Prevención de Úlceras por Presión
- Dr. Fernando Hidalgo

- 27 ago 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso Legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
¿Qué es una úlcera por presión?
Una úlcera por presión (también conocida como escara, úlcera de decúbito o llaga por presión) es un área de la piel dañada como resultado de la presión constante, falta de flujo sanguíneo adecuado, o fricción y roce continuo.
Las personas de todas las edades, incluidos bebés y niños, pueden desarrollar úlceras por presión. Los niños con mayor riesgo son aquellos que:
Tienen espina bífida, lesión medular o afecciones neurológicas
Tienen movilidad limitada
Utilizan ortesis o prótesis
Están hospitalizados por enfermedades graves o debilidad general
Signos y síntomas de una úlcera por presión
Los signos más frecuentes son:
Zonas rojas en la piel
Áreas azuladas o moradas (en pieles oscuras)
Ampollas
Piel rota o con heridas
Dolor
Las zonas más afectadas suelen ser:
Parte trasera de la cabeza y orejas (especialmente en bebés y niños pequeños)
Cóccix, caderas y glúteos
Talones y codos
Columna vertebral y omóplatos
Debajo de yesos, férulas, corsés u ortesis
Alrededor de dispositivos médicos (tubos, mascarillas, sondas, etc.)
¿Qué causa una úlcera por presión?
Los factores más comunes incluyen:
Permanecer en la misma posición por mucho tiempo (sentado o acostado)
Estar con ropa o pañales húmedos
Presión constante o fricción en una zona del cuerpo
Ropa con costuras gruesas o sábanas arrugadas
Pérdida de sensibilidad en la piel
Los niños con bajo consumo de alimentos o líquidos, déficit inmunológico o enfermedades graves también presentan mayor riesgo.
Prevención en el hospital
El equipo de enfermería revisará diariamente la piel de su hijo. Si el niño tiene riesgo, se establecerá un plan de prevención que puede incluir:
Cambios de posición regulares (cada 2 a 4 horas)
Uso de apósitos especiales en zonas óseas o enrojecidas
Uso de cremas barrera
Ropa de cama absorbente
Uso de sabanas deslizantes para mover al niño sin fricción
Aumento de líquidos y nutrición (oral o por sonda)
Reubicación del equipo médico (mascarillas, tubos, etc.)
Productos de alivio de presión: colchones de aire, almohadillas de gel, piel de oveja médica
También pueden intervenir fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, dietistas y enfermeros especialistas en heridas para el manejo de casos más complejos.
Cuidado en el hogar
Las úlceras por presión pueden ser dolorosas y tardar meses en sanar, por lo que la prevención en casa es esencial.
Observar
Revise la piel de su hijo mañana y noche.
Busque signos como: enrojecimiento, piel seca, ampollas, moretones o cambios de color.
Preste especial atención a:
Zonas óseas (talones, codos, caderas, glúteos, orejas)
Piel alrededor de férulas, corsés o aparatos médicos
Áreas húmedas como ingle y glúteos en niños con incontinencia
Si hay yeso y su hijo presenta dolor o molestia persistente debajo, preste especial atención, ya que no se puede ver directamente la piel.
Posicionamiento
Si su hijo pasa mucho tiempo sentado, cambie de posición cada 2 horas.
Si está en cama:
Cambiar de posición cada 2 horas de día y cada 4 horas por la noche.
Evite arrastrar la piel al moverlo (para evitar fricción).
Use almohadas para apoyar en posición de costado, boca arriba o boca abajo.
Asegúrese de que las sábanas estén lisas y sin arrugas.
Cuidado de la piel
Baños con agua tibia, no caliente.
Use productos de higiene que sean neutros, sin alcohol ni fragancia.
Aplique una crema hidratante sin perfume después del baño.
Use crema barrera en zonas con enrojecimiento o donde hay riesgo de presión (disponible en farmacias).
Nutrición
Una alimentación equilibrada mejora la salud de la piel y favorece la cicatrización.
Estimule el consumo de frutas, verduras y líquidos (evitar bebidas con cafeína como refrescos de cola).
Mantener un peso saludable es clave para reducir la presión sobre zonas óseas.
Productos para aliviar la presión
Si su hijo necesita pasar mucho tiempo acostado, un terapeuta ocupacional puede recomendar dispositivos especiales como:
Piel de oveja médica (esterilizada)
Almohadillas de gel
Colchones especiales de espuma o aire
Estos productos pueden comprarse o alquilarse según recomendación del profesional.
Qué evitar
No arrastre a su hijo al moverlo (esto daña la piel).
No masajee zonas con heridas o piel dañada.
No use cojines tipo “donut” o en forma de anillo.
No vista a su hijo con ropa de costuras gruesas (pueden generar presión).
¿Cuándo consultar al médico?
Contacte a su pediatra o profesional de salud si:
Nota una herida, ampolla o zona enrojecida que no mejora en 24 horas.
La piel está rota o con exudado.
El área está roja, caliente, inflamada o dolorosa (puede haber infección).
Tratamiento de úlceras por presión
El tratamiento se enfoca en curar la herida y evitar que empeore.
Requiere curas regulares, seguimiento por enfermería o personal médico.
Si hay signos de infección, puede ser necesario el uso de antibióticos.
Puntos clave para recordar
Las úlceras por presión son más fáciles de prevenir que de tratar.
Revise la piel de su hijo todos los días.
Cambie la posición con frecuencia.
Use productos adecuados para el cuidado de la piel.
Consulte al médico si observa heridas o signos de infección.
Para más información
Consulte a su pediatra o médico de cabecera
Preguntas frecuentes
¿Debo poner una alarma por la noche para cambiar de posición a mi hijo?
En general, no es necesario, especialmente si duerme en un colchón blando. Si su hijo tiene alto riesgo de úlceras, el equipo médico le indicará si es necesario hacer cambios nocturnos de posición.
¿Cuánto tarda en sanar una úlcera por presión?
En la mayoría de los casos, las lesiones empiezan a sanar en 24 horas. La recuperación puede demorarse si su hijo tiene:
Mala circulación
Enfermedades que debilitan el sistema inmune
Infección en la herida
Otras condiciones médicas
Si la herida no mejora en 24 horas, consulte a su médico.

Comentarios