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  • Movimientos Estereotipados Motores en la Infancia

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son los movimientos estereotipados motores? Los movimientos estereotipados motores  son acciones repetitivas, aparentemente sin un propósito específico, que suelen observarse en niños pequeños, especialmente cuando están: Entusiasmados Estresados Frustrados Aburridos Sumergidos en su imaginación Estos movimientos pueden presentarse varias veces al día , durante segundos o minutos , y son generalmente similares cada vez que ocurren . Aunque parezcan involuntarios, muchos niños son conscientes  de ellos y pueden detenerse si se les distrae. Hasta un 60 % de los niños entre 2 y 5 años  presentan este tipo de movimientos en algún momento. No son dañinos ni requieren tratamiento específico. ¿En qué niños pueden aparecer? Los movimientos estereotipados pueden verse en: Niños sanos con desarrollo típico  (hasta un 7 %) Niños con trastornos del desarrollo como: Autismo Dificultades del aprendizaje Trastornos del habla Problemas de coordinación Algunos niños describen que estos movimientos les resultan placenteros o estimulan su imaginación. Signos y síntomas de movimientos estereotipados Los movimientos estereotipados pueden incluir: Movimientos repetitivos  como: Aleteo de manos Balanceo del cuerpo Movimientos de cabeza (asentir repetidamente) Enroscarse el cabello Sonidos sin propósito  o movimientos más complejos como: Retorcer los dedos Girar las muñecas Estirar la boca El niño puede ser consciente  del movimiento y detenerlo si se le llama la atención o se distrae No cambian con el tiempo : son muy característicos y se repiten de la misma manera ¿Qué causa los movimientos estereotipados? No se conoce con certeza la causa exacta, pero se considera que existe un componente neurobiológico . Lo más importante es saber que no son peligrosos ni perjudiciales  para el niño. ¿Cómo se diagnostican? Los movimientos estereotipados se diagnostican mediante evaluación clínica  por un pediatra o neurólogo . No se requieren estudios específicos para confirmarlos. El médico puede pedir a los padres que describan o imiten los movimientos , y que expliquen en qué contextos ocurren . Los videos grabados en casa  pueden ser de gran ayuda para el diagnóstico. Evolución a largo plazo Estos movimientos suelen mantenerse estables con el tiempo. Los niños no “superan”  estos movimientos por completo, pero sí pueden reducirse  a medida que crecen y desarrollan mayor conciencia social. Con el tiempo, algunos niños aprenden a realizarlos solo en entornos privados , como en casa. No se necesita tratamiento farmacológico ni terapias específicas , salvo que los movimientos interfieran significativamente con la vida diaria. En ese caso, pueden implementarse estrategias conductuales , especialmente si el niño está motivado y tiene conciencia de sus movimientos. Esto suele ser más viable en niños mayores de 7 años . ¿Cuándo consultar al médico? Debe consultar con el médico si nota: Preocupación por los movimientos de su hijo Dudas sobre el aprendizaje, la atención o el desarrollo Cambios bruscos en la conducta o habilidades del niño Puntos clave para recordar Los movimientos estereotipados motores no son peligrosos ni necesitan tratamiento específico Son comunes en la infancia , especialmente entre los 2 y 5 años Muchos niños disfrutan  estos movimientos o los usan como parte de su juego o imaginación No suelen desaparecer  por completo, pero tienden a disminuir con la edad Los videos caseros  pueden ser útiles para el diagnóstico Para más información Consulte con su pediatra o neurólogo Investigue sobre: Movimientos Estereotipados Motores en la Infancia Trastornos del Neurodesarrollo Apoyo emocional para padres de niños con movimientos repetitivos Preguntas frecuentes ¿Son peligrosos los movimientos estereotipados? No. No son dañinos . Muchos niños los encuentran agradables o relajantes. ¿Existen tratamientos para las estereotipias? No suelen requerir tratamiento. Los medicamentos no son eficaces  para controlar estos movimientos. En algunos casos, la terapia conductual puede ser útil  si los movimientos interfieren con las actividades cotidianas del niño. ¿Si mi hijo tiene estereotipias, significa que tendrá problemas de aprendizaje? No necesariamente. Las estereotipias pueden presentarse tanto en niños sanos  como en aquellos con dificultades de aprendizaje o autismo. Si tiene dudas sobre el desarrollo de su hijo, hable con su médico.

  • Estrategias conductuales para estereotipias motoras

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son las estereotipias motoras? Las estereotipias motoras  son movimientos repetitivos, rítmicos y aparentemente sin un propósito claro, como aleteo de manos, balanceo del cuerpo o giros de muñeca. Pueden aparecer en momentos de emoción intensa, aburrimiento o concentración, y son comunes en la infancia, tanto en niños con desarrollo típico como en aquellos con trastornos del neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista (TEA) o dificultades de atención. Aunque estas conductas no son peligrosas ni requieren tratamiento médico específico, en ciertos casos pueden interferir con la vida cotidiana del niño o generar preocupación en su entorno familiar y social. ¿Cuándo se recomienda intervenir? Intervenir puede ser útil cuando: La estereotipia interfiere con el juego, aprendizaje o socialización. Genera miradas, burlas o aislamiento social. El niño se muestra molesto o desea reducirla. Existen riesgos físicos asociados a la conducta. Principios generales de abordaje Las intervenciones deben ser respetuosas y no invasivas . No se debe castigar ni ridiculizar  la conducta. Las estrategias son más efectivas cuando el niño es consciente y está motivado  para participar. Se requiere paciencia, constancia y coherencia  entre padres, cuidadores y educadores. ¿Qué estrategias conductuales pueden ayudar? A continuación, se detallan estrategias recomendadas que pueden utilizarse en casa o en la escuela: Estrategia Descripción Cuándo se recomienda Redirección suave Ofrecer una actividad alternativa e incompatible con la estereotipia (jugar con las manos, usar plastilina, etc.). Durante episodios de estereotipias que interfieren con otra actividad. Refuerzo positivo Elogiar o premiar al niño cuando evita o detiene voluntariamente la estereotipia. Para fomentar la autorregulación. Conductas alternativas Enseñar una acción sustituta que cumpla la misma función (como apretar una pelota antiestrés). Si la estereotipia cumple una función sensorial o emocional. Autoconciencia Ayudar al niño a reconocer cuándo y dónde ocurren sus estereotipias. A partir de los 6–7 años, cuando el niño puede identificar sus propias conductas. Entornos estructurados Establecer rutinas claras, previsibles y ordenadas. Cuando las estereotipias aumentan ante el estrés o la incertidumbre. Técnicas de relajación Respiración profunda, ejercicios de mindfulness o pausas activas. Para niños mayores que reconocen el estrés como desencadenante. Análisis funcional Observar y registrar cuándo, dónde y con qué frecuencia ocurre la conducta. Cuando se desea comprender los patrones para adaptar mejor la intervención. Recomendaciones prácticas para el entorno familiar Evite llamar la atención del niño de forma negativa. Sea consistente: coordine con docentes y terapeutas. Use recordatorios visuales o señales discretas si el niño está trabajando en el control de la conducta. Celebre los logros, incluso los más pequeños. ¿Se necesita tratamiento profesional? En la mayoría de los casos, las estereotipias no requieren tratamiento médico ni farmacológico . Sin embargo, es recomendable acudir al pediatra o a un profesional en salud mental infantil si: La conducta interfiere con el desarrollo o la interacción social. Hay preocupación por el desarrollo del lenguaje, la atención o el aprendizaje. Se observa rigidez, autolesión o aislamiento significativo. Puntos clave para recordar Las estereotipias motoras no son peligrosas  y pueden ser parte del desarrollo normal. Muchos niños disfrutan  de estas conductas y las utilizan como forma de autorregulación. No deben reprimirse de forma brusca , sino encauzarse con estrategias positivas. La intervención es más efectiva cuando hay colaboración entre familia, escuela y profesionales de salud . Para más información Consulte con su pediatra o especialista en desarrollo infantil. Preguntas frecuentes que hacen los padres ¿Las estereotipias son dañinas? No, no son dañinas. En la mayoría de los casos no interfieren con el desarrollo. ¿Necesita medicación? No. El tratamiento farmacológico no suele ser útil para las estereotipias motoras. Se priorizan enfoques conductuales. ¿Desaparecerán con el tiempo? Tienden a disminuir a medida que el niño madura y se vuelve más consciente del entorno social, pero pueden persistir de forma ocasional.

