Nutrición – Bebés y Niños Pequeños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 4 sept 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
Aviso Legal
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
Una alimentación equilibrada y rica en nutrientes es esencial para el crecimiento, desarrollo cerebral, visión y salud general de los bebés y niños pequeños. La nutrición adecuada desde los primeros meses de vida contribuye a prevenir enfermedades como la obesidad, la caries dental y la anemia, además de fomentar hábitos saludables que perdurarán hasta la edad adulta.
Signos y síntomas de una mala alimentación
Algunos signos que pueden indicar deficiencias nutricionales en bebés o niños pequeños incluyen:
Bajo peso, sobrepeso u obesidad.
Estreñimiento o cambios en el patrón intestinal.
Palidez o fatiga
Caries dentales.
Retraso en el crecimiento o desarrollo físico.
¿Qué causa la deficiencia de nutrientes?
Los niños que no consumen una alimentación variada y equilibrada pueden desarrollar deficiencias nutricionales, especialmente en fibra, vitaminas y minerales. Entre las causas más comunes se encuentran:
Exceso de leche de vaca
Aunque los productos lácteos como la leche, el queso o el yogur natural son fuente importante de calcio, consumirlos en exceso (más de 500 ml diarios) puede llevar a una disminución en la absorción de hierro, así como a una sensación de saciedad que reduce el apetito para otros alimentos esenciales.
Recomendaciones:
Limite la leche de vaca a 500 ml al día después de los 12 meses.
Evite acostar al niño con un biberón para prevenir caries.
Después del año, ofrezca la leche en vaso, y no en biberón.
Continúe la lactancia materna si así lo desean madre e hijo, pero suspenda progresivamente los biberones y fórmula desde los 12 meses.
Bajo consumo de frutas, verduras y cereales integrales
La fibra es crucial para una buena digestión, fortalecer el sistema inmune y prevenir enfermedades crónicas. Una dieta pobre en frutas, verduras y cereales integrales puede causar:
Estreñimiento.
Bajo aporte de vitamina C y antioxidantes.
Mayor riesgo de sobrepeso o enfermedades metabólicas a largo plazo.
Recomendaciones:
Incluya alimentos de colores variados (rojos, verdes, amarillos).
Ofrezca frutas y verduras frescas, o congeladas/enlatadas sin azúcares añadidos.
Prefiera cereales integrales como arroz, pasta y pan integral.
Ejemplo de porciones diarias:
Grupo de alimento | Cantidad recomendada (1–2 años) |
Verduras | 2–3 porciones |
Frutas | 1 porción |
Cereales integrales | 4 porciones |
Productos lácteos | 1–1.5 porciones |
Proteínas (carnes, legumbres, huevos) | 1 porción |
Malas elecciones de alimentos
Muchos productos dirigidos a niños contienen altos niveles de azúcar o grasas, aunque estén etiquetados como “sin azúcar añadido”, “naturales” o “bajos en grasa”. Ejemplos:
Jugos procesados, purés comerciales, snacks en sobre.
Barritas de fruta, galletas tipo “saludables”, papas fritas vegetales.
Comidas ultraprocesadas como nuggets, salchichas o productos empanizados.
Consejos útiles:
Lea las etiquetas nutricionales.
Compare productos usando los valores por 100 g.
Evite productos con muchos ingredientes o con azúcar/grasa en los primeros lugares de la lista.
Alergias e intolerancias
No se deben eliminar grupos alimentarios para prevenir alergias sin consultar al médico. Ofrecer alimentos potencialmente alergénicos (como huevo, pescado, leche, cacahuetes) desde los 6 meses puede incluso ayudar a prevenir alergias.
Si su hijo ya fue diagnosticado con alergia o intolerancia alimentaria, consulte con un nutricionista para asegurar una dieta completa.
Cuidado en el hogar
La mayoría de las deficiencias nutricionales pueden mejorarse en casa con cambios simples:
Involucre a su hijo en la preparación de alimentos.
Mantenga opciones saludables disponibles entre comidas.
Evite usar dulces como recompensa o consuelo emocional.
Aprenda a interpretar las etiquetas y detectar azúcares ocultos.
¿Cuándo consultar al médico?
Acuda al pediatra si:
Le preocupa la alimentación, peso o crecimiento de su hijo.
Sospecha que su hijo tiene una alergia o intolerancia alimentaria.
Su hijo rechaza varios grupos de alimentos de forma persistente.
Presenta síntomas de carencia nutricional (cansancio, palidez, mal desarrollo).
El médico puede derivarlo a un nutricionista pediátrico para apoyo y seguimiento.
Puntos clave para recordar
Una dieta rica en nutrientes es esencial para el crecimiento saludable.
Limitar la leche de vaca y fomentar el consumo de frutas, verduras y cereales es clave.
La mayoría de las deficiencias pueden corregirse en casa con ajustes dietéticos.
Consulte al médico si tiene dudas sobre el estado nutricional o alimentario de su hijo.

Comentarios