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Gingivoestomatitis Herpética en Niños

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


La gingivoestomatitis herpética es una inflamación de las encías y la boca causada por el virus del herpes simple (el mismo que provoca posteriormente los conocidos “herpes labiales”). Esta infección puede dañar la mucosa bucal y causar úlceras dolorosas en la boca y ampollas en los labios.


Es una infección común en la infancia. Muchos casos pasan desapercibidos, pero aproximadamente 1 de cada 4 niños desarrollará úlceras bucales durante su primer contacto con el virus. El cuadro suele comenzar con fiebre e irritabilidad, seguido, uno o dos días después, por la aparición de ampollas en los labios y llagas dolorosas en las encías. Esto puede provocar salivación excesiva y rechazo a comer o beber, lo que puede llevar a una deshidratación.


Signos y síntomas de la gingivoestomatitis herpética


Algunos niños infectados pueden no presentar síntomas, pero cuando estos aparecen, pueden incluir:


  • Fiebre


  • Irritabilidad o malestar general


  • Úlceras bucales dolorosas y ampollas en los labios


  • Pérdida del apetito o negativa a beber líquidos


Las ampollas y úlceras suelen desaparecer en un plazo de 10 a 14 días y no dejan cicatrices.


Cuidados en casa


Es fundamental mantener una buena hidratación, ya que el principal riesgo es la deshidratación por el rechazo a beber debido al dolor. Aunque el niño no quiera comer, lo más importante es que beba líquidos suficientes.


Signos de deshidratación leve:


  • Mareo o sensación de desvanecimiento


  • Náuseas o dolor de cabeza


  • Orina de color amarillo oscuro o marrón


  • Disminución de la frecuencia urinaria (menos pañales mojados en lactantes)


  • Sequedad en labios, lengua, boca o garganta


Si observas alguno de estos signos, ofrece líquidos en pequeñas cantidades y con frecuencia. Puedes ofrecer:


  • Agua


  • Leche


  • Gelatina


  • Paletas de hielo (helados tipo polos)


  • Soluciones de rehidratación oral (tipo Gastrolyte, HYDRAlyte, Pedialyte o Repalyte)


Alivio del dolor


Para reducir el dolor y facilitar que el niño beba, se recomienda administrar analgésicos comunes, como:


  • Paracetamol


  • Ibuprofeno


El dolor suele disminuir entre el tercer y cuarto día. No es necesario administrar antibióticos ni antivirales, ya que no tienen utilidad en este tipo de infección.


¿Cuándo consultar al médico?


Debes llevar a tu hijo al médico de cabecera o a urgencias si:


  • Rechaza líquidos y sospechas que puede estar deshidratado


  • El dolor no mejora con analgésicos comunes


  • Presenta fiebre persistente o vómitos continuos


  • Observas signos de empeoramiento general del estado de salud


Signos de deshidratación grave:


  • No orina


  • Pérdida de peso


  • Palidez


  • Labios y boca muy secos


  • Ojos hundidos


  • Manos y pies fríos


  • No hay lágrimas al llorar


Llama a una ambulancia si el niño está somnoliento en exceso o difícil de despertar.


Complicación poco frecuente: encefalitis


Aunque es muy raro, el virus del herpes puede provocar una inflamación cerebral (encefalitis). Busca atención médica urgente si tu hijo presenta:


  • Cambios en el comportamiento


  • Confusión


  • Somnolencia extrema o dificultad para despertarse


Puntos clave a recordar


  • La gingivoestomatitis herpética es una infección muy común en la infancia.


  • Puede producir ampollas dolorosas en la boca y labios.


  • La principal complicación es la deshidratación.


  • El tratamiento se basa en el alivio del dolor y el aporte adecuado de líquidos.


  • No se recomiendan antibióticos ni antivirales en este cuadro.


Para más información



Preguntas frecuentes


¿Puede mi hijo volver a tener gingivoestomatitis?


Una vez que un niño ha sido infectado con el virus del herpes simple, este permanece en el cuerpo de forma latente. Es posible que en el futuro tenga reactivaciones del virus, pero suelen presentarse como herpes labial, que es mucho menos doloroso que la primera infección. La primera vez suele ser la más intensa.


¿Cómo puedo hacer que mi hijo tome más líquidos?


Ofrécele líquidos en pequeñas cantidades, pero con frecuencia. Las soluciones de rehidratación oral son ideales, y si están disponibles en formato de paleta o hielo, suelen ser mejor aceptadas por los niños.

 
 
 

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