  • Trastornos del Neurodesarrollo

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué son los trastornos del neurodesarrollo? Los trastornos del neurodesarrollo  son un grupo de afecciones que afectan el desarrollo del sistema nervioso, y que suelen manifestarse desde edades tempranas. Estos trastornos pueden impactar áreas como: El aprendizaje El comportamiento La comunicación El desarrollo motor La regulación emocional Las habilidades sociales Generalmente se diagnostican en la infancia o adolescencia y, aunque pueden persistir en la adultez, con un diagnóstico temprano y apoyo adecuado es posible mejorar significativamente la calidad de vida del niño. ¿Cuáles son los principales tipos de trastornos del neurodesarrollo? A continuación, se detallan algunos de los trastornos más comunes: Trastorno Descripción general Trastorno del espectro autista (TEA) Dificultades en la comunicación social, intereses restringidos y comportamientos repetitivos. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) Problemas de atención, impulsividad y, en muchos casos, hiperactividad. Discapacidad intelectual Limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en las habilidades adaptativas. Trastornos del lenguaje Dificultades para comprender o utilizar el lenguaje oral o escrito. Trastornos motores  (como dispraxia o tics) Problemas en la coordinación motora, movimientos involuntarios o dificultad para realizar tareas físicas. Trastornos específicos del aprendizaje Dificultades persistentes en áreas académicas como lectura (dislexia), escritura (disgrafía) o matemáticas (discalculia). Signos y síntomas comunes Los signos pueden variar según la edad y el tipo de trastorno, pero algunos síntomas generales que pueden alertar a los padres incluyen: Retraso en el desarrollo del habla o lenguaje Dificultades para prestar atención o concentrarse Problemas de comportamiento o impulsividad Dificultades en la interacción social Problemas para seguir instrucciones Coordinación motora torpe o retrasos en habilidades físicas Dificultades escolares persistentes ¿Qué causa los trastornos del neurodesarrollo? No existe una única causa. Los factores que contribuyen pueden incluir: Genética o antecedentes familiares Complicaciones durante el embarazo o parto Exposición prenatal a sustancias tóxicas o infecciones Problemas neurológicos o lesiones cerebrales Factores ambientales y sociales Es importante recordar que nadie tiene la culpa  del desarrollo de un trastorno neuroevolutivo. Muchas veces es el resultado de una combinación de factores. ¿Cómo se diagnostican? El diagnóstico lo realiza un equipo interdisciplinario que puede incluir: Pediatras Neurólogos infantiles Psicólogos Fonoaudiólogos Terapistas ocupacionales Educadores especializados El proceso diagnóstico puede incluir entrevistas con la familia, observación clínica, cuestionarios estandarizados y evaluaciones del desarrollo, lenguaje, conducta y habilidades cognitivas. Tratamiento y apoyo El tratamiento depende del tipo de trastorno y su severidad. Algunos enfoques comunes incluyen: Intervención temprana Terapias del lenguaje, ocupacional o física Psicoterapia o apoyo emocional Educación especial o adaptaciones escolares Medicamentos  (solo si están indicados por el especialista) Capacitación y orientación para padres Un plan personalizado  es clave para que el niño pueda alcanzar su máximo potencial. ¿Cuándo consultar al médico? Acuda a su pediatra si nota que su hijo: No alcanza hitos del desarrollo esperados para su edad Tiene dificultades persistentes en la escuela o en las relaciones sociales Presenta comportamientos repetitivos o poco comunes No responde a su nombre o evita el contacto visual Tiene problemas importantes de atención o hiperactividad Un diagnóstico temprano  puede marcar una gran diferencia. Puntos clave para recordar Los trastornos del neurodesarrollo afectan cómo el cerebro se desarrolla y procesa la información Pueden presentarse en áreas como la atención, el lenguaje, la conducta o el aprendizaje La detección temprana y el apoyo adecuado son fundamentales No hay una única causa y no son culpa de los padres El acompañamiento familiar es esencial para el bienestar del niño Para más información Consulte a su pediatra o especialista en desarrollo infantil Recursos comunitarios y escolares pueden ser de gran ayuda Busque apoyo en asociaciones de padres o redes de atención a la diversidad Preguntas frecuentes ¿Mi hijo con un trastorno del neurodesarrollo puede asistir a la escuela regular? Sí, muchos niños pueden asistir a escuelas regulares con adaptaciones curriculares  y apoyo adecuado. El trabajo conjunto entre padres, docentes y profesionales de salud es clave. ¿Se curan estos trastornos? No hay “cura” en el sentido tradicional, pero con intervenciones tempranas y continuas , muchos niños logran desarrollar habilidades que les permiten llevar una vida plena e independiente. ¿Cómo afecta esto a la vida familiar? Puede ser un desafío, especialmente en etapas de diagnóstico y adaptación, pero con el apoyo adecuado , la familia puede fortalecerse y aprender a acompañar mejor al niño. Existen redes de apoyo para padres que son muy valiosas.

