgo alrededor de los 4 años son normales).


  • Hinchazón en muñecas, tobillos y rodillas.


  • Retraso en la erupción de los dientes o problemas en el esmalte dental.


  • Cierre tardío de la fontanela (“mollera”).


  • Huesos blandos en el cráneo.


  • Retraso en el crecimiento, gateo o marcha.


  • Fracturas tras caídas o golpes menores.


  • Irritabilidad y dolor óseo.


  • En casos graves: calambres musculares o convulsiones por niveles muy bajos de calcio.


Cuándo acudir al médico


  • Si observa alguno de los síntomas anteriores.


  • Si su hijo presenta convulsiones o calambres.


El pediatra realizará:


  • Análisis de sangre y orina (vitamina D, calcio, fósforo, función renal y metabolismo óseo).


  • Radiografías para valorar la forma y consistencia de los huesos.


Los niños con calcio muy bajo (sobre todo los que convulsionan) requieren ingreso hospitalario para control cardíaco y aporte urgente de calcio.


Tratamiento del raquitismo


  • Suplementos de vitamina D: en dosis bajas diarias o altas en intervalos (según prescripción).


  • Calcio y fósforo adicionales, ya sea con dieta rica en lácteos o con suplementos.


  • En casos de raquitismo hereditario o por enfermedad renal, el tratamiento debe individualizarse con especialistas en nefrología y endocrinología pediátrica.


Con el tratamiento adecuado, las deformidades óseas suelen mejorar notablemente en los primeros 3 meses, y la cirugía rara vez es necesaria.


Prevención del raquitismo


  • Asegurar buenos niveles de vitamina D en la madre durante el embarazo.


  • Identificar bebés con riesgo (piel oscura, lactancia exclusiva prolongada, madres con déficit de vitamina D) y darles suplementos de vitamina D (400 UI al día desde el nacimiento hasta al menos el año de edad).


  • Introducir alimentos sólidos entre los 4 y 6 meses.


  • Favorecer la exposición solar segura (consultando el índice UV para evitar quemaduras).


  • Incluir en la dieta:


    • 2 a 3 raciones de lácteos al día (1 vaso de leche, 1 yogur o 1 loncha de queso).


    • Alimentos ricos en vitamina D: pescados grasos (salmón, sardinas, caballa), hígado, yema de huevo, algunas setas.


    • Alimentos fortificados con vitamina D (margarina, algunos cereales o lácteos).


Seguimiento


Los niños con raquitismo deben tener controles regulares con pediatría:


  • Análisis periódicos de vitamina D, calcio y fósforo.


  • Radiografías para valorar la recuperación ósea.


  • Evaluación nutricional para asegurar una dieta equilibrada.


Puntos clave para recordar


  • El raquitismo debilita los huesos, provocando deformidades y retraso del crecimiento.


  • La causa principal es el déficit de vitamina D, muchas veces asociado a baja ingesta de calcio y fósforo.


  • Es una enfermedad prevenible y tratable con suplementos de vitamina D y calcio, dieta adecuada y exposición solar segura.


  • Con tratamiento temprano, los huesos recuperan su forma y fortaleza, y los niños suelen crecer con normalidad.


Para más información


Preguntas frecuentes a nuestros médicos


Si mi hijo tiene las piernas arqueadas, ¿se corregirán con vitamina D?


Sí, la mayoría de los casos mejoran en los primeros 3 meses de tratamiento, sin necesidad de cirugía. Si persiste la deformidad, el pediatra lo derivará a un traumatólogo infantil.


¿Tendrá problemas óseos en la vida adulta si tuvo raquitismo?


No necesariamente. Con un buen seguimiento y manteniendo niveles adecuados de vitamina D, calcio y fósforo, los huesos se desarrollan normalmente y no suelen quedar secuelas en la edad adulta.

 
 
 

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