Parálisis Facial
- Dr. Fernando Hidalgo

- 28 ago 2025
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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La parálisis facial es una condición en la que se presenta debilidad de los músculos de un lado del rostro. Aunque existen varias causas posibles de parálisis facial (ver más abajo), en muchos casos no se puede identificar una causa específica. Cuando esto ocurre, se denomina parálisis facial idiopática, conocida comúnmente como parálisis de Bell, la cual es relativamente frecuente en la infancia.
Se cree que esta parálisis es el resultado de una inflamación (hinchazón) del nervio facial, el cual controla los músculos responsables de las expresiones faciales (por ejemplo, fruncir el ceño o sonreír). Este nervio también se encarga del cierre del párpado y participa parcialmente en la percepción del gusto en la parte frontal de la lengua. El término "parálisis" se refiere a la disfunción del nervio.
La parálisis facial puede presentarse tanto en niños como en adultos. En la mayoría de los casos pediátricos, la recuperación es completa con el tiempo. El tratamiento dependerá de la causa subyacente.
¿Qué causa la parálisis facial?
La causa exacta de la parálisis del nervio facial no se comprende del todo, pero puede deberse a la compresión o inflamación del nervio al salir del cráneo. Esta presión puede estar provocada por:
Traumatismo (por ejemplo, un golpe en la cabeza)
Infecciones del oído
Infección del hueso mastoideo, ubicado detrás del oído (mastoiditis)
Infección de la glándula parótida (parotiditis)
Infección por virus del herpes – este tipo se denomina síndrome de Ramsay-Hunt
Signos y síntomas de la parálisis facial
La parálisis facial suele desarrollarse de forma progresiva durante varias horas o días. Si su hijo presenta esta condición, puede tener dificultades para sonreír, masticar o levantar la ceja del lado afectado. También puede presentar:
Incapacidad para cerrar completamente el ojo del lado afectado, lo cual puede generar sequedad, irritación y disminución del lagrimeo
Dolor leve en el rostro o detrás de la oreja
Alteración del sentido del gusto
Mayor sensibilidad a los sonidos
Generalmente, los niños con parálisis de Bell están bien en otros aspectos. No deberían presentar dolor intenso, problemas de visión o debilidad en otras áreas del cuerpo.
Si se observan vesículas (pequeñas ampollas con líquido) en el canal auditivo, lengua o paladar, esto puede indicar un síndrome de Ramsay-Hunt. En ese caso, evite tocar las lesiones y acuda de inmediato al médico.
Ante síntomas de parálisis facial, es importante llevar al niño al médico de cabecera o pediatra para descartar otras causas más graves y definir si se requiere tratamiento.
Si la caída facial se presenta de forma muy repentina, en cuestión de segundos o minutos, con o sin dificultad para hablar, llame a una ambulancia de inmediato, ya que podría tratarse de un accidente cerebrovascular (ACV).
Tratamiento para la parálisis facial
Más del 95 % de los niños con parálisis de Bell se recuperan completamente sin necesidad de tratamiento específico. La recuperación en niños suele ser mejor que en adultos.
El médico podría recetar corticoides (como prednisolona) para reducir la inflamación del nervio facial. Sin embargo, en muchos casos no se requiere medicación. Los estudios aún no demuestran con claridad si los corticoides son efectivos en niños con parálisis de Bell.
La condición puede empeorar antes de comenzar a mejorar. En general, se observan signos de recuperación alrededor de las seis semanas. La recuperación total puede tardar hasta un año. Algunos niños pueden quedar con ligera debilidad residual, y en casos poco frecuentes, el nervio no se recupera por completo, lo que produce una parálisis permanente.
Se requiere tratamiento en los siguientes casos:
Si su hijo no puede cerrar el ojo afectado, es esencial el uso de gotas lubricantes oculares varias veces al día. El médico o farmacéutico le indicará cómo usarlas. Además, se recomienda cubrir el ojo con un parche durante la noche o al dormir.
En caso de sospecha de infección por herpes (síndrome de Ramsay-Hunt), el médico puede prescribir un antiviral como aciclovir.
Si hay una infección de oído, el tratamiento incluirá antibióticos y, en algunos casos, drenaje quirúrgico.
Si hay signos de mastoiditis o parotiditis, será necesario internar al niño y administrar antibióticos intravenosos.
Puntos clave a recordar
La parálisis facial es una condición relativamente común en niños, con aparición rápida de debilidad en un lado del rostro.
Su causa exacta no siempre se conoce, pero puede estar relacionada con infección o trauma.
Cuando no hay causa identificable, se denomina parálisis de Bell.
El tratamiento depende de la causa. La parálisis de Bell suele no requerir medicamentos.
Si hay una caída facial repentina, llame a emergencias inmediatamente.
Para más información
Consulte con su médico de cabecera o pediatra.
Preguntas frecuentes que hacen los padres a nuestros médicos
¿La parálisis facial es contagiosa?
No, la parálisis facial en sí no se contagia. Sin embargo, si la causa es una infección viral (como el herpes o el síndrome de Ramsay-Hunt), esa infección puede ser contagiosa. Si hay ampollas visibles, evite tocarlas y consulte con su médico.
¿Puedo hacer algo para que mi hijo se recupere más rápido, como masajes faciales o ejercicios?
La mayoría de los niños se recupera completamente, sobre todo si hay mejoría dentro de las primeras tres semanas. Además de seguir las indicaciones médicas, los ejercicios o masajes faciales generalmente no aceleran la recuperación.
Estoy preocupado porque parece un ACV. ¿Cuál es la diferencia entre parálisis facial y un accidente cerebrovascular?
La parálisis facial es frecuente en la infancia y suele desarrollarse de forma gradual, mientras que un ACV es mucho menos común en niños y se manifiesta de manera súbita y severa. El ACV ocurre por una interrupción del flujo sanguíneo cerebral y requiere atención médica urgente.

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