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Septoplastia

MANUAL DE OTORRINOLARINGOLOGÍA



Indicaciones


  • Corrección de una desviación del tabique nasal que provoca obstrucción nasal constante, generalmente unilateral.


  • Es fundamental una adecuada selección del paciente: muchas personas presentan desviaciones septales, pero solo debe indicarse la cirugía si existe una obstrucción nasal persistente, una vez tratada cualquier enfermedad inflamatoria subyacente.


  • La obstrucción bilateral, alternante o intermitente suele deberse a causas inflamatorias (rinitis), y no mejora con septoplastia, salvo que la desviación impida el acceso del tratamiento (por ejemplo, bloqueo del paso de los aerosoles nasales).


  • En ocasiones, se realiza como vía de acceso para cirugía endoscópica de senos paranasales.


Procedimiento


Se realiza una incisión dentro de la fosa nasal, justo detrás del vestíbulo. Se levanta el mucopericondrio (la cubierta del cartílago y hueso septal) por uno o ambos lados del tabique.


El cartílago o hueso desviado se libera, se recoloca, se reconforma o se reseca parcialmente, con el objetivo de alinear el tabique nasal. Posteriormente, los colgajos mucosos se reposicionan y suturan con puntos reabsorbibles.


En algunos casos, se colocan férulas de silicona intranasales (splints) para mantener la forma del tabique y evitar sinequias (adherencias internas).


Duración del procedimiento


30 a 60 minutos, en casos no complicados.


Complicaciones


  • Sangrado: Se debe informar al paciente que tendrá sensación de nariz congestionada y cierta secreción nasal en el postoperatorio. Al principio, la secreción puede tener rastros de sangre, pero tiende a disminuir con los días. El sangrado importante es poco común.


    • Se recomienda al paciente reposo relativo durante una semana para evitar sangrado excesivo.


    • Dolor intenso o bloqueo severo en el postoperatorio puede indicar un hematoma septal, que requiere drenaje urgente.


  • Infección: Rara, pero puede presentarse como absceso septal. Necesita tratamiento inmediato para evitar necrosis del cartílago.


  • Persistencia de obstrucción: Por desviación residual o rinitis subyacente no tratada.


  • Necesidad de reintervención: En casos de obstrucción persistente.


  • Perforación septal: Orificio que comunica ambas fosas nasales. Generalmente se produce por desgarros en los colgajos mucosos. Muchas son asintomáticas, pero pueden causar costras, obstrucción, epistaxis o silbidos, según su tamaño y localización.


  • Deformidad nasal: Se debe preservar el cartílago caudal y dorsal para mantener el soporte del dorso y punta nasal. Si esto no se respeta o si hay problemas de cicatrización, puede aparecer una deformidad en silla de montar, caída de la punta nasal o retracción columelar. Estas complicaciones son raras (<1%), pero deben mencionarse.


  • Anosmia: Muy poco frecuente, pero posible si se producen fracturas cercanas a la lámina cribosa del etmoides.


Manejo postoperatorio


  • La mayoría de los pacientes son dados de alta el mismo día.


  • En algunos casos se colocan taponamientos nasales al finalizar la cirugía, los cuales deben retirarse posteriormente.


    • Verificar siempre la nota operatoria para instrucciones específicas.


  • Las suturas son reabsorbibles, aunque ocasionalmente se colocan splints que requieren retiro en consulta.


Tratamiento tras el alta (TTO)


  • Se suele indicar lavados nasales con suero fisiológico o solución salina alcalina.


  • Analgésicos simples según necesidad.


  • En presencia de rinitis concomitante, se puede iniciar el uso de corticoides nasales en spray o gotas, a partir de unos días después de la cirugía.

 
 
 

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