Problemas del Corazón en Niños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 18 sept 2025
- 5 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Aproximadamente 1 de cada 100 niños presenta algún tipo de problema cardíaco, también conocido como cardiopatía congénita o defecto cardíaco presente desde el nacimiento. La mayoría de estos defectos pueden ser tratados mediante medicamentos, procedimientos médicos o cirugía.
Los estudios para detectar problemas en el corazón suelen ser rápidos, simples y no invasivos. Muchos niños con defectos cardíacos pueden llevar una vida plena y normal, con pocas o ninguna limitación.
Signos y síntomas de los defectos cardíacos
Muchos niños con problemas cardíacos aparentan estar completamente sanos y no presentan síntomas, por lo que sus padres pueden no saber que hay un problema. En los casos en que sí hay señales, estas suelen aparecer en las primeras semanas de vida. Los síntomas más comunes incluyen:
Coloración azulada en los labios o la piel (cianosis)
Dificultades para alimentarse (en especial, sudoración durante la lactancia)
Dificultad para respirar
Crecimiento deficiente
Palidez
Fatiga o cansancio
Estos síntomas suelen estar relacionados con una baja cantidad de oxígeno en el cuerpo, ya sea porque la sangre no transporta suficiente oxígeno o porque el corazón no bombea de forma eficiente.
¿Cómo funciona el corazón?
El corazón tiene cuatro cavidades (como habitaciones), dos a cada lado del cuerpo.
El lado derecho recibe la sangre del cuerpo y la envía a los pulmones para que se oxigene.
El lado izquierdo recoge la sangre oxigenada que regresa de los pulmones y la bombea al resto del cuerpo.
Las arterias llevan la sangre desde el corazón hacia el cuerpo, mientras que las venas la devuelven al corazón.
La sangre oxigenada proveniente de los pulmones es llamada sangre roja porque tiene un color rojo brillante. En cambio, la sangre que regresa desde el cuerpo y contiene menos oxígeno es llamada sangre azul, por su tonalidad más oscura.
Las paredes del corazón mantienen separada la sangre roja de la azul, y las válvulas cardíacas (funcionan como compuertas unidireccionales) aseguran que la sangre fluya correctamente en un solo sentido.
¿Qué causa un defecto cardíaco?
Algunos defectos se deben a problemas en las paredes del corazón, como agujeros, o a válvulas que están obstruidas o son demasiado estrechas. Esto puede provocar que se mezcle la sangre oxigenada con la que no lo está, o que el corazón no bombee correctamente. Como resultado, el cuerpo recibe menos oxígeno del necesario.
Generalmente, los defectos cardíacos se desarrollan mientras el bebé aún se está formando en el útero. No suelen ser causados por algo que la madre haya hecho durante el embarazo, y muchas veces no se puede identificar una causa específica. En algunos casos, hay un componente genético o hereditario.
También puede haber daños cardíacos causados por ciertas enfermedades infecciosas en la infancia, aunque esto es muy poco frecuente. Algunas infecciones virales también pueden afectar el corazón, pero son casos excepcionales.
¿Cuándo consultar al médico?
Si tu hijo presenta alguno de los síntomas mencionados anteriormente, consulta a tu médico de cabecera. Es probable que te deriven a un pediatra o a un cardiólogo pediátrico (especialista en corazón infantil).
Existen varios estudios para diagnosticar defectos cardíacos. La mayoría son simples, rápidos y no dolorosos:
Radiografía de tórax: permite observar el tamaño y la forma del corazón.
Electrocardiograma (ECG): se colocan electrodos adhesivos en el pecho, brazos y piernas para registrar la actividad eléctrica del corazón. Es rápido y no genera molestias, aunque es importante que el niño permanezca quieto por unos segundos.
Ecocardiograma (ultrasonido cardíaco): se utiliza un escáner manual sobre el pecho y abdomen del niño para mostrar imágenes del corazón en una pantalla. No es doloroso, aunque puede causar algo de incomodidad por la presión del dispositivo.
A veces se administra sedación suave, en forma de jarabe o spray nasal, para ayudar al niño a permanecer quieto durante los estudios. No se utilizan agujas.
Tratamiento de los defectos cardíacos
El tratamiento depende del tipo de defecto. Algunos problemas se resuelven por sí solos con el tiempo, mientras que otros pueden necesitar medicamentos, cirugía u otros procedimientos. En ciertos casos se requiere una combinación de tratamientos.
Medicamentos
Algunos defectos cardíacos se pueden manejar con fármacos. En algunos casos, el tratamiento es temporal, y en otros puede ser de por vida.
Cirugía
En ciertos casos, la cirugía puede corregir el defecto de manera definitiva. El cardiólogo o cirujano cardíaco explicará los riesgos y beneficios. A veces, es mejor esperar a que el niño crezca un poco para tolerar mejor la operación. Algunas afecciones requieren más de una intervención.
En situaciones excepcionales, si los tratamientos no funcionan, puede ser necesario un trasplante de corazón.
Otros procedimientos
Algunos tratamientos se realizan introduciendo un catéter (un tubo delgado) a través de una vena hasta el corazón. Este procedimiento requiere anestesia general.
¿Cómo afecta un defecto cardíaco a mi hijo?
Muchos padres se preocupan por el riesgo de muerte súbita, pero afortunadamente esto es extremadamente raro. La gran mayoría de los niños con enfermedades cardíacas reciben tratamiento exitoso y pueden llevar una vida activa y saludable.
Es natural que los padres se sientan protectores, pero muchos niños con estos problemas pueden ser autónomos, practicar deportes e integrarse plenamente a la vida escolar y social. Consulta con el cardiólogo sobre qué actividades son seguras para tu hijo.
Si en el colegio, guardería o centro infantil expresan dudas sobre la participación de tu hijo en actividades, pide una carta al cardiólogo especificando las recomendaciones médicas.
Seguimiento
Después del tratamiento, tu hijo deberá acudir regularmente a controles con el cardiólogo o pediatra. Para cualquier problema que no esté relacionado con el corazón, pueden seguir consultando al médico general. Si tienes dudas, no dudes en hablar con su especialista.
Puntos clave a recordar
Los problemas cardíacos en niños son relativamente comunes (afectan a 1 de cada 100).
El tratamiento dependerá del tipo de defecto e incluye medicamentos, cirugía o procedimientos específicos.
Muchos niños con defectos leves no necesitan tratamiento y pueden llevar una vida normal.
Aquellos que sí requieren intervención médica suelen tener una buena calidad de vida, con pocas o ninguna limitación.
Para más información
Consulta con tu médico de cabecera o cardiólogo pediátrico
Preguntas frecuentes
¿Un agujero en el corazón siempre necesita cirugía?
Durante el embarazo, los bebés tienen una pequeña abertura en el corazón para que la sangre fluya desde el cordón umbilical. Esa abertura normalmente se cierra al nacer. En algunos casos, puede tardar en cerrarse, pero ocurre de forma natural. Si no se cierra con el tiempo, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
¿Qué es un soplo cardíaco?
Un soplo es un sonido adicional que el médico escucha con el estetoscopio, similar a un "zumbido" o "soplo" causado por el paso de la sangre. Algunos soplos son provocados por defectos cardíacos, pero la mayoría son inocentes y no representan ningún problema. Son comunes en niños sanos, especialmente cuando tienen fiebre.
¿El ecocardiograma expone a mi hijo a radiación?
No. El ecocardiograma es un ultrasonido, igual al que se utiliza en los controles durante el embarazo. No emplea radiación, es seguro, no invasivo y rápido.

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