  • Dispositivo Intrauterino Mirena (DIU): Inserción y Cuidados Posteriores

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es el DIU Mirena? El dispositivo intrauterino Mirena (DIU)  es un método anticonceptivo que se coloca en el útero y libera de forma gradual una hormona llamada levonorgestrel  (un tipo de progesterona). Este dispositivo no solo sirve para prevenir embarazos , sino que también es eficaz en el tratamiento de: Menstruaciones abundantes Dolor menstrual intenso Ciertos trastornos ginecológicos El DIU Mirena puede permanecer colocado hasta por cinco años . ¿Por qué puede necesitar un DIU Mirena una adolescente? El uso del DIU Mirena no se limita a la anticoncepción. En niñas o adolescentes puede indicarse para: Control de sangrado menstrual excesivo Alivio de dolor menstrual severo Como método anticonceptivo  seguro y de larga duración ¿Qué esperar durante la colocación del DIU Mirena? Antes del procedimiento La paciente deberá ayunar  (no comer ni beber) si se utilizará anestesia general . En algunos casos (como adolescentes sexualmente activas), el procedimiento puede realizarse con sedación leve , sin necesidad de anestesia general. El equipo médico indicará con precisión cuándo suspender alimentos y bebidas. Se realizará una prueba de embarazo en orina  antes de colocar el dispositivo. Un ginecólogo será quien realice el procedimiento, aunque puede no ser el especialista tratante habitual. Se pueden hacer preguntas al médico antes del procedimiento. Durante el procedimiento Un adulto responsable puede acompañar a la paciente hasta que se duerma con la anestesia. La paciente será colocada boca arriba con las piernas elevadas. El DIU se inserta a través de la vagina, directamente en el útero, utilizando un dispositivo especial de inserción . No se realizan cortes ni incisiones . La inserción en sí dura entre 10 y 15 minutos . Si se usa anestesia general, la recuperación puede tomar algunas horas. Después del procedimiento Es normal sentir dolor tipo cólico menstrual intenso  durante las siguientes 48 horas , o un poco más. Pueden administrarse analgésicos como paracetamol, naproxeno o ibuprofeno , según la indicación médica. Durante los primeros seis meses , puede haber: Sangrado irregular Manchado leve Cólicos ocasionales Si estos síntomas persisten más allá de seis meses, consulte con su médico o ginecólogo. Si la paciente estaba tomando anticonceptivos orales para controlar el sangrado, es posible que se indique continuar con ellos durante 2 o 3 meses más . Riesgos asociados Aunque el procedimiento es seguro , como en toda intervención existen riesgos, que incluyen: Reacciones a la anestesia general  (muy poco frecuentes) Cólicos leves a moderados  durante algunos días Sangrado irregular  en los primeros meses Riesgos poco comunes: infección, expulsión del DIU, lesión uterina El anestesista explicará los riesgos específicos antes del procedimiento. Cuidados en casa La paciente puede retomar sus actividades normales al día siguiente . Administrar analgésicos comunes si es necesario. Observar por posibles signos de complicación. Acuda al hospital o llame al 000 si presenta: Dolor abdominal intenso que no mejora  con analgésicos Fiebre Sangrado abundante Cualquier preocupación sobre la recuperación Seguimiento Se programará una consulta de seguimiento  entre tres y seis meses  después de la colocación. Si se presentan molestias antes de la cita, acuda a su médico de cabecera o ginecólogo. Puntos clave para recordar El DIU Mirena no solo se usa como anticonceptivo , también puede tratar trastornos menstruales. Es un procedimiento seguro y mínimamente invasivo . En adolescentes suele realizarse con anestesia general. Consulte al médico ante cualquier duda o síntoma fuera de lo esperado. Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo tarda en aliviar el sangrado menstrual? Pueden pasar hasta seis meses  para que las menstruaciones se vuelvan más ligeras. Durante ese tiempo puede presentarse sangrado irregular. Si esto no mejora, consulte con su médico. ¿Cuándo comienza a funcionar como anticonceptivo? El DIU Mirena es eficaz como método anticonceptivo a partir de los 7 días  de su colocación. Hasta entonces, se debe usar otro método adicional. Siempre se deben usar preservativos para prevenir infecciones de transmisión sexual. ¿La colocación duele? La paciente puede sentir cólicos fuertes  similares a los menstruales durante las primeras 48 horas , a veces más. Estos pueden aliviarse con analgésicos recetados por el médico. Para más información Consulte con su médico de cabecera o especialista tratante. Preparación de su hijo para la cirugía: Ayuno Visite recursos en línea confiables sobre salud adolescente y métodos anticonceptivos.

  • Línea Media (Vía Media): Cuidados y Recomendaciones para Padres

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es una línea media? Una línea media  (también conocida como vía media) es un tubo delgado que se introduce en una vena del brazo  del niño. Una parte del catéter queda visible en el exterior , mientras que la otra parte permanece dentro del brazo, conectada a una vena. ¿Por qué necesita mi hijo una línea media y cuánto tiempo puede permanecer colocada? Una línea media se utiliza generalmente cuando el niño necesita medicación intravenosa durante más de una semana . Este tipo de acceso venoso puede permanecer colocado por un período de hasta dos semanas , dependiendo de las indicaciones médicas. Una vez insertada, la línea se cubre con un apósito transparente  que mantiene el sitio limpio y seco. Tanto el apósito como los puertos de acceso  deben ser cambiados cada siete días  por personal de salud capacitado. Cuidados en casa: cómo prevenir infecciones Para reducir el riesgo de infecciones, es fundamental mantener la zona limpia y seca. Recomendaciones: Asegúrese de que su hijo se bañe o se duche todos los días , manteniendo el apósito seco . Si su hijo se ducha, proteja la línea con una bolsa de plástico limpia o film transparente , asegurando los bordes con cinta adhesiva para evitar que entre agua. No se permite nadar  mientras el niño tenga una línea media colocada. Evite que objetos punzantes o tijeras  estén cerca del sitio de inserción. Asegúrese de que el extremo del catéter no entre en contacto con el pañal , en caso de bebés o niños pequeños. ¿Cuándo debo buscar atención médica? Llame al hospital, al servicio de emergencias o acuda a urgencias si observa cualquiera de las siguientes situaciones: Enrojecimiento, hinchazón o secreción debajo del apósito. El apósito está sucio o se ha despegado. Alguno de los puertos de acceso o abrazaderas se ha soltado . La línea media ha salido parcialmente o por completo. Su hijo presenta escalofríos o fiebre . Tiene cualquier preocupación sobre el estado de su hijo . En caso de emergencia: Si la línea media se sale por completo  en casa o en la escuela: Aplique presión firme en el sitio  de inserción en el brazo con una gasa o paño limpio. Lleve a su hijo al hospital inmediatamente . Puntos clave para recordar Mantenga la línea media limpia y seca  en todo momento. No permita que el catéter entre en contacto con pañales  o superficies sucias. Evite deportes de contacto o actividades físicas intensas  que puedan dañar la línea. Si tiene dudas o inquietudes, comuníquese con su centro de salud o acuda al hospital. Preguntas frecuentes ¿Se puede mojar la línea media? No. La línea media debe mantenerse seca en todo momento . Pequeñas salpicaduras deben limpiarse cuidadosamente con una toalla limpia . Nadar está completamente prohibido mientras el catéter esté en uso. ¿Puede mi hijo hacer deporte? No se recomienda la práctica de deportes de contacto , ya que pueden dañar o desplazar la línea. Consulte con su equipo médico qué actividades físicas son seguras para su hijo según su situación particular. Para más información Consulte con el profesional de salud a cargo del tratamiento de su hijo. ¿Cómo reducir el malestar de tu hijo durante procedimientos médicos? Infórmese sobre otros dispositivos de acceso venoso si se requiere un tratamiento más prolongado.

