Prevención de Lesiones por Presión
- Dr. Fernando Hidalgo

- 27 ago 2025
- 5 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Qué es una lesión por presión?
Una lesión por presión (también conocida como úlcera por presión, escara o llaga de cama) es un daño en la piel que ocurre debido a una presión constante, una mala circulación o fricción repetida sobre la superficie de la piel.
Estas lesiones pueden afectar a personas de todas las edades, incluyendo bebés y niños. Los niños con mayor riesgo incluyen aquellos con espina bífida, lesiones medulares, trastornos neurológicos o condiciones médicas que limitan el movimiento. También están en riesgo los niños que utilizan órtesis o prótesis.
Muchas lesiones por presión pueden prevenirse con un cuidado adecuado tanto en el hospital como en casa. Prevenir es mucho más fácil que tratar.
Signos y síntomas de una lesión por presión
Los signos comunes incluyen:
Marcas rojas en la piel
Áreas azuladas o moradas (más visibles en pieles oscuras)
Ampollas
Piel abierta o con heridas
Dolor
Estas lesiones pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, aunque en los niños suelen aparecer en:
Parte posterior de la cabeza (especialmente en bebés y niños pequeños) y orejas
Coxis, caderas y glúteos
Talones y codos
Columna vertebral y omóplatos
Debajo de yesos, férulas o dispositivos ortopédicos
Alrededor de dispositivos médicos como tubos, mascarillas o drenaje
¿Qué causa una lesión por presión?
Algunos factores que aumentan el riesgo en niños incluyen:
Permanecer en una misma posición durante mucho tiempo
Permanecer con ropa, cama o pañales mojado
Presión o fricción constante sobre una zona
Sábanas arrugadas o ropa con costuras gruesas
Disminución de la sensibilidad en la piel
También están en mayor riesgo los niños con desnutrición, baja ingesta de líquidos, sistema inmune debilitado o enfermedades graves.
Prevención en el hospital
Durante la estancia hospitalaria, el personal de enfermería evalúa diariamente la piel de su hijo. Si se identifica un riesgo, se elaborará un plan de cuidado que puede incluir:
Cambios de posición en la cama
Aplicación de apósitos en zonas óseas o enrojecidas
Uso de sábanas deslizantes especiales para mover al niño
Uso de cremas barrera
Sábanas absorbentes
Inspección frecuente de zonas de riesgo
Aumento de la ingesta de líquidos y nutrientes (por vía oral o por sonda si es necesario)
Ayuda para cambiar de posición cada 2–4 horas (día y noche)
Reacomodo del equipo médico
Uso de productos especiales para aliviar presión (colchones de aire, almohadillas de gel)
En algunos casos, se puede derivar al niño a otros profesionales como fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o nutricionistas. Si ya tiene una lesión por presión, se puede solicitar la evaluación de un especialista en curación de heridas.
Cuidados en casa
Las lesiones por presión pueden tardar meses en curarse, ser dolorosas y complicar otros problemas médicos. Por eso, es fundamental vigilar el estado de la piel, actuar ante el menor signo de daño y mantener una alimentación saludable.
Observación
Revise la piel de su hijo diariamente, por la mañana y por la noche
Busque ampollas, moretones, grietas, cambios de color o resequedad
Inspeccione bien las zonas óseas y la piel bajo o alrededor de yesos, férulas o equipos médicos
Preste especial atención a las zonas húmedas como la ingle y los glúteos, especialmente si el niño no controla esfínteres
Si el niño tiene un yeso, observe si hay dolor o molestia que pueda indicar un problema debajo
Posicionamiento
Anime a su hijo a cambiar de posición al menos cada 2 horas si está sentado por largos periodos
Si permanece en cama, ayudarlo a cambiar de posición cada 2 horas durante el día y cada 4 horas por la noche
Evite arrastrar la piel al moverlo; rote entre lado izquierdo, espalda y lado derecho
Asegúrese de que las sábanas estén lisas, sin arrugas
Motívelo a moverse o caminar cuando sea posible
Cuidado de la piel
Use agua tibia para el baño
Elija limpiadores con pH neutro, sin perfume y sin alcohol
Después del baño, aplique una crema hidratante sin perfume por todo el cuerpo
Puede usar una crema barrera (disponible en farmacias) en zonas inflamadas o óseas
Alimentación
Una dieta balanceada es esencial para la salud de la piel y la cicatrización
Asegúrese de que su hijo tome suficientes líquidos durante el día
Evite bebidas con cafeína como refrescos de cola
Dispositivos para aliviar presión
En niños con movilidad reducida o reposo prolongado, un terapeuta ocupacional puede recomendar:
Pieles médicas de lana estéril
Almohadillas de gel
Colchones especiales de espuma o aire
El terapeuta le indicará dónde adquirir o alquilar estos productos. Su pediatra o enfermera puede gestionar una derivación si aún no ha sido visto por uno.
¿Qué evitar?
No arrastre a su hijo al moverlo (puede dañar la piel)
No masajee ni frote las zonas lesionadas
No utilice cojines en forma de “rosca” o “donut”
Evite ropa con costuras gruesas, como pantalones de buzo
¿Cuándo consultar al médico?
Si identifica una lesión por presión:
Retire la causa (por ejemplo, presión del cuerpo o de un equipo)
Cambie la posición del niño para evitar apoyar sobre la lesión
Consulte con el pediatra si:
La lesión no mejora en 24 horas
La piel está abierta o con herida
Las lesiones por presión pueden indicar un daño más profundo que debe evaluarse de inmediato.
Tratamiento de las lesiones por presión
La prevención es lo más importante. Pero si ocurre una lesión, se tratará como una herida: con curaciones regulares, control del estado de la piel y, si hay signos de infección (enrojecimiento, calor, dolor, inflamación), puede ser necesario el uso de antibióticos.
Puntos clave a recordar
Prevenir una lesión por presión es más fácil que tratarla
Esté atento a enrojecimiento, cambios de color, ampollas o dolor
Revise la piel de su hijo con frecuencia y actúe ante cualquier cambio
Consulte al médico si la piel se abre o no mejora en 24 horas
Para más información
Consulte con su pediatra o médico de cabecera
Asociación de terapeutas ocupacionales o clínicas de heridas
Preguntas frecuentes
¿Debo poner una alarma por la noche para cambiar a mi hijo de posición?
Generalmente no es necesario, especialmente si duerme en un colchón blando. Si su hijo tiene mayor riesgo, el médico indicará si necesita reposicionamiento nocturno.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse una lesión por presión?
Muchas comienzan a sanar en 24 horas. La cicatrización puede tardar más si hay mala circulación, infección, medicamentos inmunosupresores u otras enfermedades. Si no mejora en 24 horas, consulte al médico.

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