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Nutrición en edad escolar y adolescencia

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente durante el sueño debido a la obstrucción de las vías respiratorias. En la edad escolar y en la adolescencia, la alimentación y el estilo de vida desempeñan un papel clave tanto en la aparición como en el manejo de la AOS.


  • El exceso de peso es un factor de riesgo importante en niños y adolescentes con AOS.


  • Una nutrición adecuada puede ayudar a mantener un peso saludable, mejorar la calidad del sueño y disminuir síntomas asociados como la fatiga y los problemas de concentración.


Consecuencias de una mala nutrición en niños con AOS


  • Sobrepeso y obesidad: aumentan el riesgo de obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño.


  • Somnolencia diurna: una dieta pobre en nutrientes puede empeorar la fatiga causada por la AOS.


  • Dificultades de concentración y aprendizaje: la combinación de una dieta deficiente y la falta de sueño de calidad puede afectar el rendimiento escolar.


  • Retraso en el crecimiento: en algunos casos, los niños con AOS no crecen adecuadamente si no reciben suficiente energía y nutrientes.


Recomendaciones nutricionales


1. Alimentación equilibrada


  • Incluir diariamente frutas y verduras frescas.


  • Asegurar proteínas magras (pollo, pescado, huevos, legumbres).


  • Incorporar cereales integrales y evitar productos ultraprocesados.


  • Mantener una adecuada ingesta de lácteos bajos en grasa para huesos fuertes.


2. Control del peso


  • Evitar azúcares añadidos y bebidas azucaradas.


  • Limitar frituras y alimentos con alto contenido en grasas saturadas.


  • Fomentar hábitos de alimentación regulares (desayuno, comidas principales y meriendas saludables).


3. Hidratación


  • Priorizar el consumo de agua.


  • Reducir o eliminar el consumo de refrescos y bebidas energéticas.


4. Estilo de vida


  • Promover actividad física diaria (juegos, deportes, caminatas).


  • Mantener horarios regulares de sueño y evitar cenas muy copiosas antes de dormir.


Papel de los padres y cuidadores


  • Planificar las comidas en familia, evitando el consumo excesivo de comida rápida.


  • Dar el ejemplo con hábitos alimenticios y de sueño saludables.


  • Consultar con un nutricionista pediátrico si el niño presenta obesidad o dificultades para mantener un peso adecuado.


¿Cuándo consultar al médico?


Acuda al médico o pediatra si su hijo con AOS presenta:


  • Aumento de peso rápido o excesivo


  • Pérdida de apetito o dificultad para alimentarse


  • Problemas de crecimiento o desarrollo


  • Somnolencia diurna extrema a pesar de cambios en la alimentación


Puntos clave para recordar


  • Una nutrición adecuada es fundamental para el manejo de la AOS en la infancia y adolescencia.


  • Mantener un peso saludable mejora la calidad del sueño y disminuye los síntomas.


  • Evitar alimentos ultraprocesados, azúcares y grasas en exceso es clave.


  • Los padres deben involucrarse activamente en la planificación de una dieta equilibrada.

 
 
 

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