  • Apoyo en Salud Mental – Adolescentes y Jóvenes

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Puntos clave La salud mental es una parte esencial de la salud integral. Alrededor de 1 de cada 5 adolescentes  puede experimentar problemas de salud mental. Si tu hijo muestra señales de dificultades, buscar ayuda temprana es fundamental . Existen múltiples formas de apoyo: desde servicios en línea hasta atención psicológica presencial. ¿Qué es la salud mental? La salud mental  se refiere al estado emocional, social y psicológico de una persona. En la adolescencia, es normal experimentar cambios constantes debido al desarrollo del cerebro. Los jóvenes pueden sentirse felices y productivos en ciertos días, y en otros, estresados o abrumados. Una buena salud mental ayuda a los adolescentes a: Estudiar o trabajar con eficacia Disfrutar de actividades y pasatiempos Relacionarse con otros Afrontar desafíos de forma saludable Por el contrario, una salud mental afectada puede impactar su estado de ánimo, sueño, energía, motivación y relaciones. Preocupaciones más comunes en adolescentes Estrés Es una respuesta natural ante situaciones difíciles. Algunos motivos comunes son: Presión académica Conflictos con amigos Acoso escolar o presión social Cambios familiares (divorcios, mudanzas) Un poco de estrés puede ser útil, pero demasiado puede paralizar  al adolescente. Ansiedad La ansiedad es una preocupación o miedo intenso. Es común sentir ansiedad ocasionalmente, pero cuando interfiere con la vida diaria , puede tratarse de un trastorno de ansiedad. Signos frecuentes : Preocupación constante o miedo sin motivo aparente Evitar ir al colegio o a eventos sociales Dificultad para concentrarse Problemas para dormir o cansancio excesivo Síntomas físicos: taquicardia, respiración acelerada, sudoración, malestar estomacal Ataques de pánico Son episodios repentinos de miedo intenso acompañados de síntomas físicos como: Palpitaciones o dolor en el pecho Falta de aire Mareo o sensación de desmayo Náuseas o malestar abdominal Tensión muscular o sudoración excesiva Aunque no son peligrosos , pueden ser muy angustiantes. Si son frecuentes, es recomendable buscar ayuda profesional. Depresión Más allá de sentirse triste, la depresión implica una tristeza persistente que afecta las actividades diarias . Síntomas comunes : Cansancio o falta de energía Alteraciones del sueño (insomnio o exceso de sueño) Cambios en el apetito Dolor físico (de cabeza, estómago u otros) Irritabilidad o apatía Si estos síntomas duran más de dos semanas, es necesario acudir a un profesional. ¿Cómo puede acceder tu hijo adolescente a apoyo en salud mental? Si notas que tu hijo está abrumado, retraído o "no es el mismo", hay muchas formas de ayudarle. Algunas requieren intervención inmediata, otras son útiles para apoyo a mediano y largo plazo. Preguntas frecuentes de los padres ¿Cómo puedo lograr que mi hijo hable sobre su salud mental? Escucha sin juzgar. Crea un espacio seguro y tranquilo para hablar. Muestra interés por su día a día (por ejemplo: "¿Cómo te fue hoy en el colegio?" o "¿Tienes algo en mente que quieras compartir?"). Evita presionarlo. Puede que prefiera hablar con otro adulto de confianza. Estoy preocupado por la salud mental de mi hijo. ¿Qué hago? Si hay riesgo inminente , llama al 000  o acude a urgencias. De lo contrario, abre el diálogo con comprensión. Dile que has notado cambios y que estás ahí para ayudar. Anímalo a hablar con un orientador escolar, médico o a usar un servicio en línea. En Australia, con una tarjeta de Medicare, pueden acceder a atención profesional con subsidios del sistema público. ¿Cómo fomentar la salud mental en el día a día? Tu hijo puede cuidar su salud mental con hábitos como: Comer de forma equilibrada Hacer ejercicio regularmente Dormir lo suficiente Reducir el tiempo frente a pantallas Hablar sobre sus emociones ¿Mi hijo debe decirme si va a un psicólogo? Los adolescentes tienen derecho a atención confidencial . No están obligados a compartir contigo lo que hablan con su terapeuta, a menos que exista riesgo para su seguridad. Para más información Habla con el médico de tu hijo Contacta servicios de apoyo en crisis o no urgentes

  • Salud Mental en Bebés y Niños Pequeños

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la salud mental en la infancia temprana? La salud mental  es el bienestar emocional, social y conductual de toda persona, incluyendo bebés, niños, adolescentes y adultos. Todos los niños, incluso los más pequeños, pueden experimentar dificultades en su salud mental. Tener una buena salud mental les permite a los niños: Jugar, aprender y relacionarse con otros Establecer vínculos afectivos sanos con familiares y cuidadores Manejar sus emociones en diferentes situaciones Enfrentar desafíos y frustraciones Desarrollar una visión positiva del mundo Construir una autoestima saludable Signos y síntomas de posibles dificultades en la salud mental Los problemas de salud mental pueden manifestarse desde una edad muy temprana. Identificarlos puede ser difícil, ya que los bebés y niños pequeños se comunican principalmente a través de su comportamiento. A continuación se presenta una tabla con signos de alerta  según el grupo de edad: Tabla: Posibles señales de dificultades en la salud mental infantil Grupo de edad Síntomas posibles Bebés y niños pequeños (0–4 años) - Alteraciones persistentes en el sueño (más o menos de lo habitual)- Rechazo constante de alimentos- Irritabilidad o malestar frecuente- Poco interés en jugar o juegos muy limitados- Apego excesivo (no quieren separarse del cuidador)- Evitan el contacto visual- No lloran o hacen pocos intentos de comunicar necesidades- Gritar, golpear, morder o romper cosas (más allá de las rabietas típicas)- Gran dificultad para calmarse cuando están molestos Niños (5–11 años) - Ansiedad persistente que afecta su desempeño escolar o social- Rechazo continuo a seguir normas en casa o en la escuela- Problemas de atención, memoria o concentración- Dificultad para hacer o mantener amistades- Conductas obsesivas o compulsivas que interfieren en su día a día- Aislamiento de actividades o relaciones- Sentimientos de culpa o pensamientos negativos frecuentes- Juegos violentos o destructivos- Agresión hacia otros niños o animales- Pesadillas o cambios en el patrón de sueño- Rechazo constante de la comida- Problemas para controlar esfínteres (como enuresis nocturna)- Dolores frecuentes (cabeza, estómago) sin causa médica aparente ¿Qué causa los problemas de salud mental? La causa exacta de muchos problemas de salud mental no se conoce . Suelen estar relacionados con una combinación de factores genéticos, emocionales, sociales y ambientales. Posibles factores en bebés y niños pequeños (0–4 años): Eventos traumáticos (accidentes, pérdidas, separaciones) Enfermedades o condiciones de salud Nacimiento prematuro Retrasos o diferencias en el desarrollo Duelo o pérdida de un ser querido Problemas de salud mental en los cuidadores (como depresión postparto) Posibles factores en niños en edad escolar (5–11 años): Miedos o fobias (a animales, agua, etc.) Dificultades para separarse del cuidador, especialmente en contextos nuevos Problemas en las relaciones (con hermanos, amigos o adultos) Desafío de normas o límites Cambios sociales, escolares o familiares estresantes Importante : los problemas de salud mental no son culpa de los padres  ni del niño. ¿Cómo ayudar a tu hijo? Fomentar la resiliencia  desde una edad temprana ayuda a los niños a enfrentar y recuperarse mejor de situaciones difíciles como separaciones, errores, peleas o cambios inesperados. Algunas estrategias para ayudar a tu hijo incluyen: Promover el respeto por sí mismo y por los demás Resaltar fortalezas y logros para fortalecer la autoestima Enseñar pensamiento optimista y resolución de problemas Desarrollar habilidades sociales (amistad, cooperación, resolución de conflictos) Incentivar la autonomía y la capacidad para pedir ayuda cuando sea necesario Permitir que los niños enfrenten pequeños desafíos sin intervenir de inmediato  les ayuda a desarrollar herramientas propias. También puedes resolver los problemas junto a ellos , guiándolos a generar estrategias para el futuro. ¿Cuándo consultar a un médico? Muchos padres no se sienten seguros al buscar ayuda cuando se trata del bienestar emocional o conductual de sus hijos. Sin embargo, es fundamental recibir apoyo profesional  si: Las dificultades sociales, emocionales o conductuales persisten El niño tiene problemas para adaptarse en el hogar, guardería o escuela Hay preocupación por el desarrollo o el cumplimiento de hitos evolutivos Pida ayuda a su médico de cabecera, enfermero de salud infantil, maestro de jardín o psicólogo escolar. En caso de emergencia o riesgo inmediato, comuníquese con los servicios de urgencia (000) . Para más información Si tiene inquietudes sobre la salud mental de su hijo o desea obtener más recursos, puede acudir a: Médico de cabecera  (puede derivar a psicólogo, psiquiatra infantil u otros especialistas) Educadores y orientadores escolares o de jardín Servicios comunitarios y líneas de ayuda especializadas en salud infantil

