Voz Nasal en Niños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 15 oct 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Qué es la voz nasal?
La voz nasal (hipernasalidad) y la emisión nasal de aire (cuando el aire se escapa por la nariz al hablar) ocurren cuando el velo del paladar (parte blanda del techo de la boca) no se cierra completamente contra las paredes superiores de la garganta (faringe) durante el habla. Esto deja la cavidad nasal abierta y permite que el sonido o el aire se filtren hacia la nariz al hablar.
Un especialista en terapia del lenguaje (fonoaudiólogo o logopeda) puede evaluar y diagnosticar este tipo de alteración y planificar el tratamiento más adecuado.
Signos y síntomas de la voz nasal
Cuando un niño presenta voz nasal o escape nasal de aire, su forma de hablar puede sonar como si tuviera la nariz congestionada, desde que comienza a hablar. Además, puede tener dificultades para pronunciar correctamente ciertos sonidos, especialmente los que contienen consonantes como la "m".
¿Cuándo consultar a un médico?
Si le preocupa la forma en que su hijo habla, acuda al pediatra o médico de cabecera. Ellos pueden derivarlo a un especialista en terapia del lenguaje, quien realizará una evaluación para determinar si se trata de voz nasal.
Durante la evaluación, el profesional puede realizar grabaciones de audio o video para analizar cómo sale el sonido por la boca y la nariz del niño al hablar.
Dependiendo de los hallazgos, podrían ser necesarios estudios adicionales para observar el funcionamiento del paladar blando y las paredes de la garganta durante el habla. Estos estudios se llaman videofluoroscopia y nasoendoscopia.
Videofluoroscopia
La videofluoroscopia es un tipo especial de radiografía que registra imágenes en movimiento de la boca y la garganta del niño mientras habla. También graba el sonido de su voz.
Antes del estudio, el niño puede comer y beber con normalidad.
Se recomienda que un padre o cuidador permanezca junto al niño durante el procedimiento.
El niño se sentará en una silla frente a un equipo de rayos X y se le colocará un micrófono en la ropa.
Es posible que se le coloque una pequeña cantidad de líquido de bario en la nariz, para que el techo de la boca y las paredes de la garganta se vean más claramente en la radiografía. Este líquido no duele, aunque puede tener un sabor extraño.
El especialista guiará al niño para que repita una lista de palabras y frases. El procedimiento dura aproximadamente 30 segundos.
Los resultados serán enviados al médico del niño, quien los comentará en la próxima consulta.
Nasoendoscopia
Durante este examen, se introduce suavemente un tubo delgado por una de las fosas nasales del niño hasta la zona posterior del paladar blando y las paredes de la garganta. El tubo tiene una luz y una cámara, y está conectado a un monitor.
Antes del estudio, el médico revisará la nariz y boca del niño y aplicará un anestésico local en forma de spray en una de las fosas nasales, para adormecerla y reducir las molestias.
Aunque el procedimiento puede generar algo de incomodidad, especialmente si la nariz del niño es estrecha o está desviada, no debería causar dolor.
En algunos casos, el tubo se introduce un poco más para observar la laringe (caja de la voz), sobre todo si el niño presenta voz ronca, que podría estar causada por nódulos en las cuerdas vocales.
Una vez finalizado el estudio, se retira el tubo. El niño sentirá entumecimiento en la nariz y garganta durante unos 15 minutos, por lo que es recomendable evitar comer o beber, especialmente alimentos o bebidas calientes, hasta que pase el efecto.
Los resultados serán enviados al médico del niño, quien los explicará en la próxima consulta.
Tratamiento para la voz nasal
Los resultados de la videofluoroscopia y/o nasoendoscopia ayudarán a definir el tratamiento más adecuado para el niño. Las opciones pueden incluir:
Terapia del lenguaje, para enseñar al niño a producir correctamente los sonidos difíciles.
Cirugía, para mejorar el cierre del paladar blando contra las paredes de la garganta.
Placa dental especial, que en algunos casos puede evitar la necesidad de cirugía.
Puntos clave a recordar
La voz nasal y el escape de aire por la nariz al hablar ocurren cuando el paladar blando no cierra correctamente con las paredes de la garganta.
La videofluoroscopia utiliza rayos X para observar en tiempo real cómo habla el niño.
La nasoendoscopia emplea una pequeña cámara introducida por la nariz para ver el interior de la garganta.
El tratamiento puede incluir terapia del lenguaje, cirugía o el uso de una placa dental especializada.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se pueden realizar estos estudios?
La videofluoroscopia puede realizarse desde los 3 años, siempre que el niño pueda repetir palabras y frases.
La nasoendoscopia se suele realizar en niños mayores de 4 años, aunque algunos más pequeños también pueden tolerarla. En general, los niños pequeños se sientan en el regazo de un adulto durante la prueba.
¿Cuánta radiación recibe mi hijo en la videofluoroscopia?
Antes del estudio, el técnico calcula la dosis segura de radiación según el peso y altura del niño. Durante el procedimiento, se mide cuidadosamente la cantidad de radiación recibida para asegurar que no se exceda el límite seguro.
Para más información, consulte con su pediatra o con el profesional de terapia del lenguaje que atiende a su hijo.

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