Medicamentos para niños y reacciones a los medicamentos
- Dr. Fernando Hidalgo

- 7 sept 2025
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 8 sept 2025
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.
Los médicos y farmacéuticos que atienden a niños tienen amplia experiencia con el uso de medicamentos pediátricos. Si a su hijo le han recetado un medicamento, el profesional de salud habrá evaluado cuidadosamente cuál es el más adecuado y seguro para él. Puede consultar con el médico por qué se ha elegido ese medicamento en particular y qué beneficios se esperan en la salud de su hijo.
Existe una pequeña posibilidad de que su hijo tenga una reacción al medicamento que esté tomando. Estas reacciones también se conocen como efectos secundarios o reacciones adversas. En la mayoría de los casos, no son graves.
¿Cómo administrar medicamentos a su hijo?
Siga siempre las instrucciones de su médico o farmacéutico, incluso si son distintas a las que aparecen en el envase. Lea con atención las dosis y medidas, y verifique todo antes de administrar el medicamento.
Muchos medicamentos pediátricos se presentan en forma líquida y pueden ser administrados con jeringa dosificadora, cuchara o vaso medidor, dependiendo de la edad del niño y la dosis necesaria. Nunca adivine la cantidad: siempre mida con precisión.
En niños mayores, puede recetarse el medicamento en comprimidos o cápsulas. Algunos niños tienen dificultades para tragarlos; ofrecerlos con una bebida favorita puede ayudar. Para más información, consulte el folleto “Enseñando a los niños a tragar pastillas y cápsulas”.
Consulte con su farmacéutico si es posible triturar los comprimidos, partirlos o abrir las cápsulas. A veces es posible mezclar el contenido con comida o bebida. Sin embargo, no todos los medicamentos pueden triturarse o abrirse, ya que pueden tener recubrimientos especiales o mecanismos de liberación prolongada. Modificarlos podría causar una liberación excesiva del principio activo. Consulte siempre con su farmacéutico antes de hacerlo.
La vía oral no es la única forma de administrar medicamentos. Algunos se presentan como gotas para ojos u oídos, parches para la piel o aerosoles nasales.
Para consejos según la edad del niño y el tipo de medicamento, consulte el folleto “Cómo administrar medicamentos a los niños”.
Seguridad de los medicamentos
En países como Australia, la Administración de Productos Terapéuticos (TGA) supervisa la seguridad y calidad de los medicamentos. La mayoría de los medicamentos deben estar registrados en el Registro Australiano de Productos Terapéuticos (ARTG).
Un número de registro AUST R o AUST L en la etiqueta indica que el producto ha sido evaluado por la TGA:
AUST R: medicamentos con eficacia comprobada, evaluados por seguridad y calidad.
AUST L: productos de bajo riesgo para afecciones leves o cuidado general de la salud.
No requieren pruebas tan rigurosas, pero deben cumplir estándares de seguridad.
Antes de autorizar su uso, los medicamentos se prueban en ensayos clínicos con grupos pequeños de personas.
Medicamentos no registrados
Puede ocurrir que a su hijo le prescriban un medicamento no registrado específicamente para su condición. Esto puede deberse a que:
El medicamento fue aprobado para otra enfermedad, pero demostró ser útil en otra condición.
El fármaco no ha sido registrado oficialmente para su uso en niños, ya que los ensayos se realizaron solo en adultos, aunque se ha comprobado que también es efectivo y seguro en niños.
Algunos medicamentos no están registrados en el país, pero sí en otras regiones con mayor población (como EE. UU. o Europa), especialmente en enfermedades raras o tratamientos líquidos específicos.
El médico de su hijo solo le prescribirá medicamentos no registrados si considera que son seguros y eficaces. Si tiene dudas sobre la seguridad de algún medicamento, hable con su médico o farmacéutico.
Reacciones a medicamentos
La mayoría de los niños no presenta reacciones a los medicamentos, pero es difícil saber cómo reaccionará su hijo si es la primera vez que lo toma. Las reacciones varían según el medicamento y el niño.
Reacciones comunes incluyen:
Malestar estomacal o vómitos
Dolor de cabeza
Mareos
Sarpullido o picazón
El médico, farmacéutico o enfermero puede brindarle información sobre los posibles efectos secundarios. Muchos envases incluyen también esta información.
¿Qué hacer si su hijo tiene una reacción?
En raras ocasiones, puede ocurrir anafilaxia, una reacción alérgica grave y potencialmente mortal. Los síntomas pueden incluir:
Dificultad para respirar o respiración ruidosa
Silbido al respirar o tos persistente
Hinchazón de lengua
Hinchazón o presión en la garganta
Dificultad para hablar o voz ronca
Mareos intensos o desmayos
Palidez o debilidad repentina (en lactantes y niños pequeños)
Llame a emergencias inmediatamente si su hijo presenta signos de anafilaxia.
Para otras reacciones, tome nota de los síntomas y cuándo comenzaron. Tomar fotos puede ser útil, especialmente si hay sarpullido o hinchazón.
Si está en el hospital: avise al médico o enfermero de inmediato.
Si está en casa: contacte al médico o farmacéutico lo antes posible, o diríjase al servicio de urgencias.
El médico podrá tratar la reacción y tomar nota del medicamento involucrado. Infórmelo en futuras consultas para evitar prescripciones similares. El médico podrá realizar pruebas de alergia o recetar una alternativa más segura.
Usted o el médico pueden reportar la reacción adversa al sistema correspondiente (como la TGA en Australia). Estos reportes ayudan a mejorar la seguridad de los medicamentos pediátricos y a prevenir reacciones en otros niños.
Puntos clave a recordar
El médico recetará medicamentos a su hijo solo si considera que son seguros y beneficiosos.
Siga siempre las instrucciones del médico o farmacéutico para administrar medicamentos.
Verifique dosis y medidas antes de dárselos a su hijo.
La mayoría de los niños no presenta reacciones adversas, pero si ocurren, infórmelas al médico, enfermero o farmacéutico.
Si su hijo presenta signos de anafilaxia, llame a emergencias inmediatamente.
Para más información
Medicinas complementarias (naturales) en hospitales
Farmacia del Hospital Infantil
Consulte con su médico o farmacéutico.
Pregunte si hay un folleto informativo específico del medicamento.
Preguntas frecuentes
¿Qué significan los registros AUST R y AUST L?
AUST R: medicamento evaluado y aprobado para enfermedades específicas, con garantía de calidad y control de efectos secundarios.
AUST L: productos de bajo riesgo, usados para molestias menores o mantenimiento de la salud, considerados seguros aunque sin ensayos clínicos rigurosos.
¿Qué hago si le doy accidentalmente demasiada medicina a mi hijo?
No provoque el vómito. Si el niño se encuentra bien, llame al centro de toxicología local (por ejemplo, en España: 91 562 04 20). Si está vomitando, somnoliento o presenta signos de anafilaxia, llame a emergencias inmediatamente.
Si mi hijo tuvo una reacción alérgica a un antibiótico, ¿significa que es alérgico a todos?
No. Generalmente, las alergias son específicas a un tipo de antibiótico o ingrediente. Consulte al médico para determinar alternativas seguras.
¿Cómo puedo reportar una reacción a un medicamento?
Puede informarlo usted mismo o pedir ayuda al médico o farmacéutico. En España, puede reportarse a través del portal de farmacovigilancia de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

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