  • Salud Mental en Adolescentes: Cómo Reconocer, Apoyar y Fortalecer su Bienestar

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la salud mental en la adolescencia? La salud mental  es un componente esencial del bienestar general y se refiere al equilibrio emocional, social y conductual de cada persona. Afecta la manera en que pensamos, sentimos, actuamos y nos relacionamos con los demás. Tanto los niños como los adolescentes y adultos pueden experimentar dificultades en este ámbito. Tener una buena salud mental implica: Mantener relaciones sanas con familiares y amigos. Poder gestionar emociones en diversas situaciones. Afrontar los desafíos con resiliencia. Mantener una visión positiva de la vida. Desarrollar una buena autoestima. Jugar, aprender y socializar de manera equilibrada. En los adolescentes, estos aspectos son fundamentales, ya que esta etapa del desarrollo está marcada por cambios emocionales, físicos y sociales significativos. Signos y síntomas de posibles problemas de salud mental La adolescencia puede ser una etapa desafiante, tanto para los jóvenes como para sus familias. Los cambios de humor, la búsqueda de independencia y las transformaciones hormonales pueden dificultar distinguir entre conductas normales y señales de alerta. Algunos síntomas que podrían indicar un problema de salud mental incluyen: Dificultad para afrontar las tareas cotidianas. Estado de ánimo deprimido o llanto frecuente. Falta de interés en actividades antes placenteras. Irritabilidad o comportamiento agresivo. Problemas de sueño (dormir poco o en exceso). Rechazo escolar o ausencias frecuentes. Aislamiento social o pérdida de contacto con amigos. Consumo repetido de alcohol o drogas. Cambios en el apetito o peso corporal. Dificultades de concentración o memoria. Conductas autolesivas. Pensamientos o comentarios sobre la muerte. Paranoia o miedo intenso sin causa aparente. Alucinaciones (ver o escuchar cosas que no existen). Conductas impulsivas, de riesgo o delictivas. Quejas físicas frecuentes (dolor de cabeza, estómago o espalda). Obsesión con la imagen corporal o el peso. Si observa varios de estos signos durante semanas o si interfieren con las actividades diarias de su hijo, es importante buscar apoyo profesional. ¿Qué causa los problemas de salud mental? Las causas no suelen ser únicas, sino el resultado de una combinación de factores biológicos, emocionales, sociales y familiares . Entre los factores de riesgo se incluyen: Antecedentes familiares de trastornos mentales. Exposición a conflictos familiares o violencia. Estrés académico o social. Consumo de drogas o alcohol. Duelo, separación o eventos traumáticos. Problemas de autoestima o bullying. Durante la adolescencia, el cerebro aún se encuentra en desarrollo. Esto puede hacer que los jóvenes sean más vulnerables a las emociones intensas, la impulsividad y el estrés. Las presiones escolares, sociales y familiares también pueden aumentar el riesgo de dificultades emocionales. Es importante recordar que los problemas de salud mental no son culpa de nadie. ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo adolescente? Los padres juegan un papel clave en el bienestar emocional de sus hijos. Fomentar la resiliencia  la capacidad de superar situaciones difíciles ayuda a los adolescentes a manejar mejor el estrés y los cambios. Algunas estrategias para fortalecer la salud mental de los adolescentes son: Promover una alimentación equilibrada , ejercicio físico y buen descanso. Escuchar sus preocupaciones con empatía, sin juzgar. Resolver los problemas junto a ellos, involucrándolos en las decisiones. Reforzar su autoestima celebrando los logros, incluso los pequeños. Hablar abiertamente sobre las emociones y normalizar pedir ayuda. Pasar tiempo de calidad juntos, tanto individualmente como en familia. Fomentar la conexión con actividades sociales, deportivas o culturales. Las relaciones estables y el apoyo familiar son factores de protección fundamentales . ¿Cuándo buscar ayuda profesional? Si su hijo presenta síntomas persistentes o si el malestar emocional interfiere con su vida cotidiana, es momento de buscar orientación profesional. Puede empezar consultando a: Su médico de cabecera o pediatra , quien podrá derivarlo a un psicólogo o psiquiatra infantil. Un orientador escolar o consejero educativo . Servicios comunitarios o líneas de ayuda especializadas en jóvenes. Si su hijo habla de suicidio, autolesión o muestra comportamientos de riesgo, busque ayuda inmediata. En caso de emergencia, llame a los servicios de urgencia (000)  o acuda al hospital más cercano. ¿Cómo fomentar la prevención? Mantenga una comunicación abierta  sobre emociones, redes sociales y amistades. Enseñe a su hijo técnicas de relajación y manejo del estrés. Evite el consumo de alcohol, tabaco o drogas en el hogar. Anime a su hijo a pedir ayuda cuando se sienta abrumado. Sea ejemplo de autocuidado emocional . Recursos y servicios de apoyo Existen numerosos servicios disponibles para recibir orientación, apoyo psicológico o información: Médico de cabecera o pediatra  – puede derivar a un especialista en salud mental infantil o adolescente. Consejeros escolares o psicólogos educativos  – brindan acompañamiento en el entorno académico. Puntos clave para recordar La salud mental es tan importante como la salud física. Los problemas emocionales en la adolescencia son frecuentes y tratables. Reconocer las señales a tiempo mejora el pronóstico. Buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino de fortaleza. El apoyo familiar y social es esencial para la recuperación.

