Trauma Penetrante de Cuello
- Dr. Fernando Hidalgo

- 18 ago 2025
- 3 Min. de lectura
MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA
Signos de Alarma
Trauma cervical con respiración ruidosa o cambios en la voz laríngea: ronquera, voz áspera o afonía
Tumefacciones expansivas en el cuello que sugieran hematoma
Herida cervical con:
Sangrado activo abundante
Enfisema subcutáneo masivo
Salida de aire o burbujeo por la herida
Hemoptisis franca
Herida cervical en paciente con inestabilidad cardiorrespiratoria
Importancia Clínica
Las lesiones penetrantes del cuello (LPC) tienen un potencial significativo de mortalidad (aprox. 5%) y morbilidad.
Este artículo está enfocado en casos de LPC significativas, es decir, con mecanismos de alto riesgo y/o compromiso de la fascia cervical superficial (platysma).
Criterios de Ingreso Hospitalario
Debe considerarse la hospitalización de todos los pacientes con LPC significativa.
Si el mecanismo de lesión y los hallazgos clínicos sugieren una herida superficial de baja energía, se puede plantear lavado y cierre tras discusión con un médico de mayor jerarquía.
Cuándo Involucrar al Residente o Especialista en ORL
Inmediatamente: Cualquier LPC con signos de alarma o paciente inestable.
Pronto: LPC con evidencia o mecanismo de lesión que sugieran herida profunda o significativa.
Evaluación, Reconocimiento y Manejo Inicial
Historia Clínica
Obtener una anamnesis dirigida según el esquema AMPLE y el mecanismo de la lesión. En muchos casos será necesario recoger información de terceros (testigos, paramédicos).
Si es pertinente, realizar historia detallada de cabeza y cuello, prestando especial atención a síntomas como:
Odinofagia
Otalgia
Cambios en la voz
Evaluación Primaria
Seguir las pautas del ATLS® o el protocolo local de trauma.
Presencia de equipo de trauma o personal entrenado.
Asegurar la vía aérea y proteger la columna cervical si hay sospecha de lesión de alta energía, bajo GCS o déficits neurológicos.
Puede ser necesario realizar:
Intubación rápida o acceso quirúrgico a vía aérea (cricotiroidotomía o traqueostomía).
En caso de sangrado activo, aplicar presión directa firme.
Evita usar múltiples gasas, ya que dificultan la visualización y disipan la presión.
Considerar el uso de sonda Foley para taponamiento o apósitos hemostáticos como Celox o QuickClot.
Si hay herida succionante o con burbujeo, colocar apósito oclusivo con presión difusa.
Si es necesario, ubicar al paciente en posición de decúbito lateral izquierdo con cabeza baja.
Otras Medidas Iniciales
Mantener al paciente en ayuno (NBM)
Aplicar oxígeno humidificado o nebulizaciones salinas frecuentes
Realizar nasoendoscopia flexible para evaluar la vía aérea y descartar sangre, coágulos o lesiones mucosas
Iniciar antibióticos si la herida está contaminada o existe alto riesgo de lesión visceral
Revalorar al paciente frecuentemente
Evaluación Secundaria
Inspeccionar la herida del cuello según el protocolo de trauma
Usar equipo de protección adecuado
Examinar la herida y buscar:
Enfisema subcutáneo
Tamaño y localización de la lesión
Evaluar si la retirada de apósitos, objetos adheridos o cuerpos extraños puede causar sangrado significativo
Si se sospecha esto, realizar en quirófano bajo condiciones controladas
En pacientes inestables o con historia de sangrado profuso, considerar estudios de imagen
antes de manipular la herida.
Estudios por Imagen
Considerar imagenología de cuello en cortes axiales (TC)
Evaluar junto con otros equipos si hay lesiones fuera de cabeza y cuello que también deben estudiarse
La angiografía por catéter es el estándar de oro para visualizar vasos, pero la mayoría de los centros solo tienen acceso urgente a:
Angio-TC con contraste, útil para identificar:
Lesiones vasculares
Hematomas
Neumotórax
Lesiones evidentes del tracto aerodigestivo
El angio-TC no descarta lesiones sutiles: considerar endoscopia rígida o estudio con contraste hidrosoluble si se sospecha daño esofágico o traqueal.
Clasificación Anatómica
Las LPC se pueden clasificar según el mecanismo y la zona anatómica:
Por Mecanismo:
Alta velocidad: proyectiles, disparos
Baja velocidad: heridas punzantes, cortes
Por Zona Anatómica:
Zona | Límites Anatómicos | Contenido y Relevancia Clínica |
Zona 1 | Clavículas a cartílago cricoides | Contiene grandes vasos (subclavia, vértice pulmonar, esófago, tráquea, plexo braquial). Mayor mortalidad. |
Zona 2 | Cartílago cricoides a ángulo mandibular | Zona más afectada. Incluye laringe, faringe, carótidas, yugulares, nervios craneales X, XI, XII. |
Zona 3 | Ángulo mandibular a base del cráneo | Lesiones menos frecuentes. Contiene vasos principales, faringe, médula espinal y nervios craneales superiores. |
Indicaciones para Cirugía Inmediata
La presencia de signos de alarma en un paciente inestable indica necesidad de exploración quirúrgica urgente con reanimación simultánea.
Por el contrario, pacientes asintomáticos con examen físico e imágenes negativas pueden ser manejados de forma conservadora.
Las decisiones deben ser tomadas de forma multidisciplinaria, con participación de personal médico sénior.
Manejo Posterior
El tratamiento definitivo se define en función de los hallazgos de las investigaciones iniciales.
Heridas superficiales pueden lavarse y cerrarse en el servicio de urgencias
Heridas profundas o significativas requieren manejo en quirófano, que puede incluir:
Endoscopia rígida
Lavado quirúrgico
Reparación de lesiones
Colocación de drenajes
Cierre de la herida
Seguimiento y Cuidados Posteriores
Muchos pacientes con LPC significativa deben ser observados antes del alta.
Considera:
Prescripción limitada de antibióticos según guía local y microbiología
Medicación anti-reflujo
Nasoendoscopia flexible de control
Reposo vocal
Valoración por Fonoaudiología
Estudio deglutorio con fluoroscopía y contraste hidrosoluble

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