  • Infección Meningocócica

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la infección meningocócica? La infección meningocócica , también conocida como enfermedad meningocócica, está causada por una bacteria llamada meningococo . Existen al menos 13 cepas  conocidas de esta bacteria, de las cuales cinco (A, B, C, W y Y) pueden prevenirse mediante vacunación. Aunque se trata de una infección poco frecuente y que no se transmite con facilidad , puede causar complicaciones graves como: Meningitis : infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Septicemia : infección de la sangre. Otras infecciones : en articulaciones u otras partes del cuerpo. La infección meningocócica puede iniciar de forma repentina  y evolucionar rápidamente. Puede dejar secuelas permanentes  o incluso causar la muerte en aproximadamente 1 de cada 10 personas afectadas . El diagnóstico y tratamiento temprano con antibióticos es clave para salvar la vida del niño. Signos y síntomas de la infección meningocócica Los niños con infección meningocócica pueden presentar uno o varios de los siguientes síntomas: Fiebre alta (mayor de 39 °C) Dolor de cabeza intenso Rigidez y dolor en cuello, hombros, espalda y otros músculos Sarpullido (manchas rojas o moradas, o moretones inexplicables) que no desaparece al presionar con el dedo  o con el lateral de un vaso transparente Sensibilidad a la luz (fotofobia) Somnolencia, confusión o decaimiento Náuseas y vómitos En bebés, los síntomas pueden ser más difíciles de identificar: Fiebre (mayor de 38 °C) Llanto agudo o gemidos Irritabilidad o estado de agitación Rechazo del alimento o dificultad para despertarse para alimentarse Vómitos Somnolencia excesiva o debilidad muscular Piel pálida o con manchas Sarpullido que no desaparece al presionar, como se describió anteriormente Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 10 días  después del contacto con la bacteria, y generalmente inician de forma repentina . ¿Cuándo acudir al médico? Si su hijo presenta síntomas de infección meningocócica, acuda inmediatamente al médico o al servicio de urgencias más cercano. Cuando se sospecha esta infección, se toman muestras de sangre y del líquido cefalorraquídeo  (mediante punción lumbar) para confirmar la presencia de meningococos. Sin embargo, el tratamiento con antibióticos debe iniciarse de inmediato , sin esperar los resultados. Tratamiento de la infección meningocócica Si su hijo presenta síntomas compatibles con esta infección, será ingresado en el hospital para recibir tratamiento con antibióticos intravenosos . El tratamiento temprano  es esencial para aumentar las probabilidades de supervivencia y reducir el riesgo de secuelas permanentes. El diagnóstico puede no ser evidente en las primeras etapas. Si su hijo fue enviado a casa pero luego su estado empeora o no mejora , regrese al hospital sin demora . ¿Cómo se transmite la infección meningocócica? La bacteria meningococo se transmite a través de gotas de saliva o secreciones respiratorias  al toser, estornudar, hablar cerca, o al compartir objetos como: Vasos Botellas Cubiertos Fuera del cuerpo humano, la bacteria no sobrevive mucho tiempo , por lo que no es fácil de contagiar. Muchas personas pueden portar el meningococo en nariz o garganta sin desarrollar la enfermedad . Estas personas se denominan portadores sanos , y pueden transmitir la bacteria a otros que sí enferman. ¿Cómo prevenir la infección meningocócica? Asegúrese de que su hijo esté vacunado  contra las principales cepas del meningococo. Algunas de estas vacunas están incluidas en los programas nacionales de inmunización. Otras pueden obtenerse de forma privada. Consulte con su pediatra. Evite exponer al niño al humo de cigarrillo , ya que esto aumenta el riesgo de infección. Promueva una buena higiene : Lavado de manos frecuente y adecuado No compartir vasos, cubiertos ni botellas Enseñar a toser o estornudar en el codo Tirar los pañuelos usados a la basura y lavarse las manos después Tratamiento para personas en contacto cercano Los médicos están obligados a notificar los casos sospechosos o confirmados  de infección meningocócica a las autoridades sanitarias. Es posible que personal de salud pública se comunique con usted para obtener más información. Aquellas personas que hayan estado en contacto estrecho  con el niño infectado en los siete días previos  al inicio de los síntomas podrían tener mayor riesgo de contagio. Algunas de ellas podrían necesitar antibióticos preventivos. Esto incluye: Personas que hayan tenido contacto con la saliva o secreciones nasales  del niño (por ejemplo, al compartir utensilios o dar besos) Miembros del hogar que comparten comidas o espacio Niños en guarderías o jardines que comparten y mastican juguetes El antibiótico más común para prevenir la infección en contactos cercanos es la rifampicina . Este medicamento no es apto para todos  y puede provocar efectos secundarios temporales como: Dolores de estómago Dolores de cabeza Cambios en el color de la saliva u orina (rojizo o anaranjado) El médico le indicará si su hijo o las personas cercanas deben tomar este tratamiento. Importante : Tomar rifampicina no garantiza una protección total. Si aparecen síntomas, se debe buscar atención médica urgente. Puntos clave a recordar El meningococo puede causar enfermedades graves como meningitis, septicemia o infecciones articulares. Puede ser mortal en 1 de cada 10 casos . Si su hijo presenta síntomas, busque atención médica urgente . El tratamiento temprano con antibióticos puede salvar vidas  y reducir complicaciones. Si tras una evaluación médica su hijo es enviado a casa, pero empeora o no mejora, regrese al hospital inmediatamente . Las personas en contacto cercano con un caso confirmado pueden requerir antibióticos preventivos . Para más información Meningitis Infección Meningocócica: Señales de Alerta y Acciones Inmediatas Programa Nacional de Vacunación Preguntas frecuentes de los padres ¿Siempre aparece un sarpullido en la infección meningocócica? No. El sarpullido puede no presentarse  o ser uno de los últimos síntomas  en aparecer. Si su hijo muestra otros signos de infección, no espere a que aparezca un sarpullido . Consulte con un médico de inmediato. ¿Es cierto que pueden quedar secuelas aunque el niño se recupere? Sí. Alrededor de 1 de cada 4 personas  que se recuperan pueden experimentar secuelas, como: Dolores de cabeza Cicatrices en la piel Pérdida de audición o zumbidos en los oídos Visión borrosa o doble Dolores articulares Dificultades de aprendizaje En la mayoría de los casos, estos efectos mejoran con el tiempo .

  • Meningitis

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la meningitis? La meningitis  es una inflamación de las meninges , las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Esta afección generalmente se produce por una infección bacteriana o viral . Aunque no es una enfermedad común, puede ser muy grave  y requiere atención médica urgente . Existen muchos tipos de infecciones que pueden desencadenar meningitis, y en algunos casos puede aparecer como complicación de otras enfermedades, como el sarampión o la varicela. La meningitis bacteriana  puede evolucionar de forma rápida y grave. Aproximadamente 1 de cada 5 niños que la padecen puede sufrir secuelas permanentes, como sordera o parálisis cerebral. En casos poco frecuentes, puede ser mortal . La meningitis viral , por otro lado, es más frecuente pero suele ser menos severa. La mayoría de los niños se recuperan completamente, aunque puede llevar tiempo. Signos y síntomas de la meningitis Los síntomas pueden variar según la edad del niño y el tipo de infección (viral o bacteriana). Algunos signos comunes incluyen: Fiebre Vómitos Convulsiones Dolor de cabeza Irritabilidad y llanto agudo (especialmente en bebés) Abultamiento de la fontanela (zona blanda en la cabeza del bebé) Somnolencia o dificultad para despertar Rigidez en el cuello Sensibilidad a la luz (fotofobia) En bebés: postura anormal con la cabeza hacia atrás o el cuerpo arqueado ¿Cuándo debo llevar a mi hijo al médico? Si su hijo presenta un sarpullido con manchas rojas o moradas  que no desaparecen al presionar (no blanquean), podría tratarse de una infección meningocócica. En este caso, busque atención médica inmediata. Ante cualquier sospecha de meningitis o infección meningocócica, lleve a su hijo de inmediato  al centro médico u hospital más cercano. Para confirmar el diagnóstico, se realizará una punción lumbar , una prueba segura realizada por un médico con experiencia. Esta permite extraer una muestra del líquido que rodea la médula espinal y realizar análisis junto con pruebas de sangre. Tratamiento de la meningitis Si se confirma el diagnóstico, su hijo será hospitalizado. El tratamiento dependerá del tipo de meningitis y del estado general del niño. Como los resultados de la punción lumbar pueden tardar entre 2 y 3 días, se iniciará un tratamiento con antibióticos intravenosos (por vía endovenosa)  de inmediato, en caso de que la causa sea bacteriana. Meningitis viral Generalmente tiene una evolución más benigna. No se usan antibióticos porque no son efectivos contra virus . El niño permanecerá en observación durante su estancia en el hospital. Meningitis bacteriana Es más grave y requiere tratamiento prolongado con antibióticos. Se realizará un seguimiento continuo del estado del niño, incluyendo: Control de signos vitales (frecuencia cardíaca, temperatura, presión arterial) Evaluación del sistema neurológico (cerebro y nervios) Administración de líquidos y medicamentos por vía intravenosa Análisis de sangre adicionales Uso de medicamentos esteroides para reducir la inflamación cerebral Si se sospecha una meningitis meningocócica, el médico puede indicar tratamiento preventivo con antibióticos para personas cercanas al niño. Dependiendo de factores como la edad del paciente y el tipo de bacteria, el tratamiento intravenoso puede prolongarse hasta tres semanas . En algunos casos, se puede continuar el tratamiento en casa bajo supervisión médica. Seguimiento tras la hospitalización Aunque la mayoría de los niños se recuperan por completo, algunos pueden presentar efectos secundarios como: Cansancio general Dolores de cabeza frecuentes Problemas de concentración o memoria a corto plazo Torpeza o dificultad para mantener el equilibrio Trastornos auditivos Cambios en el estado de ánimo Después del alta, el niño podría requerir controles médicos regulares  y una prueba de audición, ya que algunos niños pueden desarrollar pérdida auditiva . En casos más graves, pueden quedar secuelas permanentes . El médico le proporcionará información específica sobre el pronóstico a largo plazo de su hijo. ¿Cómo se contagia la meningitis? Muchas personas portan las bacterias causantes de la meningitis bacteriana en la nariz o la garganta sin enfermarse. Estas personas, llamadas portadores sanos , pueden contagiar a otros que sí podrían enfermar. La meningitis se puede transmitir por: Tos Estornudos Besos Compartir vasos, botellas o cubiertos ¿Cómo prevenir la meningitis? Las vacunas infantiles de rutina protegen contra muchas de las bacterias que causan meningitis. Asegúrese de que su hijo tenga su calendario de vacunación al día . Evite la exposición al humo del cigarrillo , ya que aumenta el riesgo de infección. Mantener buenos hábitos de higiene personal  es fundamental: Lavarse las manos frecuentemente No compartir objetos personales como vasos o cubiertos Cubrirse con el codo al toser o estornudar Tirar los pañuelos usados a la basura y lavarse las manos inmediatamente Puntos clave a recordar La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede estar causada por virus o bacterias; la forma bacteriana puede avanzar rápidamente. Ante signos de meningitis, busque atención médica urgente. Aunque la mayoría de los niños se recuperan, algunas secuelas pueden durar. Las vacunas son la mejor forma de prevención. Para más información Punción Lumbar en Niños Infección Meningocócica: Señales de Alerta y Acciones Inmediatas ¿Cómo Prevenir la Propagación de los Gérmenes? Preguntas frecuentes de los padres ¿Cuándo deja de ser contagiosa una persona con meningitis? Una persona con meningitis puede contagiar mientras siga expulsando gotitas al toser o estornudar . Si mi hijo tiene meningitis viral, ¿los antibióticos pueden hacerle daño? Todos los medicamentos, incluidos los antibióticos, tienen riesgos. Sin embargo, no tratar una posible meningitis bacteriana a tiempo puede ser mucho más peligroso . Por eso se administran antibióticos de inmediato, incluso antes de tener los resultados confirmatorios. Esta es la opción más segura.

  • Infección Meningocócica: Señales de Alerta y Acciones Inmediatas

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. Acerca de la enfermedad meningocócica La enfermedad meningocócica  es una infección bacteriana grave , aunque poco frecuente, causada por la bacteria Neisseria meningitidis , conocida comúnmente como meningococo . Esta enfermedad puede presentarse como: Meningitis : infección de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Septicemia : infección generalizada en la sangre. Otras formas menos comunes incluyen: neumonía, artritis, epiglotitis, pericarditis, uretritis y conjuntivitis. Aproximadamente el 10 % de la población  porta esta bacteria de manera natural en la nariz o garganta, sin presentar síntomas. Estas personas se denominan portadores . Sin embargo, en algunos casos, una cepa peligrosa puede invadir el organismo y causar una enfermedad meningocócica invasiva . Aunque la mayoría de los casos ocurren de forma aislada, sin estar relacionados con otros, la progresión puede ser muy rápida , por lo que el diagnóstico y tratamiento tempranos  son fundamentales. Incluso con tratamiento adecuado, la enfermedad puede ser mortal en 5 % a 10 %  de los casos. ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad meningocócica? Los síntomas varían según la forma en que se presente la enfermedad (meningitis o septicemia), y pueden incluir: Fiebre Malestar general o fatiga Dolor de cabeza Dolor muscular o articular Rigidez en el cuello Náuseas o vómitos Diarrea Sensibilidad a la luz (fotofobia) Erupción con manchas rojas o moradas, o hematomas que no desaparecen al presionar Extremidades frías Somnolencia, confusión o alteración del estado de conciencia En bebés y niños pequeños: Irritabilidad o llanto inconsolable Dificultad para despertar o flacidez Negativa a alimentarse Quejidos o gemidos Piel pálida o con manchas Convulsiones Importante : no todos los síntomas aparecen a la vez, y no todas las personas presentan la erupción . Complicaciones posibles de la enfermedad meningocócica Aproximadamente 1 de cada 5 personas que sobreviven a la enfermedad puede quedar con secuelas permanentes , tales como: Pérdida auditiva Problemas de visión Cicatrices o amputaciones Debilidad muscular Convulsiones Daño neurológico Dificultades cognitivas o de comportamiento ¿Cómo se propaga la bacteria meningocócica? El meningococo se transmite únicamente entre personas, a través de contacto cercano, íntimo o prolongado , por ejemplo: Besos Vivir en la misma casa Compartir dormitorio o espacio cerrado por varias horas Convivencia en cuarteles, internados u otros entornos residenciales La transmisión ocurre mediante secreciones respiratorias  (saliva, mucosidad), pero la bacteria no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo humano , por lo que no se considera de fácil contagio. Compartir bebidas, alimentos o cigarrillos  no suele ser suficiente para causar infección, aunque debe evitarse como medida preventiva. Los casos son más comunes en invierno y principios de la primavera . ¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer enfermedad meningocócica? Aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad, los grupos con mayor riesgo son: Bebés y niños menores de 5 años Adolescentes y adultos jóvenes (15 a 24 años) Personas no vacunadas Personas con tabaquismo activo o pasivo Personas con enfermedades respiratorias recientes Personas con inmunodeficiencia o sin bazo funcional Contactos estrechos de casos confirmados Viajeros a zonas endémicas Personal de laboratorio que manipule esta bacteria Consulte con su médico si usted o su hijo pertenecen a alguno de estos grupos para valorar la necesidad de vacunación. Prevención de la enfermedad meningocócica La vacunación  es la principal medida de prevención. Existen vacunas para los serogrupos más frecuentes: Vacuna meningocócica ACWY : protege contra las cepas A, C, W e Y Vacuna meningocócica B : protege contra la cepa B ¿Quiénes deben vacunarse? ACWY (según programas nacionales): Niños de 12 meses Adolescentes (generalmente a los 14-16 años) Personas con condiciones médicas específicas (inmunodeficiencias, asplenia, entre otras) B (según grupos de riesgo o programas especiales): Niños aborígenes o de comunidades con riesgo elevado Personas con inmunodeficiencia específica Personas que viajan a zonas de riesgo Ambas vacunas pueden adquirirse por prescripción privada para personas fuera de los grupos contemplados por los programas públicos. No se recomienda la vacunación de rutina durante el embarazo o lactancia, salvo indicación médica específica. Diagnóstico de la enfermedad meningocócica Ante la sospecha, el médico realizará una evaluación clínica y tomará muestras de: Sangre Líquido cefalorraquídeo  (mediante punción lumbar) Estas muestras se analizan para detectar la presencia de la bacteria. Un cultivo positivo  confirma el diagnóstico y permite identificar la cepa involucrada. Tratamiento de la enfermedad meningocócica Si se sospecha enfermedad meningocócica, el tratamiento con antibióticos intravenosos (como penicilina)  debe iniciarse de inmediato, incluso antes de confirmar el diagnóstico. El paciente será hospitalizado , y en muchos casos ingresado a cuidados intensivos . El tiempo es esencial cuanto más rápido se comience el tratamiento, menor será el daño. Respuesta de salud pública ante casos de enfermedad meningocócica Pacientes afectados Son hospitalizados y aislados durante al menos 24 horas tras iniciar el tratamiento antibiótico . No deben acudir a guarderías, escuelas ni espacios comunitarios hasta haber completado el tratamiento. Contactos cercanos Las autoridades de salud identificarán a las personas que hayan tenido contacto cercano o íntimo  con el paciente en los 7 días previos a la enfermedad . Estos contactos pueden incluir: Miembros del hogar Personas que compartan dormitorio o espacios cerrados Parejas íntimas Niños que hayan compartido aula o sala por más de 4 horas A estos contactos se les puede ofrecer antibióticos preventivos , como rifampicina , para eliminar la bacteria de la nariz o garganta y evitar su propagación. Todos los contactos deben estar atentos a los síntomas  y buscar atención médica inmediata ante cualquier señal de enfermedad. Puntos clave a recordar La enfermedad meningocócica puede causar meningitis , septicemia  y otras infecciones graves. Es potencialmente mortal , incluso con tratamiento. El diagnóstico y tratamiento temprano salvan vidas. La vacunación  es la mejor forma de prevención. Los contactos cercanos  de un caso confirmado pueden requerir antibióticos preventivos . Estar vacunado no elimina por completo el riesgo , por lo que debe mantenerse la vigilancia ante los síntomas.

  • Oxicodona

    INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA Aviso Legal Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es  no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente. ¿Qué es la oxicodona? La oxicodona (se pronuncia oxi-co-do-na) es un analgésico opioide utilizado para aliviar el dolor intenso, especialmente después de procedimientos quirúrgicos. Suele administrarse junto con otros medicamentos para el dolor como el paracetamol (por ejemplo, Panadol) o antiinflamatorios (como Nurofen). Este medicamento es fabricado por distintas compañías bajo diferentes marcas comerciales como Endone , OxyContin  y otras. Administración de oxicodona a su hijo El médico de su hijo determinará la dosis adecuada de oxicodona, la cual aparecerá claramente en la etiqueta del envase del medicamento. La oxicodona está disponible en formulaciones de liberación rápida y prolongada. Se puede presentar en tabletas, cápsulas, jarabe oral y supositorios. Algunas marcas, como Targin , combinan oxicodona con naloxona , un medicamento que puede ayudar a prevenir el estreñimiento. El médico o farmacéutico le indicará qué presentación es la más apropiada para su hijo. ¿Cuándo debe administrarse la oxicodona? Formulaciones de acción rápida : Se utilizan cuando el dolor no es controlado con analgésicos comunes como el paracetamol. Estas presentaciones comienzan a hacer efecto en unos 30 minutos y pueden repetirse cada cuatro horas si es necesario. Instrucciones específicas según el tipo de presentación: Tabletas Endone : Se pueden tragar enteras con agua. Si su hijo no puede tragar comprimidos, se pueden disolver en un poco de agua. Cápsulas OxyNorm : Se pueden tragar enteras con agua. Si no se pueden tragar, pueden abrirse y disolverse su contenido en una pequeña cantidad de agua. Jarabe de oxicodona : Debe administrarse con una jeringa oral según la dosis indicada en la etiqueta. Formulaciones de acción prolongada : Liberan el medicamento lentamente durante un período más extenso y se administran, por lo general, dos veces al día (cada 12 horas, por ejemplo, 8:00 AM y 8:00 PM). Importante : Las tabletas de marcas como Novacodone , OxyContin  y Targin  deben tragarse enteras. No deben triturarse, romperse ni masticarse, ya que esto puede afectar su liberación y seguridad. Además, estas tabletas se vuelven pegajosas con la humedad, por lo que deben tragarse rápidamente con un vaso de agua para evitar atragantamiento. Precaución : Si su hijo recibe tanto oxicodona de liberación rápida como de liberación prolongada, no deben administrarse al mismo tiempo. Espere al menos una hora  entre ambas dosis para evitar una sobredosis accidental. Si varias personas participan en la administración de los medicamentos, asegúrese de llevar un control escrito de las dosis dadas para evitar duplicaciones. ¿Qué hacer si se olvida una dosis? Formulaciones de acción rápida : Solo deben administrarse cuando sea necesario por dolor. Formulaciones de acción prolongada : Si olvida una dosis, puede administrarla tan pronto como lo recuerde, si faltan al menos seis horas para la siguiente dosis programada . Si no es así, omita la dosis olvidada y continúe con el horario habitual. Nunca administre una dosis doble  para compensar una olvidada, ya que esto podría causar somnolencia excesiva o dificultad para respirar. No es necesario despertar a su hijo para administrar una dosis olvidada. ¿Qué hacer en caso de sobredosis? Si sospecha que ha administrado una cantidad excesiva de oxicodona, llame al Centro de Información Toxicológica  (en su país) de inmediato, incluso si su hijo no presenta síntomas. En caso de emergencia, llame a una ambulancia o acuda al servicio de urgencias más cercano. Lleve consigo el envase del medicamento, aunque esté vacío, ya que esta información es útil para los profesionales de salud. Posibles efectos secundarios Todos los medicamentos pueden provocar efectos no deseados, aunque no todas las personas los presenten. Algunos desaparecen con el tiempo o al ajustar la dosis. Consulte al médico si nota: Estreñimiento (heces duras, poco frecuentes o dificultad para evacuar) Náuseas Mareos Somnolencia Confusión o alucinaciones Picazón en la piel Dificultad para orinar Consejos para prevenir el estreñimiento :Anime a su hijo a beber suficiente agua y a consumir frutas y verduras. En algunos casos, el médico podría prescribir un laxante. Precaución en actividades :La oxicodona puede causar somnolencia o mareos. Se debe tener cuidado con actividades como andar en bicicleta, escalar o, en adolescentes, conducir o manejar maquinaria pesada. Medicamentos que deben evitarse : No administre medicamentos que contengan codeína  o morfina  junto con oxicodona. Evite el alcohol  y otros fármacos que causan somnolencia (como sedantes, jarabes para la tos con receta o analgésicos potentes). Llame a emergencias de inmediato si su hijo: Está excesivamente somnoliento o difícil de despertar Tiene dificultad para respirar (por ejemplo, se agita al hablar) Presenta signos de reacción alérgica (erupción cutánea, hinchazón de labios, boca o garganta) Si nota algún otro efecto no mencionado aquí o tiene inquietudes, comuníquese con su médico. Consejos generales sobre el uso de medicamentos Administre oxicodona solo según indicaciones médicas  y únicamente al niño para quien fue recetada . No comparta este medicamento con otras personas. Informe al anestesista si su hijo va a ser operado y está tomando oxicodona. Almacene el medicamento a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y fuera del alcance de los niños. Guarde el medicamento en su envase original. Puntos clave a recordar La oxicodona es un medicamento para el dolor intenso, especialmente útil después de cirugías. Las formulaciones de acción rápida se usan solo cuando es necesario, mientras que las de acción prolongada deben administrarse cada 12 horas. Nunca se debe duplicar una dosis para compensar una olvidada. En caso de somnolencia extrema, dificultad para respirar o reacción alérgica, busque ayuda médica de inmediato. Para más información Este documento ofrece orientación práctica sobre el uso seguro de oxicodona en niños. Se recomienda complementar esta información con la proporcionada por su médico o farmacéutico. Preguntas frecuentes de los padres ¿Mi hijo puede volverse adicto a la oxicodona? Cuando se usa para aliviar el dolor y siguiendo las dosis indicadas por un periodo corto, no suele causar adicción . Sin embargo, el uso prolongado puede llevar al cuerpo a acostumbrarse al medicamento, desarrollando tolerancia . El uso indebido sí puede causar adicción. Siga siempre las instrucciones del médico y de la etiqueta del medicamento. ¿Se pueden combinar otros medicamentos con oxicodona? Debe tenerse cuidado al combinar oxicodona con otros medicamentos. Informe siempre al médico y farmacéutico sobre cualquier otro medicamento que su hijo esté tomando, incluyendo remedios naturales o complementarios. Es seguro administrar oxicodona junto con analgésicos simples como paracetamol y antiinflamatorios como ibuprofeno. Sin embargo, evite combinaciones con alcohol o medicamentos que produzcan somnolencia  (como sedantes, jarabes para la tos con receta, o analgésicos opioides). Consulte siempre con su médico o farmacéutico antes de dar cualquier otro medicamento a su hijo, incluso si es de venta libre o natural.

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